Boletin 178

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Enero-Marzo 2010 178 Boletín número
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  • Enero-Marzo 2010 178Bolet n nmero

  • Editorial 3

    Colaboracin 4Nuevos caminos para su propio desarrollo

    Entrevista 6Paul Tezanou

    La voz del lector 8

    Especial Snodo para frica 2009 9

    Intervencin de Myriam G Abrisqueta 12Trabajando junto al pueblo africano

    Ecos del Sur 14Nicolas Djomo

    A fondo - Informe 15Contra el hambre, defiende la Tierra

    Noticias de Manos Unidas 23

    En Primera Persona 27Sonsoles Fernndez Iriondo

    Nuestros proyectos 28Programa Integral de Prevencin y Atencin en IndiaContra el Sida, la educacin

    Manos Jvenes 32

    Colaboradores y amigos 33

    Nuestros materiales 34

    Presidenta de Manos Unidas:Myriam Garca Abrisqueta

    Consejo de Redaccin:Rafael SerranoMercedes GordonPilar CaicoyaConcha InfanteMarco GordilloM Eugenia DazMarisa ElosuaBeln GarriguesJuan Souto

    Redactores:Javier FernndezPilar Seidel

    Colaboran en este nmero:Marta CarreoBernd NillesNicols DjomoJavier Garca SnchezSonsoles Fernndez IriondoSilvina CalvoMercedes Pieirofrica Marcitllac

    Diseo e Impresin:Artegraf, S.A.Sebastin Gmez, 5. 28026 Madrid

    Maquetacin:Javier Mrmol

    ISSN: 0214-5979Depsito Legal: M. 13.446-1967

    Servicios Centrales

    Barquillo, 38 - 3. 28004 MadridTel.: 91 308 20 20. Fax: 91 308 42 08

    [email protected]

    28 / Los proyectos de desarrollo quemostramos en esta ocasin nos acercan ala realidad de la lucha contra el sida enIndia y a la cra de ganado como mtodopara escolarizar a la infancia en Hait.

    Cartel ganador del Concurso de Carteles de Manos Unidas 2009

    Autor: Javier Garca Snchez

    4 / El secretario general deCIDSE, Bernd Nilles, colaboraen este nmero con un anlisispormenorizado de la CampaaDesarrollo y Justicia Climticayde los fenmenos climticos enlos que se sustenta.

    9 / En este nmero dedicamos varias pginas al especial Snodo para frica,que tuvo lugar en el Vaticano el pasado mes de octubre, y al que acudi como auditora la presidenta de Manos Unidas,Myriam Garca Abrisqueta.

    S U M A R I O

    6 / Entrevistamos a Paul Tezanou, Presidente de laUnin Africana de Ciegos, que viaj a Espaa para dar testimonio de la ayuda que reciben de Manos Unidas y de la situacin de los ciegos en elcontinente africano.

    Las opiniones de los colaboradores de nuestro boletn no expresan necesariamente el pensamiento de Manos Unidas.

  • Publicacin realizada en PAPEL ECOLGICOLibre de Cloro

    Por el derecho a la alimentacin y la justicia climtica

    El escndalo de las desigualdades y, de modo particular, el aumento del nmero de personas que mueren dehambre, golpea la conciencia de las personas de bien y de todos los que trabajan por la justicia. Despus de una d-cada de la firma de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el balance no es alentador. El primer objetivo, erradicar lapobreza extrema y el hambre, cuyo cumplimiento depende en gran medida del cumplimiento de los dems objetivos,no slo est muy lejos de la meta propuesta sino que hemos retrocedido y perdido niveles ya alcanzados.

    Las cuestiones del cambio climtico son una muestra del desorden y el egosmo que dominan las relacionesentre los pueblos. Cientficos, polticos, economistas, organizaciones ambientalistas y periodistas, entre otros, estnenzarzados en la discusin sobre las verdades y las mentiras del cambio climtico y han contagiado a la poblacin deescepticismo, en unos casos, y de radicalismo ecologista en otros. En este escenario, existe el peligro de ocultar elverdadero problema humano del clima. No podemos esperar que unos y otros se pongan de acuerdo, tampoco para-lizarnos en el indiferentismo.

    Es una evidencia de nuestra propia experiencia que el clima global y los climas regionales presentan signos ex-traos y no previsibles. Son fenmenos cclicos y, por tanto, naturales o hay algo ms? Ciertamente, los climas pre-sentan variaciones por motivos naturales; pero lo ms preocupante y que crea ms inseguridad es que han aumentadolos factores humanos que provocan los cambios climticos. El hambre existe, con o sin cambio climtico; pero las va-riaciones estructurales del clima afectarn ms a la poblacin de los pases pobres que a la de los pases ricos. El ali-mento y la vida de las personas ms dbiles no pueden esperar. Hay que establecer polticas y acciones prioritariasguiadas por la justicia y el bien comn si queremos articular el desarrollo de las personas y de los pueblos.

    En este contexto, tenemos que referirnos a frica como el continente ms a la intemperie. El Snodo de losobispos africanos, celebrado el pasado mes de octubre, ha puesto sobre la mesa su dramtica realidad. frica -diceel Mensaje final- es rica en recursos humanos y naturales, pero muchos en nuestro pueblo se debaten en medio dela pobreza y la miseria, de guerras y conflictos, entre crisis y caos. Muy raramente todo esto es causado por desas-tres naturales. Se debe, ms bien y en gran medida, a decisiones y acciones humanas de personas que no tienen nin-guna consideracin por el bien comn, y esto, con frecuencia, debido a la trgica complicidad y conspiracin criminalentre responsables locales e intereses extranjeros. Y denuncian: Las compaas multinacionales tienen que detenerla devastacin criminal del ambiente para su codiciosa explotacin de los recursos naturales. Es posible que nadiesea capaz de interrumpir, y quiera hacerlo, estos crmenes contra la humanidad?

    Para superar el drama del hambre y de la inseguridad alimentaria, Benedicto XVI, en su ltima encclica Cari-tas in veritate, propone que hay que recorrer un camino de largo plazo, eliminando las causas estructurales que loprovocan y promoviendo el desarrollo agrcola de los pases ms pobres mediante inversiones en infraestructuras ru-rales, sistemas de riego, transportes, organizacin de los mercados, formacin y difusin de tcnicas agrcolas apro-piadas, capaces de utilizar del mejor modo los recursos humanos, naturales y socio-econmicos, que se puedanobtener preferiblemente en el propio lugar, para asegurar as tambin su sostenibilidad a largo plazo. Todo eso ha dellevarse a cabo implicando a las comunidades locales en las opciones y decisiones referentes a la tierra de cultivo (n. 27).

    Siendo conscientes de la gravedad de estos problemas y de las consecuencias dainas para la salud de nues-tro planeta, la vida de las personas ms vulnerables y el derecho al desarrollo sostenible de los pueblos, hay que bus-car campos comunes para el mutuo acuerdo y la cooperacin. Haga cada uno lo que est en su mano. Manos Unidasest en accin y en campaa para que muchos otros se sumen al desafo del derecho a la alimentacin y la justiciaclimtica.

    E D I T O R I A L

    3

  • Bernd Nilles

    Secretario General de CIDSE (Cooperacin Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad),

    red de ONG catlicas de la que Manos Unidas es miembro. Con anterioridad desempe

    los cargos de subdirector del Servicio de Polticas de desarrollo y de Desarrollo Sostenible

    en Alemania, y de responsable de Polticas para el Desarrollo en MISEREOR, organizacin

    para el desarrollo de la Iglesia Catlica en Alemania, su pas natal. Adems, ha sido

    consultor e investigador en el Instituto para el Desarrollo y la Paz y para organizaciones

    colombianas dedicadas, principalmente, al estudio de los Derechos Humanos, as como

    en universidades alemanas.

    Mujer recogiendo tomates en una plantacin ecolgica de Malawi.

    C O L A B O R A C I N

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    CID

    SE

    CIDSE/CORDAID

    Nuevos caminos para suPROPIO DESARROLLO

  • C O L A B O R A C I N

    5

    En diciembre de 2008 CIDSE y Caritas Internacional, quejuntas forman la mayor alianza de organizaciones de desa-rrollo en el mundo que trabajan el tema del cambio clim-tico, lanzaron una campaa conjunta por la justicia climtica en elproceso preparatorio de la Conferencia sobre Cambio Climtico deCopenhague.

    Las Organizaciones Miembro de CIDSE, entre las que se en-cuentra Manos Unidas, que han estado trabajando durante muchosaos con las comunidades de los pases en desarrollo sobre los im-pactos del cambio climtico, pronto se dieron cuenta de que, conla aceleracin de este fenmeno, y el empeoramiento de los impac-tos anuales sobre las comunidades, tena que hacerse mucho mspara detener este fenmeno producido por el hombre y para apo-yar a las personas que viven en esos pases para que se adapten alos cambios que estn experimentando y mejoren su capacidad pa-ra reducir la pobreza y mejorar la vida de sus comunidades.

    Como bien saben, la comunidad internacional ha estado nego-ciando en Copenhague el ltimo y gran intento de abordar el ca-lentamiento global dentro de la Convencin Marco de NacionesUnidas para el Cambio Climtico. Como red de agencias catlicasde desarrollo creemos que el cambio climtico es mucho ms queuna cuestin ambiental; es, en primer y ms importante lugar, unacuestin de desarrollo y justicia. Las personas de los pases en de-sarrollo estn siendo las primeras afectadas, y de forma ms pro-funda por los efectos del cambio climtico, a pesar de ser ellas lasque menos han hecho para causarlo.

    Un problema de justiciaEl incremento en frecuencia e intensidad de los desastres na-

    turales sufridos por esas comunidades ha ido creciendo al mismotiempo que lo hacan los Gases de Efecto Invernadero (GEI) en laatmsfera como consecuencia del crecimiento basado en com-bustibles fsiles de los pases ricos e industrializados, crecimientodel cual ellos no se han beneficiado y que coarta sus propias posi-bilidades de desarrollo y crecimiento. El cambio climtico est eli-minando los progresos en la reduccin de la pobreza encaminadosa alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los cientficosnos dicen que ahora estamos alcanzando un punto de inflexin,ms all del cual el cambio de clima se convertir en una espiralsin control con impactos an ms devastadores e irrevocables so-bre los pases ms vulnerables, como la carencia de alimentos yagua potable o el aumento de enfermedades como la malaria, porcitar algunos. Esta situacin condenara a estos pases a la pobrezaperpetua y presentara una amenaza creciente a la paz y la estabi-lidad globales, con un aumento de conflictos, recursos naturalescada vez ms escasos y aumentos masivos de flujos migratorios.

    En consecuencia, las acciones para frenar el cambio climticono son una cuestin de caridad, son un problema de justicia! Y poresta razn decidimos enfocar los esfuerzos de nuestra campaaen el proceso internacional para lograr un acuerdo global sobre estetema. Presionamos a los pases ms responsables del impacto hu-mano sobre el cambio climtico a liderar la reduccin de emisionesde GEI y a proveer, a los pases en desarrollo, del apoyo necesariopara adaptarse a los cambios que el cambio climtico, provocado

    por ellos, les ha impuesto, ayudndoles a encontrar nuevos cami-nos para su propio desarrollo, de una forma limpia y sostenible.

    Evolucin temporal de la CampaaLa Campaa fue lanzada en Poznan (Polonia) en diciembre de

    2008, en un punto intermedio y simblico de las negociaciones in-ternacionales para poder introducir en las mismas un mensajemoral. All presentamos una Declaracin de Justicia Climtica quefue firmada por casi 100 obispos catlicos de todos los continentes.Despus de este lanzamiento internacional, nuestras organizacio-nes miembro fueron lanzando sus campaas a nivel nacional.

    Las actividades conjuntas a nivel de la red continuaron. En juniode 2009, en Bonn, Alemania, donde nuevamente se llevaban a cabolas negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo global, CIDSEpresent nuevos estudios y recomendaciones en materia de adap-tacin, basados en el trabajo que realizan nuestros socios del Sur.Tambin organizamos una videoconferencia, que permiti seguiren directo desde Malawi la reunin que la delegacin de CIDSEtuvo all con contrapartes del Sur.

    En septiembre de 2009, en Nueva York, una delegacin de l-deres religiosos y laicos del Norte y el Sur, bajo el liderazgo deCIDSE, viajaron a la Reunin de Alto Nivel sobre Cambio Climtico.Esta delegacin se reuni con los lderes del mundo para expre-sarles su preocupacin porque las personas que viven en condi-ciones de pobreza no estaban siendo consideradas adecuadamenteen las negociaciones y les instamos a demostrar un liderazgomoral, y a comprometerse a participar personalmente en la Cum-bre del Clima de Copenhague.

    Continuidad de futuroEspaa es un pas importante de la Unin Europea, que conoce

    muy bien las amenazas del cambio climtico, siendo uno de los pa-ses ms vulnerables de Europa. Al presidir la Unin Europea du-rante el primer semestre de este ao, est bien posicionada parajugar un papel de influencia y tomar decisiones importantes.

    Las campanas de las iglesias de todo el mundo que repicaronel pasado 13 de diciembre en favor de la justicia climtica, comouna poderosa seal para los lderes que en ese momento estabanreunidos en Copenhague, nos recordaron que el momento es ahoray que el mundo est observando.

    Desde CIDSE os damos las gracias a todos por vuestra impli-cacin y dedicacin en esta campaa, y os animamos a continuarcon el tema, para dar a conocer la profundidad de la preocupacinde la comunidad catlica por frenar el cambio climtico.

    Os damos las gracias, y os animamos a continuar con el tema, para dar a conocer la profundidad de la preocupacin de la comunidad catlica por frenar el cambio climtico.

  • Es el Presidente de la Unin Africana de Ciegos para todo el continente, algo as como la ONCE, pero sin sus medios. El cameruns Paul Tezanou, de la etnia bamilek,ciego l mismo, ha viajado a Madrid y ha venido a Barquillo 38 para hablar con las autoridades de Manos Unidas, como l dice. Tambin es Presidente de la Unin de Ciegos de Camern, y director y fundador del Centro Dshang, realidad que ha sido posible gracias a Manos Unidas.

    E N T R E V I S T A

    Hablar con las autoridades

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    Taller de manualidades realizadas por un grupo de ciegos en Etiopa. Manos Unidas/Marta Carreo

    Paul Tezanou, Presidente de la Unin Africana de Ciegos

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    Sobrevivimos gracias a las ayudas de Manos Unidas

  • E N T R E V I S T A

    Corpulento, fuerte y simptico, se presenta ataviado con las visto-sas prendas de su tierra, cubierta la cabeza con Kefi rojo, y adorna-do con abalorios africanos. Nos cuenta que aprendi el Braille a los20 aos gracias a sor Agnese Gyot, religiosa de San Vicente dePal. Y que desde entonces el objetivo de su vida es ayudar a losciegos de frica. Paul goza de un gran prestigio y respeto en frica y en Europa porla seriedad de su lucha por los ciegos africanos. Y por cmo les estproporcionando cierto bienestar y desarrollo.

    Es verdad que toca el acorden?S, claro, yo toco el acorden. La msica es cosa de ciegos, ya sesabe. Y el acorden es muy francs y nuestro pas es francfono.

    Dshang es una ciudad de Camern que ha prosperado y ha lle-gado a ser un esperanza para los ciegos del pas.Cmo se viveen Camern?La situacin econmica es muy precaria y ms si eres ciego, negroy varn. En mi familia de 7 hermanos, 3 son ciegos. Yo estoy casa-do, pero mi mujer ve y nuestros hijos tambin ven.

    Encuentran ayuda en los gobernantes?No, los polticos no nos ayudan, hay mucha corrupcin y los disca-pacitados y, por tanto, los ciegos no somos la prioridad.

    Quin les ayuda?Le dir que en nuestro caso sobrevivimos gracias a las ayudas deManos Unidas. Con sus aportaciones hemos podido crear, y des-pus ampliar en Dshang, una granja agrcola, aviar y porcina (2.000pollos y 40 cerdos, adems de una huerta con coles, judas, pata-tas, coliflores, etc.). Esta granja nos proporciona una subsistenciabsica. Los productos de la granja dan de comer a los internos yayudan a la financiacin del centro.

    Ha sido fcil conseguirlo?La verdad es que hemos tenido un ngel de la guarda que nosapoya y ayuda, la Hermana Milagros Mateo, religiosa espaola deSan Vicente de Pal, que desde hace 15 aos es nuestro aval anteManos Unidas.

    La granja de Dshang, con el tiempo, ha llegado a ser un lugardonde muchos ciegos han obtenido unos conocimientos y unaautoestima que les ha permitido llevar una vida digna. En el centro se ensea braille a los nios jvenes, se les ayuda a es-tudiar. Y a los adultos se les ensean tcnicas y oficios. Se les abreun futuro para ellos inesperado. En el centro se acoge en rgimende internado a los que vienen de otras regiones.Y esto no es todo -explica Paul Tezanou con satisfaccin-. Poste-riormente hemos puesto en marcha un nuevo centro situado en elcampo. All se forman los jvenes en agricultura, ganadera y cra deanimales de granja. Es curioso ver a los aprendices siguiendo consus azadas una lnea de plantacin mediante una cuerda tensadaentre los extremos que les sirve de gua.Manos Unidas ha financiado la construccin y equipamiento deeste centro y de la granja, y ha reforzado los microcrditos para losalumnos que salen del centro a ganarse independientemente lavida.

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    Seis millones de ciegos

    En frica hay seis millones y medio de ciegos. Si tantos africanos son vctimas de la pobreza, de la marginacin y de la falta de acceso a la educacin, los ciegos son, sin duda, uno de los grupos ms desfavorecidos. Sus familiares apenaspueden atenderles, no tienen acceso a la escuela ni a ningn trabajo y a menudo se convierten en mendigos.

    En frica, nos dice Paul que los ciegos mejor atenidos son los de las zonas anglfonas. No as los de las zonas francfonas.

    Manos Unidas/M.C.

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  • Cartas a: Servicios Centrales. Dpto. de Comunicacin,o por correo electrnico a: [email protected]

    L A V O Z D E L L E C T O R

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    Orgullosos de pertenecer a Manos UnidasDesde hace 19 aos soy socio y colaborador de Manos Unidas. El

    motivo por el que me animo a escribir esta carta es, principalmente,para felicitar los 50 aos de trabajo de esta organizacin. Con elloanimo a todos los participantes de esta ONG a que continen luchandopor un mundo mejor y, sobre todo, apoyando a todos los pases quems lo necesitan, eso s, siempre manteniendo la ilusin y la espe-ranza como base de la vida. Me emociono cada vez que leo acerca dela consolidacin de un nuevo proyecto, as como tambin, de la ilusinque mostris en cada uno de ellos. Sobre todo, me llega al corazn lagratitud con la que se muestran las respuestas a vuestros proyectos.

    Cada ao cuando se acerca la Navidad exponemos un macro Belnque es visitado por miles de personas. En este periodo tambin ven-demos material de Manos Unidas, desde calendarios, agendas o bol-grafos hasta camisetas. Todo ello conforma una aportacin econmicaque es destinada al proyecto de Manos Unidas que el Arciprestado deSan Miguel de los Reyes (Valencia) elige cada ao.

    No quiero terminar sin deciros que mi familia y yo nos sentimos or-gullosos de pertenecer a Manos Unidas y de ayudar, aunque sea mi-nimamente, a que mejore este mundo, que tanta falta le hace. Unabrazo para todos los que creemos que este mundo puede cambiar,aunque todo ello requiera tiempo y esfuerzo. Tal cual le en la revistahace un tiempo esto de ser solidario engancha, por eso animo a cadauno de los rincones de Espaa a que muestre su parte solidaria yayude.

    Melchor Almela. Valencia.

    Agradecimiento desde MlagaDesde la delegacin de Mlaga nos gustara manifestar nuestro

    agradecimiento a Agustn Clotet Lara, que falleci hace poco y fue ungran colaborador de Manos Unidas. En sus ltimas disposiciones dejencargado a su hermana Carmen que, de los bienes que dejaba, hi-ciera un donativo de 6.000 a nuestra organizacin.

    Desde aqu hacemos llegar a toda su familia nuestra ms sinceragratitud.

    Marisa Alonso. Delegada de Mlaga.

    Camino alternativoCon un corazn alegre y agradecido les saludamos, a ustedes, que

    sin conocerlos ya tienen rostro para nosotras, y es el rostro de la soli-daridad. Queremos hacer extensiva nuestra gratitud al grupo de per-sonas de la ciudad de Alicante por la generosidad de su aporteeconmico ya que, gracias a l, este ao tenemos lo necesario paracontinuar dando respuesta a este camino alternativo que desde lasalud comunitaria, la ecologa sustentable y la economa comunitarianos hemos empeado en impulsar.

    El proceso de formacin y capacitacin de las promotoras de saludva dando pasos con signos muy bonitos de crecimiento personal, vanidentificando y reconociendo su papel de generadoras de vida y cons-tructoras de una sociedad incluyente, justa y equitativa. Los invitamosa que cada uno de ustedes sienta nuestro agradecimiento de formaprofunda con la certeza de ser benditos del Padre, porque aman con laternura y la misericordia de Dios a travs de los trabajos que desarro-llan para contribuir en favor de los grupos ms vulnerables de las dife-rentes latitudes hasta donde llega Manos Unidas.

    Hna. Georgina Aztatzi

    Casa de promocin social comunitaria. Tlaxcala - Mxico.

    TESTIMONIOS 50 ANIVERSARIOQu significa para ti el aniversario de las 50 Campaas de Manos Unidas?

    Seguimos recibiendo vuestras opiniones, ancdotas, historias sobre nuestro aniversario, pero seguimos esperando ms. Escrbenos a [email protected] o a C/Barquillo 38, 3. 28004 Madrid,

    indicando Testimonios 50 aniversario. Gracias.

    Manos Unidas

  • Los obispospiden un nuevo orden econmicomundialLObsser

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    Vista general de la Eucarista de apertura del Snodo en San Pedro del Vaticano.

    Del 4 al 25 de octubre ha tenido lugar enla Ciudad del Vaticano la II Asamblea Espe-cial para frica del Snodo de los Obispos,que ha estudiado el tema La Iglesia en fri-ca al servicio de la reconciliacin, de la jus-ticia y de la paz. Vosotros sois la sal de latierra... Vosotros sois la luz del mundo (Mt5, 13.14). La Presidenta de Manos Unidas,Myriam Garca Abrisqueta, que ha partici-pado en l como auditora, afirma que hasido una experiencia apasionante, y que re-presenta un espaldarazo a los 50 aos deManos Unidas trabajando en favor de lospases del Sur. La temtica estudiada enel Snodo -aade- se identifica plenamentecon lo que somos y queremos ser: un ins-trumento para la reconciliacin, para la jus-ticia y para la paz.

    La Asamblea se inaugur el da 4 deoctubre en la Baslica de San Pedro del Vati-cano, con una eucarista presidida por elPapa Benedicto XVI. En la homila, el Papadijo que frica representa un inmenso pul-mn espiritual para la humanidad, que seencuentra atacado al menos por dos pato-logas peligrosas: el materialismo prctico,extendido en el mundo occidental, y el fun-damentalismo religioso mezclado con inte-reses polticos y econmicos. Grupos quepertenecen a diferentes afiliaciones religio-

    sas -dijo- se estn extendiendo en el con ti-nente africano; lo hacen en nombre de Diospero segn una lgica opuesta a la divina,es decir, enseando y practicando no el amory el respeto de la libertad, si no la intoleran-cia y la violencia.

    Asistieron al Snodo 244 padres sinoda-les (33 cardenales, 75 arzobispos, 120 obis-pos y 8 religiosos), 197 de los cuales eranafricanos. Los auditores fueron 49, de loscuales eran seglares 32, y mujeres 20. Los

    trabajos tomaron como punto de partida elinstrumento de trabajo entregado por Be-nedicto XVI a los obispos africanos durantesu visita a Camern en marzo pasado. Al fi-nalizar el encuentro se enviaron al Papa 57propuestas de cara a una futura exhortacinpostsinodal. El Snodo dirigi a la opinin p-blica un mensaje final, titulado frica, le-vntate!, cuya difusin estuvo a cargo delarzobispo de Abuja (Nigeria), John Olorun-femi Onaiyekan.

    Los principales problemas de fricaA lo largo de las tres semanas que ha

    durado el encuentro, los obispos africanoshan realizado un repaso a los principalesproblemas sociales del continente; han de-nunciado las situaciones de pobreza, hananalizado sus causas y han pedido un cam-bio en los comportamientos internacionalesque hacen posible el actual estado de cosas.La ciencia y la tecnologa avanzan muy rpi-damente suministrando a la humanidadtodo lo necesario para hacer de nuestro pla-neta un lugar maravilloso, afirma el mensajefinal; mientras esto ocurre, las situacionestrgicas de los refugiados, la pobreza ex-trema, las enfermedades y el hambre matantodava a miles de personas cada da, yfrica resulta ser el continente ms afec-tado. frica es rica en recursos humanosy naturales, pero muchos en nuestro pueblose debaten en medio de la pobreza y la mi-seria, de guerras y conflictos, entre crisis ycaos. Muy raramente todo esto es causadopor desastres naturales. Se debe, ms bieny en gran medida, a decisiones y accioneshumanas de personas que no tienen ningunaconsideracin por el bien comn, y esto, confrecuencia, debido a la trgica complicidad yconspiracin criminal entre responsables lo-cales e intereses extranjeros.

    para FRICASnodo

    2009ESPECIAL

    A los grandes poderes de este mundo les dirigimos una splica: tratad frica con respeto y dignidad

    La Presidenta de Manos Unidas particip en el Snodo como auditora

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    En estos momentos -sealan las pro-puestas- asistimos a un deterioro irres-ponsable y a una destruccin insensata dela tierra, nuestra madre, merced a la conni-vencia entre los lderes locales corruptos ylas multinacionales, en operaciones queenvenenan el ambiente, destruyen la floray la fauna y (...) desembocan en la desertifi-cacin sin precedentes de vastas regionescultivables.

    A los grandes poderes de este mundo-dice el mensaje final- les dirigimos una s-plica: tratad frica con respeto y dignidad.frica desde hace tiempo reclama un cam-bio en el orden econmico mundial en cuan-to a las estructuras injustas acumuladas quepesan sobre ella. La reciente turbulencia enel mundo financiero demuestra la necesidadde un radical cambio de reglas. Pero serauna tragedia si las modificaciones se hicie-ran slo en inters de los ricos y una vezms en perjuicio de los pobres. Muchos delos conflictos, guerras y pobreza de fricaderivan principalmente de estas estructurasinjustas.

    La humanidad -contina sealando elmismo mensaje- tiene mucho que ganar siescucha las palabras sabias del Santo PadreBenedicto XVI en la encclica Caritas in veri-tate. Un orden mundial nuevo y justo no essolamente posible, sino necesario para elbien de toda la humanidad. Se pide un cam-bio respecto a la deuda que pesa sobre lospases pobres, que est matando literal-mente a los nios. Las compaas multina-cionales tienen que detener la devastacincriminal del ambiente para su codiciosa ex-

    plotacin de los recursos naturales. Es unapoltica miope la de fomentar guerras paraobtener unos beneficios rpidos del caos, acosta de vidas humanas y de sangre. Esposible que nadie sea capaz de interrumpir,y quiera hacerlo, estos crmenes contra lahumanidad?

    Rechazo a los nuevos colonialismosEl Snodo elogia la labor positiva que re-

    alizan en frica las agencias de la ONU, peropide a estos organismos que sean ms co-herentes y transparentes a la hora de hacersus programas, y recomienda a los pases

    africanos que evalen con cuidado y de ma-nera crtica los servicios que les ofrecenestas instancias. En particular, denuncia to-dos los intentos furtivos de destruir y elimi-nar los ricos valores africanos de la familia yde la vida humana, como hace el artculo 14del Protocolo de Maputo, en el que se hablade proteger los derechos reproductivos delas mujeres autorizando el aborto terapu-tico en los casos de violencia sexual, estu-pro, incesto o cuando el embarazo ponga enpeligro la salud mental y fsica de la mujer,su vida o la del feto. Esto, seala, est encontradiccin con los derechos humanos ycon el derecho a la vida y banaliza la serie-

    dad del crimen del aborto, devaluando elvalor de la maternidad.

    Las ayudas humanitarias llegan a vecesacompaadas de una especie de imperia-lismo cultural, con el que hay que acabar.Hizo esta denuncia el cardenal Thodore-Adrien Sarr, obispo de Dakar (Senegal), enuna rueda de prensa celebrada el da 15. Sinos quieren ayudar, dijo, no pueden colar-nos ideas que no nos parecen correctas.Queremos ser ayudados, pero en la verdady respetados por lo que somos.

    La reconciliacin ha sido un tema cen-tral del Snodo. Las propuestas elevadas alPapa incluyen un llamamiento a todos losque estn en guerra en frica y hacen quesufra tanto su pueblo para que cesen lashostilidades y se reconcilien. Invitan al mis-mo tiempo a la comunidad internacional acombatir los intentos de desestabilizacindel continente africano.

    Las terribles matanzas ocurridas entregrupos tnicos, promovidas por interesespolticos, han estado en el fondo de las pre-ocupaciones de los obispos. Refirindose asu propio pas, el cardenal John Njue de Nai-robi reconoci que muchos cristianos hantomado parte en la violencia, y que algunosincluso la han instigado, por lo que hace fal-ta -afirma- una condena ms clara y unaeducacin cvica que prevenga estos de-sastres. En la tradicin africana se encuen-tran mximas y prcticas tiles para los ritosde reconciliacin, pero es necesario estaratentos ante otros elementos de esamisma tradicin que pueden generar con-flictos, como la solidaridad en el clan o lasllamadas culpas imperdonables.

    Para promover la educacin en actitu-des pacficas y reconciliadoras, los obisposproponen la celebracin en toda frica deuna jornada de la paz, distinta a la del 1 deenero.

    Mujeres, jvenes y emigrantesLas mujeres y los jvenes tambin han

    recibido una atencin especial en este Sno-do. Los prelados condenan todos los actosde violencia contra las mujeres, como elmaltrato de las esposas, la privacin de laherencia a las hijas, la opresin de las viu-das en nombre de la tradicin, los matrimo-nios forzados, la mutilacin genital a lasmujeres, el trfico de las mujeres y tantosotros abusos como la esclavitud sexual y elturismo sexual. Proponen la creacin, en la

    Un orden mundial nuevo y justo no es solamenteposible, sino necesariopara el bien de toda la humanidad.

    LObs

    serv

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    Grupo de trabajo durante el Snodo.

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    Conferencia Episcopal Africana, de una co-misin orientada a promover la dignidad dela mujer. Adems, se convocar un encuen-tro panafricano de mujeres para dar conti-nuidad a la reflexin iniciada en el Snodo.Reconocen que las mujeres son, con fre-cuencia, la espina dorsal de las iglesiaslocales.

    El mensaje final recuerda que en mu-chos pases de frica ms del 60% de la po-blacin est por debajo de los 25 aos, yaade: Sentimos que debemos dedicarosuna atencin particular a vosotros, jvenesadultos. A menudo os dejan de lado, aban-donados a la deriva como blancos para ideo-logas y sectas de todo tipo. Muchas vecessois reclutados y empleados para prcticasviolentas. Exhortamos a todas las Iglesiaslocales a que consideren el apostolado hacialos jvenes como una importante prioridad.

    La preocupacin por la problemtica delos emigrantes africanos tambin ha ocu-pado la atencin de los reunidos. Tanto enlas propuestas elevadas al Papa como en elmensaje final, los obispos manifiestan supreocupacin por la situacin de los 15 mi-llones de emigrantes africanos que buscanuna patria y un lugar en paz, y afirman quelas polticas y las leyes migratorias restric-tivas del mundo contra los africanos violancada vez ms el principio del destino univer-sal de los bienes creados y las enseanzasde la Iglesia sobre los derechos humanos,la libertad de movimiento y los derechos delos trabajadores inmigrantes. Piden confuerza el respeto de los inmigrantes, tantocuando son retenidos en los centros de per-manencia o devueltos a su tierra de origen

    como cuando se quedan a trabajar y a viviren los diversos pases.

    Muchos hijos e hijas de frica -afirmael mensaje final- han abandonado sus casaspara buscar morada en otros continentes.Muchos de ellos estn bien y contribuyenvlidamente al desarrollo de sus nuevos pa-ses de residencia. Otros luchan por sobre-vivir. Encomendamos a todos ellos a laadecuada atencin pastoral de la Iglesia, Fa-milia de Dios, all donde se encuentren. Eraforastero, y me acogisteis (Mt 25,35), noes solamente una parbola sobre el fin delmundo, sino tambin un deber que se ha decumplir hoy.

    El desastre del sidaEl relator general, cardenal Peter Kodwo

    Appiah Turkson, recogi el sentir de muchasde las interven ciones del aula cuando sehizo eco del desastre pro vocado por la pan-demia del sida. Los padres sinodales -dijo-animan a todos aqullos que despliegan susesfuerzos pa ra dar esperanza a las personasinfecta das y afectadas, a que puedan resis-tir a las tentaciones de la desesperacin. Lamisin de la Iglesia, familia de Dios en fri -ca, es hacer vivir a los fieles al evangelio deCristo su compromiso en la lucha por redu-cir el estigma social de las personas infec-tadas, as como remplazar la violencia conel establecimiento de puentes de reconci-liacin, de justicia y paz para in terpelar a los po-deres pblicos, para ha blar en nombre de losque no tienen voz. Hay que hacer un llama-miento a una gran sinergia y solidaridad paraque los enfer mos en frica reciban los mismostrata mientos que los enfermos europeos.

    En una rueda de prensa, el cardenal Wil-frid Fox Napier, arzobispo de Durban (Sud-frica), dijo que no entiende porqu algunosmedios de comunicacin presentan a laIglesia como un problema, y no como solu-cin, cuando abordan esta cuestin. LaIglesia hace mucho contra el sida; hay co-munidades religiosas que ayudan a los en-fermos, que informan de cmo evitar elcontagio y que participan en programas dedesarrollo de los frmacos retrovirales. Laverdadera causa de la difusin del sida hayque bus carla en comportamientos sexualesirres ponsables, dijo.

    Por lo dems, el Snodo ha subrayado laprioridad de la formacin a todos los niveles;ha pedido a los polticos que se sometan auna tica de servicio y de no aprovechamientodel cargo con fines personales y familiares;a los sacerdotes, que no conciban su minis-terio como una forma de autoridad sino deservicio; y a los periodistas que promuevanuna cultura del dilogo que evite la divisin,el sensacionalismo, la desinformacin y labanalizacin del sufrimiento humano.

    En las propuestas elevadas al Papa, sesolicita la abolicin total y universal de lapena de muerte.

    frica no es un catlogo de desdichas.Desea ser mirada de una manera positiva.Esta es otra idea que ha querido subrayar elSnodo. El mensaje final del encuentroafirma: frica no debe desesperar. Las ben-diciones de Dios todava son abundantes yesperan ser aprovechadas, con prudencia yjusticia, en favor de sus hijos. Donde lascondiciones son justas, sus hijos han de-mostrado que pueden alcanzar, y de hechohan alcanzado, el ms alto grado de com-promiso humano y competencia. Existenmuchas noticias positivas en diversas par-tes de frica. Pero los medios de comuni-cacin moderna prefieren, con frecuencia,las malas noticias y parecen concentrarsesolamente en nuestras desgracias y defec-tos, y no en los esfuerzos positivos que es-tamos realizando. Hay naciones que hansalido de largos aos de guerra y caminanpoco a poco por senderos de paz y prospe-ridad. El buen gobierno est produciendo unconsiderable impacto positivo en algunospases africanos, estimulando as a otros pa-ses a reconsiderar las malas costumbresdel pasado y del presente. Abundan las se-ales de muchas iniciativas que intentan daruna solucin efectiva a nuestros problemas.

    para FRICASnodo

    2009ESPECIALLO

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    Asamblea general de los obispos durante el Snodo.

  • Estas fueron las palabras de la Presidenta de Manos Unidas,en su intervencin en el Snodo:

    Dichosos los que oyen la Palabra de Dios y la ponen enprctica (Lc 11,28).

    Manos Unidas, Asociacin de la Iglesia Catlica en Espaa, tra-baja desde hace 50 aos en la lucha contra el hambre, la deficientenutricin, la miseria, la enfermedad y la falta de instruccin produ-cidas por la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las opor-tunidades entre las personas y los pueblos, la ignorancia, losprejuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores hu-manos y cristianos en los pases que ms lo necesitan.

    Mi palabra brota de la experiencia en la promocin del desarro-llo humano integral entre los colectivos ms desfavorecidos defrica y desde la vocacin laical de la institucin a la que repre-sento, llamados como estamos por el bautismo a trabajar en los

    asuntos temporales para que el mensaje de la Salvacin sea co-nocido y recibido por todos los hombres.

    En esta misin, hay como dos focos de luz que iluminan yguan nuestros pasos:

    - frica tiene una extraordinaria riqueza cultural y humana, va-lioso patrimonio que enriquece a quien tiene la suerte de poderacercarse a l.

    - Lamentablemente, el continente se encuentra extraordina-riamente manipulado y excluido, y acumula graves problemas, al-gunos de los cuales resultan especialmente hirientes, como losnios-soldados o los cinturones de infraviviendas que rodean mu-chas de sus grandes ciudades. En amplias zonas de frica no estnatendidas las necesidades ms bsicas, y esto es una herida pro-funda tanto para el pueblo africano como para todos los seres hu-manos.

    Manos Unidas/Javier MrmolUn momento de la Eucarista celebrada para conmemorar el 20 aniversario de la Asociacin Akamasoa en Antananarivo, Madagascar.

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    Intervencin de Myriam Garca Abrisqueta

    Trabajando junto al pueblo africano

  • Como Iglesia, como familia de Dios en accin, qu es lo quepodemos y debemos hacer en pro de este hermoso continenteafricano?

    Al hacernos esta pregunta, vemos surgir, en primer lugar, desdelo profundo del corazn, un gran sentimiento de alegra, porque laIglesia en frica ofrece un testimonio magnfico en favor de la jus-ticia, del perdn y de la paz, incluso all donde no es reconocida. Enmuchos lugares de ese gran continente, es el nico acompaa-miento con que cuenta el pueblo humilde y sencillo. Qu rostroms humano suele tener el desarrollo promovido por la Iglesia!

    La pregunta que nos hacamos tiene, por lo tanto, una primerarespuesta: organizaciones como la nuestra hemos de continuarapoyando el trabajo de la Iglesia en frica y fomentar el compro-miso de otros en esta tarea.

    Debemos, adems, estar realmente junto al pueblo africano,con frecuencia ignorado, ponindole en el lugar que le corres-ponde, como nos ensea la Doctrina Social de la Iglesia, sin subor-dinarlo a intereses o ideologas, acompaando sus procesos sinimposiciones y desde el programa de vida de las bienaventuranzas:desde lo dbil, elegido por Dios para confundir a lo fuerte.

    Es as que debemos y queremos trabajar favoreciendo la agri-cultura familiar para asegurar el derecho a la alimentacin, tal comopone de manifiesto la encclica Caritas in veritate (n 27), y hacerlo mismo en los dems frentes fundamentales del desarrollo: sa-nidad, educacin, promocin social y promocin de la mujer. Pocasconsecuencias de las que perviven en la sociedad son tan perni-ciosas como la discriminacin de la mujer. En frica, ellas son elmotor de todo y pueden jugar un importante papel en la resolu-cin de conflictos y en la creacin de tejido social.

    Sin duda, algunas de las causas de la injusticia y de la violen-cia que padece el pueblo africano se encuentran en el mismo con-tinente. Otras, sin embargo, son responsabilidad de los pasesdesarrollados y de quienes toman las grandes decisiones o marcanlas reglas comerciales. He aqu, por lo tanto, otro nivel funda-mental en el que actuar: trabajar en la transformacin de los valo-res en los pases del norte, denunciar las injusticias y fomentar enlas grandes instituciones el cumplimiento de los compromisos ad-quiridos, cimentando un futuro ms justo para frica.

    Celebrar en este Snodo nuestros 50 aos es un privilegio paraManos Unidas. Gracias Santo Padre por ofrecernos esta oportuni-dad. Renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando codoa codo con la Iglesia en frica ayudando a que los africanos seanlos protagonistas de su propio desarrollo. Apostamos por hacer lacooperacin al desarrollo desde la verdadera fraternidad, evitandotodo paternalismo degradante y humillante. Queremos as contri-buir a travs de la caridad y la accin social a mostrar el maravi-lloso y entraable rostro de Jesucristo y su Mensaje de salvacin.

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    para FRICASnodo 2009ESPECIAL

    Debemos, adems, estar realmentejunto al pueblo africano, con frecuencia ignorado, ponindole en el lugar que le corresponde, como nosensea la Doctrina Social de la Iglesia.

    Diversos momentos del Snodo parafrica celebrado en Roma.

  • E C O S D E L S U R

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    frica, levntate, toma tu camilla y anda. sta es la llamadalanzada por los Padres Sinodales en el mensaje dirigido a loscristianos catlicos y a los hombres de buena voluntad. Le-vntate y anda quiere ser una invitacin a la responsabilidad delpueblo africano, ya que, aaden los Padres Sinodales, el destino defrica est an en nuestras manos. La CENCO ha salido reconfor-tada por la experiencia del Snodo que ha supuesto un momentoparticular y rico de la vida de la Iglesia Familia de Dios en frica. ElSnodo ha abordado no solo las cuestiones de fondo que estn en

    la base de las injusticias y la falta de paz en el continente, sino queha permitido a la Iglesia africana el dotarse de un plan pastoral parala justicia y la paz, sealando incluso los mbitos prioritarios de in-tervencin. As, ya en nuestro mensaje, aparece claramente quetrabajar a favor de la reconciliacin, la justicia y la paz es, primor-dialmente, un acto de evangelizacin que no puede no integrar elEvangelio de la paz. Ello exige, de entrada, la conversin de los co-razones, y necesita un testimonio de vida por parte de todos losagentes de la evangelizacin.

    Dios se ha reconciliado con los hombres a travs de su Hijo.Reconciliados con Dios, se nos encomienda reconciliarnos con elprjimo. El Snodo recuerda a los fieles que son, segn palabra deSan Pablo, embajadores de Cristo para la reconciliacin, la justi-cia y la paz, y estn llamados a ser, cada vez ms, instrumentos deello.

    Para los Padres Sinodales, el estar al servicio de estos tres con-ceptos significa comprometerse, entre otras cosas, en la promo-cin de una explotacin y una gestin responsables de los recursosnaturales; en el acompaamiento de la familia, clula vital de la so-ciedad y primera agencia de paz; en la humanizacin de la so-ciedad y la promocin de la dignidad de la mujer; en la lucha contrala pobreza y la erradicacin de las enfermedades endmicas (sida,malaria etc.); en pro del buen gobierno y la transparencia; en la pro-mocin del dilogo interreligioso, la educacin cvica y la formacinde los actores polticos, etc.

    Asimismo el snodo nos permite renovar nuestro compromisopastoral intensificando nuestra accin en los siguientes dominios:

    1. Formacin: ahora, adems de a nuestras comunidades debase, vamos a alcanzar la estructura misma de la educacin con eldesarrollo de programas de educacin para la paz en nuestras es-cuelas, desde preescolar hasta la universidad.

    2. La educacin cvica comunitaria y de lderes. La descentra-lizacin en curso en el pas aumenta el nmero de nuevos actorespolticos que, a partir de la doctrina social de la Iglesia, CENCO hade apoyar con una formacin adecuada para servir a la comunidadpoltica.

    3. El fortalecimiento de las estructuras de apoyo de las pobla-ciones y laicos comprometidos en la poltica: creacin de comitslocales para la gestin participativa, creacin de enlaces parlamen-tarios, capellana a los polticos y militares y acompaamiento es-piritual de los actores polticos.

    4. La creacin de un Instituto de Doctrina Social de la Iglesia encuyo seno funcionar un centro de paz regional.

    Por ltimo, dado que el desarrollo es el nuevo nombre de lapaz, vamos a fortalecer nuestros centros de estudio para que seanms centros de impulsin de programas de desarrollo. Nuestra res-ponsabilidad es grande y estamos decididos a comprometernoscontando tambin con la solidaridad de todos.

    Nicolas DjomoObispo de Tshumbe.

    Presidente de la Conferencia Episcopal Nacional del Congo (CENCO)

    Compromiso renovado

    Basta con abrir el libro de las lgrimas de mi pueblo para darse cuenta de dnde est la peor gripe aunque no se hable de ella en los peridicos.

    CE

    NC

    O.

  • INTRODUCCINEn el ao 2010, Manos Unidas celebra su Campaa LI, bajo el

    lema Contra el hambre, defiende la Tierra, centrada en la erradi-cacin de la pobreza y el hambre como elemento esencial de suidentidad, inspirada en los valores del Evangelio y la Doctrina Socialde la Iglesia. En esta Campaa, se abordar la lucha contra el ham-bre desde la defensa de nuestra casa, la tierra, y la sostenibilidaddel medio ambiente, teniendo en cuenta principalmente las conse-cuencias que el cambio climtico origina para la vida de los ms po-bres. En esta etapa de crisis y cambio globales, el Papa BenedictoXVI se pregunta: cmo no evocar la crisis alimentaria y el cambioclimtico, que dificultan todava ms el acceso a los alimentos y alagua a los habitantes de las regiones ms pobres del planeta?1

    El cambio climtico no es un tema nuevo en la agenda interna-cional; desde finales del siglo pasado hay estudios cientficos, reu-niones y congresos que denuncian la cada vez ms alarmantesituacin: en 1987, la Comisin Mundial para el Medio Ambiente yel Desarrollo, liderada por Gro Brundtland, defini el desarrollo sos-

    tenible; en la Cumbre de la Tierra (Rio de Janeiro, 1992), se em-pez a hablar de cambio climtico; en 1997, se firm el Protocolode Kyoto sobre algunos compromisos para frenar las causas del ca-lentamiento global; en 2002, se celebr la Cumbre Mundial para elDesarrollo Sostenible en Johannesburgo; en diciembre de 2009,en Copenhague, tiene lugar la Cumbre sobre el cambio climtico dela cual sale el nuevo acuerdo que sustituir los compromisos delProtocolo de Kyoto a partir del ao 2012.

    Las cuestiones del cambio climtico nos obligan a formar unanueva conciencia sobre el estado de nuestro planeta, porque la cri-sis global en que nos encontramos es consecuencia de un modelode desarrollo insostenible. Estamos haciendo un mal uso de susrecursos y alterando el equilibrio del ecosistema y del clima, queson un bien comn, un don de Dios para todos, que debe proteger-se para las generaciones presentes y futuras.

    El Informe Brundtland Nuestro futuro comn, ya en 1987, de-

    Manos Unidas/Javier Mrmol

    Contra el hambre,defiende la Tierra

    Fbrica de azcar en Kaatinga, Brasil, emitiendo contaminacin a la atmsfera.

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    1 Benedicto XVI, Discurso al Cuerpo Diplomtico acreditado ante la Santa Sede, 8 de enero de 2009.

  • fini como sostenible el desarrollo que satisface las necesidadesdel presente, sin poner en peligro la capacidad de futuras genera-ciones para satisfacer sus propias necesidades. La bsqueda delbien comn es competencia de todos, de los gobiernos y la so-ciedad civil. Un proverbio chino seala que: una generacin plantaun rbol y la siguiente disfruta su sombra. Se necesitan respues-tas urgentes que defiendan los derechos de los ms pobres y de lasnuevas generaciones de manera sostenible.

    1.- EL CAMBIO CLIMTICO. DE QU HABLAMOS?Frecuentemente se utiliza la expresin cambio climtico

    como sinnimo de calentamiento global. Sin embargo, la Con-vencin Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climtico(UNFCCC), lo usa slo para referirse al cambio por causas humanas.Por cambio climtico se entiende un cambio de clima atribuido di-recta o indirectamente a la actividad humana que altera la compo-sicin de la atmsfera mundial y que se suma a la variabilidadnatural del clima observada durante perodos de tiempo compara-bles (artculo 1, prrafo 2). Por tanto, se llama cambio climtico a lamodificacin del clima con respecto al historial climtico a una esca-la local o global. Los cambios se producen en diferentes escalas detiempo y en todos los parmetros climticos: temperatura, precipi-taciones, nubosidad, humedad, etc. Sus causas pueden ser natura-les o antropognicas, provocadas por la accin del hombre.

    .Por qu se produce el cambio climtico?El clima es el resultado de la interaccin de un conjunto de fac-

    tores. Alteraciones importantes, como el calentamiento global, sonprovocadas bsicamente por el hombre. Desde el siglo XVIII, el usode combustibles fsiles (carbn, petrleo, gas natural) causan el

    aumento de CO2 en la atmsfera, uno de los gases que producenel efecto invernadero (GEI), responsables del calentamiento global.Estos gases se acumulan en las capas altas de la atmsfera, rete-niendo el calor del sol, creando un efecto de tipo invernadero y ha-ciendo que aumente progresivamente el promedio de la temperaturaen la tierra. Segn el Informe Stern2, la concentracin de gasesen la etapa preindustrial era menos de 300 ppm (partes por milln);en la actualidad, es de 430 ppm. Esto ha elevado la temperaturamedia del planeta en 0,7. La concentracin contina creciendo,debido sobre todo al aumento de las emisiones de China, India y losEstados Unidos de Amrica.

    Todos los pases contribuyen al cambio climtico, los ricos y losms pobres, pero no todos de la misma manera y no todos sufrensus consecuencias de la misma forma. Los pases desarrolladoscontaminan el aire, la tierra y el agua a travs de sus plantas in-dustriales, los coches, etc. y son los que ms contribuyen al au-mento del efecto invernadero. Los pases en vas de desarrollo, porlo general, tienen materias primas, no disponen de tecnologa ni derecursos para su explotacin, pero pagan el deterioro de su medioambiente y sufren el expolio de sus recursos. En manos de polti-cos corruptos, los beneficios salen al exterior y estos pases, em-pobrecidos, se quedan con las nefastas consecuencias ambientales.El principio de responsabilidad comn, pero diferenciada, una delas bases del marco de Kyoto, implica a todos pero debe exigirse demanera equitativa3.

    .El efecto mariposaSi en un sistema o ambiente dinmico, como la tierra y el clima,

    introducimos un cambio, ello altera el equilibrio; y la ms mnima va-riacin puede provocar que el sistema evolucione hacia formascompletamente diferentes y con efectos grandes y caticos. Lametfora del efecto mariposa (cuando una mariposa aletea susalas en Pekn, un huracn sacude a Nueva York) ilustra cmo pe-queas causas pueden ocasionar grandes efectos. Todas las pre-siones que el hombre ejerce sobre el medio ambiente generancambios y producen consecuencias ecolgicas, sociales y econ-micas que afectan a las condiciones de vida y desarrollo de las per-sonas y los pueblos: subida de la temperatura global, aumento delnivel de los mares a causa del deshielo, prdida de tierras cultiva-bles y habitables a causa de sequas e inundaciones, incremento dela frecuencia de desastres ecolgicos (tormentas, huracanes), irre-gularidad o escasez de las precipitaciones, degradacin de los eco-sistemas (desertificacin, salinizacin), prdida de la biodiversidaden los ecosistemas y extincin de especies.

    2.- CONSECUENCIAS: EL CAMBIO CLIMTICO CAMBIA NUESTRAS CONDICIONES DE VIDAEl cambio climtico tiene consecuencias nefastas sobre nues-

    tras condiciones de vida. Pero no afectan a todos por igual. El Sursiempre es el ms desfavorecido, y los ms pobres, los que ms losufren, por ser los ms vulnerables.

    .Aumentar la dificultad para conseguir alimentosLas implicaciones en la agricultura son especialmente impor-

    tantes, debido a los cambios de temperatura, los problemas con elagua y el regado, y la variacin de las precipitaciones; los proble-

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    Todos los pases contribuyen al cambioclimtico, los ricos y los ms pobres, pero no todos de la misma manera y no todos sufren las consecuenicas de la misma forma.

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    2 STERN, Nicholas, Stern Review on the Economics of Climate Change. U.K, 2006.3 PNUD, Informe sobre el desarrollo humano 2007-2008. La lucha contra el cambio climtico: solidaridad frente a un mundo dividido.

    Nio etope cargando con un fardo de paja.

  • mas en los bancos pesqueros, las prdidas de tierras cultivadas,por la subida del nivel de los mares y la prdida de la actividad agr-cola. En este escenario, la inseguridad alimentaria y las dificultadespara acceder al agua aumentarn debido, adems, al incrementode sequas e inundaciones.

    Los nios nacidos en una zona afectada por la sequa en Etio-pa tienen un 36 por ciento ms de probabilidad de estar malnutri-dos para cuando alcancen los cinco aos de edad. Dos millones denios etopes estn malnutridos hoy porque sus padres no pudie-ron afrontar un fenmeno de sequa aislado. Slo en frica, para elao 2020, pasaran de 75 a 250 millones las personas que no ten-dran agua suficiente.

    .Crear problemas de salud y daar la calidad de vidaEl aumento de las temperaturas, la irregularidad de las lluvias,

    el aumento del nivel del mar son factores que modifican la dis-persin, maduracin y supervivencia de determinados tipos de pa-tgenos (malaria, dengue, paludismo, schistomiasis). Las inundacionesincrementan las infecciones respiratorias y transmiten enfermeda-des a travs del agua.

    Alrededor del 40 por ciento de los habitantes del mundo vivenen zonas con riesgo de malaria; y ms de la mitad de la poblacinmundial viven en reas con riesgo del dengue. Lo mismo pasa conenfermedades diarreicas que aumentan los casos de enfermedaden los momentos ms clidos del ao. Slo la diarrea, la malaria yla malnutricin causaron en 2002 ms de 3,3 millones de muertes.

    .Agravar las situaciones y los niveles de la pobrezaLos pases ms pobres son los ms vulnerables al impacto de

    los cambios climticos. El papel de la agricultura es primordial paralas condiciones de vida de la gente, ya que las tres cuartas partesde los pobres del mundo viven en reas rurales, dependiendo susubsistencia en gran medida del clima y de los recursos naturales,como el agua, los recursos forestales y pesqueros. Adems, la des-truccin o interrupcin de vas de comunicacin impedirn el desa-rrollo econmico de muchas zonas.

    .Habr mayor riesgo de conflictos entre los pueblosLos efectos del cambio climtico, sumados a los problemas

    econmicos, sociales y polticos, e interactuando con ellos, crea-rn un elevado riesgo de conflictos violentos entre personas y pue-blos. La lucha por la posesin, dominio y uso de los recursosnaturales ser cada da ms acusada.

    .Aumentarn las migraciones forzosasComo ya est ocurriendo en algunas regiones, aumentarn los

    refugiados como consecuencia de las catstrofes climticas gene-radas por huracanes, tifones, inundaciones y tsunamis, entre otrascausas. A su vez, disminuir el turismo en las zonas afectadas.Igualmente, las personas se vern forzadas a emigrar y a instalarseen campamentos mal acondicionados, lo que acrecentar la pre-

    cariedad y las tensiones, adems de la presin sobre los recursosescasos (fuentes de agua, rboles, pastos), con la consiguientedegradacin medioambiental y nuevas situaciones de pobreza.

    3.- EL CLIMA ES UN BIEN UNIVERSAL, UNA RESPONSABILIDAD PERSONAL Y GLOBALLa cuestin del cambio climtico ya no es una preocupacin

    slo de las organizaciones ambientalistas, sino tambin de las or-ganizaciones de desarrollo. Debe ser, sobre todo, responsabilidadde cada persona, pueblo y nacin. No siempre un ndice de desa-rrollo humano alto (IDH) de los pases se corresponde con un ndi-ce de buena gestin ambiental (ndice de Desarrollo EPI-EnvironmentalPerformance Index). Por ejemplo, Espaa ocupa el puesto 13 enIDH y el puesto 30 en el EPI.

    Las naciones econmicamente desarrolladas tienen una res-ponsabilidad y una obligacin especial, una deuda con nuestro pla-neta y con la comunidad internacional. Hace ms de doscientosaos, las naciones industrializadas se vienen aprovechando de losrecursos de la tierra, gastando, produciendo y contaminando. Nues-tro consumo desmesurado de recursos y la emisin de cantidadesincontroladas de elementos contaminantes han acelerado cambiosclimticos, generando efectos devastadores en nuestras vidas y enlas poblaciones ms vulnerables.

    .Ni dueos ni dominadoresLa Doctrina Social de la Iglesia, uno de los fundamentos del tra-

    bajo de Manos Unidas, seala cul debe ser el trabajo por la justi-cia y la salvaguarda del medio ambiente4.

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    El cambio climtico ya no es una preocupacinslo de las organizaciones ambientalistas,sino tambin de las de desarrollo. Debe ser,sobre todo, responsabilidad de cada persona, pueblo y nacin.

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    4 Cf CONSEJO PONTIFICIO JUSTICIA Y PAZ, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) y Editorial Planeta. Madrid 2005, captulo X, 451-487 (en adelante, Compendio).

    CONDICIONES DEL CLIMA

    Pueden cambiar por: accin del ser humano

    Tormentas

    Tifones Huracanes

    Calentamiento

    Desertizacin

    Lluvia irregular Lluvia cida

    Deforestacin

    Gases contaminantes

    razones naturales

    Presin atmosfrica

    Calidad del aire Temperatura

    Humedad

    Lluvia

    Viento

  • 18

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    Paraguay tiene una superficie de 406.752 Km2, y estEl ro Paraguay divide al pas en dos regiones naturales:de mayor produccin agrcola (soja, trigo, maz, tabaco);seca donde se cultiva el algodn y se cra ganado en grallones de habitantes. Los idiomas oficiales son el espacin de la capital, Asuncin, los restantes departamenHumano que oscilan entre el 0,655 de Alto Paraguay y el 0,928). A pesar de tener un alto ndice de crecimiento demblado. Paraguay es uno de los pases con mayor desigu

    El 79% de las tierras del pas se encuentran concen1,5% del total. La mitad de la poblacin paraguaya es potrema. El 33,2% de la poblacin sobrevive con 2 dlares/de los campesinos es grave por la carencia de tierras pdades se est incrementando en las ltimas dcadas, locin descontrolado, sin planificacin ni provisin desuministro de energa y recoleccin de residuos slidoscin de las reas urbanas.

    Paraguay estuvo bajo una fuerte dictadura de 35 arrocamiento en 1989, la vida poltica ha sido turbulenta, una vicepresidente, huida de otros al exterior... Tambinla delincuencia y de la corrupcin generalizada en todosel segundo pas ms corrupto del mundo detrs de Camees la hegemona tradicional del Partido Colorado que secenios que dur el rgimen del General Stroessner (195principios del ao 2008. Desde hace varios aos el ndiceparencia Internacional sita a Paraguay como uno de lo

    Durante el periodo comprendido entre 1988-2009, M190 proyectos, por un importe total de 8.827.879 euros. Siseguidos de los productivos y los sanitarios.

    Costa de Marfil se encuentra situado en el frica Occidental en el Golfo deGuinea. Antigua colonia francesa, obtuvo su independencia en 1958. El pas cuentacon una extensin de 322.462 Km2, y una poblacin de 19.262.000 habitantes. La capitales Yamoussoukro desde 1983, aunque Abidjan es todava el centro administrativo.

    Pas tradicionalmente dedicado al cultivo del cacao y caf, ha sido consideradodurante muchos aos como la perla de frica, pero se ha ido hundiendo progresi-vamente desde los aos 80 debido a la fuerte devaluacin del Franco CFA, moneda delpas. Se han desertizado zonas enteras talando rboles, o para exportar la madera opara convertir el terreno en plantaciones de cacao, cuyo precio baj repentinamente msde un 50%, dejando al pas en la miseria.

    El 19 de septiembre de 2002, se produjo un golpe de estado contra el gobierno del Presi-dente Gbagbo, provocando una desestabilizacin poltica y econmica de graves consecuen-cias, y la divisin del pas en dos zonas: la zona sur o zona de confianza, en manos del Gobiernolegtimo, y la zona norte, ocupada por las Fuerzas Nuevas o rebeldes, responsables del fallidogolpe de estado. El 4 de marzo de 2007, el Presidente Laurent Gagbo y Guillaume Soro, jefe delos rebeldes de las Fuerzas Nuevas, firmaron en Ouagadougou, Burkina Fasso, un acuerdoglobal de paz destinado a poner fin al conflicto. Segn lo previsto, las elecciones, que debe-ran haber tenido lugar antes de junio de 2008, se han aplazado sine die a pesar de la presininternacional. La situacin del pas es de tensa espera, pero se han reanudado las actividadesen el norte y tanto la administracin como las comunicaciones estn funcionando en esa zona.

    Manos Unidas, hace ms de 20 aos, trabaja de una forma muy activa en el pas dondehemos apoyado 57 proyectos educativos, 30 sanitarios, 50 proyectos sociales y 29 agrope-cuarios, lo que hace un total de 166 proyectos desde la campaa 30. Nuestros proyectos, antesde la guerra, estaban localizados principalmente en la zona cercana a la capital, y en el norte,ms pobre y rural, con la creacin de pequeos centros de salud y la rehabilitacin de es-cuelas de primaria en la zona rural. Tras la guerra, la situacin ha cambiado considerable-mente ya que a partir de ahora hemos tomado la decisin de volcarnos en las regiones msvulnerables del pas, que ms han sufrido el azote de la guerra, el norte y el oeste, con pro-gramas integrales de rehabilitacin social tanto sanitarios como educativos. Otra de nuestrasprioridades ser apoyar la recuperacin y formacin de la enorme cantidad de nios de lacalle que han surgido como consecuencia del conflicto y que invaden los barrios perifricosde la capital.

    Pases preferentes para M

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    Costa de Marfil

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    Vietnam es un pas del Sudeste Asitico, con una superficie de 331.690 Km2, que se extiende a lo largode una franja en forma de S. Limita al norte con China, al este con el golfo de Tonkin, al sur con el Mar dela China Meridional y al oeste con Camboya y Laos. Posee una poblacin de 85 millones de habitantes, delos cuales el 79% pertenece a zonas rurales. El 88% son vietnamitas, un 2% son chinos y un 10% pertenecea minoras. El 9% de los vietnamitas son catlicos, cifra relativamente alta en el Sudeste Asitico.

    Est dividido en cuatro regiones. Posee un clima subtropical. Su capital es Hanoi. Cabe destacar otrasciudades importantes como Ho Chi Minh, Haiphong y Hu. El idioma oficial es el vietnamita, aunque sehablan otras lenguas como chino, francs, ingls y lenguas autctonas (mon-jemer y malayo-polinesio).

    Las sucesivas guerras y conflictos que han asolado Vietnam durante el siglo XX han marcado la si-tuacin poltica, social y econmica que sufre el pas. Aunque actualmente ha comenzado una aperturaal mundo occidental, existen grandes problemas internos:

    - La corrupcin, el contrabando y las revueltas y altercados en busca de libertades.- Todava no se ha autorizado la propiedad privada de la tierra.- La economa exterior del pas depende principalmente del arroz y en menor cantidad, del petrleo.- El desempleo es muy alto (30%) y el PIB uno de los ms bajos de Asia. - Infraestructuras: el estado de las carreteras es psimo y existen unas pauprrimas infraestructuras

    de transporte. - Segn el Banco Mundial la mitad de la poblacin vietnamita vive en condiciones de pobreza. - En cuanto a la educacin, no existen grandes diferencias de escolarizacin por sexo, el principal pro-

    blema en la escuela es la no asistencia o el abandono temprano, debido a la pobreza y al trabajo infantil.

    En Manos Unidas se lleva trabajando con Vietnam desde la Campaa XXXIII, aunque es en los ltimosaos cuando se ha potenciado la ayuda, habiendo aprobado, en los ltimos 5 aos, 82 proyectos. Son prio-ritarios los proyectos agrcolas dirigidos a la poblacin rural, con un especial apoyo a potenciar las in-fraestructuras de agua que ayuden a mejorar la seguridad alimentaria, as como la lucha contra el trficosexual.

    y est situado entre Brasil, Bolivia y Argentina.rales: la oriental, con vegetacin selvtica, es laaco); y la regin occidental o Chaco, regin msn grandes latifundios. Su poblacin es de 6,2 mi-

    espaol y el guaran. Segn el PNUD, a excep-tamentos del pas tienen ndices de Desarrolloy y el 0,760 de Misiones (Espaa tiene un IDH deto demogrfico (2,2% anual), es un pas poco po-esigualdad en Amrica Latina.

    oncentradas en manos de pocos productores, eles pobre y una cuarta parte vive en pobreza ex-lares/da y un 16% con 1 dlar/da. La situacinrras propias. La migracin del campo a las ciu-as, lo que ha generado un proceso de urbaniza-n de servicios adecuados de agua potable,lidos o lquidos, lo que contribuye a la degrada-

    35 aos con el general Stroessner. Tras su de-enta, con fallidos golpes militares, asesinato de

    mbin se ha producido un alarmante aumento detodos los estamentos (ya en 1999 apareca comoCamern). Una particularidad poltica paraguayaue se ha mantenido en el poder durante los de-

    er (1954-1989) y que ocup la Presidencia hastandice de percepcin de la corrupcin de Trans-o de los pases ms corruptos de Latinoamrica.

    009, Manos Unidas ha apoyado la realizacin deos. Siendo la mayor parte proyectos educativos,

    a Manos Unidas en 2010

    CID

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    Vietnam

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    La tutela del medio ambiente constituye un desafo para todos:se trata del deber, comn y universal, de respetar un bien colecti-vo, patrimonio de toda la humanidad. Esta responsabilidad se ex-tiende no slo a las exigencias del presente, sino tambin a las delfuturo. En esto consiste nuestra solidaridad con la justicia climtica:todos somos responsables de todos.

    En consecuencia, el ser humano no debe disponer arbitraria-mente de la tierra, sometindola sin reserva a su voluntad. Elaspecto de conquista y de explotacin de los recursos ha llegadoa predominar y a extenderse, y amenaza hoy la misma capacidadde acogida del medio ambiente: el ambiente como recurso poneen peligro el ambiente como casa. Nuestra propia experienciaconfirma que, cuando el ser humano se comporta de este modo,en vez de desempear su papel de colaborador de Dios en la obrade la creacin, el hombre suplanta a Dios y con ello provoca la re-belin de la naturaleza, ms bien tiranizada que gobernada por l.

    Hoy ms que nunca, urge llevar a cabo una verdadera conver-sin ecolgica. Los graves problemas ecolgicos requieren unefectivo cambio de mentalidad que lleve a adoptar nuevos estilos devida. Hay que hacer ms operativo el principio del derecho univer-sal al uso de los bienes; para ello, el principio del destino universal delos bienes ofrece una orientacin fundamental, moral y cultural,para deshacer el complejo y dramtico nexo que une la crisis am-biental con la pobreza. En consecuencia, la programacin del de-sarrollo econmico debe considerar atentamente la necesidad derespetar la integridad y los ritmos de la naturaleza, porque los re-cursos naturales son limitados y algunos no son renovables.

    .Sobre todo, hay que considerar al hombre sujeto en un mundo de objetos

    Los seres humanos deben ser el centro de las preocupacionesdel desarrollo sostenible y de la cuestin del cambio climtico. Alabordar el problema, es necesario afrontar los problemas del desa-rrollo de manera integrada y coherente, sustituyendo actitudes sec-toriales fragmentadas por opciones integrales y multisectoriales.

    En primer lugar, hay que superar la visin de la naturaleza comoobjeto de provecho y de inters para el hombre, visin que, hastaahora, ha propiciado inmensas desigualdades, injusticias y violenciapara una mayora de la humanidad. Los recursos no pueden ser delprimero que llega o del ms fuerte. En segundo lugar, el universodebe considerarse como la unidad de las relaciones entre todo loque lo compone, incluido el ser humano, como centro y cima alcual deben ordenarse todos los bienes de la tierra. El ambiente sinel hombre es slo medio ambiente.

    El hombre y la mujer tienen, desde este punto de vista, una res-ponsabilidad primordial que se traduce en proseguir la tarea del Cre-ador. Esta responsabilidad se expresa en un autntico compromisopor la justicia. En justicia, todos somos depositarios de los bienesque deben asegurar una vida digna para todos; este bien comn dela humanidad debe cuidarse y no despilfarrarse. Es hora de conce-bir otro mundo y fundar una economa ms solidaria basada en elprincipio del desarrollo sostenible y colocando al ser humano en elcentro de las preocupaciones.

    4.- DE QUIN DEPENDE MODERAR LAS CAUSAS Y MITIGAR LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMTICO?La estrategia clave para enfrentarnos al reto del cambio clim-

    tico es la promocin de un desarrollo humano sostenible y la soli-daridad frente a un mundo dividido. El coste de no hacerlo ahorasera mucho mayor. Segn el Informe Stern, sobre la economa delcambio climtico, se calcula que los costes anuales totales de re-duccin de los gases de efecto invernadero (GEI) estn en torno aluno por ciento del PIB mundial, mientras que el coste total de nohacer nada sera entre cinco y veinte veces mayor, y podra alcan-zar el 20 por ciento del PIB global. Por lo tanto, es ms barato y sen-sato actuar ahora.

    La Convencin Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Cli-mtico (UNFCCC)5 seala cuatro grandes estrategias como res-puesta al cambio climtico:

    .MitigacinSe refiere a las acciones que estn siendo o sern tomadas para

    abordar las causas del cambio climtico reduciendo las emisionesde gases de efecto invernadero en la atmsfera. Por ejemplo: re-duciendo los niveles de consumo y aumentando la eficiencia ener-gtica; cambiando hacia fuentes de energa renovables y queemitan menos CO2; estableciendo sistemas que capturen el CO2de la atmsfera a travs de nuevas tecnologas. Tambin se puedemitigar el efecto repoblando forestalmente, los bosques son losmejores captores del CO2.

    .AdaptacinIncluye las acciones tomadas para prevenir y/o responder a los

    cambios en el clima, por ejemplo, la capacidad de respuesta antedesastres, la diversificacin agrcola, etc. Los pases ms vulnera-

    La estrategia clave para enfrentarnos al retodel cambio climtico es la promocin de undesarrollo humano sostenible y la solidaridadfrente a un mundo dividido.

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    del

    Stand de la Cumbre de Copenhague en Barcelona.

    5 UNFCCC: United Nations Framework Convention on Climate Change.

  • bles son los que menos se pueden proteger a s mismos. Tambinson los que menos contribuyen a las emisiones de GEI y los que pa-garn un alto precio por las actividades incontroladas de otros.

    La ayuda internacional debera apoyar una mejora de la informa-cin regional sobre las consecuencias del cambio climtico y, asimismo,la labor de investigacin sobre nuevas variedades de cultivos, quemuestren mayor resistencia a las sequas y a las inundaciones.

    .FinanciacinImplica los mecanismos, el reparto, el buen gobierno y las fuen-

    tes de fondos para la accin sobre mitigacin, adaptacin, transfe-rencia de tecnologa y reduccin de emisiones por deforestacin ydegradacin del ambiente.

    Los pases econmicamente desarrollados se han beneficiadode la industrializacin, sobre todo a costa de consumir, primero, losrecursos naturales y energticos propios, y despus, los de los pa-ses empobrecidos y de deteriorar el medio ambiente. Ellos son losque ms pueden y deben absorber la mayora de los costos de mi-tigacin y adaptacin. .Transferencia de tecnologa

    Implica el desarrollo y la transferencia de las tecnologas bajasen emisiones de carbono (CO2) no dainas con el ambiente entrelas naciones.

    La efectividad de las inversiones en tecnologa innovadora portodo el mundo podra verse incrementada mediante una mezcla decoordinacin informal y de acuerdos formales. A escala mundial, elapoyo a la I+D en el sector energtico debera duplicarse, como m-nimo, mientras que el apoyo a la aplicacin de nuevas tecnologasbajas en carbono debera quintuplicarse. La cooperacin interna-cional en normas de productos constituye un potente medio paraimpulsar la eficiencia energtica.

    .Respuesta y compromiso de Manos Unidas como ONGDOtro modelo de desarrollo sustentable y limpio es posible.

    Cuando se articula la tica con la economa surgen caminos alter-nativos que posibilitan mejores condiciones de vida de las perso-nas. La propuesta del decrecimiento sereno de las sociedades,diseada por Serge Latouche6, est basada en un crculo virtuoso deocho erres (8-R): revaluar, reconceptualizar, reestructurar, redistri-buir, relocalizar, reducir, reutilizar y reciclar. Estos ocho objetivospueden generar un proceso de decrecimiento sereno, amable ysostenible que beneficie a todos.

    Manos Unidas sabe que slo mediante el cambio de actitudesy de estilos de vida, tanto en el Norte como en el Sur, se podr lo-grar un mundo ms justo y solidario para todos. Siempre teniendocomo eje central al hombre. El ambiente sin el hombre es slomedio ambiente. Desde esta perspectiva antropolgica, aplica a

    s misma la coherencia en la gestin de recursos y conductas, cul-tivando hbitos de austeridad responsable y no contaminantes, quereduzcan el gasto en electricidad (luz de bajo consumo), papel reci-clado, agua, tinta de impresora; fomenta la educacin para el desa-rrollo y la formacin en la propia organizacin y en distintos mbitosde la sociedad; colabora con empresas que asumen la RSE (Res-ponsabilidad Social Empresarial), y estn comprometidas con ac-ciones en defensa del medio ambiente; incorpora los problemas delcambio climtico a los proyectos de desarrollo, estableciendo comoeje transversal la proteccin, conservacin, gestin de la biodiver-sidad y ecosistemas vulnerables.

    Todas estas acciones se llevan a cabo en un marco ms amplio:a nivel internacional, integrados en la Campaa Desarrollo y Justiciaclimtica liderada por CIDSE; y, en el mbito nacional, apoyando lapropuesta de accin de Coalicin Clima, en orden a movilizar a la so-ciedad espaola para que exija a los poderes pblicos que integrenen la cooperacin al desarrollo los problemas del cambio climtico.

    .Conclusin: desde lo cotidiano y local a lo globalPara defender nuestra casa, la tierra, es necesario el compro-

    miso y la voluntad poltica de todos y cada uno. Por un lado, el ciu-dadano responsable y activo. Por otro lado, los Jefes de Estado,que en la Cumbre de Copenhague en diciembre de 2009, debenpensar en el bien comn y asumir responsabilidades sustentables.Para todos resuena la sabidura del Jefe Indio Seattle al Jefe de Was-hington: Debis ensear a vuestros hijos lo que nosotros hemosenseado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo loque le ocurre a la tierra, les ocurrir a los hijos de la tierra. Si loshombres se escupen en el suelo se escupen a s mismos. Estatierra tiene un valor inestimable para (Dios) y si se daa provocarla ira del Creador7.

    Departamento de Estudios y Documentacin de Manos Unidas

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    AFondo

    Para defender nuestra casa, la tierra, es necesario el compromiso y la voluntad poltica de todos y cada uno.

    Mujer africana recoge la cosecha con su hijo en la espalda.

    6 LATOUCHE, Serge, Pequeo tratado del decrecimiento sereno. Icaria editorial. Barcelona, 2009.

    7 La carta fue escrita en respuesta al deseo del Presidente de Estados Unidos, Benjamn Franklin, de comprar sus tierras. Si bien el texto es muy conocido, es un bellsimo y profundo alegato en defensa del medioambiente y con una vigencia demoledora.

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  • AFondo

    rbol de la vida. Por Javier Garca

    Todos debemos hacer un intento de promover una alimentacin soste-

    nible, de promover la utilizacin de los alimentos orgnicos, naturales

    y/o no nocivos para la naturaleza; en definitiva, tratar de utilizar recur-

    sos naturales para combatir el hambre: que la herramienta (utensilio)

    para erradicar el hambre en el mundo sea la propia naturaleza. Esta idea

    queda representada en el rbol (naturaleza) y el tenedor (utensilio para

    eliminar el hambre) unidos en una sola imagen.

    El rbol es, no solo una representacin de la naturaleza y de una ali-

    mentacin natural, sino del rbol de la vida, un concepto utili-

    zado en ciencia, religin, filosofa, mitologa y otras reas,

    ilustrando la idea de que toda vida en la tierra est relacionada.

    Esto encaja perfectamente con el hecho de que todo lo que

    hagamos tendr sus consecuencias (tanto positivas como ne-

    gativas) en algn otro lugar del planeta y, por tanto, consi-

    guiendo la sostenibilidad ambiental podremos ayudar a

    erradicar el hambre.

    Y por ltimo, el color de fondo, verde. Verde, no solo como un

    recordatorio de uno de los fines (ecolgico) de la Campaa, sino

    verde esperanza, esperanza de que se puedan lograr objetivos y

    podamos hacer de la tierra un lugar mejor.22

    Cartel de Campaa 2010

  • Los das 6, 7 y 8 de noviembre tuvie-ron lugar, en la residencia San Josde El Escorial (Madrid), las Jornadasanuales de formacin de Manos Unidas, ala que asistieron ms de trescientas perso-nas de toda Espaa.

    En el encuentro, el obispo consiliario deManos Unidas, monseor Juan Jos Ome-lla, pronunci la conferencia inaugural, sobreel tema La centralidad de la persona, fun-damento y motor del desarrollo. El coordi-nador de campaas de Manos Unidas,Marco Gordillo, explic la campaa Desa-rrollo y justicia climtica, que Manos Unidasrealiza en la actualidad junto con las demsorganizaciones europeas y americanas inte-gradas en la red Cooperacin Internacionalpara el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE).

    Los asistentes se informaron de lasideas bsicas que Manos Unidas expondrante la opinin pblica en su prxima cam-

    paa, contenidas en el Documento Base2010, y conocieron los materiales de sensi-bilizacin preparados para la citada cam-paa. Todas las reas de trabajo de losServicios Centrales informaron a los asis-tentes de las principales iniciativas en curso.

    Un momento intenso lo proporcionaronvarios miembros de Manos Unidas que hanviajado a Burundi, India y El Salvador, cuan-do expusieron sus experiencias de contactocon la pobreza y sus visitas a distintos pro-yectos de desarrollo.

    Distintos talleres de formacin estudia-ron la captacin de jvenes, los materialesde comunicacin y la presencia de ManosUnidas en las parroquias, entre otros temas.

    La Presidenta de Manos Unidas, MyriamGarca Abrisqueta, y el consiliario monseorOmella cerraron el encuentro, invitando alos presentes a continuar trabajando confuerza al servicio de los ms pobres.

    Manos Unidas presenta la segunda edicin del concurso de Clipmetrajes Tupunto de vista puede cambiar el mundo,que est organizado alrededor de los temas de los Objetivos del Milenio(ODM): en concreto sobre el Objetivo 1 -Erradicar la hambre y la pobreza extrema- y el Objetivo 7 -Proteccin delmedio ambiente y lucha contra el cambioclimtico-. Los directores de cine JaumeBalaguer y Santiago Zannou son miembros el jurado. Se puede participaren el concurso hasta el 28 de febrero de 2010 en 3 plazos de entrega. Se tratade crear y enviar Clipmetrajes de un minuto de duracin sobre los diferentes temas que se proponen. La participacin puede ser individual o colectiva, y se puede presentar ms de una obra por individuo o colectivo. Los temas propuestos y los plazos de entrega de cada uno de ellos son: Erradicar el hambre y la pobreza

    extrema: desde el 15 de octubre hasta el 30 de noviembre de 2009.

    Proteccin del medio ambiente y luchacontra el cambio climtico: desde el 1 de diciembre de 2009 hasta el 15 de enero de 2010.

    Relacin de los dos objetivos anteriores,pobreza y medio ambiente: desde el 16de enero hasta el 28 de febrero de 2010.

    Habr premios para cada una de las categoras. La entrega de los galardones tendr lugar a finales de marzo de 2010 en el Auditorio del CaixaForum. Ms informacin en www.mansunides.org

    El Presidente de la Junta de Comunidades deCastilla-La Mancha y Secretario General delPSOE en esta regin, D. Jos M Barreda, visit el 25 de junio nuestra Delegacin de Albacete, acompaado de la alcaldesa de laciudad D Carmen Oliver. El 9 de noviembre, la Presidenta Regional del Partido Popular, M Dolores de Cospedal visit la exposicinfotogrfica 50 Aniversario de Manos Unidas,

    acompaada de la Presidenta-Delegada, Juana Perete, que le fue explicando las distintas fotografas que componen la muestra. Todos ellos dejaron constancia por escrito, en un libro de firmas abierto en la delegacin con motivo del aniversario, de su reconocimiento a la labor realizada por Manos Unidas en su lucha contra el hambre yla sensibilizacin de la poblacin espaola.

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    II Edicin del concurso Clipmetrajes

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    50 Aniversario en Albacete

    Un momento de los acontecidos durante las Jornadas de Formacin de 2009.

    Jornadas de formacin

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    En el 50 aniversario de Manos Unidas, la Conferencia Episcopal Espaola hizo pblico un mensaje de felicitacin, agradecimiento y estmulo a nuestra organizacin. El documento, de 21 pginas,se present en una rueda de prensa celebrada en la sede de la Conferencia Episcopal Espaola por el Secretario generaldel Episcopado, Martnez Camino y por el Obispo Consiliario de Manos Unidas,

    Juan Jos Omella. Al acto asisti la Presidenta de Manos Unidas, Myriam Garca Abrisqueta, quien mostr el agradecimiento de nuestra organizacin. Y tambin durante el mes de noviembre, el Episcopado espaol recibi en su sede deMadrid a la Presidenta y al Secretario Generaldurante un encuentro en el que estuvieronacompaados de un numeroso grupo de miembros de Manos Unidas.

    En 2010 trabajaremos dos Objetivos de Desarrollo del Milenio

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    50 aniversario: la Conferencia Episcopal Espaola homenajea a Manos Unidas

    Celebramos 50 aos de sensibiliza-cin y cooperacin, acercndonos auna nueva realidad desde la queabordar el problema de la pobreza y el ham-bre: la creciente conciencia del mundo so-bre el uso insostenible que hacemos denuestro planeta. Los bienes que se nos die-ron gratuitamente para disfrutar de unascondiciones de vida digna, generacin trasgeneracin, son hoy malgastados o degra-dados, hipotecando as la vida, el presentey el futuro de todos.

    Manos Unidas centra su estrategia parael nuevo ao en la lucha contra la pobreza yel hambre, Objetivo nmero 1 del Milenio,en relacin al cambio climtico y la sosteni-bilidad del medio ambiente, Objetivo n-mero 7. En general, el cambio climtico tendrconsecuencias sobre el acceso a los bienesbsicos como el agua o los recursos agr-colas, comprometiendo la seguridad alimen-taria e incidiendo sobre algunas enfermedadesrelacionadas con ellos. Muchos de los avan-ces conseguidos a favor de la consecucin

    de los Objetivos de Desarrollo del Mileniose vern anulados por este motivo.

    La estrategia clave para enfrentarnos alreto del cambio climtico es la promocinde un desarrollo humano sostenible. Paraeso, la Convencin Marco de Naciones Uni-das sobre Cambio Climtico propone cua-tro reas estratgicas de trabajo: mitigacin(reduccin de las causas, como las emisio-nes de gases de efecto invernadero y la de-forestacin, entre otras); adaptacin (medidasde prevencin o respuesta a los cambios);financiacin (mecanismos, reparto, buengobierno y fuentes de fondos); transferen-cia de tecnologa apropiada.

    En Manos Unidas queremos forjar otromundo con otro concepto de desarrollo: lu-char contra la pobreza, proteger el medioambiente, buscar el ser ms frente al tenerms, vivir mejor con menos, en el presentey para el futuro. Para eso, practicamos la co-herencia de gestin de recursos y conduc-tas; fomentamos la educacin para eldesarrollo y la formacin; y, por supuesto,

    Comienza la Campaa 51

    Quinessomos?Quinessomos?Manos Unidas, Organizacin No Gubernamental para el Desarrollo(ONGD), de voluntarios, es una asociacin pblica de fieles, catlica,seglar, sin nimo de lucro y de carcter benfico (Estatutos art. 2.3). Su fin es la lucha contra el hambre, la deficiente nutricin, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y la falta de instruccin producidos, entre otras, por las siguientes causas: la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las oportunidades entre las personas y los pueblos, la ignorancia, los prejuicios, la insolidaridad, la indiferencia, y la crisis de valores humanos y cristianos (Estatutos art.5). Para llevar a cabo su accin, trabaja en dos lneas prioritarias: la sensibilizacin de la poblacinespaola y la financiacin de proyectos para el desarrollo en el Sur.

  • incorporamos los problemas del cambio cli-mtico a los proyectos, coherentes con lasexigencias de los pueblos al desarrollo sos-tenible. Manos Unidas sabe que slo me-diante el cambio de mentalidad, de actitudesy de estilos de vida, tanto en el Norte comoen el Sur, se podr lograr un mundo msjusto y solidario, donde el medio ambientesea un compaero, la casa comn.

    Trabajo en el Norte y el SurManos Unidas financia proyectos de

    desarrollo agrcola, sanitario, educativo, so-cial y de promocin de la mujer, con el ob-jetivo de ayudar al desarrollo integral de laspersonas en los pases del Tercer Mundo.Adems, atiende a poblaciones en situacinde emergencia y de ayuda humanitaria en

    catstrofes y en otras circunstancias ex-cepcionales que as lo requieran.

    Manos Unidas sabe que el ambiente sinel hombre es slo medio ambiente. Des-de esta perspectiva antropolgica, aplica as misma la coherencia en la gestin de re-cursos y conductas; fomenta la educacinpara el desarrollo y la formacin en la propiaorganizacin y en distintos mbitos de la so-ciedad; colabora con empresas que asumenla RSE (Responsabilidad Social Empresa-rial), y estn comprometidas con accionesen defensa del medio ambiente; incorporalos problemas del cambio climtico a losproyectos de desarrollo, estableciendo comoeje transversal la proteccin, conservacin,y gestin de la biodiversidad y ecosistemasvulnerables.

    25

    El cardenal Rouco, expres elaprecio de toda la ConferenciaEpiscopal hacia la labor realizadapor Manos Unidas a lo largo de suhistoria, manifestada al haberlareconocido como la asociacinde la Iglesia en Espaa para laayuda, la promocin y el desarrollodel Tercer Mundo. Myriam GarcaAbrisqueta dio las gracias tanto

    por este homenaje como por laatencin que los obispos prestana nuestra asociacin en las dicesis, y afirm que en sus 50 aos de existencia, ManosUnidas siempre se ha sentido acompaada y querida por los pastores de nuestra Iglesia.Ms informacin en: www.manosunidas.org

    Una joven centroamericana regando el huerto de sus padres.

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    DATOS ECONMICOS DE 2008

    CANTIDAD TOTAL RECAUDADA: 53.650.997 EUROS

    PROYECTOS APROBADOS: 774

    Manos Unidas contina apoyando econmicamente proyectos de ejercicios anteriores, hasta completar un total de 1.222 en el ao 2008.

    CIDSE

    191 Amrica

    305 frica

    278Asia y Oceana

    Sector Privado 77,7%

    Sector Pblico 22,3%

    ORIGEN DE LOS INGRESOS

    APLICACIN DE LOS INGRESOS DESGLOSADO

    Total fines de Manos Unidas: 91,7% Resto: 8,3%

    Proyectos en el Tercer Mundo

    84,1%

    Sensibilizacin 4,7%

    Gestin de Proyectos

    2,9%

    Promocin y Captacin de Recursos

    1,6%

    Administracin y Estructura 6,7%

    119Promocin de la mujer

    94 Agrcolas

    125Sanitarios

    163Sociales

    273Educativos

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  • El Cruzado Aragons, semanario deBarbastro (Huesca) y su Patronato, entre-garon la Almendra de Oro, distincin anualcon la que se reconoce una trayectoria, a ladelegacin diocesana de Manos Unidascon motivo de los 50 aos del inicio de lacampaa contra el hambre en el mundo. Enel caso concreto de Barbastro, la entoncesdelegada Pilar Castillo recaud 500 pese-tas, que formaron parte de las 500.000 pe-setas de ese primer ao en todo el pas.

    El acto se celebr en el Aula Magna dela UNED con asistencia de 200 personas ycont con la presencia del alcalde de Bar-bastro, el presidente del Patronato y la de-legada diocesana de Manos Unidas, as comode D. Juan Jos Omella, Obispo de Calahorra-La Calzada y Logroo y Obispo Consiliariode Manos Un