el eslabón 178

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  • El abogado de los policas de la PATimputados por el homicidio deJonatan Herrera, apunt contra elgobierno por la falta de instruccinde los agentes. Uno de ellos nohabra aprobado el curso de tiro.

    Los verdes de LambertoUNA FORMACIN BAJO LA LUPA

    Federal y Luchador dejaron atrs surivalidad para poner en marcha unproyecto comn con actividadesdeportivas y educativas para los pibesdel barrio. La pelea por el futuro enboca de sus jvenes dirigentes.

    Clubes de amigosEN EL OESTE EST EL AGITE

    Organizaciones de derechos humanos cuestionaron elpermiso para encabezar el Cruce de los Andes otorgadoa un imputado por crmenes de lesa humanidad.Denuncian amistad entre el juez y el represor.

    Asociacin videliana Kung fu msterEl instructor del arte marcial chino, ClaudioCaballero, revela secretos y misterios de ladisciplina milenaria. Una mirada oriental a losproblemas de los rosarinos.

    Arena en los zapatosCon el recurso de mostrar a su novia joven para sumarinstalaci meditica, Binner dispar desde La Felizuna polmica sobre la militancia rentada. El tiro sele volvi en contra e hicieron cola para responderle.

    sbado 17 de enero de 2015ao XVn 178 (trago amargo)precio $ 8.-

    [email protected]abonciac

    Adems de sonar a nuevo captulo de la no declarada guerra mundial permanente,lo que pas en la Charlie Hebdo reaviva el debate sobre la libertad de expresin.

    Escriben y opinan: Pablo Bilsky, Horaci ar, Juane Basso, Gabriel Fernndez,Fabin Biccir y Eduardo Blanco, editor de la revista Barcelona.

    Esta edicin incluyeel suplemento Vamos

  • Peridico semanal fundado el 2 de septiembrede 1999 por Matas Ayastuy, Juan Emilio BassoFeresin, Julin Lafuente, Rodrigo Mir yJernimo Principiano.

    propietario: Asociacin Civil CadenaInformativa RPI N 234.810produccin periodstica:Cooperativa de Trabajo La Masa

    director: Juan Emilio Basso Feresineditores: Manolo Robles y Luciano Cousoeditor contrapunto: Jernimo Principianoeditor la bola: Santiago Garat

    diseo grfico: Anbal Prez,Facundo Vitiello y Javier Garca Alfarocorreccin: Santiago Garatcierre de edicin: Viernes 16 de enero de 2015.

    el eslabn integra Diarios y Peridicos Regionales Argentinos (Dypra) y la cooperativa Diarios y Peridicos de Santa Fe (Dypsa)

    PRODUCIDO CONSOFTWARE LIBRE

    el eslabnpgina 2 | sbado 17 de enero de 2015

    Mendoza 2836 dto. 4, Rosario 0341 4353719 [email protected] periodicoeleslabon.com periodicoeleslabon eleslabonciac

    internacionales |

    Los que hacemos este peridico senti-mos un gran orgullo por los frutos denuestro laburo pero nunca estamos deltodo conformes con esto que hacemos.Esa suerte de angustia por no poderllegar a decir todo lo que queremos de-cir nos asalta especialmente en estaedicin, en la que abordamos de llenolos ecos de una tragedia que nos tocade cerca no porque seamos francesessino porque somos periodistas, diagra-madores, fotgrafos, caricaturistas,igual que los chabones de la CharlieHebdo que estaban en su trabajo ascomo nosotros ahora y de repente,pum, los tiros, el cajn y esa empala-gosa gloria pos mortem que ojal seacierto que al menos se puede disfrutardesde otro lado, en la vida eterna, en lareencarnacin, en lo que sea.

    En esta vida, mientras, una de nues-tras reacciones ante la tragedia de loscompaeros franchutes fue asustarnosun poquito ms de lo que estbamos.Salvando las distancias, vale recordarque hace apenas un par de semanas in-formbamos de la reunin en Rosario deperiodistas de distintas provincias queresolvieron avanzar en la elaboracin deun protocolo de seguridad para prote-gerse tras un perodo prolongado depresiones, amedrentamientos, amena-zas, con el delito narco y la crisis poli-cial como marco local.

    Otra de nuestras reacciones ante lamuerte en la Charlie Hebdo fue sealarel contexto dado por una situacin in-ternacional de casi guerra permanentecon el islam como supuesto cuco de Oc-cidente. En este sentido, desde esta hu-milde redaccin se ratifica postura a fa-vor de la autodeterminacin de los pue-blos, de su derecho a la soberana pol-tica, a la independencia econmica, a lajusticia social; y por consiguiente decondena al gran imperio occidental y losque le hacen el juego.

    Con el paso de los das, con el fragor delas discusiones en torno a lo sucedido enPars, tambin el humor asom comoreaccin. Yo no soy Charly, soy Nito, seescuch. Je suis generis, se sum otro.Hasta jodimos, cuando vimos que laCharly multiplicaba al infinito y ms allsus ventas con el nmero siguiente a lamasacre, con que nos vendra al pelo unmrtir. Pero ni en joda pudimos conse-guir un postulante.

    As que volvimos rpidamente al tra-bajo y a esa suerte de angustia de la que lecontbamos al principio de este texto,potenciada con el tema que elegimos paranuestra tapa, que nos pareci ineludible.Resolvimos, apenas, priorizar, a esta al-tura, el debate en torno a la libertad deexpresin que se reaviva luego de lo quepas con los muchachos de la Charlie.Nuestra angustia es porque, mucho msque otras veces, nos quedamos con lasensacin de que lo dicho no es para nadasuficiente.

    Los que hacemos el eslabn hacemosperiodismo todos los das -en varios ca-sos, desde hace dcadas-, reivindicandola libertad de expresin pero no como unadeidad inasible, inmune a los avatares dela realidad poltica, econmica, social, oindiferente a los intereses, las disputas ylos humores del conjunto de los mortales.

    EDITORIAL

    Humores

    VEINTE CENTMETROS DEacero inoxidable en las tripas,eso le va a ensear al bastar-do a detenerse y pensar, lanota estaba dirigida al dibu-

    jante Maurice Sinet, ms conocido como Sin,que trabaj en Charlie Hebdo hasta 2008. Eseao, debido a una serie de dibujos y artculosen los que ironizaba con relacin al casamien-to de Jean Sarkozy, hijo del ex presidente deFrancia, con Jessica Sabaou-Darty, una ricaheredera juda, el artista fue calificado deantisemita. El chiste apuntaba a que el mu-chacho tendra el futuro econmico aseguradoy que se convertira al judasmo. Pero a algu-nos les molest, y mucho.

    El director de Charlie Hebdo por entonces,Philippe Val, le pidi a Sin que escribierauna carta pidiendo disculpas. La negativa deldibujante, que hoy tiene 86 aos y se definecomo anarquista, anticapitalista, anticolo-nialista y anticlerical, fue bastante grfica:Antes me corto las bolas, respondi. Y fueechado del semanario. S, fue despedido delmismo semanario que hoy est en el centrode las discusiones sobre la libertad de expre-

    sin, la responsabilidad del periodismo y laviolencia. El despido termin en la Justicia.La corte le dio la razn a Sin, y CharlieHebdo debi pagarle 40 mil euros. El tribunalde Pars que conden a la revista considerque el despido fue abusivo, y que por laforma en que fue ventilado en la prensa, re-sult humillante para Sin. Asimismo, elfallo seala que los chistes cuestionados nopueden considerarse antisemitas.

    La nota de amenaza y los veinte centmetrosde acero inoxidable para las tripas no provinie-ron de asesinos que se autodenominan islmi-cos. En absoluto. La amenaza de muerte provi-no de la Liga de Defensa Juda, un grupo fun-damentalista de los Estados Unidos que se de-fine como sionista y que ataca la inmigracin.

    Entre las discusiones que desat la masa-cre del 7 de enero en Pars, la libertad de ex-presin aparece como uno de los ejes. Liber-tad con o sin lmites, quines deberan po-ner esos lmites, y con qu criterio, porejemplo. Y si esos lmites valen para todos oslo para algunos. Por otra parte, se habilitala pregunta sobre las autolimitaciones y loslmites ticos autoimpuestos y consensua-dos dentro del trabajo periodstico, por unlado, y la simple censura, por otro.

    A catorce aos de comenzada, es obvio que,en los Estados Unidos y Europa, la libertad deprensa se cuenta entre las primeras vctimasde la denominada guerra contra el terroris-mo. El oficio de corresponsal de guerra, porejemplo, se considera en extincin, porque losperiodistas se ven compelidos a reproducirslo los partes oficiales, sin la posibilidad deaveriguar e indagar en forma independienteen busca de informacin. La Federacin In-ternacional de Periodistas viene haciendo rei-teradas denuncias ante la Unin Europea paraque investigase el espionaje sistemtico a pe-riodistas por parte de funcionarios, como de-muestran informes de Alemania, Dinamarca yHolanda sobre la persecucin y el espionajesistemtico. Adems, las violaciones a la pri-vacidad de millones de ciudadanos no secomplementa con el seguimiento puntual aaquellas personas acusadas de terrorismo, porejemplo, tal como qued demostrado a partirde los groseros errores de la inteligencia y laseguridad francesas a la hora de prevenir elatentado del 7 de enero.

    En junio de 2013, el ex agente de inteli-gencia estadounidense Edward Snowden re-vel documentos clasificados sobre variosprogramas de vigilancia masiva a la ciuda-

    REFLEXIONES DESPUS DE LA MASACRE DE PARS

    Charlie Hebdoy la libertadde expresinEl atentado terrorista habilit una variopinta serie de discusiones, preguntas y polmicas en todas las

    latitudes. La responsabilidad del trabajo periodstico, sus lmites ticos, el derecho a ofender y sus riesgos

    suscitaron distintos puntos de vista entre acadmicos, filsofos y trabajadores de la comunicacin.

    Por Pablo BIlsky

  • | internacionalesel eslabn sbado 17 de enero de 2015 | pgina 3

    dana en Estados Unidos e Inglaterra. Se ne-cesitan altos grados de cinismo e hipocresapara que los mandatarios de las potenciasoccidentales se rasguen hoy las vestiduras ennombre de la libertad de expresin.

    Por ejemplo, hace aos que el gobiernobritnico viene interviniendo las redes so-ciales, y ahora va por ms. La intencin esprohibir WhatsApp y plataformas de mensa-jes similares. El primer ministro britnico,David Cameron, seal que esos servicios demensajera son un lugar seguro para que losterroristas se comuniquen entre ellos. Silos conservadores ganan las prximas elec-ciones, asegur, buscarn modificar la legis-lacin sobre acceso a las comunicaciones.

    La reflexin sobre el papel del Estado, dela sociedad civil y de los gremios no puedefaltar en esta discusin. La mayor censura laejerce, por estos das, el mercado. La liber-tad de empresa est por encima de todas laslibertades. El mercado, y las corporaciones,tambin utilizan la violencia a la hora decensurar: violencia simblica, y tambin dela otra. Una recorrida por la opinin de pe-riodistas y docentes de distintas latitudes dacuenta de la urgencia de este debate.

    El pilar de la democraciaEl filsofo y lingista de origen blgaro y

    nacionalidad francesa Tzvetan Todorov se re-firi a esta cuestin tan controversial. En unaentrevista con el periodista Fabio Gambarodel diario italiano La Repubblica, al ser pre-guntado sobre si el atentado es un ataque a lalibertad de expresin y a la prensa, apel auna de las estructuras gramaticales ms utili-zadas por estos das: s pero. Simblicamen-te s, y como tal es un acto muy grave que de-be ser condenado, dijo, para empezar, repi-

    tiendo la estructura retrica de muchas de lasdeclaraciones que circulan. Primero, antesque nada, la condena. Y despus los peros,los sin embargo y el contexto. Pero apropsito de esto, deseara recordar que no esjusto considerar la libertad de prensa como elpilar central de la democracia, seal Todo-rov apuntando a uno de los temas ms espi-nosos. El verdadero pilar de la democraciaes la idea de que en un sistema democrticotodo poder tiene limitaciones. Y eso debe va-ler an para la prensa, que adquiere legitimi-dad precisamente del hecho de que es capazde ponerse lmites. Pero es un asunto msgeneral que naturalmente no puede servirpara justificar actos de terrorismo, concluyTodorov, volviendo una vez ms a aclarar, porlas dudas, que una cosa es razonar, criticar,analizar, y otra, muy distinta, justificar.

    No es sagrada, es contingenteEn un artculo publicado en el diario brit-

    nico The Guardian, titulado Charlie Hebdo:los peligros de polarizar el debate, el perio-dista ingls Gary Younge recuerda que to-dos los pases, incluso Francia les ponen l-mites a la libertad de expresin. Tambinmenciona el caso Sin. Y recuerda, adems,cuando en 2005 el diario francs Le Mondefue hallado culpable de difamacin racistacontra el Estado de Israel y el pueblo judo.Claramente, fue un ataque a la libertad

    de expresin. Ms all de las valientes de-claraciones de la semana pasada, cualquiercaricaturista desde ahora va a pensar dosveces antes de hacer el tipo de dibujo por elque Charlie Hedbo cobr notoriedad. Esteprincipio tiene que ser inequvocamente de-fendido. Pero tambin debe ser honesta-mente definido, seala Younge.

    Lejos de ser sagrada, como algunos recla-man, la libertad de expresin es siempre con-tingente. Todas las sociedades le ponen lmi-tes, que son deficientes, constantementecambiados y sujetos a debates. Un debate so-bre si lo publicado se encuentra o no dentro delos estndares aceptables del discurso pblicocuando hiere sensibilidades culturales, racia-les y religiosas. La cuestin es si estos lmitescuentan tambin para los musulmanes,seala el columnista de The Guardian.

    Imprudencia y herosmoEl filsofo francs Etienne Balibar, profe-

    sor emrito de la Universidad Pars X yalumno de Louis Althusser, se refiri a laimprudencia de parte de los dibujantes, yle dio a este trmino dos sentidos, uno he-roico, y otro que tiene que ver con la respon-sabilidad. Fueron imprudentes los dibu-jantes de Charlie Hebdo? S, pero el trminotiene dos sentidos, que ms o menos puedendiferenciarse (claro que esto es subjetivo). Eldesprecio al peligro, el gusto por el riesgo;herosmo, si se quiere, asegur el filsofo.Pero tambin la indiferencia frente a las

    consecuencias, eventualmente desastrosas,de una provocacin sana: en este caso, fren-te al sentimiento de humillacin de millonesde personas ya estigmatizadas, librndolas alas manipulaciones de fanticos organiza-dos. Creo que Charb y sus compaeros fue-ron imprudentes en los dos sentidos del tr-mino, seal Balibar apuntando tambin auna cuestin que parece en varios anlisis: lalibertad con responsabilidad social.

    El filsofo apunt tambin a un tema funda-mental a la hora del anlisis, la cuestin de lostiempos: cundo y cmo analizar y criticar unhecho que implica tanto dolor. Ahora que estaimprudencia les cost la vida, mostrando almismo tiempo el peligro mortal por el que co-rre la libertad de expresin, slo quiero pensaren ese primer aspecto. Pero para ms adelante(ya que esto no va a ser cosa de un da) quisieraque se reflexione sobre la manera ms inteli-gente de manejar el segundo aspecto y su con-tradiccin con el primero. No tiene por qu serla cobarda, concluy Balibar.

    El derecho a ofenderLa novelista norteamericana nacida en

    Marruecos, Laila Lalami, en una nota publi-cada en la revista progresista estadounidenseThe Nation, record que satirizar figuras in-dividualizadas o generales del Islam no llevaa ninguna condena en Francia, y en cambiopara la legislacin francesa s merece con-dena la stira sobre el Holocausto. Y tambinhizo referencia al episodio Sin. Debemosaceptar que no podemos andar por la vida sinser ofendidos. Debemos aceptar que el dere-cho a ofender es una parte fundamental delderecho a la libertad de expresin. Perotambin tenemos que aceptar que debemosasumir responsabilidades hacia los dems.Debemos hablar contra el racismo, el sexis-mo y la intolerancia en todas sus formas.Usemos la razn, pero tambin nuestros co-razones, seal Lalami.

    Debate sinceroAlgn da se debiera abrir un debate sin-

    cero sobre la libertad de expresin y sus l-mites, sobre los modos de violencia simbli-ca y el rol de las instituciones estatales en suregulacin, seal el investigador argenti-no, que se desempea en Conicet-Untref-UBA, Daniel Feierstein, en su nota tituladaLos muertos que nos duelen, publicada el13 de enero en el diario Pgina|12.Me resulta desagradable el humor de la

    revista Charlie Hebdo. No soy musulmn nicatlico, pero me resulta igualmente insul-tante. El verdadero humor consiste en la ca-pacidad de rerse de uno mismo. Cuando setoma al otro como objeto de burla (muchoms cuando ese otro es el oprimido en lassociedades en que se difunde el chiste) es untriste modo de estigmatizacin que nadatiene de cmico, seala el investigador ha-ciendo referencia a otro tema que se vienediscutiendo hace siglos, esto es el valor pol-tico del humor y la stira: contra quines ydesde qu lugar se ejerce. Una cosas es bur-larse de poderosos y otra muy diferente bur-larse de las vctimas del poder, por ejemplo, ode grupos discriminados, estigmatizados yque ya sufren burla en la sociedad.

    DAVID VICENT

    Lejos de ser sagrada, como algunos reclaman, lalibertad de expresin es siempre contingente. Todaslas sociedades le ponen lmites, que son deficientes,constantemente cambiados y sujetos a debates

  • Hemos hablado bastante del panorama in-ternacional. Es probable que, entre tantasigla y tanto nombre desconocido, persistanalgunas dudas importantes.

    De hecho, seguimos recibiendo interro-gantes del tipo bueno, a la final fueron losrabes no?, lo cual nos deja una sensacinde frustracin pues cualquier respuesta ter-minante puede involucrar una zona oscura.

    Vamos a cometer, entonces, un error in-tencionado trasladando ejemplos geogrfi-camente lejanos y temporalmente dispares.(Igual: se sigue hablando de Pearl Harbour;es ms, se sigue citando a Sun Tzu).

    As que vamos. En aquellos aos 70 latensin entre Juventud Trabajadora Pero-nista y Juventud Sindical era creciente. Hu-bo choques violentos. Sin embargo, ningu-na formacin estaba especficamente desti-nada a asesinar a los militantes de la otra.

    Charlando con al histrico Alfredo Carli-no, fuimos reconstruyendo algunos aspec-tos del perodo. Entre otras cosas el poeta

    seala que la CIA necesitaba meter unabanda de asesinos y quebrar el movimiento.Una cosa eran los los graves que tenamosentre nosotros y otra, un grupo listo slopara matar. As surgi la Triple A.

    Como el horizonte social, la identidad b-sica, era la peronista, la Triple A, como elComando Libertadores de Amrica, se si-tuaba en ese lugar. Su propaganda estabaorientada a demostrar que atacaban a losinfieles del movimiento, a los marxistasinfiltrados que se aprovechaban de la ca-miseta peronista.

    Como en todo tramo confuso, recolec-taron adhesiones de imbciles que nuncafaltan, surgidos de las filas de la JuventudSindical merced a acuerdos con algunasdirigencias que vean peligrar su conti-nuidad ante la creciente de los jvenesmilitantes que irrumpan en el horizon-te- y otras vertientes. Y como en todotramo confuso, hubo errores graves entodos los protagonistas.

    Es decir, haba un inters central del impe-rio: devastar a travs de una sangra interna

    el movimiento popular en el gobierno que,con sus contradicciones, sostena un progra-ma econmico como el diseado entre Juandomingo Pern y Jos Ber Gelbard; habaagentes que trabajaban criminalmente en esadireccin y haba tambin algunas zonas ad-herentes tan despistadas como sinceras.

    Al Qaeda, con todas las distancias ex-puestas, es una Triple A para los pueblosislmicos. Al igual que ISIS, un hermanocon el cual comparte financiamiento, armasy entrenamiento, se dedica a combatir a losislmicos que, a su entender, son infieles.Eventualmente, a escritores, periodistas,personas visibilizadas. No al responsable deLehman Brothers o a los jefes de inteligen-cia de la OTAN.

    Y genera, en un volumen numrico y te-rritorial harto superior, esa imagen daosade crimen y autoritarismo que el poder ne-cesita para identificar a los movimientospopulares. As como por estos pagos logra-ron situar al peronismo como un movi-miento antidemocrtico pese a su persis-tencia electoral- con rasgos ultraviolentos,

    estn intentando que el rostro de los pue-blos que buscan un destino por fuera de susmrgenes resulte equivalente.

    Ahora bien. La Triple A estaba configu-rada en su accin directa, por argentinos;en su periferia, por no pocos peronistasque creyeron estar limpiando el movi-miento. Al Qaeda est forjada por agentesmercenarios de diverso origen, y por adhe-rentes que creen, torpe y francamente, es-tar sirviendo al islam.

    Unos y otros, blandiendo banderas muylocales, han servido a Gran Bretaa y a losEstados Unidos. Idiotas tiles dijo ArturoJauretche cuando, en vsperas del golpe del55 lo invitaron a una reunin nacionalistadestinada a combatir la corruptela delgobierno popular. Los organizadores de es-tos movimientos no son idiotas; saben loque hacen y porqu.

    Necesitan que nuestros rostros, ante elmundo, sean bestiales.

    * Director La Seal Medios / rea PeriodsticaRadio Grfica

    internacionales | el eslabnpgina 4 | sbado 17 de enero de 2015

    Derecho Universal paratodos y no para unos pocos

    EL DERECHO A RECIBIR INFORMA-cin constituye uno de los pilaresbsicos en donde se asienta elfuncionamiento de la sociedad de-mocrtica. Este derecho est con-

    templado en la Declaracin Universal de losDerechos Humanos de 1948 y en el Pacto deSan Jos de Costa Rica en 1969. Dicho pactoestablece el derecho a recibir informacio-nes e ideas de toda ndole, sin consideracinde fronteras, ya sea oralmente, por escrito oen forma impresa, o artstica o por cualquierotro procedimiento de su eleccin.

    La comunicacin como derecho humanoincluye el derecho a recibir y transmitir in-formacin. Para que este derecho sea respe-tado, es menester, segn el artculo 19 de laDeclaracin Universal de los Derechos Hu-manos, que el pblico pueda utilizar los ele-mentos de: infraestructura, tecnologa, nor-mativos, jurdicos e institucionales necesa-rios para tal fin.

    Estas premisas conceptuales son constituti-vas de una autntica libertad de expresin y delderecho a la comunicacin como valores inhe-rentes al ejercicio de la libertad para todos losciudadanos y no nicamente para quienes de-tentan poder econmico y financiero.

    Los medios hegemnicos construyeronuna idea bastante instalada que los mediosson una ventana al mundo, un espejode la realidad. Por lo tanto, la labor cen-tral de los medios y los periodistas consis-tira en contar lo que pasa en forma ob-jetiva y neutral.

    El atentado a la revista satrica CharlieHebdo en Francia, que provoc la muerte denumerosos periodistas del semanario, debeser analizado en un contexto de un mundosumamente complejo.

    Probablemente un significativo nmerode personas de la comunidad musulmana yque profesan el islam en Francia se calculaque hay ms de cinco millones-, puedenconsiderar que las caricaturas y las stiras alprofeta Mahoma son la verdad y el pensa-miento objetivo de un gran sector de lasociedad en Francia.

    El marco de referencia descripto, ms losparmetros culturales y religiosos de losmusulmanes muy diferentes a los occi-dentales-, constituyen condiciones de re-cepcin que alimentan la idea, acerca deestas expresiones periodsticas, comoagraviantes, ofensivas e injuriantes a suscreencias y convicciones religiosas, sin te-ner posibilidad real de responder en mni-mas condiciones de equidad en el sistemameditico imperante.

    Los medios y los periodistas son confi-guradores de la realidad, estn muy lejosde ser una ventana y un espejo almundo. Los sujetos en tanto tales, estncondicionados por mltiples factores

    socioeconmicos, polticos, culturales,cognitivos, perceptivos, etc cuando na-rran lo que pasa. De este modo, los me-dios y los periodistas cuando informan,entretienen, opinan, narran; estn inter-pretando, por consiguiente, construyendolo real.

    La honestidad profesional s es partefundamental del trabajo periodstico, comoel no mentir y falsear datos, el no desvir-tuar e inventar hechos. Pero esto nada tie-ne que ver con la nocin positivista de losmedios y los periodistas como objetivosy neutros.

    Esta descripcin contextual se torna im-portante para comprender el atentado per-

    petrado en el medio de comunicacin men-cionado en toda su dimensin y complejidad.

    Es absolutamente repudiable el aconteci-miento de violencia ejecutado contra la re-vista, que implica destruccin, terror ymuerte de otros seres humanos.

    Es imprescindible la defensa irrestricta ala libertad de expresin de los periodistas entodas sus formas y modalidades.

    Tambin cada da se hace ms necesario,trabajar intensamente en la desmitificacindel periodismo y los medios como portado-res de verdades y relatores de hechosobjetivos y neutros. Tarea que implica po-sibilitar una sustancial democratizacin delsistema de medios. Seguramente muy dife-rente sera el debate de ideas y el clima detolerancia reinante, si existiera la posibili-dad de que las ms diversas expresiones re-ligiosas, tnicas y culturales se manifesta-ran cabalmente.

    Nadie que crea en la construccin de unasociedad ms igualitaria e inclusiva, desco-noce la explotacin y humillacin que reci-ben a diario millones de musulmanes en laEuropa actual. Y sabemos que esta realidadno tiene ninguna cabida en la mayor partede los medios hegemnicos de Francia. Enlos grupos oligoplicos de medios no seanalizan las cosas con la misma medida.Dichos sectores no condenan en igual formalas atrocidades que realizan a diario en dis-tintos pases de Medio Oriente y otras zonasdel mundo, los Estados Unidos y distintospases europeos, entre ellos Francia, movi-dos por intereses econmicos y polticos. Enninguna de estas cadenas mediticas senombra como terroristas a las acciones depermanente violacin a los ms elementalesderechos de millones de personas.

    Los fundamentalismos religiosos de todacaracterstica tienen un alto grado de con-formacin, a partir de la xenofobia, la dis-criminacin, la marginacin y la explotacinsocio-econmica a millones de personas quesomete el capitalismo financiero-concen-trado en el mundo actual.

    * Licenciado en Comunicacin Social. Vice-Rectorde la Universidad Nacional de Rosario.

    LIBERTAD DE EXPRESIN

    Por Fabin Biccir*

    Al Qaeda es (bastante parecida a) la Triple APor Gabriel Fernndez*

  • | internacionalesel eslabn sbado 17 de enero de 2015 | pgina 5

    Una teologa del Terror

    EL CORONEL KURTZ, TANTO ELmercader de Joseph Conrad comoel coronel de Francis Ford Coppo-la, hacen gala en su discurso ter-minal de una palabra que excede

    largamente el territorio de lo simblico:Horror, se les escucha decir, con vozdesgarrada por la experiencia de haberlovisto ingresar en sus mentes y espritus.

    Las tinieblas de Conrad constituyen unametfora cruel del imperialismo capitalistaen guerra contra los dueos de las mer-cancas deseadas. Las de Coppola, algo pare-cido, pero en plena locura blica imperial.Lo cierto es que esas tinieblas, esas guerras,suponen un cuerpo en el que habita un co-razn que palpita al ritmo del Horror.

    El Horror es la deposicin del Terror, susheces, su ptrida consecuencia.

    Existe, oculta, protegida por escribasimpiadosos, amurallada tras una fortalezaempachada de armas, de las simblicas yde las menos sutiles, esas que matan, mu-tilan y dejan las tripas al aire, una Teologadel Terror.

    Toda teologa es un relato, en el que seinscriben desde las caractersticas y atribu-tos del poder del dios o los dioses que le dansentido a esa narracin, pasando por losvaivenes de la relacin entre deidad y fieleso creyentes, las reglas que impone esa divi-nidad, los premios y castigos frente al cum-plimiento o la desobediencia de esas leyes,hasta la promesa de una existencia ideal pa-ra quienes pongan su fe en esa canasta.

    Toda teologa representa un plan, el planque el dios o los dioses disearon para feli-cidad de la Humanidad toda, pero de la quepodrn gozar slo quienes crean, slo quie-nes tengan fe en ese plan divino.

    Como corresponde a toda teologa de do-minacin, lo que la Teologa del Terror poneen escena es minsculo respecto de lo queoculta. Por empezar sus autores, predicado-res y ejecutores, entre los que se reportansus escribas, sus tericos, no reconocen laexistencia de dicho relato, su poder, ni el finmismo de tamao edificio ideolgico.

    Tampoco ponen en relieve un dato estre-mecedor: el dios de esta teologa no es om-nipotente, salvo que se le otorguen deter-minadas facultades, principalmente la depermitir que sus sumos sacerdotes ejerzanun dominio absoluto sobre el resto de la Hu-manidad. El nombre elegido para la deidadtampoco es inocente; Seguridad. El nuevodios se llama as, y representa dos facetas deuna misma divinidad, una que garantiza elestado ideal del sujeto creyente y otra que esla promesa permanente de alcanzar ese es-tado. Una fe retroalimentaria: si la grey creelo suficiente, la deidad fortalece su esencia ygarantiza que la misma se derrame sobre losms fieles.

    Toda teologa conlleva profecas y mila-gros, hechos inusuales que explican el sen-tido de otros hechos, algunos inconcebibles.Basta con imaginar a esos escribas preocu-pados por el poco inters que despierta ladeidad que promete vivir en un mundo se-guro. Algunos porque tienen la panza bienllena, otros porque no les interesa pensar enotra cosa que llenar con algo la panza, locierto es que nadie se ocupa de lo importan-te. Es preciso un sacudn, un hecho que lessacuda la modorra, pero no tanto. Que hun-da a esa masa en otro sopor, ms aterrador,pero convergente con los intereses de losautores de la Teologa del Terror. Y cadatanto se produce un milagro que pone enalerta a los fieles espritus que renuevan sufe en la Seguridad. Aberrantes sucesos que,

    adems, van dejando muestras de la preci-sin de ciertas profecas, al tiempo quesiembran otras, que en muchos casos anti-cipan cmo puede que llegue un momentoen el que el futuro es degollado por una es-pada amenazantemente islmica, desfacha-tadamente curvada, peligrosa

    Por qu no se trata de una doctrina msy s de la compleja trama que debe cumplircualquier teologa? Porque esta ltimabrinda las ventajas que supone la manipu-lacin de la fe, la aparicin de un nuevodios que interpreta a su creacin y le ofre-ce un camino para lograr la salvacin. Yalgo que resulta muy difcil de imponerslo desde lo doctrinario: la revelacin deque entre esa fe que salva y la salvacinlograda se interpone un demonio podero-so, fro, inteligente, annimo, que viveagazapado esperando el momento de mos-trar sus colmillos envenenados. Ya no hayms anticristo, hoy las tinieblas son el co-bijo que encubre a la Inseguridad.

    Slo un acto de fe puede explicar que mi-llones de personas dejen en manos de facto-res de poder comprobadamente asesinos lalucha contra ese demonio que se les ha pre-sentado como el verdadero enemigo de laplena felicidad que, claro est, consideranmerecer. La cuasi desaparicin del sistemade Estado-nacin y su reemplazo por con-glomerados de corporaciones que digitan laspolticas que desde el pulmotor dicen aplicarlos gobiernos de esos estados, amerita unsalto de calidad filosfico. Un cambio de erade este tipo merece una teologa, que pro-longue en el tiempo el nuevo modelo de do-minacin. No tan nuevo. No tan original.

    El Terror, dice la teologa que practican ypredican quienes encarnan a esos factoresde poder, no tiene cara, pero s ejecutores,manos aviesas que desgarran las almas pu-

    ras y les arrebatan sus valores ms sagrados:la vida, sus seres queridos, sus bienes, suseguridad. Son terroristas, merecen ser vi-gilados, perseguidos, aislados, torturados,condenados.

    Los blandos preceptos del Nuevo Testa-mento cristiano, las proclamas santificado-ras del Corn, los milenarios y armoniososconsejos que las religiones orientales dan asus fieles, no pueden dar respuesta ni com-batir el Horror sembrado por el nuevoantidios en las entraas mismas de la Hu-manidad. Las modernas formas de organi-zacin social que puedan implicar mayoreslibertades, mejores modos de relacin entreseres humanos, mayor igualdad, tolerancia ycomprensin de la diversidad de ideas y es-tilos de vida, son un escollo ante la batallafinal que plantea esta Teologa del Terror.

    La descripcin de este relato alienado,de esa teologa en desarrollo embrionario,no se agota en estas breves lneas, estclaro, pero no resulta ocioso advertir desdeac que se est en presencia de un esce-nario para nada habitual, que no puedeexplicarse tan slo a travs de la cienciapoltica. La era actual parece haber paridoun monstruo enorme, con pre-tensionesde religiosidad, basadas en lo efectivas queresultaron en la Historia algunas teologasen las que el miedo a no ser lo que la Ley yDios dicen que se debe ser fueron la gne-sis perfecta de un largo perodo de domi-nacin moral y material.

    Mientras millones de personas se cuelgandel cuello carteles que rezan Todos somosCharlie, algunos les ponen a esas fotosnmero de prontuario, las guardan y,mientras exhiben la ms cnica de sus son-risas, se miran al espejo para constatar quede sus cuellos cuelga un cartel ms ominoso:Somos Dios.

    LIBERTAD DE EXPRESIN

    Por Horacio ar

  • VOS SOS CHARLIE HEBDO Y ELLOSquines son? Isis, Al Qaeda, laCIA? La masacre de Francia volvia alimentar las mentes paranoicasde unos pocos trasnochados, algo

    proclives a las teoras conspirativas como lade este cronista; aunque tambin se alzaronen ese sentido las voces de analistas de lapoltica internacional que s tienen legitimi-dad e informacin para analizar la cuestin.Es que cuesta sobremanera pensar que el he-cho repudiado por todo el orbe, especialmen-te el mundo islmico, que sirve desde unamirada fra y pragmtica, si se quiere msque nada para construir legitimidad y pro-fundizar la estrategia guerrerista de EstadosUnidos y la OTAN, est planificado por quie-nes tienen a las primeras potencias occiden-tales como enemigo. Si parece un pato, na-da como un pato y grazna como un pato, en-tonces probablemente sea un pato, reza eltest humorstico que perfectamente se puedeutilizar para reflexionar acerca de la conductade los definidos grupos terroristas, supues-tamente musulmanes.

    Sobre el supuesto de especulaciones co-mo las aqu planteadas, se han multiplica-do cientos de videos y publicaciones de ig-notos pasquines virtuales que pretendendenunciar que lo ocurrido en Francia ha si-do un perverso montaje, sin ms que rein-terpretar algunas de las filmaciones y agi-tar un poco la paranoia colectiva. Algo si-milar ocurri hace un tiempo cuando elatentado a las torres gemelas en NuevaYork. Ese tipo de operaciones berretas, detan truchas que son, generan el efectocontrario al que presuntamente quierendemostrar. Para acercarse al mensaje pro-fundo de lo que ha ocurrido en CharlieHebdo o en las Torres Gemelas, no impor-tan tanto las imgenes reveladoras, comoel sentido poltico de las acciones, las con-secuencias de los hechos y el contexto enel que se cometen.

    Una mirada latinoamericanaEs absolutamente burdo, anti-verdad y sin

    seriedad, atribuir un hecho simplemente conel argumento de que actu un comando isla-mista por una caricatura de Mahoma, cuandohan salido muchas caricaturas en ese medio.Cmo no pensar si eso no fue un atentado defalsa bandera?, reflexion por estos das laprestigiosa analista de poltica internacional,Stella Caloni. En una extensa entrevista pu-blicada en el portal La Seal Medios, la perio-dista argentina abund en ese sentido. Po-nen dos sospechosos, ponen dos fotografas,resulta que uno de ellos puede hablar con latelevisin, pueden huir por toda la ciudad conlas armas, todos encapuchados. Es muy ex-trao, indic la periodista, para quien da lasensacin que hubo un mismo titiritero paralos provocadores y los asesinos.Hace dos aos, hubo otro tipo de accio-

    nar con una masacre de mujeres kurdas, di-

    rigentes, que estaban exiliadas en Francia,que se solidarizaban con los kurdos atacadosen Kobani, entraron y las mataron de lamisma manera, record Caloni, y pidiabrir la perspectiva de anlisis para pensarel tema: Tienen que verse varias cosas, sison de Al Qaeda, del Estado Islmico, del Isiso lo que sea. En todos, est detrs de ellos lamano de la OTAN, la mano de los pases queintegran la OTAN.

    Segn la experimentada analista, tanto AlQaeda como los talibanes fueron una crea-cin de la CIA y fueron parte de esta gue-rra por intereses econmicos, por el petr-leo, por la ocupacin de territorios.

    De acuerdo a la mirada de Caloni cuandose le dice islamistas a estos grupos se estafectando a millones de personas que notienen que ver con esta violencia de los gru-pos fundamentalistas. Y aadi: Esteatentado est pensado y ejecutado desde el

    punto de vista de la guerra sucia. Atacan alcorazn de la cultura en Francia, a un se-manario, gente ligada con el arte. Es el per-fecto atentado para causar el efecto que hacausado que, por otra parte, es lgico quecause. Estos muchachos pueden ser losasesinos pero, quin los manda?, concluyla analista.

    Una mirada norteamericanaEn el otro extremo continental e ideol-

    gico, el ex subsecretario del Tesoro de Esta-dos Unidos de la gestin Reagan, Paul CraigRoberts, lleg a conclusiones similares apartir de analizar el contexto de intereses enjuego sobre los que impacta el atentado, yasegur que el ataque a Charlie Hebdo fueuna operacin de bandera falsa diseadapara apuntalar el estado vasallo de Franciaante Washington.

    A travs de un artculo publicado en suweb, el ex funcionario yanqui afirm quelos sospechosos pueden ser tanto culpa-bles como chivos expiatorios, y agreg:Basta recordar todos los complots terro-ristas creados por el FBI que sirvieronpara hacer la amenaza terrorista real paralos estadounidenses.La Polica encontr el carnet de identidad

    de Said Kouachi en la escena del tiroteo(cerca de la sede de Charlie Hebdo). Lessuena familiar? Recuerden que las autori-dades afirmaron haber encontrado el pasa-porte intacto de uno de los presuntos se-cuestradores del 11-S entre las ruinas de lastorres gemelas, record.Una vez que las autoridades descubren

    que los pueblos occidentales estpidos vana creer cualquier mentira transparente, vana recurrir a la mentira una y otra vez, dijoel economista sin pelos en la lengua, ysostuvo que las agencias de su pas hanplaneado operaciones de falsa bandera paracrear odio contra los musulmanes y refor-zar la esfera de influencia de Washingtonen los pases europeos.

    El ex funcionario estadounidense se pre-gunta en su artculo quin se beneficia anteel atentado, y se responde: Francia no, losmusulmanes no, para luego afirmar que elprincipal beneficiario es la hegemonamundial estadounidense.

    Dibujados a su imagen y semejanza porlas agencias de inteligencia norteamerica-na, instruidos por sus servicios militaresdesperdigados por todo Medio Orientedesde Yemen a Afganistn, inventados paraderrocar gobiernos adversos a los interesesde la Casa Blanca, los terroristas islmi-cos, a juzgar por sus acciones, se presen-tan como la excusa ideal para desatar lamaquinaria blica que permite al imperionorteamericano, los pases aliados y suscorporaciones, conservar y extender sudominio en buena parte del planisferio. Sifueron formados por ellos, actan comoellos les ensearon, disparan como ellos ysus actos son funcionales a ellos, entoncesprobablemente sean ellos.

    ciudad | el eslabnpgina 6 | sbado 17 de enero de 2015

    Charlie Hebdoy el test del pato

    ISLAMISTAS O LA CIA?

    Por la web circulan numerosos videos berretas que denuncian la falsedad de las versiones oficiales sobre el

    atentado en Pars. Pero otras voces calificadas permiten poner al menos en dudas qu intereses se esconden

    detrs de la masacre. Una mirada latinoamericana y una yanqui.

    WWW.FLICKR.COM/ONELEGOPIECE

    Por Juane Basso

    Eduardo Blanco es co-fundador y edi-tor de la revista Barcelona, medio quecon sus diferencias transita por ca-rriles similares a los de Charlie Hebdo, porsu particular contenido de incorreccinpoltica, absurdo, stira y parodia. Consul-tado por el eslabn sobre cmo los impactlo ocurrido en Pars y el debate alrededor dela libertad de expresin que le sobrevino, elperiodista se plant: la libertad es la li-bertad, si vos le pones lmite es una liber-tad condicional.

    Cmo tomaron la noticia en la redaccin?Me pareci asombroso, increble, irra-

    cional. Fue fuerte escuchar el nombreCharlie Hebdo, que es una revista que no-sotros conocamos y no todo el mundo. La

    primera cuestin que uno se pregunta escmo puede ser que un comando terroristahaga una masacre en el centro de Pars,despus nace la mirada sobre lo que hacala revista. En una entrevista que me hicie-ron, en la que sali lo que despus fue tapade Barcelona, el periodista me plante: elhumor provoc la tragedia?. El humor noprovoc la tragedia, sino el tipo que entracon un arma automtica a una reunin desumario de una revista a asesinar. Y em-pieza a aparecer el debate sobre los lmites.

    Cmo se plantan ante ese debate?La libertad es la libertad, si vos le po-

    nes lmite es una libertad condicional,ests atentando contra el espritu de lo li-bre. La libertad de expresin tiene un lmi-te legal, los que se sienten ofendidos, inju-riados, insultados por una publicacin tie-nen la va legal para recurrir, y la Justicia

    decidir si cometiste un delito o no. Esecreo que es el lmite que las sociedades po-nen. Ahora, la libertad de expresin no tie-ne que ser entendida slo como libertad deexpresin especialmente para el humor opara determinada publicacin. La libertadde expresin es poder decir lo que pensas yeso no debe tener ningn lmite. La libertadde que vos puedas expresar tu idea, ancuando esa idea pueda ser ofensiva paraotro. Escuche que el lmite es no ofender alotro. Ahora, cmo defins a ese otro es ab-solutamente subjetivo.

    En el caso de Barcelona, tenemos un juiciocon Cecilia Pando, quien dice que se sintiofendida por una contratapa nuestra, allponamos el acento en su defensa de la dicta-dura. En este caso Cecilia Pando es un otro, unotro ofendido. No tendramos que publicar lacontratapa para que no se ofenda ese otro?

    Tambi est la decisin editorial sobrecul es el otro al que se decide cuestionar, no eslo mismo hacerlo con los sectores de poder, quecon sus vctimas.Charlie Hebdo ha puesto tapas vin-

    culadas con la religin, la iglesia catlica yel Papa, esas tapas tiene que ver con la ac-tualidad. Con la agenda periodstica que semaneja en la Argentina, la diferencia esinevitable. Yo no vi todo lo que publicCharlie Hebdo, pero en general creo quetienen un sentido que es rescatable: ellos lepegan al poder islmico y el terrorismoislmico est adentro. Hay que recordar quelas primeras vctimas del terrorismo isl-mico son los propios musulmanes. Estostipos cometen matanzas enormes que notienen la repercusin que un atentado en elcentro de Pars a periodistas. No hay queperder de vista que estos grupos han sidofinanciados por occidente y tiene una vi-sin muy cerrada y muy de integrismo quele viene muy bien a la poltica internacionalde occidente. Me parece que es el objetocentral de lo que se burlaba Charlie Hebdo,a m no me parece que se burlara de la reli-gin musulmana..

    ENTREVISTA CON EDUARDO BLANCO, EDITOR DE LA REVISTA BARCELONA

    El humor provoc la tragedia?Por J. B.

  • | ciudadel eslabn sbado 17 de enero de 2015 | pgina 7

    MS DE DOS MIL MUERTOS ENuna semana, entre el 3 y el10 de enero. Por lo menos unpueblo fue arrasado, por en-tero, sus habitantes masa-

    crados y sus casas quemadas. Y luego, en undoble atentado en un mercado, fueron utili-zadas nias menores de edad para llevarbombas adheridas al cuerpo, acaso sin sa-berlo o bajo amenazas. Estas atrocidadesfueron cometidas por el grupo terrorista Bo-ko Haram, que inici sus acciones para im-poner un Estado islamista hace seis aos yque slo en 2014 asesin a ms de 10 milpersonas. Estas atrocidades y muertes suce-dieron en Nigeria y no merecieron el mismogrado de repudio ni movilizacin por partede los mandatarios del mundo ni los medioshegemnicos, si se lo compara con la reac-cin ante los atentados de Pars. Las clasesdominantes de Europa y los Estados Unidossiguen considerando a frica un rincn olvi-dable del mundo, donde la vida no vale naday donde est naturalizada la violencia y lamuerte de seres humanos.

    frica, su presencia, su historia, su situa-cin, sirve de espejo para evaluar y poner encontexto todo lo que se dice con relacin a lalibertad, la paz, la democracia y la luchacontra el terrorismo en Europa y los EstadosUnidos. frica desenmascara a Europa y losEstados Unidos, los desnuda, denuncia sushipocresas, su falta de autoridad moral paraalzar la voz a favor de valores que en laprctica ignoran. Entre noviembre de 1884 yfebrero de 1885 las potencias coloniales eu-ropeas se dividieron el continente africano,como elegantes y civilizadas aves de rapia.Y all siguen, volando en crculos mientrasgraznan democracia, libertad.

    Detrs del encantador desarrollo de lacultura europea se esconden los sanguina-

    rios horrores del colonialismo perpetradosen frica por las naciones civilizadas. Loscampos de concentracin fueron un inventobritnico durante la caranchesca guerracontra los holandeses para disputarse el surdel continente. Los alemanes empezaron aexperimentar con humanos vivos tambinen frica. Y los belgas asesinaron entre cin-co y diez millones de personas en el Congo,un enorme genocidio con poca prensa.

    frica es hoy el continente ms pobre ysubdesarrollado. Las cifras que arrojan lasestadsticas resultan devastadoras: analfa-betismo, mortalidad infantil, y falta de ser-vicios bsicos contrastan con la enorme po-tencialidad de recursos naturales que laconvirti en un apreciado botn para las po-tencias. Las naciones europeas se beneficia-ron durante aos con el trfico de esclavosprovenientes de frica, y con el saqueo detodos sus recursos naturales. Al igual queAmrica, el continente africano ocup unpapel importante en el desarrollo del capi-talismo. A partir del saqueo de esos doscontinentes se produjo la acumulacin ori-ginaria de capital que est en el origen delsistema capitalista mundial.

    Por eso, los discursos hegemnicos consi-deran que la muerte de africanos no resultatan escandalosa ni repudiable. El 10 de ene-ro, al menos 20 personas murieron y otras18 resultaron heridas en un ataque suicidacon bombas perpetrado en un popular mer-cado de la localidad nigeriana de Maiduguri,en el estado norteo de Borno. Hay 20muertos y 18 heridos, incluyendo la suicidaque deton el explosivo, inform el porta-voz de la Polica de Borno, Gideon Jibrin, ci-tado por el diario nigeriano PM News. Elmercado se ha convertido en un objetivo delos terroristas, ya que el pasado 1 de diciem-bre de 2014 dos mujeres fueron utilizadaspara detonar bombas y causaron al menosdiez muertos en ese mismo lugar.

    Una semana antes que la masacre de Mai-duguri, el mismo grupo terrorista perpetr, apartir del 3 de enero y a lo largo de varios das,una masacre en los alrededores de Baga, en elnoreste de Nigeria, segn inform AmnistaInternacional (AI) rompiendo con la falta deinformacin sobre el tema.

    AI inform que hay reportes de que la cifrade fallecimientos podra ser hasta de dos mil.Parece que el ataque contra la ciudad de Bagay localidades anexas podra ser el acto ms le-tal en el catlogo de ataques cada vez msdespreciables, seal la organizacin, segnasegur el portal del medio espaol ABC.La ciudad ha sido completamente arra-

    sada. Se tratara de una sangrienta y per-turbadora escalada de las masacres delgrupo contra la poblacin, expresa el in-vestigador de AI Daniel Eyre. Los sobrevi-vientes del ataque han descrito los das deviolencia donde las personas fueron masa-cradas como insectos.No puede haber vctimas de clase A y

    clase B. Espero que tambin aqu se d vidaa una gran manifestacin unitaria, hay quemarchar por nuestros dos mil muertos, di-jo el arzobispo de Jos y presidente de la Con-ferencia Episcopal de Nigeria, Ignatius AyauKaigama, en entrevista con el diario italianoLa Stampa. El arzobispo asegur que la co-munidad internacional debera hacer ms:No slo limitarse a proclamas y condenasverbales, sino hacer lo posible por poner anuestras autoridades en condiciones de re-chazar este fenmeno, seal.

    Consultado sobre la manifestacin dePars, dijo que hace falta la misma deter-minacin. All se consum una tragedia, ascomo ocurre casi cada da entre nosotros,pero la sensibilidad y la atencin son distin-tas. Nosotros tenemos cada da bombas yataques, como las de la nia suicida, perome parece que la movilizacin es bastantereducida. Adems el arzobispo pidi la

    intervencin de la comunidad internacional,de la ONU, para hallar una solucin al dramanigeriano. Sobre todo comprender quinest detrs de Boko Haram.

    En una nota firmada por el periodista Ch-ristopher Torchia de la agencia de noticiasestadounidense The Associated Press (AP) sehace eje tambin sobre el distinto trata-miento concedido a los atentados en Nige-ria, comparados con los de Pars. El presi-dente de Nigeria fue uno de los lderesmundiales que condenaron los ataques de lasemana pasada de extremistas islmicoscontra el semanario satrico francs CharlieHebdo, pero no ha dicho nada sobre la car-nicera de civiles perpetrada por milicianosen su propio pas, seala Torchia.Algunos comentaristas criticaron la re-

    ticencia del presidente Goodluck Jonathan ahablar del tema y el que no haya una reac-cin internacional comparable a la de losataques en Francia. El slogan Soy Baga, alu-sivo al Soy Charlie, que se ha popularizadoen todo el mundo, est circulando en las re-des sociales, seala la nota de AP.La solidaridad mundial y la desafiante

    concentracin en Pars que atrajo a lderes detodo el mundo tras las acciones en que falle-cieron 17 personas en Francia hicieron pasara un segundo plano la matanza de probable-mente dos mil personas en Baga, ciudad delnordeste de Nigeria, cerca de Chad, se ase-gura en la nota, en la que tambin se hacereferencia a que el presidente de Nigeria,Goodluck Jonathan, que busca la reeleccindentro de seis meses, expres de inmediatosu solidaridad con Francia pero no realizpronunciamientos contundentes con rela-cin a la matanza de Baga. Ese ataque co-menz el 3 de enero y es otro episodio san-griento en un conflicto turbio y costoso, en elque escasea la informacin, la insurgencia esvista a menudo como un problema local y laviolencia es rutinaria, concluye Torchia.

    LOS MUERTOS QUE NO IMPORTAN

    No todos somos Nigeria

    Por Pablo Bilsky

    Soy Baga apareci en las redes sociales junto a Soy Charlie. Se refiere a la matanza perpetrada en esa localidad africana, donde murieron unas

    dos mil personas. Los medios hegemnicos y los gobiernos de las potencias dejaron claro que para ellos hay vctimas de primera y de segunda.

    OLAMIKAN GBEMIGA / AP

  • EL JOVEN DE 25 AOS VESTIDO DEuniforme policial y con uso legti-mo de arma de fuego al que ledictaron prisin preventiva por elasesinato de Jonatan Herrera,

    ocurrido el 4 de enero en barrio Tablada deRosario, haba egresado como cadete delInstituto de Seguridad Pblica (Isep) en di-ciembre pasado, luego de cursar duranteocho meses el primer ao de la carrera deTcnico Superior en Seguridad Pblica yCiudadana. En la audiencia imputativa ce-lebrada en Tribunales por el homicidio deHerrera, baleado por efectivos de la Policade Accin Tctica (PAT) luego de un tiroteoentre el Comando Radioelctrico y un rate-ro que ya haba cado herido, el abogado de-fensor del polica acusado afirm que nisiquiera haba terminado el curso de tiro yque los nuevos cadetes estn mal forma-dos ya que poseen una instruccin pre-caria comprimida en un semestre. El pro-pio senador nacional socialista, RubnGiustiniani, coincidi con el abogado delpolica imputado por homicidio al asegurarque las fuerzas provinciales an no estnplenamente capacitadas. El caso muestrala peor cara del apuro oficial por reempla-zar a la Gendarmera en Rosario y socavadesde el vamos las esperanzas ciudadanassobre la nueva polica santafesina. El 5de diciembre, durante la ceremonia deegreso de los flamantes uniformados, elgobernador Antonio Bonfatti tuvo palabrasprofticas sobre lo que sucedera casi unmes despus.

    Sin voz de altoEl caso Herrera tuvo bastante difusin es-

    tos das. En sntesis, el chico estaba lavandosu auto la tarde del domingo 4 de enero eninmediaciones de Ayacucho y bulevar Segu,cuando lo alert el zumbido del fuego cruza-do entre un chico que haba robado una ju-guetera y efectivos del Comando Radioelc-trico que lo perseguan.

    Segn la investigacin judicial, a cargodel fiscal Adrin Spelta, la persecucinculmin cuando los agentes del Comandohirieron al asaltante que escapaba en mo-to. Sin embargo, cuatro policas de la fla-mante PAT que haban descendido de uncolectivo de la lnea 133 se sumaron a lapersecucin y comenzaron a disparar con-tra un chico que al escuchar los tiros se es-condi entre unos tachos azules y un r-bol. Jonatan Herrera, que haba ingresadoa trabajar en Falabella haca poco tiempo,recibi un tiro en la cabeza, otro en el t-rax y un tercero en la pierna.

    Los cuatro integrantes de la Polica de Ac-cin Tctica quedaron imputados por el cri-men. En la audiencia del 13 de enero en Tri-bunales, el fiscal Spelta solicit la prisinpreventiva sin plazo para los cuatro. A unode ellos, de 25 aos, le endilg homicidio ca-lificado por abuso de funcin (por tratarsede un polica) y a los tres restantes la mismafigura pero en grado de tentativa.

    De acuerdo a la investigacin, los cuatrodispararon contra el asustado Herrera, perohasta el momento slo se pudo comprobarque el arma de uno de ellos fue la que lo hi-ri de muerte.

    La pena en expectativa por el delito dehomicidio va de 8 a 25 aos. La mximacoincide con la edad del joven cadete egre-sado de apuro hace poco ms de un mes an-te el inminente retiro de la Gendarmera desuelo santafesino.

    Instruccin precariaEl primero en alertar acerca de las condi-

    ciones en que los nuevos cadetes salen a lacalle fue el Romeo Tefilo Daz Duarte, unabogado santafesino que defiende a los cua-tro efectivos de la PAT acusados por el ho-micidio de Herrera.Estos chicos con una instruccin de seis

    meses, con uniforme puestos y en la calle,con armas reglamentarias, me parece la-mentable, dijo el abogado.Esto no es culpa de ellos. El gobierno

    provincial es quien da la pauta de la for-macin de sus agentes, aadi en dilogocon LT8.Lo que le ped al juez en la audiencia

    dijo el abogado- es que una instruccinque necesita mnimamente dos aos paratener la formacin bsica, ahora se hace concursos acelerados de seis meses. En el ban-quillo de los acusados no deberan estar es-tos chicos sino algunos funcionarios.

    Daz Duarte sostuvo ante la Justicia que almenos uno de los cuatro PAT acusados porel homicidio del joven de zona sur ni si-

    quiera haba culminado el curso de tiro.Segn el abogado, estaba enfermo y no lopudo rendir.

    De todos modos, los que s lo rindieron ylo aprobaron no estn para francotiradores.Aparte afirm Daz Duarte- los que lo hi-cieron habrn efectuado cuatro o cinco dis-paros en su vida.

    Vale aclarar en ese punto que el defensorde los policas procura mejorar la situacinprocesal de sus clientes, para eso le pagan.Plantear que no estaban bien formados parala tarea encomendada posiblemente busqueconvertir en culposo el delito que el fiscalcalific como doloso. Es decir, con intencinde hacerlo, en este caso por irresponsabili-dad, segn plante Spelta, atento a que dis-pararon contra un joven desarmado que seesconda de los tiros y sin dar la voz de alto.

    Como sea, el caso muestra la escasa capaci-dad de la nueva polica, la que vena a reem-plazar para bien a la vieja fuerza, presunta-mente corroda por la corrupcin y la compli-cidad con el delito que deba perseguir.

    Parte del problemaUna voz del oficialismo coincidi con el

    diagnstico del abogado de los policas. Fuela del senador Rubn Giustiniani, del PartidoSocialista, quien afirm que las fuerzas (deseguridad) provinciales an no estn ple-namente capacitadas. Lo experiment lafamilia Herrera, de la peor manera posible.Nosotros necesitamos la Gendarmera

    con mayor despliegue en la provincia. Sigohaciendo las gestiones pertinentes en la co-misin bicameral del Congreso, tambin es-toy haciendo gestiones ante el gobierno na-cional, dijo esta semana Giustiniani, a corocon otros actores que reclamaron el regresode las fuerzas federales a las calles rosarinas.

    Para el senador socialista fue un error graveretirar la Gendarmera porque los objetivos quese plantearon cuando lleg esa fuerza federalclaramente no estn cumplidos.

    Y avanz con contundencia: La Gendar-mera es irreemplazable, porque la policaha sido parte del problema al tener vnculoscon el narcotrfico. Ni un opositor al go-bierno de Antonio Bonfatti lo hubiese dichocon tanta claridad.

    ProfecasEl 5 de diciembre pasado, durante el acto

    de egreso de 900 cadetes policiales del Ins-tituto de Seguridad Pblica (Isep), el go-bernador Bonfatti profetiz sobre lo quelamentablemente ocurri con Herrera.

    En su discurso, el mandatario remarcpor un lado las expectativas sociales querecaen sobre los nuevos efectivos, y enfa-tiz sobre la actitud y aptitud que debentener los policas.No se debe confundir aptitud con acti-

    tud. La aptitud se aprende en un libro, enun polgono de tiro, en el ejercicio diario dela profesin policial, sostuvo Bonfatti.En cambio continu-, la actitud tiene

    que ver con lo que hace cada uno, con elcomportamiento, la presencia, el respeto alas leyes y los reglamentos, al ciudadano, laatencin permanente puesta en el otro y enlo que pasa en la calle.

    En el caso Herrera tal vez hayan conver-gido las carencias de ambas virtudes, la ac-titud y la aptitud. La Justicia lo dir.

    Aquella tarde, junto al ministro de Segu-ridad Ral Lamberto y el titular del Isep,Aniceto Morn, Bonfatti dijo que todossomos conscientes de la complejidad delmomento en que vivimos y los santafesinosesperan mucho de ustedes.

    El titular de la Casa Gris subray las ex-pectativas que a su entender existan sobreesos chicos formados de apuro. Tienenesperanzas en que las cosas vayan mejo-rando y por eso encaramos una profundatransformacin de la polica provincial,pero tambin impulsamos una profundatransformacin de la forma en que nos re-lacionamos y convivimos como integrantesde un sociedad.

    Por ltimo, les pidi a los jvenes egre-sados que muestren lo que en el caso He-rrera fall. Demostremos que los jvenesque egresan de este Instituto de SeguridadPblica tienen aptitud y actitud, y que estndispuestos a seguir cambiando para bien ala Polica de la provincia de Santa Fe.

    ciudad | el eslabnpgina 8 | sbado 17 de enero de 2015

    Aptitud y actitudSEGURIDAD. VEINTEAEROS CON ARMAS Y UNIFORME TRAS 6 MESES DE INSTRUCCIN

    Por Luciano Couso

    La imputacin de un crimen a cuatro efectivos de la flamante PAT, que vino a reemplazar a Gendarmera,

    puso en duda la formacin de los agentes. El abogado defensor de uno de ellos dijo que no haba aprobado el

    curso de tiro. Giustiniani coincide en la falta de capacitacin. Y Bonfatti profetiz el hecho.

    Vienna: el video no estaba editadoEl video grabado con cmara oculta por el co-misario en disponibilidad Sergio Blanche aljuez que investiga la megacausa Los Monos,Juan Carlos Vienna, no sufri alteraciones niediciones. Es decir, es verdico. As lo deter-min una pericia solicitada por el fiscal AnbalVescobo a la Polica Federal. La misma fuerzaque la semana pasada envi la desgravacin delmaterial, que est adjuntado a la demanda porextorsin que el polica le inici al magistrado.

    Blanche fue procesado por Vienna porpresunta complicidad con la banda de la zo-na sur que lidera la familia Cantero, cuandoel febrero del ao pasado el magistrado pro-ces a 36 personas, entre ellas 12 efectivosde fuerzas de seguridad.

    El 18 de septiembre pasado, el comisariole pidi una reunin a Vienna, que lo aten-di en su despacho. Con la cmara de unreloj, Blanche grab la conversacin quemantuvo con el juez, quien entre otras co-sas le plante que cambiara de abogadoporque, de esa manera, en una semanaests en la calle, le dijo.

    Vienna tambin apunt en esa conversa-cin contra la titular de Delitos Complejo,Ana Viglione, al afirmar que supuestamenteestaba investigando el entorno de Luis Paz yquera ver si puede poner algn par de qui-los de merca a algn boludo.

    En trminos poco apropiados para un juez,agreg: Sabs como se equivoca la mina. Lo

    llam al ministro (de Seguridad, Ral Lam-berto) desde all (Estados Unidos, donde es-taba Vienna), le pegu un relaje. Hasta al go-bernador, van a terminar todos presos, vos,vos y vos, y esta hija de puta me quiere meteruna interna a mi o limpiarse conmigo.

    Confirmada la autenticidad del materialaudiovisual, que dura 38 minutos, el fiscalVescobo deber continuar la investigacin.

    En dilogo con el eslabn, el abogado deBlanche, Paul Krupnik, dijo que el fiscalfij para el 12 de febrero la audiencia parareconocer como querellante en la causa alcomisario procesado por complicidad conlos narco. Y agreg que la causa noavanz demasiado.

  • CON UN PIE EN LOS TRIBUNALESfederales de San Nicols y otro enel estribo de la montura que lo lle-var al dcimo octavo Cruce de losAndes, el ex jefe del Batalln 121

    de inteligencia del Ejrcito durante la dicta-dura, Vctor Hugo Chuly Rodrguez, obtuvoun permiso especial para realizar una vezms la parodia de la epopeya sanmartinianaque encabeza todos los aos. Acusado de di-rigir el operativo que culmin con el secues-tro, tortura y asesinato de los militantes delperonismo revolucionario, Osvaldo Cambiasoy Eduardo Pereyra Rossi, el ex teniente coro-nel ha sido beneficiario de numerosos gestoshumanitarios de parte del polmico magis-trado, Carlos Villafuerte Ruzo; el ms impor-tante fue dictarle una falta de mrito en lacausa que con las mismas pruebas tiene anueve subalternos suyos procesados y pres-tos a enfrentar un juicio oral y pblico quecomenzar el 23 de febrero.Atento al pedido de autorizacin efec-

    tuado en el da de la fecha por Vctor HugoRodrguez para poder viajar a la provincia deMendoza entre el 14 y el 26 del corrienteao, a fin de participar del XVII Cruce de losAndes a lomo de mula, y toda vez que dichoevento se desarrollar durante el corrientemes, corresponde habilitar la feria judicial aese solo efecto, seala la cdula judicialfirmada el 13 de enero por Villafuerte Ruzo.La solicitud fue curiosamente presentadapor Rodrguez el 12 del corriente e inmedia-tamente tratada por el juez, quien en un tra-tamiento express le otorg el permiso alotro da. Lamentablemente las partes se en-teraron veinticuatro horas despus, cuandoel militar retirado ya se encontraba disfru-tando del buen vino cuyano.Debe tenerse presente su actual situa-

    cin procesal (falta de mrito) y que dichatravesa en ningn momento prev la salidadel territorio nacional, se indica en el sal-voconducto en el cual el magistrado nico-leo finalmente resuelve: Hgase lugar a losolicitado hacindole saber que deber pre-sentarse ante este asiento judicial dentro delas 48 horas de su regreso a su domicilio.Mientras la Cmara Federal orden que

    Vctor Chuly Rodrguez sea procesado ydetenido, Villafuerte Ruzo no slo desobe-dece a sus superiores manteniendo en li-bertad al represor, sino que lo autoriza unavez ms para que haga la farsa del Cruce delos Andes, se quejaron desde HIJOS Rosa-rio este mircoles al recibir la notificacinen la que se dio a conocer la autorizacin

    de Villafuerte Ruzo. La agrupacin repre-senta legalmente a la familia de OsvaldoCambiaso, una de las vctimas por las queRodrguez est acusado de secuestro, tor-turas y homicidio.

    De acuerdo un comunicado difundido porla organizacin de derechos humanos, poresos asesinatos, los ltimos cometidos en elmarco del terrorismo de Estado, desde el 23de febrero de este ao comenzar un juiciooral y pblico contra nueve integrantes delBatalln 121 procesados por el secuestro yhomicidio de los militantes del peronismorevolucionario en ese momento enroladosen la agrupacin justicialista Intransigenciay Movilizacin.Pero quien por aquellos aos era el jefe

    del destacamento militar que dirigi el ope-rativo, Vctor Rodrguez, no estar en elbanquillo de los acusados gracias a unafalta de mrito dictada por VillafuerteRuzo, remarc el texto de la agrupacin. Lamedida judicial, segn denunciaron desdeHIJOS, fue revisada por la Cmara Federalde Rosario, que orden el procesamiento ydetencin de Rodrguez, pese a lo cual eljuez mantiene su postura.Es una vergenza para la justicia y una

    afrenta para la historia argentina, que envez de estar juzgando a este represor que

    integr la ms sangrienta dictadura, res-ponsable adems de la puesta de rodillas denuestro pas ante las potencias internacio-nales y de la instauracin de un modeloeconmico colonial que destruy nuestraindustria, tengamos en cambio que asistir aesta parodia del Cruce de los Andes que rea-liza cada ao Rodrguez, y que desvirta laepopeya latinoamericana del general SanMartn, seal por ltimo el comunicadode HIJOS.

    El mismo da en que se conoci la resolu-cin de Villafuerte Ruzo, un periodista deeste medio se comunic con la AsociacinCultural Sanmartiniana que preside Rodr-guez y que se encarga de armar la parodiasanmartiniana cada ao, desde la cual se in-form que el ex militar ya se encuentra enMendoza preparando el cruce.

    La patota sin el jefeEl prximo 23 de febrero, el Tribunal Oral

    Federal 2 de Rosario comenzar el juicio porel secuestro, torturas y asesinato de los mi-litantes peronistas Eduardo Pereyra Rossi yOsvaldo Cambiaso.

    Estarn en el banquillo de los acusados elex dictador Reynaldo Bignone, el ex comisa-rio Luis Patti y el suboficial de la polica bo-naerense, Juan Amadeo Spataro. Menos su

    jefe Vctor Rodrguez, sern juzgados losintegrantes del Destacamento de Inteligen-cia 121, Pascual Guerrieri, Luis Muoz, JuanAndrs Cabrera, Ariel Zenn Porra, WalterPagano, Carlos Sfulcini y Antonio Lpez.

    El 14 de mayo de 1983, en las postri-meras de la dictadura, un grupo de tareasdel Batalln 121 del Ejrcito secuestr aCambiaso y Pereyra Rossi en el bar Mag-num de Crdoba y Ovidio Lagos, a la vistade todo el mundo. Dos das despus, loscuerpos de ambos aparecieron en la loca-lidad bonaerense de Lima, con claros sig-nos de tortura, pero un comunicado ofi-cial aseguraba que todo haba sido conse-cuencia de un enfrentamiento.

    Por la frondosa documentacin incor-porada en la causa, en la que se destac lalabor investigativa del fiscal federal JuanPatricio Murray, por los testimonios in-cluso de ex agentes de inteligencia, y porla confesin del propio Luis AbelardoPatti, se pudo constatar que tras habersido secuestrados y torturados por la pa-tota del Batalln de Inteligencia, Cam-biaso y Pereyra Rossi fueron entregados auna delegacin de la polica bonaerenseque comand el ex comisario, quien seencarg de fraguar el enfrentamiento conel que se pretendi ocultar el fusilamientode los dirigentes peronistas.

    Debida a una amistadEso ya est todo solucionado, minti

    el telefonista de la asociacin sanmarti-niana, cuando fue consultado sobre la si-tuacin judicial de Vctor Rodrguez, quiensi bien se encuentra en libertad, no estdesvinculado de la causa por los homici-dios de los militantes peronistas sino quetiene una irregular falta de mrito soste-nida por Villafuerte Ruzo desoyendo altribunal superior que orden su procesa-miento y detencin. A tal punto sigue li-gado al expediente que para hacer el Cru-ce de los Andes, tiene que pedir permiso ala justicia.

    Para la agrupacin HIJOS no hay nin-guna razn judicial para entender laconducta del magistrado nicoleo.Slo una amistad profunda o una co-munin de intereses inconfesables entreel juez y el represor, pueden explicar quetoda su patota est lista para ser juzgadael prximo 23 de febrero y Rodrguez, eljefe del Batalln 121 de ese entonces, noest sentado en el banquillo de los acu-sados, apuntaron para poner sobre re-lieve la desobediencia judicial en la queincurre el magistrado.

    | ciudadel eslabn sbado 17 de enero de 2015 | pgina 9

    El juez de ladesobediencia debida

    UN NUEVO GESTO HUMANITARIO DE VILLAFUERTE RUZO CON CHULY RODRGUEZ

    Por Juane Basso

    El magistrado federal de San Nicols firm este martes una polmica autorizacin para que el represor acusado por crmenes de lesa humanidad

    durante la dictadura cvico-militar, realice el XVIII Cruce de los Andes.

  • pgina 10 | sbado 17 de enero de 2015 la bola |

    ES UN DA ENTRE SEMANA POR LAtarde, y los amigos del Federal recibencon mates al equipo de el eslabn quepretende conocer la historia de los dosclubes de barrio instalados en el co-

    razn del populoso barrio La Repblica, que su-pieron esquivarle a la crisis y remontar la durasituacin que vaci de contenidos al Luchador ycerr las puertas de la institucin ubicada en Ze-ballos 4641.

    La entrevista le escapa al habitual pregunta -respuesta y se transforma en una charla amenaentre los jvenes que laburan diariamente en elclub de sus amores. Nos manejamos en gruposde trabajo, que es como una Comisin Directiva,pero ms horizontal, porque quedaron caducaslas comisiones muy verticales, antagnicas a unproyecto popular a esta escala, aclara Matas DePaoli, uno de los mayores, justificando la pre-sencia de los dems. Aunque advierte que de to-das maneras se respeta la parte jurdica.

    Porque esa es la ley primeraLos hermanos sean unidos, porque esa es la

    ley primera, arranca una de las conocidas es-trofas del popular Martn Fierro, que siguieron arajatabla los pibes de la zona oeste cuando am-bos clubes estaban enfrentados. Somos todosdel barrio, algunos viven cerca del Luchador,otros del Federal, cuenta De Paoli quien fueprotagonista de la peor etapa cuando se fueronvaciando en los 90 luego de la dictadura, por loque en los 2000/01 no les qued otro camino queunirse entre todos para sacar adelante la difcilsituacin. Nos empezamos a juntar en la es-quina, donde luego se crea la banda Farolito, y deah sali un grupo de amigos a los que nos juntla msica y nos sensibiliz, contina, y agregaque el presidente del Luchador de aquel enton-ces nos llam a formar una subcomisin y ungrupo se fue a laburar ah, mientras los otros nosfuimos a la vecinal del barrio, cuando an elFederal continuaba con las persianas bajas.

    Tengan unin verdaderaSin abandonar la obra de Jos Hernndez,

    esa unin verdadera se dio en cualquiertiempo que sea, porque segn comentaMatas, en el momento en que iban a dejar la ve-cinal, nos enteramos que el Federal se iba avender para un negocio inmobiliario. Nos movi-lizamos en seguida con vecinos y nos metimoscon escribano pblico.Lo primero que surgi de ese primer grupo

    fue la negativa a una propiedad privada sobreuna propiedad pblica. Era muy fuerte que ocu-rriese esto en el club donde tenamos grandesrecuerdos, rememora, y ejemplifica: Yo tuvemi primer novia ac a los 15.

    Y como reza la frase no hay mal que por bienno venga, esa situacin marc la reapertura deeste club que hoy cuenta con aproximadamente20 jvenes trabajando, mientras que otros 15 lohacen en la institucin que se encuentra a cuatrocuadras, en Lima al 1350. Nos metimos a traba-jar en los dos clubes. Eramos 7 los que manej-bamos y dirigamos a ambos. Tuvimos que em-pezar a darle vida con los pibes, laburar conellos. La idea era hacer una base para que novuelva a vaciarse, rememora.

    Si entre ellos se pelean...Alejadas y prcticamente olvidadas las ri-

    validades, este proyecto entre viejos enemi-gos se convirti en una realidad transforma-da por amigos. Yo viva frente al Luchador ylos odiaba, pero sin conocerlos. A uno de loschicos no lo poda ni ver y hoy es un herma-no. Pero cuando empezamos a trabajar jun-tos cambi la relacin y hoy en da ya no so-mos dos clubes, sino un proyecto barrial,interpreta De Paoli, quien reconoce que

    cost mucho dejar de lado esa rivalidad, perolo logramos.Uno de los objetivos es la contencin social,

    que ante la falta o mal presencia del Estado en losbarrios, somos las organizaciones o institucionespopulares las que venimos a suplir esa necesi-dad, contina, y aade: Lo primero que tene-mos que hacer es encontrarnos entre nosotrospara ver cmo se puede organizar para satisfaceralguno derechos que nos estn siendo negado.

    Saberes popularesComo club social y deportivo, ambos se carac-

    terizan por la variedad de disciplinas que ofre-cen, como ftbol, vley, patn. Pero tambin sedestacan por la creacin de la Universidad Popu-lar de las Artes Rosario Oeste. La encargada detamao proyecto hoy hecho realidad, FlorenciaCardella, llega justo a tiempo para sumarse a laronda y contar esta experiencia: Somos un gru-po de trabajo entre los dos espacios. Habamosarrancado con talleres, pero sentamos que nosquedaban chicos, tambin pensamos en una es-cuela de msica, y nos ocurra lo mismo, asique de esa manera surgi lo de la universidad,empezando a revalorizar esa palabra por la uni-versalidad de los saberes, porque creemos queson de todos y todas y no deben estar centraliza-dos en un espacio en particular y menos en elcentro, donde estn todas las universidades.

    Con la participacin de aproximadamente 50chicos, esta universidad instalada en ambos clu-bes cuenta con la enseanza de viola, guitarra,violonchelo, artes plsticas y percusin. Hoyaprender por tu cuenta te sale 150 o 200 pesos lahora. Ac alcanza con pagar 40 pesos la cuota delos clubes, compara.

    Pero la cuestin no queda ac, ya que -tal co-mo comenta Cardella- a mitad de ao confor-maron una orquesta popular con los chicos delos diversos talleres que tuvo su presentacin en

    el Patinarte. Que la universidad tenga su or-questa es un sueo, subraya orgullosa.

    El futuro ya llegLa dictadura nos dej una brecha generacio-

    nal, gente que falta. Por eso decidimos trabajarcon los ms chicos para que esto no ocurra nue-vamente, acota De Paoli antes de darle la pala-bra a su tocayo Matas Escalante y a Lucas DelToro, los jvenes profesores de ftbol.

    Con casi 30 chicos a su cargo, juntando las doscategoras que dirige, ms los de la escuelita devoley, Escalante es parte del presente del Federaly cuenta muy entusiasmado lo gratificante quesignifica ser un referente de los pibes porquenos da ms fuerza para seguir laburando mejor.Salgo del laburo y me vengo para ac, esta es

    nuestra segunda casa, relata sobre su rutinadiaria y se sonroja: Mi novia es la portera, asque siempre que puedo estoy ac. Tambin re-pasa que cuando nos enteramos que el club es-taba abriendo nuevamente vinimos y encontra-mos nuestro lugar y por eso no me fui ms.

    Por su parte, Del Toro, tambin coincide enque laburar con pibes es la gratificacinms grande, viendo cmo mejoran diaria-mente no slo la tcnica en el ftbol sino ad-quiriendo valores que nosotros queremostransmitir, y celebra que los vecinos em-piecen a curtir el club y por suerte en muchade las actividades que realizamos para auto-gestionarnos estn participando.Recin ahora tengo ms tiempo para es-

    tar en el club, porque antes tena un horariode trabajo muy cortado y no me permita es-tar mucho tiempo ac, resalta Lucas, yagrega que su rol es siempre dar una manoen lo que sea necesario.

    Un chapuznNicols Magra es otro de los jvenes que par-

    ticipa activamente de la vida social y deportivadel club y que tambin quiso contar su experien-cia, ahora como encargado de la pileta, el prxi-mo anhelo de los muchachos. Es que tras 10aos de concesin, este espacio que se encuentraen el Luchador volvi a mano de los chicos. Ensu momento, la Comisin Directiva se vio obli-gada a concesionar la pileta por todo el vacia-miento que mencionbamos, relata Magra,quien junto a un grupo de compaeros trabajapara que vuelva a funcionar. Lo ms importan-te de esta pileta es la inclusin social, porque el

    privado que la tena te arrancaba la cabeza con laentrada y si no tenas la plata no ingresabas,remarca.

    Florencia Cardella, en tanto, lamenta quela concesin la destruy y la entreg en unestado deplorable, aunque resalta la deci-sin de sus compinches de recuperar partedel patrimonio del club, y concluye: Esapileta hace 48 aos que est, la hicieron lossocios, hipotecando su casa, pidiendo a losvecinos. El barrio hizo esa pileta, entonceses muy importante simblicamente.

    HISTORIAS DE CLUBES DE BARRIO

    Despus de aos de rivalidad, los clubes Federal y Luchador decidieron unir sus fuerzas, porque esa es la ley primera, y lograron levantar ambas instituciones que hoy disfrutan tantos jvenes.

    Por Facundo Paredes

    Los hermanos sean unidos

    A fines de octubre de 2014, este proyectodeportivo, social y cultural sufri un nuevocachetazo, cuando luego de sufrir una seriede robos con tonos intimidatorios en losclubes, los domicilios de la presidenta y delsndico del Federal, Daniela Gimnez y Ni-cols Rigatuso, fueron blanco de una balace-ra. La situacin est en la Justicia, explicaMatas De Paoli y exige que se esclarezcaese episodio.

    A poco ms de dos meses de aquellas ame-nazas, el anlisis que podemos hacer hoy esque la conferencia que hicimos al hacer pbli-co el hecho y al tener tanto respaldo de los ve-cinos, los medios y distintos referentes polti-cos, sirvi para hacer visible el problema yneutraliz la situacin, y aclaran que lo quepas ac no fue un hecho aislado y los barrioslo estn sufriendo, como pas en Villa More-no, o con Franco Casco, o David Moreira.

    Es que tras ese episodio, surgi de losdos clubes redoblar el esfuerzo y no dar niun paso atrs, aseguran convencidos losentrevistados. No vamos a dar el brazo atorcer ni le vamos a dar el gusto de quesientan que les tenemos miedo. Eso ge-ner mayor compromiso y nos dio msfuerza. Es inviable que nos detengan, re-flexion De Paoli.La experiencia en ambos clubes, con

    jvenes que se organizan, pelean y pue-den levantar la voz, dio y est dando susfrutos en el barrio, afirma Matas, y fi-naliza con la sentencia: Hoy pasa algo enel barrio y hay movilizacin. Y eso es bue-no, porque este tipo de instituciones ge-neran eso, que el vecino abra la puerta ysalga a la calle para ver qu pas con elotro vecino, si necesita ayuda, y eso en elcentro no lo ves.

    Ni un paso atrs

  • la bola | el eslabn sbado 17 de enero de 2015 | pgina 11

    ES UN DA ENTRE SEMANA POR LAtarde, y los amigos del Federal recibencon mates al equipo de el eslabn quepretende conocer la historia de los dosclubes de barrio instalados en el co-

    razn del populoso barrio La Repblica, que su-pieron esquivarle a la crisis y remontar la durasituacin que vaci de contenidos al Luchador ycerr las puertas de la institucin ubicada en Ze-ballos 4641.

    La entrevista le escapa al habitual pregunta -respuesta y se transforma en una charla amenaentre los jvenes que laburan diariamente en elclub de sus amores. Nos manejamos en gruposde trabajo, que es como una Comisin Directiva,pero ms horizontal, porque quedaron caducaslas comisiones muy verticales, antagnicas a unproyecto popular a esta escala, aclara Matas DePaoli, uno de los mayores, justificando la pre-sencia de los dems. Aunque advierte que de to-das maneras se respeta la parte jurdica.

    Porque esa es la ley primeraLos hermanos sean unidos, porque esa es la

    ley primera, arranca una de las conocidas es-trofas del popular Martn Fierro, que siguieron arajatabla los pibes de la zona oeste cuando am-bos clubes estaban enfrentados. Somos todosdel barrio, algunos viven cerca del Luchador,otros del Federal, cuenta De Paoli quien fueprotagonista de la peor etapa cuando se fueronvaciando en los 90 luego de la dictadura, por loque en los 2000/01 no les qued otro camino queunirse entre todos para sacar adelante la difcilsituacin. Nos empezamos a juntar en la es-quina, donde luego se crea la banda Farolito, y deah sali un grupo de amigos a los que nos juntla msica y nos sensibiliz, contina, y agregaque el presidente del Luchador de aquel enton-ces nos llam a formar una subcomisin y ungrupo se fue a laburar ah, mientras los otros nosfuimos a la vecinal del barrio, cuando an elFederal continuaba con las persianas bajas.

    Tengan unin verdaderaSin abandonar la obra de Jos Hernndez,

    esa unin verdadera se dio en cualquiertiempo que sea, porque segn comentaMatas, en el momento en que iban a dejar la ve-cinal, nos enteramos que el Federal se iba avender para un negocio inmobiliario. Nos movi-lizamos en seguida con vecinos y nos metimoscon escribano pblico.Lo primero que surgi de ese primer grupo

    fue la negativa a una propiedad privada sobreuna propiedad pblica. Era muy fuerte que ocu-rriese esto en el club donde tenamos grandesrecuerdos, rememora, y ejemplifica: Yo tuvemi primer novia ac a los 15.

    Y como reza la frase no hay mal que por bienno venga, esa situacin marc la reapertura deeste club que hoy cuenta con aproximadamente20 jvenes trabajando, mientras que otros 15 lohacen en la institucin que se encuentra a cuatrocuadras, en Lima al 1350. Nos metimos a traba-jar en los dos clubes. Eramos 7 los que manej-bamos y dirigamos a ambos. Tuvimos que em-pezar a darle vida con los pibes, laburar conellos. La idea era hacer una base para que novuelva a vaciarse, rememora.

    Si entre ellos se pelean...Alejadas y prcticamente olvidadas las ri-

    validades, este proyecto entre viejos enemi-gos se convirti en una realidad transforma-da por amigos. Yo viva frente al Luchador ylos odiaba, pero sin conocerlos. A uno de loschicos no lo poda ni ver y hoy es un herma-no. Pero cuando empezamos a trabajar jun-tos cambi la relacin y hoy en da ya no so-mos dos clubes, sino un proyecto barrial,interpreta De Paoli, quien reconoce que

    cost mucho dejar de lado esa rivalidad, perolo logramos.Uno de los objetivos es la contencin social,

    que ante la falta o mal presencia del Estado en losbarrios, somos las organizaciones o institucionespopulares las que venimos a suplir esa necesi-dad, contina, y aade: Lo primero que tene-mos que hacer es encontrarnos entre nosotrospara ver cmo se puede organizar para satisfaceralguno derechos que nos estn siendo negado.

    Saberes popularesComo club social y deportivo, ambos se carac-

    terizan por la variedad de disciplinas que ofre-cen, como ftbol, vley, patn. Pero tambin sedestacan por la creacin de la Universidad Popu-lar de las Artes Rosario Oeste. La encargada detamao proyecto hoy hecho realidad, FlorenciaCardella, llega justo a tiempo para sumarse a laronda y contar esta experiencia: Somos un gru-po de trabajo entre los dos espacios. Habamosarrancado con talleres, pero sentamos que nosquedaban chicos, tambin pensamos en una es-cuela de msica, y nos ocurra lo mismo, asique de esa manera surgi lo de la universidad,empezando a revalorizar esa palabra por la uni-versalidad de los saberes, porque creemos queson de todos y todas y no deben estar centraliza-dos en un espacio en particular y menos en elcentro, donde estn todas las universidades.

    Con la participacin de aproximadamente 50chicos, esta universidad instalada en ambos clu-bes cuenta con la enseanza de viola, guitarra,violonchelo, artes plsticas y percusin. Hoyaprender por tu cuenta te sale 150 o 200 pesos lahora. Ac alcanza con pagar 40 pesos la cuota delos clubes, compara.

    Pero la cuestin no queda ac, ya que -tal co-mo comenta Cardella- a mitad de ao confor-maron una orquesta popular con los chicos delos diversos talleres que tuvo su presentacin en

    el Patinarte. Que la universidad tenga su or-questa es un sueo, subraya orgullosa.

    El futuro ya llegLa dictadura nos dej una brecha generacio-

    nal, gente que falta. Por eso decidimos trabajarcon los ms chicos para que esto no ocurra nue-vamente, acota De Paoli antes de darle la pala-bra a su tocayo Matas Escalante y a Lucas DelToro, los jvenes profesores de ftbol.

    Con casi 30 chicos a su cargo, juntando las doscategoras que dirige, ms los de la escuelita devoley, Escalante es parte del presente del Federaly cuenta muy entusiasmado lo gratificante quesignifica ser un referente de los pibes porquenos da ms fuerza para seguir laburando mejor.Salgo del laburo y me vengo para ac, esta es

    nuestra segunda casa, relata sobre su rutinadiaria y se sonroja: Mi novia es la portera, asque siempre que puedo estoy ac. Tambin re-pasa que cuando nos enteramos que el club es-taba abriendo nuevamente vinimos y encontra-mos nuestro lugar y por eso no me fui ms.

    Por su parte, Del Toro, tambin coincide enque laburar con pibes es la gratificacinms grande, viendo cmo mejoran diaria-mente no slo la tcnica en el ftbol sino ad-quiriendo valores que nosotros queremostransmitir, y celebra que los vecinos em-piecen a curtir el club y por suerte en muchade las actividades que realizamos para auto-gestionarnos estn participando.Recin ahora tengo ms tiempo para es-

    tar en el club, porque antes tena un horariode trabajo muy cortado y no me permita es-tar mucho tiempo ac, resalta Lucas, yagrega que su rol es siempre dar una manoen lo que sea necesario.

    Un chapuznNicols Magra es otro de los jvenes que par-

    ticipa activamente de la vida social y deportivadel club y que tambin quiso contar su experien-cia, ahora como encargado de la pileta, el prxi-mo anhelo de los muchachos. Es que tras 10aos de concesin, este espacio que se encuentraen el Luchador volvi a mano de los chicos. Ensu momento, la Comisin Directiva se vio obli-gada a concesionar la pileta por todo el vacia-miento que mencionbamos, relata Magra,quien junto a un grupo de compaeros trabajapara que vuelva a funcionar. Lo ms importan-te de esta pileta es la inclusin social, porque el

    privado que la tena te arrancaba la cabeza con laentrada y si no tenas la plata no ingresabas,remarca.

    Florencia Cardella, en tanto, lamenta quela concesin la destruy y la entreg en unestado deplorable, aunque resalta la deci-sin de sus compinches de recuperar partedel patrimonio del club, y concluye: Esapileta hace 48 aos que est, la hicieron lossocios, hipotecando su casa, pidiendo a losvecinos. El barrio hizo esa pileta, entonceses muy importante simblicamente.

    Despus de aos de rivalidad, los clubes Federal y Luchador decidieron unir sus fuerzas, porque esa es la ley primera, y lograron levantar ambas instituciones que hoy disfrutan tantos jvenes.

    Los hermanos sean unidos

    A fines de octubre de 2014, este proyectodeportivo, social y cultural sufri un nuevocachetazo, cuando luego de sufrir una seriede robos con tonos intimidatorios en losclubes, los domicilios de la presidenta y delsndico del Federal, Daniela Gimnez y Ni-cols Rigatuso, fueron blanco de una balace-ra. La situacin est en la Justicia, explicaMatas De Paoli y exige que se esclarezcaese episodio.

    A poco ms de dos meses de aquellas ame-nazas, el anlisis que podemos hacer hoy esque la conferencia que hicimos al hacer pbli-co el hecho y al tener tanto respaldo de los ve-cinos, los medios y distintos referentes polti-cos, sirvi para hacer visible el problema yneutraliz la situacin, y aclaran que lo quepas ac no fue un hecho aislado y los barrioslo estn sufriendo, como pas en Villa More-no, o con Franco Casco, o David Moreira.

    Es que tras ese episodio, surgi de losdos clubes redoblar el esfuerzo y no dar niun paso atrs, aseguran convencidos losentrevistados. No vamos a dar el brazo atorcer ni le vamos a dar el gusto de quesientan que les tenemos miedo. Eso ge-ner mayor compromiso y nos dio msfuerza. Es inviable que nos detengan, re-flexion De Paoli.La experiencia en ambos clubes, con

    jvenes que se organizan, pelean y pue-den levantar la voz, dio y est dando susfrutos en el barrio, afirma Matas, y fi-naliza con la sentencia: Hoy pasa algo enel barrio y hay movilizacin. Y eso es bue-no, porque este tipo de instituciones ge-neran eso, que el vecino abra la puerta ysalga a la calle para ver qu pas con elotro vecino, si necesita ayuda, y eso en elcentro no lo ves.

    Ni un paso atrs

    Central sum dos refuerzos ms. Elvolante Jos Luis Fernndez, proce-dente de Godoy Cruz, y el defensorPablo lvarez, que ya visti la camisetaauriazul en 2009, acordaron sus vnculosen los ltimos das y ya se incorporaron alplantel que contina realizando la pretem-porada en el predio de Arroyo Seco. Ambosdestacaron la influencia del tcnico Eduar-do Coudet para que se concretaran las ope-raciones.

    El Central del Chacho se va armando pa-ra afrontar la prxima temporada, en laque el equipo del barrio de Arroyito dis-putar, adems del campeonato de Prime-ra divisin, la Copa Argentina, esa que tancerca estuvo de conquistar en su ltimaedicin. Tras el arribo de Marco Ruben, de-lantero que haba sido pedido expresa-mente por el flamante entrenador, la diri-gencia abroch ahora la llegada de otrosdos futbolistas que haban sido apuntadospor Coudet.

    Al ser presentados formalmente, ensendas conferencias de prensa que tuvie-ron al presidente Ral Broglia como prota-gonista, los dos futbolistas coincidieron endestacar que la idea es pelear arriba.

    Fernndez, quien aclar que con el co-rrer de mi carrera me fui acomodando adistintas posiciones del mediocampo, yque puede jugar de marcador de punta ode volante, segn la clase de sistema conla que pretenda jugar el tcnico, asegur:El objetivo es pelear el campeonato. Es loque quiere la dirigencia y lo que pretende-mos nosotros tambin.

    El futbolista de 27 aos, que surgi deRacing y que visti las camisetas de Benfi-ca y Olhanense, de Portugal, de Estudian-tes de La Plata y del Tomba mendocino;

    confes que el Chacho me llam, mebrind mucha confianza y me dijo que mequera para el equipo, y concluy: Yo ledi mi palabra de que iba a hacer lo posiblepor venir y por suerte se dio todo para queeso ocurra.