Es Estados Unidos la segunda bestia de Apocalipsis 13:11-17? Parte I

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¿Es Estados Unidos la segunda bestia de Apocalipsis 13:11-17? Parte I

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  • Es Estados Unidos la sEgUnda bEstia dE apocalipsis 13:11-17? - partE i

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    Fernando RojasUNIVERSIDAD PERUANA UNIN

    ES ESTADOS UNIDOS LA SEGUNDA BESTIA

    DE APOCALIPSIS 13:11-17? PARTE I

    FERNANDO ROJASLIMA - PER

  • resumen

    Esta investigacin se propone buscar un candidato para el smbolo de la segunda bestia de Apocalipsis 13 dentro de las diversas y conflictivas interpretaciones que se le ha dado por parte de las diferentes escuelas de interpretacin (preteristas, futuristas, idealistas e historicistas) en cuanto a su identidad. Dentro de los his-toricistas al parecer no est muy claro la identidad de esta bestia, aunque tradi-cionalmente se ha dicho que representa a Estados Unidos (EE.UU.), no obstante, hay otros que dicen que las evidencias son muy limitadas y que aplicar una ley dominical solo a los EE.UU. es a todas luces inadecuada. En esta primera parte se tomar en cuenta el contexto y el anlisis exegtico del texto.

    Palabras clave: Apocalipsis 13 - Bestia que sube de la tierra - Bestia que sube del mar - Adoracin - Estados Unidos.

    abstract

    This research intends to find a candidate for the Revelation 13 second beast sym-bol within the diverse and conflicting interpretations that have been given by different schools of interpretation (preterist, futuristic, idealistic and historicist) as to its identity. Apparently, this identity for the beast is unclear within the his-toricists realm, although traditionally it has been said to represent the United States. However, there are others who say that the evidence is very limited for that, and to apply a Sunday law only to the United States is clearly inadequate. In this first part it will be taken into account the context and the Exegetical analysis of the text.

    Keywords: Revelation 13 - Worship - Unites States - Beast from the Sea - Beast from the Earth.

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    es estados unidos la segunda bestia de aPocaliPsis 13:11-17? - Parte i

    Introduccin

    Una de las secciones ms complejas de la Biblia, en cuanto a su interpretacin, es Apocalipsis 13:11-18,1 especialmente en lo que respecta a la identidad de la bestia que sube de la tierra. Esta bestia ha sido inter-pretada de diferentes maneras:

    (1) Los preteristas interpretan que la segunda bestia se trata de un sacerdocio imperial que ayudaba a Roma en la propagacin del culto imperial y que surge entre los lmites de Asia Menor.2 Sin embargo, en-tre los intrpretes preteristas no hay un consenso en la identificacin; ya que algunos reconocen que es muy difcil identificar histricamente a la segunda bestia.3

    (2) Los futuristas dispensacionalistas, en cambio, concluyen que por la existencia de un paralelismo entre la primera bestia y la segunda,

    1En esta percopa, por ejemplo, se habla de una bestia que sube de la tierra, tiene dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero habla como dragn (v. 11). Adems, hace descender fuego del cielo y que le hagan una imagen a la primera bestia (vv. 13 y 14), poniendo una marca en la mano que consiste en un nmero seiscientos sesenta y seis. Para un mayor estudio sobre el smbolo en la Biblia, vase Herculano Alves, Smbolos en la Biblia (Salamanca: Sgueme, 2008), 13.

    2Robert H. Mounce, Comentario al libro de Apocalipsis, trad. Pedro L. Gmez Flores (Bar-celona: Clie, 1997), 352-353. Algunos interpretan que se trataba de un poder en el pasado que se encargaba de propagar el culto al Csar e imponerlo a lo largo del imperio. Vase Willam Barclay, Apocalipsis: Comentario al Nuevo Testamento, lib. 2 (Buenos Aires: La Laura, 1959), 16:339; Leonardo Castellani, El Apokalypsis (Miami, FL: Paulinas, 1963), 210; Carlos R. Erdman, El Apocalipsis (Grand Rapids, MI: T.E.L.L., 1976), 115; Santiago Guijarro Oporto y Miguel Salvador Garca, Comentario al Nuevo Testamento, 2da ed. (Madrid: Atenas, 1995), 720. En este comentario se interpreta a la primera bestia con Nern, emperador romano del primer siglo; es decir, el poder poltico que apoya al estado.

    3Vase George Eldon Ladd, El Apocalipsis de Juan (Miami, FL: Caribe, 1978), 162. No obstante, este autor afirma que la primera bestia representa al poder civil, satnicamente inspirado, y la segunda simboliza el poder religioso empleado como apoyo del poder civil. Adems, menciona que la profeca tuvo un cumplimiento en el pasado; pero que tendr un cumplimiento mayor en el futuro. Vase tambin, Ray Summers, Digno es el Cordero: Una interpretacin del Apocalipsis, trad. Alfredo Lerin (Lima: Casa Bautista de Publicaciones, 1997), 234.

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    Fernando rojas

    la primera sera un gentil y la segunda sera un judo.4 (3) Los futuristas son un grupo significativo de autores y/o co-

    mentadores que dicen que la segunda bestia tendr un cumplimiento en el futuro. Para ellos, sera la segunda bestia el falso profeta que se menciona en los distintos pasajes del Apocalipsis, entre ellos 16:13; 19:20; 20:10.5 Carballosa menciona que tanto la primera bestia como la segunda pertenecen a los postreros das y que sus actividades estn relacionadas con el tiempo de la tribulacin y la derrota de ambas con la segunda ve-nida de Jesucristo.6

    (4) Los idealistas interpretan que esta segunda bestia se trata-

    4Herbert Lockyer, Apocalipsis: El drama de los siglos (Miami, FL: Vida, 1980), 152, propo-ne siguiente paralelismo:

    Primera bestia Segunda bestia

    Sale del mar (desorden) Sale de la tierra (gobierno ordenado)

    Instrumento de Satans Instrumento de la primera bestia

    Vice-regente de Satans Vicario de la bestia

    Poder secular Poder espiritual

    Los siguientes autores comparten la misma opinin: Gilberto M. J. Lear, Discurso sobre el libro de Apocalipsis (Barcelona: Clie, 1985), 130; Arno C. Gaebelein, El libro de Apocalipsis (Bar-celona: Clie, 1985), 71. Para Gaebelein, la primera bestia estara representando a un poder poltico el cual estara encabezado por un gentil; mientras que la segunda bestia sera un poder o lder re-ligioso, es decir, un judo con un poder satnico. Simon J. Kistemaker y William Hendriksen, New Testament Commentary: Exposition of the Book of Revelation, CD-ROM, Biblioteca Digital Libronix 3.0c (Grand Rapids MI: Baker Book, 1953-2001), 388. Para Hendriksen, el falso profeta es una imitacin del Espritu Santo. Aparenta hacer lo bueno, pero el propsito de sus milagros es engaar. Otros autores que comparten esta misma opinin son: John F. Walvoord y Roy B. Zuck, The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures, CD-ROM, Biblioteca Digital Libronix 3.0c (Wheaton IL: Dallas Theological Seminary, 1985), 2:962; Daniel Carro, Jos Toms Poe y Rubn O. Zorzoli, Comentario bblico mundo hispano, CD-ROM, Biblioteca Digital Libronix 3.0c (El Paso, TX: Mundo Hispano, 1997), 259.

    5Richard S. Taylor, et al., Comentario bblico Beacon (Kansas City, MO: Casa Nazarena de Publicaciones, 1967), 10:594; Eduardo A. Hernndez, Biblia de estudio: LBLA, CD-ROM, Biblioteca Digital Libronix 3.0c (La Habra, CA: Casa Editorial Lockman, 2000); Osvaldo D. Vena, Apocalipsis, ed. Justo Gonzales (Minneapolis, MN: Augsburg Fortress, 2006), 92.

    6Evis L. Carballosa, Apocalipsis: La consumacin del plan de Dios (Grand Rapids, MI: Por-tavoz, 1997), 263. La interpretacin de Carballosa es futurista, porque l mismo asevera que es la que ofrece un enfoque ms objetivo y claro del mensaje de dicho libro [Apocalipsis], 31.

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    ra de un poder netamente espiritual,7 y que, por lo tanto, no representa a ningn poder poltico. Asimismo, hay comentadores que no definen quin es en realidad esta segunda bestia. Ms bien, se centran en las ca-ractersticas y en lo que esta realiza.8

    (5) Los historicistas identifican a esta bestia con una potencia mundial, y se basan en Daniel 7, donde las bestias representan claramente a naciones y no a un personaje o individuos en particular. Histricamen-te, la han identificado con Estados Unidos de Norteamrica.9 Sin embar-go, entre los historicistas hay algunos que mencionan que no puede ser Estados Unidos. Segn ellos, aplicar una ley dominical solo a EE.UU es, a todas luces, inadecuado.10 Para estos autores, las caractersticas significa-tivas de los engaos de la segunda bestia todava no son muy claras.11 Por lo tanto, sugieren que no se puede identificar ahora a la segunda bestia,

    7Roberto Jamieson, A. R. Fausset y David Brown, Comentario exegtico y explicativo de la Biblia: El Nuevo Testamento, CD-ROM, Biblioteca Digital Libronix 3.0c (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 2002), 805.

    8Matthew Henry, Comentario de la Biblia, CD-ROM, Biblioteca Digital Libronix 3.0c (Miami, FL: Unilit, 2003), 1054.

    9Ibd., 165. Entre los historicistas que apoyan esta idea estn: Fernando Chaij, El drama inminente, 2da. ed (Buenos Aires: Asociacin Casa Editora Sudamericana, 2001), 45-48; C. Mer-vyn Maxwell, Apocalipsis: Sus revelaciones (Buenos Aires: Asociacin Casa Editora Sudamericana, 1991), 340-348; Mario Veloso, Apocalipsis y el fin del mundo: Fe para enfrentar la crisis (Buenos Aires: Asociacin Casa Editora Sudamericana, 1999), 170; Antoln Diestre Gil, El sentido de la historia y la palabra proftica (Barcelona: Clie, 1995), 2:512-522; Francis D. Nichol, ed. Comentario bblico adventista del sptimo da, trad. Vctor E. Ampuero Matta (Buenos Aires: Asociacin Casa Editora Sudamericana, 1995), 7:834; Mximo Vicua, Interpretacin histrica del libro de Apocalipsis (Lima: Editorial Imprenta Unin), 100; Robert Surridge, Hacia una interpretacin ms consistente de Apo-calipsis 13:11, Ministerio adventista, septiembre-octubre, 1991, 3-7; Clifford Goldstein, El da del dragn: Los eventos actuales preparan el escenario para el cumplimiento de la profeca, trad. Mario A. Collins (Miami, FL: Asociacin Publicadora Interamericana, 1994), 20-28; Norman Gulley, Cristo viene!: Un enfoque