España - Bibliografía

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España - Bibliografía

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  • Espaa

    Espaa,[12] tambin denominado Reino de Espa-a,[nota 2] es un pas soberano, miembro de la Unin Eu-ropea, constituido en Estado social y democrtico dederecho y cuya forma de gobierno es la monarqua par-lamentaria. Su territorio est organizado en diecisietecomunidades autnomas y dos ciudades autnomas, ade-ms de cincuenta provincias.[12] Su capital es la villa deMadrid.Es un pas transcontinental que se encuentra situado tan-to en Europa Occidental como en el norte de frica. EnEuropa ocupa la mayor parte de la pennsula ibrica, co-nocida como Espaa peninsular, y el archipilago de lasislas Baleares (en el mar Mediterrneo occidental); enfrica se hallan las ciudades de Ceuta (en la pennsulaTingitana) y Melilla (en el cabo de Tres Forcas), las islasCanarias (en el ocano Atlntico nororiental), las islasChafarinas (mar Mediterrneo), el pen de Vlez de laGomera (mar Mediterrneo), las islas Alhucemas (golfode las islas Alhucemas), y la isla de Alborn (mar de Al-born). El municipio de Llivia, en los Pirineos, constitu-ye un enclave rodeado totalmente por territorio francs.Completa el conjunto de territorios una serie de islas eislotes frente a las propias costas peninsulares.Tiene una extensin de 504 645 km, siendo el cuartopas ms extenso del continente, tras Rusia, Ucrania yFrancia.[nota 3] Con una altitud media de 650 metros esuno de los pases ms montaosos de Europa. Su po-blacin es de 47 129 783 habitantes, segn datos delpadrn municipal de 2013. El territorio peninsular com-parte fronteras terrestres con Francia y con Andorra alnorte, con Portugal al oeste y con el territorio britnicode Gibraltar al sur. En sus territorios africanos, compar-te fronteras terrestres y martimas con Marruecos. Com-parte con Francia la soberana sobre la isla de los Faisa-nes en la desembocadura del ro Bidasoa y cinco faceraspirenaicas.[nota 4]

    De acuerdo con la Constitucin espaola, el castellanoo espaol es la lengua ocial del Estado y todos losespaoles tienen el deber de conocerla y el derecho ausarla.[22] En 2006, era la lengua materna del 89 % delos espaoles.[23] Otras lenguas, tambin espaolas, sonreconocidas como coociales en diversas comunidadesautnomas, conforme a los Estatutos de Autonoma.La economa espaola es la 13. economa mundialen trminos de PIB, mientras que el PIB per cpi-ta espaol se situ en 2011 en la media de la UninEuropea.[24] Es el 8. pas del mundo con mayor presen-cia de multinacionales.[25][26] Adems, segn el informe

    de 2014 de la ONU, tiene un ndice de desarrollo hu-mano muy alto (0,869).[7] Por contra, la economa es-paola presenta, segn datos de 2013 del Eurostat, uncoeciente de Gini de 33,7, lo que se traduce en la quintamayor desigualdad social de la eurozonasolo por detrsde Grecia, Letonia, Lituania y Portugal, situndose 3,2puntos por encima de la media de la Unin Europea.[27]

    La primera presencia de homnidos del gnero Homo seremonta a, por lo menos, 1,2 millones de aos antes delPresente, como atestigua el descubrimiento de una man-dbula de un Homo sin clasicar todava (Homo sp.) enAtapuerca, Burgos.[28] En el 218 a. C., se produjo la in-tervencin romana en la Pennsula, lo que conllev a unaposterior conquista de lo que, ms tarde, se convertiraen Hispania. En el Medievo, la zona fue conquistada pordistintos pueblos germnicos (s. v) y por los musulmanes,que arribaron en ella en el ao 711. No es hasta el s. xv,con la unin dinstica de las Coronas de Castilla y Aragn(1469) y con la culminacin de la Reconquista (1492),junto con la posterior anexin navarra, cuando se pue-de hablar de la cimentacin de Espaa, como era reco-nocida en el exterior.[29][30][31] Ya en la Edad Moderna,Espaa se convirti en el primer imperio colonial global,que abarcaba territorios en los cinco continentes,[nota 5]dejando un vasto acervo cultural y lingstico en estas tie-rras. A principios del siglo xix, con las guerras de inde-pendencia hispanoamericanas, pierde la mayora de suscolonias, acrecentndose esta situacin con el desastrede 1898. Durante este siglo, se producira tambin unaguerra contra el invasor francs (1808-1814), una seriede guerras civiles, una efmera repblica sin constitu-cin promulgada erosionada por rebeliones territoria-les que fue derrocada tras un pronunciamiento military sustituida por una monarqua constitucional, y el pro-ceso de modernizacin del pas. A mediados del sigloxx, en 1931, se proclam una repblica constitucional.Posteriormente, se iniciara una guerra civil como conse-cuencia de un golpe militar que llevara al poder al ge-neral Francisco Franco. El pas estuvo bajo su dictadurahasta su muerte (1975). Tras su fallecimiento, se realizuna transicin hacia la democracia en donde se redacta,ratica por el pueblo y promulga la actual constitucin,que establece un Estado social y democrtico de dere-cho con la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismopoltico como valores fundamentales y la monarqua par-lamentaria como forma de gobierno.

    1

  • 2 1 TOPONIMIA

    1 Toponimia

    1.1 Origen de la palabra Hispania

    Castillo de Sancti Petri, visto desde Chiclana de la Frontera(Cdiz). En este lugar se hallaba el Templo de Hrcules Melkart.

    El nombre de Espaa deriva de Hispania, nombre con elque los romanos designaban geogrcamente al conjun-to de la pennsula ibrica, trmino alternativo al nombreIberia, preferido por los autores griegos para referirse almismo espacio. Sin embargo, el hecho de que el trminoHispania no es de raz latina ha llevado a la formulacinde varias teoras sobre su origen, algunas de ellas contro-vertidas.Hispania proviene del fenicio i-spn-ya, un trmino cuyouso est documentado desde el segundo milenio antes deCristo, en inscripciones ugarticas. Los fenicios consti-tuyeron la primera civilizacin no ibrica que lleg a lapennsula para expandir su comercio y que fund, entreotras, Gadir, la actual Cdiz, la ciudad habitada ms an-tigua de Europa Occidental.[32][33] Los romanos tomaronla denominacin de los vencidos cartagineses, interpre-tando el prejo i como costa, isla o tierra, con ya conel signicado de regin. El lexema spn, que en fenicio ytambin en hebreo se puede leer como saphan, se tradujocomo conejos (en realidad damanes, unos animales deltamao del conejo extendidos por frica y el CrecienteFrtil). Los romanos, por tanto, le dieron a Hispania elsignicado de tierra abundante en conejos, un uso reco-gido por Cicern, Csar, Plinio el Viejo, Catn, Tito Livioy, en particular, Catulo, que se reere a Hispania comopennsula cuniculosa (en algunas monedas acuadas en lapoca de Adriano guraban personicaciones de Hispa-nia como una dama sentada y con un conejo a sus pies),en referencia al tiempo que vivi en Hispania.Sobre el origen fenicio del trmino, el historiador y he-brasta CndidoMara Trigueros propuso en la Real Aca-demia de las Buenas Letras de Barcelona en 1767 unateora diferente, basada en el hecho de que el alfabeto fe-nicio (al igual que el hebreo) careca de vocales. As spn(sphan en hebreo y arameo) signicara en fenicio el nor-te, una denominacin que habran tomado los fenicios al

    llegar a la pennsula ibrica bordeando la costa africa-na, vindola al norte de su ruta, por lo que i-spn-ya serala tierra del norte. Por su parte, segn Jess Luis Cun-chillos en su Gramtica fenicia elemental (2000), la razdel trmino span es spy, que signica forjar o batir me-tales. As, i-spn-ya sera la la tierra en la que se forjanmetales.[34]

    Aparte de la teora de origen fenicio, que es la ms acep-tada a pesar de que el signicado preciso del trmino si-gue siendo objeto de discusiones, a lo largo de la histo-ria se propusieron diversas hiptesis, basadas en simili-tudes aparentes y signicados ms o menos relacionados.A principios de la Edad Moderna, Antonio de Nebrija,en la lnea de Isidoro de Sevilla, propuso su origen au-tctono como deformacin de la palabra ibrica Hispalis,que signicara la ciudad de occidente[35] y que, al serHispalis la ciudad principal de la pennsula, los fenicios,y, posteriormente los romanos dieron su nombre a todo suterritorio.[36] Posteriormente, Juan Antonio Moguel pro-puso en el siglo xix que el trminoHispania podra prove-nir de la palabra uscara Izpania que vendra a signicarque parte el mar al estar compuesta por las voces iz ypania o bania que signica dividir o partir.[37] A es-te respecto, Miguel de Unamuno declar en 1902: Lanica dicultad que encuentro [...] es que, segn algunospaisanos mos, el nombre Espaa deriva del vascuence'ezpaa', labio, aludiendo a la posicin que tiene nuestrapennsula en Europa.[38] Otras hiptesis suponan quetanto Hispalis como Hispania eran derivaciones de losnombres de dos reyes legendarios de Espaa, Hispalo ysu hijo Hispan o Hispano, hijo y nieto respectivamentede Hrcules.[39]

    1.2 Evolucin de la palabra Hispania a Es-paa

    A partir del periodo visigodo, el trmino Hispania, has-ta entonces usado geogrcamente, comenz a emplear-se tambin con una connotacin poltica, como muestrael uso de la expresin Laus Hispaniae para describir lahistoria de los pueblos de la pennsula en las crnicas deIsidoro de Sevilla.

    T eres, oh Espaa, sagrada y madresiempre feliz de prncipes y de pueblos, la mshermosa de todas las tierras que se extiendendesde el Occidente hasta la India. T, por dere-cho, eres ahora la reina de todas las provincias,de quien reciben prestadas sus luces no sloel ocaso, sino tambin el Oriente. T eres elhonor y el ornamento del orbe y la ms ilustreporcin de la tierra, en la cual grandementese goza y esplndidamente orece la gloriosafecundidad de la nacin goda. Con justicia teenriqueci y fue contigo ms indulgente lanaturaleza con la abundancia de todas las cosascreadas, t eres rica en frutos, en uvas copiosa,

  • 1.3 Uso histrico del trmino Espaa 3

    Busto de Trajano, primer emperador hispano del Imperio ro-mano (Gliptoteca de Mnich).

    en cosechas alegre... T te hallas situada en laregin ms grata del mundo, ni te abrasas en elardor tropical del sol, ni te entumecen rigoresglaciares, sino que, ceida por templada zonadel cielo, te nutres de felices y blandos c-ros... Y por ello, con razn, hace tiempo quela urea Roma, cabeza de las gentes, te desey, aunque el mismo poder romano, primerovencedor, te haya posedo, sin embargo, al n,la oreciente nacin de los godos, despus deinnumerables victorias en todo el orbe, conempeo te conquist y te am y hasta ahora tegoza segura entre nfulas regias y copiossimostesoros en seguridad y felicidad de imperio.Isidoro de Sevilla, Santo (siglo vi-vii). Historiade regibus Gothorum, Vandalorum et Suevorum[Historia de los reyes de los godos, vndalos ysuevos]. Trad. de Rodrguez Alonso (1975).Len. pp. 169 y 171.[40]

    La palabra Espaa deriva fonticamente de Hspana, demanera regular a travs a la palatalizacin de la /n/ en// ante yod latina -a, la prdida de la H- inicial (quese da en latn tardo) y la abertura de la en posicininicial a /e/. Sin embargo, Espaa no puede considerarsela traduccin al espaol de la palabra latina Hispania, yaque el uso moderno designa una extensin diferente.

    1.3 Uso histrico del trmino Espaa

    1.3.1 Uso del trmino Espaa hasta la Edad Media

    La evolucin de la palabra Espaa es acorde con otrosusos culturales. Hasta el Renacimiento, los topnimosque hacan referencia a territorios nacionales y regionaleseran relativamente inestables, tanto desde el punto de vis-ta semntico como del de su precisa delimitacin geogr-ca. As, en tiempos de los romanos Hispania correspon-da al territorio que ocupaban en la pennsula, Baleares y,en el siglo iii, parte del norte de frica la MauritaniaTingitana, que se incluy en el ao 285 en laDiocesis His-paniarum.En el dominio visigodo, el rey Leovigildo, tras unicarla mayor parte del territorio de la Espaa peninsular anes del s. vi, se titula rey de Gallaecia, Hispania y Nar-bonensis. San Isidoro de Sevilla narra la bsqueda de launidad peninsular, nalmente culminada en el reinado deSuintila en la primera mitad del s. vii y se habla de lamadre Espaa. En su obra Historia Gothorum, Suintilaaparece como el primer rey de Totius Spaniae (toda Es-paa). El prlogo de la misma obra es el conocido Delaude Spaniae (Acerca de la alabanza a Espaa).En tiempos del reyMauregato, fue compuesto el himnoODei Verbum en el que se calica al apstol como doradacabeza refulgente de Ispaniae (Oh, vere digne sanctiorapostole caput refulgens aureum Ispaniae, tutorque nobiset patronus vernulus).[nota 6]

    Con la invasin musulmana, el nombre de Spania o Es-paa se transform en , Isbniy. El uso de lapalabra Espaa sigue resultando inestable, dependiendode quien lo use y en qu circunstancias. Algunas crni-cas y otros documentos de la Alta Edad Media designanexclusivamente con ese nombre (Espaa o Spania) al te-rritorio dominado por los musulmanes. As, Alfonso I deAragn, el Batallador, dice en sus documentos que lreina en Pamplona, Aragn, Sobrarbe y Ribagorza y,cuando en 1126 hace una expedicin hasta Mlaga, nosdice que fue a las tierras de Espaa. Pero ya a partirde los ltimos aos del siglo xii, se generaliza nuevamen-te el uso del nombre de Espaa para toda la Pennsula,sea de musulmanes o de cristianos. As se habla de loscinco reinos de Espaa: Granada (musulmn), Len conCastilla, Navarra, Portugal y la Corona de Aragn (cris-tianos).

    1.3.2 Identicacin con las Coronas de Castilla yAragn

    Amedida que avanza la Reconquista, varios reyes se pro-clamaron prncipes de Espaa, tratando de reejar la im-portancia de sus reinos en la Pennsula.[41] Tras la unindinstica de Castilla y Aragn, se comienza a usar en es-tos dos reinos el nombre de Espaa para referirse a am-bos, circunstancia que, por lo dems, no tena nada de no-

  • 4 2 HISTORIA

    Manuscrito de la Estoria de Espaa de Alfonso X de Castilla, elSabio.

    vedosa; as, ya en documentos de los aos 1124 y 1125,con motivo de la expedicin militar por Andaluca de Al-fonso el Batallador, se referan a este que haba uni-cado los reinos de Castilla y Aragn tras su matrimoniocon Urraca I de Len con los trminos reinando enEspaa o reinando en toda la tierra de cristianos y sa-rracenos de Espaa.[42]

    1.3.3 Evolucin independiente del gentilicio espaol

    El gentilicio espaol ha evolucionado de forma distinta alque cabra esperar (cabra esperar algo similar a hisp-nico). Existen varias teoras sobre cmo surgi el propiogentilicio espaol; segn una de ellas, el sujo -ol es ca-racterstico de las lenguas romances provenzales y pocofrecuente en las lenguas romances habladas entonces enla pennsula, por lo que considera que habra sido impor-tado a partir del siglo ix con el desarrollo del fenmeno delas peregrinaciones medievales a Santiago de Composte-la, por los numerosos visitantes francos que recorrieronla Pennsula, favoreciendo que con el tiempo se divulgarala adaptacin del nombre latino hispani a partir del espag-nol, espanyol, espannol, espanhol, espaol, etc. (las gra-fas gn, nh y ny, adems de nn, y su abreviatura , repre-sentaban el mismo fonema) con que ellos designaban alos cristianos de la antigua Hispania. Posteriormente, ha-bra sido la labor de divulgacin de las lites formadas lasque promocionaron el uso de espaol y espaoles: la pala-

    bra espaoles aparece veinticuatro veces en el cartulariode la catedral de Huesca, manuscrito de 1139-1221,[43]mientras que la Estoria de Espaa, redactada entre 1260y 1274 por iniciativa de Alfonso X el Sabio, se empleexclusivamente el gentilicio espaoles.[44]

    El Diccionario de la lengua espaola publicado por laReal Academia Espaola, en su vigsimo tercera edi-cin (2014), asegura que la voz espaol proviene de laprovenzal espaignol, y esta del latn medieval Hispani-lus, de Hispania, Espaa.[45]

    2 Historia

    2.1 Prehistoria, protohistoria y Edad An-tigua

    Rplica del techo de la cueva de Altamira.

    El actual territorio espaol aloja dos de los lugares msimportantes para la prehistoria europea y mundial: lasierra de Atapuerca (donde se ha denido la especieHomo antecessor y se ha hallado la serie ms completa dehuesos de Homo heidelbergensis) y la cueva de Altamira(donde por primera vez se identic el arte paleoltico).La particular posicin de la pennsula ibrica comoExtremo Occidente del mundo mediterrneo deter-min la llegada de sucesivas inuencias culturales delMediterrneo oriental, particularmente las vinculadas alNeoltico y la Edad de los Metales (agricultura, cermi-ca, megalitismo), proceso que culmin en las denomi-nadas colonizaciones histricas del I milenio a. C. Tan-to por su localizacin favorable para las comunicacionescomo por sus posibilidades agrcolas y su riqueza mine-ra, las zonas este y sur fueron las que alcanzaron un ma-yor desarrollo (cultura de los Millares, Cultura del Ar-gar, Tartessos, pueblos iberos). Tambin hubo continuoscontactos con Europa Central (cultura de los campos deurnas, celtizacin).La datacin ms antigua de un hecho histrico en Espa-a es la de la legendaria fundacin de la colonia feniciade Gadir (la Gades romana, que hoy es Cdiz), que segnfuentes romanas (Veleyo Patrculo y Tito Livio) se habra

  • 2.2 Edad Media 5

    La Dama de Elche, obra maestra del arte ibero.

    producido ochenta aos despus de la guerra de Troya,antes que la de la propia Roma,[46] lo que la situara enel 1104 a. C. y sera la fundacin de una ciudad en Eu-ropa Occidental de referencias ms antiguas.[32][33] Lasno menos legendarias referencias que recoge Herodotode contactos griegos con el reino tartsico de Argantoniose situaran, por su parte, en el ao 630 a. C. Las eviden-cias arqueolgicas de establecimientos fenicios (EbususIbiza, Sexi Almucar, Malaka Mlaga)permiten hablar de un monopolio fenicio de las rutas co-merciales en torno al Estrecho de Gibraltar (incluyendolas del Atlntico, como la ruta del estao), que limit lacolonizacin griega al norte mediterrneo (Emporion, laactual Ampurias).Las colonias fenicias pasaron a ser controladas porCartago desde el siglo VI a. C., periodo en el que tam-bin se produce la desaparicin de Tartessos. Ya en elsiglo III a. C., la victoria de Roma en la Primera Gue-rra Pnica estimul an ms el inters cartagins por lapennsula ibrica, por lo que se produjo una verdaderacolonizacin territorial o imperio cartagins en Hispania,con centro en Qart Hadasht (Cartagena), liderada por lafamilia Barca.La intervencin romana se produjo en la Segunda Gue-rra Pnica (218 a. C.), que inici una paulatina conquistaromana de Hispania, no completada hasta casi doscientosaos ms tarde. La derrota cartaginesa permiti una re-lativamente rpida incorporacin de las zonas este y sur,que eran las ms ricas y con un nivel de desarrollo eco-nmico, social y cultural ms compatible con la propia

    Teatro romano de Mrida. Ms de dos mil aos despus de suconstruccin sigue utilizndose como espacio escnico.

    civilizacin romana. Mucho ms dicultoso se demostrel sometimiento de los pueblos de la Meseta, ms po-bres (guerras lusitanas y guerras celtberas), que exigienfrentarse a planteamientos blicos totalmente diferen-tes a la guerra clsica (la guerrilla liderada por Viriatoasesinado el 139 a. C., resistencias extremas comola de Numancia vencida el 133 a. C.). En el siglosiguiente, las provincias romanas de Hispania, converti-das en fuente de enriquecimiento de funcionarios y co-merciantes romanos y de materias primas y mercenarios,estuvieron entre los principales escenarios de las guerrasciviles romanas, con la presencia de Sertorio, Pompeyoy Julio Csar. La pacicacin (pax romana) fue el pro-psito declarado de Augusto, que pretendi dejarla de-nitivamente asentada con el sometimiento de cntabros yastures (2919 a. C.), aunque no se produjo su efectivaromanizacin. En el resto del territorio, la romanizacinde Hispania fue tan profunda como para que algunas fa-milias hispanorromanas alcanzaran la dignidad imperial(Trajano, Adriano y Teodosio) y hubiera hispanos en-tre los ms importantes intelectuales romanos (el lso-fo Lucio Anneo Sneca, los poetas Lucano, Quintilianoo Marcial, el gegrafo Pomponio Mela o el agrnomoColumela), si bien, como escribi Tito Livio en tiemposde Augusto, aunque fue la primera provincia importanteinvadida por los romanos fue la ltima en ser dominadacompletamente y ha resistido hasta nuestra poca, atri-buyndolo a la naturaleza del territorio y al carcter re-calcitrante de sus habitantes. La asimilacin del modo devida romano, larga y costosa, ofreci una gran diversidaddesde los grados avanzados en la Btica a la incompletay supercial romanizacin del norte peninsular.

    2.2 Edad Media

    2.2.1 Alta Edad Media

    En el ao 409 un grupo de pueblos germnicos (suevos,alanos y vndalos) invadieron la pennsula ibrica. En el416, lo hicieron a su vez los visigodos, un pueblo igual-mente germnico, pero mucho ms romanizado, bajola justicacin de restaurar la autoridad imperial. En laprctica tal vinculacin dej de tener signicacin y crea-ron un reino visigodo con capital primero en Tolosa (laactual ciudad francesa de Toulouse) y posteriormente en

  • 6 2 HISTORIA

    Corona votiva de Recesvinto, tesoro de Guarrazar.

    Toletum (Toledo), tras ser derrotados por los francos en labatalla de Vouill (507). Entre tanto, los vndalos pasarona frica y los suevos conformaron el reino de Braga enla antigua provincia de Gallaecia (el cuadrante noroestepeninsular). Leovigildo materializ una poderosa monar-qua visigoda con las sucesivas derrotas de los suevos delnoroeste, los vascones y otros pueblos del norte (la zonacantbrica, poco romanizada, se mantuvo durante siglossin una clara sujeccin a una autoridad estatal) y los bi-zantinos del sureste (Provincia de Spania, con centro enCarthago Spartaria, la actual Cartagena), que no fue com-pletada hasta el reinado de Suintila en el ao 625. SanIsidoro de Sevilla en su Historia Gothorum se congratulade que este rey fue el primero que posey la monarquadel reino de toda Espaa que rodea el ocano, cosa quea ninguno de sus antecesores le fue concedida... El ca-rcter electivo de la monarqua visigtica determin unagran inestabilidad poltica caracterizada por continuas re-beliones y magnicidios.[47] La unidad religiosa se habaproducido con la conversin al catolicismo de Recaredo(587), proscribiendo el arrianismo que hasta entonces ha-ba diferenciado a los visigodos, impidiendo su fusin conlas clases dirigentes hispanorromanas. Los Concilios deToledo se convirtieron en un rgano en el que, reunidosen asamblea, el rey, los principales nobles y los obisposde todas las dicesis del reino sometan a consideracinasuntos de naturaleza tanto poltica como religiosa. ElLiber Iudiciorum promulgado por Recesvinto (654) co-mo derecho comn a hispanorromanos y visigodos tuvouna gran proyeccin posterior.En el ao 689 los rabes llegaron al frica noroccidentaly en el ao 711, llamados por la faccin visigoda enemigadel rey Rodrigo, cruzaron el Estrecho de Gibraltar (de-nominacin que recuerda al general bereber Tarik, quelider la expedicin) y lograron una decisiva victoria enla batalla de Guadalete. La evidencia de la superioridadllev a convertir la intervencin, de carcter limitado en

    un principio, en una verdadera imposicin como nuevopoder en Hispania, que se termin convirtiendo en unemirato o provincia del imperio rabe llamada al-ndaluscon capital en la ciudad de Crdoba. El avance musulmnfue veloz: en el 712 tomaron Toledo, la capital visigoda;el resto de las ciudades fueron capitulando o siendo con-quistadas hasta que en el 716 el control musulmn abar-caba toda la pennsula, aunque en el norte su dominio erams bien nominal que efectivo. En la Septimania, al no-reste de los Pirineos, se mantuvo un ncleo de resisten-cia visigoda hasta el 719. El avance musulmn contra elreino franco fue frenado por Carlos Martel en la batallade Poitiers (732). La poco controlada zona noroeste de lapennsula ibrica fue escenario de la formacin de un n-cleo de resistencia cristiano centrado en la cordillera Can-tbrica, zona en la que un conjunto de pueblos poco ro-manizados (astures, cntabros y vascones), escasamentesometidos al reino godo, tampoco haban suscitado graninters para las nuevas autoridades islmicas. En el restode la pennsula ibrica, los seores godos o hispanorro-manos, o bien se convirtieron al Islam (los denominadosmulades, como la familia banu Qasi, que domin el vallemedio del Ebro) o bien permanecieron eles a las autori-dades musulmanas aun siendo cristianos (los denomina-dos mozrabes), conservaron sus posicin econmica ysocial e incluso un alto grado de poder poltico y terri-torial (como Tudmir, que domin una extensa zona delsureste).

    Cruz de la Victoria, Cmara Santa de la Catedral de Oviedo.

    La sublevacin inicial de Don Pelayo fracas, pero en unnuevo intento del ao 722 consigui imponerse a una ex-pedicin de castigo musulmana en un pequeo reductomontaoso, lo que la historiografa denomin batalla deCovadonga. La determinacin de las caractersticas de

  • 2.2 Edad Media 7

    ese episodio sigue siendo un asunto no resuelto, puestoque ms que una reivindicacin de legitimismo visigodo(si es que el propio Pelayo o los nobles que le acompaa-ban lo eran) se manifest como una continuidad de la re-sistencia al poder central de los cntabros locales (a pesardel nombre que termin adoptando el reino de Asturias,la zona no era de ninguno de los pueblos astures, sino lade los cntabros vadinienses.[48]) El goticismo de lascrnicas posteriores asent su interpretacin como el ini-cio de la Reconquista, la recuperacin de todo el terri-torio peninsular, al que los cristianos del norte entendantener derecho por considerarse legtimos continuadoresde la monarqua visigoda.Los ncleos cristianos orientales tuvieron un desarrolloinicial claramente diferenciado del de los occidentales. Lacontinuidad de los godos de la Septimania, incorporadosal reino franco, fue base de las campaas de Carlomagnocontra el Emirato de Crdoba, con la intencin de esta-blecer una Marca Hispnica al norte del Ebro, de formasimilar a como hizo con otras marcas fronterizas en loslmites de su Imperio. Demostrada imposible la conquis-ta de las zonas del valle del Ebro, la Marca se limit ala zona pirenaica, que se organiz en diversos condadosen constantes cambios, enfrentamientos y alianzas tantoentre s como con los rabes y mulades del sur. Los con-des, de origen franco, godo o local (vascones en el casodel condado de Pamplona) ejercan un poder de hechoindependiente, aunque mantuvieran la subordinacin va-salltica con el Emperador o, posteriormente, el rey deFrancia Occidentalis. El proceso de feudalizacin que lle-v a la descomposicin de la dinasta carolingia, evidenteen el siglo IX, fue estableciendo paulatinamente la trans-misin hereditaria de las condados y su completa eman-cipacin de la vinculacin con los reyes francos. En todocaso, el vnculo nominal se mantuvo mucho tiempo: hastael ao 988 los condes de Barcelona fueron renovando sucontrato de vasallaje.

    Interior de la Mezquita-Catedral de Crdoba.

    En 756, Abderramn I (un Omeya superviviente del ex-terminio de la familia califal destronada por los abbases)fue acogido por sus partidarios en al-ndalus y se impusocomo emir. A partir de entonces, el Emirato de Crdoba

    fue polticamente independiente del Califato abas (quetraslad su capital a Bagdad). La obediencia al poder cen-tral de Crdoba fue desaada en ocasiones con revueltas oepisodios de disidencia protagonizados por distintos gru-pos etno-religiosos, como los bereberes de la Meseta delDuero, los mulades del valle del Ebro o los mozrabes deToledo, Mrida o Crdoba (jornada del foso de Toledo yElipando, mrtires de Crdoba y San Eulogio) y se lle-g a producir una grave sublevacin encabezada por unmusulmn convertido al cristianismo (Omar ibn Hafsn,en Bobastro). Los ncleos de resistencia cristiana en elnorte se consolidaron, aunque su independencia efectivadependa de la fortaleza o debilidad que fuera capaz dedemostrar el Emirato cordobs.En 929, Abderramn III se proclam califa, manifestandosu pretensin de dominio sobre todos los musulmanes. ElCalifato de Crdoba solo consigui imponerse, ms allde la pennsula ibrica, sobre un difuso territorio norte-africano; pero s logr un notable crecimiento econmicoy social, con un gran desarrollo urbano y una pujanza cul-tural en todo tipo de ciencias, artes y letras, que le hizodestacar tanto en el mundo islmico como en la enton-ces atrasada Europa cristiana (sumida en la Edad Os-cura que sigui al renacimiento carolingio). Ciudadescomo Valencia, Zaragoza, Toledo o Sevilla se convirtie-ron en ncleos urbanos importantes, pero Crdoba llega ser, durante el califato de al-Hakam II, la mayor ciudadde Europa Occidental; quiz alcanz el medio milln dehabitantes, y sin duda fue el mayor centro cultural de lapoca. En los aos nales del siglo X, el general Almanzordirigi cada primavera aceifas (expediciones de castigo ypara conseguir botn) contra los cristianos del norte (Pam-plona, 978, Len, 982, Barcelona, 985, Santiago, 997). Asu muerte en 1002, tras su derrota ante una coalicin cris-tiana en la batalla de Calataazor, comenzaron una seriede enfrentamientos entre familias dirigentes musulmanas,que llevaron a la desaparicin del califato y la formacinde un mosaico de pequeos reinos, llamados de taifas.El reino de Asturias, con su capital jada en Oviedo desdeel reinado de Alfonso II el Casto, se haba transformadoen reino de Len en 910 con Garca I al repartir AlfonsoIII el Magno sus territorios entre sus hijos. En 914, muer-to Garca, subi al trono Ordoo II, que reunic Galicia,Asturias y Len y j denitivamente en esta ltima ciu-dad su capital. Su territorio, que llegaba hasta el Duero,se fue paulatinamente repoblando mediante el sistema depresura (concesin de la tierra al primero que la roturase,para atraer a poblacin en las peligrosas zonas fronteri-zas), mientras que los seoros laicos o eclesisticos (denobles o monasterios) se fueron implantando posterior-mente. En las zonas en que la frontera fue una condicinms permanente y la defensa recaa en la gura socialdel caballero-villano, lo que ocurri particularmente enla zona oriental del reino, se conform un territorio depersonalidad marcadamente diferenciada: el condado deCastilla (Fernn Gonzlez). Un proceso hasta cierto pun-to similar (aprisio) se produjo en los condados catalanes

  • 8 2 HISTORIA

    de la llamada Catalua la Vieja (hasta el Llobregat, poroposicin a la Catalua la Nueva conquistada a partir delsiglo XII).

    2.2.2 Plena Edad Media

    Iglesia de San Clemente de Tall, Romnico cataln.

    El siglo XI comenz con el predominio entre los reinoscristianos del reino de Navarra. Sancho III el Mayorincorpor los condados pirenaicos centrales (Aragn,Sobrarbe y Ribagorza) y el condado leons de Castilla,estableciendo un protectorado de hecho sobre el propioreino de Len. Los enfrentamientos entre las taifasmusul-manas, que recurran a los cristianos como tropas merce-narias para imponerse unas sobre otras, aumentaron no-tablemente su poder, que lleg a ser suciente como parasometerlas al pago de parias.Los territorios de Sancho el Mayor fueron distribuidosentre sus hijos tras su muerte. Fernando obtuvo Castilla.Su matrimonio con la hermana del rey leons y el apoyonavarro le permitieron imponerse como rey de Len trasla muerte de su cuado en la batalla de Tamarn (1037).A la muerte de Fernando se volvi a realizar un repar-to territorial que multiplic el nmero de territorios queadquirieron el rango regio: reino de Len, reino de Ga-licia, reino de Castilla, as como la ciudad de Zamora.Sucesivamente se produjeron reunicaciones y divisio-nes, siempre revertidas, excepto en el caso del condado dePortugal, convertido en reino. La conquista de Toledo porAlfonso VI (1085) permiti la repoblacin de la amplia

    regin entre los ros Duero y Tajo mediante la concesinde fueros y cartas pueblas a concejos con jurisdiccin so-bre amplias zonas (comunidad de villa y tierra) sobre losque ejercan una especie de seoro colectivo. Un pro-ceso similar se produjo en el valle del Ebro, repoblado(en parte con mozrabes emigrados del sur peninsular) apartir de la conquista de Zaragoza (1118) por Alfonso Iel Batallador, rey de Navarra y Aragn, que incluso lle-g a ser rey consorte de Castilla y Len (en un acciden-tado matrimonio con Urraca I de Castilla, que terminanulndose). A su muerte sin herederos directos se se-pararon denitivamente sus reinos: mientras que Navarraqued marginada en la Reconquista, sin crecimiento ha-cia el sur, Aragn se vincul con Catalua en 1137 porel matrimonio de la reina Petronila con el conde RamnBerenguer IV de Barcelona y formaron la Corona de Ara-gn.

    Catedral de Burgos, gtica, como muchas otras catedrales de Es-paa.

    Por su parte, la conformacin de la Corona de Castillacomo conjunto de reinos, con un nico rey y unas nicasCortes, no se consolid hasta el siglo XIII. Los distin-tos territorios conservaban diversas particularidades ju-rdicas, as como su condicin de reino, perpetuada enla intitulacin regia: rey de Castilla, de Len, de Gali-cia, de Njera, de Toledo,... seor de Vizcaya y de Mo-lina, aadiendo sucesivamente los ttulos de soberanade los nuevos reinos que se fueran conquistando o adqui-riendo. Alfonso VII adopt el ttulo de Imperator totius

  • 2.2 Edad Media 9

    Hispaniae. La repoblacin de la amplia zona entre el Ta-jo y Sierra Morena, relativamente despoblada, se cona las rdenes militares (Santiago, Alcntara, Calatrava,Montesa).

    Alhambra de Granada.

    Los avances cristianos hacia el sur fueron confrontadossucesivamente por dos intervenciones norteafricanas: lade los almorvides (batallas de Zalaca, 1086, y Ucls,1108) y la de los almohades (batalla de Alarcos, 1195),que unicaron bajo una concepcin ms rigorista del Is-lam a las taifas, cuyos gobernantes eran acusados de co-rruptos y contemporizadores con los cristianos. Sin em-bargo, la batalla de las Navas de Tolosa (1212) signicuna decisiva imposicin del predominio cristiano y lospocos aos qued un nico reducto musulmn en la pe-nnsula, el reino nazar de Granada. La decadencia po-ltica y militar de al-Andalus fue simultnea a su mayoresplendor en los campos artstico y cultural (palacio de laAljafera, Alhambra de Granada, Averroes, Ibn Hazm).La Corona de Castilla, con Fernando III el Santo, con-quist en los aos centrales del siglo XIII la totalidad delvalle del Guadalquivir (reinos de Jan, de Crdoba y deSevilla) y el reino de Murcia; mientras la Corona de Ara-gn, tras frustrarse su expansin al norte de los Pirineos(cruzada albigense), conquistaba los reinos de Valencia yde Mallorca (Jaime I el Conquistador). El acuerdo entreambas coronas deni las respectivas zonas de inuencia,e incluso enlaces matrimoniales (de Alfonso X el Sabiocon Violante de Aragn). La repoblacin por los cristia-nos de estas zonas, densamente habitadas por musulma-nes, muchos de los cuales permanecieron tras la conquis-ta (mudjares), se realiz mediante el repartimiento delotes de ncas rurales y urbanas de distinta importanciasegn la categora social de los que haban intervenidoen la toma de cada una de las ciudades. La convivenciaentre cristianos, musulmanes y judos produjo un inter-cambio cultural de altsimo nivel (escuela de traductoresde Toledo, tablas alfonses, obras de Raimundo Lulio) altiempo que se abran varios studium arabicum et hebrai-cum (Toledo, Murcia, Sevilla, Valencia, Barcelona) y losstudia generalia que se convirtieron en las primeras uni-versidades (Palencia, Salamanca, Valladolid, Alcal, L-

    rida, Perpin).

    2.2.3 Baja Edad Media

    Saln del Consejo de Ciento, hoy Ayuntamiento de Barcelona.

    A partir de las vsperas sicilianas (1282), la Corona deAragn inici una expansin por el Mediterrneo en laque incorpor Cerdea, Sicilia e incluso, brevemente, losducados de Atenas y Neopatria. En competencia con Por-tugal, la Corona de Castilla opt por una expansin atln-tica, basada en su control del Estrecho. En 1402 comenzla conquista de las islas Canarias, hasta entonces habita-das exclusivamente por los guanches. La ocupacin ini-cial fue llevada a cabo por seores normandos (Juan deBethencourt) que rendan vasallaje al rey Enrique III deCastilla. El proceso de conquista no concluy hasta 1496,culminado por la propia accin de la corona. El deslinda-miento de las zonas de inuencia portuguesa y castellanase acord en el tratado de Alcaovas (1479), que reser-vaba a los portugueses las rutas del Atlntico Sur y portanto la circunnavegacin de frica que permitiera unaruta martima hasta la India.La gran mortandad provocada por la Gran Peste de 1348,particularmente grave en la Corona de Aragn, precedi-da de las malas cosechas del ciclo de 1333 (lo mal anyprimer), provocaron una gran inestabilidad tanto econ-mica y social como poltica e ideolgica. En Castilla sedesat la Primera Guerra Civil Castellana (1351-1369)entre los partidarios de Pedro I el Cruel y su hermanas-tro Enrique II de Trastamara. En Aragn, a la muerte deMartn I el Humano, representantes de los tres Estadosde la Corona eligieron como sucesor, en el Compromisode Caspe (1412), a Fernando de Antequera, de la cas-tellana Casa de Trastmara. La expansin mediterrneaaragonesa continu con la conquista del Reino de Npolesdurante el reinado de Alfonso V el Magnnimo. La crisisfue particularmente intensa en Catalua, cuya expresinpoltica fueron las disputas entre Juan II de Aragn y suhijo, Carlos de Viana, aprovechadas por las institucionesrepresentativas del poder local (la Generalitat o comisinpermanente de las Cortes y el Consell de Cent o regimien-to de la ciudad de Barcelona) para manifestar el escaso

  • 10 2 HISTORIA

    Auto de fe presidido por Santo Domingo de Guzmn, de PedroBerruguete, ca. 1495.

    poder efectivo que la monarqua aragonesa tena sobreel particularismo (pactismo, foralismo) de cada uno desus territorios, donde prevalecan las constituciones, usosy costumbres tradicionales (usatges, observancias) sobrela voluntad real. Simultneamente estallaron las tensio-nes sociales entre la Busca y la Biga (alta y baja bur-guesa de la ciudad de Barcelona) y las revueltas de lospayeses de remena (campesinos sometidos a un rgimende sujeccin personal particularmente duro), todo lo cualhizo estallar la compleja Guerra Civil Catalana (1462 -1472). El debilitamiento de Barcelona y Catalua bene-ci a Valencia, que se convirti en el puerto martimoque centraliz la expansin comercial de la Corona deAragn y alcanz los 75.000 habitantes a mediados de si-glo XV, con un auge cultural que permite denirlo comoSiglo de Oro Valenciano. El reino de Aragn, sin salidaal mar y centrado en actividades fundamentalmente agro-pecuarias, limit su desarrollo econmico y social. Losprivilegios de ricoshombres y nobleza laica y eclesisti-ca impidieron el desarrollo de una burguesa pujante, ysu peso relativo en el equilibrio entre los Estados de laCorona aragonesa disminuy.

    Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragn, los ReyesCatlicos. Su matrimonio en 1469 sell la unin dinsti-ca de las Coronas de Castilla y Aragn.

    En 1479, con la subida al trono de Fernando el Catli-co, segundo hijo y heredero de Juan II, y rey consortede Castilla por su matrimonio con Isabel la Catlica, lastensiones sociales se redujeron, incluida la conictividadcampesina (Sentencia Arbitral de Guadalupe, 1486). Elcreciente antisemitismo, estimulado por predicadores co-mo San Vicente Ferrer o el Arcediano de cija, habaexplotado en la revuelta antijuda de 1391, que al provo-car conversiones masivas origin el problema converso: ladiscriminacin de los cristianos nuevos por los cristianosviejos, que lleg incluso a la persecucin violenta (revuel-ta anticonversa de Pedro Sarmiento en Toledo, 1449) ysuscit la creacin de la Inquisicin espaola (1478).

    2.3 Edad Moderna

    El matrimonio de Isabel y Fernando (1469), y la victo-ria del bando que les apoyaba en la Guerra de SucesinCastellana, determinaron la unin dinstica de las coro-nas de Castilla y Aragn. La unicacin territorial pe-ninsular se increment con la Guerra de Granada (1482-1492) y la anexin de Navarra (1512), y se prosigui laexpansin territorial por el norte de frica e Italia. Lapoltica matrimonial de los Reyes Catlicos, que casa-ron a sus hijos con herederos de todas las casas realesde Europa occidental excepto con la francesa (Portugal,Inglaterra y los Estados Habsburgo) provoc una azarosaconcentracin de reinos en su nieto Carlos de Habsbur-go (Carlos I como rey de Espaa 1516-, Carlos V co-mo emperador1521-), que junto con la enorme dimen-

  • 2.3 Edad Moderna 11

    Retrato de Carlos I e Isabel de Portugal, copia de Rubens de unoriginal perdido de Tiziano.

    sin territorial de la recientemente descubierta Amrica(1492), convertida en un verdadero imperio colonial, hi-zo de la Monarqua Hispnica la ms poderosa del mun-do. En el mismo annus mirabilis de 1492 se decret laexpulsin de los judos y apareci la Gramtica castella-na de Antonio de Nebrija.

    Mapa diacrnico que muestra las reas que pertenecieron alImperio espaol en algn momento durante un periodo de 400aos. El Imperio espaol en su cspide territorial alrededor de1790 Regiones de inuencia (exploradas y/o reclamadas peronunca controladas) o colonias en disputa o de corto control Pose-siones del Imperio portugus gobernadas por Espaa entre 1580-1640 por anexin dinstica Territorios perdidos en o despusde 1717 por la Paz de Utrecht Marruecos y Shara Occidental1884-1975.

    El poder de los imperiales no se aanz en Castilla sinvencer una fuerte oposicin (Guerra de las Comunida-des), que evidenci la centralidad de los reinos espao-les en el Imperio de Carlos. A pesar de su triunfo en lasguerras de Italia frente a Francia, el fracaso de la idea im-perial de Carlos V (en gran medida causado por la oposi-cin de los prncipes protestantes alemanes) llev al em-perador a planicar la divisin de sus Estados entre suhermano Fernando I (Archiducado de Austria e Imperiogermnico) y su hijo Felipe II (Flandes, Italia y Espa-a, junto con el imperio ultramarino). La alianza entrelos Austrias de Viena y los Austrias de Madrid se man-tuvo entre 1559 y 1700. La hegemona espaola se vioincluso incrementada con la unin ibrica con Portugal,mantenida entre 1580 y 1640; y fue capaz de enfrentar-se a conictos abiertos por toda Europa: las guerras dereligin de Francia, la revuelta de Flandes (1568-1648,

    que termin con la divisin del territorio en un norte pro-testante -Holanda- y un sur catlico -los Pases BajosEspaoles-) y el creciente poder turco en el Mediterr-neo (frenado en la batalla de Lepanto, 1571). El domi-nio de los mares fue desaado por holandeses e ingleses,que consiguieron resistir a la llamada Armada Invenciblede 1588. Dentro de Espaa se sofocaron con dureza lasalteraciones de Aragn (1590) y la rebelin de las Alpu-jarras (1568). sta fue una manifestacin de la no inte-gracin de los moriscos, que no encontr solucin hasta laradical expulsin de 1609, ya en el siguiente reinado, queen zonas como Valencia caus una grave despoblacin yla decadencia de la productiva agricultura caractersticade este grupo social.

    Retrato de Felipe II, atribuido tradicionalmente a Alonso SnchezCoello y recientemente a Sofonisba Anguissola, 1570.

    La revolucin de los precios del siglo XVI fue provocadapor la masiva llegada de plata a Castilla, que monopoli-zaba el comercio americano, y caus el hundimiento delas actividades productivas locales, mientras se realizabanimportaciones de productos manufacturados europeos.La crisis del siglo XVII afect especialmente a Espaa,que bajo los llamados Austrias menores (Felipe III, FelipeIV y Carlos II) entr en una evidente decadencia. Simul-tneamente, el arte y la cultura espaola viva los momen-tos ms brillantes del Siglo de Oro. Superada la coyuntu-ra crtica de la crisis de 1640, en que estuvo a punto dedisolverse (revuelta de los catalanes, revuelta de Masa-niello en Npoles, alteraciones andaluzas, independenciade Portugal), la Monarqua Hispnica se redeni, ya sinPortugal y con la frontera francesa jada en el tratado delos Pirineos (1659).La Guerra de Sucesin Espaola (1700-1715) y lostratados de Utrecht y Rastadt determinaron el cambio

  • 12 2 HISTORIA

    La familia de Felipe V, de Louis Michel Van Loo, 1743.

    de dinasta, imponindose en el trono la Casa de Borbn(con la que se mantuvieron los pactos de familia duran-te casi todo el siglo XVIII), aunque signicara la prdidade los territorios de Flandes e Italia en benecio de Aus-tria y onerosas concesiones en el comercio americano enbenecio de Inglaterra, que tambin retuvo Gibraltar yMenorca. Dentro de Espaa se impuso un modelo pol-tico que adaptaba el absolutismo y centralismo francs alas instituciones de la Corona de Castilla, que se impusie-ron en la Corona de Aragn (decretos de Nueva Planta).nicamente las provincias vascas y Navarra mantuvieronsu rgimen foral. En el contexto de una nueva coyuntu-ra de crecimiento, se procur la reactivacin econmi-ca y la recuperacin colonial en Amrica, con medidasmercantilistas en la primera mitad del siglo, que dieronpaso al nuevo paradigma de la libertad de comercio, yaen el reinado de Carlos III. El motn de Esquilache (1766)permite comparar el diferente grado de desarrollo socio-poltico con Francia, que en una coyuntura hasta ciertopunto similar desemboc en la Revolucin, mientras queen Espaa la crisis se cerr con la sustitucin del equipode ministros ilustrados y el freno de su programa refor-mista, la expulsin de los jesuitas y un reequilibrio de po-siciones en la corte entre las facciones de golillas y man-testas.

    2.4 Edad Contempornea2.4.1 Siglo XIX

    Vanse tambin: Guerra de la Independen-cia Espaola, Guerra de Independencia His-panoamericana, Espaa durante la Guerra deIndependencia Espaola, Espaa napolenica,Restauracin absolutista en Espaa, Reinadode Isabel II de Espaa, Revolucin de 1868,Sexenio democrtico y Restauracin borbni-ca en Espaa.

    La Edad Contempornea no empez muy bien para Es-

    El dos de mayo de 1808 en Madrid, de Goya, muestra ellevantamiento del 2 de mayo del pueblo de Madrid contra el ejr-cito invasor francs y que desencaden la Guerra de la Indepen-dencia Espaola.

    paa. En 1805, en la batalla de Trafalgar, una escuadrahispano-francesa fue derrotada por el ReinoUnido, lo quesignic el n de la supremaca espaola en los maresen favor del Reino Unido, mientras Napolen Bonaparte,emperador de Francia que haba tomado el poder en elpas galo en el complejo escenario poltico planteado trasel triunfo de la Revolucin Francesa, aprovech las dispu-tas entre Carlos IV de Espaa y su hijo Fernando y orde-n el envo de su poderoso ejrcito a Espaa en 1808. Supretexto era invadir Portugal, para lo que contaba con lacomplicidad del primer ministro del rey espaol, ManuelGodoy, a quien haba prometido el trono de una de laspartes en las que pensaba dividir el pas luso. El empe-rador francs impuso a su hermano Jos I en el trono, loque desat la Guerra de la Independencia Espaola, quedurara cinco aos. En ese tiempo se elabor la primeraConstitucin espaola, y una de las primeras del mundo,en las denominadas Cortes de Cdiz. Fue promulgada el19 de marzo de 1812, festividad de San Jos, por lo quepopularmente se la conoci como La Pepa. Tras la derro-ta de las tropas de Napolen, que culmin en la batalla deVitoria en 1813, Fernando VII volvi al trono de Espaa.

    La promulgacin de la Constitucin de 1812, obra de SalvadorViniegra (Museo de las Cortes de Cdiz).

    Durante el reinado de Fernando VII la monarqua espa-

  • 2.4 Edad Contempornea 13

    ola experiment el paso del viejo rgimen al estado Li-beral. Tras su llegada a Espaa, Fernando VII derog laConstitucin de 1812 y persigui a los liberales consti-tucionalistas, dando comienzo a un rgido absolutismo.Mientras tanto, la Guerra de Independencia Hispanoa-mericana continu su curso, y a pesar del esfuerzo blicode los defensores de la monarqua espaola, al concluirel conicto nicamente las islas de Cuba y Puerto Rico,en Amrica, seguan bajo gobierno espaol. Terminadala dcada ominosa y con el apoyo de los polticos libera-les a la Pragmtica Sancin de 1830, Espaa se organiznuevamente en monarqua parlamentaria. De esta formaambos procesos revolucionarios dieron origen a los nue-vos estados nacionales existentes en la actualidad. El naldel reinado de Fernando VII seal tambin la extincindel Absolutismo en todo el mundo hispnico.

    La reina Isabel II de Espaa.

    Lamuerte de FernandoVII en 1833 abri un nuevo perio-do de fuerte inestabilidad poltica y econmica. Su her-mano Carlos Mara Isidro, apoyado en los partidarios ab-solutistas, se rebel contra la designacin de Isabel II, hijade Fernando VII, como heredera y reina constitucional, ycontra la derogacin de la Ley Slica de la dinasta Bor-bn, que impeda la sucesin de mujeres a la corona. Es-tall as la Primera Guerra Carlista. El reinado de IsabelII se caracteriz por la alternancia en el poder de progre-sistas y moderados, si bien esta alternancia estaba msmotivada por los pronunciamientos militares de ambossignos que por una pacca cesin del poder en funcinde los resultados electorales.La revolucin de 1868, denominada La Gloriosa, obli-g a Isabel II a abandonar Espaa. Se convocaron Cortes

    Constituyentes que se pronunciaron por el rgimen mo-nrquico y, a iniciativa del general Juan Prim, se ofrecila corona a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Sureinado fue breve por el cansancio que le provocaron lospolticos del momento y el rechazo a su persona de impor-tantes sectores de la sociedad, a lo que se sum la prdidade su principal apoyo, el mencionado general Prim, ase-sinado antes de que Amadeo llegara a pisar en Espaa.Seguidamente se proclam la I Repblica, que tampocogoz de larga vida, aunque s muy agitada: en once mesestuvo cuatro presidentes (Figueras, Pi y Margall, Salmerny Castelar). Durante este convulso periodo se produje-ron graves tensiones territoriales y enfrentamientos bli-cos, como la declaracin de independencia del Cantn deCartagena. Finaliz esta etapa en 1874 con los pronuncia-mientos de los generales Arsenio Martnez-Campos An-tn y Manuel Pava, que disolvi el Parlamento.La Restauracin borbnica en Espaa proclam rey aAlfonso XII, hijo de Isabel II. Espaa experiment unagran estabilidad poltica gracias al sistema de gobiernopreconizado por el poltico conservador Antonio Cno-vas del Castillo, que se basaba en el turno de los partidosConservador (Cnovas del Castillo) y Liberal (PrxedesMateo Sagasta) en el gobierno. En 1885 muri AlfonsoXII y se encarg la regencia a su viuda Mara Cristina,hasta la mayora de edad de su hijo Alfonso XIII, nacidotras la muerte de su padre. La rebelin independentistade Cuba en 1895 indujo a los Estados Unidos a interve-nir en la zona. Tras el confuso incidente de la explosindel acorazado Maine el 15 de febrero de 1898 en el puer-to de La Habana, los Estados Unidos declararon la guerraa Espaa. Derrotada por la nacin norteamericana, Espa-a perdi sus ltimas colonias (Cuba, Filipinas, Guam yPuerto Rico) en ultramar.

    2.4.2 Siglo XX

    El siglo XX comenz con una gran crisis econmica y lasubsiguiente inestabilidad poltica. Hubo un parntesis deprosperidad comercial propiciado por la neutralidad es-paola en la Primera Guerra Mundial, pero la sucesinde crisis gubernamentales, la marcha desfavorable de laGuerra del Rif que se agudiz como consecuencia de laoposicin tribal autctona al Protectorado espaol deMa-rruecos, la agitacin social y el descontento de parte delejrcito, desembocan en el golpe de estado del generalMiguel Primo de Rivera, el 13 de septiembre de 1923. Es-tableci una dictadura militar que fue aceptada por granparte de las fuerzas sociales y por el propio rey AlfonsoXIII. Durante la dictadura se suprimieron libertades y de-rechos, lo que sumado a la difcil coyuntura econmicay el crecimiento de los partidos republicanos, hicieron lasituacin cada vez ms insostenible. En 1930 Primo deRivera present su dimisin al rey y se march a Pars,donde muri al poco tiempo. Le sucedi en la jefaturadel Directorio el general Dmaso Berenguer y despus,por breve tiempo, el almirante Aznar. Este perodo fue

  • 14 2 HISTORIA

    Alfonso XIII y Miguel Primo de Rivera en 1930.

    denominado Dictablanda.Decidido a buscar una solucin a la situacin poltica y es-tablecer la Constitucin, el rey propici la celebracin deelecciones municipales del 12 de abril de 1931. Estas die-ron una rotunda victoria a las candidaturas republicano-socialistas en las grandes ciudades y capitales de provin-cia, si bien el nmero total de concejales era mayorita-riamente monrquico. Las manifestaciones organizadasexigiendo la instauracin de la Repblica llevaron al reya abandonar el pas y a la proclamacin la II Repblicael 14 de abril de ese mismo ao. Durante la Repblicase produjo una gran agitacin poltica y social, marcadapor una acusada radicalizacin de izquierdas y derechas.Los lderes moderados fueron boicoteados y cada partepretendi crear una Espaa a su medida. Durante los dosprimeros aos, gobern una coalicin de partidos republi-canos y socialistas. En las elecciones celebradas en 1933triunf la derecha y en 1936 la izquierda. Los actos vio-lentos durante este periodo incluyeron la quema de igle-sias, la sublevacin monrquica del militar Jos Sanjurjo,la revolucin de 1934 y numerosos atentados contra lde-res polticos rivales. Por otra parte, es tambin durante laII Repblica cuando se inician importantes reformas pa-ra modernizar el pas (constitucin democrtica, reformaagraria, reestructuracin del ejrcito, primeros estatutosde autonoma,) y se amplan los derechos de los ciuda-danos como el reconocimiento del derecho a voto de lasmujeres, el sufragio universal.

    Bombardeo de Guernica durante la Guerra Civil Espaola.

    El 17 y 18 de julio de 1936 se sublevaron contra elgobierno de la Repblica las guarniciones militares delfrica Espaola, alzamiento que triunfa solo en parte delpas. Espaa qued dividida en dos zonas: una bajo la au-toridad del gobierno republicano -en la que se produjo laRevolucin social espaola de 1936- y otra controlada porlos sublevados, que tuvo como consecuencia la GuerraCivil Espaola, en la que el general Francisco Franco fuenombrado Jefe de Estado. El apoyo alemn de Hitler eitaliano de Mussolini a los sublevados, ms rme que elsoporte sovitico de Stalin y mexicano de Lzaro Crde-nas a los republicanos, y los continuos enfrentamientosentre las distintas facciones republicanas, entre otras ra-zones, desembocaron en la victoria de los franquistas el 1de abril de 1939.

    Francisco Franco junto a Dwight D. Eisenhower en Madrid, 22de diciembre de 1959.

    La victoria del general Franco supuso la instauracin deun rgimen dictatorial. El desarrollo de una fuerte repre-sin sobre los vencidos, oblig al exilio a miles de espa-oles y conden a otros tantos a la muerte o al encar-celamiento. La victoria del franquismo se dio, en granparte, gracias a la ayuda recibida de la Alemania nazi deHitler y de la Italia fascista de Mussolini. El apoyo deEspaa a las potencias del Eje durante la Segunda Gue-rra Mundial, la condujo a un aislamiento internacionalde carcter poltico y econmico.[49][50] No obstante, el

  • 2.4 Edad Contempornea 15

    anticomunismo del rgimen espaol hizo que durante laguerra fra entre Estados Unidos y la Unin Sovitica ysus respectivos aliados, el rgimen franquista fuera tole-rado y nalmente reconocido por las potencias occiden-tales. A nales de los aos 1950 naliz su aislamientointernacional con la rma de varios acuerdos con los Es-tados Unidos que permitieron la instalacin de bases mi-litares conjuntas hispano-estadounidenses en Espaa. En1956, Marruecos, que haba sido protectorado espaol yfrancs, adquiri su independencia y se puso en marchaun plan de estabilizacin econmica del pas. En 1968,Franco concedi la independencia a la Guinea Espaolay al ao siguiente nombr a Juan Carlos de Borbn, nietode Alfonso XIII y prncipe de Espaa, como su sucesora ttulo de Rey. A pesar de que el rgimen mantuvo unafrrea represin contra cualquier oposicin poltica, Es-paa experiment un desarrollo industrial y econmicomuy importante durante los aos 60 y 70.Francisco Franco muri el 20 de noviembre de 1975 yJuan Carlos fue proclamado rey dos das despus con elnombre de Juan Carlos I de Espaa. Se abri entonces unperiodo conocido como Transicin que culmin con el es-tablecimiento de una monarqua parlamentaria en 1978,despus de la renuncia a sus derechos histricos realiza-da por Juan de Borbn, padre del rey. Tras las primeraselecciones democrticas (15 de junio de 1977), AdolfoSurez, de la coalicin poltica Unin de Centro Demo-crtico (centro o centro-derecha), fue elegido presidentede Gobierno. Llev a cabo importantes reformas polti-cas e inici las negociaciones para la entrada de Espaaen la Comunidad Econmica Europea. Dimiti el 29 deenero de 1981.Durante este periodo la banda terrorista vasca ETA co-meti un gran nmero de atentados, especialmente con-tra miembros del ejrcito y de las fuerzas de seguridad,as como otros de carcter indiscriminado. Durante la se-sin de votacin de investidura del sucesor de Surez,Leopoldo Calvo-Sotelo (UCD), el 23 de febrero de 1981,tuvo lugar un intento de golpe de Estado promovido poraltos mandos militares. El Congreso de los Diputados fuetomado por el teniente coronel Antonio Tejero, pero laintentona golpista fue abortada el mismo da por la inter-vencin del rey Juan Carlos en defensa del orden cons-titucional. En 1981 se rm en Bruselas el protocolo deadhesin de Espaa a la OTAN, dando inicio al procesode integracin en la Alianza que termin en la primaverade 1982, durante el gobierno de UCD.En las elecciones generales de 1982 venci por mayo-ra absoluta el Partido Socialista Obrero Espaol lideradopor Felipe Gonzlez, que fue nombrado presidente delGobierno y se mantuvo en el poder durante las tres si-guientes legislaturas (las III, IV y V). El 1 de enero de1986, Espaa se incorpor a la Comunidad EconmicaEuropea, precursora de la Unin Europea, y ese mismoao se celebr un referndum en el que se consult al pue-blo sobre la permanencia o no en la OTAN. El PSOE de-fendi el s. En 1992 Espaa apareci de forma llamativa

    Adolfo Surez accedi a la presidencia del Gobierno en 1976,convirtindose en el primer presidente de la democracia.

    en el escenario internacional, ofreciendo una imagen deun pas slido ymoderno, con la celebracin de los JuegosOlmpicos en Barcelona, la declaracin de Madrid comoCiudad Cultural Europea y la celebracin en Sevilla de laExposicin Universal.Durante este periodo se produjo una profunda moderni-zacin de la economa y la sociedad espaolas, caracte-rizada por las reconversiones industriales y la sustitucindel modelo econmico tardofranquista por otro de cortems liberal lo que condujo a tres importantes huelgasgenerales, la generalizacin del pensamiento y los va-lores contemporneos en la sociedad espaola, el desa-rrollo del Estado de las autonomas, la transformacin delas Fuerzas Armadas y el enorme desarrollo de las infra-estructuras civiles (como la multiplicacin de la red deautovas). Sin embargo, hubo tambin una situacin deelevado desempleo y hacia el nal del mismo se produjoun importante estancamiento econmico, que no inici surecuperacin hasta 1999 cuando la tasa de desempleodescendi del 23 % al 15 %. 1994 y 1995 fueron dosde los peores aos en democracia por la multiplicacin ydescubrimiento de los casos de corrupcin: el caso GALde terrorismo de Estado, caso Roldn (y su posterior de-tencin en Laos), las escuchas del CESID...En las elecciones generales anticipadas de 1996 venci elPartido Popular abriendo una nueva etapa poltica en Es-

  • 16 2 HISTORIA

    paa, no obstante, no obtuvo ni una mayora suciente yvenci al PSOE por menos de 300.000 votos (156 esca-os a 141), por lo que Jos Mara Aznar tuvo que pactarcon los partidos nacionalistas: CiU, CC y PNV para po-der ser investido como el cuarto presidente de Gobiernoen democracia (4 de mayo). Su gobierno tuvo ante s unreto clave la mejora de los datos econmicos que per-mitieran a Espaa formar parte de los pases miembrosde la UE que compartan la nueva moneda nica: el eu-ro. Eso se consigui a nales de 1997, Espaa fue uno delos pases que mejor cumpli los criterios de los acuer-dos de Maastricht. El terrorismo de ETA no ha paradode asesinar en todos los aos de democracia. El 10 dejulio de 1997, ETA secuestr al concejal popular de Er-mua, Miguel ngel Blanco y amenaz con asesinarle si elgobierno no cumpla sus exigencias.

    2.4.3 Siglo XXI

    Monumento a las vctimas de los atentados del 11 de marzo de2004, en la estacin de Alcal de Henares.

    El siglo XXI empez con los efectos de los ataques te-rroristas del 11-S en los Estados Unidos, que provocaronque Espaa apoyara las intervenciones militares estadou-nidenses en Afganistn (2001) e Irak (2003). Esta ltimase realiz sin el apoyo de la ONU y pese a de recibir ml-tiples manifestaciones en contra por parte de la opininpblica espaola y mundial.El euro, moneda ocial en la llamada zona del euro des-de 1999, entr en circulacin el 1 de enero de 2002, re-emplazando a la peseta. Este cambio monetario provo-c la subida encubierta de los precios.[51] Entre 1994 y2007 se produjo una importante expansin de la econo-ma espaola, basada fundamentalmente en el sector dela construccin, que qued amenazada por las consecuen-cias globales de la crisis econmica de 2008.[52]

    A nales del siglo XX y a lo largo del siglo XXI Espaarecibe una gran cantidad de inmigrantes de pases lati-noanoamericanos como Ecuador, Colombia, Argentina,Bolivia, Per o Repblica Dominicana, as como de di-ferentes zonas de frica, Asia y Europa. El fuerte creci-miento econmico de tipo expansivo que ha presentado el

    pas desde 1993 ha requerido una gran cantidad de manode obra.

    Vista area de la Puerta del Sol (Madrid), donde cientos de milesde ciudadanos indignados protestaron en mayo de 2011.

    Tres das antes de celebrarse las elecciones generales, eljueves 11 de marzo de 2004, se produjo el mayor ataqueterrorista de la Historia de Espaa en la red ferroviaria decercanas de Madrid, que provocaron la muerte de 192personas y cerca de 1.500 heridos. Los ataques fueronrevindicados por la organizacin terrorista islmica AlQaeda. La consternacin social ante los atentados y antela discutida reaccin del Gobierno caus una enorme mo-vilizacin popular, en la que 11 millones de ciudadanosse manifestaron por las calles de casi todas las ciudadesdel pas. La agitacin popular result denitiva en la re-solucin de las elecciones del da 14 en las que el PSOEobtuvo la victoria con 164 diputados, el PP perdi 35 es-caos y se qued con 148. Jos Luis Rodrguez Zapaterose convirti en el quinto presidente del gobierno de la de-mocracia.Con Zapatero como Presidente del Gobierno se reti-ran las tropas espaolas que permanecan en Irak. Elloocasion un considerable enfriamiento de las relacio-nes diplomticas con los Estados Unidos. Se rm laConstitucin Europea y se realiz el referndum de laConstitucin Europea, en el que los ciudadanos espaolesaprueban el tratado (20 de febrero de 2005). Tambin seaprob el matrimonio homosexual, entre otras reformasde carcter social prometidas en el programa electoral delos socialistas.[53] El 22 de marzo de 2006, la organiza-cin terrorista ETA anunci su segundo alto al fuego, ro-to el 30 de diciembre de ese mismo ao con la colocacinde una furgoneta bomba en la Terminal 4 del Aeropuertode Barajas, atentado en el que dos personas perdieron lavida.[54]

    Las elecciones del 9 de marzo de 2008 dieron la victo-ria de nuevo al PSOE y renovaron el gobierno de Zapa-tero. Los socialistas ganaron los comicios con 169 esca-os (5 ms que en las elecciones de 2004) frente a los154 del Partido Popular (6 ms que en las elecciones de2004). Dicha cita con las urnas consolid y reforz elbipartidismo.[55] Tambin en ese mismo ao se celebren Zaragoza la Expo 2008, cuyo eje temtico fue agua

  • 17

    y el desarrollo sostenible, la Expo marc el principio deuna gravsima crisis en el pas tras la nalizacin de lamisma en septiembre.

    Juan Carlos I de Borbn y su hijo Felipe, das antes de laabdicacin del primero, en un acto castrense.

    El poder tuvo que afrontar, a partir de mayo de 2011, unarevuelta social y ciudadana de un gnero nuevo (movi-miento de los indignados o 15-M). Se reform la cons-titucin con el objeto de garantizar la estabilidad presu-puestaria de la administracin pblica (septiembre). Laorganizacin terrorista ETA anunci el cese denitivode su actividad armada (20 de octubre). El 20 de no-viembre tuvieron lugar unas elecciones generales antici-padas (habiendo renunciado Rodrguez Zapatero a pre-sentarse a un tercer mandato), el Partido Popular obtuvola mayora absoluta y su lder, Mariano Rajoy accedi ala presidencia del Gobierno.Rajoy tuvo que afrontar una situacin econmica y socialparticularmente difcil, a tensiones territoriales (Catalu-a) y a un creciente descrdito de la clase poltica. En2012, aprob un severo plan de recortes sociales y el 9de junio, solicit a la Unin Europea un rescate de lasentidades nancieras, tras la quiebra en mayo de Bankia.Al ao siguiente, Espaa super por primera vez los seismillones de desempleados.El 2 de junio de 2014, el rey Juan Carlos I expres su in-tencin de abdicar la Corona en favor de su hijo. FelipeVI fue proclamado rey de Espaa ante las Cortes Gene-rales el 19 de junio del mismo ao, tras hacerse efectivala abdicacin.

    3 Gobierno y poltica

    El rey de Espaa, Felipe VI.

    El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

    Espaa es un Estado social y democrtico de derecho quetiene como forma poltica la monarqua parlamentaria. Lasoberana nacional reside en el pueblo espaol, del queemanan los poderes del Estado.[12]

    La Constitucin se fundamenta en la indi-soluble unidad de la Nacin espaola, patriacomn e indivisible de todos los espaoles, yreconoce y garantiza el derecho a la autonomade las nacionalidades y regiones que la integrany la solidaridad entre todas ellas.Constitucin espaola de 1978, artculo 2.

    3.1 Divisin de poderesEl jefe de Estado es el rey de Espaa. Arbitra y mode-ra el funcionamiento regular de las instituciones y asumela ms alta representacin del Estado espaol en las rela-ciones internacionales, adems de simbolizar la unidad ypermanencia de la nacin.[12] En cualquier caso, no tie-ne iniciativa propia en sus actos polticos, dado que no es

  • 18 3 GOBIERNO Y POLTICA

    responsable de ellos y siempre deben estar refrendadospor la autoridad poltica competente.[12]

    El poder ejecutivo (la poltica interior y exterior y la ad-ministracin civil y militar) as como la potestad regla-mentaria, es ejercido por el Gobierno de Espaa.[12] ElConsejo de Ministros es presidido por el presidente delGobierno, que designa a sus ministros y tiene las funcio-nes propias de un jefe de Gobierno en un sistema parla-mentario. Es responsable ante las Cortes. El Congreso delos Diputados vota la investidura del presidente del Go-bierno al comienzo de cada legislatura. El rey, refrenda-do por el presidente del Congreso, propone al que debepresentarse a la investidura tras una ronda de consultascon los lderes de los grupos parlamentarios; hasta ahorasiempre se ha presentado al lder del partido o coalicinpreelectoral que ha obtenido un mayor nmero de votosy escaos (en todos los casos el nmero uno de la listaque ese partido presentaba al Congreso por Madrid), yen todos los casos ha sido elegido, bien en primera vota-cin (en que se exige mayora absoluta) o bien en segundavotacin (en que se exige mayor nmero de votos positi-vos que negativos). Aunque sera posible la formacin deun gobierno de coalicin, desde 1977 todos los gobiernoshan sido monocolores (formados por un solo partidoo coalicin preelectoral), incluso aunque solo dispusie-ran del respaldo parlamentario de una mayora relativa.El Congreso puede deponer al presidente del Gobiernomediante una mocin de censura constructiva en la quese determina quin le sustituye en su puesto.El poder legislativo es ejercido por las Cortes Generales,una institucin parlamentaria bicameral, rgano supremode representacin del pueblo espaol.[12] Las Cortes Ge-nerales se componen de una cmara baja, el Congresode los Diputados, y una cmara alta, el Senado, quese dene como cmara de representacin territorial.[12]La legislacin electoral espaola viene siendo sustancial-mente la misma desde 1977: el Congreso de los Dipu-tados cuenta con 350 miembros elegidos para legislatu-ras de cuatro aos por sufragio universal, en el que tie-nen derecho al voto los espaoles mayores de 18 aosen las elecciones municipales y europeas el derecho alvoto se reconoce tambin a otros colectivos de distintanacionalidad. Los electores han de optar por una de en-tre las listas cerradas y bloqueadas (no pueden ni aadir nieliminar nombres, ni alterar su orden) presentadas por lospartidos polticos, coaliciones electorales o agrupacionesde electores. La circunscripcin electoral es la provincia.El sistema electoral es proporcional, al repartirse los esca-os entre las candidaturas con el sistema de D'Hondt. Ladisparidad de tamao entre las circunscripciones, com-pensada asignando dos escaos por provincia antes delreparto segn su poblacin, produce cierta desproporcio-nalidad a lo que se aade la prdida de los votosa candidaturas que no consiguen escao en una provin-cia, circunstancia especialmente perjudicial para los par-tidos minoritarios de implantacin nacional (los partidosmayoritarios o los minoritarios de implantacin regional

    salen beneciados).[56] El Senado cuenta actualmentecon 259 escaos, de los cuales 208 son elegidos directa-mente mediante voto popular en elecciones simultneasa las del Congreso. En cada una de las circunscripcio-nes provinciales se eligen cuatro senadores, siguiendo unsistema electoral mayoritario de listas abiertas (el electorpuede elegir hasta tres nombres de entre todos los candi-datos, independientemente de por qu partido, coalicino agrupacin de electores se hayan presentado). La conse-cuencia habitual de la disparidad entre el nmero de sena-dores por provincia y el nmero de votos de cada electores que suelen quedar elegidos los tres candidatos presen-tados en la lista ms votada y uno de los de la siguiente.Como excepcin, en Baleares y Canarias la circunscrip-cin es la isla. Los otros 51 senadores son designados porlos parlamentos de las comunidades autnomas, en mo-mentos distintos a los de las elecciones generales, tambinpor un periodo de cuatro aos.El poder judicial est formado por el conjunto de juz-gados y tribunales, integrado por jueces y magistrados,que tienen la potestad de administrar justicia en nom-bre del rey. Los jueces son funcionarios de carrera cu-ya cspide es la Audiencia Nacional y el Tribunal Supre-mo, el rgano jurisdiccional superior en todos los rde-nes excepto en materia de garantas constitucionales,[12]gobernados por el Consejo General del Poder Judicial,que controla sus nombramientos, ascensos, inspeccin yrgimen disciplinario.[12] Los miembros de esa institu-cin, as como los del Tribunal Constitucional que re-suelve los recursos de inconstitucionalidad y los conic-tos de competencia entre el Estado y las comunidadesautnomas,[12] son elegidos por distintas instancias po-lticas; lo que ha devenido en una vinculacin implcitade cada uno ellos al partido poltico que los designa, encontradiccin con su terica independencia, circunstan-cia explcitamente puesta de maniesto por los mediosde comunicacin y el debate poltico e intelectual.[57]

    Sedes de las principales instituciones que ejercen losdistintos poderes del Estado

    Palacio de las Cortes, sede del Congreso de losDiputados.

    Palacio de la Moncloa, residencia ocial del presi-dente del Gobierno.

    Convento de las Salesas Reales, sede del TribunalSupremo.

    3.2 Relaciones exterioresEspaa es un Estado miembro de la Unin Europea desdeel 1 de enero de 1986.Adems, Espaa forma parte de organizaciones globalescomo la Organizacin de las Naciones Unidas (desde el14 de diciembre de 1955), la Organizacin del Tratadodel Atlntico Norte (desde el 30 de mayo de 1982) y la

  • 3.4 Derechos humanos 19

    Ceremonia de rma del Tratado de Lisboa.

    Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econ-mico; continentales como la Organizacin para la Segu-ridad y la Cooperacin en Europa, el tratado de la UninEuropea Occidental y de la Agencia Europea de Defensa;y organizaciones que estrechan lazos histricos y cultu-rales del vnculo transatlntico como la Unin Latina, laComunidad Iberoamericana de Naciones, y la ABINIA.El gobierno espaol contribuye a la nanciacin de laONU en un 2,52 % de su presupuesto anual (2006).[58]

    3.3 Fuerzas armadas

    El buque Juan Carlos I, cazas Euroghter, militares espaoles enAfganistn y tanque Leopard 2E.

    Las Fuerzas Armadas Espaolas son las responsablesde la defensa nacional, que segn lo establecido en elartculo octavo de la Constitucin, tienen por cometi-do garantizar la soberana e independencia de Espa-a, defender su integridad territorial y el ordenamientoconstitucional.[12]

    Estas se han dividido tradicionalmente en tres armas: elEjrcito de Tierra, la Armada, y el Ejrcito del Aire. Enla actualidad, a estas armas se suman la Guardia Realun cuerpo protocolario segregado, al servicio del rey,que realiza labores fundamentalmente de seguridad yla UnidadMilitar de Emergenciasun cuerpo integranteque tiene por misin intervenir de forma rpida en cual-quier lugar del territorio nacional en caso de catstrofeu otras necesidades pblicas, estando ambas formadas

    por personal de los tres ejrcitos principales.Espaa es una de las naciones ms importantes de laFuerza de la Unin Europea (EUFOR) y del Eurocuerpo.Asimismo, ocupa una posicin destacada en la estruc-tura de la Organizacin del Tratado del Atlntico Nor-te (OTAN), en la que ingres en 1982. Adems, posee lasexta armada ms poderosa,[59] el cuerpo de Infantera deMarina ms antiguo del mundo y las dos unidades milita-res permanentes ms antiguas del mundo: el Regimientode Infantera Inmemorial del Rey n. 1 y el Regimientode Infantera Ligera Soria n. 9.[60]

    3.4 Derechos humanos

    Europride 2007, Madrid.

    En materia de derechos humanos, respecto a la pertenen-cia en los siete organismos de la Carta Internacional deDerechos Humanos, que incluyen al Comit de DerechosHumanos (HRC), Espaa ha rmado o raticado:En la rma y raticacin de la Convencin contra la Tor-tura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degra-dantes (CAT) y en la Convencin Internacional sobre laEliminacin de todas las Formas de Discriminacin Ra-cial (CERD), Espaa ha reconocido la competencia derecibir y procesar comunicaciones individuales por partedel Comit para la Eliminacin de Discriminacin Racialperteneciente a la Comisin de Derechos Humanos.[71]

    4 Organizacin territorial

    4.1 Estado de las autonomas

    Espaa es en la actualidad lo que se denomina un Estadode las autonomas o Estado autonmico, un pas for-malmente unitario que funciona como una federacin suigneris descentralizada de comunidades autnomas, ca-da una de ellas con diferentes niveles de autogobierno.Las diferencias dentro de este sistema se deben a que elproceso de traspaso de competencias del centro a la pe-

  • 20 4 ORGANIZACIN TERRITORIAL

    riferia fue pensado en un principio como un proceso asi-mtrico, que garantizase un mayor grado de autogobiernosolo a aquellas comunidades que buscaban un tipo de re-lacin ms federalista con el resto de Espaa (Andaluca,Catalua, Galicia, Navarra y Pas Vasco). Por otro lado,el resto de comunidades autnomas dispondra de un me-nor autogobierno. A pesar de ello, a medida que fueranpasando los aos, otras comunidades como ComunidadValenciana o Canarias fueran adquiriendo gradualmentems competencias.Hoy en da, Espaa est considerada como uno de lospases europeos ms descentralizados, ya que todos susdiferentes territorios administran de forma local sus sis-temas sanitarios y educativos, as como algunos aspectosdel presupuesto pblico; algunos de ellos, como el PasVasco y Navarra, adems administran su nanciacin p-blica sin casi contar (a excepcin del cupo) con la supervi-sin del gobierno central espaol. En el caso de Catalua,Canarias, Navarra y el Pas Vasco, estn equipados consus propios cuerpos policiales, totalmente operativos ycompletamente autnomos que reemplazan las funcionesde la Polica Nacional en estos territorios, salvo en Nava-rra y Canarias, todava en proceso de traspaso.Espaa es una nacin organizada territorialmente en die-cisiete comunidades autnomas y dos ciudades autno-mas. El Ttulo VIII de la Constitucin establece la orga-nizacin territorial del Estado en municipios, provinciasy comunidades autnomas, estas con competencias paragestionar sus propios intereses con un amplio nivel de au-tonoma, poderes legislativos, presupuestarios, adminis-trativos y ejecutivos en las competencias exclusivas que elEstado les garantiza a travs de la Constitucin y de cadaEstatuto de Autonoma. Aunque Navarra no se constituypropiamente en comunidad autnoma, siendo de iure unacomunidad foral, y no habiendo desarrollado un Estatu-to de Autonoma, sino articulando un amejoramiento desus fueros tradicionales, es considerada comunidad au-tnoma a todos los efectos, segn la interpretacin delTribunal Constitucional.Cada comunidad autnoma est formada por una o variasprovincias, haciendo un total de cincuenta.Desde 2003 se ha adoptado la Nomenclatura de las Uni-dades Territoriales Estadsticas, o unidades NUTS, detres niveles, con nes meramente estadsticos basados enlas normativas europeas y jados por el Eurostat. Las cin-cuenta provincias espaolas y las dos ciudades autnomasse encuentran clasicadas en los niveles NUTS-3; las die-cisiete comunidades autnomas se encuentran clasica-das en los niveles NUTS-2; y para los niveles NUTS-1 sehan creado los grupos de comunidades autnomas.

    4.2 Reclamaciones territoriales y territo-rios en disputa

    Espaa reclama histricamente la retrocesin de la colo-nia, actualmente con estatus de territorio britnico de ul-

    Territorios espaoles en el norte de frica (no se incluyen las islasCanarias).

    tramar, de Gibraltar, si bien se ha mostrado ltimamentefavorable a frmulas de soberana compartida. La recla-macin comenz desde el momento en que tropas anglo-holandesas tomaron la plaza en nombre del archiduqueCarlos durante la Guerra de Sucesin Espaola (1704),pasando posteriormente a manos britnicas mediante elTratado deUtrecht (1713). La reivindicacin, que incluyoperaciones militares, fue particularmente intensa duran-te el siglo XVIII, languideci durante el XIX y la primeramitad del XX y fue llevada por el gobierno franquista a laOrganizacin de las Naciones Unidas durante la dcadade 1960. All, encuadrada en los procesos descolonizado-res, Espaa obtuvo el respaldo a su postura al reconocerlas resoluciones al efecto (2231 y 2353) que el procesodescolonizador deba respetar el derecho a la integridadterritorial de Espaa y que los intereses, y no los deseosde los gibraltareos, deban ser respetados (vaseHistoriade Gibraltar). Espaa no reconoce, sin embargo, la sobe-rana britnica sobre el istmo que une el continente conel pen.Por otra parte, Portugal no reconoce la soberana espa-ola sobre la comarca pacense de Olivenza, que incluyelos municipios de Olivenza y Tliga (si bien no reclamaactivamente su soberana), cedida por Portugal a Espaamediante el Tratado de Badajoz (1801). Las resolucio-nes del Congreso de Viena son interpretadas de formadivergente por ambos pases. Mientras que Portugal esti-ma que aquellas obligaban a Espaa a devolver Olivenza,Espaa opina que se trata de una simple declaracin debuenos deseos, sin capacidad resolutiva, razn por la queOlivenza sigui unida a Espaa. Finalmente, aunque Es-paa reconoce la soberana portuguesa sobre las islas Sal-vajes (un diminuto archipilago deshabitado en el Atln-tico, a 160 kilmetros al norte de Canarias y a 280 alsur de Madeira), se opone a la pretensin de Portugal deestablecer una zona econmica exclusiva (ZEE) de 200millas en torno al territorio, reconociendo solo 12 millasde mar territorial.[72][73]

    Tambin la soberana sobre la deshabitada isla de Perejilse encuentra disputada con Marruecos. Aunque desalo-jada tras el incidente armado de 2002, por acuerdo entreambos pases no se encuentra asentada all ninguna fuerzamilitar o policial, sin que ninguna de las partes haya re-

  • 4.4 Independentismo 21

    nunciado a sus pretensiones de soberana. Por otra parte,Marruecos reclama informalmente la cesin de las ciu-dades autnomas Ceuta y Melilla, as como las denomi-nadas plazas de soberana en el continente africano. Al-gunos movimientos irredentistas en Marruecos, como elPartido Istiqlal, reclaman la inclusin en el denominadoGran Marruecos de las islas Canarias.[74]

    4.3 El caso del Sahara

    Soldados del Frente Polisario, que trabaja por la autodetermi-nacin de los saharauis. Para la ONU, el territorio es de iure desoberana espaola, a pesar de la renuncia espaola materiali-zada en el Acuerdo Tripartido de Madrid.

    En 1975, mediante el Acuerdo Tripartito de Madrid, elEstado espaol renunci formalmente a la administracindel Sahara Occidental, territorio no autnomo segn elComit Especial de Descolonizacin de la Organizacinde las Naciones Unidas, pasando esta a ser temporalmen-te marroqu y mauritana.[75] La propia ONU, en su docu-mento S/2002/161, establece:

    El 14 de noviembre de 1975 Espaa, Ma-rruecos y Mauritania emitieron en Madrid unadeclaracin de principios sobre el Shara Oc-cidental (el Acuerdo de Madrid), con arre-glo al cual las facultades y responsabilidadesde Espaa, como Potencia administradora delTerritorio, se transrieron a una administra-cin temporal tripartita. El Acuerdo de Madridno transri la soberana sobre el Territorio niconri a ninguno de los signatarios la con-dicin de Potencia administradora, condicinque Espaa, por s sola, no poda haber trans-ferido unilateralmente. La transferencia de laautoridad administrativa sobre el Territorio aMarruecos y Mauritania en 1975 no afect lacondicin internacional del Shara Occidentalcomo Territorio no autnomo.[76]

    Por tanto, Espaa seguira siendo la potencia administra-dora sobre el territorio. Incluso en 2014, la propia Fiscala

    de la Audiencia Nacional espaola, en la investigacin dedos causas en las que se investigan posibles crmenes degenocidio y lesa humanidad que habran cometido altasautoridades marroques contra la poblacin del territorio,estableci que por la legalidad internacional, ese territo-rio no puede ser considerado marroqu y, en consecuen-cia, Espaa de iure, aunque no de facto, sigue siendo lapotencia administradora.[77][78][79][80]

    4.4 Independentismo

    Manifestacin Som una naci. Nosaltres decidim, reclamandola independencia de Catalua por las calles de Barcelona (juliode 2010).

    En Espaa existen diversos movimientos polticosde signo independentista, ligados a los denominadosnacionalismos perifricos, como por ejemplo el cataln,el gallego o el vasco, que reclaman la segregacin de Es-paa de los territorios en los que son activos. Estos mo-vimientos se dan principalmente en Catalua, Galicia,Navarra y el Pas Vasco, donde existen partidos ex-plcitamente independentistas como Esquerra Republi-cana de Catalunya, Unin do Povo Galego, Aralar oBildu. Por otro lado, partidos de corte nacionalista co-mo Convergencia i Uni, el Bloque Nacionalista Gale-go y el Partido Nacionalista Vasco oscilan entre posturasautonomistas y abiertamente independentistas.

    5 GeografaSituada en Europa Occidental y en el norte de frica,ocupa la mayor parte de la pennsula ibrica y, fuera deella, dos archipilagos principales (el de las islas Canariasen el ocano Atlntico y el de las islas Baleares en el marMediterrneo), dos ciudades, Ceuta y Melilla, en el nortede frica, la isla de Alborn y una serie de islas e islotesse encuentran frente a las costas peninsulares, como lasislas Columbretes. Adems, consta de territorios meno-res no continentales como las islas Chafarinas, el pende Vlez de la Gomera y el pen de Alhucemas, todosfrente a la costa africana.En extensin territorial es el cuarto pas de Europa, por

  • 22 5 GEOGRAFA

    Relieve de Espaa peninsular y Baleares.

    detrs de Rusia (que es el mayor, incluso teniendo encuenta solo el territorio contenido en Europa, ver cita 10),Ucrania y Francia, y el segundo de la Unin Europea.Los lmites fsicos de Espaa son los siguientes: al oes-te, Portugal y el ocano Atlntico; el mar Mediterrneoal este; el estrecho de Gibraltar, ocano Atlntico y marMediterrneo al sur; y los Pirineos, junto con el golfo deVizcaya en el mar Cantbrico al norte.

    5.1 ClimaEspaa tiene un clima muy diverso a lo largo de todo suterritorio. Predomina el carcter mediterrneo en casi to-da su geografa. Las costas del sur y mediterrneas tienenun clima denominado mediterrneo de costa que tam-bin posee el Valle del Guadalquivir: temperaturas sua-ves, precipitaciones abundantes casi todo el ao exceptoen verano.

    Las Mdulas, Len.

    A medida que nos adentramos en el interior el clima esms extremo, nos encontramos con el climamediterrneocontinental, que abarca casi toda la Pennsula, tempera-turas bajas en invierno, altas en verano y precipitacio-

    nes irregulares (dependiendo de la posicin geogrca).Por lo general, las comunidades occidentales reciben msprecipitaciones que las orientales. As pues, Galicia y elCantbrico poseen un clima ocenico, caracterizado porla abundancia de precipitaciones durante todo el ao es-pecialmente en invierno, y unas temperaturas frescas.El clima de montaa se puede observar en altitudes al-tas, Cordillera Cantbrica, Montes de Len, Pirineos,altos puntos de la Cordillera Ibrica, Sistema Centraly Cordilleras Bticas, as como en altitudes altas enCanarias, donde se dan temperaturas bajas (inviernosfros o muy fros) y precipitaciones generalmente abun-dantes.Los climas ridos o semiridos (menos de 300 mm anua-les) los encontramos en ciertos puntos peninsulares del es-te: Almera (famoso el desierto de Tabernas) o el ParqueNatural del Cabo de Gata-Njar (donde se registran me-nos de 200 mm anuales), Granada (Guadix), Murcia,Alicante y Valle del Ebro donde el efecto Foehn es el prin-cipal causante de tan bajas precipitaciones.

    Paisaje del Parque Natural del Cabo de Gata-Njar, ubicado enla costa de Njar, Provincia de Almera.

    El carcter subtropical es caracterstico de las Islas Ca-narias, con unas temperaturas clidas durante todo elao y pocas precipitaciones (ms abundantes en las is-las occidentales). Sin embargo, este clima tambin se daen las costas sureas de la pennsula (Mlaga, Granada,Almera), donde tienen temperaturas relativamente sua-ves durante todo el ao, aunque las precipitaciones sonalgo ms abundantes que en Canarias.

    5.2 Sistemas montaosos

    El relieve de Espaa se caracteriza por ser bastante eleva-do, con una altitud media de 660 metros, y montaoso silo comparamos con el resto de pases de Europa, con ex-cepcin de Suiza, Austria y los microestados de Andorray Liechtenstein, cuya altitud promedio es bastante mayor.En la Espaa peninsular, el relieve se articula en torno auna gran Meseta Central que ocupa la mayor parte delcentro de la pennsula ibrica y que tiene una altitud me-

  • 5.5 Huso horario 23

    El Teide, en la isla de Tenerife, es la cima ms alta de Espaa.

    Los Encantados, dos picos emblemticos de los Pirineos, y el lagode San Mauricio.

    dia de 660 metros. Fuera de la meseta, est la depresindel ro Guadalquivir, situada en el suroeste de la pennsu-la, y la del ro Ebro, en el noreste de la misma. Los princi-pales sistemas montaosos son: Pirineos, sistema Ibrico,cordillera Cantbrica, Montes de Len, sistema Central ycordilleras Bticas (Subbtica y Penibtica)

    5.3 Fauna y ora

    5.4 Medio ambiente

    Emisiones de CO2 durante la dcada de 1994 al 2004. Datos delMinisterio de Agricultura, Alimentacin y Medio Ambiente.

    Desde el ao 1996, se han incrementado las emisiones dedixido de carbono (CO2) notablemente, incumpliendo

    de largo con los objetivos del Protocolo de Kioto sobre elcambio climtico sobre emisiones generadoras de efectoinvernadero y contribuyentes del cambio climtico. Losinformes de medio ambiente sugeridos por las recomen-daciones de revisin del inventario espaol llevados a ca-bo por la Secretara de la ConvencinMarco de NacionesUnidas sobre el Cambio Climtico (SCMCC) arrojan elsiguiente resultado de dixido de carbono (equivalente engigagramos):Espaa es un pas especialmente afectado por el fen-meno de la sequa: durante el perodo 1880-2000 msde la mitad de los aos se han calicado como de se-cos o muy secos. En la dcada de los 80, siete aos sehan considerado secos o muy secos y cinco en los aos90. El cambio climtico preludia para Espaa gravsimosproblemas medioambientales, agravando los rasgos cli-mticos ms extremos.[82] Segn el Premio Nobel de laPaz, Al Gore, Espaa es el pas europeo ms vulnerableal cambio climtico.[83] Por otro lado, Ban Ki-moon hapedido a Espaa un liderazgo todava ms activo en lalucha contra el cambio climtico.[84]

    5.5 Huso horarioEspaa se encuentra geogrcamente en el huso hora-rio UTC+0, ya que por su territorio cruza el meridianode Greenwich. Sin embargo, desde 1940 utiliza el husoUTC+1 conocido como hora de Berln, exceptolas islas Canarias, que por su ubicacin tienen una horamenos (UTC+0). Asimismo, en verano se adelanta unahora (UTC+2). La utilizacin de un horario que no es elcorrespondiente por zona geogrca proviene del gene-ral Francisco Franco, que decidi situar a Espaa en larbita de sus aliados, Alemania e Italia.[85]

    6 Demografa

    Densidad de poblacin en Espaa (2008).

    El Instituto Nacional de Estadstica estim en 46 507 760habitantes la poblacin a 1 de enero de 2014.[86] Del con-junto de poblacin estimada, 41 831 739 eran de naciona-lid