Estosdías 282

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1 estosdías 03/12/12 EL PLEITO DE PERROS POR EL TRANSPORTE DE TURISTAS Y SUS “SOLUCIONES” OFICIALES, SE LLEVAN ENTRE LAS PATAS LA IMAGEN DEL CARIBE MEXICANO www.estosdias.com.mx La cosa pública / José Hugo Trejo $ 25.00 No 282 Lunes 03 de diciembre de 2012

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La corrupción oficial que garantiza la impunidad de las mafias locales de taxistas choca con la que garantiza lo mismo a las mafias que operan las concesiones federales de transportación turística. Los bandos decretan la piratería del contrario y hacen trizas las leyes del ramo. Los turistas pagan caro los servicios de transporte que contratan. Y el destino vacacional y la economía del Estado pagan los costos de esa guerra sin soluciones -que refuerza ante el mundo la imagen que ya tiene de un país pavimentado por la extorsión y la inseguridad.

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    EL PLEITO DE PERROS POR EL TRANSPORTE DE TURISTAS

    Y SUS SOLUCIONES OFICIALES, SE LLEVAN ENTRE LAS PATAS LA IMAGEN DEL CARIBE MEXICANO

    www.estosdias.com.mx

    La cosa pblica / Jos Hugo Trejo $

    25.0

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    eNuestra s mana

    INFORMACIN

    REVISIONES

    4 InSeguridadMs de 6 mil policas, de los ms de 12

    mil que son, deben ser dados de baja en el Estado, segn la ley, por no ser confiables;

    pero no hay dinero para liquidarlosEmmanuel Martnez

    24 De portadaLos conflictos sin solucin por el transporte

    de turistas envenenan la imagen y la competitividad del Caribe mexicano

    Javier Ugalde

    34 TerritoriosPRI la incgnita del regreso (y los lugares

    comunes de los analistas de la democracia)

    32 ObservatorioAdvierte la SEG que no dar marcha atrs en nuevo modelo educativo

    43 DeportesEnfrenta Maradona escndalo por nueva paternidad

    46 OrbitalConservan pasta de chile habanero sin aditivos qumicos

    48 EspectculosMuseo Maya de Cancn rompe con mala interpretacin del Fin del mundo Maya

    La corrupcin oficial que garan-tiza la impunidad de las mafias locales de taxistas choca con la que garantiza lo mismo a las mafias que operan las concesiones federa-les de transportacin turstica. Los bandos decretan la piratera del contrario y hacen trizas las leyes del ramo. Los turistas pagan caro los servicios de transporte que contratan. Y el destino vacacional y la economa del Estado pagan los costos de esa guerra sin so-luciones -que refuerza ante el mundo la imagen que ya tiene de un pas pavimentado por la extorsin y la inseguridad.

    11 SignosLa reeleccin presidencial como alternativaSalvador Montenegro

    16 La loca semanaEl Dragon Mart a juicioNicols Durn de la Sierra

    17 La cosa pblicaJOS HUGO TREJO

    18 PraxisMedir los resultados para crearlosFrancesco Zecchino

    20 Perfiles La semana del rigor del nuevo GobiernoLilia Arellano

    22 AD-EPHESIOSDragas y dragonesJos Enrique Velasco

    31Un regalo navideo para inversionistas, el Fiscal CliffMarisol Huerta

    No 282Lunes 03 de diciembre de 2012

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    Nicols Castillo Ceballos.

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    InSeguridad

    DirectorioDirector GeneralJos Hugo Trejo

    Subdirector GeneralSalvador Montenegro

    Jefe de InformacinHctor Sosa

    EdicinArnaldo Blanco Leal

    Territorios Emmanuel Martnez

    Coordinador CancnJavier Ugalde

    Produccin Agustn Snchez

    CirculacinMirian Peraza

    WebmasterMauricio Moncivaez

    Coordinador de VentasJos A. Roque Farias

    Estosdas es una publicacin semanal con Reserva para uso exclusivo otorgada por la Direccin de Reservas del Instituto Nacional del Derecho $utor en Iavor de *rupo Editorial Estosdas 6$ &9 baMo el N~mero &erticado de licitud \ contenido No Editor responsable: Jos Hugo Trejo Figueroa.

    Av. Maxuxac, No. 471, entre Nizuc y Sacxn, Manzana 377, Lote 06, Fraccionamiento Proterritorio, Chetumal, Quintana Roo, Mxico. C.P. 77086(983) 118-4114, 118-4115, Cancn: (998) 253-1328, Cel: 998 195 5814E-mail: [email protected] www.estosdias.com.mx

    En enero de 2008 se aprob la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pblica en la que se dio un plazo de hasta cua-tro aos para la profesionalizacin de las Policas del pas. Ello supona la distribucin de responsabilidades federalistas fren-te al compromiso integral de combatir la delincuencia organizada y concretar una estrategia nacional contra la inseguridad. El prximo 3 de enero vence el plazo de ley que suscribieron todas las entidades y Quintana Roo apenas ha evaluado al 10 por ciento de sus elementos policiacos. Mientras la Polica Federal ha regenerado sus filas con la certificacin de casi 40 mil elementos entre nuevos y ratificados por las evaluaciones- y es en los organismos estatales y municipales de Jus-ticia y de Seguridad Pblica donde ms anida ahora la corrupcin y la infiltracin del narco, las autoridades del ramo ms rezagadas justifican el incumplimiento de sus compromisos constitucionales con los ms diversos argumentos: desde que no cuentan con graflogos calificados y no pueden encontrar elementos confiables que suplan a los incom-petentes y a los corrompidos, hasta la ms genrica y socorrida de las justificaciones: no tienen dinero. La estructura para realizar la tarea en la entidad es de por lo menos 41 personas y slo se cuenta con 11, cuya nmina comporta 5 millones de pesos mensuales. El secretario ejecu-tivo del Sistema Estatal de Seguridad Pblica, Hctor Castilla Madrid, seala que la Federacin slo enva 4.4 millones de pesos al ao para el pago de salarios de los actuales 11 especialistas. Nadie sabe qu pasar despus del 3 de enero, cuando venza el plazo, ya que quienes no sean evaluados o no sean de fiar deben ser despedidos, segn la ley, pero ni el Estado ni los Ayuntamientos tienen dinero para pagar la liquidacin de esos ms de 6 mil policas que deben ser dados de baja.

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    InSeguridad

    Emmanuel Martnez

    EL PRXIMO 3 DE ENERO VENCE EL PLAZO PARA QUE LAS autoridades locales terminen con la evaluacin \ certicacin de los alrededor de mil elemen-tos de seguridad que existen en el Estado.

    A casi cuatro aos de las reformas en el sector estratgico de la seguridad nacional, los procesos cons-

    titucionales de seleccin, ingreso, permanencia, profe-sionali]acin, evaluacin \ certicacin de agentes del 0inisterio 3~blico, peritos \ policas apenas se han cum-plido en un 10 por ciento.

    Si bien los logros ms considerables se han alcan-]ado en el nivel federal, en los rdenes estatal \ munici-pal los procesos de transformacin institucional han sido un rotundo fracaso. Y en la entidad el avance ha sido

    MS DE 6 MIL POLICAS, DE LOS MS DE 12 MIL QUESON, DEBEN SER DADOS DE BAJA EN EL ESTADO,SEGN LA LEY, POR NO SER CONFIABLES; PERONO HAY DINERO PARA LIQUIDARLOS

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    InSeguridad

    mu\ precario, el peor del pas, mientras la delincuencia ha crecido ms que en ninguna parte. Las autoridades locales arman que la mala calicacin del Estado en la valoracin de la abilidad policiaca se debe a que fue la entidad que inici al ltimo con dicha exigencia.

    De acuerdo con el &entro Nacional de &erticacin \ Acreditacin adscrito al Sistema Nacional de Seguri-dad 3blica SNS3, de enero de 010 al 1 de julio de 01, 4uintana Roo apenas ha evaluado al 10.1 por ciento de sus mandos policiacos \ al . por ciento

    de los policas operativos. Estas cifras colocan a la en-tidad en el ltimo lugar en el pas en cumplir con este requisito.

    La certicacin de conabilidad de los cuerpos de Polica es ms complicada de lo que parece, se alega siempre, pues adems de la necesidad de recursos eco-nmicos para hacerla es difcil encontrar el personal capacitado para examinar a los agentes. Adems, por disposicin ocial, todo aquel elemento que no pase las pruebas deber ser despedido con su correspondien-

    De hecho el propio presidente municipal de Benito Jurez, Julin Ricalde Magaa, reconoci hace unos das que no podan depurar a su corporacin policiaca porque tampoco cuentan con el dinero para liquidarlos. Parece injusto, pero estamos obligados a cumplir con sus derechos laborales aun si descubrimos que son malos elementos. Es un punto que no se previ a la hora de aprobar la certificacin de los policas. Y es una falla que nos est costando caro.

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    InSeguridad

    te liquidacin pagada con recursos de los Gobiernos estatales o de los A\untamientos, \ en este caso las arcas municipales no cuentan ni con el dinero que ne-cesitan para pagar las nminas de trabajadores, por lo que menos tendrn para andar pagando liquidaciones. Es lo que se argumenta, pese a que los compromisos fueron suscritos por acuerdo de todas las autoridades nacionales.

    Pero entre las estatales como entre las municipales la justicacin ahora se reduce a la falta de dinero \ de especialistas. No es que no tengan la voluntad de cum-plir con esta encomienda suscrita en los acuerdos del Sistema Nacional de Seguridad Pblica, dicen, sino que el Gobierno federal que se fue no cumpli con lo prome-tido. (Aunque en las ltimas evaluaciones lo que ms se argumentaba en los encuentros de los representan-tes del Sistema eran los breves pla]os fatales de la le\, la exigencia del pleno perfeccionamiento de los agentes necesarios es imposible cumplir con los estndares de una Polica como la suiza, protestaba, por ejemplo, el gobernador de Guerrero; si no son capaces de producir elementos competentes porqu acusan entonces al Go-bierno federal de la violencia \ le piden auxilio al mismo tiempo para hacer lo que no pueden, le responda el en-tonces presidente Felipe &aldern- \ la falta de especia-listas para las evaluaciones, sobre todo de graflogos.)

    En 2009 la Federacin otorg al Gobierno de Quin-tana Roo apenas 9. millones de pesos para la ope-racin del &entro Estatal de &ontrol \ &onanza (&), encargado de realizar la certicacin de los policas, mientras que otros Estados, como Michoacn, recibie-ron cerca de 200 millones an cuando su nmero de elementos era similar al de Quintana Roo. El proble-

    ma es de cumplimiento de las complicadas exigencias burocrticas federales para recibir los presupuestos, se alegaba entonces.

    El Estado tiene hasta el de enero de 201 para certicar a la totalidad de sus agentes. De no hacer-lo, es posible que casi mil de ellos, que no han sido evaluados (entre policas municipales \ estatales, al-tos mandos \ miembros de la Procuradura General de Justicia del Estado), tengan que ser dados de baja, de acuerdo con lo estipulado por la Le\ General del Siste-ma Nacional de Seguridad Pblica, aunque no se cuen-ta, ni de cerca, con los 2 millones de pesos que se necesitan para cubrir sus niquitos.

    Policas corruptos

    La reciente declaracin del general de la =ona Militar, Anastasio Garca Rodrguez, en el sentido de que la ma\ora de los policas municipales de %enito Jurez trabajan para el narcotrco, encendi las alarmas de la inseguridad en la opinin pblica nacional \ en los mbitos internacionales del mercado turstico. El alcalde perredista de ese A\untamiento, Julin Ricalde Magaa, dijo que no haba prueba alguna que sustentara las de-claraciones del general.

    Pero el general respondi que contaba con testi-monios escritos \ documentos sobre bienes asegurados por el Ejrcito a diversos cabecillas de clulas locales del narco, donde se consignaba que al menos mil 400, de los mil 800 policas municipales de Cancn, reciban un sueldo del crimen organizado como pago de protec-cin \ de informacin sobre los operativos en su contra.

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    InSeguridad

    De inmediato Ricalde revir con que si no tena policas conables era porque no contaba con las herra-mientas para evaluarlos.

    Y, en efecto, el ms reciente reporte de la Secre-tara Estatal de Seguridad Pblica seala que de %enito Jurez slo se ha evaluado al 11. por ciento de sus elementos policiacos.

    Ricalde Magaa responsabiliz al Gobierno del Es-tado de la falta de certicacin sobre la conabilidad de los policas municipales que ho\ estn en activo. Noso-tros no tenemos facultades para evaluar a los elemen-tos de las corporaciones policiacas, eso es facultad de la Secretara de Seguridad Pblica del Estado; \ si ha\ narcopolicas, es responsabilidad de ella, sentenci.

    A merced de la delincuencia

    Por su parte, Hctor Castilla Madrid, secretario eje-cutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pblica, declara incompetente a ese organismo para cumplir con el man-dato constitucional de evaluar a los policas.

    Es casi imposible, insiste en entrevista con este semanario, porque slo contamos con 11 per-sonas -2 poligrafistas, siclogos, 2 investigadores \ 1 director- para evaluar a los ms de 12 mil ele-mentos policiacos estales, municipales \ judiciales que existen en el Estado.

    Y por qu no contratan ms personal entonces? Por dos razones: primera, \ quizs la ms impor-

    tante, porque existen mu\ pocas personas que se es-pecialicen en este tipo de trabajo. Y es que no estamos hablando de un asunto sencillo: tienen que conocer al cien por ciento el comportamiento humano para distin-guir a los buenos de los malos elementos, cargar sobre sus hombros la decisin de si una persona es despedida o mantiene su puesto, e incluso enfrentar el riesgo de ser blancos del crimen organizado, porque, despus de todo, ellos pueden eliminar de las corporaciones policia-cas a sus inltrados.

    En segundo lugar, \ debido a la escasez de este tipo de personas, sus sueldos no son nada baratos. Una plantilla de 11 personas cuesta casi millones de pesos mensuales. Imagnate cunto sera si se trabajara con

    El funcionario seala que la mayora de los 12 millones de pesos que la Fe-deracin entreg para avanzar en la certificacin de policas se gast en el equipamiento del C3. Nos quedamos sin presupuesto para comprar ms com-putadoras, polgrafos u otros equipos especializados. As que de nada sirve que con-tratemos ms personal si no tienen las herramientas para trabajar y avanzar con rapidez. Se supone que al certificar al 80 por ciento de nuestros policas nos entre-garan una partida extra de 40 millones de pesos adicionales. Pero ese dinero nos vendra muy bien ahora y no despus.

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    InSeguridad

    el equipo ideal, que son 41 elementos. La Federacin slo nos enva 4.4 millones de pesos anuales para sus salarios. Es mu\ poco dinero. Prcticamente nosotros estamos costeando todo, cuando el Gobierno federal se comprometi a a\udarnos en este rubro.

    El funcionario seala que la ma\ora de los 12 mi-llones de pesos que la Federacin entreg para avan-zar en la certicacin de policas se gast en el equi-pamiento del C. Nos quedamos sin presupuesto para comprar ms computadoras, polgrafos u otros equipos especializados. As que de nada sirve que contratemos ms personal si no tienen las herramientas para traba-jar \ avanzar con rapidez. Se supone que al certicar al 80 por ciento de nuestros policas nos entregaran una partida extra de 40 millones de pesos adicionales. Pero ese dinero nos vendra mu\ bien ahora \ no despus.

    Entonces el Centro de Control \ Conanza de Quintana Roo no est operando bien?

    No, por desgracia. Desde que se inaugur el 2 de marzo de 2011 enfrentamos el problema de conse-guir al personal, que, como te repito, es mu\ escaso \ est concentrado en el centro del pas. Tambin ha\ que reconocer que no estamos pasando por una etapa de bonanza econmica, as que prcticamente depen-demos de los recursos que nos enva la Federacin. De lo contrario, nos vamos a encontrar en una situacin mu\ comprometida.

    Y cul es el avance que se tiene en la certi-ficacin policial?

    Al ltimo corte tenamos cerca del 40 por cien-to de los elementos de la Polica Estatal evaluados. En cuanto a los A\untamientos las cifras varan de uno a otro. No es el mismo esfuerzo, desde luego, someter a prueba a los 10 policas de Lzaro Crdenas que a los casi 2 mil de Cancn. De hecho, en la actualidad nos estamos centrando en certicar a la Polica Municipal de %enito Jurez, que es donde presentamos el ma\or dcit. En ese Municipio slo uno de cada 10 agentes ha sido sometido al examen de Control \ Conanza.

    Pero un reporte reciente del Centro Nacional de Certicacin \ Acreditacin del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pblica revela que hasta octubre pasado Quintana Roo segua ocupando el ltimo lugar en la certicacin de sus policas, pues slo se haba evaluado al 10.1 por ciento de sus mandos \ al 2. por ciento de los policas operativos.

    S, pero ten en cuenta que esos datos se realizan con cortes atrasados de hasta dos o tres meses. Quintana Roo fue la ltima entidad en contar con un Centro de Con-trol \ Conanza, as que empezamos tarde con la tarea.

    En la actualidad estamos evaluando a casi 2 ele-mentos diarios. Reitero que es una labor titnica para el escaso personal con el que contamos. Y si sacas cuen-tas, podrs ver que es mu\ probable que no logremos certicar a los mil elementos que faltan antes de la fecha lmite, que es en los primeros das del prximo ao. Por eso estamos analizando la opcin de enviar a varios agentes a la Ciudad de Mxico u otros Estados para que sean examinados \ avancemos ms rpido.

    De acuerdo con el Centro Nacional de Certificacin y Acreditacin adscrito al Sistema Nacional de Seguridad Pblica (SNSP), de enero de 2010 al 31 de julio de 2012, Quintana Roo apenas ha evaluado al 10.13 por ciento de sus mandos policiacos y al 2.76 por cien-to de los policas operativos. Estas cifras colocan a la entidad en el ltimo lugar en el pas en cumplir con este requisito.

    Pero esto cuesta mucho dinero: para viticos, renta de equipo \ personal de los otros C.

    Y qu sucedera si no logran certicar a los po-licas a tiempo?

    Por disposicin ocial estamos obligados a dar de baja a todos aquellos elementos que no logremos evaluar. Entonces tendramos otro problema, porque la Federacin no nos dar recursos para pagarles su liqui-dacin, que por le\ estamos obligados a entregarles.

    De hecho el propio presidente municipal de %eni-to Jurez, Julin Ricalde Magaa, reconoci hace unos das que no podan depurar a su corporacin policiaca porque tampoco cuentan con el dinero para liquidarlos. Parece injusto, pero estamos obligados a cumplir con sus derechos laborales aun si descubrimos que son ma-

    los elementos. Es un punto que no se previ a la hora de aprobar la certicacin de los policas. Y es una falla que nos est costando caro.

    Entonces Quintana Roo quedara sin policas su-cientes \ a merced de la delincuencia

    Por eso estamos iniciando gestiones con el nuevo Gobierno federal para que nos otorgue una prrroga de un ao al menos. ese sera tiempo suciente para cum-plir con la meta de certicar al 90 por ciento de nuestros elementos. Estamos seguros que van a entender nues-tra situacin. Tienen que hacerlo, o el Estado, como t mencionas, sera vulnerable al crimen organizado.

    Castilla Madrid

    de

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    SignosSalvador Montenegro

    La reeleccin presidencial como

    alternativa

    E Caldern, un presidente dbil?Claro, habra que ver qu es, en un pas de instituciones tan golpeadas \ debilitadas por la marea sucia \ tan revuelta de intereses facciosos de la vida pblica, una Presidencia democrtica fuerte \ po-derosa. Habra que ver por ejemplo qu tanto de su ca-pacidad de convocatoria no funcion \ qu tanto la falta de compromiso, la mezquindad partidista \ la apuesta total de los dems a su fracaso -a costa incluso de que la nacin se derrumbara bajo la inviabilidad de un Esta-do fallido- fueron determinantes en los tropiezos de la guerra del Estado mexicano contra el narco \ qu tanto sus victorias innegables, las de Caldern, fueron ms su\as que de nadie.

    Porque ha\ triunfos irrefutables tan poco recono-cidos, del mismo modo que ha\ herencias de gobiernos federales previos \ complicidades de gobiernos locales con las maas que recrudecieron la violencia acaso ms que las pias cometidas en los das inciertos en que el mandato panista que se fue decidi declarar la guerra total al crimen organizado.

    esa guerra?; cunto tuvo qu ver con el desastre de su partido en las elecciones pasadas? Dicen que la primera vctima de una guerra

    es la verdad; \ en medio de la guerra de intereses en que deriv una democracia tan cerril \ tan catica como la mexicana tan superior frente a la impericia del pa-nismo foxista que fue arrinconado \ amedrentado en la casa presidencial por las fuerzas desatadas de la plu-ralidad militante, de los grupos de inters \ de los mo-nopolios privados \ gremiales fuera de todo control del Estado- el verdadero balance de la campaa contra el narco, que denira en buena medida las condiciones en que Caldern dej el poder, est perdido bajo un cerro de interpretaciones, la ma\ora parciales \ dolosas. Y en ese balance de las cuentas resultantes de la lucha del rgimen contra la violencia \ la inseguridad, que son en buena medida las de la viabilidad \ el destino inmediatos del pas, reside tambin en buena medida la estatura del liderazgo presidencial saliente.

    (Claro, la guerra armada contra la delincuencia debi ser el primer frente del primer gobierno federal de la alternancia democrtica contra todas las fuerzas

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    enemigas de la civilidad, del crecimiento institucional \ econmico de la nacin, del desarrollo \ el bienestar so-cial; \ mientras en el primero de los mandatos panistas no hubo ningn frente porque el mandatario no tena mando ni sobre su familia ni sobre su esposa que era la que mandaba en Los Pinos como lo haca en la alcoba presidencial-, en el segundo el frente contra el hampa organizada fue el nico frente, porque los monopolios privados, con los de la radio \ la televisin por delante, como los sindicales, con el de la educacin al frente, siguieron determinando la imposibilidad educativa \ competitiva del pas, \ siguieron condenando al Estado a una debilidad institucional \ econmica que condujo incluso a niveles de bienestar \ de justicia social inferio-res a los del viejo orden, porque los del analfabetismo \ la pobreza fueron los nicos indicadores estructurales que crecieron.)

    Pero es la seguridad la que dene las prioridades de un Estado. Si una sociedad debe elegir entre una de-mocracia de instituciones frgiles \ libertades excesivas \ fuera de control que la expongan a los peligros de la violencia, \ un rgimen autoritario que le garantice la integridad de las familias \ de sus bienes, no lo pensar dos veces: elegir la segunda de las opciones. El ins-tinto de conservacin es el que funda en la historia la institucionalidad del Estado. Y acaso en el inconsciente de la sociedad mexicana la garanta de la paz social de los viejos tiempos del prismo omnipresente ha\a in-clinado el peso de las urnas, en medio del asedio de la delincuencia, en las elecciones de julio pasado.

    Ms que las cifras relativas de la economa \ los nmeros absolutamente rojos de las relaciones del go-bierno panista con los poderes fcticos, las aproxima-ciones ms objetivas no las proclamas delirantes de los pacistas cristianos ni las satanizaciones maniqueas de las turbas callejeras de izquierda- a los saldos de la guerra contra la inseguridad son las que perlan los va-lores del sexenio de Caldern. No la contabilidad de los cadveres: en una guerra donde las armas del Estado chocan a toda hora \ en una gran cantidad de pueblos \ ciudades del pas contra las de un adversario tan ma-sivo como violento, ubicuo, annimo \ bien armado \ tan dividido \ enfrentado en tantas guerras intestinas como ncleos peleados a muerte entre ellos mismos se reproducen \ exterminan-, atribuir el nmero de ba-jas entre las fuerzas de las bandas del narco \ las del Gobierno a la mera iniciativa del Gobierno de abatir al narco, es la ms absurda de las variables de la ecuacin con que a menudo pretende obtenerse el resultado \ la calicacin de esa empresa del Gobierno contra la inseguridad.

    Tampoco es la ms recomendable de las medicio-nes la que se concentra en los errores \ la desorgani-zacin de las primeras escaramuzas de esa campaa, con unas Fuerzas Armadas improvisando estrategias en escenarios permanentes de combate para los que no estaban entrenadas, ajenos entre s el Ejrcito \ la Marina de Guerra, \ entre ellos \ las fuerzas policiacas federales; sin una estructura de comando, sin lneas de coordinacin con los cuerpos de seguridad pblica estatales \ municipales, con las autoridades polticas mismas a menudo enfrentadas segn sus liaciones partidistas, sin experiencias comunes de Inteligencia ni informacin condencial compartida entre los sectores

    ociales, sin criterios unitarios de cooperacin con los organismos de seguridad estadounidenses metidos en la misma guerra, con la ma\ora de los organismos fe-derales de seguridad mexicanos penetrados por las ma-as, con todas las Policas \ las crceles locales conver-tidas en cuarteles de sicarios, con Ministerios Pblicos \ Juzgados de los fueros federal \ comn contamina-dos por la inuencia de los capos; por supuesto que en tal desorden logstico \ de unidades inconexas, que no poda sino condenarla al fracaso, fue una imprudencia acometer esa guerra contra el narco.

    P que asumen el poder sabiendo a ciencia cierta lo que van a hacer con l desde el principio, \ desde los tiempos de Gustavo Das Ordaz son los ms poderosos los que terminan ms debilitados, \ los que entran ms inseguros son los que cierran su mandato ms rmes \ dueos de la situacin.

    Luis Echeverra tena las mejores condiciones para hacer un gobierno sin contratiempos \ se embarc en un populismo autoritario \ derrochador que dej al pas en el primero de los grandes naufragios nancieros de la era postrevolucionaria, tras el periodo de ma\or esta-bilidad institucional \ de ma\or crecimiento econmico.

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    Jos Lpez Portillo asumi la Presidencia de la Re-pblica con el poder intacto del totalitarismo de enton-ces pero con el pas en picada, \ termin de romperlo con un populismo \ una demagogia enfermiza de simi-lares caractersticas a las de su antecesor pero acaso con una dosis de corrupcin mucho ms alta.

    Miguel de la Madrid fue heredado con un pas aho-gado en la insolvencia \ la deuda externa por uno de los presidentes ms vituperados, desprestigiados \ pre-sas de la frivolidad, \ accedi a la Presidencia entre las pugnas de su partido, el Revolucionario Institucio-nal, que, al cabo de seis dcadas en el poder, termin por fragmentarse \ por apartarse de la va populista \ nacionalista, para sumarse al Consenso de Washington de Ronald Reagan \ asumir el camino del reformismo neoliberal.

    De la Madrid, que haba llegado al mximo poder cargando con la mala fama de quien lo eligi como su sucesor, carente de carisma \ con el ms discreto de los perles polticos, pudo estabilizar la economa mexica-na orientndola hacia la globalizacin del mercado \ la hegemona capitalista en el principio del hundimiento del bloque sovitico.

    Y aunque De la Madrid tuvo que aguantar la em-bestida de los prejuicios que descalicaron su actuacin tras el terremoto del 8 que devast la Ciudad de M-xico, hered la cinta presidencial al jefe de su equipo econmico, Carlos Salinas de Gortari, que si bien recibi el cargo mediante un evidente fraude en las elecciones

    del 88 \ bajo las protestas militantes de apertura demo-crtica, la sucesin ocurri sin rupturas institucionales \ el nuevo gobierno decidi imponer su sello como uno de los ms personalistas, autocrticos \ perniciosos de la historia moderna de Mxico.

    Despus del general Lzaro Crdenas, Miguel de la Madrid Hurtado ha sido el nico expresidente que asu-me una encomienda pblica al trmino de su mandato \ que lo desempea con calidad \ sin censuras, lo que signica que dej los trastos presidenciales con buenos crditos, cosa que no ocurri con su heredero.

    Salinas entr a tambor batiente \ sali en fuga, en medio del incendio de la sublevacin guerrillera en Chiapas \ perseguido por los fantasmas del asesinato de Luis Donaldo Colosio, el candidato presidencial pris-ta designado por l para sucederlo.

    Ernesto =edillo, su candidato sustituto, era un e-ciente funcionario nanciero pero con el ms desange-lado de los destinos polticos. Lleg a Los Pinos con la ms alta de las calicaciones electorales pero cualquie-ra saba que esa popularidad no era la de su prestigio como candidato, sino la de la reivindicacin del candi-dato asesinado \ la unanimidad de la condena contra quien le haba hecho la vida de cuadritos en los ltimos das de su campaa \ de su vida; es decir, contra Sali-nas, a quien, se acusara o no de la muerte de Colosio, s se sealaba como el autor de las condiciones aciagas que se conjuraron en torno de la tragedia de Lomas Taurinas.

    De modo que =edillo entr al poder presidencial por la puerta trasera de la ilegitimidad \ la degradacin del poder de Carlos Salinas. Y tras la solucin del propio error de diciembre cometido por su gobierno -\ con-vertido por l en una de las tantas culpas de los salinis-tas que se fueron, una culpa grande que puso a girar a la nacin en el torbellino de otra de sus crisis desafora-das-, dej al pas en la va del crecimiento \ abandon Los Pinos como un exmandatario fuerte \ democrtico.

    Su partido haba perdido las elecciones \ con su derrota acababa la interminable historia de la dictadu-ra revolucionaria. Pero su convencida aceptacin del n del autoritarismo \ del advenimiento de la democracia \ de la alternancia poltica le promovi una imagen de estadista ejemplar, de baluarte de la estabilidad institu-cional de su pas, \ le permiti conseguirse puestos eje-cutivos en consejos de administracin de importantes

  • 14 estosdas03/12/12

    rmas globales cu\os ingresos le permitieron renunciar a las sustanciosas prerrogativas de los expresidentes mexicanos, el primero \ el nico en hacerlo, \ mandar a paseo las exigencias a grito abierto de los eles de Andrs Manuel Lpez Obrador, que desde la izquierda callejera han sostenido esa demanda como una de las demandas capitales de su causa.

    -diocridad poltica \ entre la grisura de los lideraz-gos panistas. Era el menos popular de los aspi-rantes de la derecha a la candidatura para relevar a 9icente Fox \ constru\ su pro\ecto sucesorio apenas en la vspera de las elecciones presidenciales del 200. Y gan la Presidencia de la Repblica apenas por un cuestionadsimo puado de sufragios, lo que lo hizo un mandatario dbil, ilegtimo para millones de ciudada-nos \ poco respetable en un pas de slidas tradiciones presidencialistas, cu\o primer mandato democrtico se asuma cada vez ms como un fracaso \ cu\o segun-do mandato proceda de un proceso electoral envilecido por la sospecha.

    Era seco, inseguro, cazador de palabras tan ina-sibles como las mariposas. Dependa de oratorias es-triles de cartn piedra \ escritas para ser ledas de principio a n en deslavados protocolos sin alma. Se senta incmodo bajo el ancho saco de la investidura \

    no haba nada novedoso que hiciera la diferencia con Vi-cente Fox, salvo la omisin de barbaridades, la discrecin de la personalidad \ del discurso, \ el signicativo, noble \ agradecible contraste de la presencia de la primera dama.

    Y si bien una de sus primeras medidas en favor de la seguridad fue subir los salarios a los soldados \ a los policas federales para inhibir las deserciones \ la alternativa de que se incorporaran a las las del narco, lo peor que pudo hacer en esos primeros das de su ad-ministracin fue declarar de manera ocial su campaa contra las organizaciones criminales. No era necesaria una declaracin de guerra, por supuesto, \ menos en circunstancias en que si alguien saba de la inexistencia de un frente consolidado de operaciones contra todas las bandas armadas en el pas eran los jefes de esos grupos criminales. Por qu no articular primero las es-trategias de ataque, las lneas de coordinacin, la jerar-qua de un comando central, las polticas de Inteligencia \ de colaboracin con las agencias americanas? Por

    qu no hacer un diagnstico previo del grado de corrup-cin en todos los mbitos policiales \ judiciales de los tres niveles de Gobierno? Por ejemplo.

    %ueno, por la impericia, la novatez \ los malos cl-culos \ asesoras de los momentos inaugurales. Pero de ah a las horas de la despedida del poder, que es como ha\ que evaluar las cosas, cules son los valores de la rentabilidad presidencial de Felipe Caldern en la mate-ria, \ cules los de su perl en relacin con el espectro posible de liderazgos con estatura presidencial?

    Haba en realidad mejores opciones en el frente de la guerra contra la inseguridad de las que al cabo se asumieron? Caldern es ho\ da un lder menos com-petente, maduro, seguro \ rme de lo que puede ser Enrique Pea Nieto en el arranque de su gestin?

    Nquedar claro es que la estrategia contra el nar-co empez a prosperar \ a tener xito. Que Pla-taforma Mxico es acaso la ms representativa \ acabada de las armas del Estado mexicano en esa guerra, \ que es un arma de primer mundo. Que es un hecho que donde ms se ha atorado la lucha republica-na contra la violencia no es en el nivel federal sino en

  • 15estosdas03/12/12

    los de las responsabilidades polticas estatales \ munici-pales. Que los avances ms importantes en los registros del Sistema Nacional de Seguridad Pblica son los de las Fuerzas Armadas \ los de la Polica Federal. Que es indiscutible el perfeccionamiento de las estrategias mi-litares en los escenarios de la guerra contra las maas \ en lo relativo a garantizar en ellos el respeto a los derechos humanos. Que la coordinacin en los sectores de la Inteligencia es ho\ da ms funcional \ productiva que nunca. Que el sistema de monitoreo de las inves-tigaciones del Ministerio Pblico Federal para que los interesados conozcan el avance de los procesos que les conciernen, es una iniciativa de vanguardia inobjetable para limpiar \ modernizar una de las reas ms oscuras \ ms sucias de la procuracin de justicia en su historia. Y que ha\, en general, una estrategia nacional en mar-cha mucho ms consistente \ ecaz que en el principio; una estrategia slo ensombrecida al nal del mandato por el fuerte diferendo entre la Secretara de Seguridad Pblica federal \ la Procuradura General de la Repbli-ca, al respecto de las indagatorias sobre el tiroteo en Tres Maras, en el Estado de Morelos, de un grupo de agentes de la Polica Federal contra dos emisarios de la CIA \ un ocial de la Armada de Mxico, \ en cu\a con-signacin ministerial la PGR acus de intento de homici-dio a los federales mientras la Secretara de Seguridad Pblica denunciaba ante la opinin pblica que la actua-cin de la Procuradura se subordinaba a una orden pro-cedente de Washington cu\o cumplimiento era vigilado por su Embajada. Y pese a que el presidente Caldern \ su poderoso secretario de Seguridad Pblica, Genaro Garca Luna, terminaron distanciados por sas \ otras acusaciones (la DEA sospech siempre de la integridad del alto funcionario policiaco \ ste se opuso siempre por eso a las disposiciones de jefatura de las agencias americanas), es indudable que los elevados niveles de organizacin, de depuracin \ de operacin alcanzados por la Polica Federal, con el vasto servicio de Platafor-ma Mxico, son un xito innegable de Garca Luna \ de Felipe Caldern. En el pas de los pro\ectos retricos, la ecacia conseguida en la guerra emprendida \ librada casi a solas porque los partidos opositores \ la ma\ora de los observadores \ de la opinin pblica se dedicaron a condenarla slo a partir del fuerte nmero de muer-tos- por el presidente de la Repblica, es una promesa cumplida \ es un xito de magnitudes histricas dado lo incierto de la empresa en sus comienzos, de la reproba-cin generalizada \ los costos polticos de la misma, de lo que supona sacar de sus cuarteles a los militares \ ponerlos a combatir en una guerra no convencional \ de largo plazo -\ aun en contra de las fuerzas policiacas de todos los Estados \ los Municipios que estaban en poder del narco-, \ dadas las necesidades de inversin \ de competencia organizacional para forjar la nueva Polica Federal, para levantar Plataforma Mxico, \ para em-prender la necesaria, titnica e inconcebible faena de limpiar el estercolero de las guaridas policiacas locales, los Ministerios Pblicos \ los Juzgados, sin cu\o xito total el de la guerra contra la inseguridad, pese a los logros alcanzados, terminar siendo un fracaso.

    En tal contexto puede ser que Caldern no se ha\a ido como un presidente dbil \ sin un legado. En el l-timo tramo de su gobierno se le vea seguro, tranqui-

    lo, con soltura \ de buen humor; con un discurso mu\ concreto, mu\ uido, mu\ cmodo \ ms relajado que nunca antes en cualquier foro \ delante de cualquier destinatario, nacional o internacional. Tena el perl de un estadista hecho \ derecho, acomodado en el poder a sus anchas \ con la investidura presidencial a la medida. Puede decirse que merced a las presiones crticas contra las que tuvo que navegar, la demagogia prehistrica de la oratoria presidencial perdi vigor durante su mandato.

    si-dentes fuertes que al nal de su sexenio han sali-do abucheados por la cocina del poder, sino la de los presidentes sin carisma ni fuerza poltica que se asoman al sitio de la toma de decisiones ms alta de la nacin entrando por la puerta de esa cocina \ que han salido ms enteros que nunca por la puerta de la calle. No como Fox o como Salinas o Lpez Portillo o Echeve-rra, sino ms bien como =edillo \ De la Madrid, esos pre-sidentes que en trminos generales ms bien han salido bien librados, \ que al nal de su encomienda parecan sentirse mejor que nunca, en plenitud, \ acaso con la fuerza suciente para postularse por un segundo periodo si se les hubiera dado la posibilidad de reelegirse.

    Quiz esa posibilidad debiera darse. Y que los pre-sidentes acabados se fueran sin gloria o perdieran los comicios de su conrmacin, mientras los que crecieran tuviesen la ocasin de continuar su obra con ma\or so-lidez, con ma\or experiencia, con ma\or conanza \ apostura en la consolidacin de su pro\ecto de Estado.

    Por lo menos. Porque lderes visionarios \ con eleva-da conciencia soberana; que saquen la perra de la milpa \ metan en cintura a todos los monopolios que ms que nunca ho\ da imponen su le\ por encima de las institu-ciones del Estado; que reivindiquen la calidad educativa como el poder supremo de la competitividad nacional \ de todas las transformaciones civilizatorias \ contra la co-rrupcin que demanda el pas para emerger como un pue-blo de ciudadanos crticos e instituciones representativas legtimas \ ecaces; sos, los imprescindibles, acaso ha\a que seguirlos esperando por los siglos de los siglos.

    [email protected]

    de

  • 16 estosdas03/12/12

    Nicols Durn de la Sierra

    El Dragon Mart a juicio

    16 estosdas03/12/12

    TAL COMO SE PREVINO EN ESTA BIEN AFEITADA COLUMNA, POR no abundar en sus varias cualidades intelectuales; como se anticip hace varias semanas, no ser en el Estado donde se libre la batalla para evitar que cris-

    talice el alevoso pro\ecto Dragon Mart que se pretende cons-truir en las cercanas de Cancn. En breve, el enfrentamiento se dar en el seno de la Organizacin Mundial de Comercio.

    Con base en la inslita protesta conjunta de 2 cma-ras industriales de todo el pas, entre ellas las de la zona norte de Quintana Roo, la federal Secretara de Economa demand ante el organismo mundial la apertura urgente de un panel de controversias en el que se acusar a China de prcticas desleales de comercio al otorgar subsidios inde-bidos a sus empresas textiles, del vestido \ del acero que comienzan a establecerse en Mxico.

    En dicho panel se ventilar la intensin \a maniesta de las empresas que integran tanto el holding Chinamex como Real State Dragon Mart, la disque contraparte mexi-cana, de abastecer desde el complejo que se pretende en las cercanas de Cancn tanto al mercado mexicano como a los del Caribe, Centroamrica \ los Estados Unidos, no slo al ma\oreo sino tambin al detalle.

    La nueva posicin del Gobierno mexicano, planteada por don Bruno Ferrari, el entonces secretario de Econo-ma por lo menos hasta el pasado primero de diciembre-, contrasta de manera radical con la que tuviera hace apenas unos pocos meses cuando avalara hasta de manera ilegal (sin cumplir siquiera con los permisos ambientales) la cons-truccin del centro de abasto chino, pro\ecto que desde cualquier punto de vista era nocivo para el pas.

    El susodicho funcionario descubri al fin que Chi-na ha ocasionado enorme afectacin a los intereses de Mxico pues se ha demostrado que el gobierno de ese pas de manera directa transfiere fondos (a Chinamex) mediante donaciones \ condonacin de deuda, lo que es inequitativo en el mercado internacional. Es decir, que el Gobierno de Pekn subsidia a sus disque empresas privadas que operan en el mundo.

    Como colofn a este segmento \ para crecer la galera de ruanes que se hallan tras la citada Real State Dragon Mart -\a gozan del lujo el chino Zhen Li Ye Gon, aquel de copelas o cuello, \ don Juan Carlos Lpez Rodrguez, gerente de la empresa disque mexicana \ no ex funcio-nario aduanero expulsado de Hacienda por corrupto-, se anota el nombre del destacado co\ote Luis Salas Cacho.

    Segn el analista nanciero Alberto Barranco, el su-jeto preside el Grupo Logistic (asesora integral) \ hasta hace poco era vicepresidente ejecutivo del Dragon Mart. Fue coordinador de las campaas polticas de Manuel Clouthier, de Diego Fernndez de Ceballos, \ de Vi-cente Fox Quesada, adems de ser socio del preclaro Manuel Bribiesca Sahagn. Como se ve, tiene todos los mritos para estar en la citada galera.

    Era de esperar que el Gobierno federal se retrajera, pues el pro\ecto de instalar cerca de Puerto Morelos una colosal central de abastos chinos, a slo unas quince millas nuticas de uno de los corredores de carga martima ms grandes del mundo, no iba a serle grato a los gringos, ellos s celosos de proteger su comercio (el ido Gobierno de Feli-pillo tambin, claro, pero sin caer en excesos, que los celos son feo pecado capital).

    Por cierto, \a tocado el tema de los gringos, los prime-ros escarceos entre los presidentes de Mxico \ Estados Uni-dos u\eron cristalinos. El de HaZi dijo al de Atlacomulco: El primer punto de la agenda es que t me llames Barack \ \o te llamar Enrique una tardecita de stas. Pues fjate que, \a en conanza, la guerra entre israelitas \ palestinos me tiene op to the mother, \ A que lobo tan conanzudo.

    Pero vamos a temas ms agradables: un xito result el encuentro entre El Minotauro \ el centauro Quirn con doa Ambrosa, divino licor griego al que, segn eruditos, le falta un grado para ser carne; por desdicha, por gozar tambin del nctar, Ariadna no pudo dar detalles del fes-tn, pero de la talla de ste da cuenta el que en Creta \a no se habla de estas dionisiacas, sino torisiacas, \ que la plebe usa ahora la expresin se puso una de caballo.

    Como buena fiesta, el gape conclu\ con leve zipizape entre los hroes porque el cuadrpedo quiso hacerse del Cordn de Ariadna con que se atara a su alocada amante, la centuride Hylonom, alegando que se trataba de un bonito souvenir, lo que rechaz la due-a por considerar que el lazo sera la perdicin de la casi equina. Razn tuvo, pues el mu\ gan no intent siquiera desasirla de su nueva rienda

    El Minotauro, acorde con su estampa, que no es la de un semidis condescendiente, no dio la razn a ninguno de los querellantes, sino que por igual los envi al Hades antes de ponerse a dormir la cruda, pues a su edad -siete mil aos, meses ms o menos-, los excesos comienzan a pasar facturas \, dijo, acababa l de pagar una \ gorda. Ariadna despidi al centauro dndole por souvenir una paca de alfalfa.

    No se crea que la entrega del bulto de hierba a Quirn fue tomadura de pelo o de crin, en su caso, \a que se le hizo gran regalo. La leguminosa es apreciada desde la an-tigedad por sus cualidades curativas. Su alto contenido de vitamina D \ de calcio, va contra la artritis \ la artrosis; es diurtica \ acta contra los clculos biliares, adems de ser un gran auxiliar para acabar con la anemia.

    Este breviario mdico tiene dos fines. Uno, el des-pedir al centauro padre del arte de la medicina, \ dos, saludar al mdico don Manuel Tac Escalante, no slo por sus propias cualidades, sino tambin porque de al-guien decente ha\ que hablar en este espacio que a veces tiene cariz de fiscala. Se reconoce, con rubor, que ha\ ocasiones en que la misma tiene olor de establo, pero slo si ha\ fiesta en el Laberinto.

    Resulta que el citado galeno fue relecto como pre-sidente del Club de Leones Cancn Turquesa, en nutrida ceremonia en la que asistieron diversos dirigentes leones, entre ellos Jorge Cambranes Mendoza, gobernador del Distrito %8 Mxico de esa asociacin. En la reunin se des-tacaron los varios logros de Tac Escalante al frente del club lantrpico.

    De la calidad tica \ mdica de Tac Escalante no ha de hacer encomio esta columna; que lo hagan los numero-sos pacientes que a diario son atendidos en su consultorio, a muchos de los cuales no slo no se les cobra el servicio, sino que hasta se les obsequia el medicamento. Modesto, lejano a los aspavientos, da a la Medicina un sentido huma-nitario. Hacen falta ms seres as.

    PD: Que Felipillo se va becado a Harvard. En declive la gran Universidad; los pubs, a la alza.

    de

  • 17estosdas03/12/12

    La cosa pblica

    Por Jos Hugo Trejo

    La fuerza mexiquense en el gabinete presidencial

    Centralismo poltico puro, en donde la presencia de Quintana Roo y Yucatn son la excepcin.

    SI YA DE POR S EL GRUPO POLTICO DEL Estado de Mxico mantena una fuerte presencia en el espectro del poder pblico nacional, con la llega-

    da de Enrique Pea Nieto a la Presidencia de la Repblica sern los mexiquenses los que lleven la batuta en casi todos los renglones del Gobierno federal \ los formados en el Instituto Tecnolgico Autnomo de Mxico (ITAM) sern los que continen imponiendo su criterio para la conduccin econmico-nanciera del pas.

    De los principales cargos hasta ahora anunciados \ formalizados dentro del gabi-nete de Pea Nieto, diez de los ms impor-tantes son para personajes oriundos o for-mados polticamente en los ltimos aos en el Estado de Mxico, dos ms se otorgaron a los aliados polticos ms cercanos del nue-vo presidente de Mxico, los hidalguenses Miguel ngel Osorio Chong, en la Secreta-ra de Gobernacin, \ Jess Murillo .aram. Otro fue para una trnsfuga de oposicin, Rosario Robles Garnica, a la que le dieron la Secretara de Desarrollo Social (Sedesol).

    De los Estados perifricos consiguie-ron instalarse en el gabinete presiden-cial peista el exdiputado federal Jorge Carlos Ramrez Marn en la Secretara de la Reforma Agraria (SRA), un cerverista de ltima generacin que representar a los \ucatecos en un organismo fede-ral que ocupara hace 24 aos su maestro en la poltica, Vctor Cervera Pacheco, en el tiempo de la reforma salinista al agro mexicano. El otro es el exgobernador quintanarroense Pedro Joaqun ColdZell, quien fue designado titular de la Secreta-ra de Energa para sumar as una segun-da secretara de Estado a su larga curr-cula como poltico \ servidor pblico.

    Cercanos a Pea Nieto \ metidos en su pro\ecto de mucho tiempo atrs se co-laron en el gabinete como parte del grupo mexiquense el exgobernador de Coahuila, Enrique Martnez \ Martnez, a quien le die-ron la Secretara de Agricultura, Ganadera, Desarrollo Rural, Pesca \ Alimentacin (Sa-garpa), \ el regiomontano Ildelfonso Gua-

    jardo Villarreal, designado secretario de Economa.

    Oriunda del Estado de Guerrero, pero ms que nada representante de la familia del expresidente Carlos Salinas de Gortari, la exdiputada federal Claudia Ruiz-Massieu Salinas fue designada titular de la Secreta-ra de Turismo del Gobierno federal peista que arranc el n de semana pasado.

    El jefe del Estado Ma\or Presiden-cial, el general Roberto Miranda Snchez, es del Estado de Morelos, en tanto que los secretarios de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos =epeda, \ de la Mari-na, almirante Vidal Sobern Saenz, son del Distrito Federal, al igual que la titular de la Secretara de Salud, Mercedes Juan Lpez \ quien seguramente ser el jefe de lo que conocemos hasta ho\ como la Polica Fede-ral Preventiva, Manuel Mondragn \ .alb, quien tuvo un destacado desempeo como responsable de la seguridad pblica en el Gobierno perredista de la ciudad de Mxico.

    El resto de los hombres del gabinete presidencial peista son de la fuerza mexi-quense, que lo mismo controlarn la poltica econmica, la educativa, la energtica \ la ambiental del pas, con Luis Videgara\ Caso en la Secretara de Hacienda; Emilio Lozo-\a en Petrleos Mexicanos, Francisco Rojas en la Comisin Federal de Electricidad; Juan Jos Guerra Abut en la Secretara de Me-dio Ambiente \ Recursos Naturales; Emilio Chua\ffet Chemor en la Secretara de Edu-cacin Pblica; Alfonso Navarrete Prida en la Secretara del Trabajo; Gerardo Ruiz Es-parza en la Secretara de Comunicaciones \ Transportes; \ Jos Antonio Meade en la Secretara de Relaciones Exteriores, entre otros que estn en el crculo de atencin de las prioridades \ los protocolos del Presi-dente Pea Nieto.

    Ahora s pues, la fuerza mexiquense en pleno tom las riendas del pas \ si en seis aos la oposicin no logra conformar un pro\ecto competitivo para el relevo presidencial ser mu\ difcil que el grupo mexiquense desplazado del mximo po-der del pas. de

  • 18 estosdas03/12/12

    Medir los resultados para crearlos

    PraxisFrancesco Zecchino

    TODAS LAS ORGANIZACIONES ESTN ORIENTADAS a la obtencin de resultados, centrndo-se en los conceptos de ecacia, eciencia \ productividad. Pocas, sin embargo, son

    aquellas que cuentan con herramientas adecua-das para medir el desempeo de la organizacin. Para cambiar, para aumentar el nivel de control, es esencial medir, saber dnde estamos para com-prender la distancia que nos separa de los resulta-dos que queremos lograr. A nivel lrico se tiende a considerar como elementos para medir los resul-tados nales. En el caso de una empresa comer-cial, lo ms fcil es medir el desempeo econmi-co: cunto se produce, cunto se vende, cunto se gana. De esta forma se analizan las entradas \ salidas de un proceso, sin tener en cuenta lo que sucede en el ciclo de produccin.

    Hasta que no se consolida una cultura de la medicin es difcil administrar correctamente una empresa. No tener los datos equivale a no enten-der el funcionamiento real, lo que hace imposible implementar estrategias efectivas ncadas en los clculos \ no en la intuicin o la esperanza. La ma\ora de las personas \ de los emprendedores no se dan cuenta que el establecimiento de un sistema integral que mida la actividad de la or-ganizacin es la base para mejorar \ avanzar. El vertiginoso desarrollo industrial \ tecnolgico que la humanidad ha vivido en el ltimo siglo se debe a la capacidad de aplicar el mtodo cientco a la esfera de la produccin: medir con cuidado \ al detalle para determinar la relacin causa-efecto.

    Por ejemplo, en la medicina tradicional, por ms de dos mil aos se ha utilizado la prctica mdica de la sangra para tratar muchos tipos de enfermedades. No fue sino hasta 180 que el m-dico Pierre Louis demostr la inutilidad de esta prctica daina \ perjudicial: la tasa de recupe-

    racin observada en los pacientes tratados con ebotoma no fue superior a los tratados sin ella. Se necesitaron dos mil aos para entender esta evidencia obvia. Si nadie hubiese medido la real ecacia de este tratamiento es probable que los mdicos estaran todava recurriendo a l.

    Los mdicos, qumicos, fsicos e ingenieros han aprendido la leccin. A la comunidad em-presarial -hablamos sobre todo de las pequeas \ medianas empresas- todava le resulta difcil aceptar la importancia de medir \ preere ba-sarse en el sexto sentido \ la intuicin comercial.

    Cules son las cosas importantes de medir?Depender del tipo de organizacin, su vi-

    sin, misin \ estrategia. El objetivo de la organi-zacin es en principio satisfacer las necesidades \ expectativas de los clientes, accionistas, provee-dores, empleados \ colectividad en general. La or-ganizacin deber impulsar un plan de desarrollo coherente \ optimizar los recursos para cumplir con los grupos de inters; crear \ mantener una ventaja comparativa frente a otros competidores con el n de garantizar su supremaca \ su su-pervivencia. Adems de la creacin, produccin \ venta de un servicio, una empresa debe cumplir con la necesidad de satisfacer a todas las partes interesadas.

    Una organizacin debe entonces ser capaz de responder a ciertas preguntas, \ la respues-ta debe basarse en un nmero, algo observado \ medido, \ no slo en lo esperado o imaginado.

    Estamos satisfaciendo a nuestros clien-tes? Sabemos con precisin el comportamiento de compra de nuestros clientes? Cundo, qu \ cmo compran? Sabemos retener a nuestros clientes en el tiempo? Podemos aumentar nues-tra base de clientes? Cun grande es nuestro mercado potencial? Qu cuota de mercado esta-

  • 19estosdas03/12/12

    mos dominando? Somos capaces de innovar? Es efec-tiva nuestra publicidad?

    Somos ecaces?; es decir: estamos logrando los objetivos planteados? Somos ecientes?; o sea: es-tamos logrando los objetivos con base en los recursos presupuestados? Somos excelentes?; es decir: esta-mos consiguiendo los mejores resultados de acuerdo con los recursos disponibles?

    Cun productivos somos? Cul es el costo de la calidad?

    Estamos consolidando \ desarrollando nuestra capacidad organizativa e infraestructural? Estamos mejorando \ promoviendo el desarrollo profesional de los recursos humanos?

    Cul es la utilidad real? Cul es el ujo de efecti-vo disponible para la empresa? Los resultados cumplen con las expectativas de los accionistas?

    estas son las reas principales a considerar \, por supuesto, cada una tendr sus indicadores, mismos que se establecern de acuerdo con la naturaleza del proce-so de produccin \ organizacin.

    Como se ha sealado antes, el objetivo de la me-dicin es reconocer la distancia que nos separa de la consecucin de los resultados previstos. Por lo tanto es necesario tener una imagen completa de la organiza-cin: considerar cmo cada departamento, cada gru-po, cada sector, cada proceso se sitan con respecto a la meta nal. Muchos cometen el error de centrarse slo en una parte del proceso o en el de un solo sector, descuidando los dems. Por ejemplo, trabajar para for-talecer el sector comercial, invirtiendo en la formacin de los vendedores \ en publicidad, pero descuidando

    la calidad de la produccin o la organizacin logstica. El resultado ser contar con vendedores excelentes de productos mediocres.

    Si imaginamos la organizacin como un ejrcito, el general debera asegurarse de que todo el ejrcito est preparado, listo para la batalla \ compacto en la primera lnea. Tener las mejores armas en el almacn o tener los mejores soldados en el frente por s solo no dar resultados extraordinarios.

    Los resultados de la organizacin son el resultado conjunto de los esfuerzos individuales \ de los distin-tos sectores. Como nos ensea la regla bsica sobre la productividad del grupo, la suma de los resultados del grupo es ma\or que la suma de los resultados indivi-duales. Esto signica que un aumento del por ciento de la productividad de cada grupo o sector de organi-zacin, contribuir a un aumento resultante superior al por ciento.

    Invertir o enfocarse slo en un sector de la orga-nizacin servir para aumentar el resultado parcial de este sector, \ se dispersar en el resultado total.

    Implementar un sistema de medicin supone un esfuerzo considerable, pero dar lugar a una mejor comprensin de los procesos organizativos \ servir para orientar la estrategia organizativa basada de ma-nera ecaz en datos slidos. La medicin de los resul-tados no es slo un capricho estadstico, una obsesin matemtica para el control, sino el primer paso en la creacin de los resultados, el inicio del viaje en la auto-pista de la eciencia.

    [email protected]

    de

  • 20 estosdas03/12/12

    Lilia Arellano

    P rfilese

    La semana del rigor del nuevo Gobierno

    Los ltimos minutos de Felipe Caldern y los primeros de Pea nieto

    Lo que los nuevos gobernantes no se preguntan al iniciar

    QU SIGNIFICAR GOBERNAR HASTA EL LTIMO MINU-to? Es un deseo? Se trata de una frase soba-da? Es la intencin de disfrutar de un poder al mximo? Habr quien acompa esa palabrera

    con un autntico deseo de servicio? Yo supongo que, una vez que se analiza la tra\ectoria, puede llegarse a alguna conclusin sobre este dicho, pero cada vez resulta ms difcil encontrarle alguna cuadratura si se mira profundamente el entorno.

    Es esta la primera semana en la que Enrique Pea Nieto sentir el rigor de las demandas, sabr de una agenda que marca solo prioridades de asuntos que le eran desconocidos \ sobre los cuales, suponemos, no tiene la ms mnima experiencia en razn no slo de su edad \ desempeo en la poltica, sino porque lo que ms se desea es que no caiga en la todologa, en esa que lleva a los superpoderosos a dictar instrucciones \ rdenes en materias de las cuales no tienen todo el conocimiento.

    Cul ser el despertar del mexiquense \ cul el de la gaviota? Porque el giro es de 10 grados. Es, sin duda, relevante la gubernatura \ ms de una entidad con las caractersticas del Estado de Mxico, pero \a es-tar conciente de que se domina el futuro de ms de 11 millones de mexicanos, que las decisiones que se tomen impactarn no solo en el suelo que se gobierna sino en otras latitudes, suena verdaderamente impresionante,

    despierta ganas de estar pero tal vez de no ser. Lleg el momento de los guardarropas ambulantes. De trajes, de camisas, de vestidos, peinados \ maquillajes dife-rentes en cada ocasin, para los eventos que habrn de sucederse hora tras hora.

    Ser cmodo despertar, abrir los ojos \ tener enfrente el rostro de un extrao o de una extraa re-lacionando las actividades de los siguientes minutos? Qu tan tranquilizante resultar abrir la puerta de la recmara \ percatarse de que un uniformado ha per-manecido ah durante toda la noche? Se preguntarn si en algn momento no pudo contener la curiosidad \ se asom por entre la cerradura para saber que pasaba en el interior? Se cuestionarn si los ronquidos traspa-saron esa entrada?

    No se si tambin se perder el beso maanero de los hijos o si este \a ha estado ausente desde hace mucho tiempo. Quin sabe si habr tiempo para las charlas, para los juegos, para el convivio familiar. Tal vez la prdida de esos momentos tambin aleje a los gobernantes de la realidad cotidiana. Si sumergirse en los asuntos pblicos los lleve a la deshumanizacin en varios terrenos, tal vez se pierdan muchas costumbres que alimentaban el espritu o las horas de diversin dis-minu\an casi hasta ausentarse o realizarse en un grupo que durante aos tendr que ser el mismo por aquello de las grandes discreciones.

  • 21estosdas03/12/12

    Visto as no debe ser nada fcil sobrellevar la carga de un Gobierno en un pas como el nuestro. Pero es claro que debe tener un sinnmero de satisfacciones de otra manera no estara tan peleado \ se llegara a extre-mos inimaginables para conseguirlo. Ahora que, hemos visto, cada uno, cada sexenio, nos receta que hizo lo mejor que pudo \ eso tampoco me queda mu\ claro, mucho menos pienso que es totalmente cierto porque de haber sido as las grandes riquezas que de siempre han existido en nuestro suelo \ subsuelo hablaran de otro nivel de vida de los ciudadanos. Sera otro el status \ habra grandes diferencias en nuestra relacin con to-dos los que habitan el Continente.

    Ha\ muchas cosas que no tengo claras \ que per-manecen oscuras pese al trato con polticos de diferen-tes estaturas. A stas las une un denominador comn: nunca se preguntan, desde el primer minuto, la primera noche, el primer da, cul ser su registro en la historia de su pas. Ninguno ha logrado responder cmo quiere que se le recuerde, cul ser ese rengln o esa activi-dad o esas determinaciones que permitirn que apa-rezca su nombre \ que permanezca para ejemplo del futuro \ con el reconocimiento del presente.

    Todos quieren gobernar hasta el ltimo minuto \ as, argumentando que le dan cumplimiento a la Le\, se aferran hasta las cero horas del siguiente ciclo. Esos l-timos minutos los ha remarcado como ningn otro Felipe Caldern. Lo mismo gir \ gir por todo el territorio nacio-nal que, sin el menor rubor, inaugur obras inconclusas, o mand iniciativas al Senado o pronunci discursos o se sinti ceniciento. Otros, como Lpez Portillo, lloraron; al-guno ms, Daz Ordaz, mostr una severidad en el rostro

    que lo llev a crticas mucho ms radicales por lo de 198.Miguel de la Madrid no sali por la puerta de atrs

    porque nunca supo donde estaba, ni la puerta ni l; su gran diversin se centraba en las bromas de Ramn Aguirre, en contemplar el robusto cuerpo de Pesqueira \ sonrer porque no pasaba por ninguna escalera \ ni siquiera por las puertas de las casas de inters social. Supongo que tambin esas son formas de disfrutar el poder aunque, como han sido durante las ltimas dca-das, totalmente alejadas de lo que est sucediendo con ese pueblo al que dicen gobernar.

    Si en el primer minuto \a tuvieran previsto lo que debe suceder en el ltimo seguramente no se hablara de gobernar hasta ese momento sino de traspasar el presente, hacerse del futuro, no morir nunca porque se est presente en las enseanzas, en el devenir, en lo que dar certeza a generaciones que \a no se ve-rn. En n, ha\ quienes, con todo \ los poderes que los acompaaron, se conesan precisamente en ese ltimo minuto; en el ms importante tal vez en el existencial.

    Lo invitamos a visitar nuestra pgina ZZZ.li-liaarellano.com en donde podr escuchar los pro-gramas radiofnicos de Estado de los Estados, que se transmiten por Radio 20 de la Cadena Rasa, as como presenciar los programas televisivos peninsu-lares Estado de los Estados \ Fuego Cruzado, que se transmiten por canal 10 de Cancn \ 100 en caja digital, canal 29 de Mrida \ 11 en caja digital, \ canal 9 de Campeche del sistema de cable. Espera-mos tambin sus comentarios en el correo [email protected]\ahoo.com; as tambin en Facebook con (Li-lia Arellano) o tZitter: @Lilia_arellano1. de

  • 22 estosdas03/12/12

    AD-EPHESIOS

    Jos Enrique Velasco

    Dragas y dragones

    EL PROYECTO INCLUYE 500 HECTREAS DE SEL-va pulposa, verde, hogar de venados, tigrillos, tepescuincles, pavos de monte, aves diversas que aqu viven o que mi-

    gran cada ao de distantes parajes \ que han hecho casa en el cedro, la caoba, el ramn, o el zapote, slo por mencionar una parte mnima de esta exuberancia que nos delinea \ nos hace ser lo que somos.

    Maderas de alta estima econmica, puedo decir sangunea, por su belleza, su resistencia \ porque son originales de nuestra regin. Ani-males fabulosos que han acompaado al penin-sular \ al recin llegado que, igualmente, se maravilla con estos compaeros.

    Ac sabemos que toda esta riqueza que est siendo desinstalada, dragada, nos pertenece. Li-bros de historia mexicana sealan -incluidos los de esta postmoderna Secretara de Educacin- que el territorio mexicano es \ ser para usufructo de los mexicanos. Y de sus hijos. Es \ ser patria de cada uno de nosotros. Patria, pter, padre, su-cesin, lnea \ surco de sangre \ tierra.

    Tambin se nos ha dicho, hasta el cansan-cio \ el descubrimiento, que a esta tierra que llamamos madre, un soldado en cada hijo te dio. Y ah estn en rotondas de hombres ilus-tres los prceres \ muertos por la patria que ofrecieron alma, vida \ sombrero para legarnos un mejor futuro. Verborrea insensata, futilidad.

    En esta selva ubrrima se est montando la segunda matriz, es decir, la segunda madre de todos los centros mundiales de distribucin de mercadera \ baratijas chinas. Y si entendemos que la primera madre instalada en Dubi, gener el ao pasado ms de 40 mil millones de dlares para la economa china, ser fcil comprender la avanzada asitica al Estado de Quintana Roo.

    Justo en medio del continente para que el producto barato, novedoso, malhechote pueda llegar rpido al gran mercado latinoamericano sin tener que traerlo desde lejos. Tres mil labo-riosos obreros mu\ bien entrenados (aunque se rumora que son 2 mil administrativos) baja-rn de los barcos para trabajar, vivir \ gozar en grande la mundialmente famosa hospitalidad mexicana. En su gueto \ sin obligaciones con nosotros, sus antriones.

    En este Mxico blando, atoso, se puede todo eso \ ms. Las le\es en materia ambien-

    tal que no se aplican, las exenciones a los im-puestos que estn a la orden del capital, las a\udas o subvenciones al pago de servicios que se dan por sobre entendidas. Por qu no. 2 mil 00 empresas con catlogos de venta al ma-\oreo nos harn la vida ms contenta; habr espectculos de plvora \ dragones en la Plaza Cultural para promover su idiosincrasia \ ten-dremos una moderna terminal martima para permitir el ingreso de miles de toneladas de sus materias primas. Y de sus chucheras. Abajo el Pib \ el Tikinxic \ arriba los rollitos primavera \ el pollo agridulce!

    El desmonte de nuestra selva quintana-rroense comenz sigilosamente hace dos aos \ es de suponer que mu\ pocos saban de esta tala. Ahora, en estos das, los Consejos Coordi-nadores Empresariales del Sureste le enviaron una enrgica protesta a Pea Nieto. La Cana-cintra form un bloque de gobernadores de los Estados de Tabasco, Yucatn, Chiapas, Campe-che, Veracruz \ Tamaulipas para oponerse a los estragos amarillos. Al parecer, todo en vano.

    La Universidad del Caribe, cancunense de pura cepa, llev a cabo un reluciente estudio en el que alerta de los graves daos ecolgicos. Los pobladores de Puerto Morelos, organizados bajo el nombre de Voces Unidas de Puerto Morelos, han repudiado el pro\ecto. Todos te-men que el producto chino desplace al mexica-no, que no ha\a trabajo para los connacionales, adems del enorme perjuicio en contra del deli-cado equilibrio de nuestra selva.

    La desaprobacin general se da en las calles, en los centros de trabajo, en el taxi \ los camiones, en el caf \ los bailaderos. Na-die quiere cambiar riqueza propia \ pura por espejitos, chancletas \ bagatelas. Nos la han aplicado durante 200 aos. No ms.

    Padecemos una grave \ sospechosa desin-formacin en lo que parece ser un mea culpa de funcionarios de todos los niveles de Gobier-no. Por ello se rumora en todos lados que cada vez ha\ ms orientales en nuestras ciudades vestidos de turistas, cada vez ha\ ms restau-rantes chinos \ que, incluso, los perros calleje-ros tienden a desaparecer.

    [email protected]

    de

  • 23estosdas03/12/12

    Emmanuel Martnez

    LA PRESIDENTA HONORARIA DEL SISTEMA PARA EL DESARROLLO INTEGRAL de la Familia (DIF), Mariana =orrilla de %orge, refrend su com-promiso hacia las personas con discapacidad con motivo del Da Mundial de las Personas con Discapacidad efectuado en el

    Centro de Rehabilitacin Integral Municipal (CRIM) en Cozumel.La presidenta honoraria reconoci la labor que realiza todo el

    personal de CRIM en la isla, agradeciendo el apo\o \ trabajo coordi-nado que se efecta entre el DIF municipal \ Estatal, as como tam-bin el inters del Presidente Municipal en las acciones que realiza en benecio de las personas ms necesitadas.

    En esta conmemoracin por el Da Mundial de la Discapaci-dad, la =orrilla de %orge entreg reconocimientos a los padres de familia \ abuelitos que se han entregado a la rehabilitacin plena de sus familiares.

    En compaa del presidente municipal de Cozumel, Aurelio Joaqun Gonzlez; de la presidenta del DIF de Cozumel, %eatriz Gonzlez de Joaqun; de la representante estatal en Cozumel, Georgina Ruiz de Marrufo \ el Diputado local, Fredd\ Marrufo Mar-tin, pintaron una manta alusiva a la fecha \ conmemoracin de las personas con discapacidad.

    =orrilla de %orge destac tambin el incondicional apo\o de su esposo, el gobernador Roberto %orge Angulo, para que los habitan-tes con discapacidad de la entidad tengan una mejor calidad de vida.

    La presidenta honoraria del DIF Estatal apunt que con estas acciones a favor de las personas con discapacidad se da cumpli-miento a los programas que se enmarcan en el Eje Solidario del Plan Quintana Roo, 2011-201 del gobernador Roberto %orge Angulo, donde la familia se ubica en el centro de las polticas pblicas.

    REFRENDA MARIANA ZORRILLA SU COMPROMISO CON LAS PERSONAS DISCAPACITADAS

    de

  • 24 estosdas03/12/12

    De portada

    Javier Ugalde

    SIN TENER VELA EN EL ENTIERRO, MUCHOS TURISTAS Y con ellos la imagen del destino vacacional- se convierten en las principales vctimas de las pugnas cada vez ms frecuentes \ ordinarias

    entre transportistas de Cancn \ la Riviera Ma\a; plei-tos bochornosos que hacen de ese servicio uno de los peor calicados en el mercado turstico internacional, \ que en esa lgica contribu\en a degradar la \a de por s deteriorada competitividad del Caribe mexicano.

    En esa creciente querella de intereses asociada en su origen a la naturaleza clientelar de las organi-zaciones gremiales de transportistas en Quintana Roo \ complicada en la era de la democracia por las perte-nencias \ las liaciones partidistas- las autoridades del ramo intervienen por lo regular segn sus convenien-cias entre los bandos \ se convierten ms en parte del problema que de su solucin.

    Los pleitos entre los transportis-tas de pasajeros en Cancn y la Riviera Maya estn agravndose a niveles peligrosos. Los posesio-narios de permisos federales se encuen-tran enfrentados con los locales, sobre todo con los taxistas. En esta lucha las autoridades estatales de la Secretara de Infraestructura y Transporte (Sintra) no son imparciales y son acusadas de favorecer a los taxistas. De hecho, el encargado de regular el transporte de pasajeros en la zona norte por parte de la Sintra es Nicols Castillo Ceballos, un exlder taxista tan rico como acusado de escasa probidad. Los campos de ba-talla de la guerra de intereses y por los pasajeros de mayor poder adquisitivo, los turistas, son la Zona Hotelera, las carreteras federales y el aeropuerto de Cancn. En este ltimo escenario ya se registr la detencin de indocumenta-dos chinos que eran transportados en una unidad pirata.

    LOS CONFLICTOS DE TURISTAS ENVCOMPETITIVIDAD

  • 25estosdas03/12/12

    Corrupcin

    SIN SOLUCIN POR EL TRANSPORTE VENENAN LA IMAGEN Y LA

    DEL CARIBE MEXICANO

  • 26 estosdas03/12/12

    De portada

    complicar la difcil situacin del mercado turstico local \ a seguir envenenando la fuente de los ingresos esen-ciales de Quintana Roo.

    Los escenarios de la guerra

    La =ona Hotelera, el Aeropuerto Internacional de Cancn \ las carreteras federales son los escenarios de las broncas entre los transportistas de pasajeros no de autobuses forneos de ruta-, \ entre ellos \ las autori-dades encargadas de regularlos.

    Los concesionarios tursticos con placas federales se quejan de que sus unidades son detenidas de forma arbitraria \ de que se les cobran multas cuantiosas \ se les exige el pago de sobornos de hasta 10 mil pesos. Han denunciado que los inspectores suelen detenerlos al momento en que cumplen con algn servicio, lo cual no slo afecta a los operadores de las camionetas, sino tambin a los turistas que transportan, quienes llegan a vivir verdaderos va crucis al verse obligados no slo a perder tiempo \ cambiar de vehculos, sino tambin a tener que pagar doble por un mismo traslado que ter-mina siendo de la peor calidad.

    El sector del transporte en la entidad, en particular el de los sindicatos de taxistas, es un sector expropiado por las maas \ refractario a las fuerzas de la moder-nizacin democrtica \ empresarial, \ es operado por inu\entes liderazgos monoplicos de tradiciones neol-ticas \ multimillonarios haberes, asociados siempre con altos representantes del poder poltico.

    Es un sector dominado por grupos poderosos que privatizan el inters pblico \ acaparan las concesio-nes, las licencias \ los permisos para el usufructo par-ticular de bienes \ servicios estatales en ese segmento de la actividad econmica-, \ de los que forman \ han formado parte legiones de funcionarios que se han pro-movido \ enriquecido con la disposicin \ el uso discre-cional de las autorizaciones propias del sector. En lugar de las contraprestaciones que los dueos de unidades de transporte deben participar al Estado por el uso de esas concesiones, los gremios a los que pertenecen ha-cen socios a los funcionarios.

    Parece evidente que una participacin interesada \ parcial de los servidores pblicos que deben resolver los conictos del transporte, acabar con las disputas, \ po-ner en su lugar a los protagonistas mediante el ejercicio del poder coercitivo del Estado, slo puede contribuir a

    Este tipo de circunstancias ilcitas son tan recurrentes que exhi-ben, en el gran aparador del mundo que constituye la terminal area del destino turstico ms conocido del pas, la intensa co-rrupcin que priva en Mxico y que desacredita la calidad de todo su mercado vacacional.

  • 27estosdas03/12/12

    Corrupcin

    Los otros, los taxistas, con placas locales, se que-jan de que son vctimas de la piratera \ presionan a la autoridad para que evite lo que consideran una compe-tencia desleal, aunque de lo que en realidad se trata es de preservar el prehistrico monopolio en el manejo de los traslados terrestres de turistas en la regin.

    No es un problema nuevo, pero a ltimas fechas las denuncias tanto de un bando como del otro han ido en aumento \ han subido de tono. Slo que en el re-cuento de los daos una de las partes ha salido con un saldo tan desfavorable que la ha llevado a interponer amparos, a acusar ante las instancias jurisdiccionales a funcionarios pblicos corruptos \ parciales, \ a realizar marchas de protesta.

    Todo ha ocurrido a causa de un factor que en efec-to mantiene la balanza cargada hacia un lado: la res-ponsabilidad de regular el transporte en general en la zona norte de Quintana Roo est en manos de uno de los exlderes del Sindicato de Taxistas Andrs Quintana Roo, de Cancn, Nicols Castillo Ceballos, socio en gran escala del organismo donde se enriqueci a manos llenas \ donde fue acusado durante su gestin de toda suer-te de negocios sucios \ de turbias asociaciones clien-telares con el poder poltico del Municipio \ del Estado.

    Su conducta como fun-cionario pblico responsable de hacer valer, desde la Se-cretara de Infraestructura \ Transporte, la normatividad vigente en la entidad sobre transporte pblico de carga \ pasaje ha sido sealada con mltiples acusaciones de corrupcin \ de un ma-nejo parcial de la cartera pblica que ostenta en favor de los taxistas, es decir en favor de s mismo \ de sus intereses en el gremio como el gran propietario de veh-culos de pasajeros que es.

    Pero de la misma for-ma, las autoridades fede-rales encargadas de regu-lar el transporte con per-misos \ concesiones para operar carga \ pasaje en vas \ zonas federales son sealadas de permitir la piratera \ patrocinar la corrupcin.

    Sin embargo, en medio de ambos bandos estn los turistas, los muchos que llegan a padecer la mala fortu-na de estar en el momento equivocado \ en el vehculo equivocado; los que viajan en las unidades que se con-vierten en objeto de operativos de inspectores estatales \ que son obligados a perder su tiempo \ su dinero: a cambiar de transporte \ a tener que pagar de nuevo por un servicio que \a haban pagado, \ que, para colmo, termina siendo de la peor clase.

    Las normas que regulan la activi-dad son asumidas de manera ar-bitraria, es decir con altas dosis de irresponsabilidad, de incompeten-cia y de corrupcin; de modo que las restricciones que tienen los vehculos que operan mediante concesiones es-tatales en reas de competencia fede-ral, y viceversa, no se cumplen.

    El contratiempo parece ser lo de menos para los beneciarios a la mala de los cada vez ms exiguos re-cursos que dejan los turistas, sin importarles el costo estructural irreversible que tiene esa forma de proceder para la imagen del Estado como destino turstico, para el futuro de la actividad econmica \ aun para ellos mis-mos. La experiencia de una sola de esas extorsiones es la promocin ms negativa del Caribe mexicano en el mundo. Porque la corrupcin, como la inseguridad, son los explosivos ms potentes contra los destinos va-cacionales \ las inversiones tursticas ms rentables. Mxico est tipicado como uno de los pases ms co-rruptos del mundo, \ la nocin de esas aberraciones no hace ms que abonar en favor de la conrmacin \ la multiplicacin de tales presunciones.

    Conicto axeMoEl transporte terrestre de pasajeros \ en particular

    el de turistas ha sido desde los inicios de Cancn un problema recurrente \ circular.

  • 28 estosdas03/12/12

    De portada

    Las normas que regulan la actividad son asumi-das de manera arbitraria, es decir con altas dosis de irresponsabilidad, de incompetencia \ de corrupcin; de modo que las restricciones que tienen los vehculos que operan mediante concesiones estatales en reas de competencia federal, \ viceversa, no se cumplen.

    Los taxistas deenden sus zonas de desplazamien-to a capa \ espada, incluso contra los taxis de otras ciudades \ de otros Estados (se calcula que a Cancn llegan unidades de 2 diferentes organizaciones de taxistas de Campeche, de Yucatn, \ de pueblos \ ciu-dades del interior de Quintana Roo); pero cuando salen de sus reas de residencia se arrogan el derecho a po-der operar en zonas federales, si un pasajero les solicita el servicio.

    El contratiempo parece ser lo de menos para los beneficiarios a la mala de los cada vez ms exiguos recursos que dejan los turistas, sin importarles el costo estructu-ral irreversible que tiene esa forma de proceder para la imagen del Estado como destino turstico, para el futuro de la actividad econmica y aun para ellos mismos. La experiencia de una sola de esas extorsiones es la promocin ms negativa del Caribe mexicano en el mundo. Porque la corrupcin, como la inseguridad, son los explosivos ms potentes contra los destinos vacacionales y las inversiones tursticas ms rentables.

    De forma similar proceden los operadores de ve-hculos con placas federales, por lo regular camionetas cerradas \ algunos autobuses, que por requerimientos de los turistas deben operar en zonas que la norma indi-ca que no les corresponden, \ que al desentenderse de la restriccin se convierten en objeto de los ataques de los taxistas locales que los acusan de piratera.

    El aeropuerto, un polvorn

    El Aeropuerto Internacional de Cancn es un rea en la que son constantes los conictos entre transportis-tas terrestres. Ah el control, por razones de seguridad \ de calidad del servicio a los viajeros, ha pretendido ser frreo por parte de las autoridades federales; pero aunque son dos empresas las que pueden transportar a los visitantes que llegan a la terminal area las camio-netas Green Line \ los autobuses ADO-, las acusaciones de piratera son cosa del diario debido a que los hoteles \ las agencias de viajes operan sus propios servicios de transportacin para recibir \ trasladar a sus clientes, lo que ha obligado a establecer medidas burocrticas estrictas con el objeto de evitar que ha\a vehculos que en efecto cometan actos de piratera, es decir que slo lleguen al aeropuerto a cazar viajeros \ no a recoger-los bajo un contrato previo, que es la forma como se permite actuar ah a las transportadoras tursticas.

    Sin embargo, tanto la autoridad encargada de evi-tar que eso ocurra, como algunos operadores, suelen romper con el orden impuesto \ la piratera se instala, cual sucedi a principios de octubre pasado, cuando fue detectada \ detenida, sin contar con el permiso corres-pondiente, una camioneta turstica que lleg al aero-puerto a recoger a un grupo de viajeros que a la pos-tre resultaron ser indocumentados chinos. Ese episo-dio dej al descubierto el uso de unidades piratas para ejercer otra actividad delictiva: el trco de extranjeros ilegales. En ese caso fue detenido el chofer, de nombre Javier Vargas, \ los cinco chinos que transportaba.

    Este tipo de circunstancias ilcitas son tan recu-rrentes que exhiben, en el gran aparador del mundo que constitu\e la terminal area del destino turstico ms conocido del pas, la intensa corrupcin que priva

  • 29estosdas03/12/12

    Corrupcin

    en Mxico \ que desacredita la calidad de todo su mer-cado vacacional.

    El director de la Ocina de Visitantes \ Convencio-nes (OVC) de Cancn, Jess Almaguer Salazar, observa que Cancn no es la nica ciudad donde ocurre este fe-nmeno de corrupcin \ desorganizacin del transporte de pasajeros, pero s que es la ciudad donde se registra con una magnitud ms grande, ms visible \ con ma\or perjuicio para el turismo.

    Precisa que las autoridades de la Secretara de Co-municaciones \ Transportes, as como las de la Polica Federal, son las que deben controlar dicha situacin, aunque cree asimismo que todas las instancias turs-ticas deberan involucrarse, ponerse de acuerdo para implantar un sistema ordenado, \ retirar el mercado de merolicos que daa la imagen \ facilita la entrada de grupos piratas en el aeropuerto cancunense.

    Los abusos de Sintra

    La piratera es el principal argumento que emplean los taxistas \ las autoridades estatales de la Secretara de Infraestructura \ Transporte, la Sintra, para montar los operativos de inspeccin en los que son intercepta-das las unidades con turistas, donde ocurre que mien-tras el chofer es sancionado o extorsionado, los pasa-jeros son bajados de las camionetas \ vueltos a subir a los vehculos legales de los taxistas.

    El conicto del transporte en Cancn ha alcanzado elevados niveles de presin \ corrupcin. Ha\ denuncias del cobro de multas por hasta 0 mil pesos \ sobornos que pueden alcanzar los 10 mil pesos. En las ltimas semanas se han organizado marchas \ se han presentado deman-das por parte de una organizacin que \a se conform de empresas \ propietarios de camionetas de transportacin turstica que cuentan con concesiones federales \ que son los que se dicen afectados por la manera arbitrara de proceder de las autoridades de la Sintra.

    En particular, los miembros de la organizacin de-nominada Transportistas Organizados Unidos de la Rivie-ra (TOUR), conformada por ms de 00 transportadoras tursticas que cuentan con ms de mil unidades, son los que han alzado la voz, \ bajo el mando de Jos %izarro Galvn \a han promovido amparos en contra de las auto-ridades arbitrarias, han presentado demandas en contra de malos funcionarios pblicos, \ \a realizaron una mar-cha el mircoles 21 de noviembre por cntricas calles de Cancn, la cual culmin en las ocinas de la Secretara Estatal de Turismo en esa ciudad, donde se reunieron con el titular de la misma, Juan Carlos Gonzlez.

    Nosotros, explica %izarro Galvn, nos regimos por la Le\ del Autotransporte Federal \ pese a ello Sin-tra pretende aplicar la le\ estatal, que no contempla el transporte turstico, pero nos obliga a acatarla so pena de multarnos o enviar nuestros vehculos al corraln.

    Y aade: Luego de arrinconarnos, nos sugieren que podemos llegar a un acuerdo que nos saldra mucho ms barato que una multa que rebasa los 40 mil pesos, pero que no es menor a mil.

    Relata que en muchas ocasiones son obligados a de-tenerse en la carretera sin motivo aparente, cuando veh-culos de la Sintra les cierran el paso. Los autos que utilizan los inspectores por lo regular no llevan placas \ son adap-tados como patrullas. %ajo el mando de Javier Muza, jefe de inspectores, los trabajadores del Gobierno abren las puertas de las camionetas tipo Suburban, Escalade o Van, exigen a los turistas que desciendan de las unidades \ los obligan a que aborden taxis de Cancn, pertenecientes al Sindicato Andrs Quintana Roo, los cuales llegan junto con las patrullas de la Sintra \ se estacionan detrs de las camionetas para evitar que se muevan.

    Aade que a los turistas, al ser sorprendidos, no les queda ms que aceptar cambiarse de vehculo, \ \a a bordo de los taxis los choferes les exigen que paguen de nuevo por un servicio que \a ha sido contratado \ pagado, \ que ahora adems es peor.

    De acuerdo con los lderes de los transportistas, los abusos son equivalentes a los delitos de privacin ilegal de la libertad, allanamiento de morada \ robo, por lo que preparan las denuncias para que el Minis-terio Pblico tome cartas en el asunto, pues adems de perjudicarlos en su propiedad \ su trabajo, afectan a los turistas \ deterioran la \a de por s desgastada imagen de Cancn, puesto que los visitantes regresan a sus pases de origen deplorando \ comunicando a quien pueden este tipo de experiencias de extorsin de las que son objeto.

    Nicols Castillo, de taxista a funcionario

    A pesar de que quien es considerado como el prin-cipal responsable de estas denuncias \a ha sido deman-dado ante la Secretara de la Funcin Pblica por su nefan-da forma de proceder, \ ha sido solicitada su destitucin como delegado de la Sintra en el norte de Quintana Roo,

  • 30 estosdas03/12/12

    De portada

    Nicols Castillo Ceballos arma que slo hace su trabajo.En entrevista que concedi al peridico Por esto! de

    Quintana Roo, el taxista metido a funcionario niega aco-sar a las transportadoras tursticas \ se dice imparcial.

    Explica que, en efecto, Jos %izarro Galvn les envi una solicitud para poder dar servicio de transporte, pero que la dependencia a su cargo le explic que con la concesin federal no puede hacer el servicio local, cosa que venan ha-ciendo desde hace mucho tiempo \ nadie lo regulaba.

    El funcionario estatal arma que si acoso es pedirles a los empresarios que muestren sus documentos para ve-ricar que estn en orden, entonces s los estn acosando.

    Castillo justica los operativos que se realizan en que los transportistas locales es decir sus socios, los taxistas- se quejan de que son perjudicados por los concesionarios federales.

    Los locales son los que levantan la voz \ quieren hacer una manifestacin, porque ellos de esto viven, \ si empiezan a entrar los transportistas federales les van a quitar el trabajo a los estatales \ ah empiezan los conictos; de hecho los hoteleros se prestan a esta forma de proceder, dice Nicols Castillo.

    De acuerdo a las le\es, dice, ellos no pueden vender los servicios directos, tiene que ser por medio de agencias de viajes o de una operadora; entonces los trabajadores federales estn siendo una competencia desleal para los concesionarios estatales.

    El delegado de Sintra pide que le demuestren que l es quien est mal, pero con pruebas \ con la le\ en la mano. Sintra slo hace su trabajo, pero les incomoda porque se acostumbraron a hacer \ deshacer como ellos queran \ los transportistas han amenazado con pedir mi destitucin, apunta.

    Hoteleros ponen las barbas a remoMar

    Ante el conicto, que se ha agravado, tanto la Aso-ciacin Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) en Can-cn, como la Asociacin de Hoteles de Cancn (AHC), rmaron el pasado 1 de noviembre un convenio me-

    La responsabilidad de regular el transporte en general en la zona norte de Quin-tana Roo est en manos de uno de los exlderes del Sindicato de Taxistas Andrs Quintana Roo, de Cancn, Nicols Castillo Ceballos, socio en gran escala del or-ganismo donde se enriqueci a manos llenas y donde fue acusado durante su gestin de toda suerte de negocios sucios y de turbias asociaciones clientelares con el poder poltico del Municipio y del Estado. Su conducta como funcionario pblico responsa-ble de hacer valer, desde la Secretara de Infraestructura y Transporte, la normativi-dad vigente en la entidad sobre transporte pblico de carga y pasaje ha sido sealada con mltiples acusaciones de corrupcin y de un manejo parcial de la cartera pblica que ostenta en favor de los taxistas, es decir en favor de s mismo y de sus intereses en el gremio como el gran propietario de vehculos de pasajeros que es.

    diante el cual reglamentan el transporte privado de tu-ristas en la zona.

    En conferencia de prensa los presidentes de la AMAV \ de la AHC, Sergio Gonzlez Rubiera \ Rodri-go de la Pea Segura, dieron a conocer que el acuerdo los obliga a evitar el uso de transporte pirata, adems de que se pretende tambin evitar que los promotores de los servicios de transportacin entren a promover sus servicios a los hoteles, lo cual genera el problema adicional de un desorden en los lobb\s, al ocuparse de manera indebida las mesas de hospitalidad destinadas para la atencin de servicios a los turistas.

    En tanto, el titular de Turismo estatal, Juan Carlos Gonzlez, se comprometi con los transportistas fede-rales a actuar de mediador ante las autoridades de la Sintra, a n de que se llegue a un acuerdo en el que sobre todo se cuide al turismo. de

    Castillo

  • 31estosdas03/12/12

    Marisol Huerta

    Un regalo navideo para inversionistas, el Fiscal Cliff

    LA SEMANA QUE TERMIN, LOS INVERSIONISTAS centraron su atencin en las negocia-ciones sobre el denominado Fiscal Cliff, o abismo scal, que es el con-

    junto de ajustes al gasto e incrementos en impuestos que estn programados en Es-tados Unidos para tener lugar el 1 de enero de 201 \ donde es necesario realizar un ajuste, \a que de llegar de la manera como estn predeterminados implicara un me-nor crecimiento para esta economa, aca-rreando consecuencias al crecimiento de la economa mundial.

    Por el momento, la primera economa del mundo tiene en jaque a los inversionis-tas nancieros; \a que no se pueden mover libremente de un mercado a