GEORG JELLINEK-Teoría General del Estado (Cap III-V) (30p) Historia Doctrina Estado.doc

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Caps. III-V

HISTORIA DE LA DOCTRINA DEL ESTADO

La doctrina del Estado es una de las disciplinas ms antiguas. Entre las ciencias que cultivaron los griegos lleg sta a alcanzar una gran preeminencia. Tal preeminencia se debe a la visin que tenan del mundo; para ellos el Estado no era slo una comunidad poltica, sino que lo era tambin religiosa; por esto, para el griego, las ltimas cuestiones morales estaban estrechamente enlazadas con las polticas. No se comprenda en Grecia una comunidad de vida fuera del Estado o autnoma dentro del l. Como los problemas morales superan en inters a los dems, hicieron retroceder a todos ellos, y la doctrina del Estado alcanz por su unin con lo moral, un primer lugar en la investigacin y, conforme con la tendencia prctica de la especulacin tica, busc con preferencia fijar los principios de las acciones polticas. Las noticias que poseemos sobre los comienzos del pensar poltico, nos hace ver cmo los cientficos de esta disciplina se afanaban por hallar una medida, un criterio con que juzgar los hechos, medida que creen encontrar los unos en la Naturaleza y los otros en proposiciones o leyes humanas.

En esta lucha de opiniones, la cuestin que primariamente aparece como objeto de polmicas es cmo se ha de constituir el Estado en relacin con su fin y cul va a ser la situacin del individuo dentro del Estado, se ve claro, pues, que los fundamentos para esta direccin estn dados en la doctrina del Estado, la cual escoge como tema principal la investigacin del tipo ideal de ste. No se pregunta: qu es el Estado?, sino cmo debe ser creado el Estado? Esta es la cuestin primera que nacin ante la necesidad de tener un conocimiento cientfico del mismo. Poseemos fragmentos en que se habla de la construccin de un Estado ideal, y estos fragmentos pertenecen a pensadores que no sufrieron el influjo de Scrates, como Paleas de Calcedonia y Carondas de Mileto. En la poca de esplendor de la filosofa griega, llega a ser objeto favorito de la especulacin poltica la idea del Estado perfecto. Donde ms claramente se advierte esto es en Platn, cuyas ms grandes obras polticas estn consagradas a la descripcin del Estado ideal y del que se aproxima ms a l. Segn la disposicin del sistema de Aristteles, el fin ltimo de la investigacin de las ciencias del Estado est constituido por el conocimiento del mejor Estado; y es ms, conocer el Estado que mejor realice su propio fin es el objetivo ms digno que puede proponerse el conocimiento prctico.

En las escuelas post-aristotlicas, aun en los ltimos retoos, contina viva esta tendencia ntima, conforme a la cual queda relegado el inters terico del conocimiento poltico y sustituido por un inters prctico orientado a la proteccin del individuo. Siguiendo por este camino vuelve a renacer, como tema preferente, la preocupacin por el Estado ideal. Cmo debe organizarse el Estado de modo que el sabio pueda tomar parte en l? Esta es la cuestin poltica principal de la ciencia post-aristotlica del Estado.

Junto a esta especulacin acerca del tipo ideal del Estado, va ganando lugar otra direccin que se ocupa de la realidad del mismo. Para ella lo ideal no puede conocerse sino por su oposicin con lo real. La realidad con sus faltas debe aparecer viva a los ojos del que investiga; slo mediante la crtica de aqulla es posible una modificacin en las instituciones. Dicha crtica, no muy sistemtica ni metdica, era una produccin natural en el rico desenvolvimiento de la vida publica ateniense. Especialmente los sofistas, no slo hicieron una crtica sagaz, penetrante, sino que desarrollaron una teora del Estado real. Muchas de las cosas atribuidas a Platn o a Aristteles acerca de la doctrina del Estado, proceden tal vez de poca anterior; pero desgraciadamente conservamos muy pocos fragmentos de la literatura poltica de aquellos tiempos .

Hay en Platn infinidad de observaciones sobre el Estado tal cual es y de sus transformaciones; de un modo ms enrgico y rico en consecuencias se encuentra dicho todo esto en Aristteles, quien intenta construir las ciencias prcticas sobre la base de una investigacin de lo real y considera esta investigacin como una preparacin previa indispensable para la solucin de las ms elevadas cuestiones prcticas; por eso es l el creador de la doctrina sistemtica de la ciencia del Estado, la cual, para l, ocupa un lugar en cuanto ciencia terica, junto a la Poltica prctica, que se propone realizar un Estado siempre mejor que el precedente. Aristteles determina cules son fundamentalmente los Tipos empricos de Estados de aquel entonces, y fija la subdivisin de los mismos, sin olvidar los efectos de los factores individuales; y no slo precisa los Tipos reales, sino los Tipos dinmicos, funcionales, aquellos con arreglo a los cuales tiene lugar el proceso de la vida de los Estados. La vida de stos es, pues, considerada desde un punto de vista teleolgico, gracias a lo cual quedan puestos los fundamentos para una Poltica realista con carcter cientfico. Las disciplinas particulares de la teora del Estado no estaban diferenciadas, sino que, por el contrario, todos los modos de considerar la doctrina del Estado estaban fundidos en la Poltica. Esta palabra significa en griego doctrina acerca de la Polis, y no puede identificarse, por consiguiente, con el trmino moderno Poltica, sino que debe traducirse por Ciencia del Estado.

Existen en la literatura antigua algunas investigaciones sobre la doctrina del Estado que se podran incluir en la historia de ste; as, por ejemplo, el ensayo sobre la doctrina del Estado de Polybio, que a la postre no es sino una apologa del Estado romano y algunas observaciones de Cicern, tomadas las ms de ellas de la literatura griega, sobre el Estado y sus formas.

La literatura cristiana de la Edad Media est muy distanciada de una doctrina cientfica del Estado. De un modo ms acentuado an que en la antigedad, se nota en esta poca la preocupacin de que lo digno de valor para el saber consiste en el estudio de lo que debe ser, no de lo que es. Las relaciones polticas reales y la construccin del mundo del Estado de aquel entonces, a tal punto quedaban fuera de las preocupaciones de aquellos tiempos, que poco o nada se nos dice de las instituciones de esta poca. Lo nico estimado por los hombres de entonces eran aquellas cuestiones jurdicas o polticas que hacan eferencia a la relacin entre el poder temporal y el espiritual. Las variaciones que se advierten en los conceptos son modificaciones hechas sobre los mismos que la antigedad hubo de legarles, llevadas a cabo de modo que encajasen con la visin cristiana del mundo; a esto se une el influjo del Derecho Romano, nunca enteramente muerto y que pas a ser de dominio general por mediacin de los legistas. El que no se formase una ciencia substantiva del Estado se debi a la falta de existencia de Estados mutua y oficialmente reconocidos. El antiguo Imperio Romano continu organizado en la Edad Media con la misma forma de imperio mundial, y tuvo como directores al Emperador y el papa; mas los miembros particulares de este Imperio no fueron considerados como Estados en el pleno sentido de este concepto. Por todas estas razones se explica que tenga la Edad Media una literatura muy rica en cuestiones polticas y sumamente pobre cuando se trata de hallar investigaciones y resultados sobre ciencia terica del Estado.

Independientemente de esta literatura nace una nueva, la de la Jurisprudencia, la cual, por su naturaleza misma, hace referencia a las formas reales de la vida; pero le falta partir de un concepto claro del Estado fundado en las relaciones positivas. Quiso servirse para esto del concepto Corporacin tan desenvuelto en aquella poca dentro y fuera de la Iglesia. La teora romanista y cannica de la Corporacin cuya importancia y significacin en la historia de la doctrina del Estado ha puesto de manifiesto Gierke contiene puntos de vista profundos que slo ms tarde en la teora del Estado hubieron de desenvolverse al hacerse sta independiente. Dicha Teora de la Corporacin llega a producir una completa revolucin en los problemas tericos de la ciencia del Estado. En la antigedad y en la literatura escolstica, basada toda esta ltima en la doctrina antigua, se considera al Estado en ltimo trmino, como un ideal a realizar; por tanto, las especulaciones sobre ciencias del Estado convertanse en investigaciones polticas. Pero se prepara adems una visin del Estado la cual lo reconoce esencialmente como una creacin jurdica, y de este modo la doctrina del Estado llega a ser considerada como una parte de la ciencia del Derecho, pensamiento bien ajeno a la antigedad. Aun cuando el jus publicum fue conocido y reconocido como doctrina substantiva en el Derecho Romano, le falt a la literatura jurdica de ese pueblo la investigacin sobre el status republicae, al cual se refera aquel Derecho.

Los griegos, por el contrario, llegaron a concebir el Derecho en lo que ste tiene de peculiar; de aqu que les faltase por completo un conocimiento del Estado en su aspecto jurdico. La unin de la doctrina del Estado con la jurisprudencia, ha llegado a ser en los tiempos modernos de extraordinaria importancia para la evolucin de la Ciencia Terica del Estado.

La poca que comienza con el renacimiento y la reforma, principia con investigaciones de ndole poltica. La disolucin del mundo medieval, dej rotas, o quebrantadas al menos, las autoridades existentes. En vez de la unidad del imperio de la Edad Media, se constituye una variedad de Estados conscientes de la independencia. De aqu naci el impulso para considerar estas nuevas formaciones, su valor y las condiciones de conservacin, y esto plante a su vez temas de naturaleza terica.

Respondiendo a esta serie de cuestiones, aparece una literatura poltica, a la cabeza de la cual se encuentran las obras de Maquiavelo, y an ms especialmente las de Juan