HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA 10 / LA FENOMENOLOGÍA: HUSSERL

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En 1900 Husserl publicó una obra llamada “Investigaciones lógicas”: con ella se iniciaba una importante tradición en la filosofía del siglo XX denominada “fenomenología”, dedicada al estudio sistemático de las vivencias de la conciencia.

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  • 1. . HISTORIA DE LA FILOSOFA CONTEMPORNEA MOVIMIENTOS DE PENSAMIENTO DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES EDMUND HUSSERL

2. PRESENTACIN NDICE CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX PARTE II CAPTULO 8 FILSOFOS ESPAOLES HERMENUTICA CAPTULO 9 CAPTULO 10 CAPTULO 11 CAPTULO 12 CAPTULO 13 CAPTULO 14 HEIDEGGER NEOESTRUCTURALISMO Y POSTMODERNIDAD DELEUZE FILOSOFA DEL LENGUAJE MOORE RUSSELL WITTGENSTEIN POPPER KUHN FEYERABEND FENOMENOLOGA HUSSERL FILOSOFA DE LA CIENCIA C. VIENA ESCUELA DE FRANKFURT HORKHEIMER ADORNO HABERMAS FOUCAULT DERRIDA UNAMUNO ORTEGA Y GASSET ZAMBRANO ANEXO APNDICE REFERENCIAS GLOSARIO FIGURAS 3. . . .. QUINES FUERON LOS PROTAGONISTAS DE LA FILOSOFA CONTEMPORNEA? . MICHEL FOUCAULT MARA ZAMBRANO DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES . . GEORGE E. MOORE KARL POPPER .. . BERTRAND RUSSELL . ORTEGA Y GASSET . MIGUEL DE UNAMUNO JACQUES DERRIDA . GILLES DELEUZE . THEODOR W. ADORNO . JNGER HABERMAS . MAX HORKHEIMER . HERBERT MARCUSE .. HANS-GEORG GADAMER MARTIN HEIDEGGER . EDMUND HUSSERL PAUL FEYERABEND . THOMAS KUHN . LUDWIG WITTGENSTEIN . MORITZ SCHLICK . OTTO NEURATH . 4. . Tema 10: La fenomenologa: Husserl En 1900 Husserl public una obra llamada Investigaciones lgicas: con ella se iniciaba una importante tradicin en la filosofa del siglo XX denominada fenomenologa, dedicada al estudio sistemtico de las vivencias de la conciencia. EPOKH . EDMUND HUSSERL DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES 5. CORRIENTES FILOSFICAS SIGLO XX PARTE II . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES FENOMENOLOGA 6. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 1. Contexto terico del proyecto husserliano 1.1. La vuelta a una teora del conocimiento como epistemologa 1.2. El objeto de la fenomenologa trascendental 2. Precedentes que configuran la fenomenologa trascendental 2.1. La actitud crtica de Descartes 2.2. El trascendentalismo kantiano 2.3. Discusin con el psicologismo en las Investigaciones lgicas 2.3.1. La defensa de lo verdadero en s 2.3.2. Los prejuicios del psicologismo 3. La bsqueda de objetividad 3.1. Fenmeno, yo trascendental y su correlacin 3.1.1. Qu es el fenmeno 3.1.2. Qu se entiende por yo trascendental 3.2. El mtodo fenomenolgico 3.2.1. La epokh 3.2.2. La reduccin 3.3. La posibilidad de la filosofa como ciencia 3.4. La intencionalidad como estructura de la conciencia 3.5. La conciencia como unidad notico-noemtica 3.5.1. La noesis 3.5.2. El noema 3.6. Modos de conciencia que pueden constituir un saber absoluto 3.6.1. Intuicin de esencias y Erfllung 3.6.2. El nuevo saber absoluto: la filosofa como fenomenologa Textos de Husserl: La actitud fenomenolgica La epokh La intuicin de esencias Ciencias de hechos y de esenciasDON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES 7. 1. CONTEXTO TERICO DEL PROYECTO HUSSERLIANO 1.1. La vuelta a una teora del conocimiento como epistemologa Lo propio de la filosofa moderna fue el desarrollo del mtodo cientfico y la aplicacin de sus resultados al desarrollo de la tcnica y de la industria. Ante esta evolucin, el pensamiento de Hegel representaba un elemento de discontinuidad, pues subordinaba decididamente la racionalidad analtica, empirista, tcnica y lgica a una razn ms amplia, y restableca una serie de filosofemas que la ciencia moderna rechazaba: finalismo en la naturaleza, correspondencia de realidad y razn, primaca de un saber discursivo y dialctico sobre el saber lgico-matemtico, valoracin del lenguaje natural como fuente de verdad y de ciencia, relacin terica y no operatoria con lo real material, etc. En resumen, Hegel es visto como directo continuador del ideal terico de la filosofa tradicional. Su filosofa de la naturaleza tiene por objeto el reconocimiento de la razn y de la finalidad que operan en la naturaleza. Por tanto, subordina netamente la ciencia de la naturaleza mecanicista-causal (de inspiracin newtoniano- galileana) a esta filosofa finalista de la naturaleza, ms cercana a la fsica aristotlica que a la moderna. La explicacin por las causas finales se impone en ella a la explicacin por las causas eficientes, que no expone el sentido de los fenmenos. En este contexto, tras el fugaz apogeo del hegelianismo, empiezan a hacerse valer con fuerza los argumentos, intereses y designios del naciente positivismo franco-alemn. Contra la especulacin dialctica de los epgonos de Kant, la posicin privilegiada de las ciencias naturales exactas se reafirma slidamente y, desde ella, el intento de extender sus mtodos a las ciencias histricas y de la cultura. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL HUSSERL 8. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Fue en este ambiente antihegeliano, antimetafisico, positivista, de reduccin de la filosofa a mero instrumento de elaboracin del mtodo y de restablecimiento de la unidad del dominio de lo cientfico, en el que prendi la consigna vuelta a Kant (Zurck nach Kant), lanzada por Otto Liebmann, secundada de inmediato por cientficos como Helmholtz y Zllner, y desarrollada propiamente por el neokantismo oficial de las Escuelas de Marburgo y Badn. Del criticismo kantiano satisfaca a las nuevas exigencias intelectuales la delimitacin que lleva a cabo del conocimiento cientfico y su consecuente y eficaz refutacin de toda metafsica con pretensiones cientficas; no tanto ya las dimensiones moral y teleolgica de ese criticismo que se ven reducidas, por algunos de estos primeros conversos neokantianos, a puro lastre del espritu conservador de un pietista recalcitrante. En definitiva, a causa de este despertar en el seno del debate hegelianismo-positivismo, la recepcin contempornea del criticismo kantiano comienza condicionada por la tendencia a la reduccin epistemolgica y el nfasis en la vinculacin de la teora del conocimiento al faktum de la ciencia natural exacta. Es curioso comprobar cmo las posiciones antimetafsicas de la mayora de los neokantianos determinaron, a la larga, la recada en posiciones idealistas a fuerza de temer el salto a la realidad. Esto fue lo que le sucedi, en definitiva, a la Fenomenologa de Husserl, la cual, preocupada en conservar la virginidad gnoseologica del sujeto, no logr satisfacer su aspiracin inicial de llegar a la cosa misma sin el recurso de la descripcin ontolgica. De modo que, en ms de una ocasin, la problematica constitucin del objeto no se consigue ms que en virtud de una especie de partenognesis de las ideas. En Kant, el desarrollo de su crtica del conocimiento se despliega ms desde una intencin preventiva en relacin a las pretensiones de la metafsica que propiamente eliminatoria. Lo en s de la naturaleza se pierde y esto pudiera parecer un idealismo en el que a la razn se le confiere un poder, si no creador s constructor. Kant respondera que esto es un idealismo trascendental y, por consiguiente, para l, un realismo, y que a esta posicin llega no por darle demasiadas prerrogativas al entendimiento, sino por sealarle unos lmites muy rigurosos. 9. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Es lo que se concluye cuando se afronta, desde esta perspectiva, la cuestin del sujeto trascendental, en la que tanto insistir Husserl. Para Kant, el sujeto aporta el patrn de acuerdo con el cual se configura el objeto de conocimiento a partir del material de las impresiones. Para ello debe tener una estructura formal, es decir, ha de disponer de formas puras a priori de organizacin y conformacin de los datos aportados por la sensibilidad. Queda, ciertamente, por aclarar la cuestin del origen de esas estructuras. En este sentido, fue el desarrollo de las geometras no eucldeas el que determin el nfasis de la Fenomenologa en lo trascendental. Pues ese desarrollo significaba la liquidacin de la creencia kantiana en una forma universal y nica de espacio, es decir, significaba el hundimiento del innatismo como explicacin del origen de las estructuras elementales del sujeto. Esto condujo a ciertos intrpretes a postular un origen psicofisiolgico, mientras que los datos cientficos parecen exigir ms bien la hiptesis que establece orgenes de naturaleza histrico-social. Por otra parte, tanto dentro mismo del neokantismo (G. Martin, H. Heimsoeth, M. Heidegger), como tambin fuera (L. Goldmann), los aspectos metafsicos, ticos y antropolgicos del kantismo comienzan a ser subrayados, con lo que la comprensin de Kant va adquiriendo mayor amplitud e independencia. En este sentido, la continuacin de este condicionante positivista va a encontrar su prolongacin natural en la rica e influyente sucesin de lecturas de Kant como clsico precedente de lo que vagamente cabra llamar movimiento analtico, concepcin contempornea de la filosofa que ve en sta una actividad crtica de control de los mtodos del conocimiento, y no una actividad constructiva de sistemas o de visiones del mundo. Desde este punto de vista, que Kant sea el filsofo ms importante en teora del conocimiento no equivale a identificarlo como padre y fundador de la teora de la ciencia. La diferencia es importante, y atae, sobre todo, a la comprensin del significado histrico de la obra de Kant. Porque, dejando a un lado la cuestin de si lo ms vlido, lo ms fecundo del criticismo kantiano, es o no lo ms ortodoxo, el movimiento analtico, como estudio de aspectos particulares del conocimiento, que no pretende sentar afirmaciones generales acerca de la naturaleza de todo saber, no tiene reparo alguno en instrumentalizar para ello a Kant. 10. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 1.2. El objeto de la fenomenologa trascendental Husserl estuvo animado siempre por el propsito explcito de hacer de la filosofa una ciencia absolutamente rigurosa, desprovista de hiptesis, de prejuicios y de presupuestos. Hasta ahora en filosofa todo ha sido cuestin de puntos de vista, de opiniones discutibles sin fin, debido ello, por una parte, a que fundaba su pretendida validez absoluta en algo que no la tiene, en los hechos, y, por otra, a que los conocimientos que de ellos se tenan no se justificaban como objetiva y universalmente vlidos. La ciencia estricta, que Husserl pretende, ha de proporcionar un conocimiento absoluto y ste slo puede ser tal si rene dos condiciones: Que recaiga sobre un objeto que est al alcance de todos sin discusin. Este objeto es lo que Husserl llamar fenmeno; Que los conocimientos que sobre ese objeto se vayan teniendo se fundamenten en un principio absolutamente vlido en s mismo que sea la fuente de la objetividad intersubjetiva. Ser, para Husserl, el yo trascendental. As pues, el intento omniabarcante de la obra de Husserl de hacer de la filosofa una ciencia absolutamente rigurosa le lleva a la tarea vertebral de configurar un mtodo o procedimiento en orden a realizar una doble tarea: En primer lugar, reducir todo el mbito de las cosas, el mundo entero toda realidad, a aquel tipo de objeto postulado como nico sobre el que puede versar un saber absoluto, es decir, el fenmeno (reduccin fenomenolgica); En segundo lugar, fundamentar ese saber en el yo trascendental, originante de la objetividad (reduccin trascendental), y determinar el modo en el que, a partir de esta fundamentacin, se constituye ese saber absoluto (problema de la constitucin trascendental del conocimiento). 11. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Con razn se ha dicho, pues, que la Fenomenologa parece, ante todo, un mtodo, y que lo que no es mtodo en ella es metognico, o sea, que emana del mtodo. Porque, si lo que se busca es hacer de la filosofa una ciencia, ello implica que su saber deber ser un saber absoluto. Y un saber absoluto se produce tan slo: (1) Cuando el objeto sobre el que recae posee una evidencia indiscutible, y (2) Cuando sobre ese objeto se vayan teniendo conocimientos justificados con plena evidencia por la propia ndole de l. Este conocimiento ha de estar logrado justificadamente desde m mismo. Filosofa ser entonces el conjunto de las verdades que el yo va fundamentando. 12. 2. PRECEDENTES QUE CONFIGURAN LA FENOMENOLOGA TRASCENDENTAL 2.1. La actitud crtica de Descartes La filosofa trascendental, entendida como fenomenologa, es la novedad que introduce Husserl. Ahora bien, la filosofa de la objetividad, como tendencia a buscar la fundamentacin y justificacin de la objetividad en el sujeto, viene configurndose ya desde Descartes. Descartes inicia la actitud crtica de fundamentar todo conocimiento partiendo del yo cogitante como primera e indudable verdad. Pero este yo, este sujeto sustancial, no es sino el alma espiritual y pensante de cada uno, que no puede fundamentar un conocimiento objetivo con validez universal. Por eso Descartes necesit extrapolar a Dios el ltimo fundamento de la validez universal del conocimiento. El cogito cartesiano est todava en el plano de lo psicolgico; no constituye un punto de arranque absolutamente vlido, pues es el cogito de un yo psquico no de un yo trascendental. Husserl trascendentalizar este cogito porque trascendentalizar previamente al sujeto cuyo acto es el cogito. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL HUSSERL 13. . .. DESCARTES Y HUSSERL . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Husserl, como Descartes, considera que el objeto de la filosofa debe ser alcanzar un saber absolutamente cierto e indiscutible. Y coincide tambin con l en que, para ello, es preciso recurrir a la reflexin crtica. Pero, cul es el mtodo para alcanzar ste conocimiento absoluto?: para ambos, dejar toda verdad en suspenso y quedarnos slo con el yo. Como ense Descartes, a partir del yo hay que ir fundamentando toda verdad. Descartes y Husserl coinciden, pues, en el punto de arranque: la primera verdad, indudable, es el ego cogitans. Toda posible verdad ser una operacin de ese yo. Pero difieren en que Descartes va de la cogitatio al yo emprico (pienso, luego existo). O sea, busca una realidad que no ha encontrado en ninguna otra cogitatio suya. El ego de Descartes es un existente, real. Husserl, en cambio, dice: Todo pensamiento tiene un objeto un cogitatum (Ego cogito cogitatum). Por tanto, el objeto sobre que Husserl va a filosofar, el cogitatum, ser el fenmeno. El mtodo, la operacin del yo por la que todo va a ser reducido a la condicin de objeto cogitado, no ser la duda, sino la reduccin fenomenolgica. TEXTO 2 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL DESCARTES 14. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL En cualquier caso, la referencia de la fenomenologa al pensamiento de Descartes es clara. La metafsica clsica pretenda explicar la realidad del mundo mediante una causa trascendente. Esta causa, si algo hemos de saber de ella, necesitara manifestarse en una conciencia, cosa que no ocurre. En cualquier caso, la funcin de la fenomenologa no consiste en explicar el mundo a partir de esa causa, sino tan slo prender lo que es. La fenomenologa no explica nada, por la razn de que toda explicacin es interna al mundo, y la fenomenologa trasciende el mundo entero, no para salir de l, sino para quedarse en l viendo cmo se nos manifiesta. 2.2. El trascendentalismo kantiano En el empirismo ingls se disuelve este sujeto cognoscente que queda reducido al puro fluir de las percepciones e ideas. Frente a esta situacin, Kant supone un avance decisivo. Tras la aportacin de Descartes, no tiene sentido un intento de validacin objetiva desde el ngulo del objeto trascendente; hay que acometerla desde el sujeto. Pero tampoco cabe recurrir a una reconstruccin ontolgica del sujeto, pues la ontologa tradicional haba quedado definitivamente refutada pensaba Kant por el empirismo ingls. Slo quedaba entonces intentar la reconstruccin del sujeto fundante desde una lgica trascendental, es decir, desde una teora de los elementos o principios a priori que, siendo independientes de la experiencia, le proporcionan su fundamento objetivo. De Kant dar Husserl por absolutamente vlida esta reduccin de la conciencia emprica a la conciencia trascendental. Sin embargo, considerar que Kant se ha quedado a medio camino. Le impidieron alcanzar la meta los elementos dogmticos conservados en su sistema, como por ejemplo, la cosa en-s, y la intromisin dentro de su trascendentalismo de elementos que Husserl califica de mticos o semi-miticos como la apercepcin trascendental o los estratos apriricos. A juicio de Husserl, el mayor dogmatismo de Kant es la concesin de validez absoluta a la ciencia fisico- matemtica. Tambin ella, como veremos, ha de caer bajo la epokh, pues sus vivencias no son absolutas sino que dejan siempre un trasfondo de no-evidencia. Por eso Kant poda limitar la tarea de su filosofa a explicar y justificar slo el como, dando por justificado el qu, considerado como un hecho del que hay que partir. 15. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Para Husserl hay que justificar tambin, y primeramente, el qu. Es ms, la fenomenologa trascendental tendr que justificar toda experiencia objetiva del mundo, trtese o no de una experiencia cientfica. Pero, adems, hay otra diferencia notable entre Kant y Husserl. Kant busca las condiciones de inteligibilidad de los objetos, condiciones que son la forma misma del entendimiento humano (el sujeto trascendental). Este sujeto trascendental de Kant es un sujeto interno al mundo. Dentro del mundo y frente a las cosas es desde donde adquiere su rango central y fundante. Y este rango central del ego, de la conciencia, consiste para Kant en que el yo conforma al objeto en tanto que objeto. En Husserl. el sujeto queda sometido a reduccin fenomenolgica, y la conciencia no conforma aquello sobre lo que recae. La reduccin toma al mundo y la vida natural del hombre y las deja intactas en su contenido. Slo suspende la creencia en su realidad. La conciencia no hace al objeto, sino que slo lo tiene como algo manifestado, de suerte que slo en cuanto manifiesto en m muestra el objeto aquello que es. Por la reduccin ascendemos, trascendemos del yo mundano a un ego puro en pura correlacin con su objeto en cuanto fenmeno. No son dos yos, sino uno mismo y unas mismas cosas vividas en dos actitudes distintas: la natural y la reducida. 2.3. La discusin con el psicologismo en las Investigaciones lgicas Tanto el dogmatismo racionalista como el escepticismo empirista, son, para Husserl, consecuencia de un psicologismo gnoseolgico del sujeto cognoscente. Como condicin indispensable para la constitucin de un mtodo vlido y una fenomenologa trascendental con valor absoluto, se hace preciso refutar el psicologismo. La refutacin del psicologismo viene pues exigida en Husserl ante la necesidad de fundar la objetividad del conocimiento desde una lgica trascendental. Para Husserl es preciso mostrar que las leyes lgicas son leyes lgicas puras, trascendentales, procedentes de un supuesto mundo inteligible, pero de ningn modo empricas. Ya en sus Investigaciones lgicas, Husserl defiende la nocin de lgica pura como ciencia de los principios apriorsticos contra el psicologismo, que no considera necesario el reconocimiento de una disciplina (normativa) de tal naturaleza. Para el psicologismo, pensar y conocer son sucesos psquicos; la lgica se basa en la psicologa. 16. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 2.3.1. La defensa de lo verdadero en s Husserl rebate el psicologismo con los siguientes argumentos: (1) La psicologa es ciencia de hechos. Las leyes establecidas por este tipo de ciencias representan meramente enunciados con una regularidad aproximada. A esto se contrapone la total exactitud de los principios lgicos. Quien quiera ver las leyes lgicas como leyes psquicas ha de aceptar la induccin como el procedimiento por el que son obtenidas. Los principios lgicos seran entonces conjeturas. Pero esto entra en contradiccin con su evidencia apodctica. (2) El psicologismo conduce a un relativismo escptico, pues, si las leyes lgicas son leyes psquicas, entonces cabe la posibilidad de distintos pensamientos con distintas leyes lgicas. Con ello, si admitimos la posibilidad de seres pensantes de otra especie, sera verdadero para ellos lo que, segn las leyes de su pensamiento, apareciera como verdadero. As, un mismo contenido de juicio podra ser verdadero para una especie y falso para otra. No se puede exclusivizar lo verdadero-para-m y excluir lo verdadero-en-s. 17. . .. LA CRTICA DE HUSSERL AL PSICOLOGISMO . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Pero no son los nmeros, preguntamos, lo que son, lo mismo si los formamos que si no los formamos? Cierto, la operacin de contar la llevo yo a cabo, yo formo mis representaciones numricas al ir aadiendo uno a uno. Estas representaciones numricas son ahora stas, y, aunque las forme una segunda vez iguales, estas ltimas son otras. En este sentido no hay temporalmente ninguna o hay temporalmente muchas, tantas como se quiera representaciones numricas de un mismo nmero. Pero justo con esto hemos hecho una distincin (y cmo podramos evitarla); la representacin numrica no es el nmero mismo no es el dos, este miembro nico de la serie de los nmeros, que, como todos los miembros de esta serie, es un ser intemporal. Llamarlo un producto psquico es, pues, un contrasentido, es pecar contra el sentido del lenguaje aritmtico, que es perfectamente claro de validez susceptible de ser vista con evidencia intelectual en todo momento o anterior a todas las teoras. Si los conceptos son productos psquicos, entonces cosas tales como los nmeros puros no son conceptos. Pero si son conceptos, entonces los conceptos no son productos psquicos. TEXTO 3 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Ideas relativas a una fenomenologa pura y una filosofa fenomenolgica, 22, trad. J. Gaos, FCE, Mxico 1949, pp. 55- 56 18. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 2.3.2. Los prejuicios del psicologismo Al mismo tiempo, Husserl pone de manifiesto los siguientes prejuicios del psicologismo: (1) El primer prejuicio dice que todas las prescripciones que regulan el pensamiento tienen que estar fundadas psicolgicamente. El falso supuesto de esta afirmacin es la hiptesis de que todas las leyes lgicas son normativas. Ahora bien, las leyes lgicas no se refieren ni en forma normativa ni de cualquier otro modo a sucesos reales (proceso por el que se produce el pensamiento), sino exclusivamente a contenidos ideales. La lgica parte del contenido objetivo de una ciencia, prescinde de su contenido especfico y slo le interesa aquello que pertenece a la esfera universal de la verdad en general, a los principios en s, etc. Slo las conexiones intemporales, ideales y universales de las esencias constituyen los objetos de la lgica pura, nunca sucesos individuales y temporales. (2) Otro prejuicio est representado por la creencia de que tenemos que ver a la lgica en conexin siempre con representaciones, juicios, conclusiones, etc. que, sin duda, son fenmenos psquicos. Pero ya la analoga de la lgica y la matemtica muestra que esta idea no es exacta, (la lgica que opera de forma simbolizada es buena prueba de ello). En la lgica se consideran los juicios como unidades ideales de significacin. Por eso hay que distinguir cuidadosamente entre ciencias reales y ciencias ideales. La lgica estar, claro est, entre estas ltimas, pues slo la conexin lgica puede dar a una ciencia el carcter de totalidad. (3) Un tercer prejuicio parte del hecho de que la verdad del juicio slo se conoce en caso de evidencia. Sin embargo se entiende por evidencia un peculiar sentimiento interno de la necesidad del pensamiento. La lgica sera psicologa de la evidencia. Ahora bien, la evidencia como sentimiento no es sino aquella vivencia en la que el que juzga comprende la verdad de su juicio. En el caso de la evidencia, lo mentado es lo presente; por eso ella no es otra cosa que el conocimiento de la concordancia (adecuacin) entre lo mentado y esta misma presencia. 19. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Como fcilmente puede advertirse, la refutacin del psicologismo lleva al problema metafsico de la existencia del ente ideal y del ente de razn, as como a una posicin determinada en la cuestin de las esencias. De esto trata la tercera de las Investigaciones lgicas de Husserl. No obstante, l define sin ambigedades su posicin: Designo por esencia lo que se encuentra en el ser autrquico del individuo constituyendo lo que l es. Una intuicin emprica o individual puede convertirse en intuicin esencial (ideacin), posibilidad que por su parte no debe considerarse como emprica, sino como esencial. Lo intuido en este caso es la correspondiente esencia pura o eidos, sea la suma categora, sea una divisin de la misma hasta descender a la plena concrecin. (Husserl, E., Ideas relativas una Fenomenologa pura y una filosofia fenomenolgica, Mxico FCE 1985 p. 20). 20. 3. LA BSQUEDA DE OBJETIVIDAD As pues, aunque la fenomenologa trascendental de Husserl tiene como precedentes el pensamiento de Descartes y, sobre todo, el de Kant, respecto a ambos lleva a cabo una radicalizacin mucho mayor en el sentido de que todo ha de derivar del sujeto como yo trascendental. Puesto que las nociones de fenmeno y de yo trascendental o conciencia trascendental, as como la relacin entre ellos, constituyen el ncleo temtico de toda la fenomenologa de Husserl, empezamos detenindonos en su estudio. 3.1. Fenmeno, yo trascendental y su correlacin 3.1.1. Qu es el fenmeno Para Husserl, el fenmeno es lo manifiesto en cuanto manifiesto a la conciencia. No es, sin embargo, un estado psquico ni un contenido de conciencia, como pensaban Locke o Hume, pues estos estados psquicos internos, como hechos, no sabemos si tienen ms realidad que la que pueda tener el objeto de una percepcin externa. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL HUSSERL 21. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL El fenmeno tampoco tiene, para Husserl, el sentido de apariencia que oculta lo en si, como afirmaba Kant, pues decir esto no es decir nada sobre qu sea ese aparente mismo. Fenmeno ser el cogitatum en cuanto tal, ya recaiga sobre el mundo externo ya sobre mis propios estados psquicos. El cogitatum, en cuanto tal, es pura y simplemente el fenmeno. Las cosas, los estados psquicos y hasta mis propias cogitaciones son slo fenmenos. 22. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL El fenmeno tampoco tiene, para Husserl, el sentido de apariencia que oculta lo en si, como afirmaba Kant, pues decir esto no es decir nada sobre qu sea ese aparente mismo. Fenmeno ser el cogitatum en cuanto tal, ya recaiga sobre el mundo externo ya sobre mis propios estados psquicos. El cogitatum, en cuanto tal, es pura y simplemente el fenmeno. Las cosas, los estados psquicos y hasta mis propias cogitaciones son slo fenmenos. 3.1.2. Qu se entiende por yo trascendental La insistencia de Husserl en la necesidad de la reduccin, es decir, en la necesidad de abandonar toda actitud mundana y natural, e incluso toda actitud propia de los saberes cientfico-positivos, es ahora un imperativo si queremos captar el sentido que para l tiene el yo trascendental. La propia tradicin ntico-sustancialista, si intentamos valernos aqu de sus conceptos, va a ser ms un estorbo que una ayuda Estamos educados para pensar sustancialistamente. Incluso los idiomas europeos condicionan, en general, nuestro modo de pensar en este sentido. En todos ellos el sustantivo es la palabra nuclear. El verbo expresar fundamentalmente acciones de lo mentado por los sustantivos, y el adjetivo tendr como funcin aadir cualificaciones o determinaciones a esos sustantivos. Es un hecho que, tanto la tradicin filosfica como el idioma, tienden a obligarnos a pensar con categoras de una metafsica sustancialista y estructuralista. Y en ello radica la dificultad para la captacin de concepciones del todo diferentes, como sucede con la del yo trascendental de Husserl. El yo trascendental es un principio que ha de ser visto en un mbito puramente relacional y desustancializado. No es una sustancia (como afirmaba Descartes), ni es un conjunto de relaciones radicadas en sustancia alguna. Es un sujeto puramente gnoseolgico y no un sujeto ntico; es un principio de objetividad, no un principio de ser. 23. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL El yo trascendental, para Husserl, tiene el sentido de un principio lgico-estructural puro, autoconstituido en polo originario y originante de toda construccin objetiva. Tiene, por tanto, tres notas que le definen: 1.- No puede concebirse, de ningn modo, como un principio mundano, psquico u ntico; 2.- Es, adems, un principio que no debe su constitucin a nadie ni a nada, sino que tiene una ultimidad originaria absoluta; 3.- Por ltimo, es el principio originante de toda objetividad cientfica, es decir, de toda constitucin objetiva. As pues, al ser el yo trascendental el principio originante de toda objetividad no es l mismo objetivo ni objetivable; no tiene sentido preguntarse por el fundamento objetivo de lo que es fundamento de toda objetividad. Surge, por tanto, como lmite irrebasable desde el que se hace comprensible la objetividad. En toda objetivacin aparece siempre un polo de referencia desde el que tal objetivacin se lleva a cabo: un polo de referencia subjetivo, inobjetivo e inobjetivable, la pura subjetividad, la pura formalidad subjetiva. Todo ser, entendido como un sentido o significacin accesible al conocimiento, est en esencial heteronoma respecto de este sujeto trascendental, mientras que su mismo ser o sentido tiene independencia o autonoma respecto a los sujetos singulares de los yos psquicos. Es un sujeto purificado de toda objetividad y, por lo mismo, capaz de responsabilizarse de ella. Es una especie de absoluto relativo, ya que su absolutez subjetual consiste en estar, relacional e intencionalmente, vertido a la construccin de la objetividad. Se podra decir que esta intencionalidad pura constituyente es la esencia del sujeto trascendental. Se autojustifica en sus funciones objetivantes, sin que sea posible ni necesario ir gnoseolgicamente ms all. De l parten todos los principios de construccin del mundo en su ser objetivo; de l irradian todas las categoras gnoseolgicas, que, por ello mismo, son trascendentales a priori. 24. . .. EL YO PURO . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. .Todo ser mundanal, todo ser espacio-temporal es para m, esto es, vale para m, y precisamente por el hecho de que yo lo experimento, lo percibo, lo recuerdo, pienso de algn modo en l, lo juzgo, lo valoro, lo deseo, etc. Como es sabido, Descartes designa todo esto con el trmino cogito. El mundo no es para m, en general, absolutamente nada mas que el que existe y vale para m en cuanto consciente en tal cogito. De esas cogitationes exclusivamente, extrae l su entero sentido, su sentido universal y especial, y su validez de ser En ellas transcurre toda mi vida del mundo, a la que pertenece tambin mi vida de investigacin y de fundamentacin cientficas. Yo no puedo vivir, experimentar, pensar, valorar y obrar dentro de ningn otro mundo que no sea ste que en m y de m mismo posee sentido y validez. Si yo me pongo a m mismo por encima de toda esta vida y me abstengo de llevar a cabo cualquier creencia de ser que tome al mundo directamente como algo existente, si dirijo exclusivamente mi mirada a esta vida misma, en cuanto conciencia del mundo entonces me gano a m mismo como ego puro con la corriente pura de mis cogitationes. El ser del ego puro y sus cogitationes, en cuanto en s anterior, precede, por tanto, al ser natural del mundo de aquel mundo del que yo en cada caso hablo y puedo hablar. La base del ser natural es secundaria en su validez de ser; presupone constantemente la del ser trascendental. El mtodo fenomenolgico fundamental de la epokh trascendental, en la medida en que reconduce a este mbito trascendental, se llama por ello reduccin fenomenolgica trascendental. TEXTO 5 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Meditaciones cartesianas, ed. cit., pp. 59 25. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Todo fenmeno envuelve necesariamente a aquel para quien es fenmeno. Por ello, todo fenmeno es lo que es segn los modos del cogitante y de su cogitacin. Esta cogitacin de cada uno es la conciencia. Ahora bien, toda conciencia es conciencia de algo, y ste algo es el fenmeno que se manifiesta a la conciencia. De este modo, as como el fenmeno no era pura apariencia subjetiva, tampoco la conciencia es un estado subjetivo. La correlacin est por encima de todo dualismo sujeto-objeto en cuanto realidades. 3.2. El mtodo fenomenolgico Una filosofa como ciencia estricta slo puede construirse sobre la base de un sujeto trascendental como fundamento absoluto y objetivante. Ahora bien, en la actitud espontnea, natural y mundana que tenemos todos en nuestra vida cotidiana, estamos muy lejos de este sujeto trascendental ya que conocemos y operamos ordinariamente como sujetos empricos. Es decir, vitalmente admitimos el mundo tal como se nos ofrece como conjunto de hechos dado a esa experiencia espontnea. Como consecuen-cia, se impone la necesidad de adoptar un mtodo eficaz que nos saque de esta espon-taneidad vital y cognoscitiva, y nos permita el acceso a esta filosofa que buscamos. Las dos caras de este mtodo, para Husserl, son la epokh y la reduccin. 26. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.2.1. La epokh Entendida en su sentido etimolgico e histrico, significa la suspensin del juicio o del asentimiento. En Husserl mantiene en cierto modo esta significacin, pues designa una neutralizacin de todo lo que aceptamos como vlido en la actitud espontnea y natural. No se trata de suprimirlo o de negarlo, sino de dejarlo entre parntesis. Por esta puesta entre parntesis prescindimos de la validez de la realidad existencial del mundo, de la validez de todas las ciencias, e incluso prescindiremos del mundo entero, de mi conciencia psicolgica y de mi yo emprico. Porque, de esta manera, nos vemos abocados al yo puro; no al yo emprico y real de Descartes, sino tan slo a ese polo subjetivo (subjetual) donde la cogitatio produce cogitatum. No hemos suprimido nada. Tan slo hemos conseguido que todos estos datos no operen como objetivamente vlidos sobre nosotros. Hemos descubierto que no se autojustificaban y que, en su nivel, no se encuentra un principio de justificacin. Despus de esta neutralizacin, que abarca incluso al yo emprico y de la que slo se libra al yo puro, volver ste a ganar o a reconstruir justificadamente todo lo previamente puesto entre parntesis. Por tanto, esta epokh fenomenolgica o esta puesta entre parntesis del mundo objetivo no nos enfrenta con una nada. Ms bien, aquello de lo que nos apropiamos precisamente por este medio, lo que yo, el que medita, me apropio por tal medio, es mi propia vida pura con todas sus vivencias puras y la totalidad de sus menciones puras, el universo de los fenmenos en el sentido de la fenomenologa. La epokh es, as, el mtodo radical y universal por medio del cual yo me capto puramente como yo, y con mi propia vida pura de conciencia, en la cual y por la cual es para m el entero mundo objetivo y tal como l es precisamente para m. 27. . .. EL SER EN SENTIDO FENOMENOLGICO . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . La reduccin fenomenolgica nos dio por resultado el reino de la conciencia trascendental como reino de un ser absoluto en un sentido muy preciso. Es este ser la categora radical del ser en general (o, en nuestro lenguaje, la regin radical) en que tienen sus races las dems regiones del ser, a que se refieren por su esencia, de la que por tanto dependen esencialmente todas. La teora de las categoras no puede menos, en absoluto, de partir de esta distincin, la ms radical de todas las del ser el ser como conciencia y el ser como ser que se da a conocer en la conciencia, el ser trascendente, que, como se ve, slo puede alcanzarse y apreciarse en toda su pureza mediante el mtodo de la reduccin fenomenolgica. TEXTO 6 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Ideas relativas a una fenomenologa pura y una filosofa fenomenolgica, ed. cit., p. 169 28. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.2.2. La reduccin Mientras la epokh mira a los datos o elementos que vamos neutralizando por la puesta entre parntesis en la que ella consiste, la reduccin es un movimiento de purificacin y unificacin que nos lleva a la suprema y fundante unidad de la pura subjetividad, al yo puro. De acuerdo con Husserl deben distinguirse dos etapas en este proceso: 1.- La reduccin eidtica: se aplica a los hechos o datos fcticos. En el acto mismo de suspender, todo lo que se presentaba como un hecho deja de ser factico Por tanto, en virtud de esta reduccin, desmaterializamos esos hechos o datos dejndolos reducidos a su esencia o contenido ideal. No interesan en ellos las circunstancias materiales, temporales o existenciales, sino su pura esencia dada ya que una ciencia rigurosa debe ser una ciencia de esencias. El hecho es siempre y slo la realizacin de algo en su concrecin individual. Si suspende este carcter de hecho, slo me queda la configuracin intrnseca (la forma) que posee lo dado. En lugar del hecho tenemos su esencia o eidos. Con la reduccin fenomenolgica la realidad queda reducida a algo irreal, no ficticio, sino eidtico. Lo eidtico ser la medida de lo fctico. 2.- La reduccin trascendental: con la reduccin fenomenolgica no basta, pues con ella las esencias estn dadas pero no justificadas objetivamente. Con la reduccin trascendental se remiten todas esas esencias, presentes en la corriente vivencial de la conciencia, al principio unitario desde el cual y slo desde el cual es posible justificarlas: el yo. A este yo nos quedan reducidas, no slo las esencias de los hechos de experiencia externa, sino tambin los de la experiencia interna, e incluso la esencia del sujeto emprico de todas esas experiencias. El eidos slo se da a una conciencia y por ese acto de conciencia que es la reduccin. Sera, pues, la conciencia la que luego conferir, de la manera que veremos, realidad al fenmeno. 29. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Por tanto sobre qu opera la reduccin? Sobre la totalidad del mundo en cuanto tal. El mundo incluye todas las realidades incluido el yo. Pero la actitud natural del hombre que vive en el mundo (la naturalidad) consiste en creer en la realidad del mundo y de l mismo; es la protocreencia que conlleva la vida natural. Toda ulterior creencia est montada sobre esta protocreencia. Pues bien, la reduccin acta sobre esta protocreencia dejndola en suspenso respecto al mundo entero, incluido el yo. No se parte de la realidad del yo y se suspende la del mundo, como hace Descartes con su duda metdica, sino que el yo aqu es el fenmeno de la yoidad, que tambin pertenece a la protocreencia, la cual queda toda en suspenso. En cambio, lo nico que no es afectado por esta reduccin casi universal es la subjetividad pura a la que ella nos conduce. Por eso gusta Husserl de llamar a su filosofa trascendental con el apelativo de egologa. Se trata de subrayar que la nica pieza de absoluta validez en ella es el yo puro, desde el cual o en orden al cual se explica y justifica todo lo dems. El sujeto trascendental ser el polo de irradicacin de todas las intenciones objetivadoras, el foco de convergencia en el que refluyen para fundarse en l. Del yo-puro han de salir, pues, como de un centro de luz, todos los rayos para lograr as la unidad de la corriente vivencial de la conciencia objetiva. Pero, cmo se realiza la reduccin? No se trata de creer que la protocreencia no existe, sino de poner en suspenso su validez, poner entre parntesis su valor de realidad. No se trata de negar la creencia en la realidad del mundo, sino slo de suspender su vigencia, de abstenerse. Vivo la vida real en toda su riqueza y detalle, pero sin creer en su realidad. La reduccin consiste, entonces, en reducir el mundo real entero a algo que no es realidad sino algo que aparece a mi conciencia y en tanto que me aparece. 30. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL As es como el mundo queda reducido a puro fenmeno: La realidad la encuentro es lo que quiere decir ya la palabra como estando ah delante y la tomo tal como se me da, tambin como estando ah. Ningn dudar de datos del mundo natural, ni ningn rechazarlos, altera en nada la tesis general de la actitud natural. El mundo est siempre ah como reali-dad [...] Conocerlo ms completa, ms segura, en todo respecto ms perfecta-mente de lo que puede hacerlo la experiencia ingenua, resolver todos los pro-blemas del conocimiento cientfico que se presentan sobre su suelo, tal es la meta de las ciencias de la actitud natural. [...] Pues bien, en lugar de perma-necer en esta actitud, vamos a cambiarla radicalmente. [...] No se trata de una conversin de la tesis en la anttesis, de la oposicin a la negacin; tampoco de una conversin en conjetura, sospecha, en indecisin, en una duda (en nin-gn sentido de las palabras): nada de esto pertenece al reino de nuestro libre albedro. Es ms bien algo enteramente peculiar. No abandonamos la tesis que hemos practicado, no hacemos cambiar en nada nuestra conviccin, [...] la ponemos, por decirlo as, fuera de juego, la desconectamos la colocamos entre parntesis. (Husserl, E., o.c., p. 71). 31. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.3. La posibilidad de la filosofa como ciencia El objeto de la filosofa ha consistido, desde sus orgenes, en tratar de hallar la esencia o ser de las cosas. Husserl descubre la esencia, el ser, mediante la reduccin fenomenolgica en su doble dimensin eidtica y trascendental. El ser, la esencia es el puro fenmeno, el eidos. A cambio de haber colocado entre parntesis la realidad de las cosas sustentada por la creencia fundamental, hemos cobrado el ser mismo de las cosas, su esencia, objeto de la filosofa. Este objeto tiene un carcter absoluto, pues toda realidad de hecho es relativa a su esencia, pero la esencia misma no es relativa al hecho. Tambin la manifestacin de este objeto a la conciencia tiene un carcter absoluto, pues percibir como realidad es siempre relativo, mientras que, si suspendo este carcter de realidad, slo tengo lo percibido tal como se manifiesta a la conciencia. La posibilidad de la filosofa como ciencia radica, pues, en mostrar cmo el fenmeno o esencia puede dar lugar a una ciencia estricta. La mostracin de ste cmo se lleva a cabo mediante la explicitacin de tres nociones bsicas en Husserl: la estructura de la conciencia como intencionalidad, la intuicin de esencias, y la constitucin objetiva mediante el tiempo fenomenolgico. 32. . .. LA EVIDENCIA COMO MODO UNIVERSAL DE LA INTENCIONALIDAD . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. Cualquier conciencia de algo forma parte a priori de una multiplicidad de modos posibles de conciencia, abierta al infinito, que pueden vincularse sintticamente en una conciencia, en cuanto conciencia de lo mismo; dicha vinculacin se efecta en la forma de unidad propia del acto de dar validez conjuntamente a todos esos modos (compositio) De esta multiplicidad forman parte tambin por esencia los modos de una conciencia mltiple de evidencia que se sitan en ella en su nivel correspondiente. Y esta conciencia de evidencia es una de dos: o bien posicin evidente de la cosa misma, o bien de otra cosa que cancela con evidencia la anterior. As, la evidencia es un modo universal de la intencionalidad referido a la vida de conciencia en su conjunto; gracias a ella la conciencia tiene una estructura teleolgica universal, una inclinacin ala razn y aun una tendencia continua hacia ella; tiende, en efecto, a comprobar la correccin (luego adquirida habitualmente), a suprimir las incorrecciones (con lo que dejan de tenerse por haberes adquiridos) TEXTO 7 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Lgica formal y lgica trascendental. Ensayo de una crtica de la razn lgica, trad. L. Villoro, UNAM, Mxico 1962, p. 67 33. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.4. La intencionalidad como estructura de la conciencia Hemos visto cmo el fenmeno o esencia se manifiesta a la conciencia por un acto de reduccin. Al suspender la creencia en el mundo real me quedo con ese mismo mundo, pero slo tal como se me manifiesta y en tanto que se manifiesta a mi conciencia. Por tanto, el mundo, como conjunto de fenmenos o esencias, queda convertido en trmino de mi conciencia solamente. Puesto entre parntesis el carcter psicolgico y factual de mi conciencia, slo me queda, por otra parte, la conciencia pura a la que se manifiesta el fenmeno o esencia. Para la Fenomenologa, la conciencia tiene, en su pureza primaria, el carcter estructural de un mero darse cuenta de algo. Toda conciencia, como haba dicho Brentano, es siempre y slo conciencia de algo: su estructura es la intencionalidad: La intencionalidad es lo que caracteriza la conciencia en su pleno sentido [...] Entendemos por intencionalidad la peculiaridad de las vivencias de ser conciencia de algo. Ante todo nos sali al encuentro esta maravillosa peculiaridad, a la que retrotraen todos los enigmas de la teora de la razn y de la metafsica, en el cogito explcito: una percepcin es percepcin de algo, digamos de una cosa; un juzgar es un juzgar de una relacin objetiva; una valoracin, de una relacin de valor; un deseo, de un objeto deseado, etc. El obrar se refiere a la obra, el hacer a lo hecho, el amar a lo amado, el regocijarse a lo regocijante, etc. En todo cogito actual, una mirada que irradia del yo puro se dirige al objeto que es el respectivo correlato de la conciencia, a la cosa, la relacin objetiva, etc., y lleva a cabo una muy diversa conciencia de l. (Husserl, E., o.c., pp. 198-199). 34. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Para la Psicologa, en cambio, la conciencia es una actividad mental que tiene sus momentos y mecanismos propios: querer, pensar, sentir, recordar, percibir, etc. Cada uno de estos mecanismos tiene caractersticas peculiares y sus relaciones cerebrales, etc. Todo ello pertenece al dominio de los hechos. Adems, la Psicologa slo nos habla de estos mecanismos por los cuales tengo conciencia de algo, pero no nos dice qu es la conciencia en su estructura bsica. 3.5. La conciencia como unidad notico-noemtica Ahora bien, la intencionalidad lleva implicadas dos nociones constituyentes de su dinamismo: la nesis y el noema. 3.5.1. La noesis La intencionalidad es, ante todo, ese momento en el que la conciencia es conciencia de algo, es intentio, noesis. El dirigirse al objeto no es una peculiaridad aadida a lo que la conciencia ya es, sino que forma parte de su estructura. As, la conciencia hace que haya objeto intencional para ella. Esto, sin embargo, no significa que ia intentio produzca desde s misma el contenido de su objeto. Esto sera subjetivismo idealista. Lo que la intentio hace es tan slo fundar la posibilidad de la manifestacin del objeto intencional tal como ste es en s mismo. La intentio es el fundamento de la posibilidad de toda manifestacin objetiva para m. Es, pues, intrnseca a la conciencia y a priori respecto de su objeto. Por tanto, toda conciencia envuelve intrnsecamente la existencia intencional de su objeto, que no implica existencia y objeto como realidades (todo percibir es un percibir-de, todo recordar es un recordar-de, etc.). Cualquier objeto que se da a la conciencia nos es presente a ella slo segn modos propios de la conciencia, como son el percibir, el recordar etc. As que la conciencia prefija de antemano el modo de presentacin del objeto. La conciencia no slo tiene un objeto, sino que hace que haya objeto intencional para ella, y lo hace desde ella misma sin que ello signifique que lo crea. 35. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.5.2. El noema Al ser la conciencia intencionalidad tiene, como trmino estructural suyo, un objeto que es su intentum o noema. El noema, sin embargo, est muy lejos de ser lo que la Psicologa entiende por contenido de conciencia. El noema no esta contenido en la conciencia como parte suya, sino que es mero trmino intencional, algo que es manifiesto a ella. Este trmino intencional tiene tres caractersticas: 1.- Es algo independiente de la conciencia, algo que se manifiesta en ella con plena objetividad. Recordemos que objetividad no es realidad; toda realidad ha quedado entra parntesis en su carcter de realidad, aunque ha quedado intac-ta en lo que es en s misma. 2.- No puede darse sino en la conciencia. Puesta la realidad entre parn-tesis, el fenmeno slo puede ser lo que es como trmino objetivo de la conciencia. 3.- Se da en virtud de la conciencia misma, fundado en ella. Estos dos momentos que componen la intencionalidad, la noesis y el noema no se dan el uno sin el otro. Noema es algo independiente de la conciencia, y es por ello por lo que puede ser objetivo. Pero por ser trmino intencional de la conciencia pura no puede darse sino en y por ella. Al ser la conciencia intentio, su esencia es dirigirse hacia su intentum, que es quien constituye el sentido de dicha intentio. unidad notico-noemtica es as una unidad de sentido: la intentio abre el rea sentido objetivo del noema, el cual es el sentido objetivo de la intentio. La unidad de sentido objetivo del noema es, precisamente, para Husserl, el ser, cuyo fundamento no es sino la noesis o intentio de la conciencia. El ser queda, pues, de este modo fundado en la conciencia. Husserl intenta demostrar cmo el fenmeno esencia puede dar lugar a una ciencia estricta. Pues bien, el fenmeno o esencia manifiesta a la conciencia por un acto de reduccin. Al suspender la creencia en mundo real me quedo con ese mismo mundo tal como se manifiesta y en tanto se me manifiesta a mi conciencia. De modo que el mundo, en cuanto manifieste, es tan slo como trmino de mi conciencia. Pero lo mismo sucede al revs, o sea, cada modo de conciencia tiene correlativamente su objeto segn el modo mismo conciencia. 36. . .. QU SON LAS ESENCIAS? (I) . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Partiendo del ejemplo de la percepcin de esta mesa, variemos el objeto de la percepcin mesa con entera libertad; pero de modo que sigamos teniendo una percepcin como percepcin de algo [...] comenzando, por ejemplo, por variar en la imaginacin, de modo totalmente arbitrario, su forma, sus colores, etc., manteniendo de modo idntico tan slo el aparecer perceptivamente. Con otras palabras, abstenindonos de toda afirmacin respecto de su validez de ser, transformamos el factum de esa percepcin en una pura posibilidad entre otras puras posibilidades totalmente opcionales pero posibilidades puras de percepciones. Por as decirlo, transferimos la percepcin real al reino de las irrealidades, del como-si, que nos procura las posibilidades puras; puras de todo lo que las liga a ese factum y a todo factum en general. En este ltimo respecto, tampoco mantenemos esas posibilidades enlazadas con el ego puesto al mismo tiempo como fctico, sino precisamente como lo imaginable de un modo completamente libre por la fantasa, de tal suerte que de antemano podramos haber tomado como ejemplo inicial una percepcin imaginaria, fuera de toda referencia al resto de nuestra vida fctica. El tipo percepcin as obtenido flota por as decirlo en el aire en el aire de las puras cosas imaginables. TEXTO 8 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Lgica formal y lgica trascendental. Ensayo de una crtica de la razn lgica, trad. L. Villoro, UNAM, Mxico 1962, p. 67 37. . .. QU SON LAS ESENCIAS? (II) . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . As, despojado de toda facticidad, se ha convertido en el eidos percepcin, cuyo mbito ideal integran todas las percepciones idealiter posibles en cuanto puras cosas imaginables. Los anlisis de la percepcin son entonces anlisis de esencias; todo lo que hemos expuesto acerca de las sntesis, horizontes de potencialidad, etc., pertenecientes al tipo percepcin, vale esencialmente, como es fcil echar de ver, para todo cuanto puede formarse en esta libre variacin y, por tanto, para todas las percepciones imaginables en general. Con otras palabras, vale con absoluta universalidad esencial y es esencialmente necesario para todo caso particular que se escoja y, por ende, para toda percepcin fctica, en la medida en que todo factum puede pensarse como mero ejemplo de una posibilidad pura. TEXTO 8 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Meditaciones cartesianas, IV, 34, ed. cit., pp. 124-125 38. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.6. Modos de conciencia que pueden constituir un saber absoluto Al analizar la intencionalidad, Husserl descubre distintas intenciones: 1.- Intenciones vacas: el objeto no est presentemente dado a la conciencia (por ejemplo, la simple alusin a un objeto); 2.- Intenciones mediatas: el objeto est presentemente dado a la conciencia, pero a travs de un sustitutivo (por ejemplo, la alusin a un amigo a travs de una foto). 3.- Intenciones inmediatas: el objeto est presente a la conciencia directamente. Esta intencin de un objeto inmediata y originariamente dado a la conciencia es lo que Husserl llama intuicin. La intuicin es, pues, para Husserl, pura y simplemente ver lo manifiesto originalmente manifestado, y tan slo en cuanto manifiesto, es decir, como mero correlato intencional de la conciencia pura. Esta intuicin no es, pues, la intuicin emprica del empirismo o de Kant. Es una intuicin ideacional, o sea, que me da el eidos del objeto. Tampoco es la visin en una idea innata, como en el planteamiento de Leibniz se define la intuicin, pues toda intuicin ideacional slo se da, segn Husserl, fundada en una intuicin concreta. 39. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.6.1. Intuicin de esencias y Erfllung Las intenciones vacas y mediatas pueden rellenarse con una intuicin inmediata. Es el acto que Husserl llama de replecin (Erfllung). La replecin de una intencin no intuitiva con la intuicin correspondiente es la evidencia. Y el correlato intencional de la evidencia es la verdad. En la intencin intuitivamente evidenciada coinciden el ser y la intencin. La evidencia no es, por tanto, para Husserl, solo una propiedad de los actos lgicos, como afirmaban Descartes y Kant, sino tambin la replecin de una intencin con su objeto intuitivamente dado. Los diversos modos de conciencia repletos por intuiciones peculiares dan evidencias especficas (por ejemplo, la evidencia de los valores, etc.). 3.6.2. El nuevo saber absoluto: la filosofa como fenomenologa Como puede verse, Husserl va perfilando los elementos necesarios para una filosofa como ciencia rigurosa o conocimiento de esencias: 1.- La evidencia como replecin en una intuicin es una posibilidad radical de toda forma de conciencia. Al tener, la intuicin un alcance y valor absolutos, toda conciencia evidente posee una verdad absoluta. Este es para Husserl el principio de todos los principios: la intuicin directa y originaria de lo dado es una evidencia absoluta de lo que es dado. No se trata aqu de objetos trascendentes, sino de objetos intencionales en cuanto manifiestos a una conciencia pura, 2.- La filosofa no es un sistema racional y lgico de proposiciones y demostraciones, sino que es evidenciacin intuitiva que no se funda en puntos de vista personales, sino en una apelacin objetiva a la intuicin, en la cual encuentra nuestro saber su ltima y estricta verdad absoluta. Esta ciencia es sistemtica, pero es un sistema de lo manifiesto en cuanto manifiesto, el sistema de las manifestaciones que competen a las cosas por lo que ellas son. La filosofa y slo fenomenologa trascendental. 40. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 3.- Por ltimo, el saber fenomenolgico se presenta como justificacin de todo saber de hechos, a partir de su afirmacin bsica de que la realidad es relativa a la esencia. Ello implica entender que todo saber de realidades necesita una estricta justificacin. Pero qu es justificar? Justificar es mostrar que algo es tal como creemos saber que es. Toda justificacin es siempre y slo una apelacin al saber de la esencia. Es el saber de la esencia lo que constituye el metro del saber de la realidad. Todo saber de hechos encuentra su posible justificacin slo en el saber absoluto de la esencia. Por eso el saber fenomenolgico, como saber absoluto de la esencia, es la justificacin de todo saber de hecho. Todo descansa, pues, en ese principio segn el cual la intuicin directa y originaria de lo dado es evidencia absoluta de lo que es lo dado. No obstante, la filosofa no es una intuicin pasiva de lo que tengo en mi conciencia inmediatamente, sino que es, sobre todo, un esfuerzo continuo por lograr evidencias absolutas a travs de la Erfllung. 41. 4. LA CONSTITUCIN POR LA CONCIENCIA DEL SENTIDO OBJETIVO DEL NOEMA 4.1. Idealismo trascendental Husserl pretende, pues, justificar el mundo, entendiendo por justificacin descubrimiento de su ser esencial. Este descubrimiento es el que l logra mediante la reduccin y la evidencia intuitiva. Se trata de un esfuerzo de experiencia fenomenolgica que Husserl ha desarrollado por etapas: 1.- Anlisis fenomenolgico de los actos fundamentales de la conciencia: la percepcin, el recuerdo, la significacin, la razn etc. 2.- Anlisis fenomenolgico de las grandes estructuras esenciales del mundo: lo que es la materialidad, la animalidad, la realidad humana etc. De este modo construye las grandes ontologas regionales que contienen diversas obras suyas. Pero hasta ahora Husserl ha considerado el objeto (fenmeno puro, esencia, ser) slo como correlato noemtico de la intencin notica. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL HUSSERL 42. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Ha considerado la intencionalidad como una mera correlacin entre intentio e intentum. La intencionalidad es, sin embargo, algo ms que una mera correlacin, pues es la intentio la que da sentido al intentum, al noema. La intencionalidad, estructura de la conciencia, constituye a priori el sentido objetivo del noema. Husserl ha de enfrentarse ahora, por tanto, al cmo de esta constitucin objetiva por l a priori de la conciencia. Hay que insistir de nuevo en que esta constitucin no va a consistir en una creacin metafsica del ser, es decir, en una produccin del ser en-s de las cosas al modo idealista, sino tan slo en una constitucin del ser como sentido inteligible y objetivo. Por la constitucin trascendental, cada ser u objeto es slo el resultado inteligible como sentido objeto conferido por el sujeto trascendental. Por eso habla Husserl de que, con su Fenomenologa trascendental, pretenda superar el viejo dilema idealismo-realismo. Esta superacin se logra por la integracin superior de ambas actitudes en la dinmica trascendental. Con todo, Husserl se llama a s mismo idealista trascendental. Y es que, en cierto modo, se puede hablar en l de una creacin trascendental del mundo, siempre que se entienda por tal mundo el conjunto de sentidos provenientes de la pura subjetividad. No se refiere, por tanto, al plano ntico, sino al notico. 43. . .. EL AMBIGUO IDEALISMO-REALISMO HUSSERLIANO . TEXTO . .. . Por consiguiente, al sentido de cualquier objeto de experiencia, incluso de un objeto psquico, le es inherente cierto carcter ideal; al contrario de los mltiples procesos psquicos, separados por su individualizacin temporal inmanente: procesos de las vivencias de experiencia o de capacidad de tenerlas, procesos en fin del cobro de conciencia o de la capacidad de cobrar conciencia, aunque no tengan carcter de experiencias. Se trata del carcter ideal general de toda unidad intencional frente a las multiplicidades que la constituyen. En eso consiste la transcendencia de toda especie de objetividades respecto de la conciencia de ellas (para decirlo de modo diferente pero ligado al anterior: respecto de la respectiva conciencia del yo, entendido como polo subjetivo de la conciencia. Si distinguimos, sin embargo, los objetos inmanentes de los transcendentes, solo puede tratarse de una distincin dentro de ese concepto ms amplio de transcendencia Mas lo anterior en nada altera el hecho de que tambin el ser y el sentido de la transcendencia de lo real y. en su nivel superior, de lo real intersubjetivo (de lo objetivo por excelencia) se constituye exclusivamente en la esfera inmanente, en la esfera de las multiplicidades de conciencia; ni altera en nada el hecho de que la transcendencia real es una forma particular de idealidad, mejor dicho, de irrealidad psquica una irrealidad que se presenta ella misma en la esfera puramente fenomenolgica de la conciencia, o que puede presentarse en ella con todo lo que por esencia le corresponde; de tal modo que evidentemente no es un elemento ingrediente de la conciencia o un aspecto de ella, no es un dato psquico ingrediente de las vivencias. TEXTO 9 HUSSERL HUSSERL, E. Lgica formal y lgica transcendental, ed. cit, p. 51 DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... 44. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Para Husserl, pues, no basta con hablar simplemente de la direccin de la conciencia hacia los objetos (particularmente de la conciencia de experiencia); ni basta en cualquier caso, con distinguir superficialmente entre experiencia externa, experiencia interna, ideacin, etc. Hay que enfrentarse, mediante la reflexin fenomenolgica, con las multiplicidades de conciencia que caen bajo esas denominaciones y descomponerlas estructuralmente. Hay que seguirlas a lo largo de sus pasos sintticos y preguntar por su papel o funcin intencional, hasta llegar a las estructuras ms elementales; hay que explicar cmo, en la inmanencia de las multiplicidades vivenciales, en sus modos de aparecer cambiantes, se constituye su direccin hacia el objeto y el objeto al cual se dirigen; hay que explicar en qu consiste, en la estera visual de la experiencia sinttica misma, el objeto transcendente, en cuanto polo de identidad inmanente a las vivencias singulares y, sin embargo, transcendente en virtud de su identidad que rebasa esas vivencias. Desde este planteamiento, Husserl puede hablar de un acto del darse la cosa misma y, sin embargo, de un acto del darse algo transcendente: un polo de identidad por lo pronto indeterminado. Este polo de identidad se expone en sus determinaciones (que tienen a su vez una identidad ideal), al darse la forma sinttica de explicacin que prosigue continuamente. Pero esta transcendencia es inherente a la esencia propia de la experiencia misma, a modo de una de sus fundaciones originales. Slo a ella le podemos preguntar lo que significa esta transcendencia. 45. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 4.2. Carcter del constituir notico 4.2.1. La funcin constitutiva del tiempo fenomenolgico Llegamos al problema decisivo del planteamiento de Husserl, cuyos pasos debemos seguir gradualmente formulando las siguientes preguntas: 1.- Cmo la conciencia (intencionalidad) constituye el sentido objetivo del noema? La constitucin es formacin de la evidencia intencional en cuanto tal; formacin del sistema de vivencias segn las cuales hay un mundo para mi (un mundo reducido a puro fenmeno). La vivencia y lo que en ella se da (el noema objetivo) tienen una peculiaridad: se van modificando de instante en instante. La conciencia es un constitutivo fluir. Este fluir es lo que llamamos tiempo. El tiempo es, pues, la forma de la constitucin de la conciencia en cuanto tal. 2.- Qu tiempo es este que constituye el sentido objetivo del noema? No es el tiempo del trascurso de las cosas, porque este tiempo es el tiempo del mundo real y aqu hemos puesto entre parntesis el mundo en cuanto tal. La conciencia constituye el sentido objetivo del noema mediante el tiempo fenomenolgico. La conciencia no es algo esttico y pasivo, sino que consiste esencialmente en un fluir del sistema de vivencias. Por eso, a la forma de la constitucin de la conciencia la llama Husserl tiempo fenomenolgico, tiempo reducido. 46. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Por su parte, el tiempo fenomenolgico se explica del siguiente modo. Puesto que la intentio tiene siempre un sentido, puede entonces ocurrir: 1.- Que la intentio y su objeto hayan dejado de ser, hayan sido antes; 2.- Que la intentio y su objeto sean ahora; 3.- Que la intentio y su objeto no hayan sido an, sern despus. Antes, ahora y despus son as tres modificaciones de una misma intencin, cuyo sentido sigue siendo el mismo. La unidad de estas modificaciones en una especie de ahora intendido es, justamente, lo que constituye la objetividad del noema. Es decir el noema es dado como algo presente a la conciencia. Su objetividad es presencialidad en la intuicin inmediata. Pero el fenmeno (el noema) cambia en incesante fluir al mismo tiempo que la conciencia. Por tanto, es la unidad del tiempo como estructura intencional de un mismo ahora la que hace posible que, a pesar del fluir de la conciencia y del fenmeno, tengamos una presencialidad permanente y una objetividad. El tiempo fenomenolgico es, en definitiva, la fluencia de una intencin-ahora que abarca a la vez un antes y un despus. 47. . .. LAS UNIDADES SINTTICAS Y EL TIEMPO FENOMENOLGICO . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Volvamos ahora de nuevo a las objetividades irreales, particularmente a las de la esfera lgica-analtica: en la primera parte conocimos las evidencias que justifican o dan esas cavidades, en sus distintos estratos. Esas evidencias son las correspondientes experiencias de las objetividades irreales de cada estrato. Tienen la propiedad esencial de toda experiencia o evidencia en general; es la siguiente: con la repeticin de las vivencias subjetivas, con la sucesin y sntesis de distintas experiencias de lo mismo, hacen visible con evidencia algo numricamente idntico y no slo igual: el objeto; ste es experimentado as vanas veces o, podemos decir tambin, se presenta varias veces en el campo de la conciencia (conforme a su posibilidad ideal: se presenta infinitud de veces). Si substituimos las objetividades ideales por los acontecimientos temporales de la vida de la conciencia en los que se presentan, deberamos hacer lo mismo, para ser consecuentes, con los datos de la experiencia. As, los datos psquicos de la experiencia interna son experimentados como datos temporales inmanentes, como datos intencionalmente idnticos en la corriente de los modos temporales subjetivos. Deberamos atribuirles, por lo tanto, las conexiones constituyentes inmanentes de la conciencia original del tiempo. TEXTO 10 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Lgica formal y lgica transcendental, ed. cit., p. 143 48. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 4.2.2. La gnesis constituyente de las vivencias As pues, la temporalidad funda la presencialidad y la objetividad del ser. El tiempo fenomenolgico constituye: 1.- La posibilidad de tener un noema objetivo: El fenmeno (noema) es dado como algo presente a la intentio o nesis de la conciencia. Su objetividad es presencialidad. Pero el fenmeno (noema) cambia en incesante fluir, y tambin la conciencia a la que se manifiesta. Es la unidad del tiempo como estructura intencional de un mismo ahora la que hace posible que, a pesar del fluir de la conciencia y del fenmeno, tengamos intencionalmente el mbito de una presencialidad permanente. La temporalidad funda, pues, no slo la presencialidad, sino tambin la mismidad del objeto para m. 2.- El sistema de las vivencias mismas: Toda vivencia fluye y deja de ser en un ahora puntual. Pero en el ahora intencional todas las vivencias son mas como presentes, como pasadas o como futuras. La serie entera de mis vivencias constituye la identidad formal del yo en mis vivencias de modo que el yo y sus vivencias son trminos correlativos. O sea, puedo decir: estas vivencias son mas, de mi yo, y yo soy vivencialmente esto o lo otro. 49. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Pero, cmo el yo (conciencia, subjetividad trascendental) va constituyendo concretamente su serie de vivencias? Las vivencias se van constituyendo unas a partir de las otras. La construccin de las vivencias es gentica: constitucin es gnesis trascendental. Esta gnesis tiene tres aspectos: 1.- El yo slo puede tener aquellas vivencias que sean compatibles con las ya tenidas antes. Este ya expresa la temporalidad de la constitucin vivencial. 2.- Las vivencias constituyen un sistema: el sistema de la conciencia. Las vivencias son funcin las unas de las otras; cada una determina intencionalmente las siguientes. Esta determinacin, y no el fluir psquico, es lo que constituye el carcter unitario de la conciencia. 3.- Esta gnesis es una historia trascendental del yo. No obstante, cuando Husserl habla de gnesis constituyente de las vivencias no entiende aqu por gnesis originacin casual. La fenomenologa, al reducir toda realidad a fenmeno, renuncia a explicar y se limita a comprender. Por tanto, la gnesis trascendental no tiene causas, sino motivos. Cada vivencia est motivada por otra. Gnesis trascendental es motivacin intencional, motivacin activa que no siempre est actualmente dada a la conciencia, sino que de ordinario es habitual: la habitualidad es la forma en que se da la unidad vivencial del yo. Este sistema de vivencias es lo que constituye mi mundo, conformado gracias a un logos vivencial. Mi mundo es, pues, el correlato intencional constituido por el logos constituyente que es mi sistema de vivencias. Por eso es por lo que la gnesis es una gnesis trascendental. En suma, Husserl pretenda hacer de la filosofa una ciencia estricta del mundo y del yo. Su problema radical era la constitucin del yo y del mundo en que este yo vive, evidenciar lo que soy como yo y lo que es el mundo para este yo. Esto se resuelve mediante la vivencia. Por ello, la filosofa es, para Husserl, vida trascendental o esencial. Esta no es una segunda vida junto a lo natural, sino un segundo modo de vivir la misma vida: vivirla, no en actitud de la creencia en su realidad, sino de evidenciacin de su esencia. Husserl llama a su filosofa idealismo trascendental. Ello se debe a la aprioridad del ser esencial respecto de la realidad de hecho, una aprioridad que se constituye para m tan slo manifestativamente en y por la intencin de la conciencia pura. 50. . .. EXPERIENCIA Y CONSTITUCIN DE LOS OBJETOS DEL CONOCIMIENTO . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Debemos poner, pues, en el centro de todas las reflexiones fundamentales este hecho obvio y de gran monta, pero tan descuidado: cualquier objeto (incluso, por ejemplo, un objeto fsico) slo de los procesos vivenciales de experiencia extrae originalmente el sentido ntico que le es peculiar (gracias al cual significa lo que significa en todos los modos posibles de conciencia); extrae su sentido de procesos que justamente se caracterizan como modos de tener conciencia de las cosas mismas, como apariciones de algo dado ello mismo, como presentaciones de las cosas mismas ante la conciencia, acompaadas de la certeza de su existencia (por ejemplo, presentaciones de objetos fsicos). La forma primordial consiste entonces en mostrarse a s mismo presente en la percepcin o mostrarse a s mismo otra vez en la rememoracin, bajo el modo de pasado. La experiencia es la fundacin primordial del ser para nosotros de los objetos, con el sentido objetivo que le corresponde. Es patente que sucede enteramente lo mismo con los objetos irreales, tengan stos el carcter ideal de lo especifico, o el de juicio, el de una sinfona, etc. TEXTO 11 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Lgica formal y lgica transcendental, ed. cit., p. 207 51. . .. EXPERIENCIA Y CONSTITUCIN DE LOS OBJETOS DEL CONOCIMIENTO . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . En todos los casos, tambin por ende en la experiencia externa, el darse evidente de las cosas mismas debe caracterizarse como un proceso de constitucin, como una conformacin del objeto de experiencia; se trata, por cierto, de una constitucin primero limitada pues el objeto reclama una existencia que rebasa adems la multiplicidad de la experiencia actual; y tambin este aspecto de su sentido ontolgico exige su dilucidacin constitutiva; sta resulta posible gracias a la intencionalidad implcita en la experiencia misma que hay que descubrir en cada caso. En las sntesis continuas y discretas de mltiples experiencias, se constituye visiblemente, conforme a su esencia, el objeto de experiencia en cuanto tal; mostrndose, al cambiar, en facetas siempre nuevas, en aspectos esenciales siempre nuevos; la vida constructiva prescribe su curso posible a estos aspectos para que sean compatibles; de ella extraen stos y extrae el objeto mismo (que slo se muestra cambiando de esta manera) su sentido: los caracteres idnticos en las formaciones posibles y repetibles una vez realizadas. Tambin aqu es evidente esta identidad; es evidente que el objeto no es el proceso de experiencia posible que efectivamente lo constituye, ni mucho menos la posibilidad evidente, ligada con este proceso, de repetirlo mediante actos de sntesis, como posibilidad del yo puedo. TEXTO 11 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... HUSSERL HUSSERL, E. Lgica formal y lgica transcendental, ed. cit., p. 207 52. 5. LA SUPERACIN FENOMENOLGICA DEL PLANTEAMIENTO EPISTEMOLGICO El conocimiento de las ciencias humanas no puede ser sino descripcin adecuada de la experiencia histrica. Para esto el idealismo especulativo de Hegel ofreca dos ventajas sobre la hermenutica de Schleiermacher: 1.- El concepto mismo de espritu, que es un concepto genuinamente histrico y que permite, como tal, la delimitacin de un mbito de conocimiento distinto del conocimiento de la naturaleza propio de las ciencias experimentales; 2.- La crtica al concepto de lo dado en cuanto crtica a un tipo de objetividad imposible para el conocimiento histrico. En realidad ser Heidegger quien desarrollar, en el mbito de su propio planteamiento, esta crtica al objetivismo de la filosofa anterior, poniendo de manifiesto la total inadecuacin del concepto de sustancia para el ser y el conocimiento histrico. Sin embargo, su punto de partida, en esta crtica, lo constituyen la teora husserliana de la intencionalidad y el concepto fenomenolgico de mundo de la vida. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL HUSSERL 53. . .. FENOMENOLOGA Y EXISTENCIA . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Ontologa y fenomenologa no son dos distintas disciplinas pertenecientes con otras a la filosofa. Estos dos nombres caracterizan a la filosofa misma por su objeto y su mtodo. La filosofa es la ontologa universal y fenomenolgica que parte de la hermenutica del ser ah, la que a su vez, como analtica de la existencia, ata el cabo del hilo conductor de toda cuestin filosfica all donde toda cuestin filosfica surge y retorna. [...] La dilucidacin del primer concepto de la fenomenologa indica cmo lo esencial de sta no reside en ser real como direccin filosfica. Ms alta que la realidad est la posibilidad. La comprensin de la fenomenologa radica nicamente en tomarla como posibilidad. TEXTO 12 HEIDEGGER HEIDEGGER, M. El ser y el tiempo, FCE, Mxico 1974, 50 ed p. 49 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... 54. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 55. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Esta distincin entre vivencia particular y mundo vivencial, hecha en Ideen tiene su precedente en otra distincin, hecha en Logische Untersuchungen, entre representacin y significado, que sirve para aclarar mejor de qu se trata: 1.- Husserl entiende por representacin el contenido psquico subjetivo de un sentido o de un concepto; 2.- Significado, en cambio, es la generalidad ideal del conjunto de modos posibles de cumplirse y representarse ese sentido. La Fenomenologa es la tarea de bsqueda de estos significados o esencias ms all de sus concreciones subjetivas, en las representaciones individuales. Al distinguir Husserl entre vivencia intencional y unidad de las vivencias elimina automticamente la base de todo objetivismo. Pues esa distincin significa que toda vivencia intencional se produce inserta en un horizonte anterior y posterior. Toda vivencia particular es un elemento en la unidad de la corriente vivencial, y est vinculada esencialmente al continuum de las vivencias presentes de antes y despus. Por eso, es tan importante para Husserl el estudio de la constitucin de la conciencia del tiempo, como vimos en el captulo 9. Pues con este estudio intenta comprender el modo de ser de la corriente vivencial. Por tanto, la vivencia intencional no es, para Husserl, el dato fenomenolgico ltimo, o sea, el punto de partida. Toda vivencia intencional implica un horizonte, que abarca potencialmente la totalidad de las vivencias tematizables. Esta corriente vivencial es la conciencia de la universalidad del horizonte, aunque slo nos sean dados sus momentos individuales como vivencias. Un horizonte no es un mbito rgidamente acotado, sino algo que se desplaza a medida que se recorre, y que invita a seguir entrando en l. Con este concepto de horizonte, Husserl intenta vincular, indisolublemente, toda referencia intencional limitada a la continuidad bsica del todo. 56. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL Traducido esto al mbito de los objetos que se dan a la conciencia significa que todo lo que est dado como ente est dado como mundo, y lleva consigo el horizonte del mundo. El conocimiento cientfico adecuado de cualquier ente, natural o histrico, deber entonces hacer comprensible, no slo el objeto intencional de una vivencia aislada sino la estructura implicante en la que se inserta, o sea, su mundo. El concepto de mundo no es, pues, para Husserl, el universo de lo objetivable por las ciencias, el conjunto de sus objetos de estudio. Se trata de un mundo vital, del mundo vivido en la actitud natural que proporciona el sustrato de toda experiencia. No es un mundo objetivo, sino que antecede a toda ciencia y es ms originario que ella. Pero no constituye un conjunto de significados previos inmutables, al modo del mundo platnico de las Ideas. 5.1.2. El conocimiento histrico como descripcin adecuada de la experiencia histrica Este mundo tiene su ser en la corriente misma de las vivencias, y por ello, est en un continuo movimiento de relativizacin de su validez. As, es incompatible con el ideal objetivista de la ciencia pura. Se trata, sin embargo, de un concepto histrico apto para fundamentar una descripcin adecuada de la experiencia histrica. Ni siquiera la idea infinita de un mundo verdadero tiene sentido si se parte del proceso infinito de los mundos histricos de la experiencia humana. Se podra preguntar, en todo caso, por la estructura de lo que abarca a todos los contextos experimentados alguna vez por los humanos. Esta estructura representara la totalidad de la posible experiencia del mundo como tal. Pero la ontologa del mundo que resultara de ello sera algo muy distinto a lo que podran producir las ciencias positivas en su estado ms perfecto. Representara una tarea filosfica cuyo objeto sera la estructura esencial del mundo. Mundo de la vida hace referencia a otra cosa: al todo en el que entramos viviendo los que vivimos histricamente. Por eso, dada la esencial historicidad de la experiencia en el mundo, la idea de la totalidad de los posibles mundos vitales histricos es totalmente irrealizable. La infinitud del pasado, y, ms an, el carcter abierto del futuro histrico, no son conciliables con este proyecto de totalidad. Husserl saca explcitamente esta conclusin sin retroceder ante el fantasma del relativismo. 57. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL As, la misma reflexin trascendental, que pretende superar la validez de la actitud natural y todo dato previo de cuanto sea distinto de ella, tiene que pensarse a s misma como circundada por el mundo vital. El yo que reflexiona sabe que vive en determinaciones de objetivos, cuya base y fundamento es el mundo de la vida. 5.1.3. El no-lugar del objetivismo Pero la contribucin crtica a la ingenuidad objetivista de toda la filosofa anterior y, en particular, del ideal positivista, tal vez destaque ms en la temtica husserliana de la vida. Esta contribucin consiste, sobre todo, en desvelar el carcter aparente de la controversin epistemolgica entre idealismo y realismo al tematizar la dependencia interna de subjetividad y objetividad. El mundo no es ms que la exteriorizacin de la subjetividad, y la subjetividad no es ms que la interiorizacin del mundo. Vida no es slo el ir viviendo de la actitud natural, sino tambin la subjetividad trascendentalmente reducida que es la fuente de toda objetivacin. Es, dice Husserl. como la unidad de un organismo vivo que se puede observar y analizar desde fuera, pero que slo se comprende cuando se retrocede hasta sus races ocultas. Pensar la subjetividad como opuesta a la objetividad es pensarla de manera objetivista. La fenomenologa trascendental piensa, por tanto, la relacin como lo primario. En ella los polos en los que se despliega quedan circunscritos por la relacin misma del mismo modo que la vida circunscribe todas sus manifestaciones vitales en la unidad de su ser orgnico. As, la ingenuidad objetivista deja de ser posible en cuanto se introduce la vida como objeto de consideracin. 5.1.4. Vida y autoconciencia Husserl y Dilthey piensan los dos la unidad de la corriente vivencial como previa y determinante frente a la individualidad de las vivencias. La investigacin de la vida de la conciencia est, por ello, obligada a superar, en ambos, la vivencia individual como punto de partida. Se diferencian en: (1) Dilthey pretende derivar la construccin del mundo histrico a partir de la reflexividad inherente a la vida (de la conciencia del vida); (2) Husserl intenta derivar la constitucin del mundo histrico a partir de la vida de la conciencia. 58. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL En ambos casos, el autntico contenido del concepto de vida queda ignorado al asumir el esquema espistemolgico de una derivacin a partir de los datos ltimos de la conciencia. Vida es autoafirmacin (como han proclamado Hegel, Darwin y Nietzsche), afirmarse a s mismo como unidad articulada. Analizar, distinguir entre s mismo y lo otro constituyen la esencia de la autoconciencia. Y en este sentido es tanteo, prueba, experimento. A este trasfondo ltimo hay que reconducir el pensamiento. Tal sera el sentido propio del esfuerzo de la reflexin filosfica. Pues el pensamiento slo es, en realidad, pensamiento como tal cuando se ha separado, y se ha dejado separar, del comportamiento vital. La filosofa tiene que recuperar esta divisin repitiendo, en direccin inversa, el experimento de la vida (pues el pensamiento no es consciente de la relacin real de sus resultados con el comportamiento vital del que procedan). Tal es la idea subyacente a la filosofa de la identidad del idealismo alemn. Basta recordar la correspondencia estructural de vida y autoconciencia desarrollada por Hegel en su Fenomenologa del Espritu. Es la vida la que encamina la decisiva transicin de conciencia a autoconciencia. Y este no es un nexo artificial. La relacin de vida y autoconciencia se pone de manifiesto en que la vida se determina por el hecho de que lo vivo se distingue a s mismo del mundo en el que vive y al que permanece unido, y se mantiene en sta su autodistincin. La conservacin de la vida implica incorporar en s lo que existe fuera de ella. Todo lo vivo se nutre de lo que le es extrao. El hecho fundamental del estar vivo es la asimilacin. En consecuencia, la distincin es, al mismo tiempo, una no distincin: lo extrao se hace propio. Esta estructura de lo vivo tiene su correlato en la esencia de la autoconciencia. El ser de sta consiste en convertirlo todo en objeto de su saber y en saberse a s mismo en todo lo que sabe. Es, pues, un distinguirse de s y un rebasarse, consiguiendo su unidad consigo misma. 59. . .. LA NOCIN DE AUTOCONCIENCIA (I) . DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES TEXTO . .. . Su significado filosfico no es, exactamente, lo que literal e inmediatamente expresa este trmino, o sea, no significa conciencia de s como la conciencia que el yo emprico tiene de los propios actos o ideas, sino que alude a la conciencia que de s mismo tiene un yo trascendental o yo absoluto como condicin de todo conocimiento o principio de toda realidad. En Kant, la autoconciencia es la conciencia puramente lgica que, en la reflexin filosfica, el yo tiene de s como sujeto del pensamiento. Este yo autoconsciente slo es una funcin formal, privada de realidad propiamente dicha, condicin de cualquier conocimiento en cuanto que es esta funcin la que hace posible las sntesis objetivas de las que el conocimiento consta. No se identifica, pues, con el yo emprico, sino que es un yo trascendental de naturaleza puramente funcional o formal. En Kant, este yo trascendental o autoconciencia todava no es un yo infinito, ni tiene el poder de crear por s mismo la realidad. Tan slo ordena, unifica y hace cognoscible un material que ha de venir dado a la sensibilidad. Pero Fichte transforma este yo trascendental kantiano en un principio metafsico, haciendo de l un yo infinito, creador de toda realidad, e identificndolo con lo absoluto. TEXTO 13 CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... KANT FICHTE 60. . .. LA NOCIN DE AUTOCONCIENCIA (II) . TEXTO . .. . Y con ello hace de la autoconciencia una autocreacin o autoproduccin no slo del conocimiento, sino tambin de la realidad. Autoproducindose, el yo absoluto produce, al mismo tiempo, el no-yo, o sea, el mundo, la naturaleza. En cierto modo, Fichte convierte la nica sustancia suprema, Dios, del pensamiento de Spinoza, en este yo absoluto que es, a la vez, el yo de cada uno, consciente de s mismo, y un yo absolutamente incondicionado y no determinable por nada ms alto. Con esta caracterizacin de la autoconciencia, Fichte sienta las bases del idealismo alemn, que desarrollaran, sobre todo, Schelling y Hegel. ste ltimo define la autoconciencia como la verdad y el fundamento de la conciencia, razn absoluta y realidad ltima del mundo. TEXTO 13 SCHELLING HEGEL DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES DON CRAVENS / TIME LIFE PICTURES CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX FILOSOFAS CONTEMPORNEAS: DEL LENGUAJE, DE LA CIENCIA, FENOMENOLOGA, HERMENUTICA.... 61. PARTE II CORRIENTES FILOSFICAS DEL SIGLO XX CAPTULO 10. LA FENOMENOLOGA: HUSSERL 5.1.5. La primera verdad de la autoconciencia En realidad, hay algo ms que una simple analoga entre vida y autoconciencia. Por eso Hegel deriva dialcticamente la autoconciencia a partir de la vida. Lo que est vivo no es, de hecho, nunca verdaderamente cognoscible para la conciencia objetiva, para el esfuerzo del entendimiento por penetrar en la ley de los fenmenos. Lo vivo no es algo a lo que se pueda acceder desde fuera y contemplar en su vitalidad. La nica manera de concebir la vitalidad es hacerse cargo de ella: lo interior mira aqu a lo interior. La vida slo se experimenta en esta forma de sentirse a s misma, en este hacerse cargo de la propia vitalidad. Hegel muestra cmo esta experiencia prende y se apaga bajo la forma de deseo y satisfaccin del deseo. Este sentimiento de la propia vitalidad, en el que sta se hace consciente de s misma, es una primera forma falsa