La Ambivalencia de Las Corridas de Toros

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La Ambivalencia De Las Corridas De Toros Por: Simón Adriano Muñoz Lagunas Prólogo : He leído repetidas veces el artículo y elogio su mensaje. Está bien estructurado desde la Introducción . Concentra la atención del lector al conocimiento del arte de la tauromaquia apreciada en España como símbolo y tradición nacional, matizada por la propia experiencia del autor que logra percibir en la realidad, una corrida de toros que puede alterar esa imagen y verla como barbarie. La ambivalencia atrae el interés de seguir la lectura muy amena alentada por aquellos que defienden la cultura y el arte del toreo; la cita de Mario Vargas Llosa es claro ejemplo de esa visión. Al mismo tiempo, se contrasta con la de los otros que desprecian la fiesta brava por su fiereza, crueldad, y falta de respeto a la vida, como expresión de incultura y de desamor. Esa carencia de valores va más allá de la simple diversión. Le experiencia concreta de distinguir el hecho, abrió los ojos a la fantasía subjetiva de quien desde un principio valoró mas la fuerza del espíritu frente a la razón, toda vez que esta última, imperfecta como es, desconoce el valor del bien y el amor a la vida sea ella el del ser racional o la bestia; expresión manifiesta y cabal de la supra razón. No cabía otra Conclusión , sino, el de afirmar la vida frente al beneficio económico, superfluo, que la fiesta brava ofrece, condenando el espectáculo de tortura de un animal por diversión. La libertad no solo significa hacer lo que uno quiera, lo que sería simplemente el abuso, la crueldad, y la incultura. En lo concerniente al dominio del lenguaje se ha comprobado el manejo cabal, tanto en la claridad, la estructura y la composición gramatical, dignos de elogio, en una persona que maneja el español como idioma extranjero, siendo el alemán su lengua materna. 1 Simón Adriano Muñoz Lagunas

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La Ambivalencia De Las Corridas De Toros

Por: Simón Adriano Muñoz Lagunas

Prólogo:

He leído repetidas veces el artículo y elogio su mensaje.

Está bien estructurado desde la Introducción. Concentra la atención del lector al conocimiento del arte de la tauromaquia apreciada en España como símbolo y tradición nacional, matizada por la propia experiencia del autor que logra percibir en la realidad, una corrida de toros que puede alterar esa imagen y verla como barbarie.

La ambivalencia atrae el interés de seguir la lectura muy amena alentada por aquellos que defienden la cultura y el arte del toreo; la cita de Mario Vargas Llosa es claro ejemplo de esa visión. Al mismo tiempo, se contrasta con la de los otros que desprecian la fiesta brava por su fiereza, crueldad, y falta de respeto a la vida, como expresión de incultura y de desamor. Esa carencia de valores va más allá de la simple diversión.

Le experiencia concreta de distinguir el hecho, abrió los ojos a la fantasía subjetiva de quien desde un principio valoró mas la fuerza del espíritu frente a la razón, toda vez que esta última, imperfecta como es, desconoce el valor del bien y el amor a la vida sea ella el del ser racional o la bestia; expresión manifiesta y cabal de la supra razón.

No cabía otra Conclusión, sino, el de afirmar la vida frente al beneficio económico, superfluo, que la fiesta brava ofrece, condenando el espectáculo de tortura de un animal por diversión. La libertad no solo significa hacer lo que uno quiera, lo que sería simplemente el abuso, la crueldad, y la incultura.

En lo concerniente al dominio del lenguaje se ha comprobado el manejo cabal, tanto en la claridad, la estructura y la composición gramatical, dignos de elogio, en una persona que maneja el español como idioma extranjero, siendo el alemán su lengua materna.

¡FELICITACIONES!

Introducción

Hola lectores,

1Simón Adriano Muñoz Lagunas

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¿Quién no las conoce? Las corridas de toros en España son mundialmente conocidas. El “olé olé” cuando el torero esquiva los cuernos del toro con un movimiento que parece tener algo en común con un baile tradicional y la tensión que se acerca cuando el toro está a punto de ser matado.

Cuando viví en Palma de Mallorca (España), aprendí en el colegio que la tauromaquia es un arte. Mis profesores me enseñaron que la tauromaquia es un “arte del engaño” en el que el torero demuestra su valor, al estar enfrentado a una bestia, engañándola sólo armado con la mente brillante de un humano. El enfrentamiento “igualado” al monstruo delante de miles de personas que valoran la hazaña, nos parecía a mí y a todos los chicos de la clase como un cuento de hadas en el que el héroe se enfrenta a un dragón para defender a su pueblo.

Pero también hay otra cara de la moneda, que descubrí mucho después cuando asistí a una corrida de toros.

Antes no podía entender lo que pasaba y el por qué. La imagen de una corrida de toros que me fue impartida se destrozó al igual que la vida del toro durante la corrida.

Ahora sé que la tauromaquia en realidad sí es un arte del engaño. ¿Pero quiénes son los que son engañados? ¿El toro o la población que cree que esta tradición demuestra una batalla igualada?

He elegido el tema de la ambivalencia de las corridas de toros para enfrentarme a un espectáculo que se sigue celebrando desde hace muchos siglos, sin ningún cambio. Quería entender más sobre el problema actual referente a mi tema y saber de qué manera es defendida esta tradición.

¿Cuáles son las razones para patrocinar las corridas de toro y cuáles son para poder decir que esta tradición tiene que acabar?

La tradición de las corridas de toros

Contexto Histórico

Los primeros registros de la aparición de toros en espectáculos públicos pertenecen a los últimos años del Imperio Romano (siglo V). Estos eventos eran llamados venerationes y consistían en luchas entre toros o luchas entre humanos y toros. Publio Ovidio Nasón (un poeta romano) describe en sus apuntes, que un matador de toros famoso llamado Karpóforo, usaba una tela roja para distraer al toro y luego le mataba armado con una espada y un escudo. En las verenationes luchaban sobre todo prisioneros de guerra, esclavos o gente de la clase baja, que intentaban llegar a la fama, ya que los que sobrevivían dicha lucha, gozaban de una gran popularidad. Los espectáculos fueron realizados para entretener a la población y evitar manifestaciones para reclamar derechos políticos.1

Con el fin del Imperio Romano (476 d.C.), las verenationes desaparecieron. Después de la Reconquista y la formación de nuevos reinos cristianos desde finales del siglo IX vuelven a

1Vgl. Escoda, Helena: Análisis de la tauromaquia desde sus raíces, http://www.animanaturalis.org/840.2

Simón Adriano Muñoz Lagunas

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aparecer espectáculos con participación de toros, para celebrar bodas, coronaciones, bautizos, victorias en batallas o canonizaciones de santos.2

La expresión de correr a los toros, que se refiere a la matanza de los animales se naturaliza en el siglo XIII en la Península Ibérica. Las corridas de toros solían ser practicadas a caballo por la nobleza e imitada a pie por la población no noble. El rey Felipe V, que reinó en el siglo XVIII, consideró las corridas de toros como una barbaridad y terminó de esa manera con las corridas practicadas por la nobleza.

A partir de ese momento empezó a surgir la tauromaquia como la conocemos hoy en día, porque los ciudadanos seguían “corriendo a los toros” a pie, ya que los caballos eran demasiado caros.

El hombre a pie, llamado matador, se vuelve protagonista de las corridas3 y símbolo para representar a la superioridad del humano frente a los animales.

Una típica corrida de toros

A primera vista las corridas de toros modernas parecen ser una matanza de animales muy desordenada y espontánea, en donde varios hombres hieren al animal. Pero al ver varias corridas, se puede observar un sistema ordenado en el que los toros son matados. Una corrida de toros es dividida técnicamente en tres partes.

Esta tradición de los tres tercios de una lidia fue fundada a fines del siglo XVIII, por el torero español Joaquín Rodríguez4, que dio de esa manera una estructura formal a la tauromaquia moderna.

Una corrida de toros es iniciada por el “presidente”, es decir por el organizador del evento, que también decide cuándo tiene que empezar el próximo tercio exhibiendo un pañuelo blanco.5

El primer tercio de una lidia, el tercio de varas6, empieza con la salida del toro al ruedo y la aparición de uno o dos picadores más el torero. El torero trata de esquivar los ataques del toro, usando su capote (una tela de color rosa y amarilla) para desorientar al animal. Esto es llamado: torear. Intenta dejar pasar al toro por su capote mediante diferentes poses y de esa forma demuestra sus habilidades como torero. El picador, que también actúa en el primer tercio, es una persona montada en caballo, armada con una lanza llamada

“puya” con la que trata de debilitar al toro clavándosela en la espalda. El picador sólo posee de una cierta cantidad de intentos o “suertes”, cómo son llamados, para herir al animal. Los picadores actúan alternándose y se posicionan a los lados opuestos del 2Vgl.Ebd.3 Escoda, Helena: Análisis de la tauromaquia desde sus raíces, http://www.animanaturalis.org/840 / 4Ebd.5 Ministro del Interior España (MIE), http://www.mir.es/SGACAVT/juegosyespec/toros/desarrollo_lidia/disposiciones.html6http://aportagayola.wordpress.com/la-lidia/los-tercios/

3Simón Adriano Muñoz Lagunas

(El tercio de varas)

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ruedo. Cuando el picador se prepara para iniciar la suerte, intenta cabalgar justo al lado izquierdo del toro para clavarle su puya, mientras que el toro trata de atacar al caballo. Como el caballo normalmente tiene el ojo derecho tapado se deja guiar por el picador, sin ver al toro aproximándose.7 El primer tercio acaba por orden del presidente.

Con el segundo tercio, el tercio de banderillas8, entran tres banderilleros a pie al ruedo. Los banderilleros están armados con dos arpones delgados llamados banderillas (también llamados rehiletes). Ellos se turnan para clavar su par de arpones en la espalda del toro con el fin de desgarrarle el cuerpo. Cada uno tiene tres intentos para usar sus banderillas.9 Si el rehilete es metido exactamente en el mismo agujero que antes provocó el

picador, es contado como muy bueno. Pero si el rehilete se cae durante la corrida, significa que el banderillero

trabajó negligentemente al clavárselo al toro. Las banderillas representan en su coloración las diferentes comunidades Autónomas de dónde provienen el presidente, el matador o del lugar en dónde se celebra la corrida.

El tercio de la muerte10 (el último tercio) consiste en la llegada del matador, que también participó en el primer tercio, al ruedo. Éste está armado con un estoque y una muleta, una tela roja que usa para volver a torear con el toro.

El matador intenta cansar al toro, toreando con él para que le pueda matar después con su estoque.

El torero sólo tiene 15 minutos después del inicio del tercer tercio, para matar al toro. 11 Cuando el matador se decide a iniciar la “suerte del estoque”, le provoca al toro con su muleta para que sea atacado frontalmente.

Usando la fuerza del ataque del animal, el matador trata de introducir el estoque lo más profundo posible en la espalda del toro hiriéndole de esa manera mortalmente. El matador no puede usar otro estoque si el toro sigue vivo12, sino que tiene que sacar su arma del animal y volver a iniciar otra suerte del estoque. Para que un matador sea reconocido como bueno, tiene que matar al toro con sólo un intento.

Después de que el torero haya matado al toro puede recibir trofeos, según cómo haya sido su corrida. Dependiendo de los aplausos que recibe por parte del público, el presidente le puede conceder una oreja del toro. Si la lidia ha sido bien dirigida durante todos los tercios, recibe la

7Vgl.MIE, http://www.mir.es/SGACAVT/juegosyespec/toros/desarrollo_lidia/primertercio.html 8http://aportagayola.wordpress.com/la-lidia/los-tercios/ 9Vgl.Ministro del Interior España, http://www.mir.es/SGACAVT/juegosyespec/toros/desarrollo_lidia/segundotercio.html 10http://aportagayola.wordpress.com/la-lidia/los-tercios/ 11Vgl. MIE, http://www.mir.es/SGACAVT/juegosyespec/toros/desarrollo_lidia/ultimotercio.html 12Vgl. MIE, http://www.mir.es/SGACAVT/juegosyespec/toros/desarrollo_lidia/ultimotercio.html

4Simón Adriano Muñoz Lagunas

(El tercio de banderillas)

(El tercio de la muerte)

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segunda oreja y si ha sido practicada perfectamente, el matador recibe además el rabo del toro.13

La polémica de las corridas de toros

El conflicto

Después de entender cómo funciona una corrida de toros y tratar este tema de forma objetiva me enfrento a su polémica. Para entender el conflicto entre los conservadores de las corridas y los anti taurinos se necesita conocer sus argumentos con la que defienden sus opiniones.

Para ambos partidos se puede encontrar varios autores, filósofos y poetas famosos que se confrontaron con el tema de las corridas de toros. El Escritor premio novel de literatura Vargas Llosa hace una defensa abierta del espectáculo. Llega a decir, en su artículo, “Torear y otras maldades”:“Para quien goza con una extraordinaria faena, los toros representan una forma de alimento espiritual y emotivo tan intenso y enriquecedor como un concierto de Beethoven, una comedia de Shakespeare o un poema de Vallejo”14.

Existen muchos argumentos a favor de las corridas de toros, siendo los más importantes, los que a continuación nombraré:

1) La tauromaquia es parte de la cultura española y tiene una tradición milenaria. Es uno de los pocos restantes de antiguas culturas orientales.15

2) Antes de la corrida, al toro bravo se le trata mucho mejor que a los toros de matanza de la bioindustria.16

3) La corrida de toros es una muestra del aprecio y respeto de la fuerza del animal.17

4) Los toros forman una parte importante de la industria turística española.18

5) Las corridas de toros son la Fiesta Nacional de España. Son el símbolo de la esencia del país. Actuar en contra de los toros es actuar en contra de España.19

6) El toro bravo es una especie, que sólo existe porque existen las corridas. Sin las corridas se extinguiría el toro bravo. El toro fue creado para ser matado.20

7) Las corridas de toros son un arte.21

8) El toro muere dignamente.22

Los enemigos de las corridas de toros defienden sus opiniones mediante principios éticos. Para ellos una cultura no justifica la crueldad contra seres vivos23 y “el aprecio y el respeto no se demuestran por medio de la tortura”24. La identificación de España solamente con la

13Vgl. ebd.14 http://marioelescribidor.blogspot.com/2010/10/torear-y-otras-maldades.htm15Stoop, Bert: http://www.animalfreedom.org/espagnol/opinion/argumentos/tauromaquia.html 16Ebd.17Ebd.18Ebd.19Ebd.20Vgl. http://ecosofia.org/2006/03/11_argumentos_contra_corridas_toros 21Ebd.22Ebd.23Vgl. Stoop, Bert: http://www.animalfreedom.org/espagnol/opinion/argumentos/tauromaquia.html 24Ebd.

5Simón Adriano Muñoz Lagunas

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tradición de las corridas de toros les parece absurda, sobre todo porque gran parte de los españoles no están a favor de las corridas.25

Cataluña: El modo democrático de resolver el problema de la tauromaquia

El grupo antitaurinoProu fue el iniciador de que en el Parlamento de la Comunidad Autónoma de Cataluña se discuta el tema de la prohibición de las corridas de toros. Recogieron 180.000 firmas en toda Cataluña para respaldar su opinión anti taurina26.

El 29 de julio del 2010 el parlamento catalán afirmó la prohibición de las corridas de toros a partir del 2012 con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones.27

Con el ejemplo de la prohibición de las corridas de toros en la Comunidad Autónoma de Cataluña, se puede afirmar que “la fiesta nacional” ha perdido mucho aprecio en la población. A partir de este momento se podría considerar que la tauromaquia ya no es vista como una tradición representativa para España. Pero a pesar de eso, a excepción de Cataluña y las islas Canarias28, ninguna otra Comunidad Autónoma ha llegado a aprobar a una ley que prohíba las corridas de toros.

Viendo que las prohibiciones de corridas de toros en diferentes Comunidades Autónomas no funcionan, uno puede llegar a la opinión que el problema de la tauromaquia no se puede solucionar de forma democrática. Es un problema demasiado ambivalente, en el que la moral y la ética debieran llegar a una solución más clara. Al igual que otras preguntas éticas ambivalentes como el uso del diagnóstico preimplantacional o la decisión que se debe tomar si un avión es secuestrado con el fin de usarlo como un arma para actos terroristas.

En estas preguntas las votaciones democráticas llegan a un límite, porque muchas veces llegan a soluciones no tan claras. En el voto del 29 de julio del 2010 en Cataluña sobre la prohibición de las corridas de toros se ve que de los 132 delegados del parlamento catalán, sólo un 51,5 % votó a favor. Casi la mitad de todos los delegados (un 48.5 %) votó en contra o se abstuvo.

Es decir que una gran parte de los delegados del parlamento y la población, que es representada por ellos, aún cree que las corridas de toros son una tradición que debe ser seguida.

¿Son Las Corridas De Toros Una Tradición Que Es Válida A Ser Seguida?

“En España se celebran al año más de 700 corridas de toros […] y más de 600 festejos populares con maltrato animal que causan la muerte a más de 60.000 toros.”29 Las corridas de toros son para España una bendición y una maldición al mismo tiempo. Por un lado son parte de la tradición española desde hace cientos de años, por otro lado son una barbaridad con la que no se quieren identificar millones de españoles.

En el siguiente texto voy a tratar la pregunta de la validez de las corridas de toros en nuestros tiempos.25Vgl. Ebd.26Vgl. El País, http://www.elpais.com/articulo/espana/Cataluna/prohibe/toros/elpepuesp/20100728elpepunac_1/Tes27 Vgl. Ebd.28 Vgl. http://www.lanacion.com.ar/1288965-cataluna-decidio-prohibir-las-corridas-de-toros29Mora Angel, Animal el documental, 2007.

6Simón Adriano Muñoz Lagunas

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Las corridas de toros aún forman parte de la cultura española, aunque fueron creadas hace siglos. El hecho de que las corridas de toros aún son practicadas, es una afirmación para la validez de esta tradición. La tauromaquia con todos sus festejos se convirtió en una fiesta nacional que caracteriza a España. España perdería su identidad si las corridas fuesen prohibidas.

Ya no son vistas sólo como un entretenimiento para la población, sino además como un arte. Torear requiere creatividad y sensibilidad al igual que otras formas del arte. Las corridas de toros también pueden ser consideradas como un deporte. La lucha contra un toro bravo es un desafío en el que todos los involucrados intentan llegar a sus límites. Al igual como un alpinista, el matador se enfrenta a un riesgo que le puede provocar la muerte.

Una corrida de toros demostraría el aprecio al animal, que es tratado muy bien durante toda su vida, para al final luchar y morir dignamente frente a un público que respeta su bravura.

Miles de personas ven cada año corridas de toros y las disfrutan. El beneficio económico que generan estas fiestas nacionales es inmenso. Si las corridas de toros fuesen prohibidas en toda España, esta fuente de ingresos tendría que ser reemplazada. También se tiene que tener en cuenta, que el toro puede ser indultado por el presidente del espectáculo si la corrida ha sido buena y el toro demostró su bravura. Las corridas de toros son un espectáculo en el que cada uno puede decidir, si lo quiere ver o no. Nadie es obligado a verlo, así que los que no lo favorecen no lo tienen que ver.

Al parecer hay muchos argumentos que parecen ser racionales y adecuados para defender la tradición de las corridas de toros. Pero se tiene que tener en cuenta que no todas las tradiciones son válidas a ser seguidas, sobre todo si se trata de asesinatos de seres vivos. No se pueden solucionar todos los problemas midiendo el beneficio económico que aportan. Eso es lo que hace a las corridas de toros tan ambivalentes.

Las corridas de toros no pueden ser vistas como un deporte sólo porque demuestran una actividad física en la que se necesita práctica y entreno. En un partido de fútbol los dos equipos juegan con la misma cantidad de jugadores y en una lucha de esgrima los dos participantes usan las mismas armas. Un deporte se caracteriza por la igualdad de las condiciones entre los competidores. Una corrida de toros no es equitativa en absoluto. Antes de las corridas, al toro le cuelgan sacos de arena en el cuello y le golpean los testículos y los riñones. Le inducen diarrea al poner sulfatos en el agua que bebe y le recortan los cuernos.30 Cuando el matador se enfrente al toro, se enfrenta a un animal que ya está demasiado debilitado como para ser un peligro serio para él.

La opción de que el toro puede ser indultado si demuestra su “bravura “durante su matanza y el público goza viendo una corrida espectacular, en realidad no salva al animal. El indulto del toro normalmente es ordenado por el presidente a finales del último tercio, antes de que el matador mate al mamífero. Es decir que el toro pasa toda la tortura de los dos tercios anteriores, hasta que le conceden la “libertad”. Las heridas que le fueron provocadas le hacen perder mucha sangre. Sigue llevando clavadas las seis banderillas, que al tener forma de arpón, sólo pueden ser sacadas si se extrae toda la carne en dónde han sido enganchadas. El

30En buenas Manos, http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=11357

Simón Adriano Muñoz Lagunas

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indulto de un toro no le salvará la vida, pues si sobreviviese a la corrida, jamás podría vivir una vida normal.

Las corridas de toros no son un deporte ni un arte o parte de la cultura española. Un arte es algo que da vida. No se puede considerar un asesinato tan organizado y cruel como parte de una cultura. La tradición y la cultura, en este caso, son una maldición porque hacen que cosas tan inmorales parezcan ser algo bueno para mucha gente. Las tradiciones no justifican ninguna acción inmoral, no es un argumento ni una excusa. La inquisición, la represión de mujeres y la esclavitud también eran tradición. Sólo porque se trata de animales que son matados, no es algo diferente. Los toros son mamíferos al igual que nosotros. Tienen un sistema de nervios que les hace poder sentir el dolor físico. Además de poder sentir el dolor en el momento que le clavan las armas de tortura durante la corrida, pueden sentir dolor psíquico como miedo o pánico.

El toro no muere de forma digna. La dignidad no se puede aplicar a un animal, porque el toro no tiene conciencia de valorar esta dignidad. Si humanizamos al toro, una tortura y una muerte pública es lo más indigno que se puede imaginar. El aprecio al toro tampoco se demuestra torturándolo y matándolo. ¿Desde cuándo se demuestra el aprecio de esa forma?

Además de los miles de toros que son matados cada año en España también quedan heridos o matados los toreros y los caballos. “Es muy habitual que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas”31. El peto que se les coloca a los caballos da la ilusión de que son protegidos de los cuernos del toro, pero en realidad son usados para que el público no vea las heridas que recibe el caballo durante la corrida.32

El hecho de que los toros bravos son tratados de forma mejor que los toros en la bioindustria no justifica su tortura. Dar vida a un ser vivo criándolo, no le da a nadie el derecho de matarlo como es matado durante una corrida de toros. Cierto es, que alguien que no quiere ver una corrida no necesita verla, pero esa afirmación también se podría aplicara todas las acciones inmorales como la pedofilia o la esclavitud.33

Por las corridas de toros, España pierde su identidad de país europeo moderno. El maltrato de animales por diversión no es algo que promueva relaciones políticas con otros países.

Teniendo en cuenta todos los argumentos a favor y en contra de las corridas de toros, opino que no son una tradición que es válida a ser seguida. El beneficio económico y cultural que aportan, no justifican la matanza brutal e inmoral de los toros. La Tauromaquia debería ser prohibida en toda España. Pero también se tiene que ver el problema en la población. Si las corridas de toros no tuvieran tanta aceptación por parte de la población, no seguirían siendo realizadas.

Un país tan moderno como España no debería aceptar un espectáculo en el que un animal pacífico es torturado hasta desangrar mientras le sale la sangre por la nariz y la boca. No entiendo como esta barbaridad le pueda parecer a alguien un espectáculo digno de ver.

31En buenas Manos, http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=113532Vgl. ebd.

33Vgl. Diez razones para terminar con las corridas de toros,

http://ecosofia.org/2006/03/11_argumentos_contra_corridas_toros

8Simón Adriano Muñoz Lagunas

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Acabo mi discurso con un slogan anti taurino que se volvió tan famoso por toda España como el “¡No pasarán!” durante la Guerra Civil:

¡Tortura, ni arte ni cultura!

Hannover, den 30.04.2011.

9Simón Adriano Muñoz Lagunas