Mensajero 178

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Periódico Católico de la Provincia Eclesiástica de Tlalnepantla.

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  • Ao 6 No. 178 Provincia Eclesistica de Tlalnepantla Domingo 26 de abril de 2015 Donativo: $5.00

    TLALNEPANTLA CUAUTITLN IZCALLI ECATEPEC TEOTIHUACN TEXCOCO NEZAHUALCYOTL VALLE DE CHALCO

    MensajeroAo Internacional de

    la Vida Consagrada

    Pg. 3

    Sin conanza y

    participacin no se avanza!

    Mensaje de la XCIX Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano

  • 2 MensajeroVoz del PastorDIRECTORIO

    Excmo. Sr. D. Carlos Aguiar Retes

    Arzobispo de Tlalnepantla

    Excmo. Sr. D. Ricardo Guzar Daz

    Arzobispo Emrito de Tlalnepantla

    Excmo. Sr. D. Guillermo Orz Mondragn

    Obispo de Cuautln

    Excmo. Sr. D. Francisco Gonzlez Ramos

    Obispo de Izcalli

    Excmo. Sr. D. Oscar Roberto Domnguez

    Couolenc, M.G

    Obispo de Ecatepec

    Excmo. Sr. D. Onsimo Cepeda Silva

    Obispo Emrito de Ecatepec

    Excmo. Sr. D. Guillermo Francisco Escobar

    Galicia

    Obispo de Teohuacn

    Excmo. Sr. D. Juan Manuel Mancilla Snchez

    Obispo de Texcoco

    Excmo. Sr. D. Hctor Luis Morales Snchez

    Obispo de Nezahualcyotl

    Excmo. Sr. D. Vctor Ren Rodrguez Gmez

    Obispo de Valle de Chalco

    Excmo. Sr. D. Francisco Ramrez N.

    Obispo Auxiliar de Tlalnepantla

    Excmo. Sr. D. Efran Mendoza Cruz

    Obispo Auxiliar de Tlalnepantla

    DIRECTOR GENERAL

    Mons. Vctor Ren Rodrguez Gmez

    Presidente de la Comisin Provincial para la

    Pastoral de la Comunicacin

    DIRECTORA EN TURNO

    Abril Villanueva

    SUBDIRECTOR

    Mons. Luis Marnez Flores

    DIAGRAMACIN Y DISEO

    Samuel Njera

    COLABORADORES

    Equipo de la Pastoral de la Comunicacin de

    la Provincia Eclesisca de Tlalnepantla.

    Registro en trmite.

    Mensajero Es una publicacin catorcenal de la Provincia

    Eclesisca de Tlalnepantla. Se distribuye en la

    Arquidicesis de Tlalnepantla y en las Dicesis de

    Cuautln, Izcalli, Ecatepec, Texcoco,

    Teohuacn, Nezahualcyotl y Valle de Chalco.

    [email protected]

    Una vez ms estamos ante el gran momento de participa-

    cin en nuestra vida social, con la oportunidad, deber ciu-

    dadano, de votar.

    Muchos aspectos de la vida se convierten en tradiciones,

    y no slo nos referimos a la religiosidad, sino a todo lo que

    implica la cultura: relacin consigo mismo, con los dems,

    con el mundo, y la ya cada vez ms oculta referencia a

    Dios, porque no siempre hay una relacin con l.

    Es bueno que haya tradiciones, porque implican una

    conducta social aceptada y que pude ayudar a conservar

    valores e identidad. Lo malo es cuando estas tradiciones

    daan a la persona y a la sociedad misma, entre las que se

    encuentra la corrupcin y la prepotencia.

    Ante las tradiciones est la libertad de las personas, su

    evolucin. Es tradicin, por ejemplo, que las personas se

    casen, pero una pareja no se une por tradicin, sino por

    decisin personal, sabe que es para toda la vida.

    Ir a votar no es una tradicin propiamente, pues implica

    una responsabilidad, es algo para la vida. Supone conocer

    la propia realidad e interesarse por ella, a cada candidato y

    su programa y la visin de su partido, mirar si conviene

    conarle decisiones para la vida social: desarrollo y servi-

    cios urbanos, seguridad y armona social, atencin a los

    pobres y ms necesitados, uso responsable y transparente

    de los recursos, cuidado de los valores de la familia, el

    ambiente sano para la vida y desarrollo de adolescentes y

    nios...

    Votar es una grave responsabilidad para los jvenes, pues

    se unirn a personas y, sin aliarse, a partidos los que

    conarn su futuro inmediato, del cual depende el logro de

    sus proyectos.

    Votar es grave responsabilidad para los padres de fami-

    lia, pues de los candidatos electos depender que sus hijos

    tengan escuelas dignas, seguridad, servicios.

    Votar es grave responsabilidad para los empresarios,

    educadores, profesionistas, promotores de la cultura y los

    valores, pues necesitan mantener el dilogo con quien

    gobierne para que se alcancen logros urgentes para la

    sociedad.

    Dejar de votar, bajo cualquier pretexto, es perder una

    oportunidad de crecer en la democracia, de fortalecer las

    instituciones, de superar la impunidad, la corrupcin, pues

    tendr cada votante derecho a pedir a su elegido que cum-

    pla y trabaje por la superacin de la sociedad.

    Como catlicos no podemos dejar esta oportunidad de

    ser fermento para una nueva sociedad, provocar el acerca-

    miento para el dilogo que inspire caminos de concordia y

    participacin y suscitar acciones corresponsables en bien

    de la familia y el cultivo de los valores que reconocemos

    desde la fe.

    La realidad del Municipio, el Distrito, el Estado, la

    Nacin, no depende slo de los gobernantes, tambin de

    cada ciudadano que en un da vota y en la vida cotidiana

    participa activa, corresponsable y constructivamente.

    Ayudemos a nuestras autoridades y a todos los votantes

    con la oracin para que descubramos lo que Jess dice a

    Pilatos: No tendras ninguna autoridad sobre m si no te la

    hubieran dado de lo alto. La responsabilidad del gober-

    nante es ante la ciudadana y ante Dios.

    Guillermo Ortiz Mondragn

    Obispo de Cuautitln

    26 de abril de 2015

    Campaas y votantes

  • 3Mensajero Editorial

    Por: Norberto Zurita Mena

    Quien es capaz de sentirse amado es

    capaz de amar y, quien es capaz de

    amar, conoce el amor y quien conoce el

    amor, ha encontrado a Dios en su vida y

    lo comparte con los dems.

    A veces pensamos que lo fundamental

    es tener fe, y tal vez nos estancamos en

    esa creencia, pensando que es sucien-

    te para nuestra vida espiritual asistir a

    la Eucarista y hacer nuestra oracin

    diaria. Sin embargo, esta es una idea un

    tanto pobre, ya que la Fe nos debe lle-

    var a la Esperanza. Una fe sin esperan-

    za es una fe que no tiene futuro, que se

    estanca y no nos permite ver la razn de

    aquello que creemos. Finalmente, la Fe

    y la Esperanza en conjunto nos llevan a

    la Caridad, ya que una fe que tiene espe-

    ranza se proyecta. Por lo tanto, el cami-

    no de la fe, es el camino del encuentro

    con el Amor mismo. Alguna vez

    alguien me deca que el amor no se

    esconde, es algo que debe mostrarse,

    porque de otro modo estamos actuando

    contrarios a su naturaleza y su sentido.

    Jess nos ensea que la fe no es algo

    privado, no es la vivencia solo del mi

    encuentro con Dios, dejando a un lado

    al otro. Si bien, Jess es el Maestro

    Misionero, que por amor vino al mundo

    y dio la vida por nosotros, y antes de

    subir a los Cielos nos deja esta tarea:

    Id por todo el mundo proclamando la

    noticia a toda la humanidad (Mc 16,

    15), en estas palabras nos deja la res-

    ponsabilidad de ser continuadores de

    su accin misionera. La misin no es

    otra que llevar a los dems la alegra de

    habernos encontrado con Dios, con el

    Amor. Tal vez piensas que para llevar a

    cabo esta tarea, es necesario dejar nues-

    tra casa, nuestros bienes e ir a lugares

    lejanos, viajar otras tierras y predicar

    all el mensaje del Evangelio; y qu

    crees, tienes razn, es necesario salir de

    nosotros mismos, no estar atados a los

    bienes terrenales e ir a las tierras lejas,

    esas tierras que son la casa del vecino al

    que saludas pero que en realidad no

    conoces, del personaje que trabaja

    junto a ti y tal vez ni su nombre sabes, o

    aquel que todos los das durante varios

    aos ha estado contigo esperando el

    transporte y que te es indiferente y aun

    no logras saludar. Misionar es hablar de

    las maravillas del amor de Dios, un

    amor que en principio se reeja en el

    rostro, un rostro que aunque cansado o

    abatido por las vicisitudes de la vida, no

    deja der ser signo de la presencia de

    Dios en su vida. La fe se fortalece com-

    partindola!

    Los obispos de Mxico somos cons-

    cientes del creciente reclamo de los

    ciudadanos que, cada vez con mayor

    insistencia, piden ser escuchados y

    atendidos, sobre todo por quienes se

    han comprometido a servir al pueblo.

    No hay razn para odos sordos.

    Como sucede en familia, incluso en

    las crisis, lo que se necesita para salir

    adelante es la conanza. Conanza que

    brota de tener la seguridad de que se

    est buscando el bien de todos, no slo

    de algunos. Lo mismo sucede con nues-

    tro pueblo mexicano. Necesita saber

    que sus instituciones y autoridades

    trabajan responsable y honestamente

    por el bien de todos, particularmente

    por los que menos oportunidades han

    tenido.

    Un pueblo sin conanza alimenta la

    indiferencia, el desaliento o la agresivi-

    dad. No podemos negar la crisis actual

    de nuestra querida Patria. Si no recono-

    cemos que el mal se est extendiendo,

    hasta en las instituciones que deberan

    erradicarlo, no podremos solucionarlo.

    El mal no tiene la ltima palabra. Nos

    urge la honestidad!

    No nos acostumbremos a lo que des-

    truye la dignidad del ser humano y el

    valor de la vida: la injusticia, la corrup-

    cin, la violencia, la impunidad

    Todo esto provoca la desconanza y

    desalienta la participacin. Los mexi-

    canos no podemos tolerar a quienes

    buscan el poder slo para favorecer sus

    intereses.

    Los obispos queremos ayudar a res-

    taurar la conanza de nuestro pueblo!

    Esa es nuestra misin. La conanza se

    gana hablando con la verdad, cum-

    pliendo los compromisos, construyen-

    do la justicia y respetando la vida; a

    ejemplo de Cristo, en quien todos con-

    aron vindolo hacer el bien. Los

    mexicanos podemos reconocer el bien

    y vivirlo.

    Que las familias, los maestros, las co-

    munidades, las autoridades y todas las

    instituciones pblicas y privadas edu-

    quen en la conanza con el ejemplo.

    Cumplan bien sus responsabilidades,

    actuando con legalidad, honestidad y

    solidaridad. Eso es lo que merecen y

    esperan todos los ciudadanos, sobre

    todo los nios y los jvenes, que son el

    presente y el futuro de nuestro Pas.

    Sepan que en cualquier dilogo con

    las autoridades y los diferentes sectores

    sociales, los obispos seguiremos expre-

    sando con claridad y rmeza las gran-

    des necesidades de nuestro pueblo

    mexicano.Orando y trabajando tenemos la espe-

    ranza de mejorar. Es la conanza que

    nos da Jess. Con su muerte y resurrec-

    cin nos ha demostrado que el amor

    vence al mal y hace triunfar el bien y la

    vida. Santa Mara de Guadalupe nos

    acompaa en este camino.

    Todos debemos participar para cons-

    truir un Mxico en el que conemos

    unos en otros! Si actuamos con verdad

    recuperaremos la conanza.

    Los obispos de Mxico

    26 de abril de 2015

    Sin conanza y participacin

    no se avanza!Mensaje de la XCIX Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano

    Misin y amor

  • 4 MensajeroCaminar Diocesano

    Este ao, la Semana Santa, fue para

    todos los sacerdotes y laicos de la

    nueva dicesis de Izcalli, una nueva

    experiencia de fe, sobre todo el da

    jueves por la maana, cuando nos con-

    gregamos en torno a nuestro Obispo

    para celebrar la misa de la Bendicin de

    los leos, mismos que servirn para

    administrar los sacramentos a lo largo

    de todo el ao.

    Nos dimos cita poco antes de las diez

    de la maana. En la Catedral de la Anun-

    ciacin ya se notaba un ambiente de

    Iglesia, de esos ambientes donde te

    sientes como en familia: acogido y en

    conanza. La mayora de los sacerdo-

    tes de la dicesis, los seminaristas y

    algunos religiosos, esperaban en el

    atrio mientras era el momento de ini-

    ciar con la celebracin; mientras tanto,

    los laicos esperbamos con entusiasmo

    ver la solemne procesin con la que

    dara inicio la celebracin Eucarstica,

    este ao, bastante especial por ser la

    primera que celebramos junto con nues-

    tro nuevo Obispo, don Francisco Gon-

    zlez Ramos.

    Iniciada la procesin, un detalle lla-

    m nuestra atencin: dos sacerdotes ya

    estaban sentados ocupando su lugar en

    la celebracin, y no porque se hubiesen

    adelantado para apartar un buen lugar

    dentro de la Catedral, sino porque esta-

    ban fsicamente impedidos, su salud no

    les permiti entrar junto con todos los

    sacerdotes en la procesin; el detalle no

    era ese sino la fraternidad con la que sus

    dems hermanos sacerdotes los saluda-

    ban al pasar por aquel lugar donde se

    encontraban; el mismo detalle y gesto

    de fraternidad lo tuvo el Obispo. Fue

    notorio el carcter fuertemente sacer-

    dotal y caritativo de la celebracin.

    En la homila, don Francisco Gonz-

    lez, agradeci a los sacerdotes por su

    vida, entrega y ministerio, y tambin

    los invit a consolar a los eles con el

    leo del Espritu, con el que fueron

    ungidos el da de su ordenacin sacer-

    dotal. Adems, nos invit a todos a orar

    por nuestros sacerdotes, a ayudarlos en

    el ministerio pastoral de las comunida-

    des y a preocuparnos por ellos, no slo

    en sus necesidades materiales, sino en

    todos los sentidos de manera que pue-

    dan ser eles y felices en la vocacin a

    la que han sido llamados.

    Antes de concluir la emotiva celebra-

    cin Eucarstica, se bendijeron los

    leos, que fueron introducidos en la

    Catedral por los diconos y algunos

    seminaristas. Terminada la celebracin

    y antes de regresar a nuestras parro-

    quias, la mayora de los eles tuvimos

    la oportunidad de saludar a nuestro

    Obispo, expresarle nuestra alegra por

    tenerlo con nosotros y saludar a

    muchos sacerdotes que haca tiempo no

    veamos.

    Sin duda, este Semana Santa fue dife-

    rente para quienes conformamos la

    nueva Dicesis de Izcalli, pues aunque

    somos una Iglesia particular muy

    joven, la experiencia de un Dios que

    nos ama, no fue algo que falt estos

    das entre nosotros. Felices das

    pascuales!

    Hna. Marga lvarez Pastor, SGCS

    CODIPACS Ecatepec

    Este sbado 18 de abril a las 9:00 de la

    maana tuvo lugar en la Catedral de

    Ecatepec la reunin de coordinadores y

    secretarios de los Equipos parroquiales

    de Animacin Pastoral (EPAP) convo-

    cados por el Padre Eduardo Pierson

    Espinoza, vicario de pastoral, para

    anar los detalles de la Segunda Asam-

    blea Diocesana, que con motivo de la

    revisin del Plan Diocesano de Pastoral

    de nuestra querida dicesis se llevar a

    cabo, Dios mediante, el prximo sba-

    do 25 de abril a partir de las 8:00 am,

    aqu mismo, en la Catedral del Sagrado

    Corazn de Jess.

    Despus de un momento de oracin el

    padre Eduardo nos record las tres

    etapas que abarca el trabajo de revisin

    de nuestro Plan Diocesano, que ya esta-

    mos realizando. Nos indic que des-

    pus de haber concluido la primera

    etapa, que consisti en la sensibiliza-

    cin acerca de la Espiritualidad de

    comunin y la constitucin de los equi-

    pos EPAP, ahora nos encontramos en la

    segunda etapa cuyo objetivo es la for-

    macin y capacitacin de los EPAP

    (por Parroquia, Decanato y Vicara).

    Despus de esto nos habl del objetivo

    general de esta segunda asamblea:

    Que los EPAP juntamente con los

    Prrocos, Vicarios, Diconos, Vida

    Consagrada y Seminario, conozcan de

    manera general la metodologa pros-

    pectiva, con la cual se trabajar en la

    tercera etapa. Por ltimo se dieron las

    indicaciones generales, y se invit a

    todos a orar por los frutos de este traba-

    jo de revisin de nuestro Plan Diocesa-

    no de Pastoral.

    Y con La alegra de ser un solo cora-

    zn, esperamos que esta Segunda

    Asamblea Diocesana se convierta en

    un espacio de comunin y momento de

    gracia en el caminar de nuestra querida

    dicesis, que unida a su Padre y Pastor

    Mons. Oscar Roberto, junto con su

    presbiterio quiere dar pasos decisivos

    en la construccin del Reino de Dios

    con una mejor y adecuada Evangeliza-

    cin segn lo requiere la nueva poca

    que estamos viviendo.

    26 de abril de 2015

    La alegra de ser un

    solo corazn

    Mi Semana Santa en Izcalli

  • 5Mensajero Caminar Diocesano

    Por: Pbro. Jos Jimnez Aguayo,

    Dicesis Valle de Chalco

    Desde el ao pasado realizamos la

    Misin Cuaresmal en la Vicara Epis-

    copal de San Juan Diego, ahora nos

    organizamos para hacer la Misin en

    todas las parroquias de la Dicesis de

    Valle de Chalco, saliendo a las perife-

    rias al encuentro de las familias, visi-

    tando sus casas -como lo dice el Papa

    Francisco, el objetivo pastoral y lema

    para este ao- a n de saludarles e irnos

    sensibilizando con miras a consolidar

    ms cada da la fraternidad en nuestras

    comunidades. Invitamos a las personas

    a acercarse a los Sacramentos de la

    Reconciliacin y Eucarista, a partici-

    par en la liturgia y plticas de Semana

    Santa.

    Fue una Misin por la unidad y la paz,

    en la que numerosos grupos de laicos,

    acompaados por sus sacerdotes y

    nuestro Obispo Vctor Ren, pudimos

    recorrer las calles, platicar con las fami-

    lias y dejarles un mensaje a la luz de la

    Exhortacin Apostlica Evangelii

    Gadium y el Mensaje Cuaresmal del

    Papa Francisco, que nos invita a ser

    islas de misericordia en medio del mar

    de la indiferencia.

    El Sr. Obispo es el primer convencido

    de la responsabilidad que tenemos

    pastores y laicos de acercarnos a las

    personas para mostrarles el amor y

    misericordia de Cristo y llevarles una

    palabra de esperanza; por eso se dio a la

    tarea de visitar las Parroquias de Cristo

    Seor del Veneno y Santo Nio de Ato-

    cha, as como el reclusorio de Huitzilt-

    zingo.

    Fue un ejercicio de programacin

    pastoral y una experiencia enriquece-

    dora para todos: trabajo en equipo,

    organizacin, toma de conciencia de la

    tarea misionera que Jess le ha cona-

    do a la Iglesia, acercamiento a los

    barrios y sectores de nuestras parro-

    quias, brindando consuelo a las perso-

    nas que ms han sufrido, ya sea por el

    fallecimiento de algn familiar como el

    Sr. Alfredo, ya por la enfermedad o la

    pobreza como don Carlos, quien hace

    unas semanas sufri un accidente, y a

    quien el Sr. Obispo consigui una silla

    de ruedas.

    El martes 1 de abril, el Sr. Obispo

    visit la comunidad de Tlacotompa en

    Ecatzingo donde encontramos algunas

    parejas que desean prepararse para

    recibir los sacramentos que les faltan y

    casarse por la Iglesia.

    Culminamos una primera etapa de la

    Misin con la participacin de los

    Misioneros en la Misa Crismal del

    Jueves Santo en Catedral. Ellos, al nal

    de la Eucarista obsequiaron la Cruz

    Misionera a sus Sacerdotes en recono-

    cimiento a su labor evangelizadora.

    Dije una primera etapa, porque la

    misin no ha terminado, es permanen-

    te, y no solo dentro del templo. Prxi-

    mamente evaluaremos la Misin reali-

    zada y durante el ao seguiremos en

    contacto con los Equipos Misioneros

    de cada parroquia, acompaados por el

    Equipo Diocesano de Misiones a cargo

    de la Hna. Alma Lorena Espinoza.

    Dios Bueno y Providente, gracias por

    todos aquellos jvenes que, con su

    vitalidad y amor a Ti y a la Iglesia,

    junto con sus pastores y asesores; han

    mantenido viva la fe, rme la

    esperanza y activa la caridad.

    Padre,

    T que eres Creador del Mundo y

    Artce de la historia,

    concede tu visin paterna y tu fuerza

    creativa a nuestros obispos mexicanos

    para que juntos revitalicemos la opcin

    preferencial por la Evangelizacin de

    la juventud en Mxico.

    Jesucristo,

    Maestro, Amigo y Compaero de

    camino, T que acompaaste a quienes

    habas llamado

    y los transformaste en tus discpulos y

    misioneros, gua a la pastoral juvenil

    de cada Provincia y Dicesis

    para que sea capaz de suscitar procesos

    de conversin personal y pastoral.

    Espritu Santo,

    impulso rejuvenecedor de la Iglesia,

    T que acompaaste a los primeros

    misioneros desde Pentecosts

    y continuas guiando a la Iglesia,

    concede tu luz y tu sabidura a los

    agentes de Pastoral Juvenil en Mxico

    para crear orientaciones y herramientas

    pastorales que nos permitan hacer

    efectivo el compromiso de seguir

    construyendo la Civilizacin del Amor.

    Santa Mara de Guadalupe, dulce

    Madre de nuestro Redentor,

    aydanos a propiciar un caminar

    pastoral que facilite a los jvenes

    conquistar el regalo de la salvacin.

    Amn.

    26 de abril de 2015

    Una experiencia misionera

    Oracin por los Jvenes

  • Caminar Diocesano Mensajero6

    Por: Pastoral de la Comunicacin

    Dicesis de Cuautitln

    En esta semana el presbiterio de la Di-

    cesis de Cuautitln, unido a su pastor,

    Sr. Obispo Guillermo Ortiz Mondra-

    gn, vivi su jornada de actualizacin

    teolgica-pastoral en miras a proyectar

    su Plan Diocesano de Pastoral, acre-

    centando la comunin del presbiterio,

    lo que lleva a conocer la metodologa

    prospectiva para participar con sentido

    de corresponsabilidad en orden a la

    aplicacin de la pastoral de conjunto.

    Mediante esta jornada, el presbiterio

    de Cuautitln tom conciencia de que

    la espiritualidad de la comunin es la

    base de cualquier plan de evangeliza-

    cin, y es un estilo de vida como res-

    puesta a Dios. El presbiterio se siente

    llamado para servir al pueblo de Dios

    en comunin con su Obispo y, esta

    semana, la espiritualidad de la comu-

    nin se hace presente al tomar concien-

    cia de que se debe saber dar espacio al

    hermano para ayudarlo y animarlo. Es

    as que cada uno trabaja no solo para

    meditar en el sentido puro de la espiri-

    tualidad, sino en las acciones latentes

    que subyacen de la misma para que

    formen parte del perl del sacerdote

    actual.

    Cabe mencionar que las exposiciones

    durante esta semana de actualizacin

    estuvieron bajo la gua de don Vctor

    Ren Rodrguez Gmez, Obispo de la

    Dicesis de Valle de Chalco, y del Pbro.

    Ral Martnez Arreortua.

    Como culmen de esta semana reexi-

    va se celebr la Eucarista del XXXVI

    Aniversario de la Ereccin de la Dice-

    sis de Cuautitln, presidida por el Sr.

    Obispo don Guillermo y concelebrada

    por su presbiterio en espiritualidad de

    comunin.

    Por: Pastoral Proftica,

    Arquidicesis de Tlalnepantla

    Dejen que los nios vengan a m,

    y no se los impidan porque de los

    que son como ellos es el Reino

    de los cielos

    Vayan y hagan mis discpulos a

    todos, bautizndolos en el nombre del

    Padre, del Hijo y del Espritu Santo

    Estas dos citas bblicas que nos mues-

    tran el deseo de Cristo por la evangeli-

    zacin de todos los hombres y el deseo

    fervoroso de permitirle a los nios ser

    partcipes de las maravillas del cielo,

    bien podran ser tomadas como el fun-

    damento y motor del trabajo catequti-

    co que se realiza en nuestras Iglesias

    particulares. Por ello, con el deseo de

    hacer que esta experiencia llegue y se

    haga posible en la vida de todos los

    bautizados de nuestra Arquidicesis, la

    dimensin de Pastoral Proftica ha

    apostado en los ltimos aos a hacer

    que la catequesis de infantes sea esco-

    larizada.

    As como el nio recibe de manera

    gradual los conocimientos bsicos en la

    escuela, a n de hacer que estos queden

    rmemente aprendidos y puedan, en un

    futuro, ser utilizados durante su vida

    prctica y profesional, los misterios del

    Reino de Dios pueden ser administra-

    dos gradualmente, as durante la infan-

    cia, etapa en que se desarrollan los prin-

    cipios, se fomentan los valores y se da

    inicio a la formacin del criterio, los

    nios cristianos recibirn en su alma las

    bases de la fe, se acrecentar en ellos la

    esperanza y podrn el da de maana

    ser hombres y mujeres que vivan la

    caridad. Si desde la infancia se siem-

    bran en los nios las virtudes cristianas

    en especial la fe, en la sociedad del

    futuro podremos cosechar cristianos en

    los que abunden los frutos de amor y la

    cristiana fraternidad.

    Por ello, comprometidos en esta labor

    en la Arquidicesis de Tlalnepantla, se

    llevar a cabo el XV Encuentro de Cate-

    quistas, pues si bien es cierto que la

    tarea de sembrar es importante, igual de

    importante es capacitar y dar herra-

    mientas a los sembradores.

    La cita es el prximo 03 de mayo en el

    Centro de Convenciones de Tlalne-

    pantla, en punto de las 09:00hrs.

    Durante este encuentro se reexionar

    sobre la presentacin del segundo libro

    de catequesis escolarizada.

    Por ello, si tu descubres el llamado

    que Dios te hace a ser sembrador, a ser

    catequista, NO FALTES. El dueo de la

    mies te espera con los brazos abiertos.

    26 de abril de 2015

    XV Encuentro

    de Catequistas

    Espiritualidad de Comunin

  • 7Mensajero Caminar Diocesano

    CODIPACS Teotihuacan

    Si los sacerdotes judos son los guar-

    dianes de la ley, especialmente en situa-

    cin de grave incumplimiento, Dios

    inspira a los hombres desinteresados

    para que levanten la voz y enfrenten la

    traicin a la alianza; venga est de parte

    del rey, de los sacerdotes o del pueblo.

    Profeta, quien eres t? Se confunde

    generalmente profeta con adivino. El

    profeta es esencialmente portavoz de

    Dios. Su misin esta total y exclusiva-

    mente dedicada a defender la voluntad

    de Dios expresada en la observancia de

    la ley de Moiss: tres polos estrecha-

    mente unidos entre si denen esta

    misin: Dios-Pueblo-Alianza.

    Cuando por ejemplo los reyes olvidan

    a Dios, cuando toleran santuarios paga-

    nos y sacricios humanos, cuando

    cometen abusos contra los pobres e

    indefensos o cuando se unen con otros

    prncipes dejando de lado la Alianza

    con Yahv, pueden surgir profetas,

    inspirados por Dios, que le echen en

    cara su comportamiento execrable.

    El profeta es el hombre ms libre del

    planeta. No est ligado al sistema pol-

    tico: ni siquiera al sistema religioso. No

    tiene intereses personales de ninguna

    clase por ningn lado. Pone en riesgo

    su propia vida sin la menor vacilacin

    en defensa de los derechos de Dios y de

    su pueblo, ambos estrechamente vincu-

    lados entre s. Los profetas son contes-

    tatarios por denicin: protestan hasta

    contra Dios. Por qu me has metido en

    este lio, Seor? Le dicen casi todos de

    una u otra forma.

    Tiene buenos motivos para quejarse.

    Hombres profundamente religiosos, no

    aspiran a alcanzar ninguna prerrogativa

    o distincin. El ser profeta viene de un

    llamado directo y personal de Dios: es

    una vocacin muy especca en cir-

    cunstancias particularmente difciles y

    apremiantes. Toda su vida personal y

    familiar est afectada. No solo casi

    siempre encuentra indiferencia ante el

    mensaje que transmite de parte de Dios,

    sino muchas veces, oposicin, persecu-

    cin y muerte.

    As lo recordar Jess, el profeta por

    excelencia, cuando tendr que hacer

    frente al rechazo de su misin: En

    verdad os digo que ningn profeta es

    bien recibido en su patria Esta es una

    buena razn ms para sentirse plena-

    mente identicado con todos los profe-

    tas que le han precedido: Jerusaln,

    Jerusaln! La que mata a los profetas y

    apedrea a los que le son enviados.

    Cuntas veces he querido reunir a tus

    hijos, como una gallina su nidada bajo

    las alas, y no habis querido!

    Fuente: Celebracin de la Pascua de

    Jess P. Sebastin Quetglas Maura.

    Por: Magdalena Moreno Escobedo

    Tulantongo, Texcoco, Mx. 20 de

    abril 2015. El cuarto Domingo de

    Pascua nos presenta el icono del Buen

    Pastor que conoce a sus ovejas, las

    llama por su nombre, las alimenta y las

    gua. Hace ms de 50 aos que en este

    domingo celebramos la Jornada Mun-

    dial de Oracin por las Vocaciones.

    Esta Jornada nos recuerda la importan-

    cia de rezar para que, como dijo Jess a

    sus discpulos, el dueo de la mies

    mande obreros a su mies (Lc 10,2).

    Jess nos dio este mandamiento en el

    contexto de un envo misionero: ade-

    ms de los doce apstoles, llam a otros

    setenta y dos discpulos y los mand de

    dos en dos para la misin (cf. Lc 10,1-

    16). Efectivamente, si la Iglesia es

    misionera por su naturaleza (Conc.

    Ecum. Vat. II, Decr. Ad gentes, 2), la

    vocacin cristiana nace necesaria-

    mente dentro de una experiencia de

    misin. As, escuchar y seguir la voz de

    Cristo Buen Pastor, dejndose atraer y

    conducir por l, y consagrando a l la

    propia vida, signica aceptar que el

    Espritu Santo nos introduzca en este

    dinamismo misionero, suscitando en

    nosotros el deseo y la determinacin

    gozosa de entregar nuestra vida y gas-

    tarla por la causa del Reino de Dios.

    (Mensaje de la LII Jornada Mundial

    por las Vocaciones)

    Con gran fe y alegra se celebr la

    Santa Eucarista de apertura de la Sema-

    na de la Oracin por las Vocaciones en

    nuestra Dicesis de Texcoco. El Semi-

    nario Diocesano fue la sede de esta

    jornada de oracin del 20 al 26 de abril

    de 2015.

    La celebracin de apertura fue presi-

    dida por el Vicario Episcopal de San

    Antonio Pbro. Crisforo Domnguez

    Pedral y concelebrada por el Pbro. Boni-

    facio Mrquez Pat, integrante del equi-

    po formador del Seminario.

    El Vicario Episcopal en su homila

    pidi al Espritu Santo que ilumine a

    los jvenes seminaristas para continuar

    la labor que l les encomend, porque

    su llamado fue especial y la respuesta

    de los chicos fue un s queremos.

    Seal que es una gracia poder servir al

    Dios que da la vida eterna, y agradeci

    a las comunidades que acompaarn

    con su oracin en estos das.

    Durante esta semana todas las parro-

    quias de la dicesis asistieron en dife-

    rentes horarios a orar ante el Santsimo

    Sacramento por el aumento de las voca-

    ciones y el sostenimiento de las ya exis-

    tentes.

    Con la Eucarista diaria al inicio de

    cada da, sigui la adoracin de parte

    de las comunidades parroquiales. Al

    trmino de sta se agradeci la partici-

    pacin de los eles y se dio un recorrido

    por las instalaciones del seminario.

    26 de abril de 2015

    Oramos por las vocaciones

    Hoy nos hacen falta profetas

  • 8 MensajeroIglesia y Actualidad

    Por: Pastoral de la Comunicacin

    Dicesis de Cuautitln

    Nuestra Iglesia Diocesana de Cuautit-

    ln, heredera del maravilloso intercam-

    bio entre la profunda experiencia reli-

    giosa de los antiguos mexicanos y el

    Evangelio de Jesucristo, bajo la presen-

    cia de Santa Mara de Guadalupe, es

    una Iglesia en misin permanente que

    desea dialogar con la cultura de la

    comunicacin que est dando rostro y

    corazn a todos los hombres y en parti-

    cular a los creyentes en Jesucristo con-

    ados a su cuidado pastoral.

    Con urgencia pastoral reconocemos

    que la llegada de la sociedad de la infor-

    macin, con sus luces y sombras, es

    una verdadera revolucin cultural. Los

    medios ejercen una inuencia, con

    intensidad diversa, sobre todo lo que el

    hombre de hoy piensa, dice y hace.

    Nuestro Plan Diocesano de Pastoral de

    la Comunicacin quiere ser un espacio

    para el trabajo de todos los agentes

    involucrados en la misin y no slo

    para los responsables de dicha pastoral,

    siendo as, la comunicacin social, un

    componente esencial de la Nueva Evan-

    gelizacin.

    Para poder realizar el proyecto del

    Plan Diocesano de Comunicacin y

    alcanzar los objetivos, ocupa un lugar

    de primer nivel la Ocina de comunica-

    cin de la Dicesis. Este espacio ha

    sido una tarea que Nuestro Obispo don

    Guillermo Ortiz Mondragn ha priori-

    zado.

    La ocina de Comunicacin se va

    adaptando a las necesidades comunica-

    cionales, pues a ella le compete poner

    en acto las lneas denidas por el Obis-

    po con un trabajo profesional, metdi-

    co y cualicado.

    La Ocina de Comunicacin ofrece

    su servicio a la comunidad diocesana y

    en particular al Obispo y a las dems

    reas pastorales sensibilizndolas

    sobre el clima de comunicacin, inter-

    na y externa, que se va constituyendo y

    que interesa a las diversas pastorales.

    Por: Pbro. Pablo Cabrera Montiel,

    Dicesis Valle de Chalco

    El tema de entrada es interesante y con-

    lleva muchos elementos a ser conside-

    rados. Tenemos que comenzar pregun-

    tndonos de qu hablamos cuando nos

    cuestionamos por la situacin actual de

    la Iglesia. Hay muchas maneras de ver

    y entender la Iglesia en la realidad

    actual, desde su aqu y ahora. En estos

    momentos, es una Iglesia bastante des-

    concertada ante los cambios inimagi-

    nables de la humanidad, interiormente

    debilitada, dividida y disgregada, fuer-

    temente presionada y cuestionada

    desde fuera, tal vez poco consciente de

    la gravedad de la situacin y carente de

    la fuerza espiritual para dar una res-

    puesta adecuada y evangelizadora.

    Para valorar mejor las circunstancias

    del momento conviene tener una cierta

    perspectiva histrica; lo que ahora nos

    ocurre, lo que sentimos y piensan de

    nosotros, depende mucho de lo que ha

    ido ocurriendo en aos pasados.

    Como se puede ver es un tema que nos

    lleva a mirarnos y revisarnos para res-

    ponder al ser mismo de la Iglesia. Para

    ello, el Concilio Vaticano II claric y

    fortaleci las aspiraciones profundas

    de muchos cristianos, sacerdotes y

    eles, con el deseo sincero de organi-

    zarse como Pueblo de Dios, que sin

    dejar a un lado su misin, la invita a ser

    fermento del Evangelio en el seno de

    una sociedad que est cambiando y nos

    plantea nuevos retos. Desde el Concilio

    Vaticano II se vivi un momento de

    ilusin, de esperanza, pero lamentable-

    mente las cosas all quedaron y falta

    mucho por hacer para asumir el reto

    dentro del mundo actual.

    Nos podemos preguntar: Qu es lo

    que pas? Dnde est la renovacin

    de orden externo y administrativo, de lo

    interior y religioso? Qu es lo que nos

    pide la actualidad? y Cules son las

    respuestas concretas que estamos invi-

    tados a dar? En estos momentos las

    tensiones, cambios vertiginosos, revo-

    lucin tecnolgica y cientca, crisis en

    todos los niveles y estructuras, frag-

    mentacin de la sociedad, fenmeno de

    la globalizacin en todas las dimensio-

    nes, debilitacin de la comunin ecle-

    sial, nos muestran la realidad y nos dan

    tambin luces para discernir desde

    dnde podemos acompaar a la socie-

    dad y al Pueblo de Dios.

    Desanimarnos y echarnos para atrs

    ante la realidad sera no estar claro del

    ser y quehacer de la Iglesia, ms bien,

    sabindonos acompaados por el Resu-

    citado, demos vida y sumemos esfuer-

    zos desde la fuerza del Evangelio.

    Nuestro tiempo no necesita tantos

    maestros, ms bien hacen falta testigos

    del Resucitado.

    La tarea es nuestra, y ahora vivamos

    con cierta intensidad nuestra vocacin

    cristiana y eclesial, que el desconcierto

    y la indiferencia, el individualismo, no

    nos desanimen.

    Hoy, en el conjunto de una sociedad

    satisfecha de s misma, por lo menos

    hasta ahora, somos una Iglesia poco

    estimada, bastante privatizada, cultu-

    ralmente desestimada, con poca

    inuencia, crecientemente marginada.

    No somos una Iglesia del silencio, pero

    s una Iglesia bastante silenciada.

    26 de abril de 2015

    La Iglesia, en su realidad

    y misin

    Iglesia en comunicacin

    permanente

  • Iglesia Universal / Iglesia Mxico 9Mensajero

    Por: CODIPACS Ecatepec

    El pasado 11 de abril en la Vigilia del

    Segundo Domingo de Pascua o de la

    Divina Misericordia, del ao del Seor

    2015, el Papa Francisco convoc el

    Jubileo Extraordinario de la Misericor-

    dia, tiempo propicio para

    la Iglesia, para que haga

    ms fuerte y ecaz el

    testimonio de los creyen-

    tes, el Jubileo se abrir el

    8 de diciembre de 2015,

    con la solemnidad de la

    Inmaculada Concepcin

    y concluir en la solem-

    nidad de Jesucristo Rey

    del Universo, el 20 de

    noviembre de 2016.

    Siempre tenemos nece-

    sidad de contemplar el

    misterio de la misericor-

    dia. Es fuente de alegra, de serenidad

    y de paz. Es condicin para nuestra

    salvacin. Misericordia: es la palabra

    que revela el misterio de la Santsima

    Trinidad. Misericordia: es el acto lti-

    mo y supremo con el cual Dios viene a

    nuestro encuentro. Misericordia: es la

    ley fundamental que habita en el cora-

    zn de cada persona cuando mira con

    ojos sinceros al hermano que encuen-

    tra en el camino de la vida. Misericor-

    dia: es la va que une Dios y el hombre,

    porque abre el corazn a la esperanza

    de ser amados para siempre no obstan-

    te el lmite de nuestro pecado.

    La fecha del 8 de diciembre concuer-

    da con el quincuagsimo aniversario de

    la conclusin del Concilio Ecumnico

    Vaticano II; por lo que cobrar impor-

    tancia ya que se abrir la Puerta Santa

    en la Catedral de Roma, la Baslica de

    San Juan de Letrn y sucesivamente las

    Puertas Santas en las otras Baslicas

    Papales, bendicin que se extender a

    cada lugar del mundo.

    Para el mismo domingo establezco

    que en cada Iglesia particular, en la

    Catedral que es la Iglesia Madre para

    todos los eles, o en la Concatedral o

    en una iglesia de signicado especial

    se abra por todo el Ao Santo una idn-

    tica Puerta de la Misericordia. A juicio

    del Ordinario, ella podr ser abierta

    tambin en los Santuarios, meta de

    tantos peregrinos que en estos lugares

    santos con frecuencia son tocados en el

    corazn por la gracia y encuentran el

    camino de la conversin.

    Cada Iglesia particular, entonces

    estar directamente comprometida a

    vivir este Ao Santo como un momento

    extraordinario de gracia y de renova-

    cin espiritual. El Jubileo, por tanto,

    ser celebrado en Roma as como en

    las Iglesias particulares como signo

    visible de la comunin de toda la Igle-

    sia. S.S. Francisco.

    Por. Dic. Vctor Fco. Guerrero

    Maldonado

    No matars mientras nos sentamos a

    ver el noticiero por la noche, el mundo

    que nos circunda, est siendo objeto de

    todo tipo de agresiones que amenazan

    con su extincin. Apreciable lector (a),

    nalizaremos este recorrido que inicia-

    mos juntos al menos hace unos cuantos

    das atrs. En esta ocasin, haremos

    una breve reexin sobre la necesidad

    de sabernos todos responsables los

    unos de los otros (Gen 4,9).

    Cul sera la respuesta moral a la

    situacin del fenmeno de la Migra-

    cin en una poca en que el poder puro

    y duro arrasa el mundo sin impedimen-

    to alguno? De hecho, en qu sentido

    sirve de gua el 5 mandamiento, No

    matars en tiempos como estos? Esta-

    mos fuertemente llamados a reexio-

    nar y examinar nuestra actitud ante el

    fenmeno de la migracin en Mxico y

    el mundo.

    El tema es crucial. La migracin, no

    depende de cmo entendamos dicho

    fenmeno, y de lo que pensemos, como

    cristianos, sino de lo que el principio de

    la dignidad de la vida nos dice: haga-

    mos al hombre a nuestra imagen, con-

    forme a nuestra semejanza (Gn. 1,26)

    esa es la gloria de haber sido creados,

    esto es lo que Jess pretende realmente

    al recordarnos la importancia de amar

    al prjimo como a uno mismo.

    Todas las religiones del mundo

    deenden que la vida debe ser arma-

    da, protegida, honrada, sostenida, etc.

    por tanto, si miramos al quinto manda-

    miento para reexionar lo que hemos

    venido conociendo y muchas veces

    observando, podramos hacer una clara

    distincin entre matar y asesinar.

    Matar, es un trmino amplio que

    incluye quitar la vida por cualquier tipo

    de razones y en todas sus formas. Mien-

    tras que, Asesinar, se reere nica-

    mente a los actos de muerte criminar-

    les. Por tanto, siempre que se mata a un

    hermano migrante (psicolgicamente,

    social, espiritual, moral, humana, fami-

    liar, sanitaria, en vivienda, salarialmen-

    te etc.) en cualquiera de las situaciones

    que constituyen los fundamentos de

    una vida humana digna, estamos vio-

    lando el mandamiento, aun cuando

    resulte que en tal violacin pudiera

    haber otros factores que mitigaran su

    gravedad, como un es que ya ni se

    sabe si en realidad ocupan la ayuda,

    por ejemplo.

    Considero que, el fenmeno de la

    migracin, no slo se abre al clima

    espiritual, sino que debera ser una

    propuesta de solucin en las mesas de

    trabajo de los miembros parlamenta-

    rios del mundo. Es un tema que necesi-

    ta ser abordado con absoluta seriedad

    puesto que es un asunto humano que ha

    perjudicado a muchas generaciones.

    Algo en lo que todos debemos de estar

    de acuerdo, es en la prohibicin de

    matar a nuestros hermanos migrantes

    en cualquier situacin. El compromiso

    que tenemos va mucho ms all del no

    matar. El compromiso consiste en

    fomentar la vida.

    Puede que haya llegado el momento

    de caer en la cuenta de que, cuando no

    trabajamos activamente por sostener la

    vida, toda vida, estamos solapando el

    mayor pecado de indiferencia con res-

    pecto a todas las cosas que ocurren y

    acaban con la vida del migrante.

    Todos somos responsables unos de

    otros, la vida que no fomentamos, la

    condenamos a muerte. no matemos a

    nuestros hermanos migrantes, antes

    incluso de que lleguen a su destino. Por

    eso, t y yo, hoy tenemos la oportuni-

    dad de hacer algo al respecto. Slo

    entregndonos al cuidado del otro por

    ser persona, podemos llegar a ser ple-

    namente humanos hijos de Dios.

    Acta! Nos conviene a todos, nos enri-

    quece a todos y nos ayuda a todos.

    26 de abril de 2015

    Ay de las manos que

    derramen esta valiosa sangre!

    Jubileo Extraordinario

    de la Misericordia

  • 10 MensajeroFamilia

    Por: Beatriz Adriana Ortiz Mata,

    Comunicadora Parroquial, Dicesis

    de Valle de Chalco

    Con el amor como base, aadido el

    respeto y la comprensin, se idealiza la

    formacin familiar en la que todos

    tenemos un papel importante. Todas las

    familias son diferentes, todas tienen

    una organizacin distinta, pasando

    desde las familias conformadas por

    muchos integrantes, hasta las familias

    pequeas; sin embargo, las familias

    han evolucionado con el paso del tiem-

    po, y algunas han cambiado desde sus

    costumbres hasta sus formas de vida.

    Hace algunas dcadas las familias esta-

    ban ms enfocadas al cuidado y res-

    guardo de los hijos, los paps dedica-

    ban poco o nulo tiempo para conocer

    ntimamente a sus hijos, mientras que

    las madres pasaban la mayor parte de

    su vida en casa, estaban formadas para

    eso, dando como resultado una inclina-

    cin natural al matriarcado en donde el

    pap era visto solo como el sustentador.

    En la actualidad las familias tienen

    una forma de vida diferente, en la nece-

    sidad de darle un estilo de desarrollo

    ms amplio a sus hijos, los padres han

    modicado de forma prcticamente

    total su rol, desgraciadamente esto ha

    trado una consecuencia diferente a la

    organizacin familiar, pues al tener que

    dejar sus hogares para trabajar pap y

    mam pierden la comunicacin con sus

    hijos, y con ello, el respeto y la conan-

    za; los hijos tienden a ser ms depen-

    dientes y comienzan a tomar las riendas

    de sus vidas a edad muy temprana, la

    pareja se va separando tanto en la vida

    familiar como en lo sentimental, en

    algunos casos dando como resultado la

    separacin denitiva.

    Sin embargo, estamos llamados a la

    formacin familiar tomando como

    referencia la familia de Jess, en la cual

    cada uno entendi y acept el papel que

    le corresponda: viviendo Jess como

    hijo de Jos, carpintero, dndole su

    amor y respeto; Mara no negndose a

    ser madre del hijo de DIOS y con

    humildad entregndose a verlo crecer,

    y Jos aceptndolos a ambos con pro-

    fundo amor y obediencia.

    Tomando como referencia a la Sagra-

    da Familia podemos en nuestra capaci-

    dad, aceptar esta importante misin

    que se nos ha encomendado como parte

    de una estructura familiar, pap y

    mam conocindose, amndose y

    amando a sus hijos, trabajando cada

    uno en su propio esfuerzo de entrega y

    decisin para llevar su encomienda a

    un buen n, dando hijos religiosamente

    comprometidos.

    Nunca debemos olvidar que al aceptar

    formar parte de una familia, nos con-

    vertimos en instrumentos de Dios para

    la formacin y desarrollo de seres ni-

    cos e irrepetibles, que se nos entregan

    con amor y a los cuales deberemos

    entregar con amor a Dios, l confa en

    nosotros para llevar a nuestros hijos a

    vivir en el conocimiento de su amor,

    llenos de fe siendo obedientes y felices.

    Gracias Padre Bueno, por el don de la Vida

    que T nos has concedido.

    Te pedimos que nosotros seamos capaces de cuidar la

    nuestra y ayudar a nuestros prjimos a vivirla.

    Concdenos que en nuestra Patria nos conduzcamos con

    sentimientos, actitudes y leyes buenas que reconozcan,

    respeten, deendan y promuevan toda vida humana,

    desde que comienza hasta su trmino natural.

    Virgen Mara de Guadalupe, Madre de la Vida,

    ruega por nosotros!

    26 de abril de 2015

    Por: Lic. Elisa Soto

    Dicesis de Cuautitln

    Al hablar de juventud, es claro que se

    est haciendo referencia a un tema que

    va ms all de una etapa de la vida del

    ser humano comprendida entre determi-

    nadas edades. Se habla tambin de un

    tema que expone ampliamente el hecho

    de que el joven enfrenta una doble situa-

    cin de vida, con cambios complejos

    que lo llevan a retos cada vez ms gran-

    des y confusos.

    Por una parte enfrenta su propia reali-

    dad de vida, esa que vive a diario en su

    ambiente, con su familia, con su cultura,

    consigo mismo, y por otra, enfrenta los

    retos y cambios que de manera global el

    mundo y su modernidad cambiante en

    s, impone a la juventud.

    Es claro pues, que el joven debe ser

    visto primero como individuo, con su

    psicologa y con su biologa y despus

    como parte de una sociedad, de una

    cultura y de una religin. As en trmi-

    nos de salud y ciencia, el joven, es visto

    como un ser bio-psico-social, al cual la

    Iglesia ve como bio-psico-social-

    espiritual.

    Es necesario entonces que la pastoral

    de la Iglesia se detenga a analizar de

    manera minuciosa, la integridad del

    joven y su realidad particular y diferen-

    te, y posteriormente la de la juventud en

    general. De tal forma que comprenda

    que no se puede y no se debe evangeli-

    zar a la juventud de la misma forma, ni

    en tiempos, ni en espacios, aunque s en

    contenidos.

    De igual forma, es imperativo que la

    Iglesia evangelizadora, forme lderes

    idneos y capaces de prepararse y reno-

    varse constantemente a la par de los

    cambios que la juventud vive; que com-

    prenda y enfrente los retos que ellos

    enfrentan y que proponga, con creativi-

    dad y fundamento, nuevas soluciones

    pastorales a las problemticas que limi-

    tan a la juventud a desempear su papel

    en la pastoral religiosa, con alegra y

    compromiso. En base a esta primicia, la

    Dicesis de Cuautitln trabaja para que

    los jvenes de cada parroquia que la

    conforman, sean incluidos de manera

    integral e individual y no slo como

    grupo, en una pastoral evangelizadora,

    integrativa e incluyente.

    La transmisin de la fe a travs de la familia

    Juventud integral,

    su realidad ante el EvangelioOracin por la Vida

  • 11Mensajero @joven

    Cuautitln Izcalli, Mx.

    17 de abril de 2015

    Estimados Cardenales, Arzobispos,

    Obispos, Sacerdotes y amigos todos.

    Desde el momento en que conocimos

    que uno de los temas que trataran en la

    XCIX Asamblea plenaria era la evan-

    gelizacin de los jvenes, nuestros

    corazones se llenaron de alegra y de

    esperanza; pero tambin nos sentimos

    con temor y retados por la encomienda.

    Hoy, despus de estos das de gracia,

    estamos contentos y agradecidos con

    nuestro Buen Dios porque hemos visto

    su rosto vivo en ustedes.

    A nombre de todos los jvenes de

    Mxico queremos agradecerles toda

    esta semana que han compartido con

    nosotros, donde hemos sido testigos de

    su alegra, de su fraternidad, de su

    espontaneidad y de su frescura. Hemos

    encontrado, en ustedes, el rostro joven

    de Cristo que vive entre nosotros.

    Gracias por el espacio y el tiempo que

    nos han dedicado; por dejarse fascinar,

    por escuchar la realidad que

    vivimos los jvenes de Mxico y

    por discernir nuestros desafos.

    Gracias por su conanza y

    apertura, porque redescubrimos

    en ustedes a nuestros maestros y

    pastores, padres y amigos que

    confan en la juventud; porque

    han aceptado y respaldado nues-

    tras propuestas.

    Gracias por aceptar el reto de

    revitalizar juntos la Pastoral

    Juvenil, porque su respaldo y

    compaa nos impulsa y anima a

    seguir construyendo la civiliza-

    cin del amor.

    Les reiteramos el compromiso

    de que aquello que hemos odo,

    lo que hemos visto con nuestros

    ojos, lo que hemos contemplado

    y lo que hemos tocado con nues-

    tras manos (1 Jn 1,1) vamos a

    compartirlo y anunciarlo a los

    jvenes de nuestras dicesis. Regresa-

    mos a nuestros hogares impulsados por

    el Espritu Santo y entusiasmados por

    los frutos que han surgido de este Pen-

    tecosts que hemos vivido juntos.

    Sepan que siempre cuentan con noso-

    tros. Dios les siga bendiciendo.

    Dimensin Episcopal Mexicana de

    Pastoral de Adolescentes y Jvenes

    (DEMPAJ)

    Al volver a escucharles y sentirles, se

    revitaliza nuestra fascinacin por Cris-

    to. En ustedes queridos adolescentes y

    jvenes, se renueva tambin el corazn

    de Mxico.

    Comenzamos con gozo y esperanza

    nuestra 99 Asamblea Plenaria. Aqu

    hemos escuchado de sus alegras y

    esperanzas, pero tambin de sus triste-

    zas, frustraciones y dolores.

    Jvenes, sabemos que han estado en

    oracin por nosotros y nosotros hemos

    rezado y pensado mucho en ustedes.

    Lleg el tiempo en que los Obispos de

    Mxico, escuchando la voz de los jve-

    nes, decidimos caminar junto con uste-

    des en la construccin de una nueva

    cultura, la del Amor. ES LA HORA

    D E L O S A D O L E S C E N T E S Y

    JVENES!

    En esta experiencia rearmamos la

    conviccin del amor que Dios les tiene

    a ustedes y a nosotros al darnos la opor-

    tunidad de poderles acompaar y ser-

    vir. Nos inspira la vivencia de Moiss,

    ante la zarza ardiendo: un fuego que

    arde y no se apaga. Queremos dejarnos

    guiar por la Voluntad de Dios, qui-

    tndonos las sandalias delante de la

    zarza ardiente, que nos enva a

    ustedes. Nos acercamos con mu-

    cho respeto, pues reconocemos que

    son tierra sagrada y lugar desde

    donde Dios nos habla.

    Jvenes: Nunca caminemos sin

    Dios! Acerqumonos a L!,

    aprendamos de Jess, que tanto

    confa en ustedes por esa fuerza

    renovadora que hay en sus perso-

    nas y que la Iglesia y la sociedad

    ven como una promesa de oreci-

    miento de la vida y vida en abun-

    dancia. Queremos estar muy cerca

    y manifestarles que estn en nues-

    tro corazn.

    Les ofrecemos estos pensamien-

    tos: Slo nos puede salvar una

    persona: CRISTO. Porque sin l no

    hay luz, no hay esperanza, no hay

    amor, no hay futuro. (Benedicto

    XVI). No entierren sus talentos, no

    tengan miedo de soar cosas GRAN-

    DES (Papa Francisco).

    Esperamos su respuesta valiente al

    llamado de Cristo y necesitamos su

    colaboracin para la evangelizacin de

    los jvenes en los distintos espacios

    donde ustedes se encuentran.

    Los ponemos en el corazn de Mara,

    nuestra Madre y Seora de Guadalupe,

    que tanto nos ama.

    Los Obispos de Mxico

    26 de abril de 2015

    a los jvenes

    Mensaje de los jvenes a los Obispos

    por la XCIX Asamblea Plenaria

    Cunto ama Dios

  • 12 MensajeroDios te llama

    Por: CODIPACS Ecatepec

    Del domingo 29 de marzo al 5 de abril,

    se llev a cabo la Pascua Vocacional en

    el Seminario Conciliar del Espritu

    Santo de la Dicesis de Ecatepec, con

    la participacin de 49 jvenes. Fue

    dirigida por el Promotor Diocesano de

    Vocaciones, el Padre Antonio Contre-

    ras Ramrez y el Dicono Israel Sabino

    Benavides y con la participacin siem-

    pre alegre de los seminaristas que for-

    man parte de la Pastoral Vocacional.

    Los jvenes en un ambiente de ora-

    cin y alegra participaron de los o-

    cios propios de Semana Santa, desde el

    Domingo de Ramos, donde se pregun-

    taron: Qu tanto soy capaz de seguir

    a Cristo como Rey que se ha sacricado

    por m?. El Jueves Santo meditaron

    sobre el ministerio sacerdotal y la Euca-

    rista. El Viernes Santo se reexion

    sobre la entrega generosa de Jess

    hasta la muerte y, posteriormente, se

    dispusieron a vivir la Pascua de Jess

    Resucitado, todo con la participacin

    creativa de los jvenes. Durante estos

    das pudieron reexionar sobre la

    vocacin a la cual se sienten llamados y

    la posibilidad de entrar al Seminario.

    Un momento especial fue la presencia

    del Obispo scar Roberto Domnguez,

    quien les comparti su experiencia

    vocacional, su experiencia de misione-

    ro en frica y les habl sobre lo que es

    el orden sacerdotal. Tambin se cont

    con la participacin del Padre Roberto

    Concha Gonzlez, Rector del Semina-

    rio Mayor de nuestra Dicesis.

    Fue una semana llena de bendiciones

    y con la esperanza de que Dios siga

    llamando obreros para sus campos, tan

    necesitados de pastores, segn el Cora-

    zn de Cristo Buen Pastor. Unmonos

    en oracin por el aumento y perseve-

    rancia de las vocaciones sacerdotales,

    religiosas y misioneras. El IV Domingo

    de Pascua, es el Domingo del Buen

    Pastor, y el Papa Francisco se ha unido

    en oracin e invita a todos los jvenes a

    descubrir la alegra de seguir el llama-

    do de Dios.

    Por: CODIPACS Valle de Chalco

    Congregacin religiosa fundada el 27

    de enero de 1873 por el venerable sier-

    vo de Dios Saturnino Lpez Novoa y

    Santa Teresa Jornet. Su misin princi-

    pal es acoger a los ancianos ms pobres

    y desamparados en un ambiente de

    familia, en el que ofrecen un hogar

    digno y atienden todas sus necesidades:

    materiales, de afecto y espirituales. La

    consigna que les dej la cofundadora

    Santa Teresa Joret y que quieren vivir

    cada da es: Cuidar los cuerpos para

    salvar las almas. Como su carisma es

    la atencin a personas adultas, las reli-

    giosas al ingresar a la congregacin se

    preparan en enfermera y algunas otras

    asistentes sociales.

    Ellas saben que han sido llamadas por

    Dios para hacer de su vida una gozosa

    donacin de amor, su servicio a los

    ancianitos quiere ser expresin y com-

    promiso del gran amor que Dios les

    tiene.

    La historia de la Congregacin est

    llena de ancdotas en las que se consta-

    ta la mano de Dios, quien les ayuda a

    travs de bienhechores que en momen-

    tos difciles llegan oportunamente con

    aquello que necesitan.

    La Santsima Virgen de los desampa-

    rados, patrona de la congregacin,

    cobija bajo su manto a ms de veinti-

    sis mil ancianitos, asistidos en 210

    hogares repartidos en varios pases

    como: Espaa, Alemania, Cuba, Brasil,

    Chile, Mxico, entre otros.

    Viven en comunidades de vida frater-

    na y expresan su consagracin al Seor

    mediante los consejos evanglicos,

    queriendo alcanzar en cada momento

    un espritu de autntica familia.

    La Casa Hogar San Jos est ubicada

    en Huitzilzingo, Chalco, Mxico y es

    atendida por cuatro hermanas y perso-

    nas voluntarias. Las religiosas adems

    de atender a los ancianos cuidan su vida

    espiritual unindose a la Iglesia en el

    rezo de la liturgia de las horas, momen-

    tos de oracin personal, la Eucarista,

    rezo del Rosario, retiro espiritual un da

    al mes, que les da la oportunidad de

    confesarse, y una vez al ao tienen un

    retiro de diez das donde las hermanas

    salen de la comunidad hacia una casa

    de ejercicios.

    Adems tienen lectura espiritual para

    estar al da de los documentos de la

    Iglesia y formacin permanente, por-

    que consideran que no pueden ser islas

    cerradas, son una congregacin dentro

    de la Iglesia, que debe conocer lo que

    dice el Papa y participar en la Iglesia

    diocesana.

    26 de abril de 2015

    Hermanitas de los Ancianos

    Desamparados

    La Experiencia de la Pascua Vocacional

    en el Seminario de Ecatepec

  • 1Mensajero 3Iglesia y Cultura

    Por: Jos Luis Ramrez

    Dicesis de Nezahualcyotl

    En momentos en que el mundo catlico

    vive la Pascua del Seor, el mundo se

    debate en una indenicin que al paso

    del tiempo se ensancha: entre la espiri-

    tualidad y materialismo. El mundo

    actual, con sus tentaciones y atraccio-

    nes han sustrado la mirada y la mente

    humana con un objetivo jo: la riqueza.

    La Iglesia Catlica, pese a los ataques

    internos y externos, ha dado respuesta a

    esa disyuntiva. El Papa Francisco eli-

    gi como fecha muy signicativa el 27

    de abril del ao 2014, "Fiesta de la Divi-

    na Misericordia", para la canonizacin

    del Beato Juan Pablo II. La Fiesta fue

    instituida por el Papa Juan Pablo II el

    30 de abril del ao 2000 al canonizar a

    Santa Faustina Kowalska.

    La Iglesia Catlica, desde el ao

    2000, celebra el segundo Domingo de

    Pascua la Fiesta de la Divina Mise-

    ricordia, tal como Jess se lo haba

    solicitado a Santa Faustina Kowalska

    (Diario, 49).

    La misericordia es uno de

    los temas ms importantes

    del ponticado del Papa

    Francisco, y ahora, cuando

    el mundo tiene tanta nece-

    sidad de perdn, de recon-

    ciliacin y de paz, ha con-

    vocado al "Jubileo Extraor-

    dinario de la Misericor-

    dia". Comenzar con la

    apertura de la Puerta Santa

    en la Baslica Vaticana

    durante la Solemnidad de

    la Inmaculada Concepcin

    el 8 de diciembre y conclui-

    r el 20 de noviembre de

    2016 con la solemnidad de

    Cristo Rey del Universo.

    Estoy convencido de que

    toda la Igles ia podr

    encontrar en este Jubileo la alegra de

    redescubrir y hacer fecunda la miseri-

    cordia de Dios, con la cual todos somos

    llamados a dar consuelo a cada hombre

    y cada mujer de nuestro tiempo. Lo

    conamos a partir de ahora a la Madre

    de la Misericordia para que dirija a

    nosotros su mirada y vele en nuestro

    camino, seal.

    Hoy ms que nunca hay que tener

    presente este mensaje del Papa: Dios

    nos espera siempre, aun cuando nos

    hayamos alejado. l no est nunca

    lejos, y si volvemos a l, est prepara-

    do para abrazarnos.

    Por: CODIPACS Ecatepec

    El comportamiento poltico en Mxico

    en el proceso de democratizacin de los

    ltimos aos, deja ver que la participa-

    cin ciudadana en este mbito no ha

    logrado consolidarse, es notoria la apa-

    ta y el rechazo a los asuntos de partici-

    pacin poltica en varios ciudadanos, el

    abstencionismo parece ganar terreno al

    inters y la participacin, podemos

    decir que el proceso de democratiza-

    cin de nuestro pas es tortuoso y lento.

    La cultura poltica se encuentra en la

    base de la percepcin de los individuos

    sobre la realidad poltica, y sta tiene

    gran inuencia en el comportamiento

    poltico; ya que es el conjunto de cono-

    cimientos, creencias, valores, normas,

    tradiciones, mitos, rituales y costum-

    bres compartidas por los miembros de

    una sociedad o grupo social que tienen

    como objeto los asuntos polticos. En

    una sociedad con rgimen participativo

    se prev la posibilidad de una participa-

    cin activa de los individuos en los

    asuntos polticos y el cambio; donde se

    vive el autoritarismo se vive una cultu-

    ra poltica de tipo pasivo, no hay impul-

    so para transformar el sistema poltico.

    En nuestro entorno la poca participa-

    cin poltica nos debe cuestionar e

    impulsar a que la democratizacin del

    pas se consolide, por desgracia an

    son pocos los espacios donde el indivi-

    duo puede adquirir una cultura poltica

    que lo lleve a tomar decisiones que

    incidan en el bien comn. Segn un

    estudio realizado por el Senado de la

    Repblica, la televisin es el medio

    para fortalecer la cultura democrtica

    del pas, ya que en la Encuesta Nacio-

    nal sobre Cultura Poltica y Prcticas

    Ciudadanas (ENCUP) de la Secretara

    de Gobernacin, el 76.1 por ciento de

    los mexicanos se entera del panorama

    poltico por la televisin, el 9 por cien-

    to por la radio, el 5.3 por ciento en los

    peridicos, el 4.7 por ciento en Inter-

    net, el 0.7 por redes sociales y el 0.08

    por la consulta de revistas.

    Ante este panorama, con solo ver los

    promocionales de los partidos polti-

    cos, descubrimos que sus mensajes

    dejan mucho que desear, abunda la

    descalicacin, el engao y con poco

    respeto para el electorado. Por desgra-

    cia mucho falta por hacer en esta mate-

    ria: pocos conocen el nombre de los

    candidatos a cargos de eleccin en sus

    distritos electorales, a veces no se tiene

    claridad de lo que es una autoridad

    legislativa (Diputados y Senadores), lo

    que representa un Presidente Munici-

    pal y las autoridades locales, etc. Y si

    no se conocen sus nombres, menos su

    plataforma poltica, sus propuestas y su

    trayectoria; no se puede hablar de una

    cultura poltica a la altura de las necesi-

    dades de nuestra sociedad mexicana.

    Hay mucho por hacer, y sobre todo

    falta hacer una cultura poltica que nos

    lleve a una mejor participacin ciuda-

    dana con elementos de mayor peso y

    consistencia.

    26 de abril de 2015

    Cultura poltica en Mxico:

    camino por recorrer

    Materialismo y misericordia

  • 1 Mensajero4 Seccin Infantil

    Queridos nios, en ustedes est la certeza de que Dios existe; por su ternura, comprensin, alegra, inocencia. En su sonrisa vemos la pureza de

    Dios y la esperanza en un mejor maana. En ustedes est el futuro de nuestra Iglesia Catlica. Sigan animados, participando en su formacin.

    Los felicitamos y deseamos que sigan siendo reejo de la presencia de Dios en donde quiera que se encuentren.

    Esperamos que pasen un feliz Da del Nio.

    Dimensin Provincial de Pastoral Catequtica

    26 de abril de 2015

    Feliz Da del Nio

    Amiguitos, les invitamos a colorear y promover los siguientes valores en sus personas, familia, escuela y comunidad.

  • 1Mensajero 5La Sal y Luz del mundo26 de abril de 2015

    Por: Fabiola Perdomo

    Atizapn de Zaragoza, Mx. El

    prximo 16 de mayo se realizar

    un concierto catlico de adora-

    cin en el teatro Zaragoza, ubi-

    cado en el municipio de Atiza-

    pn, estado de Mxico. En

    donde participarn msicos,

    cantautores y grupos catlicos

    de la Arquidicesis de Tlalne-

    pantla con un n especco:

    Donar amor y sembrar espe-

    ranza.

    El Padre Gabriel Ramrez,

    prroco de San Miguel Arcngel

    Atizapn, en entrevista compar-

    te al peridico Mensajero

    como surgi dicho proyecto:

    Este concierto nace de la

    necesidad de un joven compro-

    metido con la Pastoral Juvenil

    en 2000-2008, integrante del

    equipo; cuando yo asumo dicha

    pastoral. Es cantautor catlico,

    que impuls procesos de vida

    juvenil en aquel tiempo, estamos

    hablando de Luis Enrique

    Gmez, quien presenta un pro-

    blema renal congnito y que ha

    avanzado lentamente. En los

    ltimos meses su salud empeo-

    r, la funcionalidad de sus rio-

    nes se redujo al 17%, con lo que

    se requiere un trasplante de

    rin.

    Luis Enrique convoc a sus

    amigos del equipo de pastoral

    para solicitar apoyo en la ora-

    cin para encontrar un donante,

    pero, sabemos que cuando se

    solicita la oracin podremos

    esperar muchas ms respuestas.

    Su tipo de sangre no es comn,

    as que, fue difcil encontrar un

    donador, hasta que result can-

    didata su esposa por eso el

    lema fue surgiendo desde la

    expreciencia del amor, y en esta

    experiencia del amor la primera

    mirada que pusimos fue en el

    Padre que tanto am al mundo

    que envi a Su Hijo nico para

    que todo aquel que creyera en

    l; tenga vida eterna y, tanto

    nos am El hijo, que don su

    vida.

    En esa misma experiencia del

    amor, nadie tiene amor ms

    grande por sus amigos que el

    que da la vida por ellos. De ah

    el nombre dona amor, desde

    esa experiencia del amor de

    Dios hasta la experiencia de

    amigos; y sembrar la esperan-

    za en una mejor condicin de

    vida para l. Este evento no se

    reduce a Luis Enrique, sino

    tambin a sembrar la esperanza

    que genera el concierto, pues

    podemos encontrar personas

    que pueden donar amor, por ello

    surge la idea con acciones muy

    concretas en la msica; consi-

    derando al grupo de amigos que

    hemos coincidido en la vida:

    Mateo 5, Mariana Granillo,

    grupo Pentecosts y el Pbro.

    Gustavo Mendieta quien pre-

    sentar su nuevo repertorio

    musical. Todos son msicos

    catlicos, creyentes y compro-

    metidos con su Iglesia, donando

    y uniendo los talentos que han

    recibido de Dios por su amigo,

    pero tambin, por todos aque-

    llos hermanos que sufren de esta

    enfermedad y que seguramente

    se sentirn identicados, en este

    concierto se espera algo ms

    grande para todos ellos.

    Al terminar de compartir esas

    palabras el Padre Gabriel Ram-

    rez hizo una cordial invitacin a

    todos los feligreses de la Arqui-

    dicesis a participar en el Con-

    cierto, y a difundir y sembrar

    esperanza en todos aquellos ms

    vulnerables y necesitados de la

    misericordia de Dios, sembran-

    do la esperanza en los enfermos.

    Dona amor, siembra esperanza

    Concierto Catlico a favor de la Donacin de rganos.

    Informes: Parroquia San Miguel Arcngel 5379-6115

    Facebook: Dona Amor, Siembra Esperanza

    Por Jackie Noriega V.

    Estimado lector, concluyamos este

    camino de reexin que iniciamos hace

    algunas semanas, con una gura nece-

    saria en el camino de la Evangeliza-

    cin, Mara. Mara, es el ejemplo de

    una vida laical en medio del mundo,

    supo integrar todo lo que le rodeaba

    para encontrar, en medio de todo, la

    presencia de Dios. A Mara no la carac-

    terizan los milagros ni las cosas

    extraordinarias visibles en su vida.

    Mara, nos da a conocer que la esencia

    del cristianismo es el Amor, y ella es

    testimonio de este amor en la Iglesia,

    alma del mundo.

    Mara, est centrada en Dios de la

    vida. A l sigue durante toda su vida en

    el ministerio de la fe.

    La espiritualidad laical de Mara se

    reeja en el trato personal que tiene con

    el Seor y la preocupacin maternal

    por los hombres. Su santidad se realiza

    dentro de sus ocupaciones y deberes de

    madre, esposa, como mujer del pueblo

    y duea de casa.

    Lo ms grande se realiza en ella, en

    medio de su sencillez, ella no practica

    una huida del mundo, si no que se san-

    tica en medio del mundo y no se aco-

    barda aunque el compromiso que tiene

    con la humanidad por ser la madre del

    Mesas, la lleve a estar junto a la cruz y

    que una espada traspase su corazn.

    La Virgen, madre nuestra y colabora-

    dora del Seor, encuentra el alimento

    de su espiritualidad en el contacto vivo

    con el Dios de la vida, sus palabras las

    escucha meditndolas en su corazn y

    ponindolas en prctica.

    Mara, vive su espiritualidad en la

    misin, por eso es importante contem-

    plarla para vivir como hijos de Dios y

    discpulos de Cristo. Mara, mujer lai-

    ca, mujer dedicada plenamente a la

    realizacin de las tareas cotidianas, en

    ellas cumpla el plan de Dios. Haca

    vida su propia espiritualidad, realizan-

    do la misin a la que estaba llamada.

    Mara, fue la primera evangelizada y

    evangelizadora por recibir el anuncio

    de la venida del Salvador y en la acogi-

    da de la Palabra en total disponibilidad

    y por llevar la Palabra y anunciar las

    grandes cosas que hizo en ella el Padre.

    Por todo esto, Mara es el ejemplo ms

    perfecto de la evangelizacin cristiana,

    de una vida laical.

    Mara, vive su fe, pues en ella se

    entrega a la accin del Espritu Santo

    concibiendo a Jess, recibiendo gozosa

    la misin que se le

    confa, as vive su

    espiritualidad. Su

    respuesta Hga-

    se en m es

    llena de esperan-

    za y seguridad, de

    total disponibili-

    dad.

    La fe de Mara

    signica gozo, y

    humilde bsque-

    da de la voluntad

    de Dios. Sin fe es

    imposible agra-

    dar a Dios. Ella

    nos ensea a creer

    conadamente en

    Dios y hacer su

    voluntad, porque

    su mirada y su

    corazn siempre

    los dirige a l.

    Anunciar, nacer,

    crecer, esperar,

    amar, soar que

    es posible, que

    lo de Dios es ver-

    dad, ese es el reto

    de la espiritualidad.

    La invitacin sigue en pie: No extin-

    gas al espritu su obra dura por siem-

    pre, desde toda la eternidad.

    Mara, mujer con espiritualidad laical

  • 16 Mensajero2015-2016 Ao Internacional de la Vida Consagrada

    La Pascua de Jess es nuestra

    Pascua, porque en la muerte de

    Cristo nuestra muerte ha sido vencida

    y en su resurreccin resucitamos

    todos (Prefacio de Pascua).

    Cristo ha resucitado! Es el anuncio

    gozoso que todas las naciones deben

    conocer y proclamar. Hoy es el da en el

    que acto el Seor, el da de su Pascua,

    en el que la Iglesia proclama llena de

    jbilo que el Seor ha resucitado,

    rompiendo las ataduras de la muerte.

    Este es el da en que actu el Seor;

    sea nuestra alegra y nuestro gozo

    (Sal 117).

    En la imagen de miedo, incredulidad y

    asombro de las mujeres y de los apsto-

    les que acudieron a ver el sepulcro,

    viene a nuestra mente como algo que

    ocurri, pero que sin embargo, sigue

    aconteciendo en nuestra sociedad cada

    vez ms alejada de Dios, que no tiene

    por cierto o cuestiona los aconteci-

    mientos realizados en la Historia de

    nuestra salvacin, en la que Dios Padre

    maniesta el gran amor que tiene a los

    hombres, entregando a su nico Hijo

    para que por l tengamos vida.

    Qu asombroso benecio de tu

    amor por nosotros! Qu incompara-

    ble ternura y caridad! Para rescatar

    al esclavo, entregaste al Hijo! (cfr.

    Pregn Pascual)

    Cristo ha entregado su vida y ha resu-

    citado!, esta es la base de nuestra fe,

    porque sin la resurreccin, la cruz en

    realidad no tiene sentido. Y si Cristo

    no resucit, vana es entonces nuestra

    predicacin, vana es tambin vuestra

    fe (1 Cor 15, 14). Cristo ha resucitado

    y, en l, hemos resucitado todos los

    hombres. En Jess el amor ha vencido

    al odio, la alegra a la tristeza, el bien al

    mal, la esperanza al desaliento.

    Cristo ha resucitado! Es el grito que

    sale del corazn de sus discpulos y

    ahora vuelve a animarnos porque tene-

    mos la certeza de su resurreccin, l es

    el redentor de todos los hombres, por

    eso gritemos llenos de alegra que

    Jess, el Hijo de Dios, el Seor de la

    vida Ha resucitado! Que se note en

    cada uno que tambin ha resucitado en

    nosotros, nos ha renovado, nos ha

    transformado y nos da nuevos motivos

    para vivir.

    Seamos testigos de su resurreccin.

    Que no solo provoque sorpresa, perple-

    jidad, asombro. Que podamos ver en

    nuestro prjimo al hermano, a la her-

    mana por quienes Cristo muri y resu-

    cit, para que nuestras parroquias y

    comunidades, lleguen a ser islas de

    misericordia en medio del mar de la

    indiferencia (cfr. Mensaje Papa Fran-

    cisco Cuaresma 2015), para que as

    como las piadosas mujeres al ver el

    sepulcro vaco se dieron cuenta de la

    profunda realidad de la Buena Noticia

    de la que fueron portadoras y que reali-

    zaron con alegra, as cada uno de los

    que hemos sido testigos del innito

    amor de Dios, sorprendamos al mundo

    siendo hombres y mujeres que vivi-

    can el trabajo, la vida familiar, que

    impulsan los valores, el compromiso,

    la entrega generosa y el esfuerzo por ser

    mejores, con el estilo de quien ha resu-

    citado con Cristo y aspira a vivir una

    vida nueva en la que como dice el Papa

    Francisco en el Mensaje urbi et orbe

    2015 seamos cauces a travs de los

    cuales Dios pueda regar la tierra, cus-

    todiar toda la creacin y hacer orecer

    la justicia y la paz.

    Queridos hermanos y hermanas: Un-

    monos al aleluya jubiloso de la Iglesia.

    Reavivemos nuestra esperanza. La

    Resurreccin del Seor es el funda-

    mento, es la certeza de nuestra futura

    resurreccin. Que la alegra se desbor-

    de en nuestras Dicesis, porque Cristo

    ha Resucitado! y con su resurreccin

    nos abre las puertas del Cielo, donde,

    como nos dice San Agustn, veremos y

    gozaremos, gozaremos y amaremos.

    Este ser el n sin n.

    Felices Pascuas de Resurreccin!

    Carlos Aguiar Retes

    Arzobispo de Tlalnepantla

    Ricardo Guzar Daz

    Arzobispo Emrito de Tlalnepantla

    Guillermo Ortiz Mondragn

    Obispo de Cuautitln

    Francisco Gonzlez Ramos

    Obispo de Izcalli

    scar Roberto Domnguez

    Couttolenc, M.G

    Obispo de Ecatepec

    Onsimo Cepeda Silva

    Obispo Emrito de Ecatepec

    Guillermo Francisco Escobar G.

    Obispo de Teotihuacn

    Juan Manuel Mancilla Snchez

    Obispo de Texcoco

    Hctor Luis Morales Snchez

    Obispo de Nezahualcyotl

    Vctor Ren Rodrguez Gmez

    Obispo de Valle de Chalco

    Francisco Ramrez Navarro

    Obispo Auxiliar de Tlalnepantla

    Efran Mendoza Cruz

    Obispo Auxiliar de Tlalnepantla

    Jorge Cuapio Bautista

    Obispo Auxiliar Electo de

    Tlalnepantla

    26 de abril de 2015

    Verdaderamente resucitMensaje de Pascua de los Obispos de la Provincia Eclesistica de Tlalnepantla

    el Seor, alegrmonos!