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trabajo de prueba para lograr un diseño de catalogo para ts

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  • La Imagen como Acontecimiento.

    Memoria para optar al Titulo de

    Licenciatura en Bellas Artes.

    Alumna tesista / Claudia Fuentes Bohle.

    Profesor gua / Claudia Aravena Abu-

  • Esto quiere decir, que la misma estetizacin deviene que el arte est ya en todas partes, y que al mismo tiempo pierda su lugar disolvin-dose y habitando de manera totalitaria bajo las formas en que el hombre experimenta su existir.

    En la actualidad imagen fotogrfica se men-ciona con mas frecuencia en el mbito publici-tario y de consumo, de tal manera que el efecto arte est por completo al servicio de estas fotografas, en donde el mercado es la mquina que fabrica subjetividad.

    Al respecto la filsofa e historiadora Su-san Buck-Morss seala que las imge-nes, al no considerarse ya copias de un original de propiedad particular, se mue-

    ven en el espacio pblico como su me-dio natural, en el que su articulacin ge-nera significado. Colectivamente perci-bidas, colectivamente intercambiadas, (son la piedra angular de la cultura) Car-los Ossa aade; que las imgenes han perdido esa delgadez material que tanto las remiti a pura superficie y registro para transformarse en sistemas de arti-culacin. Su densidad y extensin alcan-zan reas antes lejanas, y sobre todo, ocupan un lugar decisivo en las relacio-nes contradictorias entre arte y poltica. La teora de la imagen y la del arte se confunden en sus respectivos intentos por crear zonas de diferenciacin y es-pecificidad controladas.

  • Walter Benjamin fue testigo de cmo la socie-dad industrializada actuaba frente a los cam-bios producidos por la creciente moderniza-cin de un mundo que no slo se iba modifi-cando hacia un desarrollo de los mecanismos de la mirada, tambin fue espectador del cam-bio rotundo de la percepcin social que dio paso a la produccin cultural y las consecuen-cias que todava estn presentes en el arte.

    A esa gran transformacin de la expe-riencia artstica que la reproductibilidad tcnica propicia se aade la que se va a producir al nivel de la distribucin so-cial del conocimiento artstico, de la es-tructuracin de las formas colectivas de la experiencia artstica, en el orden de la recepcin social. Es a este nivel don-

    de la fotografa induce un desplaza-miento ms fuerte del sentido de la ex-periencia artstica. Siendo los beneficios de este proceso evidentes -lo que se ha llamado, quizs de forma a menudo de-maggica, la "democratizacin" del co-nocimiento artstico- tampoco los peli-gros que se le asocian son desconoci-dos: la banalizacin misma de la expe-riencia artstica no es el menor de ellos. Como tampoco lo es el que esa trans-formacin sentencie irrevocablemente el desplazamiento de toda la esfera de la produccin artstica al seno de una industria de masas.14

    14 Jos Luis Brea, Transformaciones contemporneas de la imagen-movimiento: Post fotografa, Postcinema, Postmetdia, Revista Accin Paralela,

    Nmero 5, Enero 2000

    Introduccin

    Estrategia operativa basada en el contenido

    El Recorrido de una captura

    Una imagen que se (re)produce a s misma

    La imagen como acontecimiento

    Conclusin

  • El origen de este cuerpo escrito estara en sealar a los sistemas de reproduccin como protagonista de todas las reflexiones tericas que vayan a surgir de la obra aqu presentada; pero sera un recorrido en donde su trayecto puede soslayar muchas nociones fundamentales.

    La obra es una instalacin site-especific de unos 20 metros cuadrados ubicada en una sala de proyectos de la escuela de arte de la Universidad Arcis que form parte de la exposicin Zona D, egreso 2009. La instalacin incorpora, los ele-mentos propios de esta sala, compuesta por un gran ventanal con 16 ventanas en retcula, en las cuales estn adheridas imgenes autoadhesivas de PVC trans-parente, adems un video dispuesto en 3 monitores LCD de 17 pulgadas coloca-dos en el piso y apoyados en pared. El video que circula en las tres pantallas es una sucesin de 500 imgenes trabajadas por computador en un programa bsi-co de edicin. Todas las imgenes que componen esta instalacin fueron elabo-radas a travs de una seleccin de fotografas que se imprimieron en transparen-cias, para luego superponerse en un scanner regular y lograr as una determina-da composicin.

    La mirada se volvi hacia cuales serian sus resquicios, la pelcula

    que queda en las sombras (negativo) y su innumerable reproduc-

    cin gracias a ella.

  • A partir de esto el trabajo comenz a expandir-se y las inquietudes tambin; un antecedente de importancia fue el momento en donde la fotografa ocup las paredes del museo, (entendido como espacio sacralizado) desmo-ronando y volviendo en ruinas ese lugar que albergaba objetos revestidos de unicidad, por-que a travs de las tecnologas de reproduc-cin, las nociones de originalidad, autentici-dad, esenciales en el discurso metdico de la institucin museal, quedan socavadas.

    La fotografa acta en espacios del dis-curso, ms all de los estrictamente ar-tsticos: el del reportaje, el archivo inclu-so de la ciencia. El aura algo sospecho-sa, que le confiere actualmente su en-trada al museo; constituyen la parodia investida de un proceso de desacraliza-cin de la obra de arte que habra llega-do a su fin con la invencin de la foto-grafa *+ Si la fotografa se impone, hoy en da, como uno de los polos del dis-curso crtico, solo puede producir sus todos, sus efectos en el orden terico bajo la condicin de sobrevenir en l."11

    As, la promesa de las prcticas artsticas con-temporneas ser disolver los marcos concep-tuales de las instituciones dominantes llevn-dolos a su confusin. Dentro de los plantea-mientos ejercidos en la obra que hacen posible la oportunidad para elaborar un argumento,

    hay algo que me parece relevante, y en donde no apelo a descubrir en qu lugar la imagen tcnica se desenvuelve, sino en retratar cmo desconfa y muta constantemente. No es un relato lineal que a medida que transcurre el texto ste vaya poniendo esto en evidencia, sino dar nfasis en los cruces que vuelven a la obra un espacio de discurso.

    En efecto, la eficacia de la fotografa en el campo esttico no se pude separar de su mecnica.12

    Pero por esta misma razn uno puede manipular los mecanismos en donde la ima-gen tcnica sea el objeto de su propio anlisis.

    La fotografa dar el inicio, como sinceramente lo fueron mis primeras nociones dentro de la reflexin visual, inclusive en momentos en los que me alejo de la fotografa, o viendo con desconfianza slo lo que revela. Entonces creo que es la imagen a estas alturas la que puede pensarse y transformarse, como la memoria que nos hace trasladarnos a una temporalidad que ya no existe, recordando tiempos que son anacrnicos; esa fugacidad inaprensible del tiempo- ahora13 dentro de un cuerpo que va evolucionando a un fin, en el cual, nada se puede hacer para detener su desenlace. Por eso en ciertas ocasiones el aparato mecnico puede entregar una imagen, como tambin puede encerrarla, abrir una fisura y al mismo tiempo petrificarla.

    11 Rosalind Krauss, Lo fotogrfico, por una teora de los desplazamientos. Editorial Gustavo Gili Barcelona, 2002. pp.8-16. 12 Ibd. 13 Jos Luis Brea, Un ruido secreto. El Arte en la era pstuma de la cultura. El inconsciente ptico y el segundo obturador. La fotografa en la era de su computarizacin, Editorial Mestizo A.C. Murcia, 1996.

    El origen de este cuerpo escrito estara en sealar a los sistemas de reproduccin como protagonista de todas las reflexiones tericas que vayan a surgir de la obra aqu presentada; pero sera un recorrido en donde su trayecto puede soslayar muchas nociones fundamentales.

    La obra es una instalacin site-especific de unos 20 metros cuadrados ubicada en una sala de proyectos de la escuela de arte de la Universidad Arcis que form parte de la exposicin Zona D, egreso 2009. La instalacin incorpora, los ele-mentos propios de esta sala, compuesta por un gran ventanal con 16 ventanas en retcula, en las cuales estn adheridas imgenes autoadhesivas de PVC trans-parente, adems un video dispuesto en 3 monitores LCD de 17 pulgadas coloca-dos en el piso y apoyados en pared. El video que circula en las tres pantallas es una sucesin de 500 imgenes trabajadas por computador en un programa bsi-co de edicin. Todas las imgenes que componen esta instalacin fueron elabo-radas a travs de una seleccin de fotografas que se imprimieron en transparen-cias, para luego superponerse en un scanner regular y lograr as una determina-da composicin.

  • Mi intencin por medio de esta memoria es ampliar el discurso hacia la bsqueda de la idea del tiempo expandido. En este sentido autores e imgenes ilumina-rn este argumento reflexivo desde un ngulo en donde la obra se mueve bajo signos fragmentados, flotantes, lugares esquivos y espacios indecibles que se inscriben en un tiempo que acontece en el mbito de la imagen tcnica.

    Dentro de una sociedad secularizada que mide la mayora de sus valores en fun-cin de un parmetro temporal despro-visto de algn indicio de suspensin, que entorpece la posibilidad de arrebatarle al tiempo algn fragmento, de abrir all al-gn parntesis, de apartar al tiempo a la esencia misma de su actuacin, descon-fiando de la esencia propia del tiempo, de su propio vaco, de su ausencia; ya no creemos en la propiedad del tiempo, ni por tanto en la apropiacin, feliz o infeliz del tiempo vaco.1 De cierta forma, la hegemona cultural en la actualidad se ha instalado por medio de la sofistica-cin meditica, con el fin de establecer un orden simblico reflectante a un tiempo del orden poltico-econmico y de los intereses de la tecnologa de los media otorgando un sinnmero de est-mulos efmeros provocando la extincin de la densidad de un espacio-temporal de la experiencia.

    1 Jos Luis Brea, Transform