Question 102

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Territorio Libre para el Pensamiento Crítico - Plataforma para el Debate de las Ideas

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  • Octubre de 2012/

    102

    Slo el nocut puede matar los fantasmas

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Slo el nocut mata los fantasmasEn Coro, el presidente Hugo Chvez, candidato a la

    reeleccin, lo dej por dems claro: No se trata de ganar. Se trata de ganar por nocaut el 7 de octubre, porque la derecha radical y extrema siempre tiene planes escondidos () Nosotros no solo estamos obligados a ganar las elecciones, sino a ganarlas muy bien, sin dejar dudas, subray.

    A menos de una semana de las elecciones, las encuestas ya no importan, porque muchas de ellas van a mostrar un acercamiento milagroso del candidato opositor, declararn un virtual empate tcnico para que pueda apalancar luego, como siempre, las eternas denuncias de fraude que esconden la impotencia.

    Sin dudas, la revolucin bolivariana necesita de un gran triunfo, para que no quede margen para quienes tibia o calientemente, atea o religiosamente, rezan por la restauracin capitalista. Cabe recordar que cuando Chvez ascendi al poder, en 1999, Amrica Latina estaba al borde de ser recolonizada por Estados Unidos y su Acuerdo de Libre Comercio para las Amricas (ALCA).

    El neoliberalismo campeaba por doquier, y el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial seguan expoliando nuestras riquezas y expropiando nuestro futuro. Amrica Latina es en la actualidad la regin que con decisin y creatividad busca nuevas arquitecturas, nuevos paradigmas financieros, econmicos y sociales, en la lucha por una alternativa al capitalismo, y Venezuela ha sido y es su puntal ms importante.

    Alguna vez hablamos de lo importante que fue para Venezuela convertir al ciudadano en sujeto de poltica (y no solo objeto de ella), en el camino de una democracia participativa, equitativa, justa, solidaria, en el camino hacia esa utopa llamada Socialismo del Siglo 21. De la importancia de empoderar a los pobres, para que todos tuvieran las mismas oportunidades de vivir dignamente, estudiar, trabajar y participar en la construccin de la nueva democracia.

    Por eso, la revolucin bolivariana ha generado odio en la vieja clase poltica, los grandes empresarios y/o gerentes de grandes empresas y las elites acostumbradas a dilapidar todo el poder. Pero tambin gener resentimiento entre una izquierda tradicional habituada a la denunciologa, el lloriqueo y la repeticin de viejas consignas y verdades revolucionarias, donde el ego y el individualismo se imponen a la utopa y a las soluciones colectivas.

    La crisis que actualmente sufren los llamados pases desarrollados -sostiene el programa bolivariano- es consecuencia de los desequilibrios y contradicciones intrnsecas al sistema capitalista. La voracidad por acumular cada vez mayor

    riqueza est originando no slo la destruccin irreversible del medioambiente, sino la multiplicacin de incontables sufrimientos y penalidades sobre millones de seres humanos. Nunca antes la Humanidad haba padecido una desigualdad tan atroz. Unas pocas personas y empresas monopolizan gigantescas fortunas creadas a travs de manipulaciones financieras y especulaciones desmedidas, a costa de la miseria de la mayora de la Humanidad, agrega la propuesta.

    Del otro lado, existen un programa formal de la Mesa de Unidad Democrtica, que seguramente no ha ledo siquiera el candidato presidencial, declaraciones contradictorias de Capriles Radonsky y un plan de gobierno, denunciado por dirigentes opositores, que entregara los recursos naturales al extranjero y terminara con los planes sociales bolivarianos, entre otras joyas, seguramente exigidas por sus propulsores y financistas trasnacionales. Volver al pasado que se quiere olvidar y poco aoran.

    La propuesta bolivariana se basa en polticas sociales populares, inversiones pblicas, igualdad de oportunidades de acceso a la educacin y al trabajo, redistribucin de la riqueza, nacionalizaciones, reforma agraria, acceso a la vivienda, salud, educacin, polticas que han eliminada el analfabetismo y reducido en ms de 20 puntos porcentuales la pobreza en apenas una dcada.

    Pero ya el empleo, el acceso a la comida, a la salud, a disfrutar de una vejez ms digna, y ahora a la vivienda, aparecen como problemas resueltos o en vas de resolver para buena parte de la poblacin y otros requerimientos (que algunos pudieran calificar como de clase media o pequea burguesa) empiezan a ser considerados como prioritarios, como la seguridad, la lucha contra la especulacin, la superacin profesional y personal, los malos servicios pblicos, mayor eficiencia en los gobiernos estadales y municipales (que tambin es reclamo de Chvez). Dicho en general, es el deseo de una mejor calidad de vida.

    Obama y Chvez

    Una victoria electoral del presidente estadounidense Barack Obama, y de Chvez implicara la derrota de la extrema derecha en ambos pases, lo que abrira la oportunidad de normalizar las relaciones de manera civilizada sobre la base del respeto, seal el propio mandatario venezolano.

    Venezuela ha sido la locomotora de esta nueva Amrica Latina, y es algo que Washington comprende demasiado bien. No basta con ganar, sino ganar por nocaut, de modo aplastante, como dice Chvez. El gobierno chavista ha impulsado militantemente la construccin de un proyecto regional que no contempla la presencia de Estados Unidos.

    No se trata de dramatizar, sino de analizar escenarios. La preocupacin en Amrica Latina es grande. De ganar el candidato de la derecha, el proceso de involucin est garantizado. La oposicin no encuentra la hora de acabar con todo lo que huele a Chvez y el proceso bolivariano, de terminar con los procesos de integracin latinoamericanos, del Mercosur al ALBA, de Unasur a la CELAC, y su meta pareciera ser unirse a la Alianza del Pacfico (conformado por Colombia, Chile, Per y Mxico) y firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

    Hasta (o desde) la Conferencia Episcopal apoya eso s, con eufemismos- la estrategia subversiva de la oposicin y sectores no democrticos podran intentar acciones desestabilizadoras, como disturbios en las crceles, ataques a recintos militares y

    Slo el nocut mata los fantasmas

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Slo el nocut mata los fantasmas ARAM AHARONIAN

    aeropuertos, sabotajes al tendido elctrico. Manuel Cabieses, director de la chilena Punto Final, nos

    recuerda que todo es posible, cuando EE.UU., sus socios y sirvientes se juegan la vida. Lo demostraron en Chile en 1973. Y mucho ms cerca, en Honduras y Paraguay.

    Washington ha logrado el milagro de que la derecha se presente unificada a los comicios lo que no significa que esa unidad sea slida-, maquillada, con discurso diferente, con amplia cobertura en los cartelizados medios nacionales y, sobre todo, internacinales.

    Pero es la misma derecha, la golpista, la que aora la dependencia, la de los gerentes genuflexos ante las grandes transnacionales.

    Es, tambin, para una derecha que tiende a desaparecer en Amrica Latina, la posibilidad de volver al poder, y por eso todo el apoyo desde Holanda, Estados Unidos, Espaa, Colombia y Argentina, entre otros pases, a la candidatura de Capriles Radonsky: material, financiera, publicitaria, en defensa del gran capital y de la inequidad social.

    Futurologa, o los escenarios posibles

    Un triunfo amplio de Chvez significara un reimpulso a las polticas sociales y a los esfuerzo de una integracin plena, no solo econmica sino poltica y cultural, de la integracin latinoamericana. Un mensaje claro de que el camino propio tiene escollos pero tambin un derrotero, y una derrota para los medios cartelizados de comunicacin, venezolanos e internacionales, que han estigmatizado de todas las formas posibles la Revolucin Bolivariana.

    Ello no significa que la oposicin declame nuevamente fraude un fantasma que hace su aparicin en cada intervencin

    de la dirigencia opositora- e, incluso, su ala no electoral intente acciones de sabotaje preinsurreccional. No se debe olvidar que la direccin de derecha no reconoce explcitamente la autoridad del Consejo Nacional Electoral (aun cuando participa de sus resoluciones).

    De todas formas, un amplio triunfo de Chvez no eliminara la pugna interna (de clases?), entre quienes quieren seguir avanzando en la construccin del Socialismo del Siglo XXI, y aquellos a los que algunos llaman pequeos burgueses o economicistas- que no estn demasiado apurados por imponer un gobierno comunal.

    Un triunfo de Chvez por estrecho margen puede significar el debilitamiento del gobierno, y puede estimular tanto un golpe como un pacto, y en ambos casos la Revolucin Bolivariana se ver relegada. Por eso, la insistencia de Chvez de ganar por nocut.

    Muy pocos van a votar por Chvez para defender la integracin latinoamericana, aunque el enfrentamiento real es entre dos proyectos diametralmente opuestos: uno, el de independencia, soberana, el de una democracia con participacin popular; otro, el de la mentalidad colonizada, individualista, de la dependencia de los intereses forneos, el de la recomposicin neoliberal, irreal y anticuado, como lo demuestra hoy la crisis estructural del capitalismo.

    Es triste el papel de opositor a ultranza, que ha llevado a dirigentes y medios de comunicacin a acercarse o militar en la xenofobia. El caso ms destacable fue el que llev a la estigmatizacn del gobierno brasileo, amigo de Chvez, con el invento sobre la masacre de 80 indios yanomami. Estigmatizan todo y, lo peor, en el caso de las relaciones con China, alcanzan al racismo.

    Tcnicamente, queda otro escenario: que gane Capriles. Que dios nos agarre confesados, aun siendo ateos.

    Slo el nocut mata los fantasmas

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    .Esta nota, escrita quizs en un lenguaje quizs muy

    acadmico, tiene como finalidad alertar sobre los contenidos falaces del concepto de Progreso. El mismo esta siendo manipulado por la derecha neoliberal venezolana para que su candidato a la presidencia de la Republica Bolivariana de Venezuela pueda presumir engaosamente- de avanzado y moderno frente al candidato de La Patria, Hugo Chvez Fras, quien ha puesto en marcha con todo xito, el mayor experimento social para transformar histricamente un pas: La Revolucin Bolivariana.

    Concepto de progreso y la teora del evolucionismo social

    La teora evolucionista clsica del siglo XIX considera que la sociedad humana estaba sometida a la ley inmutable del Progreso, coincebido este como un cambio direccional hacia la perfeccin social que se desarrolla en escala global. Segn la misma, el cambio social opera en diversas velocidades dependiendo de las etapas en la cuales se hallan los distintos pueblos y de su correspondiente grado de desarrollo evolutivo. En la escala ms alta del progreso estan los pueblos civilizados, el ncleo duro del capitalismo, los pases industrializados de Europa, los Estados Unidos y el Canada, lo cual les permite arrogarse el derecho a dominar, colonizar y explotar a las sociedades que ellos consideran como inferiores. Cualquier a de estos pases que intentase quebrantar aquel derecho, es considerado como paria y hostil, sujeto a acciones policiales por parte de dicha comunidad internacional para eliminar los delincuentes que atentasen contra esa ley del ms fuerte.

    En nuestro libro Del Capitalismo al Socialismo, que est siendo editado por el Banco Central de Venezuela, analizamos la

    manera cmo actan en el presente los pases del Bloque Imperial (Estados Unidos-Comunidad Europea-sionismo transnacional), para conservar tanto sus privilegios seculares como su hegemona mundial , para lo cual remozaron la ideologa decimonnica sobre el Progreso y la Civilizacin que legitim su barbarie colonial en el siglo XIX. En el presente la utilizan como plataforma ideolgica para los paquetes neoliberales como el de la MUD y para instrumento, los llamados Tratados de Libre Comercio, diseados para convertir la brecha histrica existente entre los pases capitalistas llamados desarrrollados y los llamados subdesarrollados, en un atraso estructural permanente. Estos tratados de libre comercio se afirman, a su vez, en el chantaje militar, financiero y comercial que ejercen Organizacin militar del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) y la alianza Estados Unidos-Comunidad Europea-Sionismo internacional, expresado en las grandes empresas transnacionales y carteles financieros que han asumido la hegemona econmico de aquel bloque central de pases capitalistas .

    Actuando como el componente ideolgico y cultural de aquella estrategia, las tesis del llamado Progreso Social, la ideologa neoliberal y la globalizacin sirven tambin como instrumentos para desmantelar tanto las estructuras econmicas y tecnolgicas nacionales de los pases, as como las de los movimientos de independencia nacional en el llamado Tercer Mundo. Para estos fines han logrado inducir en muchos intelectuales, polticos y profesionales de Nuestra Amrica la ficcin de una cultura universal cuyo desarrollo dicen- sera ineluctable, cuando en verdad se trata simplemente de eso, de una estrategia neocolonizadora del Imperio desplegada a escala mundial. Dicha estrategia apunta hacia la destruccin de los particularismos culturales nacionales o en todo caso a utilizar estos

    El camino al progreso, versin MUD, va derecho al infierno neoliberal

    MARIO SANOJA OBEDIENTE

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    para tratar de destruir la unidad nacional de los pases que quieren dominar, como ocurri con la extinta Yugoslavia, como ocurr con la Federacin Rusa, con Bolivia y Palestina, como hicieron con Irak, Afghanistan y Libia como intentan hacer tambin con Siria y Venezuela.

    El mtodo cultural de dicha estrategia poltica se concreta en la creacin de enclaves neocoloniales en los diferentes pases, perifricos a los pases capitalistas industrializados, utilizando la ofensiva meditica para inducir en las culturas nacionales valores consumistas que potencien los vnculos de lealtad con las transnacionales productoras de mercancas y servicios. Dichos enclaves neocoloniales se conforman utilizando las clases medias y las altas burguesas de los pases del Tercer Mundo, sectores donde se concentra la mayor capacidad adquisitiva, al mismo tiempo que, va la educacin privada y religiosa, desnacionalizan la personalidad cultural de los jvenes de esas clases medias y les inyectan una ideologa patriarcal, machista, fascista y racista que desvaloriza particularmente a las mujeres y hombres mulatas, negras o indgenas de las poblaciones pobres.

    En Venezuela, aquellos enclaves neocoloniales se han convertido tambin en una especie de apartheid, expresado como guetos territoriales urbanos, donde habitan las clases sociales medias y altas cuya mentalidad racista esta alienada al american way of life, desestructurada e intoxicada por la influencia tambin alienante- de Globovisin, y de las multiples otras estaciones que conforman la extensa red privada de televisin, radio y prensa escrita.

    La Gran Misin Vivienda Venezuela y la liberacin socialista

    La Gran Misin Vivienda Venezuela constituye, en aquel respecto, un esfuerzo titnico emprendido por la Revolucin Bolivariana para modificar esa territorialidad de la injusticia social y de la pobreza impuesta sobre la mayora sociedad venezolana por el rgimen liberal burgus que se adueo, sin piedad, de este pas hasta 1999. Esta geografa de la miseria, sustentada en el uso de la viviendas como mercanca, es el mayor freno al verdadero bienestar socialista, solidario y humanista que todos deseamos, encadenando a las clases populares y medias a vivir hacinados en los espacios ms insalubres o sujetos a la dictadura de las mafias inmobiliarias y bancarias que los explotan sin piedad. Los idelogos de la derecha lo saben, por eso quieren privatizar a PDVSA, puntal de la Gran Misin Vivienda Venezuela, e impedir de esa manera que el socialismo logre liberar efectivamente al pueblo venezolano del control de la burguesa reaccionaria y del Imperio. No tenemos otra alternativa que vivir y vencer, acompaando el triunfo del Comandante Presidente Hugo Chvez en las elecciones presidenciales del prximo 7 de Octubre.

    El exhorto del Cardenal

    ELEAZAR DAZ RANGEL

    Cuando se crea que luego del acercamiento de la jerarqua de la Iglesia Catlica con el alto gobierno se producira una declaracin en torno al proceso electoral, que incluira un llamamiento a reconocer los resultados, no fue as; hubo la declaracin de la Conferencia Episcopal (CEV), pero no dieron el otro paso, en una demostracin de la influencia de los obispos ms conservadores. De all la importancia que tienen las recientes declaraciones del Cardenal Urosa.

    Naturalmente, dijo que slo Dios sabr por quin votaremos, lo que en otros trminos repite la oposicin: el secreto del voto est garantizado; es un mensaje dirigido a quienes, algunos empleados pblicos, por ejemplo, supuestamente tienen miedo de que se sepa que han votado por Capriles R. De manera que no es nada inocente esa referencia al poder de Dios para saber cmo votamos. En esa lnea, llam a votar, como una obligacin moral para fortalecer la democracia, y demand del CNE garantizar la imparcialidad e igualmente a la Fuerza Armada para que ejecute con imparcialidad el Plan Repblica. Todas estas demandas, peticiones o exhortaciones estn en armona con lo que ha sido poltica de la MUD respecto al CNE y a la FAN.

    Pero entonces me preguntarn ustedes, dnde est la novedad? Cuando convoca a los venezolanos a respetar la voluntad popular en los resultados, lo que se neg a hacer la CEV, y en su advertencia de que ningn tipo de violencia es cristiana.

    Entre esos venezolanos supongo que el Cardenal incluye a los dirigentes de los partidos de la MUD que tratan de desacreditar al rbitro electoral y se niegan a decir que reconocern los resultados de las elecciones, y, por supuesto, no lo dirn en tanto muchos de ellos siguen pensando en denunciar fraude, en ofrecer sus propios resultados distintos a los del CNE, y eventualmente habr comprometidos en los planes que han denunciado personeros del gobierno sobre acciones desestabilizadoras, que incluyen disturbios en las crceles, y algo ms grave, difcil e impensable: acciones contra recintos militares y aeropuertos.

    Encuestas recientes revelan que el CNE es la institucin pblica que ms respeto merece. La transparencia de los procesos electorales que ha dirigido, la modernizacin de sus sistemas, comenzando por el mismo acto de votar (electrnico y manual) y con la participacin de los partidos opositores en unas 15 auditoras, ha trascendido las fronteras.

    El martes el expresidente Jimmy Carter, en el conversatorio anual del centro que dirige, reiter algo que haba dicho en Atlanta en mayo de 2010 (el proceso venezolano es invulnerable), ahora acaba de repetirlo: es el mejor del mundo, mientras en EEUU tenemos uno de los peores del mundo.

    Regresando al exhorto del Cardenal, supongo que todos los catlicos (incluidos los de la MUD) atendern su llamado a votar y a respetar la voluntad popular en los resultados electorales. Por qu les cuesta tanto declarar que, tal como lo ha hecho la otra parte, y ahora se los pide el Cardenal, ellos tambin reconocern los resultados, no importa cules sean?

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    Ms all de la guerra de encuestas, las cartas estn sobre la mesa. Aun as, vale la pena recapitular. Siempre hay lugar para imprevisibles. En estas elecciones, Venezuela se juega seguir avanzando en el proyecto popular, nacional, antimperialista y democrtico iniciado en 1998. Pero tambin entra en liza dar un paso de gigantes en la construccin de un proyecto regional cuyo organigrama no contempla la presencia de Estados Unidos. De ganar el candidato de la derecha, el proceso de involucin est garantizado. La oposicin venezolana, hoy agrupada en torno a Henrique Capriles, no encuentra la hora de acabar con todo lo que huele a Chvez y el proceso bolivariano.

    La revolucin genera odio, resentimiento y desafeccin. Odio en la vieja clase poltica, los grandes empresarios y las elites dominantes, acostumbradas a mandar sin contrapesos. Resentimiento y desafeccin entre una izquierda vulgar cuyo imaginario de cambios se afincaba en el manual de estilo de la revolucin. En este contexto combate la propuesta bolivariana. Polticas sociales populares, inversiones pblicas, redistribucin de la riqueza, nacionalizaciones, reforma agraria, acceso a la vivienda, salud, educacin. Vorgine democrtica que pone en cuestin la estructura social y poder tradicional, removiendo los cimientos de una sociedad piramidal y excluyente.

    El desarrollo de la alternativa tuvo que vencer temores, convocar una asamblea constituyente y plebiscitar el proyecto democrtico. El 15 de diciembre de 1999, por primera vez en la historia poltica del pas, sera aprobada, en referndum, con 71.78 por ciento de votos afirmativos, la nueva Constitucin. Y lo hizo marcando diferencias con su predecesora, vigente desde 1961 aprobada en el seno del Parlamento, sin un refrendo popular.

    La promulgacin de la Carta Magna ha sido el primer triunfo de la revolucin en marcha. Sin embargo, la derecha tardar en reconocer el nuevo marco constitucional. Pasara un lustro y entre medias, el frustrado golpe de Estado de 2002, cuyo fin era, entre otros, aparte del magnicidio, derogar la

    Constitucin de 1999, cuyo fundamento la diferencia de la mayora de las existentes en la regin, al subrayar el carcter fundante de la democracia participativa bajo la construccin de una ciudadana integral. As lo destacan dos cientfico-sociales venezolanos, Edgar Lander y Margarita Lpez Maya: La bsqueda de la igualdad social como objetivo explcito es una de las diferencias que tiene la actual democracia venezolana con otras democracias de la regin, y es uno de los sentidos que se le puede dar al trmino revolucin con que se auto-identifica esta experiencia. Es as como la Constitucin de 1999, establece en su segundo artculo, los principios fundamentales de la repblica: Venezuela se constituye en un Estado democrtico y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurdico y de su actuacin la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general la preminencia de los derechos humanos, la tica y el pluralismo poltico.

    Con este marco se han creado las misiones, herramienta fundamental para resolver y definir proyectos tendentes a la inclusin, la transformacin econmica y social. Asimismo, el control de los recursos naturales y energticos, como el petrleo, han permitido tener los fondos necesarios para llevar a cabo las polticas redistributivas. A lo que debe sumarse, en poltica exterior, el carcter antimperialista y emancipador que hunde sus races en el pensamiento de los libertadores.

    La revolucin bolivariana marcha a contracorriente. En Amrica Latina y el mundo tiene enemigos que insisten en minimizar sus logros tachndolos de populismo, sin diferenciar lo popular-nacional, la construccin de un sujeto poltico autnomo, de lo que configura el populismo, un discurso obrerista, que renegocia la dependencia y cuyo liderazgo est en manos de las burguesas criollas que no altera la estructura de poder ni ataca las desigualdades en su raz. Pinsese en Berlusconi, Aznar en Espaa, Putin en Rusia, Caldern en

    Qu se juega el 7-O MARCOS ROITMAN ROSENMANN

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Mxico, Uribe en Colombia y Piera en Chile. Las polticas implantadas en Venezuela son populares ni

    populistas ni calla bocas, no busca comprar votos. Es una accin tendiente a erradicar la miseria, devolver la dignidad a un pueblo y hacerlo partcipe de su destino. As lo demuestran los datos econmicos durante estos 10 aos de cambios democrticos. La lucha contra la desigualdad, la pobreza y marginalidad social rinden frutos. Durante el periodo 1999-2010, la inversin social acumulada se ubica en 330 mil millones de dlares (20 por ciento del PIB), mientras que en la dcada de 1988-1998 slo alcanz 8 por ciento. Segn el Banco Mundial, la pobreza disminuy de 70 por ciento en 1996 a 23.9 en 2009 y la pobreza extrema se redujo de 40 por ciento a 5.9. El ndice de Gini, para medir la desigualdad, se redujo en un punto, situndose en 0.4068, el ms bajo de toda Amrica Latina. La tasa de desempleo no supera 6.2 por ciento y el salario mnimo pas de 185 dlares en 1998 a 462 en 2010. En 1998 los beneficiarios del sistema de pensiones alcanzaba a 387 mil personas, hoy suman un milln 916 mil 618, con una pensin homologada al salario mnimo, inexistente hasta la revolucin. Igualmente el crdito a microempresarios y sectores populares ha tenido un gran impulso. En 2011 la banca pblica aument 50 por ciento sus fondos de prstamos, pasando de 40 mil 200 millones de bolvares a 60 mil 346 millones.

    En salud, en 2011 se realizaron 113 obras de nueva construccin, cuatro hospitales, nueve maternidades y se increment en 21.1 por ciento el nmero de camas. Por otro lado, la Misin Milagro, programa conjunto cubano-venezolano, cuyo lema es una visin solidaria del mundo, que desde 2004 opera a la poblacin de bajos recursos en patologas oculares de cornea, cataratas, glaucomas, oftalmologa peditrica y oncolgica, ha devuelto la visin a un total acumulado de un milln 413 mil 708 personas de casi todo los pases latinoamericanos. Venezuela tiene hoy una deuda externa saneada y sus reservas mundiales acumuladas se han duplicado en 10 aos, aproximadamente de 30 mil millones de dlares. Pero sus logros se volatilizan en medio de una propaganda espuria que oculta la realidad y presenta un pas sumido en la violencia, el caos y la represin. Su control sobre los medios de comunicacin es abrumador. De 111 estaciones televisivas, 61 son privadas, 13 pblicas y 37 comunitarias con alcance limitado. En las emisoras de radio AM, 87 por ciento pertenecen al sector privado, 3 por ciento a comunitarias y 10 por ciento es pblica. Y en FM, 57 por ciento son privadas, 31 por ciento comunitarias y la minora es pblica. Y en la prensa escrita 80 por ciento est en manos de la oposicin. Pero la imagen es la contraria.

    La derecha venezolana reconoce la Constitucin con la boca chica, pide referndum y se autodefine moderada. Su candidato, Henrique Capriles, se presenta bajo la etiqueta de progresista y hombre de centro, a pesar de su beligerante accin en el golpe de 2002, asaltando la embajada de Cuba, sin ir ms lejos. No olvidemos que Capriles es el representante de una amalgama de organizaciones, ms de una docena, en la cual mayoritariamente se incluyen personas cuyo objetivo es reconquistar, para las clases dominantes tradicionales y el capital transnacional, su poder hoy en manos del pueblo venezolano. En conclusin, en estas elecciones se juegan dos opciones, mantener la senda del proyecto democrtico o retornar al pasado neoliberal.

    La poltica petrolera suicida de Capriles

    VCTOR LVAREZ R.

    A lo largo de casi un siglo, el desempeo de los gobiernos en el pas ha estado inextricablemente ligado a la extraccin de petrleo y al cobro de la renta petrolera. De all la importancia de que el Gobierno Bolivariano le otorga a mantener el sistema de cuotas y al fortalecimiento de la OPEP, en funcin de preservar el control de los volmenes de produccin para mantener una justa remuneracin del petrleo, as como al incremento porcentual del cobro de regalas, todo lo cual ha permitido recuperar significativamente el ingreso fiscal petrolero.

    Por lo tanto, la posibilidad real de financiar la inversin social y otorgar incentivos al aparato productivo depende ms de la renta petrolera que de los impuestos que pagan los grupos econmicos.

    En abierta contraposicin a la poltica petrolera del presidente Hugo Chvez, el candidato Henrique Capriles Radonski ha criticado el estancamiento de la produccin de Pdvsa y ha prometido incrementar anualmente en 400 mil barriles, la produccin diaria de petrleo de Venezuela.

    Esto sera volver a la poltica anterior de Pdvsa, la cual se caracteriz por los incumplimientos de las cuotas que Venezuela tena asignadas dentro de la OPEP, lo cual contribuy al descalabro en los precios del petrleo, que llegaron a caer a 7-8 dlares el barril.

    Se trata de una propuesta muy peligrosa que, en el supuesto negado, se revertira contra su propio gobierno y hara retroceder al pas a los alarmantes niveles de desempleo, pobreza y exclusin social que azotaban a la poblacin venezolana en la IV Repblica. Con precios del crudo hacia la baja se reducira drsticamente el ingreso fiscal petrolero que ha servido para financiar la inversin social y productiva.

    La poltica petrolera suicida de Capriles hara inviable su propio gobierno debido a la creciente conflictividad social que se desatara.

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Radonski quiere maridarse con el puntofijismo, pero sin que lo vean. Tal como esos amantes afanosos de la oscuridad que a la luz del da se saludan por el apellido: Cmo le va, Allup? Hola, don Aveledo. Cmo pas la noche, Barboza? No te hagas, que t lo sabes. Adecos, copeyanos, UNT, Bandera Roja y afines son execrados de caminatas y tarimas porque nos rayan. En Venevisin y Televen la prxima telenovela se titular Un adeco bajo la sbana o El copeyano sumergido.

    El desprecio

    Radosnki convirti a los adecos en personajes de Dostoievski: humillados y ofendidos. Lo rumia el jefe blanco Bernab Gutirrez, quien gime que Primero Justicia no los deja acercarse a Capriles. Los lechuguinos quieren los votos de AD y del resto de la MUD, pero sin rayarnos. En su atardecer poltico, sobre Ramos Allup cae la repulsa del desprecio amarillo. Vaya irona: la socialdemocracia, succionada por la ms rancia derecha ultramontana, ora: De esta, solo nos salva Chvez.

    La nusea

    Primero Justicia jura a los adecos que no los desprecian. Estos insisten en que all no los dejan acercarse a Radonski ni pescuecear en las tarimas. Se sienten como los sospechosos de lepra en los tiempos bblicos o los aborrecidos de la peste europea. En COPEI, tan despreciados como los blancos, releen La Nusea, de Sartre. Menos existenciales, los adecos estrujan su despecho a los justicieros y con Julio Jaramillo, les advierten que tan solo se odia lo querido, ay!

    Chinches blancos

    Radonski no asisti al ltimo aniversario de AD. Ando trabajando, espet. Tampoco al de UNT. Ni al de COPEI. Menos a la juramentacin de una cosa llamada Adecos con Capriles. Bernab Gutirrez se quej de que los petimetres amarillos humillan a los blancos y no los dejan ni tocar al candidato, cnchale. Un zaherido Ramos Allup refunfu: La idea no es que los dirigentes andemos pegados del candidato como chinches. Una sifrina de PJ mandibule: muerde aqu, pavosaurio.

    Alud de Allup

    Frente a una semana terrible, Ramos Allup se fue por las ramas. Los petimetres de Primero Justicia lo condenaron al ostracismo nos raya, dicen- y en AD le reclaman elecciones internas. Arrinconado, se sale por la tangente y pide al Presidente Chvez alejarse de la Presidencia. A este aluvial jefe blanco le cay encima un alud no precisamente de nieve. Un disminuido poeta adeco le compuso un trptico que llora: Crujen las ramas de Ramos y l mira hacia Miraflores, ido.

    El adeco ocultoEARLE HERRERA

    Apretar el pasoJULIO ESCALONA

    En las elecciones del 7-O, las

    encuestadoras ms reconocidas del pas dan ganador por una amplia ventaja, que ya no puede revertirse, al presidente Chvez. El Presidente ha llamado a apretar el paso.

    El sistema electoral venezolano ha recibido firmes reconocimientos. He aqu lo que dice Unasur: Es altamente transparente y confiable, confirm Carlos lvarez, jefe del grupo de acompaantes de la Unin de Naciones Suramericanas . Lo que dice el expresidente Carter: Durante el conversatorio anual de la fundacin Carter enalteci a Venezuela por contar con un sistema automatizado de votacin... que arroja una boleta en fsico y facilita la verificacin de los resultados.

    Pero sectores de la oposicin descalifican al Consejo Nacional Electoral (CNE), no han dicho que aceptarn los resultados y difunden la creencia de que Capriles ganar y slo perdera si hay fraude.

    Simultneamente, el monopolio meditico transnacional refuerza esa idea hablando del empate entre el Presidente Chvez y el Sr. Capriles, sugiriendo que Capriles va sacando ventaja.

    Esa es la base del siguiente plan: Obtener toda la informacin requerida para reclamar el triunfo, defender el derecho al voto y convertir en aliados polticos a factores influyentes en la opinin pblica. activar lugares claves de concentracin y accin en cada municipio como: vas interurbanas, avenidas principales, plazas emblemticas, gobernaciones y alcaldas, puntos no civiles estratgicos, medios de comunicacin, puertos y aeropuertos.

    Como ellos van creando la ilusin de que ganarn, estn preparando sus fuerzas para salir a defender el triunfo en la calle, en sintona con la campaa meditica internacional en pleno desarrollo.

    Creo en un frente nacional-mundial por la defensa de los resultados electorales del 7-O, para aislar a los partidarios de la desestabilizacin y la violencia, garantizar la paz y frenar los planes intervencionistas. No van a reeditar en Venezuela la agresin a Libia y Siria.

    Tiene razn el presidente Chvez: hay que apretar el paso y ganar la batalla poltica por la paz poniendo en tensin las fuerzas aqu y en el mundo entero. A votar masivamente por el triunfo del Presidente. El socialismo como poder del pueblo se fortalece con la paz.

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    La imagen convencional de Venezuela se asocia a un exceso de misses y de hidrocarburos. ltimamente ostentamos otros records sorprendentes.

    Segn el Guinness World Book Records 2008, ms del 55% de los venezolanos respondieron que eran muy felices, lo cual nos hace el pas ms feliz del mundo. De acuerdo con la Encuesta Gallup 2010, el 64% de los compatriotas opina que prospera, lo cual nos vuelve el quinto pas ms prspero del mundo, en empate con Finlandia, y slo superado por Dinamarca, Suecia, Canad y Australia.

    Conforme al Happy Planet Index, Venezuela presenta para 2010 una marca de Bienestar Experimentado de 7,5 sobre 10, lo cual lo empata con Suiza y lo coloca apenas por un decimal por debajo de Noruega, pero por encima de Estados Unidos, que no pasa de 7,16.

    La felicidad es una opinin, pero define si nuestra vida vale la pena. Hemos ganado nuestra dicha?

    Venezuela finaliz el siglo XX con una deuda pblica impagable, nivel de pobreza de 70%, crisis bancaria y un gobierno que masacr a miles de compatriotas para entregar el petrleo y la soberana al Fondo Monetario Internacional. ramos felices, y no lo sabamos?

    Felicidad es asumir el control del propio destino.Tras reconquistar Pdvsa y la soberana, nuestro PIB sube de 42.066.487.000 bolvares actuales en 1998, a 58.011.931.000 en 2011.

    A algunos amarga que ese ingreso se aplique al bienestar de todos. En 1988 se destinaba un 8,4% del PIB al gasto social; en 2008 se le dedica el 18,8%. Entre 2004 y 2010, Pdvsa aporta US$ 61.369 millones directamente al desarrollo social. Segn el INE, de US$ 547.000 millones ingresados por el Estado venezolano en los ltimos aos, el 60% se aplic a la inversin social. En 1996, 70% de los venezolanos estaba en situacin de pobreza y 40% en pobreza crtica; para 2009 la pobreza baja al 23%, y la pobreza extrema al 6%: somos el tercer pas con menos pobreza

    en la regin. El ndice de Gini de desigualdad en ingresos de los hogares baja de 0,4865 en 1998 a 0,3928: somos el pas con menor desigualdad en Amrica Latina. El ndice de Desarrollo Humano de la ONU en 1998 nos situaba en 0,691, y para 2007 nos eleva al Rango Alto de Desarrollo Humano con 0,878.

    En una dcada, la expectativa de vida se eleva en dos aos y la talla promedio de los nios en dos centmetros, se acaba la desnutricin y un 37% de los compatriotas tiene sobrepeso.

    Puede hacer infelices a algunos la felicidad de todos?A la mayora le gusta que la Ley del Trabajo haya devuelto

    sus prestaciones a los trabajadores, que la tasa de desocupacin de 11% en 1998 haya bajado a 6% en 2012, que las misiones lleven atencin mdica gratuita a las zonas menos favorecidas, que tengamos el mayor salario mnimo de Amrica Latina, que todos los ancianos tengan pensiones y que casi no haya nios en situacin de calle.

    Pero lo que ms me contenta es la derrota del analfabetismo, que hoy estudien 9.329.703 personas, uno de cada tres venezolanos, que para 2008 unos 4.055.135 alumnos de educacin bsica gocen del Programa de Alimentacin Escolar, que la matrcula universitaria se duplicara de 894.418 educandos en 2000 a 2.109.331 en 2009, que se hayan creado 15 nuevas universidades, que todo el mundo tenga acceso a la educacin gratuita. Que segn encuesta del Centro Nacional del Libro en 2012, el 82% de los venezolanos lea regularmente; que 50,2% lea libros ahora abundantes y accesibles, que ello nos vuelva el tercer pas ms lector de Amrica Latina.

    Me entristece que tanta felicidad aflija a unos pocos, porque el pesar del bien ajeno tiene un nombre muy feo. Deca el joven Marx que no deseara para s mismo una dicha que no fuera compartida por millones. En nuestra democracia tenemos todos los derechos, incluso el de sentirse desdichado por el bienestar de otros. Nuestra dicha tiene imperfecciones, reveses, metas por cumplir. Pero yo voto por la felicidad, que sabe mejor cuando se comparte.

    VOTO POR LA FELICIDADLUIS BRITTO GARCA

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Santiago Arconada, profesor de la Universidad Indgena de Venezuela (UIV), a, expres que el rumor de una supuesta matanza de 80 yanonamis, que se habra registrado en agosto pasado en una comunidad indgena del municipio Alto Orinoco, en Amazonas, perpetrada supuestamente por garimpeiros brasileos que entraron a territorio venezolano, fue utilizado por medios privados para construir una mentira.

    Cuando yo veo que el seor que denuncia, Luis Shatiwe, y la ministra (Nicia Maldonado) estn declarando desde el sitio, yo dije: No hubo masacre, manifest Arconada en su testimonio para el documental En bsqueda de Irotatheri, del cineasta espaol-venezolano, David Segarra, que fue transmitido el domingo por VTV.

    No hubo nada, y sin embargo todos los medios construyeron un hecho real de una mentira. Eso solamente poda comprenderse a la luz de ese informe poltico en el que (se refleja) que a la oposicin venezolana no le daban los nmeros para revertir la tendencia favorable para el presidente (Hugo) Chvez, expres.

    Cuestion que la derecha venezolana utilizara la informacin sobre la supuesta matanza de los indgenas como un hecho extraordinario para tratar de disminuir los nmeros de las encuestas que favoren a Hugo Chvez.

    Para el momento, medios de comunicacin privados y voceros de la derecha regaron como plvora el rumor de la supuesta matanza en redes de Internet, como Facebook y Twiiter, como un hecho, sin tener prueba alguna.

    Tergiversacin de traduccin

    En el documental, el periodista de Telesur, Rolando Segura, quien se traslad selva adentro con la comisin estatal que investig la denuncia, coment que la traduccin hecha por el representante yanomami Luis Shatiwe, durante el anuncio de la supuesta matanza, no corresponda con lo que tradujeron otros intrpretes conocedores de la lengua ancestral.

    Para el momento de haber surgido la informacin sobre la supuesta

    Los medios construyeron un hecho real de una mentira

    LUISA ORTEGA DAZ

    Etnia yanomami Nuestro Constituyente de 1999 declar a Venezuela

    como una nacin pluricultural y multitnica. De esta manera, el Estado asumi la cosmovisin indgena como parte fundamental de nuestra identidad cultural. Este pronunciamiento constitucional garantiza el respeto absoluto del Estado a todos los pueblos indgenas.

    Adems, la Constitucin de 1999 dedica uno de sus captulos a los Derechos de los Pueblos Indgenas, reconociendo su organizacin social, poltica y econmica, sus culturas, idiomas, religiones y costumbres. De gran transcendencia resulta el reconocimiento que nuestra Carta Magna hace de los derechos originarios que todos los pueblos indgenas tienen sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente han ocupado.

    Darle rango constitucional a estos derechos colectivos no solo favorece a los pueblos prehispnicos sino a la sociedad en general. En otras oportunidades he sostenido que ante la severa crisis ecolgica que afecta a la sociedad mundial debemos dirigir nuestras miradas hacia los pueblos indgenas, para tomar de ellos los importantes principios que rigen sus relaciones con la naturaleza.

    Hoy, una de las etnias que preserva y practica con mayor integridad relaciones armnicas con la naturaleza, as como otros importantes conocimientos, es la yanomami, pueblo indgena ubicado, fundamentalmente, en el estado Amazonas. La defensa de la cultura yanomami y la de otras etnias es tarea de todos; para ello el Poder Ejecutivo cre el Ministerio de Pueblos Indgenas y el Poder Legislativo dict la Ley Orgnica de Pueblos y Comunidades Indgenas.

    Es evidente la gran disposicin del Estado venezolano para la defensa de los pueblos indgenas, entre ellos los yanomamis. Recientemente fue difundida una informacin que daba cuenta del supuesto asesinato de 80 integrantes de esa etnia. Inmediatamente, una comisin interinstitucional se traslad hasta el Alto Orinoco sin encontrar evidencia alguna sobre esta denuncia. La consolidacin de los derechos de los pueblos indgenas depende, en gran medida, de la actuacin responsable que todos los sectores de la sociedad observen en las distintas circunstancias relacionadas con ellos. Crear zozobras infundadas es fomentar la vulnerabilidad de las comunidades indgenas. De all que el Ministerio Pblico actuar con absoluta responsabilidad frente a cualquier situacin que los pueda afectar.

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    matanza de los 80 yanonamis, Shatiwe asegur a una radio local que el ataque fue ejecutado a finales de julio presuntamente por garimpeiros brasileos.

    La traduccin que estaba haciendo este dirigente indgena Luis Shatiwe no se corresponda realmente con lo que traducan otros intrpretes que estaban all y conocan ese lenguaje, seal.

    Asimismo, manifest que estos intrpretes conocedores de la lengua yanomami aseguraron que en ningn momento los indgenas, supuestos testigos, hablaron a los medios sobre el presunto asesinato de los indgenas. Slo se refirieron a un rumor de un supuesto enfrentamiento en una comunidad vecina.

    El diputado del partido opositor Un Nuevo Tiempo, Andrs Avelino lvarez, quien fuera una de las voces que se alz para denunciar la supuesta matanza indgena, fue consultado por el equipo de produccin del documental y ste asegur que, tras las investigaciones, no s consigui un vestigio de una matanza yanomami.

    Investigacin

    A principios de septiembre, luego de una intensa investigacin desarrollada por funcionarios del Ministerio Pblico, del Ministerio de Interior y Justicia, del Ministerio para los Pueblos Indgenas, y de la Fuerza Armada Nacional Venezolana (FANB), autoridades del Estado pudieron constatar que en ninguna de las comunidades indgenas yanomami que hacen vida en el estado Amazonas se haba registrado una matanza.

    El pasado 5 de septiembre el presidente de la Repblica, Hugo Chvez, manifest que tras intensas averiguaciones, su Gobierno no encontr por ningn lado ni rastros ni testimonios de masacre alguna.

    Sin embargo, los medios de comunicacin privados, los representantes de las Organizaciones No Gubernamentales y la actriz y modelo venezolana Patricia Velsquez -de origen wayu- que denunciaron esta supuesta matanza, sin prueba alguna, no se retractaron.

    Luego de 24 horas hemos declarado a los medios que sta es una falsa noticia y ningn medio de aquellos que han manipulado ha salido a retractarse y ofrecer una noticia verdadera, en contrario han dejado en silencio y han censurado esta informacin vers, declar, el pasado 3 de septiembre, el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, un da despus de que la comisin del Estado constatara la normalidad en las nueve comunidades originarias amazonenses.

    Bloque historico de la multitud

    jUAN bARRETO

    Pensemos sobre las direcciones que tomar el proceso en Venezuela al da siguiente del ineludible triunfo del camarada Chvez el 7-O, desde una revolucin que aspira al socialismo, superando los obstculos de lo que hasta ahora ha sido un proyecto nacional, popular y democrtico. Le hace falta a la estrategia socialista un empuje adicional y constituyente que cualifique a la revolucin bolivariana?

    El momento que se perfila debe partir de la revisin sin concesiones, basada en el debate revolucionario, una accin poltica que responda definitivamente a las demandas del pueblo constituyente para la construccin de un nuevo bloque histrico de la multitud. Dicho movimiento hace urgente la emergencia de caminos en los que converjan -en el mejor de los escenarios y en igualdad de condiciones- la tambin multitud de redes revolucionarias, que desde sus prcticas aspiran a fortalecer el Estado comunal.

    El lder y los partidos deben conocer y calcular la composicin social y de clases de los distintos modos de expresin de la multitud constituyente, as como su necesaria relacin con lo constituido, para pre-decir lo que est por constituirse. Para que la movilizacin social adquiera el sentido de ascenso al conflicto y la confrontacin con el rgimen del capital. Superar la inercia de la cultura poltica, de las lgicas inscritas en el ADN del Estado nacional venezolano, caracterizado por el rentismo, clientelismo, burocratismo antidemocrtico, partidismo y muchas otras deformaciones estructurales, que hacen imposible avanzar hacia un proyecto socialista.

    As pues, debemos pulverizar los obstculos y las trampa-jaulas del Estado burgus y con ello su hegemona. Deslastrarnos de las formas de participacin que slo privilegian las mascaradas de la democracia representativa y las prcticas de aparato, la conservacin de estratos de dirigentes sin dirigidos ni insercin social real en las luchas y los imaginarios de la gente, asumidos como fin en s mismo, como funcionariado tutelar y en fin, todo lo que enfrenta cualquier expresin de la democracia directa. Esa es la tarea.

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Se cansan de decir los analistas electorales que la abstencin a quien perjudica es al chavismo. Y es cierto. Es un hecho cientfico, pues las estadsticas lo sostienen. Y es un dato sobre el cual el antichavismo sustenta su chance... y su estrategia. Y ha tenido xito, como tambin puede demostrarse cientficamente, como haremos ms adelante en estas lneas.

    La oposicin aspirar su tercer xito este 7 de octubre con la misma estrategia, es decir, estimulando y actuando sobre la abstencin en el chavismo. Y ese ser su gran error: el chavismo se ha abstenido por su enorme capacidad para discernir la realidad, por su elevada conciencia crtica. Con estos talentos, el chavismo ha incurrido en varios hitos polticos: le ha dicho no y no a candidaturas propuestas por el mismsimo Chvez. Y si ha sido capaz de meterle un parao a Chvez, podr engaarlo la oligarqua ponindose un disfraz de izquierda?

    Cmo habr cambiado este pueblo en estos 12 aos que la derecha tiene que disfrazarse de izquierda, viene insistiendo Chvez. Fenomenal resumen. Si es por el pueblo, la Revolucin est sobradamente garantizada, en tanto que es imposible que la estrategia imperial pueda incidirlo.

    Slo que la oligarqua no ha actuado directamente sobre el pueblo, sino sobre la dirigencia. En verdad, lo poco que hemos perdido debe ser anotado en la cuenta de la dirigencia. Veamos.

    Te acordars que durante la jornada de votacin por la reforma constitucional de 2007 la agencia de noticias Reuter puso a circular una nota segn la cual la propuesta de Chvez haba sido aprobada. La informacin se haba puesto a circular a eso de la una de la tarde y en menos de una hora se haba expandido por el planeta entero. Nadie de los nuestros sali a enfrentar aquella maniobra y la jornada fue transcurriendo en medio de aquella certeza que en horas de la noche comenz a desmoronarse inexplicablemente.

    Resultaba lgico que nadie del comando revolucionario

    saliera a encarar el despacho informativo de Reuter, porque se pensaba sinceramente que la noticia estaba perfectamente ajustada a lo acontecido. As estaba cientficamente amparado en las muestras cientficas denominadas exit poll.

    Los exit poll son infalibles, siempre que la muestra que se tome no est contaminada. Ese domingo de la reforma la oposicin haba producido una brillante alteracin: us a los estudiantes manos blancas para desmovilizar el voto opositor familiar en un rango de horario en que se tomaron los exit poll de la maana. A las 3 pm comenzaron a regresar a los centros de votacin y nos propinaron una derrota. Esto que cuento no es una especulacin ma: embriagados por la victoria, los antichavistas se regodean de sus goles de penalti: escuchamos en Globovisin a Ricardo Snchez relatar cmo los estudiantes haban cumplido la instruccin de hacer bulla en la maana y unas horas despus irse a sus casas a detener a sus mayores para sacarlos en cambote despus de las 2 pm. Las curvas del flujo de votos de ese da reafirman esto.

    La oposicin volvi con su receta en septiembre de 2010 (en febrero de 2009 no pudieron porque hasta ellos mismos apoyaron la enmienda). Haba expectativa en el chavismo por alcanzar 111 curules para tener la mayora absoluta. Se acuda a la cita con dudas.

    Pero las dudas fueron despejadas a principio de tarde: revise usted las cuentas Twitter de casi todos los dirigentes de la revolucin y constatar el caudal de mensajes rebosantes de optimismo. Para sorpresa de nosotros mismos, se nos informaba que tenamos asegurados hasta 120 puestos. Desconcierto monumental.

    La oposicin lo haba vuelto a hacer: inocul el veneno del triunfalismo en nuestras voceras mediticas y provoc la desmovilizacin del pueblo chavista. Seguramente intentar aplicarnos la misma este 7 de octubre. Ojal que nos agarre ms despiertos.

    El aprendizaje va por dentro DOUGLAS BOLVAR

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Ser de izquierda es, desde que esa clasificacin surgi con la Revolucin Francesa, optar por los pobres, indignarse ante la exclusin social, inconformarse con toda forma de injusticia o, como deca Bobbio, considerar una aberracin la desigualdad social.

    Ser de derechas es tolerar injusticias, considerar los imperativos del mercado por encima de los derechos humanos, encarar la pobreza como tacha incurable, creer que existen personas y pueblos intrnsecamente superiores a los dems.

    Ser izquierdista -patologa diagnosticada por Lenin como enfermedad infantil del comunismo- es quedar enfrentado al poder burgus hasta llegar a formar parte del mismo. El izquierdista es un fundamentalista en su propia causa. Encarna todos los esquemas religiosos propios de los fundamentalistas de la fe.

    Se llena la boca con dogmas y venera a un lder. Si el lder estornuda, l aplaude; si llora, l se entristece; si cambia de opinin, l rpidamente analiza la coyuntura para tratar de demostrar que en la actual correlacin de fuerzas

    El izquierdista adora las categoras acadmicas de la izquierda, pero se iguala al general Figueiredo en un punto: no soporta el tufo del pueblo. Para l, pueblo es ese sustantivo abstracto que slo le parece concreto a la hora de acumular votos. Entonces el izquierdista se acerca a los pobres, no porque le preocupe su situacin sino con el nico propsito de acarrear votos para s o/y para su camarilla. Pasadas las elecciones, adis que te vi y hasta la contienda siguiente!

    Como el izquierdista no tiene principios, sino intereses, nada hay ms fcil que derechizarlo. Dele un buen empleo. Pero que no sea trabajo, eso que obliga al comn de los mortales a ganar el pan con sangre, sudor y lgrimas. Tiene que ser uno de esos empleos donde pagan buen salario y otorgan ms derechos que deberes exigen. Sobre todo si se trata del mbito pblico.

    Aunque podra ser tambin en la iniciativa privada. Lo importante es que el izquierdista sienta que le corresponde un significativo aumento de su bolsa particular.

    As sucede cuando es elegido o nombrado para una funcin pblica o asume un cargo de jefe en una empresa particular. De inmediato baja la guardia. No hace autocrtica.

    Sencillamente el olor del dinero, combinado con la funcin del poder, produce la irresistible alquimia capaz de hacer torcer el brazo al ms retrico de los revolucionarios.

    Buen salario, funciones de jefe, regalas, he ah los ingredientes capaces de embriagar a un izquierdista en su itinerario rumbo a la derecha vergonzante, la que acta como tal pero sin asumirla.

    Despus el izquierdista cambia de amistades y de caprichos. Cambia el aguardiente por el vino importado, la cerveza por el gisqui escocs, el apartamento por el condominio cerrado, las rondas en el bar por las recepciones y las fiestas suntuosas.

    Si lo busca un compaero de los viejos tiempos, despista, no atiende, delega el caso en la secretaria, y con disimulo se queja del molestn. Ahora todos sus pasos se mueven, con quirrgica precisin, por la senda hacia el poder. Le encanta alternar con gente importante: empresarios, riquillos, latifundistas. Se hace querer con regalos y obsequios. Su mayor desgracia sera volver a lo que era, desprovisto de halagos y carantoas, ciudadano comn en lucha por la sobrevivencia.

    Adis ideales, utopas, sueos! Viva el pragmatismo, la poltica de resultados, la connivencia, las triquiuelas realizadas con mano experta (aunque sobre la marcha sucedan percances. En este caso el izquierdista cuenta con la rpida ayuda de sus pares: el silencio obsequioso, el hacer como que no sucedi nada, hoy por ti, maana por m).

    Me acord de esta caracterizacin porque, hace unos das, encontr en una reunin a un antiguo compaero de los movimientos populares, cmplice en la lucha contra la dictadura. Me pregunt si yo todava andaba con esa gente de la periferia. Y pontific: Qu estupidez que te hayas salido del gobierno. All hubieras podido hacer ms por ese pueblo.

    Me dieron ganas de rer delante de dicho compaero que, antes, hubiera hecho al Che Guevara sentirse un pequeo burgus, de tan grande como era su fervor revolucionario. Me contuve para no ser indelicado con dicho ridculo personaje, de cabellos engominados, traje fino, zapatos como para calzar ngeles. Slo le respond: Me volv reaccionario, fiel a mis antiguos principios. Prefiero correr el riesgo de equivocarme con los pobres que tener la pretensin de acertar sin ellos.

    Cmo derechizar a un izquierdistaFREI BETTO

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Tras el discurso progresista del candidato de los factores democrticos hay, indudablemente, un programa econmico de estirpe neoliberal que no solamente atentara directamente contra las condiciones socioeconmicas de los sectores populares -en el hipottico caso que l resultara electo presidente- sino que afectara igualmente a la clase media y a los empresarios venezolanos, ya que se privilegiara enormemente la participacin de corporaciones transnacionales en condiciones flexibilizadas en la economa nacional, quedando sta sometida al engranaje de la globalizacin econmica bajo la tutela estadounidense y europea.

    No es casual esta identidad neoliberal (y neofascista) del principal candidato opositor, dada su extraccin social y los vnculos ideolgicos con los neo-con yanquis a travs de organismos sobrevivientes de la Guerra Fra como la USAID y la NED. Para que esto tenga su efecto en los resultados electorales, la oposicin activ una campaa propagandstica que borra todo el pasado de corrupcin administrativa, miseria y represin que representaron los gobiernos adecos y copeyanos, atribuyndole a Hugo Chvez Fras todos los males habidos y por haber en Venezuela, adems de todas las negligencias y omisiones cometidas o por cometer de la administracin pblica a nivel regional o municipal, haciendo irrelevante el hecho comprobado que un grueso porcentaje de funcionarios pblicos provienen de aquellos gobiernos anteriores a 1998. De esta suerte, tales funcionarios adoctrinados en la socialdemocracia seran responsables directos de la negligencia y omisiones del Estado venezolano al no corresponder su prctica burocrtica con la exigencia de cambio estructural impuesta por una democracia participativa y protagnica, dinamizada y empoderada por los sectores populares organizados.

    Esta descontextualizacin histrica por parte de los grupos opositores le ha servido para presentarse ante el electorado como una opcin de futuro cuando la realidad es totalmente inversa, al representar ese pasado atroz y antidemocrtico que fuera confrontado y deslegitimado por el pueblo de Bolvar, produciendo una crisis generalizada que tenda a agudizarse a medida que transcurra el tiempo. Gracias a este recurso propagandstico, lo hecho por los colonizados liderados por el Libertador Simn Bolvar para obtener la independencia poltica de Espaa resulta algo sin mucha relevancia para el presente y el futuro nacionales, un asunto obsoleto que atrasa al pas respecto al mundo globalizado de hoy, razn ms que suficiente para deslastrarse de Chvez y su propuesta de refundacin de la repblica bolivariana. Segn esta visin opositora, desde 1958 hasta 1998 Venezuela vivi una era democrtica de idlica relacin de clases sociales. Nunca hubo -por consiguiente- represalia, encarcelamiento, tortura, asesinato y desaparicin de militantes de la izquierda revolucionaria ni de dirigentes populares bajo su rgimen representativo.

    Esto ha permeado, incluso, la opinin de algunos chavistas, interesados como estn en contar con cierta seguridad respecto al rumbo a seguir por el proceso de cambios bolivariano, pero sin los riesgos de una revolucin socialista radicalizada, como lo demanda una gran mayora de los movimientos populares revolucionarios. Por ello, se impone una lectura ms profunda y objetiva de lo que est en juego el 7 de octubre y actuar en consecuencia para que el proceso de cambios bolivariano se haga una realidad irreversible, consolidando el protagonismo popular y la transicin hacia el socialismo revolucionario.

    Estrategia de descontextualizacin histrica de la oposicin

    HOMAR GARCS

    l vale nada y los dems valen menos

    Difcil explicar la racionalidadde esa voluptuosafuria improductiva delos medios para defender aun candidato perdedor.Hoy no aparece aceptadoni siquiera por aquellosque ayer lo apoyaban y envez de sumar, resta. Nuncavisto. Salvo, en Luis AlfaroUcero. A quien mir comosu padre putativo.Y en el futuro. Cmo entenderque la derecha, racional,fra en su clculo, se haya peladoen sus apuesta por estejoven, cuyas intervencionesestn ms cargadas de descalabradosacertijos que demnimas ideas para explicarqu va a hacer.A estos habladores losllaman merolicos enMxico. En nuestro mercadode San Jacinto se lesreconoca como encantadoresde serpientes, porsu parafernalia: artefactosreligiosos y de azar, semillas,animales, collares,sombreros, recursos mnimosnecesarios para atraera sus posibles vctimas.Ofrecan a voces productosmaravillosos, blsamoscurativos, remedios contratodo tipo de afeccionesamorosas, morales, fsicas,vestidos o disfrazadosportando amuletos, extraosartefactos y novedososinventos para solucionartodo problema.Este muchacho dice quetodo lo cura y resuelve consus menjunjes, en 100 das.Lo que el merolico vendeo promociona es siempreuna especie de panacea. Unartculo imprescindible, remediouniversal con calidadinfalible.Cada palabra salida de suboca, afirma, es comprobable,sus productos estn porencima de toda duda y amparadospor garanta.Los merolicos culebreroso buhoneros de Venezuelason maestros en retrica.Pero este muchacho ni aeso llega.

    TULIO MONSALVE

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    La descentralizacin neoliberal

    CHELA VARGAS

    El neoliberalismo pone en marcha abiertamente, en los aos sesenta, la descentralizacin en EEUU y Europa como marco ideolgico para privatizar el Estado y sus funciones. Una careta para el desmantelamiento de las estructuras del Estado de Bienestar que ya estaban molestando los intereses de las corporaciones y el mercado.

    Descentralizacin, autonoma, privatizacin y participacin del sector privado en todos los aspectos de la vida econmica, saturan hoy el programa electoral de la MUD. La vieja careta se adereza esta vez para desmantelar y detener el proceso de construccin del poder popular, eje fundamental de la Revolucin Bolivariana.

    Paz y armona social proclaman, encaramados en el armastrote del dominio de los intereses de la mayora sobre la minora. Se obvia intencionalmente una clara definicin de un sujeto histrico como sustento de su propuesta. Lo que salta a la vista es la omnipresencia de propietarios privados. Ante la existencia de un sujeto histrico consciente, curtido en la articulacin con y no a la sombra del Estado, el programa de la MUD plantea que los Consejos comunales deben ser deslastrados de todo sesgo ideolgico-partidista. Pretendiendo convertirlos en eunucos polticos despojados de toda praxis transformadora.

    Quizs este planteamiento se sustenta en el hecho, de que las comunidades populares organizadas, han sido capaces de incorporarse a un proyecto donde ha sido posible integrar lo particular, lo individual inmediato, con lo nacional, para lo cual han enfrentado y seguirn enfrentando la patraa ideolgica neoliberal de separar poltica y economa.

    Los discursos manipuladores de la oligarqua no lograran debilitar la lucha por la defensa del poder popular. Su estado oligrquico al servicio del capital extranjero no pasara. El 7/10 quedara desmontada su farsa ideolgica.

    La oposicin promete porque exige un pas mediocre, en que todo se

    depare, si se depara, de a poquito, sin brillo, tenue, delgado, sin incomodar a nadie, sobre todo al Imperio. Pisar pasito y pedir permiso para todo, no tener iniciativas, o sea, una colonia.

    No lanzar satlites, por ejemplo. Eso alarma porque expresa la conquista autnoma de tecnologa, porque declara soberana. Lo mismo ocurre con el propsito de salvar el planeta para salvarnos. El mediocre dice que no tiene inters en salvar el planeta sino la poceta de la escuela de la esquina. El planeta que se joda. Como deca el tonto aquel: Jaj, el lado tuyo del barco se est hundiendo. La poceta tambin, porque tampoco se ocupa de ella ni de nada, cual vemos en Miranda.

    Como la IV Repblica, en que todo transcurra como en los pueblos tristes que cant Otilio Galndez por la voz de Lilia Vera:

    En el fondo hay un santo de a medio peso, una vela que muere en aceite sucio. Ms all viene un perro que es puro hueso con ladridos del hambre que Dios le puso.

    Es la vida que los imperios quieren para sus colonias, que no levanten vuelo y se mantengan chiquitas como un bonsi, al que podan las ramas y las races para que siga diminuto, encogido, tmido, asustadizo, mediocre en sus aspiraciones, que se conforme con un santo de a medio peso, que sobrelleve, como deca Cabrujas, la vida de a poquitico. Apenas una colonia muestra bros de independencia vienen el golpe de Estado o la invasin que cortan sus ramas para que se mantenga miniatura, como el pie de las aristcratas chinas, que se encerraba en un vendaje cruel que lo deformaba y mantena pequeo, para que no pudiese desplazarse sin asistencia. Era una prctica atroz, emblema de la opresin en que deba vivir la mujer, limitada, casera, laboriosa, sin iniciativas, sin libertad, o sea, como una colonia, o sea.

    Es as como la oposicin quiere que viva Venezuela, sin satlites, sin computadoras que no vengan del Norte, compradas al precio que nos pidan al capricho, nada de nios con Canaimitas gratis, nada de movernos con pies completos, a donde queramos, pendientes siempre de ese amo temperamental y paranoico que es el Imperio Yanqui, que apenas te descuidas y no te le arrastras como le place, te sacrifica como a Chapita, Prez Jimnez, Batista, Noriega, Kennedy, el Sah de Irn, Husen, Strauss-Kahn, Osama Ben Laden, qu peligro, Capriles! Ten cuidado (http://j.mp/eZaOpt y http://j.mp/iTuyPT).

    Lo vemos en los personajes que promueve el neoliberalismo, has visto a Mario Monti, a Carmona, a Rajoy? Que no s qu hace en esa partida desabrida la sensual Soraya Senz de Santamara.

    Es la vida que nos ofrecen: llena de pequeas satisfacciones, si acaso no te sirven Perrarina o te rocan uranio empobrecido, para que te d cncer durante 4.700.000 aos. El Imperio va avanzando como la Nada de La historia sin fin, de Michel Ende, acabando con pases, Afganistn, Irak, Libia, ahora Siria y tienen una larga lista de espera, en la que Venezuela est entre las primeras casillas. La Nada haba que combatirla mediante la imaginacin, es decir, negndose a la mediocridad. Ya sabes.

    Pas mediocre

    ROBERTO HERNNDEZ MONTOYA

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Desde la gira del secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, por la regin sudamericana en abril pasado, se han profundizado las tendencias que se insinuaban desde tiempo atrs. El Mercosur impulsado por Brasil se afirma cada vez ms como potencia econmica, poltica y militar que necesita disputar el espacio sudamericano con Estados Unidos, que sigue considerando la regin como su patio trasero.

    Recordemos que Panetta consolid el papel militar de sus dos principales aliados, Chile y Colombia, y que lanz una suerte de ultimtum al gobierno de Dilma Rousseff para transformar radicalmente la relacin de Brasil y Estados Unidos en el rea de la defensa. En concreto ofrece cierta transferencia de tecnologa a la industria militar brasilea, a cambio de la sumisin geopoltica de la potencia emergente (La Jornada, 18 de mayo de 2012).

    En poco ms de cuatro meses, la respuesta regional en el terreno militar (dejo de lado la contraofensiva que supuso el ingreso de Venezuela al Mercosur ante el golpe contra Fernando Lugo en Paraguay) estuvo centrada en dos ejes: la profundizacin de las alianzas militares sudamericanas y la potenciacin del complejo industrial-militar de Brasil.

    En el primer aspecto, lo ms destacado fueron las maniobras conjuntas entre los ejrcitos de Argentina y Brasil denominadas Operacin Guaran, en la provincia de Misiones, cerca de la estratgica Triple Frontera, entre el 23 y el 29 de junio. Participaron mil 200 militares y 210 vehculos de ambos pases, con el objetivo de estrechar lazos de amistad, confianza y cooperacin entre los ejrcitos de los pases (Defesanet, 30 de junio de 2012).

    Segn los analistas se registr un hecho histrico como la integracin en los mismos pelotones de soldados y oficiales de ambos ejrcitos, lo que supone la voluntad de unificarse en el combate. Es el segundo ao que se realiza la Operacin Guaran, que en esta edicin se destac por la cantidad de personal y material involucrado.

    Para evaluar la magnitud del viraje geopoltico que suponen estos ejercicios militares debe recordarse que hasta la dcada de 1980 la principal hiptesis de conflicto, en cada uno de los pases, era la guerra contra el vecino. Se trata de una hiptesis heredada del colonialismo que enfrent a las coronas de Espaa y Portugal y que se extendi ms de siglo y medio despus de las independencias, siendo entusiastamente adoptada por las dictaduras de los aos 60 y 70.

    A principios de agosto Brasil moviliz 10 mil militares en la operacin Agata 5, un megaoperativo de seguridad fronteriza que cubri 4 mil kilmetros, con especial nfasis en la Triple Frontera. Estas operaciones forman parte del Plan Estratgico de Fronteras, lanzado en junio de 2011 por la presidenta Dilma Rousseff (La Nacin, 8 de agosto de 2012).

    La segunda cuestin que aleja cada vez ms al Mercosur de Washington es el fuerte crecimiento de la industria militar brasilea. Los medios especializados sealan que la industria de defensa de Brasil atraviesa un boom y que los empresarios del sector estn felices y tienen la voluntad de invertir y crecer, siguiendo los dictados de la Estrategia Nacional de Defensa aprobada en 2008 (Defesanet, 24 de agosto de 2012).

    La Asociacin de Industrias de Materiales de Defensa y Seguridad integra 170 empresas, que proyectan duplicar los 25 mil trabajadores que emplea el sector y prevn aumentar las exportaciones de mil 700 a 4 mil millones de dlares para 2020. Los mercados naturales son los pases vecinos, con los cuales estn en marcha proyectos militares ambiciosos como el carguero KC-390, destinado a sustituir a los C-130 Hrcules estadunidenses, en el que cooperan industrias de Argentina, Chile y Colombia en el diseo hecho por la

    Hacia una industria militar sudamericana

    RAL ZIBECHI

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Embraer de Brasil.El 24 de agosto el Centro de

    Comunicaciones y Guerra Electrnica del ejrcito eligi a Embraer para dar los primeros pasos del sistema para monitorear fronteras (Sisfron), con un presupuesto de 6 mil millones de dlares. A diferencia de lo que suceda hasta ahora, que los radares eran provistos por la multinacional francesa Thales, ahora todos los equipos sern fabricados en Brasil.

    Un amplio informe publicado por O Estado de So Paulo (16 de septiembre de 2012) seala que los seis principales proyectos estratgicos de las fuerzas armadas suponen una inversin de ms de 60 mil millones de dlares. Adems del Sisfron y del carguero militar, incluyen la modernizacin de la defensa antiarea con misiles que alcanzan 300 kilmetros, la fabricacin de 2 mil blindados de transporte, inversiones en defensa electrnica y la compra de 120 cazas con transferencia de tecnologa.

    La marina est construyendo los primeros cuatro submarinos convencionales, de un total de 15, y comenz el desarrollo del primer submarino nuclear, de un total de seis. La flota contar con dos portaviones nuevos, cuenta con uno antiguo, y 106 naves de combate; una parte de ellas sern construidas en los astilleros brasileos. Adems se est relanzando la industria espacial, sector en el que Brasil marcha detrs de Venezuela y Argentina.

    El mundo est asistiendo a una acelerada carrera armamentista en el contexto de una profunda remodelacin geopoltica. A comienzos de septiembre trascendi la fusin entre la inglesa BAE Systems y la europea EADS, dos de las principales empresas de defensa del mundo, ante la crisis de la primera por la reduccin del presupuesto militar de su principal cliente, Estados Unidos. Una Unin Europea cada vez ms distante de Washington propone crear un ejrcito europeo sin Gran Bretaa, y establecer un mercado nico para los proyectos de armamentos (The Guardian, 18 de septiembre de 2012).

    Amrica Latina est muy lejos de garantizar su defensa de forma autnoma y las inversiones en armamento siguen siendo las ms bajas del mundo. Algo empez a cambiar. El crecimiento sostenido de la industria militar brasilea, que va camino a situarse entre las 10 mayores del mundo, est llamado a arrastrar a los dems pases de la regin.

    NOAM CHOMSKY*Imaginemos por un momento que los terroristas de Al Qaeda hubiesen llegado

    hasta el extremo de bombardear la Casa Blanca, matar al presidente, imponer una despiadada dictadura militar que asesinara a ms de 40.000 personas y torturara a decenas de miles con crceles, represin o exilio obligado.

    Imaginemos que se estableciera entonces en Estados Unidos un foco internacional que expandiese el terror y la tortura en el mundo, donde los Derechos Humanos fuesen violados constantemente con una campaa internacional de asesinatos, y que para rematar la jugada reuniera a un equipo de economistas (por ejemplo los Kandahar boys) que abocaran a la economa mundial a una de sus crisis ms agudas de la Historia.

    Es evidente que de ser as, el 11-S habra sido mucho peor. Nadie puede discutirlo.

    Pero, desgraciadamente, no se trata de un experimento mental. Ocurri en Chile, tambin un 11 de septiembre, pero de 1973. Ese da, Estados Unidos derroc al presidente democrticamente electo Salvador Allende e impuso un rgimen terrorista, torturador y asesino dirigido por el general Pinochet. Adems, us el pas como experimento para las polticas neoliberales de los Chicago Boys encabezados por Milton Friedman y que despus se extendieron por todo el mundo con los resultados desastrosos que hoy conocemos.

    Me gustara que la gente intentase dejar de lado la propaganda occidental que les lava el cerebro constantemente para poder as preguntarse:

    Quines son los terroristas?

    Imaginemos otro 11-S

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Confieso. He matado, atropellado, traficado, robado coches. Me he enfrentado a la polica con armas de guerra. He bombardeado, manejado VANT (Vehculo Areo No Tripulado), caoneado y usado napalm. Pero tambin he combatido con la resistencia vietnamita, con La Nueve en Paris y he colocado la bandera roja en el Reichstag y todo sin salir de casa, a travs del ratn y el teclado o del mando de la videoconsola.

    S, soy un jugn, desde que me alzaba de puntillas para llegar a los mandos de las famosas mquinas mata marcianos hasta que los ordenadores y las videoconsolas se abarataron y pudimos disfrutar en nuestras casas de las emociones virtuales sin gastarnos la paga de los domingos.

    Por contra, no he cometido ninguno de esos actos delictivos, ni he participado en esas acciones hericas contra el fascismo o el imperialismo, pero tampoco dej de jugar al futboln o al escondite ni de devorar todos los libros que caan en mis manos.

    En el debate sobre los videojuegos hay muchos mitos, montones de mentiras y un mar de prejuicios. No niego que haya aspectos negativos: pueden desvirtuar la realidad, crear adiccin y hasta ser detonante de trastornos. Pero no ms que muchas otras cosas. No ms que el ftbol, las pelculas, los programas de realidad sensacionalista o, incluso, un cuchillo en manos de una persona con una enfermedad mental agresiva.

    Reducir todo a pontificar desde la simplicidad lleva a prohibir la herramienta sin solucionar los problemas, que no son de la herramienta, sino de las personas. Y el mal uso de esta herramienta de realidad virtual, por ejemplo, en manos de los adolescentes manifiesta una negligente actuacin por parte

    de sus educadores, incapaces de contener o de hacer entender la necesidad del control sobre las pulsiones humanas.

    Pero lo que me preocupa sobremanera es el uso de estos juegos para la transmisin del pensamiento dominante, tanto del hedonista como del que difunde los valores de la mafia o del imperialismo estadounidense. Ideales en la rbita de un mundo capitalista que desde el neoliberalismo busca una remozada vuelta al antiguo feudalismo.

    La mayora de las veces creemos que el secuestro de la informacin, por parte de las transnacionales y el poder financiero, son lo que determina y mantiene la hegemona de stos. Yo no pienso as. Creo que la mayor parte del control proviene de lo que en el mundo anglosajn se llama entertainment, el ocio o entretenimiento. La poderosa industria cultural estadounidense perfeccionada en el marco de la guerra fra y que junto con la carrera de armamentos acab siendo determinante para derrotar al campo socialista.

    Me estoy refiriendo a la Industria Cultural con maysculas, esa que produce msica, literatura, cine y televisin que, adems de entretener, es capaz de crear modelos sociales para imitar y que se introducen hasta en nuestros sueos, en nuestros ms ntimos anhelos.

    A toda esa poderosa arma de crear modos de vida se suma la gigante industria de los videojuegos, tan grande e importante, que hoy mueve ms dinero que el cine y la televisin juntas.

    Tanto por negocio, como por penetracin, supone una poderosa arma creada para modelar y persuadir, sobre todo cuando la mayora de los destinatarios son personas jvenes con la personalidad a medio construir.

    Guerra cultural:

    Los videojuegos

    JAVIER COUSO

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    Cuando nos detenemos en la temtica de los juegos populares, vemos que algunos se centran en el puro pasar el tiempo, los ms en asumir diferentes roles (cantante, jugador de futbol, piloto, gangster, guerrero, habitante de mundos virtuales, ), unos pocos en la inteligencia o la cultura y a partir de la llegada de los sensores de movimiento, tambin en la prctica de la gimnasia o el deporte virtual. Pero donde se pone ms nfasis a nivel ideolgico es en los videojuegos de pura accin blica, sea tctica, estratgica o solamente de moverse y disparar.

    Los armazones sobre las que se construyen estas superproducciones virtuales, son tan actuales que llegan a basarse en los supuestos estratgicos que maneja el Pentgono y que por alguna razn se deciden a difundir, supongo que para testar.

    Yo he jugado combatiendo con fuerzas especiales estadounidenses en un Mxicodesestabilizado por un villano que pretenda soberana, en una Cuba democrtica contra la amenaza de una vuelta al socialismo, contra la reconstruccin de los soviets en naciones de la extinta URSS, en Lbano y Palestina contra sus resistencias, en Asia contra lo que vendra a ser la Organizacin de Cooperacin de Shangai, en Venezuelacontra el proyecto revolucionario o en un rea no definida de Sudamrica contra la futura organizacin de defensa del ALBA.

    No solo son, como deca antes, supuestos tcticos conocidos, son supuestos estratgicos a futuro que se hacen con la intencin de que los jvenes de hoy vayan asumiendo quienes son los malos y quienes los buenos. Por supuesto los malos somos quienes queremos un mundo multipolar donde naciones soberanas puedan hacer uso de sus recursos y/o los que creemos en un justo reparto de la riqueza y los buenos son los que restauran el orden contra los locos populistas dictadores que pretenden acabar con la democracia.

    Me queda fuera de toda duda que esas ideas permanecen en el subconsciente y que son semillas que germinarn en el marco de las guerras democratizadoras, con el abono de los grandes medios de informacin y el aderezo del barniz humanitario de sus oenegs.

    Por eso me extraa que en el mbito de las naciones que pelean por su soberana y la verdadera independencia, como las que integran el ALBA, no exista un proyecto que asuma los videojuegos como parte del contraataque cultural. Al contrario que la resistencia libanesa que, con sus precarios medios, cre un juego donde se asuma el rol de guerrillero antisionista, no entiendo como los jvenes de la Amrica Latinaemergente no pueden jugar a defender Girn, emular a Bolvar en su batalla por la independencia, combatir a Batista en Sierra Maestra, pilotar un Mig-23 contra los racistas de Pretoria en Cuito Cuanavale, participar en la insurreccin popular sandinista contra Somoza, resistir la invasin gringa en Dominicana o alzarse junto a Tupac Amaru contra el colonialismo.

    Que se deje en manos de los enemigos estas poderosas herramientas de ocio, formacin y propaganda es una absoluta irresponsabilidad producto de un puritanismo forjado en base a miopes prejuicios morales.

    Los gigantes de Internet concentran datos planetarios dentro de Estados Unidos a una velocidad asombrosa. Y, mientras tanto, la National Security Agency construye un gran backup mundial.

    Por Sbanlo todo que nosotros se lo guardamos, parecen decir las sugerentes marquesinas virtuales alrededor del planeta: Google, Facebook, Amazon, RedHat, Ubuntu, DropBox, GrooveShark (podra seguir) ofrecen servicios de almacenamiento en la nube, ese espacio que queda en algn lejano lugar llamado Internet. Curiosa la climatologa virtual que se las ha arreglado para llevar las nubes siempre para el mismo lado: la estructura de la informacin que estn montando los gigantes de la red va a ser ms grande que la de cualquier Estado y va a estar guardada (dnde si no?) en Estados Unidos o al menos controlados desde all. Aleluya! Estamos salvados: los datos estn bien guardados en el pas de la libertad. Google, Facebook, Apple y Amazon, los grandes jugadores de la nube, estn construyendo inmensos centros de datos en las zonas ridas y, lo que es todava ms simptico, la NSA (National Security Agency, agencia de espionaje desde Estados Unidos hacia afuera) tambin est guardndolo todo en el backup ms ambicioso del planeta.

    Umberto Eco deca que las sociedades han avanzado sobre la base de perder montaas de informacin de una generacin a otra. Esta vez, Internet podra permitir viajar al pasado con un nivel de precisin espantosa. Facebook tiene apenas ocho aos y anda a los tumbos en la Bolsa de Nueva York, pero ms all

    MARIANO BLEJMAN

    Sus seguros servidores

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    de la cuestin coyuntural es una mquina de guardar datos, fotos, videos, mensajes y conexiones. Hasta cundo? Dnde? El tema de infraestructura va a ser nuestro mayor desafo, dijo Mark Zuckerberg su creador cuando anunci su salida a la Bolsa. Imagnese el lector una lnea de tiempo (esa funcin que estren hace un tiempo en Facebook) que llegue cien aos para atrs. El lector dir que seguramente Facebook no va a existir dentro de cien aos, pero el asunto es que los datos van a quedar bien guardados no importa la empresa que los muestre, incluso aunque usted piense que los ha borrado para siempre.

    Los gigantes sociales guardan celosamente la informacin sobre los lugares, la cantidad de servidores que tienen, los tipos de hardware que compran y toda aquella informacin que pudiera afectar a su negocio y por lo tanto su credibilidad. Eso era as hasta que Facebook decidi abrir su informacin de infraestructura: ha elegido Prineville, una ciudad de Oregon, para instalar uno de sus nuevos inmensos centros de datos, algo as como el corazn de nuestra memoria. Y por qu eligieron Prineville? Ese recndito pueblo de Oregon es algo as como el Tbet de Amrica del Norte, seco, con sol pero fresco, alejado de la humanidad para salvarla.

    Mientras Facebook una empresa cerrada, que exige usuario y clave a sus usuarios para ingresar est dispuesto a mostrar sus centros de datos, Google que ha hecho culto de lo abierto esconde informacin sobre cmo, cundo y dnde guarda los datos de miles de millones de personas. La organizacin de los centros de datos en Google es secreto de Estado, incluso la compaa es conocida por mantener los servidores en cajas completamente negras para evitar ser vistas. Por su parte, Microsoft ha realizado un camino intermedio: si bien no ha abierto todos sus datos ha publicado informacin relevante sobre la organizacin de los centros de datos. Parece que Oregon se ha puesto de moda, tambin Apple construye un gran centro de datos en el desierto de Prineville similar al que se encuentra a unos

    pocos kilmetros, en el mundo de Facebook. La increble nube de Amazon que adems de funcionar para la empresa de libros ofrece un fantstico servicio de virtualizacin de servidores es todava ms oculta que la de Google: nadie sabe exactamente el tamao de sus servidores ni el diseo de su infraestructura. Ni siquiera dnde compra el hardware.

    Pero si hay una empresa dispuesta a guardarlo todo, y tambin lo hace en Estados Unidos, sa es la National Security Agency, que construye en Utah un centro de datos que pretende interceptar, descifrar, analizar y guardar vastos volmenes de datos de todos los cables submarinos y satlites posibles locales, nacionales e internacionales. Segn public la revista Wired, el centro de guardados estar operativo en septiembre de 2013 y promete ser el backup ms intrusivo de la historia de Internet. Qu van a guardar? Todo: llamadas telefnicas, correos privados, recibos de estacionamientos, itinerarios de estacionamientos, compras de libros, cualquier cosa que est en Internet. O sea, cualquier cosa.

    Segn describe la Wired, el centro de Utah es el sueo borgeano del Aleph hecho realidad: la historia universal vista desde todos los puntos de vista en un solo lugar. Cabe decir que la diferencia entre el panptico de Michel Foucault la idea de que el control se efecta sobre la presuncin de que alguien poda ser mirado es un tanto diferente aqu: el control se efecta sobre la certeza de que todo est siendo guardado.

    Es la concrecin de un viejo proyecto de George W. Orwell Bush que en 2003 se detuvo por presin pblica, y que no se contenta con guardar cualquier tipo de informacin sino con quebrar cualquier tipo de cdigo. La NSA tiene la habilidad de romper sistemas de encriptacin usados no slo por el gobierno alrededor del mundo sino tambin en cualquier computadora personal. Cualquier persona que pueda comunicarse es un objetivo: corre el riesgo de ser taggeada.

  • /Octubre de 2012 Octubre de 2012/

    La tendencia contempornea del orden capitalista mundial es hacia la liberalizacin de la economa. Es un proceso creciente, favorecido por la ruptura de la bipolaridad en los 90, que habilit nuevas rondas de disputas de territorios para la dominacin del capital ms concentrado.|

    Estos capitales concentrados, con el apoyo de sus Estados nacionales, especialmente EEUU, Europa y Japn, avanzaron en un proceso de transnacionalizacin de la economa, intentando la construccin de una normativa global que sustentan e intentan dotar de legitimidad los organismos internacionales y variadas formas de tratados bi y multilaterales para sus objetivos.

    Alguna vez definimos a estos tres actores (capitales transnacionalizados; Estados nacionales; organismos internacionales) como los sujetos de la acumulacin y la dominacin capitalista mundial, con independencia de su origen territorial. Son actores que establecieron un programa (sus objetivos) para el desarrollo, que se concentra en la histrica reivindicacin, fundacional, del orden capitalista: el libre cambio.

    La libre circulacin de mercancas y capitales constituyen el ncleo central del objetivo del modelo productivo hegemnico, el capitalismo. Por ello es que eliminada la traba que supona el orden bipolar, capitalismo versus socialismo, en 1995 surge la Organizacin Mundial de Comercio, que era la asignatura pendiente del orden gestado en 1945. En Bretton Woods se gest el FMI y el BM, restando la organizacin para el libre comercio, que emergi cuatro dcadas despus.

    Ofensiva por el libre comercio

    Es en la dcada del 90 que se presentan en sociedad diversos proyectos para la rearticulacin de las relaciones econmicas y polticas entre la Amrica Latina y el Caribe con los pases hegemnicos del orden capitalista. Remito a la Iniciativa de las Amricas del ao 1990, luego configurada como proyecto ALCA entre 1994 y 2005 en el marco de las cumbres presidenciales de Amrica (excluida Cuba); como la estrategia en contrapartida entre parte de Europa y la regin mediante las cumbres iberoamericanas desde 1991; potenciadas por crecientes inversiones, especialmente espaolas, inducidas por los procesos de privatizacin generalizados en esos aos de ofensiva neoliberal.

    As como las negociaciones por el ALCA comienzan en 1994, es en 1995 donde comienzan las primeras conversaciones por formalizar acuerdos de libre comercio entre el Mercosur y la Unin Europea. Y as como en el 2005, en la Ciudad de Mar del Plata, Argentina, se impide la inclusin del ALCA en la agenda de las negociaciones de las cumbres americanas de presidentes; se renuevan las intenciones de formalizar similares mecanismos de liberalizacin con Europa, que sufre diferentes procesos de interrupciones, hasta que en mayo del 2010 y en Madrid, se renueva el proceso de negociacin.

    Europa disput en los 90 la dominacin en nuestros territorios, ganando espacio desde la penetracin de inversiones externas directas en el marco de las privatizaciones. Supo tambin diferenciar el proceso de negociacin comercial, adicionando clausulas de referencia a la dimensin poltica y cultural, que ocultaba la agresin que supona el libre

    comercio ofertado a la regin por EEUU. El objetivo pasaba por favorecer los intereses de los capitales ms concentrados del viejo continente.

    Queda claro que las negociaciones comerciales con nuestramrica han sido dinamizadas principalmente por EEUU y Europa desde los 90, en una disputa por conquistar el territorio (sus bienes comunes, demandados como recursos naturales apropiables), sus mercados (para la circulacin de sus producciones locales subsidiadas), y una fuerza de trabajo calificada con bajo costo salarial y con lmites de las organizaciones populares, principalmente de trabajadores, en la capacidad de ofrecer resistencia ante la desestructuracin organizativa, poltica, social y cultural construida desde regmenes terroristas de Estado, especialmente en Sudamrica.

    Cabe reconocer que en los ltimos aos resulta creciente la presencia China, como nuevo actor en las negociaciones econmicas, financieras y comerciales, no solo con la regin nuestramericana, sino en el m