Radiografía Política

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Revista electrónica mensual. Marzo 2013

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  • Junta Nacional Directiva AMECIP

    Jos Manuel Luque Rojas

    Presidente de la Junta Nacional Directiva

    Efran Eric Poot Capetillo

    Vice-Presidente de la Junta Nacional Directiva

    Margarita Argelles Gmez

    Secretara Ejecutiva de la Asociacin

    Vctor Alarcn Olgun

    Secretario de Organizacin

    Jess Tovar Mendoza

    Secretario de Relaciones Interinstitucionales

    Ernesto Hernndez Norzagaray

    Secretario de Relaciones Internacionales

    Lerins Rafael Varela Castro

    Secretario de Coordinacin de Eventos Acadmicos

    Vctor Manuel Reynoso Angulo

    Secretario de Publicaciones y Revista Institucional

    Vctor Manuel Muoz Patraca

    Secretario Acadmico

    Octavio Moya Delgado

    Secretario de Membresas y Registro de Asociados

    Francisco Serrano Gonzlez

    Secretario de Estudiantes de Pregrado y Postgrado

    Jorge Alberto Chan Cob

    Secretario de Comunicacin, Imagen Institucional y Redes Sociales

    Susana Candelaria Pech Campos

    Secretaria de Capacitacin y Actualizacin Acadmica y Metodolgica

    Gabriela Yolanda Castan Garca

    Secretaria de Distinciones Acadmicas, Becas y Promocin Cientfica

    Gustavo Lpez Montiel

    Secretario de Evaluacin de la Enseanza y Evaluacin de la Ciencia Poltica

  • Comit Juvenil AMECIP

    Asuntos Editoriales

    Baja California

    Cristhian Jess Hernndez Cervantes

    Responsable de la seccin: Eventos

    Hidalgo

    Juan Enrique Hernndez Carmona

    Responsable de la seccin Intervi

    Nuevo Len

    Ana Gabriela Faras Caldern

    Responsable de la seccin En debate

    Quertaro

    Alan Ral Snchez Perdomo

    Responsable de la seccin: La ventana

    Sinaloa

    Emilio Sinue Vladimir Reyes Cabrera

    Responsable de la seccin As lo escribi

    Coordinadora General de Asuntos Editoriales

    Elizabeth Valdez Alvarez

    Revista Radiografa Poltica

    Primera Edicin Marzo-Abril 2013 Tijuana, Mxico

    Foto de Portada original de Marie Aschehoug-Clauteaux/Flickr.com Todos los textos incluidos en la Revista Radiografa Poltica de los Comits Juveniles AMECIP estn protegidos por derechos de autor. Conforme a la ley, est prohibida su reproduccin por cualquier medio, mecnico o electrnico, sin permiso escrito del Comit Editorial. Los textos completos de los artculos son de acceso abierto, esto es: se pueden leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o vincular. Las opiniones expresadas en los artculos publicados son las de los autores y no coinciden necesariamente con las del Comit Editorial ni las de los Comits Juveniles de la Asociacin Mexicana de Ciencias Polticas.

  • PRESENTACIN 4

    Descentralizacin Fiscal en Mxico Carolina Pineda Chvez/UABC, Baja California 5

    La Ciencia Poltica del origen a la situacin actual Christhian Jess Hernndez Cervantes/UABC, Baja California 13

    En defensa de la claridad, contra el virus del formalismo Ana Faras Caldern/ITESM, Nuevo Len 17

    El Neoinstitucionalismo de North Alan Snchez Perdomo/UAEQ, Quertaro 23

    A 500 aos del Prncipe/Dr. Carlos Barra Moulain Juan Enrique Hernndez/UAEH, Hidalgo 26

    La ciencia poltica: una entrevista con Jos Ramn Lpez Rub Ana Faras Caldern/ITESM, Nuevo Len 30

    Congreso Internacional de Ciencias Polticas/AMECIP 37

    Presentacin del Comit Juvenil AMECIP en Hidalgo 38

    Poema: A partir de ahora Mariano Madrid Soto/UAEH, Hidalgo 39

    CONVOCATORIA 41

  • La Revista Estudiantil AMECIP: Radiografa Poltica es una publicacin mensual,

    en formato electrnico, vinculado a temas de inters especializados en el anlisis

    poltico y social del ambiente juvenil en Mxico.

    Su objetivo es promover la participacin de los jvenes mexicanos en la

    esfera pblica, a travs de los Comits Juveniles AMECIP, lograr la integracin de

    una red juvenil nacional que impulse la cooperacin y la formacin de

    profesionistas ms competitivos y activos en su entorno.

    La Revista Radiografa Poltica es un trabajo colectivo que integra una

    gran diversidad de temas (enfocados a ciencias polticas o ciencias afines); en

    esta primera edicin el eje temtico es: La Ciencia Poltica frente a la juventud

    mexicana, ofreciendo a los jvenes una ventana de entretenimiento e identidad.

    Radiografa Poltica est enfocada a la poblacin juvenil vida de

    conocimiento, interaccin, cooperacin e identidad, intenta convertirse en un

    medio de expresin de los jvenes, en el cual se compartan experiencias y al

    mismo tiempo es un espacio de retroalimentacin con la participacin de los

    Comits Juveniles en cada entidad federativa.

    Comit Juvenil AMECIP

    Asuntos Editoriales

    4

  • Descentralizacin Fiscal en Mxico

    Carolina Pineda Snchez

    A continuacin se muestran las diferentes posturas de la descentralizacin fiscal y su desarrollo en la historia reciente de Mxico. Histricamente, Mxico ha adoptado el rgimen federal bajo la figura representativa y democrtica. As, en el artculo 25 de la Constitucin se describe que slo al Estado corresponde la rectora del desarrollo del pas. Es precisamente en este punto donde se evidencia la centralizacin y la limitacin de las instituciones locales.

    A pesar de que en papel el pas tiene carcter federal, las polticas en este siglo

    dieron al federalismo un dinamismo centralizador, favoreciendo el crecimiento econmico y un desarrollo social, pero tambin frustrando el fortalecimiento de las instituciones locales. En ese sentido, se han implementado medidas como el aumento de las participaciones tributarias federales y las transferencias de recursos a los gobiernos locales (Gonzlez: 2009).

    A lo largo del tiempo, se ve cada vez ms una marcada polarizacin entre regiones, al tener un Distrito Federal muy desarrollado, un norte avanzado y un sur cada vez ms estancado en relacin con las otras dos regiones. Esto es muestra de cmo en pases en vas de desarrollo, existen grandes desafos para lograr un equilibrio en la divisin de funciones y recursos financieros entre los diferentes mbitos de gobierno.

    Esquemticamente, existen dos modelos de ordenamiento fiscal: el centralista y el descentralizado, (Oates, 1972: xiii-xvi; tambin Bahl y Linn, 1992: 394). En el primer caso, el gobierno central recauda la mayor parte de los fondos pblicos y los distribuye entre los rdenes de gobierno. En cambio, en el modelo descentralizado, tanto el gobierno central como los gobiernos locales, recaudan cada uno la mayor parte de sus propios fondos. As, las transferencias intergubernamentales son mnimos o compensatorios (Pineda: 2011).

    Hay que entender, primero, que la descentralizacin fiscal es la devolucin de

    funciones especficas de autoridad administrativa y fiscal que hace el gobierno central a gobiernos estatales (Kee Edwin: 2004). La descentralizacin tiene diferentes enfoques. Uno de ellos, el de la economa, est muy relacionado con la eficiencia y equidad. El de la administracin pblica se refiere a la distribucin de poder, contabilidad, competencia

    El sistema federal se cre con

    la intensin de combinar las

    distintas ventajas resultantes

    de la magnitud y pequeez de

    las naciones.

    Alexis de Tocqueville

    Democracia en Amrica

    5

  • fiscal y coordinacin. Este sistema tiene ventajas importantes pero limitadas, en el sentido de que los gobiernos locales son menos independientes para otorgar proteccin y dar respuesta a los ciudadanos.

    En la dcada de los ochenta, resurgi el inters por fortalecer los gobiernos

    estatales y municipales. Segn el Banco Mundial, en los aos noventa, 62 de 75 pases en vas de desarrollo con poblacin mayor a 5 millones, iniciaron programas de descentralizacin fiscal. En la actualidad, este proceso es parte integral del desarrollo econmico y de estrategias gubernamentales para economas en vas de desarrollo y en transicin (Bahl: 1999).

    La principal razn para tender a la descentralizacin fiscal, es la imposibilidad de

    los gobiernos centrales de satisfacer las demandas locales. Con este proceso, se busca construir capacidades para delegar responsabilidades a los gobiernos regionales. Un ejemplo del problema que se busca combatir, es la limitacin en la forma de comercializar dlares en las zonas fronterizas. Dichas restricciones afectan al comercio local, pero como esta medida es tomada por un gobierno tan lejano de la dinmica regional, no considera los impactos de dichas medidas.

    Lo ideal es que los gobiernos locales y regionales apoyen las estrategias

    nacionales de desarrollo econmico, dada la inmensidad del territorio y la dificultad de llegar a la gente para conseguir que se sigan los lineamientos de unidad nacional. En cuanto a los lderes polticos locales y regionales, es necesario que adquieran una mayor autoridad en la recaudacin de impuestos y la ejecucin del gasto. Richard Mosgrave (1959) propone un marco de referencia para las funciones gubernamentales en materia fiscal:

    Funcin de estabilidad. Se refiere a la ejecucin de polticas monetarias y de gasto para la administracin de la actividad econmica asignada al gobierno central.

    Funcin de distribucin. Hace referencia al papel del gobierno de hacer ms equitativa la distribucin del ingreso, riqueza u otros indicadores de bienestar econmico. Se deben considerar dos aspectos: 1) Que el poder de ingreso del gobierno federal pueda, efectivamente, distribuir el ingreso ms fcilmente que otras dependencias locales; 2) la habilidad que tienen los contribuyentes de cambiarse de una jurisdiccin a otra, debilita la facultad de los gobiernos locales para realizar la redistribucin del ingreso.

    Funcin de asignacin. El gobierno decide la cantidad de bienes pblicos y privados que se utilizan en la economa, bajo el supuesto de que cada orden de gobierno puede ser ms eficiente para la prestacin de determinados bienes y servicios pblicos.

    De los puntos anteriores, se desprende que la descentralizacin fiscal promueve la participacin poltica en otro nivel, representa un potencial para aumentar los valores democrticos y la estabilidad poltica a nivel local.

    Carolina Pineda Snchez

    6

  • Hasta este punto se han analizado teoras que apoyan un incremento en las participaciones locales. Ahora se presentan los argumentos en contra de este sistema administrativo gubernamental. Una de las principales crticas fue realizada por Tanzi (1995), quien seala que la descentralizacin puede generar resultados menores a los ptimos. Las razones para ello son las siguientes:

    Los contribuyentes pueden contar con poca informacin para realizar algunos trmites.

    Los polticos locales pueden ser ms corruptos que los nacionales. La calidad de la burocracia nacional tiende a ser mayor a la de la burocracia

    local. Los gobiernos locales generalmente carecen de sistemas adecuados de gestin

    del gasto pblico que los ayuden en sus elecciones de impuestos y presupuesto. La descentralizacin fiscal puede limitar la habilidad del gobierno federal de

    manejar los balances fiscales estructurales

    En Amrica Latina, los gobiernos locales y regionales tienen mayores responsabilidades de gasto, que ingresos para enfrentarlas. En un estudio de la Comisin Econmica para Amrica Latina, se plantea que para que la descentralizacin poltica favorezca la eficiencia, se requiere que el gasto local est vinculado con los respectivos esfuerzos fiscales, y que los procesos a travs de los cuales se adoptan decisiones sobre los bienes pblicos sean democrticos, pero pocas veces se cumple con esas condiciones bsicas en esta regin. (Mandujano, 2011).

    Para analizar el caso mexicano, se obtuvieron datos de los ingresos pblicos para

    el periodo que va de 1989 a 2010. Con esta informacin del INEGI, se realiz un comparativo de la recaudacin total, a partir de las participaciones y aportaciones federales, as como de los impuestos recibidos. Existen dos formas de medir la descentralizacin fiscal (Oates, 1977:14): travs de los ingresos propios de cada orden de gobierno (recaudacin), y a travs del gasto.

    Si analizamos la siguiente tabla de acuerdo al enfoque de Oates, podemos ver que los ingresos federales presentan una tendencia positiva en la recaudacin fiscal. En lo que respecta a los ingresos no petroleros y no tributarios, permaneces sin variaciones significantes.

    Carolina Pineda Snchez

    7

  • TABLA 1

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

    TABLA 2

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

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    INGRESOS ESTATALES

    Impuestos Participaciones federales Aportaciones federales

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    100.000.000,00

    200.000.000,00

    300.000.000,00

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    500.000.000,00

    600.000.000,00

    700.000.000,00

    800.000.000,00

    INGRESOS FEDERALES

    Total de Ingresos Petroleros Ingresos Tributarios Federales

    Ingresos no petroleros No tributarios b/

    Carolina Pineda Snchez

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  • TABLA 3

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

    En las tablas 2 y 3, se aprecia claramente la importancia que tienen las participaciones y aportaciones federales en los ingresos locales. La recaudacin fiscal representa una mnima cantidad del ingreso necesario para solventar los gastos de cada orden de gobierno.

    TABLA 4

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

    .

    En la tabla 4, se aprecia que el gasto del gobierno federal est destinado, en mayor medida, al gasto corriente y a la destinacin de las participaciones y aportaciones que se envan a los estados.

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    20.000.000.000

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    120.000.000.000

    INGRESOS MUNICIPALES

    Impuestos Participaciones federales y estatales Aportaciones federales y estatales

    0,00

    200.000.000,00

    400.000.000,00

    600.000.000,00

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    1.200.000.000,00

    EGRESOS FEDERALES

    Gasto Federal, participaciones y aportaciones Gasto Federal, Gasto de Capital

    Gasto Federal Gasto Correinte

    Carolina Pineda Snchez

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  • TABLA 5

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

    TABLA 6

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

    En los gastos municipales y estatales, se ve la inversin en obras pblicas y sociales. Una mala recaudacin puede estar generando un incremento en el dficit del balance financiero del sector pblico. No basta, entonces, con la redistribucin

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    100.000.000.000

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    EGRESOS ESTATALES

    Subsidios, transferencias y ayudas Obras pblicas y acciones sociales Deuda pblica

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    100.000.000.000

    EGRESOS MUNICIPALES

    Subsidios, transferencias y ayudas Obras pblicas y acciones sociales Deuda pblica

    Carolina Pineda Snchez

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  • TABLA 7

    FUENTE: Elaboracin propia con datos de INEGI. Estadstica de finanzas pblicas estatales y municipales.

    A lo largo de este texto, se presentaron dos enfoques sobre la descentralizacin fiscal y los retos que entraan uno y otro. Para el caso mexicano, el principal obstculo para crecer, es que no se lleva a cabo una correcta recaudacin fiscal.

    En cuanto al proceso de la descentralizacin fiscal en Mxico, se ha visto que

    existe una tendencia a controlar el gasto local desde el centro, con el fin de dirigirlo a las acciones sociales ms prioritarias.

    El pas tiene gobiernos locales con instituciones dbiles, y esto representa un freno para la descentralizacin eficiente. Los altos niveles de corrupcin dentro del orden local forman parte de esa debilidad. Ante ese panorama, creo que las ventajas atribuidas a la descentralizacin en los pases desarrollados, difcilmente se presentan en los pases en desarrollo.

    Mxico tiene condiciones geogrficas y poblacionales que llaman a la apertura

    econmica, y esto, a su vez, incentiva el desarrollo social y econmico del pas. Sin embargo, a pesar de que en el papel se ha trabajado mucho en la descentralizacin, el grado de centralizacin es similar al de pases de menor desarrollo. Finalmente, se puede concluir que los gobiernos locales siguen dependiendo en gran medida de los recursos federales, mostrando que no tendran solvencia individualmente.

    -35000

    -30000

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    Balance sector pblico

    Balance

    Carolina Pineda Snchez

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  • FUENTES DE INFORMACIN

    INEGI, Estadsticas de Finanzas Pblicas Estatales y Municipales. Direccin de internet. http://www.inegi.org.mx/sistemas/bie/

    Descentralizacin Fiscal: Teora de la Reforma. Kee Edwin James, 2004.

    La Descentralizacin Fiscal en Mxico, Pineda Pablos Nicols, COLMEX

    Los Dilemas de la Descentralizacin Fiscal en Mxico, Hernndez Trillo Fausto, Divisin de Economa, CIDE.

    Federalismo y Descentralizacin Fiscal en Mxico. Mandujano Ramos Nicols, Dimensin Econmica, Instituto de Investigaciones Econmicas, UNAM. Vol. 2, nmero 5, Enero-abril 2011.

    Decentralization Local Government and Markets, Bennet, R. J. London Claredon Press. 1990. Visto en internet

    http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/rap/cont/110/art/art32.pdf

    Democracia en Amrica, Tocqueville de Alexis

    Fiscal Decentralization as Development Policy, Bahl, Roy. Public Budgeting and Finance 1999.

    Fiscal Federalism and Decentralization: A Review of Some Efficiency and Macroeconomic Aspect. Tanzi Vito. 1995. Banco Mundial.

    The Theory of a Public Finance: A study of Public Economy, Musgrave Richard, New York, McGraw Hill.

    Fiscal Federalism, Oates Wallace, 1972, Harcourt Brace Jovanovich. 1977 An Economist Perspective on Fiscal Federalism Lexington, Books.

    La Descentralizacin Fiscal en Mxico, Prez Torres Javier, Gonzlez Hernndez Ignacio, Serie Poltica Fiscal, Comisin Economica para America Latina y el Caribe. Visto en internet http://www.cepal.org/publicaciones/xml/5/7775/LCL1138.pdf.

    *Carolina Pineda Snchez [email protected]

    UABC, Baja California

    Carolina Pineda Snchez

    12

  • La Ciencia Poltica, del origen a la situacin actual

    Cristhian Jess Hernndez Cervantes

    El estudio de los hechos y procesos polticos ha estado presente en la cultura occidental desde hace ya ms de 2,000 aos. Para encontrar el origen, cabe situarse en el siglo IV antes de Cristo, cuando Aristteles reflexionaba en torno a la etapa histrica de crisis de las polis griegas. Dichas reflexiones se convertiran en su obra La poltica, con la cual denomina y define inicialmente el campo de estudios de la disciplina (Pinto, 1997). Ms all de lo anterior, Aristteles inaugura entonces una larga discusin que, con sus matices y cambios lgicos, perdura en lo esencial hasta nuestros das.

    Poder clasificar la evolucin que ha tenido el estudio de la teora poltica desde su nacimiento hasta la actualidad, no es un asunto sencillo ni libre de discusiones. Generalmente se puede dividir en tres grandes etapas: la primera desde los griegos hasta el renacimiento; la segunda comprendera la teora poltica de lo que llamamos modernidad, hasta el siglo XIX; y, por ltimo, tendramos la etapa propiamente contempornea, que abarca desde los inicios del siglo XX, hasta la perspectiva de los ms actuales debates (Moreira et al., 2011:21). Esta clasificacin, aunque muy general, permite arrojar luz para abordar los temas de la teora poltica. En particular permite acotar lo que es considerado contemporneo y es especialmente til para los recin iniciados o con poca experiencia en la disciplina, principalmente los estudiantes de grado, ya que la pueden emplear como una perspectiva referencial e histrica.

    Debemos ahora fijar nuestra atencin en la tercera etapa, la contemporaneidad del pensamiento poltico. Es en esta etapa donde emerge el estudio de los fenmenos polticos con una perspectiva propiamente de Ciencia Poltica, que constituye la posicin dominante en el actual estudio de lo considerado poltico. La filosofa, en cambio, pertenece sobre todo a las dos primeras etapas y, aunque no es exclusiva de ellas (es una importante fuente de conocimiento incluso para la visin cientfica), es durante stas que domina el pensamiento poltico.

    Este es, en parte, el origen de la gran dicotoma Filosofa Poltica Ciencia Poltica, que an prevalece en las discusiones. Sin embargo, existe cierto acuerdo en que mientras la ciencia poltica se ocupa de las cuestiones polticas desde el punto de vista de su validez fctica [] la filosofa poltica se ocupa de los asuntos polticos pero desde

    Todo pensamiento

    cuerdo puede haber sido

    pensado siete veces.

    Ernts Bloch.

    13

  • perspectiva de la validez normativa. (Garzn Vallejo, 2009: 316- 317) Si bien es importante considerar esta separacin tanto histrica como intelectual, esta no es una frontera infranqueable ni precisa. De hecho, Pasquino afirma que:

    La ciencia poltica es el producto de un conjunto de contribuciones, reflexiones, anlisis, de los fenmenos polticos madurados, cabalmente, en el curso de la experiencia poltica occidental. [] se han enfrentado con estos fenmenos apelando a los mtodos entonces disponibles y estudiando concretamente las temticas ms significativas. Entonces, ninguno de ellos ha nunca sabido o querido [] mantener esmeradamente distinguidos el momento descriptivo del prescriptivo, los hechos de los valores. (Pasquino, 1986)

    No se puede entender la Ciencia Poltica actual sin comprender -he incluso perdera sentido si lo eliminsemos o rechazramos- la importancia de ese conjunto de contribuciones, reflexiones que menciona Pasquino. Sobre esto se pretende ahondar ms adelante.

    A pesar de que las fronteras tanto histricas como epistemolgicas son, incluso

    en la actualidad, bastante difusas en ciertos puntos, esto no es de extraar ya que no fue sino hacia la mitad del siglo pasado cuando se perfila verdaderamente la Ciencia Poltica en su concepcin actual. Por ejemplo, Sartori (2004) menciona que aunque en el siglo XIX y hasta la Segunda Guerra Mundial, se llamaba Ciencia Poltica a la disciplina, es hasta la dcada de 1950 donde tuvo un nuevo comienzo.

    Dicha dcada es un punto importante, donde a travs de la llamada revolucin conductista, prominente en la Ciencia Poltica estadounidense, se sentaron las bases del actual sentido de la disciplina (Garzn Vallejo , 2009). Estas bases, segn Sartori (2004), indican una predileccin por el conductismo en detrimento del institucionalismo, volvindose progresivamente ms estadstica y cuantificable. El mismo autor critica que la disciplina es dada a privilegiar la va de la investigacin terica a expensas del nexo entre teora y prctica (Sartori, 2004:351).

    La Ciencia Poltica actual ha estado transitando hacia la bsqueda de nuevos procedimientos, mtodos, proposiciones empricas y teoras sistmicas que puedan ser comprobables a travs de la observacin de los acontecimientos polticos reales (Garzn Vallejo, 2009). Por lo tanto, no es de extraar que el Estado pierda su centralidad como objeto de estudio frente al estudio del sistema poltico. ste desplazamiento nos lleva a los temas actuales de la discusin poltica, como los conceptos sobre ciudadana, legitimidad, gobernabilidad, competencia de partidos y las instituciones, que, segn Retamozo (2009:85), son focos de la ciencia poltica liberal.

    Para poder entender la teora poltica actual, hay que considerar un aspecto

    trascendental y que tiene que ver con esa transicin del estudio del Estado hacia temas ms prcticos. Lo anterior no cobra sentido sin tomar en cuenta un punto histrico fundamental para entender la transicin de la ciencia poltica hacia esos temas

    Cristhian J. Hernndez Cervantes

    14

  • prcticos: el posicionamiento de la democracia liberal como el paradigma hegemnico en el pensamiento poltico occidental. Este posicionamiento resulta fundamental, sobre todo despus de la virtual eliminacin de la nica forma de dominacin poltica sistmica que poda, en cierto sentido, competir con la democracia: las democracias populares propios de los sistemas socialistas/comunistas (Camou, 2001).

    En el contexto de la democracia y su general aceptacin como el mejor sistema de gobierno, han surgido nuevas preocupaciones ms especficas y que explican los cambios en el objeto de estudio. Aunque la idea sobre democracia ha existido desde las races del pensamiento de lo poltico, fue consolidado como paradigma en el siglo pasado; ms an en sistemas reales y no meras concepciones tericas. Es a partir de este momento en que vive su mayor esplendor y cuando recibe tambin sus mayores crticas, provenientes de tericos y ciudadanos de sistemas democrticos que requieren verdaderas muestras de la funcionalidad de la democracia para cumplir demandas sociales. [] a las democracias establecidas no les bastar simplemente con ser mejores (que otro sistema). Tendrn que ser buenas (Camou, 2001).

    Las grandes cuestiones hoy da de la discusin poltica, sean acadmicas o prcticas, ocurren a la luz de procesos ideados en la democracia occidental y en las problemticas y retos que esto conlleva, en una visin donde el desarrollo se concibe a partir del nivel de consolidacin democrtica de un pas, con sociedades y procesos globales cada vez ms complejos, demandas e identidades poco generalizables; la lucha poltica se da a travs de demandas mucho ms concretas que antes, relacionadas con aspectos culturales y civilizatorios (Curzio, 1998). De forma ms especfica, podemos hablar del anlisis del funcionamiento de los sistemas democrticos y sus problemticas como un cuando no el- objeto de estudio de la Ciencia Poltica moderna.

    Todo anlisis de la cuestin democrtica hoy ha de tener en cuenta las grandes transformaciones en curso. Recordemos en primer lugar el doble procesos de globalizacin [] y, por otra parte la creciente segmentacin en el interior de cada sociedad. Un segundo rasgo es el desplazamiento del Estado por el mercado como motor del desarrollo social, dando lugar a una verdadera sociedad de mercado en nuestros pases. Finalmente, cabe destacar el nuevo clima cultural, habitualmente resumido bajo la etiqueta de posmoderno [] (Lechner, 2001:87)

    Para tericos, estudiantes y, en general, para la Ciencia Poltica, los retos actuales se enmarcan en un contexto de grandes cambios y complejidades no observadas anteriormente, donde se debe avanzar en aportes sistmicos cada vez ms confiables y empricos, pero sin perder ni desdear el bagaje construido a travs de ms de 2,000 aos de discusin poltica.

    Cristhian J. Hernndez Cervantes

    15

  • Cristhian J. Hernndez Cervantes

    FUENTES DE INFORMACIN

    Camou, A., (2001) Los desafos de la gobernabilidad. Plaza y Valds Editores.

    Curzio, Leonardo. (1998) Toma de decisiones Cuadernos de orientacin Metodolgica, N 3, Instituto Federal Electoral, Mxico. Disponible en http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l= 516

    G. Pasquino (1998) Natura e evoluzione della disciplina" en G. Pasquino (comp.) Manuale di scienza della politica, Il Mulino, Bologna.

    Galindo Cceres, Jess. (1996) Cultura de informacin, poltica y mundos posibles. Estudios sobre las Culturas Contemporaneas, num. junio, pp. 9-23. Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=31600302#

    Garzn Vallejo, I., (2009) Ciencia poltica vs. filosofa poltica?. Acerca de una interminable disputa epistemolgica Revista Facultad de Derecho y Ciencias Polticas, Vol. 39, Nm. 111, Universidad Pontificia Bolivariana Colombia. Redalyc Sistema de Informacin Cientfica Red de Revistas Cientficas de Amrica Latina, el Caribe, Espaa y Portugal [en lnea] Disponible en

    http://redalyc.uaemex.mx/pdf/1514/151412839005.pdf

    Lechner, Norbert, Cultura poltica y gobernabilidad democrtica, en Camou, Antonio, Los desafos de la gobernabilidad, Plaza y Valds Editores.2001 pag87.

    Moreira, C.; Barbosa, S. y D. Raus (2011) Teora poltica contempornea. Perspectivas y debates. 1 edicin. Remedios de Escalada: De la UNLa- Universidad de Lans.

    Pinto, Julio (compilador) (1997) Introduccin a la Ciencia Poltica. (Compilador) Disponible en http://profesvm.ucoz.com/Segundo/-Jul io-Pinto-La-ciencia-politica.pdf

    Retamozo, M., (2009) La ciencia poltica contempornea: Constriccin de la ciencia y aniquilamiento de lo poltico? Apuntes crticos para los estudios polticos en

    amrica latina. Andamios. Revista de Investigacin Social [En lnea] Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=62812720004#

    Rubio Carracedo, J., (1995) Democracia mnima. El paradigma democrtico. Revista de Estudios Polticos (Nueva poca) [En lnea] Nm. 89.

    Sartori, G., (2004) Hacia dnde va la ciencia poltica? Poltica y Gobierno. Disponible en http://revistas.pucp.edu.pe/sobreelpoder/files/sobreelpoder/teopol%2010-29-07%20sartori.pdf

    Zolo, Danilo. (2004) Norberto Bobbio: el aliento de la libertad y los riesgos de la democracia. Bajo el Volcn, num. Sin mes, pp. 129-138. Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=28640809

    *Cristhian Hernndez Cervantes

    [email protected] UABC, Baja California

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  • En defensa de la claridad, contra el virus del formalismo

    Ana Faras Caldern

    Me atrevo a pensar que todos los que nos dedicamos a las Ciencias Sociales hemos padecido o conocido a alguien que padece la enfermedad del formalismo. Es comn que el formalismo se confunda con la formalidad. El formalismo implica equivocar las formas por el fondo. La formalidad, en cambio, se refiere a los requisitos que se deben acreditar para llevar algo a cabo.

    Slo el primer concepto hace referencia a un virus que, a la larga, se traduce en

    enfermedad. El segundo es una necesidad. El virus se transmite de persona a persona, ya sea en aulas o en textos, y es muy contagioso. Afecta, sobre todo, a quienes suelen refugiarse en las formas con el argumento de la especializacin o la complejidad. La nica forma de curarse de l (y de protegerse, si fuera el caso) es teniendo una digestin saludable. Esto implica masticar bien la informacin antes de procesarla, y hacerse de una buena dosis de conocimiento antes de emitir una opinin.

    Son conocidos diversos casos en los que cientficos de renombre, publicaron

    artculos en revistas de gran prestigio y terminaron siendo exhibidos por falsear datos y conclusiones. Tambin est el ejemplo de un grupo de investigadores que publicaron un texto sin sentido, aunque bien escrito, bajo pseudnimos, para probar la poca seriedad de una revista arbitrada1.

    En los primeros casos, la mentira se descubri porque, al tratarse de investigaciones replicables, quienes intentaron repetir el experimento se percataron de que algo andaba mal. En el segundo caso, los propios autores denunciaron el hecho. En estos ejemplos, la falsacin resulta relativamente sencilla, puesto que se trata de ciencias que se prestan para la experimentacin.

    En el caso de las ciencias sociales, comprobar la veracidad de un enunciado es

    mucho ms complicado. Ya sea porque el estudio es casustico, porque est fundado en

    1 Una revisin de los siguientes nombres, en algn buscador de Internet, puede dar una idea ms

    clara de los casos y sus implicaciones: Woo Suk Hwang, Diederik Stapel; Jeremy Stribling, Daniel Aguayo y Maxwell Krohn.

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  • principios que remiten a cuestiones filosficas poco claras, o, bien, porque los tiempos y los contextos cambian y el principio de ceteris paribus no aplica, hay mucho espacio para hacer creer cosas que no son verdad.

    Cmo se relaciona todo esto con el formalismo? El formalismo puede ocultar no solamente la falta de conocimiento, sino tambin informacin deliberadamente falsa. Esto es particularmente grave puesto que las ciencias sociales lidian con problemas de la vida real. Una teora mal fundada, o un mal fundado uso de una teora, puede tener impactos de largo aliento en la vida de muchas personas. Tras un velo de conceptos elevados, se puede esconder un despropsito maysculo.

    Ahora bien, el virus del formalismo tiene varias cepas. Una de ellas vive en el

    esqueleto de los trabajos cientficos. Otra, en el cerebro, en el razonamiento. El portador del virus puede o no estar consciente de su existencia. Como con cualquier enfermedad, el primer paso para curarla es estar consciente del padecimiento.

    El virus del formalismo que por lo general se contagia en las aulas, se puede

    crear a partir de un exceso de rigor en los requisitos formales. Anteriormente se dijo que las formalidades son una necesidad. Ayudan a poner orden y a estandarizar una serie de mnimos indispensables con los que debe cumplir todo aquello que se haga llamar cientfico. Se debe prestar atencin a la palabra mnimos. El marco no debe ser tan ancho que no deje ver la pintura. El marco depende de la pintura, no al revs. Con ello no pretendo decir que se puede hacer ciencia sin mtodo. Sera absurdo asegurar tal cosa.

    Para combatir el formalismo en su modalidad de exceso de formalidades, se

    requiere, precisamente, de un buen mtodo. Por ejemplo, en el caso de un proceso legal, existen formalidades del procedimiento que deben llevarse a cabo o, de lo contrario, el juicio o procedimiento puede anularse. Hace sentido: si se llega a c sin pasar por a y b, algo se est haciendo mal. Lo mismo sucede en una investigacin cientfica. Aderezar un texto con palabras poco claras, partir de preguntas dem, o citar abigarradamente, no es cumplir con las formalidades del procedimiento.

    Cmo se llega a este desorden? Hay varias posibles respuestas. Una de ellas

    tiene que ver con el proceso de formacin de los futuros cientficos. Una de las primeras preguntas que se hace un estudiante cuando est a punto de escribir un trabajo acadmico es, cuntas pginas debo escribir? Por lo general, la respuesta la da el maestro al pedir un mximo de hojas. Despus, probablemente se pregunte qu textos debe consultar. Si no se le ensea al alumno que un buen texto difcilmente puede ser construido a partir de dos referencias, lo ms probable es que ste vaya por la vida pensando que s.

    Quiz los trabajos del estudiante no terminen publicados en una revista

    arbitrada, pero el dao puede ya estar hecho: el virus pasa del maestro al alumno, del esqueleto del trabajo al cerebro del cientfico en potencia. En ese punto, el virus muta y

    Ana Faras Caldern

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  • se puede volver parte de la forma de pensar del estudiante. La consecuencia es que el portador no piense ya en trminos de calidad, sino de forma. No se molestar en agotar las fuentes, sino que se detendr en cuanto crea haber encontrado una respuesta.

    Un autor define un concepto de cierta forma, el portador del virus se topa con

    esa definicin, que encuadra bien en su trabajo. Existen otros autores que critican esa definicin? Quin sabe y a quin le importa. El trabajo avanza. Lo importante es terminar, llenar las hojas, comprobar la hiptesis a como d lugar. Y todo porque, cuando empez a aprender sobre el tema que le interesaba, sus profesores le hicieron redactar ensayos a partir de un puado mal hilado de bibliografa y atender el rgido criterio de la extensin de pginas.

    Dado lo anterior, hay tres escenarios para el futuro del portador del virus: a)

    deja de interesarse por la investigacin porque cmo puede apasionarse por algo que se asemeja tanto al llenado de formularios?; b) se dedica a la academia y contagia a otras personas; c) se percata de que ha sido contagiado y sigue las recomendaciones para su tratamiento.

    Los incisos a y b presentan un panorama muy desalentador. Se trata de un

    desperdicio de capacidades. Se puede argumentar, con justa razn, que quienes realmente se apasionan por el conocimiento, no lo hacen de repente, un buen da por la maana. En algunos casos pueden tener razn; su inters viene desde antes de elegir una carrera y seguramente fue alimentado por quienes los hayan criado. Me atrevo a pensar que, en otros casos, un buen maestro puede hacer toda la diferencia.

    Otra posible respuesta a la pregunta de dnde viene tanto desorden, es la falta

    de formalidad y exceso de formalismo de quienes difunden informacin equivocada, como se ejemplific en los primeros prrafos de este texto. En estos casos, el virus no est en quien presenta informacin falsa, sino en quienes aprueban la publicacin y difusin de textos infectados con ste. Si no se dejaran apantallar por las formas y cuidaran que el procedimiento fuera el adecuado, no ocurriran cosas as.

    Resulta evidente que en muchas ocasiones, es difcil descubrir cuando el virus

    est presente. La revisin de pares acadmicos annimos es una buena opcin para quienes publican textos acadmicos, pero los editores no son los nicos responsables de acabar con esa prctica. Quienes escriben, opinan y dictan conferencias o clases sobre cualquier materia, deben estar conscientes de que pueden estar contagiados o contagiarse del virus.

    A veces, sobre todo cuando se est empezando, da miedo enfrentarse a una pgina en blanco. Cmo llenarla? Los profesores suelen establecer criterios que limitan la creatividad. Un tema da lo que tiene que dar. Dos, veinte o doscientas pginas, la extensin es lo de menos. La calidad no se mide en pginas. Lo que debe tomarse en cuenta es la solidez del marco metodolgico y de la utilizacin de fuentes, cmo se hilvanan las ideas y se utilizan los conceptos. En fin, las formalidades bsicas.

    Ana Faras Caldern

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  • Si lo que se escribe es para una publicacin, la lgica es distinta. Ah existen

    criterios editoriales que, por cuestin de economa (de recursos y de pginas), deben atenderse. No se trata de abolir las reglas editoriales. Alguien que escribe para una publicacin acadmica, tendra que ser capaz de atender este tipo de normas sin que afecte la calidad de su trabajo.

    A estas alturas, vale la pena mencionar un factor que ha sido tratado slo de

    paso en este texto: los conceptos. La forma en la que se define un concepto implica varias cosas. La primera habla de qu tanto sabe quin define. Si sus referentes son pocos o inadecuados, su construccin de conceptos probablemente no sea la ideal. El resultado es el mismo cuando el propio autor no tiene claro a qu se refiere. Puede intuir que sabe el significado de algo, pero si no puede expresarlo de forma clara, probablemente se deba a que esa intuicin no es mucho ms que eso. Los lmites del lenguaje son los lmites del pensamiento, dice Jos Emilio Pacheco.

    La conciencia de la ignorancia propia es fundamental para saber si se trata de un

    autor enfermo de formalismo, o no. Si sabe que no tiene claro de lo que est hablando, no est contagiado, slo le hace falta tica profesional. En cambio, si no est consciente, es probable que crea lo importante no es cuidar la investigacin, sino llenar de formas la hoja en blanco. Si no sabes a dnde vas, cualquier camino te llevar ah.

    La segunda implicacin de la definicin de conceptos, es el sentido del texto

    mismo. Un concepto se hila con otro y se forma un entramado de significados, que son los bloques con los que se construye el cuerpo del texto. Se pueden dar orientaciones muy distintas a ste, dependiendo de los conceptos que se empleen. Estas distintas orientaciones pueden producirse en el texto mismo, lo que genera confusin en el lector. Se puede, incluso, optar por no definir un concepto o, bien, hacerlo a travs de otros conceptos no definidos previamente. Otra opcin es emplear trminos tan generales o abstractos, que puedan englobar cualquier cosa. Por ltimo, aunque no taxativamente, est el perro-gato, de Sartori.

    La ltima implicacin es lo que se entiende al leer el producto final. Esto

    depender, en buena medida, del significado que se le haya atribuido a los conceptos empleados. Si un concepto o conceptos estn mal construidos o son poco claros, el proceso mental de agregar ideas y construir conocimiento, no podr ser llevado a buen trmino.

    No pido que se deje de emplear terminologa especializada. Eso sera un despropsito. Entre ms particular sea un tema, ms difcil resulta utilizar lenguaje comn. Lo que quiero dejar en claro es que es muy distinto usar argot politolgico (o de cualesquier otra disciplina), a confundir al lector. En cuestiones de conocimiento, la forma no hace el fondo, pero s puede empantanarlo.

    Ana Faras Caldern

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  • En ocasiones he ledo textos tan oscuros, que me hacen dudar de mi capacidad intelectual. Cmo es posible que no haya entendido el sentido del texto, si se trata de un tema que conozco? Quiz en algunas ocasiones se deba a mi falta de sueo, pero creo que las ms de las veces se trata de escritos infectados con el virus formalista. Si el lector se ha enfrentado a una situacin parecida, debe tener cuidado de no contagiarse. Que el autor sea un personaje reconocido, no lo hace inmune, ni un modelo a seguir.

    Si hablamos de los efectos negativos que tiene el formalismo en las ciencias

    jurdicas, el panorama es an peor. Anteriormente se dijo que en un proceso legal, existen formalidades del procedimiento que deben llevarse a cabo o, de lo contrario, el juicio o procedimiento puede anularse. Esto no obedece a un capricho. En el mbito jurdico, el debido proceso es un derecho. Sin ste, la presuncin y la defensa adecuada, entre otros, no existiran. No atender las formalidades, ya sea por carencia o por exceso, equivale a coartar derechos.

    Cmo se pretende garantizar los derechos de las personas si los criterios de

    interpretacin legal son formalistas? No se puede asegurar su progresividad si se parte del supuesto de que la ley tiene un sentido nico y literal. Para evitar esos desatinos, se incluy el principio pro persona en la Constitucin. Si dos normas que pueden aplicar para un mismo caso tienen implicaciones distintas, la que debe preferirse es la que favorezca ms a la persona. Hace falta que todos los usuarios del derecho tomen esto en cuenta. Las leyes son redactadas por personas. stas viven en contextos cambiantes y sus derechos deben tender a expandirse, no a contraerse. Si todo cambia, la interpretacin del derecho debe hacerlo tambin.

    Los valores de una cultura son creados por individuos, no por grupos. Los grupos

    adoptan dichos valores y estos pasan a formar parte de cmo la colectividad entiende e interpreta el mundo. En el caso de la comunidad cientfica, el formalismo no debe ser parte de los valores, ni de las prcticas de sus miembros.

    La aceptacin de las prcticas se da cuando los pares las llevan a cabo una y otra

    vez, sin que exista una oposicin considerable. Esto quiere decir que los profesores, investigadores, conferencistas y, en general, todos los interesados en las ciencias de cualesquier tipo, tienen la responsabilidad individual de acabar con el virus del formalismo. Si exigimos y damos claridad, y aprendemos a diferenciar la formalidad del formalismo, el virus puede ser contenido.

    *Ana Faras Caldern [email protected]

    ITESM, Nuevo Len

    Ana Faras Caldern

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  • El Neoinstitucionalismo de North

    Alan Snchez Perdomo

    Economista de profesin, Douglass North, es uno de los mejores cientficos del pas vecino, EEUU. Su obra ms reconocida Instituciones, Cambio Institucional y Desempeo Econmico (1990) lo catapult a la fama internacional y lo coloc como un cientfico de renombre, tanto, que en 1993 fue galardonado con el Premio Nobel de Economa.

    Su anlisis sobre las instituciones lo hace nico, ya que explor otras reas que anteriormente no se haban hecho y como el mismo menciona, le result un marco terico que no solamente sera til para los economistas sino tambin a los cientficos sociales. As pues, rompiendo con el enfoque institucionalista clsico sobre el poder que tienen las reglas formales ante nosotros, North indaga hasta la fecha, en lo que pasara a llamarse, el neoinstitucionalismo.

    En su libro, North empieza a describir lo importante que significa las instituciones para el comprendimiento de la evolucin de nuestra civilizacin, sto es ya que las generaciones se desvanecen pero las instituciones se mantienen. As como el derecho consuetudinario (usos y costumbres) ha evolucionado a lo largo de la historia, las instituciones lo han hecho de manera simultnea. Lo que explica, bajo su lgica, que en el DF, por ejemplo, los matrimonios entre personas del mismo sexo se puedan celebrar, cosa que sera impensable hace diez o veinte aos. De igual modo el marco institucional informal, aquel que nos limita en usos y costumbres, evoluciona, de manera que hoy en da una mujer divorciada no es excluida y discriminada, caso contrario en los aos sesenta.

    Hasta aqu, su visin recolecta las bases tericas y todo el pensamiento clsico sobre el institucionalismo de las dcadas de los setenta y ochenta. Incluso North lleg a escribir bajo el enfoque del institucionalismo clsico (North y Thomas, 1973). No obstante, el autor agrega un valor mayor al individuo y lo coloca como agente principal de la evolucin de las instituciones.

    As pues, al agregar como variable independiente al individuo, se vio obligado a reforzarla con una teora sobre la conducta humana, al cual considera como un ser totalmente racional y econmico. Es decir, un individuo que maximiza sus utilidades; tiene la habilidad de procesar informacin y actuar bajo la lgica de costo-beneficio y que slo emprende acciones en las que el ingreso marginal excede el costo marginal.

    Sobre el actor racional, North adopta una perspectiva similar a la de Anthony Downs (1957) al criticar la teora neo clsica econmica, la cual considera el inters particular

    23

  • beneficia el equilibrio de demanda y mercado. La crtica recae principalmente en que en su modelo se considera que el individuo tiene informacin completa, lo cual para los autores citados anteriormente, es totalmente falso. Alegan que el individuo vive en un modelo de informacin incompleta debido a que la informacin es costosa, lo cual implica de facto un primer filtro econmico. Lo costoso y difcil que resulta obtener informacin no es el mayor filtro, sino los modelos subjetivos y construcciones mentales que conforman las ideologas son, en mayor parte, las limitaciones para que el individuo tome decisiones bajo un modelo de informacin sesgada e incompleta.

    Resumiendo, la teora de North es una combinacin de una sobre la conducta humana, basada en los principios de la escuela de la eleccin racional, y una econmica (sobre costos y desempeo econmico). Es importante mencionar que agrega un punto muy importante en su teora conductual, lo cual lo diferencia de Downs y de todos los supuestos conductuales de los economistas hasta entonces. North considera que el individuo no siempre acta maximizando sus utilidades y que incluso puede ejercer acciones que no superen los costos de transaccin, lo que North justifica as, el altruismo.

    Lo que de igual manera lo separ de los dems economistas como por ejemplo a: Yoram, Bates, Buchanan, Miller y Coase- es la incursin de la informalidad del marco institucional como variable. Anteriormente, como l mismo detalla, pocos economistas haban querido manipular la informalidad debido a su subjetividad, dejndolo como un factor que tena poca o nula trascendencia terica. Menciona, que como en un juego de ftbol soccer, las reglas informales son tan importantes como las formales. El hecho de jugar limpiamente, de meter mano sin que se de cuenta el rbitro, fingir una falta, en fin, un colectivo de normas que limitan las decisiones y por ende dirigen el actuar del jugador.

    El autor entiende a las instituciones como una construccin de la mente humana, lo cual hemos materializado y hecho propio, para dar incertidumbre y rumbo a nuestras vidas cotidianas. Como tal, tenemos la capacidad de cambiar y forjar esas instituciones a nuestra medida, a lo que se conoce como cambio institucional. Sin embargo, ese cambio no es tan fcil ya que implica a terceros y costos de transaccin que conforman todo un crculo de interrelaciones que conforma una sociedad. El cambio institucional solo es posible en la medida en que el agente (ser racional que maximiza sus utilidades) aproveche las oportunidades que surjan de la retroalimentacin constante entre otros organismos. Es decir, las organizaciones son creadas para aprovechar las oportunidades que ofrece el marco institucional, cuando lo haga, surge el cambio institucional.

    En fin, Douglass North nos ofrece un marco analtico donde el agente es un ser racional donde maximiza sus utilidades, sin embargo, a diferencia de la teora econmica neoclsica, se toma en cuenta la informalidad del marco institucional lo cual explica el actuar altruista (donde los costos de transaccin perdida- superan el beneficio). Un marco que no solamente podra ser utilizado para el cual fue elaborado, cambio institucional, sino tambin para el anlisis de comportamiento electoral. Beatriz Magaloni, quien se ha reconocido por sus trabajos en anlisis electoral por la teora de la

    Alan Snchez Perdomo

    24

  • eleccin racional, incluso ha tomado la perspectiva sobre la inclusin de la informalidad y su importancia en el marco institucional.

    Si bien la escuela del neoinstitucionalismo es considerada joven, su trayectoria dentro de la ciencia poltica empez con el pie derecho al ser aceptada y reconocida por la comunidad cientfica en tan poco tiempo. El camino que empez indagar North ha ganado terreno en diferentes lneas de investigacin. Lo que empez como un anlisis de cambio institucional, ha llegado hasta el anlis is de partidos polticos y de comportamiento electoral.

    Alan Snchez Perdomo

    FUENTES DE INFORMACIN

    Downs, Anthony (1957) An Economic Theory of Democracy Harper, EEUU

    North, Douglass (1990) Instituciones, Cambio Institucional y Desempeo Econmico, Fondo de Cultura Econmica, Mxico DF

    North, Douglass, y Thomas, Robert (1973) The Rise of the Western World: A new Economic History, Cambridge University Press, EEUU

    *Alan Snchez Perdomo [email protected]

    UAQ, Quertaro

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  • A 500 aos de El Prncipe

    Juan E. Hernndez Carmona

    Entrevista realizada al Doctor en

    Humanidades y Filosofa Poltica Carlos

    Patricio Barra Moulain.

    Cul es su opinin acerca de la Ciencia

    Poltica respecto a los 500 aos del

    trabajo literario de Maquiavelo, El

    prncipe?

    Yo dira en primer trmino que hay que

    trazar una frontera entre la Ciencia

    Poltica y el prncipe. El prncipe, como tal,

    es uno de los primero estudios que genera

    las condiciones de aproximacin a la

    autonoma de un objeto de estudio, que

    es la poltica como esfera del orden

    pblico y entender que el libro, no es un

    libro que hable necesariamente del poder,

    sino del poder poltico, que son dos

    condiciones distintas.

    Por su parte la Ciencia Poltica,

    como tal, tiene ese carcter a partir de

    finales del siglo XIX, no con Maquiavelo, el

    solo le da autonoma al objeto de estudio

    y empiezan a existir algunas condiciones

    como es el uso del mtodo retrospectivo,

    post facto, para poder explicar las

    condiciones del poder dentro el uso de las

    comunidades polticas, pero no me parece

    que la Ciencia Poltica sea una Ciencia tan

    antigua, me parece que es una Ciencia

    moderna y la Ciencia Poltica como seala

    Bent Flyvbjerg finalmente nace a partir

    del siglo XIX donde empiezan a existir los

    primeros anlisis de tipo comparativo, que

    es la lnea que traza la posibilidad de

    construir una hiptesis a travs de sus

    condiciones expresas o derribar, buscando

    a travs de varias realidades, poder tener

    hilos conductores que afirmen o desechen

    una hiptesis como tal, y la Ciencia Poltica

    actual tiene ese sentido; es decir, la mayor

    parte de los anlisis que se realizan casi

    siempre son anlisis de corte comparativo.

    26

  • Piensa usted que es esta la obra ms

    sustancial de Maquiavelo?

    Primero habra que decir que la obra es

    una sola, me parece que no se puede

    parcelar el pensamiento de un cientfico o

    de un terico de lo social.

    De repente he odo hablar cuando

    alguien seala, por ejemplo, con respecto

    a Marx mencionan al joven Marx como

    poniendo una parcela entre el grado de

    madurez de sus primeros escritos con el

    grado de madurez de sus escritos finales y

    me parece que esa es una condicin

    bastante perversa del conocimiento.

    En primera instancia habra que

    decir que es una sola obra, que no est

    disociada de su vida, quiero decir que su

    vida est inmersa en la obra, que eso es

    una situacin importante, y en un

    segundo momento me parece que uno de

    los escritos vitales de su obra es discursos

    sobre la primera dcada de Tito Libio,

    donde perfila abiertamente esta condicin

    del mtodo retrospectivo.

    Despus, el prncipe realmente no

    es un almanaque o recetario del poder

    poltico, se ha ledo as, pero no lo es, yo

    pienso que el prncipe es un manifiesto

    poltico, as como Marx hace manifiesto

    comunista, Maquiavelo hace el manifiesto

    de la unidad Italiana, y ese es el punto

    motriz del escrito, ms all de que se

    pueda discutir en el radio de discusin de

    la autonoma del poder poltico del no

    mezclar a la filosofa, de o mesclar a la

    tica, de no mezclar cuestiones teologas;

    es decir, ms all de eso, me parece que el

    valor que tiene el prncipe en su poca es,

    que este es un manifiesto que busca

    abiertamente la unidad Italiana para hacer

    frente y crear un estado slido frente a los

    estados europeos, ese es el valor histrico que tiene la obra y que pocos

    hablan de ese valor, se pierden ms en

    esta concepcin del consejo inmediato, de

    la cuestin de tender un nexo entre

    pasado y presente, pero no

    necesariamente de esta funcin orgnica

    que pretendi hacer Maquiavelo y que

    despus Gramsci va a discutir y va a decir,

    finalmente el prncipe no puede ser una

    figura de carne y hueso, sino que es una

    figura dentro de la metfora social que

    implica la fuerza orgnica o el intelectual

    orgnico que es capaz de conducir las

    fuerzas sociales.

    Y lo mismo pensaba Maquiavelo,

    solamente hay que tratar de tener la

    prudencia de hacer la lectura de la

    realidad de cmo eran las relaciones

    sociales dentro del ejercicio del poder, en

    esa poca, hacia el ao 1500 respecto a lo

    que es el 1900 o 2000, entonces ese es un

    valor importante yo me quedo con la

    premisa que este es un manifiesto poltico

    y de ah parte la idea, quiero decir que

    tanta vehemencia, tanta pasin dentro de

    los escritos no es gratis, porque

    responden a un compromiso histrico

    frente a l y su nacionalismo con respecto

    a su Italia y ms all de sus propios radios

    de accin.

    Hay que recordar que cuando el

    escribe El Prncipe, Italia es un estado

    dividido y sin embargo l tiene la

    capacidad de entender que Italia es ms

    haya de principados, que es una

    posibilidad de amalgamar en un sentido

    de lo nacional, est naciendo en Europa, la

    construccin social del nacionalismo, hay

    un corte cualitativo de lo que implica los

    estados no nacionales, que estn viendo y

    estn perfilando poderes coactivos

    institucionales y no necesariamente

    Juan E. Hernndez Carmona

    27

  • regidos por dadivas o regidos por

    condiciones de orden econmico, eso es

    lo que est pasando, y mientras otros

    estados, como el estado espaol, que

    inclusive llega a intervenir en el estado

    Italiano, Maquiavelo tiene una depresin

    fundamental histrica, de cmo

    construyo, que mecanismos, que

    elementos se pueden articular para

    incubar este nacionalismo, Italia no puede

    hacer frente a los desafos de Europa

    mientras no se convierta en un estado

    nacional.

    Cmo piensa que sean las condiciones

    de la Ciencia poltica frente a la juventud

    mexicana?

    A m lo que me preocupa son las modas

    dentro de la ciencia y no solo dentro de la

    ciencia, dentro del quehacer cultural de

    un pueblo, las modas siempre me han

    parecido poco favorable para cualquier

    rea del desarrollo de conocimiento y para

    cualquier tipo del desarrollo del rea

    social o cultural, me parece que la moda le

    quita la esencia a la posibilidad de

    entender el sentido particular del hombre,

    porque el hombre nace en un ejercicio de

    la particularidad, con la posibilidad de

    afianzar esa particularidad dentro de las

    condiciones colectivas y en este sentido lo

    que quiero decir con esto, es que la

    Ciencia Poltica se pone en boga en

    determinado momento, sobre todo en los

    aos 90s y el ao 2000, por un dficit que

    tiene la esfera pblica al orden social, esto

    permite entender esta situacin de querer

    desarrollar un aspecto de orden cientfico

    sobre el aspecto de la esfera pblica y

    concretamente sobre las condiciones del

    poder poltico.

    El arribar a una actividad con

    frecuencia, le quita el peso sustantivo de

    una ciencia que se puede abordar, porque

    la realidad parece empujar a esta

    situacin.

    Una de las cosas por las que me he

    preocupado y lo he dicho en el saln de

    clases es que, como la carrera suena

    rimbombante ms le gusta a la gente,

    pero me topo con realidades difciles y

    poco expresas de las presiones que los

    jvenes que entran a la carrera o que

    estudian la carrera porque habitualmente

    la mayor parte no quiere estudiar la

    carrera , esta es segunda opcin, tercera

    opcin, una posibilidad donde de repente

    de 100 alumnos que presentaron el

    examen quedaron 5 fuera, entonces niega

    la posibilidad de este sentido vocacional

    que tiene una persona y que debe

    enfrentar una persona, me parece que

    todos los que estudiamos algo lo hacemos

    precisamente porque tenemos ciertos

    tipos de cualidades que permiten

    desarrollarse en este mbito ms all de

    las empatas, lo referente al orden

    cognitivo que podemos tener, y ahora veo

    a la carrera devaluada en este sentido,

    porque de repente la gente entra con

    convicciones de condiciones que no me

    parecen sensatas, como por ejemplo, he

    escuchado comentarios de que alguien

    entra a la carrera porque algn conocido

    est en la esfera pblica y me parece que

    esa no debera ser la condicin, porque si

    tienes la relacin expresa no necesitas la

    carrera, puedes no estudiar, inclusive para

    los puestos de eleccin popular no

    necesitas una carrera, entonces yo creo

    que el espritu entendido como cultura de

    aproximacin a la Ciencia debe ser un

    acto de conciencia social de conviccin

    social, de que, si yo estudio tal o cual

    carrera, no importa si sea ingeniera o

    antropologa tiene que estar guiado a una

    posicin histrica como sujeto social que

    Juan E. Hernndez Carmona

    28

  • me permite ser y que me permite

    interiorizar de la mejor manera lo que

    quiero realizar, pero caer en falacias como

    lo que me han dicho que el poder

    corrompe, cuando el poder es una

    condicin inerte, una condicin que

    generamos nosotros, que nosotros le

    damos el nimo de vida, el poder no

    corrompe, el poder poltico ha sido

    constituido como una forma de hacer

    inteligible el desarrollo de una sociedad,

    dejando un lado los intereses que pueda

    haber sobre este, me parece que sobre

    sale este empuje de orden social de

    querer crear mejores condiciones de vida

    para los sujetos sociales, y eso es lo que la

    gente no entiende, por eso no me gustan

    las modas, si sigues los patrones pierdes el

    camino y el camino es ms importante

    que solamente el transitar.

    Entonces la vida social tiene otro

    tipo de entendimiento, los genios de la

    historia de la humanidad, fueron genios

    porque no fueron uniformes, porque no

    fueron lo mismo que era todo el tejido,

    sino porque tenan la capacidad de

    interiorizar una realidad, de escudriarla,

    someterla a juicio y esa es la condicin

    histrica, los dems se perdieron en el

    camino, son nmeros en la historia, pero

    no necesariamente la significacin de

    transformar la realidad o como dira Marx,

    lo importante no es comprender la

    realidad sino transformarla y eso es lo que

    se intenta hacer dentro de la Ciencia en

    general, no solo en las ciencias sociales.

    *Juan Enrique Hernndez Carmona

    UAEH, Hidalgo

    [email protected]

    Juan E. Hernndez Carmona

    29

  • La Ciencia Poltica: una entrevista con Jos Ramn Lpez Rub

    Ana Faras Caldern

    Quienes se interesan por la Ciencia

    Poltica, frecuentemente tienen

    opiniones propias, bien o mal fundadas,

    sobre una gran cantidad de temas que

    le ataen a esta disciplina. Esas

    opiniones, basadas en los pocos o

    muchos referentes que se tengan, estn

    sujetas al cambio, a menos, claro, que

    se trate de un fundamentalista.

    Un auditorio poco crtico,

    celebrar las opiniones de caf

    pronunciadas con nfulas de autoridad y

    creer entender un tema tras haber

    ledo un poco al respecto. Por el

    contrario, un auditorio crtico buscar

    informarse de lleno antes de formarse

    una opinin, porque sabe que el

    conocimiento parte de la duda y sta

    slo puede atemperarse cuando los

    elementos que la constituyen en cada

    caso, han sido valorados

    adecuadamente.

    Todo esto viene a cuento

    porque la entrevista que se presenta a

    continuacin, slo le ser de inters al

    segundo tipo de auditorio. Brinda

    algunas pistas sobre qu implica ser

    politlogo, pensar en y practicar la

    Ciencia Poltica, pero, sobre todo, en la

    calidad de preguntas y respuestas que

    hacen falta para robustecer los temas

    que le competen a los politlogos y, por

    extensin, al pas.

    1. Perfil

    Cuando eras nio, qu te veas

    haciendo de grande? A qu te queras

    dedicar?

    Quera ser jugador de futbol. De futbol

    verdadero o soccer.

    Por qu terminaste estudiando

    Ciencia Poltica? Por ser un futbolista

    demasiado analtico para volverse

    trabajador en un mundo demasiado

    politizado como el del futbol

    profesional?

    No. Eso me gustara decir. Aunque s soy

    analtico, en todos los sentidos, y el

    futbol como profesin est cruzado por

    la grilla y lo peor de la poltica

    igualmente profesional, lo cierto es que

    tena, como sigo teniendo, al futbol

    como un deporte para jugar, algo a

    hacer para distraccin y diversin

    amistosa, sobre todo.

    Y desde muy chico tuve inters

    en leer y en satisfacer pensando una

    curiosidad sobre la historia de los

    humanos y lo que est dentro y fuera

    de las noticias. Desde mi punto de

    vista, la Ciencia Poltica poda unir todas

    estas cosas. As fue. Quiero decir la

    30

  • Ciencia Poltica, y no necesariamente

    los lugares a los que se iba a tomar

    clases, con todo lo que eso implica.

    Fue lo que esperabas? Por qu?

    En un agregado, s. Ni en mi pasado ni

    en mi presente he esperado mucho de

    la educacin formal, tanto pblica

    como privada- en Mxico. Dicho de

    paso: en general, no espero demasiado

    (todo, todo lo bueno o que casi todo

    sea bueno, por poner ejemplos) de ella,

    donde sea. Y estoy convencido de que

    en la formacin exitosa o la buena

    formacin de uno, cierto grado de serio

    autodidactismo es un factor inevitable,

    necesario, relevante, y a veces decisivo.

    Pero tampoco espero demasiado del

    autodidactismo.

    Entonces, espero que

    estudiantes, profesores, programas de

    estudio, y contextos, sean factores y

    variables. Ustedes deben saber qu

    significan esas palabras.

    A qu te dedicas?

    Al anlisis poltico, esto es, politolgico,

    y a las publicaciones acadmicas. Lo que

    en mi caso incluye ser tambin, entre

    otras cosas, consultor independiente y

    Coordinador de Publicaciones,

    Documentacin e Informacin del

    Instituto de Ciencias de Gobierno y

    Desarrollo Estratgico (ICGDE) de la

    BUAP. En la pgina de Internet del

    ICGDE se puede encontrar un resumen

    de mi visin y trabajo sobre el publicar.

    Por cules medios te informas sobre

    lo que est pasando en el pas y en el

    mundo?

    Prcticamente no por el radio y la

    televisin, sin caer en la payasada

    mamona de algunos que dicen que

    nunca ven la tele, entre los que desde

    luego hay muchos mentirosos.

    Mencionados sin ningn orden, los

    medios que suelo usar o revisar son

    peridicos, como Reforma, New York

    Times, El Pas; el semanario The

    Economist; revistas de varios tipos,

    como Este Pas, The Atlantic, The New

    Yorker, Journal of Democracy, Scientific

    American, Proceso; y blogs, como

    Crooked Timber, The Monkey Cage y

    Why Evolution is True. Y algunos sitios

    de agencias de prensa.

    Te gusta la lnea editorial de algn

    diario mexicano? De cul?

    Siempre he preferido El Universal.

    Quin es tu columnista favorito?

    Supongo que politlogo y mexicano.

    Mauricio Merino anlisis, tica pblica,

    democracia, buena cultura, algunas de

    las palabras clave relacionadas.

    Cul es la pregunta o comentario ms

    irritante que te han hecho cuando

    dices que eres politlogo?

    La pregunta ms frecuente, y al mismo

    tiempo confundida: entonces quieres

    ser poltico? No resisto repetir aqu

    que la poltica y la Ciencia Poltica, y el

    poltico y el politlogo, no son lo mismo.

    El comentario no ms irritante

    pero s ms tonto puede ser: es bueno

    aprender muchos idiomas. Digo, los

    mejores politlogos conocen ms de un

    idioma pero un politlogo y un polglota

    tampoco son lo mismo. Ahora yo hago

    un comentario que podra ser irritante:

    Ana Faras Caldern

    31

  • qu tantas personas, incluidos no slo

    taxistas sino diversos universitarios y

    periodistas, no entiendan qu es y qu

    hace un politlogo, y por qu y cmo,

    es en parte culpa de los politlogos (y

    politlogas, claro), que no de la

    Politologa, que tampoco aqullos (y

    aqullas) y sta son exactamente lo

    mismo. Habra que hacer algo al

    respecto, no?

    Sabes el nombre de tu diputado local?

    Y federal?

    Por supuesto. Conste que no me

    preguntaste quines son o cmo se

    llaman!

    En qu institucin pblica confas

    ms?

    Con todo, o, si quieren, a pesar de todo,

    en el IFE. La pregunta y mi respuesta

    estn definidas por una relatividad

    directa.

    2. Algunas consideraciones sobre la

    poltica y la poltica como ciencia

    Qu debates deben estar en la agenda

    pblica nacional?

    Que deben estar, regresar o seguir: el

    deterioro poltico-institucional y su

    reversin y la consolidacin de la

    democracia con Reforma del Estado,

    mejor si con perspectiva de calidad

    contextualizada. Una reforma

    institucional que no deba faltar:

    reeleccin legislativa inmediata, o lo

    que llamo posibilidad ciudadana de no

    reelegir y sus efectos. La legalizacin

    de drogas. No slo de la marihuana.

    Ingreso Ciudadano Universal o Renta

    Bsica (vean toda la seccin Dilogo y

    debate del nmero enero-abril 2008

    de la revista Estudios de Poltica y

    Sociedad).

    El estado real de la educacin

    universitaria. A veces parece que

    discusin pblica de la situacin

    educativa y la primaria son

    sinnimos de hierro en Mxico. Hay que

    acabar con eso.

    A Mxico le hace falta un presidente

    que sepa ____.

    Que Mxico ha cambiado, y que no

    todo ha cambiado, y que hay cosas que

    deben cambiar, y otras no si se mira

    hacia atrs. Que como presidente no es

    todo ni lo puede todo.

    Que puede beneficiarse como

    poltico y presidente beneficiando

    democrtica y adecuadamente a la

    ciudadana, a mayoras y minoras,

    desde la accin legislativa y de poltica

    pblica.

    Que l y su presidencia tienen

    fecha de caducidad y que lo que s

    queda es la posteridad. Tambin que

    sepa sobre historia mexicana e

    internacional, y qu es y qu no puede

    ser la democracia. Y que la democracia

    es hoy y maana menos costosa

    polticamente, por no decir

    socialmente.

    Que sepa sobre las leyes

    fundamentales de la estupidez

    humana, de Carlo Cipolla, sera un gran

    extra. Ahora bien, por qu no hacen la

    misma pregunta para el caso del poder

    Legislativo? No es evidente que la

    transicin institucional del

    autoritarismo

    presidencialista/presidencialismo

    autoritario a la democracia presidencial

    tenga un correlato cultural.

    Ana Faras Caldern

    32

  • Los plurinominales son ________.

    Un tema sobre el que Pedro Ferriz de

    Con no sabe nada. Una figura (los

    legisladores de RP, no Ferriz) en s

    incomprendida, mal entendida, por la

    gente. Posiciones que pueden ser

    democrticamente necesarias. Una

    parte de los congresos mexicanos que

    tiene que ser reformada, no eliminada.

    En mi blog hay argumentos sobre el

    tema y sus coyunturas. Finalmente, es

    un asunto para trabajo politolgico, es

    decir, para su investigacin de base

    emprico-lgica, y (pro)democrtica.

    Qu es la democracia?

    Qu es, no lo que debera ser o lo que

    ms me gustara que fuera. Ok. Es un

    rgimen poltico. Un rgimen poltico es

    una estructura de instituciones formales

    e incluso informales que regulan los

    conflictos por y para conseguir,

    conservar, usar y maximizar el poder.

    Esos conflictos constituyen la poltica.

    Las instituciones son,

    bsicamente, reglas. Los regmenes

    polticos y la poltica, as como las

    relaciones que existen entre, pueden

    ser democrticos o no. As, digo que las

    democracias realmente existentes son

    sistemas institucionales, con lo que no

    necesariamente se da en regmenes

    autoritarios- formalizacin de sus

    reglas, que distribuyen y limitan

    funcional, espacial y temporalmente el

    poder, entre ciudadana y X

    organizaciones y agentes individuales, y

    cuyo mnimo comn denominador

    sistmico se encuentra en lo electoral

    sin garanta de buen o mal gobierno.

    Lo mejor de la democracia es

    ________.

    Que, para empezar, no es lo peor que

    hay y puede haber. S, Churchill tiene

    razn, y no hay que olvidarlo. Tampoco

    hay que confundir con la imposibilidad

    y/o indeseabilidad de mejoras. Ya que

    andamos por estos rumbos, mejor les

    recomiendo leer libros como de The

    Priority of Democracy. Political

    Consequences of Pragmatism, de Jack

    Knight y James Johnson.

    Lo peor de la democracia es

    _________.

    En un sentido, aunque suene raro, que

    precisamente es democrtica y puede

    ser una vctima mltiple de su propia

    realidad y de realidades que puede

    producir, albergar, permitir o no

    impedir.

    El libro de Knight y Johnson

    tambin tiene que ver algo aqu.

    Podran ustedes invitarme a escribir

    sobre esto que vale la pena desarrollar?

    Democrticamente me propongo para

    escribirlo.

    Cuntos partidos polticos necesita

    Mxico?

    Me parece una mala pregunta. Cuando

    menos, no es la pregunta correcta e

    importante. La verdad es que no creo

    que pueda haber una respuesta

    verdadera y realmente vlida,

    especialmente a partir de la lgica de

    la necesidad de Mxico. Si me

    presionas, dira que al menos tres.

    La deuda pblica tiene a Mxico

    __________.

    Como uno de sus casos, y a su Estado

    viendo a una pared, lo que es

    Ana Faras Caldern

    33

    33

  • (i)responsabilidad de estados dentro de

    l.

    Los programas mexicanos contra la

    pobreza estn ______.

    Desfasados, equivocados, caducos,

    vencidos contra/por lo que pretenden

    vencer, y enriqueciendo no a sus

    beneficiarios sino a los argumentos a

    favor de alternativas universalistas.

    Describe la poltica nacional en tres

    palabras.

    Que se haga buena poltica; en este

    caso particular, entonces, negociando

    podemos llegar a un punto en el que o

    todos ganan o nadie pierde: 6 palabras.

    Cules? Corrupta, corruptora, ineficaz,

    mezquina, contumaz y criticable.

    En cuanto a los grupos de autodefensa

    que han surgido ltimamente, pienso

    que ________.

    Hay que pensar la cosa y primero lo

    primero: conocer tan bien como se

    pueda cada caso y sus contextos. Como

    dicen algunos juristas, la hiptesis no

    se actualiza en mi caso.

    La cultura poltica nacional es _______.

    Interesante; en una mayora, no

    democrtica, ni verdaderamente liberal;

    afortunadamente, si bien

    complicadamente, reformable; y un

    tema de y para nuestra Ciencia

    Poltica.

    Cul es el comn denominador de los

    lderes sindicales mexicanos?

    Es triple: la riqueza, la simulacin, y ser

    la envidia de sus representados.

    El petrleo debe tener inversin

    _________.

    Pblica y privada. Pblica-estatal

    mayoritaria, como con el control de

    activos, y privada regulada

    pblicamente. La privatizacin y la

    nacionalizacin (estatizacin, pues el

    sujeto-objeto no es la nacin sino la

    columna poltica del Estado-nacin), sea

    como procesos o como circunstancias,

    no son por s mismas buenas o malas,

    errores o aciertos, ni mejoramientos o

    empeoramientos automticos y

    garantizados. Mantener nacionalizado

    a PEMEX no es una poltica o decisin

    que baste, ni es igual a gran estatura y

    visin polticas. Asimismo, se tratara de

    argumentar qu hacer puntualmente

    con PEMEX si no es privatizarlo de

    verdad. Fue y sigue siendo empresa

    nacional y el hecho ni nos ha servido

    mucho ni est sirviendo de mucho. O

    s? No privatizar no basta;

    nacionalizar no es suficiente. Dejar a

    PEMEX como estaba o como est no

    puede ser hoy solucin nacional, para

    nada.

    La poltica pblica que le hace falta a

    Mxico es _______.

    Entre otras, una Renta Bsica: un

    ingreso, diferente al salario mnimo que

    se conoce, garantizado estatalmente

    para todos los ciudadanos,

    incondicional y suficiente en trminos

    de bienestar material y calidad de vida.

    NO es un imposible. Claro est, en este

    momento se necesitan mejores polticas

    en materia de salud, pensiones y

    desempleo.

    Ana Faras Caldern

    34

    34

  • Garantizar los derechos humanos es,

    sobre todo, responsabilidad de

    _________.

    El Estado.

    Consideras que hay temas que no

    pueden someterse a consulta pblica?

    Cules?

    Considero que no se debe ni se tiene

    que someter a votacin popular,

    mucho menos si es una especie de

    proceso vinculante, la seguridad

    nacional, ni los derechos humanos, la

    existencia de libertades, la creacin o la

    cancelacin de derechos individuales.

    Rechacemos el democratismo,

    antidemocrtico caballo de Troya de la

    democracia. En realidad, que la gente

    vote todo no puede ser democrtico

    finalmente; la democracia no puede ser

    que la gente vote para todo. Tu familia

    y tus amigos son perfectos? Quin?

    Los individuos como tales y las minoras,

    no seran nunca parte de el pueblo?

    Piensen bien y mucho esta pregunta.

    Cul fue el desempeo del IFE en las

    pasadas elecciones presidenciales?

    Aceptable.

    Qu contenidos le hacen falta a las

    carreras de Ciencia Poltica? Qu les

    sobra?

    Las licenciaturas mexicanas, privadas y

    pblicas, tienen mucho qu mejorar, y

    tienen que mejorar mucho. Algunas

    hasta tendran que empezar a ensear

    Ciencia Poltica En general, a mi juicio,

    faltan cursos de la fundamental y vital

    Lgica. Las matemticas son lgica, pero

    la Lgica no es las matemticas.

    Faltan otros varios elementos.

    Cursos de mtodos cuantitativos

    sensatos que conecten contenidos de

    los mtodos mismos con contenidos

    sobre su utilidad especfica para el

    politlogo y ejemplos relativos de

    aplicacin exitosa y fracasada. Ms y

    mejores clases de poltica comparada.

    Reconocimiento del valor y la urgencia

    real(ista) del pluralismo terico y

    metodolgico, del dominio del ingls y

    de la enseanza y sostenimiento de una

    tica universitaria y profesional.

    Sin duda, no sobran buenos

    profesores que adems sean

    practicantes politolgicos. En ms de

    dos lugares, por decirlo de alguna

    manera, sobran, por un lado, grillas

    idiotas, hechas por maestros y

    estudiantes, y, por otro lado, malos a

    psimos profesores y seudopolitlogos -

    es que el hbito no hace al monje; y

    la mona, aunque se vista de

    politloga No es todo lo que habra

    que decir, pero ah lo dejo.

    El politlogo ms subestimado es

    _____.

    Subestimados internacionalmente, hay

    varios. Henry Farrell es uno. Charles

    Ragin, otro. Tal vez, Gary Goertz.

    Recomiendo informarse y conocerlos.

    No todos son gringos y ninguno de ellos

    es ratchoicero cuantofrnico. Lo digo

    ahorita mismo porque sobran quienes

    ven nombres as y de inmediato se les

    aparece el fantasma total del

    imperialismo tanto de la poltica de

    Estados Unidos como de la teora de la

    eleccin racional y sus mtodos.

    Por favor, ya dejen de citar a _______.

    Ana Faras Caldern

    35

    35

  • Gary King, Robert Keohane y Sidney

    Verba por Designing Social Inquiry.

    Mejor citar, y leer, obviamente, la

    respuesta coordinada por Henry Brady y

    David Collier a ese libro. La obra de

    Brady y Collier se llama Rethinking

    Social Inquiry; por cierto, no tiene

    edicin en espaol, a diferencia de la de

    King, Keohane y Verba.

    Tres libros imprescindibles para la

    formacin de un politlogo.

    El poltico y el cientfico, de Max Weber;

    Lgica y mtodo en las ciencias sociales,

    de Giovanni Sartori; Passion, Craft and

    Method in Comparative Politics, de

    Gerardo Munck y Richard Snyder. Ms.

    Casi cualquiera de Robert Dahl sobre

    democracia. La famosa y pionera

    coleccin de Guillermo ODonnell,

    Philippe Schmitter y Laurence

    Whitehead sobre transiciones. Las

    Cartas a los estudiantes de ciencia

    poltica?

    Qu debe saber un politlogo que

    recin se enfrenta con la vida laboral?

    Que no va a ser fcil. Que el ttulo no es

    mgico ni garanta de nada. Debera

    saber con claridad, l o ella, qu sabe

    hacer muy bien y qu no, para poner

    ah un acento, sin renunciar a seguir

    aprendiendo y perfeccionar.

    Obviamente, debera saber

    antes qu puede y qu no puede hacer

    en realidad un verdadero politlogo y,

    por lo mismo, qu es la Ciencia Poltica.

    Me gustara que supieran que la tica

    no es para pendejos, dicho con ms de

    un sentido. Lo dejara de tarea.

    Djame hacer un ltimo comentario:

    digan no al plagio!

    Puedes leer ms de Jos Ramn Lpez

    Rub en:

    cratoscopio.blogspot.com

    jrlrc.tumblr.com

    Ana Faras Caldern

    [email protected]

    ITESM, Nuevo Len

    Ana Faras Caldern

    36

  • Congreso Internacional de Ciencia Poltica en Mxico

    Cristhian Jess Hernndez Cervantes

    Dentro de las actividades de la Asociacin Mexicana de Ciencias Polticas destaca la

    realizacin del 1er Congreso Internacional: Hacia la institucionalizacin de la ciencia

    poltica en Mxico el cual tendr lugar los das 26, 27, 28 de agosto del 2013 en la ciudad de Guanajuato.

    El congreso contar con la asistencia de distinguidos acadmicos reconocidos a nivel

    mundial.

    Para asistir en el congreso puedes ir como:

    Asistentes en general.

    Estudiantes de licenciatura

    Adems se puede participar dentro de las mesas temticas del congreso como: RIPCIN Y PAGO:

    Ponentes o Cartelistas

    Dentro de la pgina oficial de la asociacin podrs encontrar todos los informes,

    detalles, ponentes, as como la convocatoria para participar dentro de alguno de los

    ejes temticos.

    Aqu puedes encontrar ms informacin detalles sobre la AMECIP as como de las

    actividades que realiza, Incluyendo el congreso anual. http://amecip.org.mx/

  • Presentacin del Comit Juvenil del Estado de Hidalgo

    El da 12 de febrero del ao en curso a las 12:00hrs y 17:00hrs se llev a cabo las

    presentaciones de la AMECIP dentro de la Universidad Autnoma de Estado de Hidalgo

    (UAEH), en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHU), en el cual se

    encuentra la carrera de Ciencias Polticas y Administracin Pblica (C.P. Y A.P.) y carreras

    afines.

    Se citaron a los alumnos de la carrera C.P. Y A.P. principalmente para que

    asistieran al Auditorio principal del Instituto a la presentacin de la AMECIP, la cual tarto

    temas principales como: antecedentes, integracin de la organizacin, la presencia en

    otros estados, ejes temticos y por ltimo la invitacin para el congreso a Guanajuato.

    En el desarrollo de dichas presentaciones se cont con la presencia de la Dra.

    Gabriela Castan Garca, maestra de nuestra carrera e integrante de la AMECIP,

    brindando apoyo para realizar la presentacin de la AMECIP (con los puntos

    anteriormente mencionados).

    El ex alumno de la carrera Luis J. Selfa Casados, quien es pionero dentro de la

    organizacin e integrante de la misma, particip en los eventos explicando la

    experiencia que se tiene dentro de la organizacin y por qu es importante pertenecer a

    la misma.

    Agradeciendo el apoyo de la coordinacin de la carrera, bajo la tutela del Dr. Edgar

    Manuel Castillo Flores.

    Comit Juvenil AMECIP Hidalgo.

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  • A partir de ahora

    Mariano Madrid Soto

    Acostumbrados al proceso y al sistema

    Vamos todos hablando de un solo tema

    Cuando nos responder el poltico

    Y actuar en lugar de hablar como perico

    En bsqueda de una respuesta nos dirigimos al pasado

    Y la respuesta hayamos en palaras de un libro usado

    Desgastado por el olvido y la falsa interpretacin

    Se encuentra Maquiavelo y nos muestra el sendero de accin

    No hay nada como la ciencia para entender lo desconocido

    A partir de ahora la poltica no ser un caso perdido

    En las manos de los jvenes esta su uso

    Y con ello poder cambiar nuestro curso

    El final se acercaba en la ignorancia del deber ser

    Ahora el futuro es mejor con la seguridad que da el saber

    Conocer, participar, exigir y trabajar sern nuestras doctrinas

    A partir de ahora lograremos todo lo que imaginas

    Mariano Madrid Soto

    [email protected]

    UAEH, Hidalgo

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  • LA REVISTA ESTUDIANTIL DE LA ASOCIACIN MEXICANA DE CIENCIAS POLTICAS [AMECIP]

    A LOS ESTUDIANTES, ACADMICOS O INVESTIGADORES A PRESENTAR COLABORACIONES PARA PUBLICARSE EN LA SEGUNDA EDICIN DEL MES DE ABRIL-MAYO 2013.

    La Revista Estudiantil AMECIP: Radiografa Poltica es una publicacin mensual, en formato electrnico, vinculado a temas de inters especializados en anlisis poltico y social del ambiente juvenil en Mxico.

    Las colaboraciones se dividirn en las siguientes categoras:

    *Colaboraciones tipo artculo, ensayo o reportaje: cuyo objetivo sea explorar sucesos importantes o

    coyunturales a nivel nacional o internacional sobre asuntos enfocados a la ciencia poltica o ciencias

    a fines.

    *Colaboraciones tipo artculo: producto del anlisis de autores o textos clsicos de las ciencias

    polticas y/o ciencias afines, desde una perspectiva juvenil, haciendo una comparacin con los

    aconteceres actuales.

    *Colaboraciones tipo entrevistas: resultado de conversaciones con especialistas en temas de ciencia

    poltica o ciencias hermanas sobre temas de actualidad.

    *Colaboraciones libres: poemas, fotografas y reseas en la lnea de ciencias polticas y/o ciencias

    afines.

    1) Slo se publicaran trabajos inditos y originales.

    2) Las colaboraciones sern sometidas a dictamen por parte de la Comisin Editorial de la Revista

    Radiografa Poltica.

    3) Los trabajos que hayan sido aceptados y que por razones editoriales no alcancen a publicarse en el

    nmero progresivo de la revista, se reservaran para el siguiente.

    4) Las contribuciones debern ser entregadas con una hoja anexa en la cual se indique:

    a. Nombre completo

    b. Institucin a la que pertenece