Paseando Por El Bosque de Valsaín

of 20 /20

Embed Size (px)

Transcript of Paseando Por El Bosque de Valsaín

Autores rea de Educacin y Cooperacin CENEAM Coordinacin Esther Bueno Ilustraciones Mercedes Rubio Bernardo Lara Fotografas Fototeca CENEAM - O.A. Parques Nacionales Antonio Moreno Jos Luis Perea Javier Ara Cajal FON-3 Antonio Camoyn Vicente Garca Canseco Miguel A. Cruz Alemn Francisco Heras Carlos de Miguel Diseo y Maquetacin Agenda Comunicacin S.L. Edita Ministerio de Medio Ambiente Organismo Autnomo de Parques Nacionales

El CENEAM (Centro Nacional de Educacin Ambiental), del que parte este itinerario, pertenece al Ministerio de Medio Ambiente. Se encuentra situado en los Montes de Valsan (Segovia), en la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama. El objetivo principal del Centro es informar, educar y concienciar a los ciudadanos y ciudadanas en su relacin con el Medio Ambiente, utilizando como herramienta la Educacin Ambiental. Adems: Facilita a las personas interesadas un amplio servicio de documentacin ambiental. Elabora materiales para la educacin y la divulgacin. Cuenta con un Centro de Interpretacin con exposiciones permanentes y temporales. Ofrece Sendas e Itinerarios en los que disfrutar de nuestro patrimonio. ste que ahora iniciamos es uno de ellos.

2

3

Itinerario1El robledal

2

Un paseo por el bosque de ValsanUn pequeo paseo por los alrededores del CENEAM nos mostrar la gran riqueza y belleza que nos ofrece el bosque de Valsan. Olores, imgenes, colores... nos evocarn multitud de sensaciones. Slo debemos tener todos nuestros sentidos bien dispuestos. Nos encontramos a 1.200 m de altitud. El clima nos puede jugar una mala pasada. Segn la estacin del ao: equpese con botas, abrigo, gorro... No olvide: Respetar las actividades de los habitantes de la zona. Dejar todo tal y como se encuentra: puertas, plantas... Llevarse la basura que produzca. Ayudarnos a conservar este patrimonio, que es suyo y de todos. Intentar que su paso no se note.

El espinar: alimentos y refugio

3Un rodal de estepas

4Un monte productivo

5Aforamientos rocosos

6El pinar de Valsan

7El rascacielos del pico picapinos

8En el arroyo Pealara

9Seales para descifrar

10Murdago y zorzales

11La vieja carbonera, recuerdo del pasado

Olvdese de las prisas y disfrute del paseo

12Una mirada hacia Valsan 4 5

8 7 5 6

9

4

3

Plano del recorrido

10 2

1

11

12

1

El robledal

N

Hoja

Nos acercamos a este bosque para contemplar a uno de sus habitantes: el roble. Si nos fijamos en su distribucin, observaremos que crecen formando "grupos familiares". A qu puede deberse? Este rbol posee una prodigiosa capacidad de producir brotes a partir de su propia raz, formando rodales de numerosos retoos. No todos llegarn a ser grandes robles: el ganado, la competencia entre ellos se encargarn de dibujar este paisaje. A la altitud a la que nos hayamos (1.200 m), el roble melojo se encuentra en su ambiente perfecto. Los ejemplares jvenes o bien resguardados conservan sus hojas secas incluso en invierno. Aunque estn marchitas, permanecern en el rbol vistindolo y protegindolo hasta que nazcan los brotes de las nuevas hojas.

Lobulada, aterciopeladaEl insecto deposita sus huevos en los brotes tiernos del roble, que reaccionan generando estos abultamientos. En su interior se va desarrollando la larva hasta transformarse en adulto. Cuando ya es capaz de volar, hace un agujero en la agalla y abandona su encierro. Si encontramos alguna en el suelo, observaremos si tiene un pequeo agujero. Si es as, esto indicar que la avispa ha salido ya, pudiendo encontrar en el interior algn otro "insecto okupa" que la aprovechar como nuevo hogar.

Fruto

Amargo

Flor

Colgantes, amarillas

El pjaro que plantaba rboles Usos de antesLa lea del roble se ha aprovechado tradicionalmente para alimentar las chimeneas serranas o para producir carbn vegetal, en carboneras como la que describiremos ms adelante. Las agallas fueron muy usadas por los nios para jugar a las canicas, o por las mujeres, para empezar a hacer un ovillo de lana. Y, por supuesto, las bellotas fueron utilizadas como excelente forraje para el ganado. Entre la fauna asociada a este rbol destaca el estridente arrendajo, vido de sus bellotas. Las esconde y entierra en sus despensas para el invierno, pero algunas quedarn olvidadas y germinarn. As, el arrendajo se convierte en uno de los principales repobladores de este bosque. Si los jabales encuentran estos almacenes, removern la tierra con su hocico dejando huellas y surcos inconfundibles. Comern muchas, pero otras germinarn en el terreno.

Corteza

Rugosa, agrietada

Tenemos agallasEsta bola de textura acartonada, con una caracterstica corona de 7-8 espinas, que podemos ver en el rbol o cada en el suelo, no es el fruto del roble, es una agalla. Se trata de una especie de tumor que forma el rbol como defensa ante el ataque de una pequea avispa.

Quercus pyrennaica

Quercus pyrenaica

8

9

2

El espinar: alimentos y refugioIdentificacin a travs de los frutos

Las zarzas, los espinos, los rosales silvestres y los endrinos nunca han gozado de una excesiva simpata entre los excursionistas, sin duda debido a que forman densos entramados espinosos que dificultan el paso y producen indeseables pinchazos y enganchones en la ropa. Pero los espinares cumplen un importante papel como fuente de alimento y refugio para la vida silvestre que no debemos desdear.

L

El otoo es el momento ideal para reconocer las distintas especies que componen los espinares de Valsan.

Refugio frente a los herbvorosAlgunas especies vegetales escasean en el bosque de Valsan debido a la accin del ganado domstico y los herbvoros silvestres, por lo que una defensa espinosa les ofrece espacios donde vivir.

Viviendas protegidasEl entramado espinoso proporciona refugio y lugar para la nidificacin a aves, como el diminuto chochn (Troglodites).

Aves y frutosLas moras, los escaramujos, las endrinas, que maduran a finales del verano, constituyen una atractiva fuente de alimento para mirlos, zorzales y currucas, que consumen estos frutos en cantidades ingentes a lo largo del otoo.

Zarzamora

Rosal silvestre

Majuelo

Endrino

3

El pequeo cantor

Un rodal de estepas

E

A principios de la primavera, comienza a escucharse en los jarales el canto armnico de un bonito pjaro, el petirrojo. En estas zonas soleadas, con un poco de suerte, podemos atisbar a los lagartos verdinegros, paseando entre la hojarasca y tomando los primeros soles. Los animales que se alimentan de los frutos tiernos son los encargados de dispersar despus millones de semillas en sus excrementos.

Hoja

Esta jara, que puede formar matorrales densos de casi dos metros de altura, acompaando al roble, es conocida aqu como estepa. Aunque se parecen, no es la jara pringosa, de climas ms clidos y compaera de la encina. Al contrario, ella prefiere vivir en zonas ms altas y fras, entre los 600 - 1.700 m de altitud, ocupando claros soleados en montes ms o menos desarbolados. De hecho, si el bosque se cierra, no puede vivir bien a la sombra, languidece y acaba por morir.

Perenne

Fruto

Estrellado, marrn

Flor

Blanca. Florece en mayo-junio El ldanoAntiguamente, el ldano se usaba para curar hernias y se recolectaba con un mtodo muy curioso. Se empleaban rebaos de cabras a las que se haca pasar por el denso jaral, peinndoles luego la pelambrera para obtener el producto, imaginamos con un no muy agradable olor cabruno. Ahora slo se usa como fijador en perfumera, suponemos que utilizando otros mtodos de recoleccin. En esta zona, la jara estepa se emplea an como combustible y su lea es muy apreciada en los hornos de pan.

Es una especie que arde muy bien. Su corteza, desprendida en tiras, y sus ramas, impregnadas en esencias, se encargan de ello. Despus de un incendio, sus semillas germinan rpidamente y con profusin, incluso en los suelos quemados y con cenizas, ayudando a formar con el tiempo un nuevo jaral. La resina que produce, el ldano, parece inhibir el crecimiento de otras plantas, lo que le permite competir con ventaja frente a otras especies, con xito casi garantizado. Su apellido, laurifolius, hace referencia a la forma de sus hojas, muy parecidas a las del laurel y con los bordes un poco rizados. Aunque no se usa para ello, el rico aroma que desprende invitara a utilizarla tambin como condimento. Al principio de nuestro paseo, podemos disfrutar de su olor.

Corteza

Corteza rojiza que se desprende fcilmente en tiras

"El hombre del tiempo"El jaral puede servirnos de "hombre del tiempo". Se dice que, cuando la estepa blanquea o azulea, nos est anunciando el buen tiempo. Sus hojas pilosas se secan, dando esa tonalidad al jaral.

Cistus laurifolius

12

13

PAR AD A

4

Un monte productivoDurante siglos, los pinos de Valsan han sido tumbados por los hacheros para obtener maderas de calidad; las leas de las matas de roble han alimentado las carboneras o han sido recogidas por los gabarreros para abastecer hornos y chimeneas; la fauna salvaje ha sido cazada por reyes y furtivos; los pastos han alimentado a los rebaos trashumantes durante el verano; las aguas de los arroyos han sido llevadas a travs de caceras para regar los prados y los huertos serranos y, ms recientemente, para abastecer las famosas fuentes de los Jardines de La Granja. ste es, por tanto, un monte productivo, en el que no dejaremos de descubrir numerosas huellas de las actividades humanas. Quiz su valor ms sobresaliente es, precisamente, que ha sido aprovechado al tiempo que se conservaban sus recursos naturales.

D

Huellas de los usos productivos descubiertas a lo largo del paseo por la senda:

Pastos, vallas y cancelasLos vecinos de la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia poseen histricamente los derechos a los pastos de los Montes de Valsan. Vacas, caballos y ovejas aprovechan estos pastos, aunque son las primeras las ms abundantes. La mayora del ganado se encuentra en el Monte en rgimen extensivo. La valla de alambre y la cancela situadas en el recorrido de la senda sirven precisamente para impedir que los animales bajen al pueblo de Valsan o a la carretera.

La explotacin forestalEn el pinar, las cortas se realizan por aclareo. Mediante esta tcnica, se van abriendo huecos en la masa de arbolado maduro. Estos huecos permiten que la luz penetre en el sotobosque, favoreciendo la germinacin de los piones, lo que permite la regeneracin del pinar.

.Tocones de pinos .Tocones de robles .Zonas con arbolado de edad muy homognea .rboles marcados .Huellas de animales domsticos .Vas de saca de la madera .Caceras .Huellas de antiguas extracciones de piedra .Otras:

Cuarteles sin soldadosPara facilitar la gestin de los Montes de Valsan, su superficie est dividida en diferentes zonas o cuarteles, cada uno de los cuales tiene definidas prioridades y limitaciones en lo que toca a su explotacin. As, hay cuarteles dedicados preferentemente al aprovechamiento de los pastos, a la produccin de maderas o al recreo y las actividades cinegticas.

14

15

5

Afloramientos rocososGranito y gneisNuestro bosque, y todos sus habitantes, necesitan un soporte fsico, el suelo y las rocas. Nos encontramos ante unos imponentes bolos de granito, la roca que, junto con el gneis, dan forma a la Sierra de Guadarrama. Si nos acercamos, podemos distinguir los diferentes colores de los minerales que los integran: el cuarzo, el feldespato y la mica. Si se disponen formando estratos o bandas, estamos ante un gneis; si por el contrario observamos puntitos, se trata del granito. Aunque son rocas muy duras, algunas estn fracturadas. Esto se debe a la accin del agua acumulada en las grietas, que durante las noches muy fras se congela, aumentando de volumen y rompiendo la roca.

Lagartijas y lagartosEn primavera, con los primeros calores, aparecen tmidamente, entre las grietas de las rocas, las lagartijas roqueras y los lagartos verdinegros. Dos reptiles que disfrutan tomando el sol despus de su largo reposo invernal. Ambos son muy huidizos y, si se ven amenazados, pueden incluso llegar a desprenderse de su cola para no ser apresados, regenerndola posteriormente.

Buenos airesEse abrigo escamoso y oscuro que recubre al granito, est formado por lquenes. Se trata de una unin entre dos organismos, un hongo y un alga, que viven en una estrecha asociacin beneficiosa para ambos. Su presencia en el bosque indica que la calidad del aire es buena. Podemos respirar tranquilos y recargar los pulmones, aqu no hay contaminacin.

Una brjula en el bosqueSobre las rocas, conviviendo con el liquen, encontramos un nuevo habitante, el musgo. Se trata de una planta que necesita poco suelo para enraizar, aunque s es muy exigente con la humedad. Por eso, siempre se sita en la cara ms umbra de la roca, la que est orientada hacia el norte.

17

6

El pinar de ValsanAqu tenemos al otro gigante de este bosque: el pino silvestre o de Valsan, bautizado as por formar en esta zona un espectacular conjunto. Es fcil reconocerlo: alto, recto, con hojas durante todo el ao. La superficie dura de las hojas y su forma de aguja, le permiten sobrevivir tanto en condiciones de bajas temperaturas, viento y nieve, como de sequa estival. Tambin el tono anaranjado de la parte alta del tronco es muy caracterstico de esta especie. En el suelo podemos encontrar lminas de corteza apergaminada, que se van desprendiendo como escamas, dndole ese aspecto de rbol pelado. Si nos fijamos en las ramas, slo se observan en la zona superior. Abajo, pequeos "muones" indican donde se situaban las inferiores antes de autopodarse. Estas ramas bajas reciben cada vez ms sombra de las que crecen despus por encima y se van debilitando hasta que acaban rompindose por el viento o el peso de la nieve.

A

Hoja

Perenne, en forma de agujas

Del campo a la botellaEn el bosque encontramos una nueva especie asociada al pino, el enebro rastrero. De hecho, ambas especies, tienen parecidas adaptaciones. Sus hojas verdes son aplanadas y muy punzantes. Florece en primavera y los frutos, pequeas bolitas, maduran en otoo. Se usa para darle a la ginebra su caracterstico aroma.

Fruto

Con alas, pin

Flor

Masculina y femenina Concierto en directoEn febrero, empieza a escucharse un nuevo sonido en el pinar. Es el tamborileo del pico picapinos, un pjaro carpintero, que se comunica con este sistema y, adems, prepara su nido para cuando nazcan sus pollos. A finales del mes siguiente, se suman al concierto los primeros cucos con su inconfundible "cu-cu".

Un oficio a extinguirEl pino de Valsan es un recurso muy valioso, del que tradicionalmente se ha aprovechado todo. Muchos oficios relacionados con el pino, algunos ya desaparecidos, ofrecan trabajo a la poblacin local. Todava es posible encontrar algn gabarrero, con sus caballeras, por esta senda. Su labor consista en recoger las "leas muertas", ramas secas y restos de los rboles talados que servan para alimentar hornos y chimeneas. Adems de beneficios econmicos, esta actividad mantena el bosque limpio, con lo que se evitaban las plagas y se reduca el riesgo de incendios. Actualmente, esas limpiezas del pinar las realizan cuadrillas profesionales contratadas con ese fin.

Corteza

Anaranjada

Lluvia de azufreEn la poca de la polinizacin (mayo, junio), se pueden ver verdaderas nubes de polen amarillo, que el aire mueve por el pinar, conocidas con el nombre de lluvia de azufre. Por suerte, no se considera alergnico. Es posible que en el suelo, en algn charco, podamos distinguirlo formando cercos amarillos.

Pinus sylvestris

18

19

PAR AD A

7

El rascacielos del pico picapinos

Soluciones para todoPara poder vivir en los troncos de los rboles y alimentarse de los insectos escondidos en sus cortezas, el picapinos tiene sus recursos. Su fuerte pico, sus patas y uas como tenazas y la cola, con plumas endurecidas para ofrecerle otro punto de apoyo, le han permitido adaptarse a las superficies verticales de los rboles que habita. Su cerebro podra resentirse de tanto picotear contra el tronco pero, ya se sabe, la naturaleza es sabia. Unas almohadillas esponjosas en el crneo le protegen de los fuertes impactos. Y una vez perforado Cmo saca las larvas, escondidas a varios centmetros de la superficie? Para esto tambin tiene solucin: una lengua muy larga y extensible, terminada en pequeos ganchitos, es introducida en los agujerillos hasta llegar a su alimento. Y un problema ms: dnde guarda una lengua dos veces ms larga que su cabeza? Pues la enrolla y esconde dentro de una especie de estuche seo. As no se convierte en algo incmodo y molesto para su propietario, cuando ste no requiere sus servicios.

Estamos situados delante de un viejo pino horadado por numerosos nidos de pjaro carpintero. Por qu esa insistencia en taladrar este pino? Estarn habitados los agujeros? Los ocupan distintas parejas? Esas pueden ser tres de las muchas preguntas que nos surjan al observar este ejemplar agujereado como una flauta. El robusto pico y fuerte musculatura del picapinos le sirve, entre otras cosas, para hacer su nido, excavado totalmente en el interior de los troncos y abierto al exterior por un pequeo agujero, a cubierto de sus posibles depredadores. La construccin es un trabajo ms que considerable, as que, generalmente, un mismo nido es empleado en varios aos sucesivos y, desde luego, el lugar escogido suele ser, como en este caso, un rbol debilitado. Le habr cado un rayo? Si hubiera elegido un roble como hogar, podra tardar casi un mes en terminar su trabajo. En un pino daado, la tarea est acabada en menos de una semana, eso s, de trabajo intensivo. Generalmente son poco sociables y llevan una vida bastante solitaria, as que no es probable que varias parejas ocupen los nidos a la vez.

E

El "Tamborilero"Mientras que la mayora de las aves atrae a las hembras y seala su territorio mediante el canto, los picos tienen su equivalente en el "tamborileo". Golpean repetidamente un tronco hueco, que funciona como caja de resonancia y hace llegar a cada rincn del bosque su sonoro martilleo. Es capaz de realizar hasta 14 golpes en menos de un segundo, repitiendo la secuencia varias veces por minuto. A finales del invierno y a principios de la primavera, es fcil escuchar su caracterstico picoteo durante nuestro paseo.

El "libro Guinness"...del carpintero es de lo ms suculento: - Un solo pjaro puede comer las semillas de 40 pias diarias. Es fcil encontrarlas en el suelo o encajadas en las hendiduras de la corteza. - Puede dejar limpio de insectos un rbol en slo 15 minutos. Pero en otoo e invierno su dieta es casi exclusivamente vegetariana.

20

21

8En el arroyo PealaraEs un buen momento para hacer un alto en el camino y sentarnos tranquilamente a escuchar y disfrutar del sonido del agua. Hemos llegado al arroyo Pealara. En un derroche de imaginacin, podemos adivinar de dnde procede su fresca agua. Pues s, del macizo de Pealara, el ms alto de la Sierra de Guadarrama (2.428 m). Es, por tanto, un arroyo de montaa que, al recorrer una superficie en pendiente, forma pequeos pero sonoros saltos de agua que discurre a una velocidad suficiente como para arrastrar piedras de gran tamao que, poco a poco, se van redondeando por el golpeteo. Estos cantos, de granito y gneis fundamentalmente, pueden acumularse en algunas zonas, formando pequeas islas que, con el tiempo, se van cubriendo de vegetacin. En este tramo del arroyo encontramos algn ejemplo de ello.

Usos del aguaJusto en este punto, el arroyo se bifurca formando dos brazos de agua. Uno de ellos es el cauce natural y el otro es una cacera. Se trata de un canal artificial utilizado para conducir el agua del arroyo Pealara hasta Mquina Vieja, un antiguo aserradero que aprovechaba la fuerza del agua para mover sus sierras. Slo funcion de 1829 a 1834 y se cerr por falta de rentabilidad. Podemos llegar a l siguiendo un desvo que sale a la izquierda de nuestro camino. Un cartel lo sealiza.

E

Sigue el rastroEn las orillas del arroyo, la vegetacin es ms densa y muchos animales que se acercan a beber pueden dejar en esta tierra reblandecida sus huellas. Si nos fijamos, es posible que descubramos alguna.

El oro de los "tontos"En las zonas donde el agua est ms reposada, y sobre todo cuando el sol incide sobre el cauce del arroyo, observamos destellos brillantes en la arena, como si entre sus granitos hubiera oro. Es el oro de los tontos y, con l, nadie se ha hecho rico todava! Segn el granito va rodando, los minerales que lo forman se van desprendiendo. Uno de ellos, la mica, es la responsable de ese aspecto de brillantina que presenta la arena del fondo del arroyo.

22

23

9Seales para descifrar

ArrastraderoNuestro recorrido contina marcado por las estacas de colores pero, si miramos al frente, veremos un camino que nos tienta a cruzar el arroyo Pealara y seguirlo para adentrarnos en el pinar. Se trata de un arrastradero, un camino abierto por la erosin que producen los troncos que se extraen del pinar, una vez cortados para su posterior tratamiento y venta.

Madrigueras Vedado de pescaUn cartel nos indica que estamos en un tramo vedado de pesca, es decir, no est permitido pescar en todo el arroyo Pealara. Se trata de una medida de proteccin para conseguir que las truchas puedan conservar sus poblaciones. El agua cristalina, fra y oxigenada del arroyo es el hbitat ideal para esta especie. Estos peces, que viven en las zonas altas de los ros, son buenos nadadores y saltadores, pudiendo salvar obstculos de considerable altura. No es difcil verlas ro abajo, en algn remanso o en pozas ms profundas. Los montoncitos de arena que se observan en esta zona son indicios de la presencia de unos pequeos roedores, los topos. Habitan en lugares como ste, con humedad suficiente en la tierra como para permitirles escarbar fcilmente sus galeras. En verano, el grado de humedad se altera, y es en esta poca, sobre todo, cuando se ven obligados a acercarse ms al arroyo. Las entradas a sus galeras suelen aparecer taponadas con montones de tierra, que les sirven para defenderse de visitas indeseadas y para protegerse de la climatologa adversa. Les ayuda a conservar la humedad durante las fuertes sequas estivales y protege la madriguera frente a lluvias torrenciales espordicas.

TeasEl pino que tenemos delante tiene el tronco ligeramente ahuecado. Si nos fijamos bien, veremos, en la parte inferior del tronco, muescas dejadas por una pequea herramienta utilizada para extraer teas del rbol. Se trata de trozos de madera impregnados de resina, que se utilizaban a modo de antorchas para alumbrar esta zona del arroyo, donde los pescadores furtivos pescaban aprovechando la oscuridad de la noche. Los peces, atrados por la luz, acudan al cebo y eran atrapados.

24

25

10

Menudo Pjaro

Murdago y zorzalesSi observamos las copas de los pinos, es muy probable que divisemos una extraa mata de forma redondeada y color verde amarillento. No es una parte del pino, es un husped que se ha instalado all. Busquemos algunas ramas y hojas cadas al pie del rbol para poder observarlas detenidamente. Cmo habr llegado hasta all? El murdago es una planta parsita, que crece en el pino a partir de una semilla traida por algn animal del bosque. Se pega en su rama y all mismo germina. Clava su raz en la corteza y profundiza en ella hasta atravesarla, alimentndose de la savia del pino. Vive muchos aos, pudiendo llegar a formar arbustos ramosos de hasta un metro de dimetro. En condiciones normales, el desarrollo del murdago apenas afecta a la vitalidad del pino pero, cuando ste se encuentra dbil, puede llegar a convertirse en plaga. La rama afectada est muy impregnada en resina, que el pino fabrica para afrontar la infeccin. Hay murdagos machos y hembras. Slo stos ltimos dan frutos, que maduran en invierno y germinarn slo si pasan a travs del aparato digestivo de las aves que se alimentan de ellos.

S

Una de las aves que abundan en el Monte de Valsan en invierno es el zorzal charlo, que recorre en bandos el pinar emitiendo un caracterstico "Chrrrrrr" (de ah, su nombre comn). Su nombre cientfico, viscivorus, significa "comedor de Viscum", es decir, "comedor de murdago". Y es que, justo en pleno enero, cuando los invertebrados de los que se alimentan son ms escasos y las bayas que maduraron en otoo se han agotado, los frutos del murdago proporcionan una providencial fuente de alimento para los zorzales charlos. Las matas femeninas de murdago producen frutos que recuerdan a pequeas uvas blancas, y que los zorzales engullen en grandes cantidades. Las semillas de estos frutos pasan a formar parte de las defecaciones del ave y, si caen sobre una rama de pino, quedarn bien pegadas sobre ella, gracias a una capa pegajosa -la muscina- que las envuelve, dispuestas para germinar con la llegada de la primavera. Sin embargo, no todas las semillas que caen sobre las ramas lograrn germinar; Pjaros como los herrerillos comunes, picotearn y devorarn buena parte. El murdago figura entre las grandes plantas mgicas de la antigedad. Se consider sagrado entre los celtas, que lo recolectaban solemnemente en sus ceremonias. Su pocin se crea buen remedio contra los venenos y una solucin eficaz para los animales estriles. Bien pensado, una planta que crece y florece sin tener races en el suelo no podra tener algo de sobrenatural?

Hoja

Gruesa, verde o amarilla, lanceolada

Fruto

Viscoso, redondeado, carnoso y blanquecino

Flor

Corteza

Usos de antesCon el fruto viscoso del murdago, se fabricaba la liga que usaban los cazadores para atrapar pajarillos. Las ramas eran tambin muy apreciadas en algunas zonas como forraje de invierno. Se tiraba con prtigas y se recolectaba en sacos para alimento de cabras y ovejas. Actualmente, el murdago es objeto de investigaciones farmacolgicas por sus aparentes virtudes antitumorales.

Viscum album

26

27

11 La vieja carbonera,

recuerdo del pasadoEntre los oficios relacionados con el monte (hacheros, gabarreros, carreteros, guardas...) destaca, por su importancia pasada, el de los carboneros. En la vertiente segoviana de la Sierra reciban el nombre de fabriqueros o montaraces. El oficio ha desaparecido pero an podemos encontrar, en este bosque, vestigios de las antiguas explotaciones. La madera reacciona de dos maneras distintas al fuego: si se quema con suficiente aire, arde con llama viva y se consume rpidamente; pero, en ausencia de aire, experimenta un proceso de carbonizacin, produciendo carbn de lea o vegetal.

E

El aire necesario para la combustin entraba por agujeros hechos en la base de la carbonera. El carbonero vigilaba continuamente el color del humo que sala por la chimenea, que indicaba la marcha de la combustin. El proceso completo poda suponer un mes de trabajo, con turnos de da y noche. Al final, el volumen de lea quedaba reducido a un tercio del inicial y el peso a un quintal.

La HoyaAs se llamaba el agujero circular, de poco ms de un metro, que se utilizaba para hacer carbn de pino. En el fondo de la hoya, se colocaban ramillas delgadas y secas y, encima, los cndalos, ramas de metro y medio apiladas en forma de cono. El carbn del pino silvestre era mucho menos rentable que el del roble, por lo que se dej de fabricar mucho antes.

Grabado siglo S. XVIII Tala de rboles para el carboneo. H. L. Duhamel de Monceau. Tratado del cuidado y aprovechamiento de los montes y bosques. 1773.

La HorneraAnte nosotros, observamos una superficie, en forma de repisa, desprovista de vegetacin leosa, que indica el emplazamiento de una antigua carbonera. Estos rellanos se abran en el bosque mediante desbroce y nivelado con azadn. Para obtener el carbn de roble se construa una pila u hornera, apilando trozos de lea de medio metro, los chapodos, en varios pisos, hasta formar un casquete esfrico alrededor de un tuero o estaca vertical. sta se retiraba despus, dejando un orificio a modo de chimenea central. Las horneras, que podan medir hasta 25 m de dimetro de base, se recubran con chasca, una capa de ramillas y musgos y otra, externa, de tierra.

28

12 Una mirada hacia

ValsanMatabueyesDetrs de Valsan, se alza, con una altura de 1.485 m, el Cerro Matabueyes, con su caseta para controlar los incendios desde la cima. No es difcil encontrar, sobre todo en invierno, buitres planeando en crculos sobre nuestras cabezas. Aprovechan las corrientes ascendentes de aire caliente (trmicas), y as pueden alcanzar hasta 600 m de altura, planeando apenas y ahorrando la energa que otros pjaros invierten en el aleteo. Su inconfundible silueta y su tamao nos permitirn reconocerlos, pero adems, si nos fijamos en su peculiar vuelo, no tendremos ninguna duda. Merodear por un cerro llamado Matabueyes, puede convertirse, desde luego, es un autntico buitreo, si pensamos que precisamente una vaca muerta es, para estos carroeros, un exquisito manjar.

PuebloEstamos en la ltima parada de nuestro paseo. Dejamos atrs el pinar y nos situamos en el centro de una pradera desde donde dominamos una amplia panormica de Valsan y su entorno. Este pueblo es un claro ejemplo de un pequeo ncleo rural que, en los ltimos aos, ha ido transformando su fisonoma y creciendo con la construccin de nuevas viviendas y naves para el ganado. En otoo e invierno, cuando los rboles pierden sus hojas, podemos distinguir una curiosa ruina entre las casas. Es la torre que queda como nico testigo de lo que fue el palacio de Valsan. Tenemos la posibilidad de comprobar el pasado esplendor de este palacio en una maqueta en el interior del CENEAM.

Bosque de las AutonomasPara conocer una amplia variedad de rboles y arbustos que, aunque no son de esta zona, s son representativos de la gran biodiversidad de nuestros bosques, nos podemos acercar al pequeo Bosque de las Autonomas, enfrente de la fachada principal del CENEAM. Un bonito olmo nos recibe. Es una de las pocas posibilidades de encontrar un ejemplar sano. La grafiosis, una enfermedad del olmo trasmitida por un pequeo escarabajo, ha acabado con los majestuosos individuos que presidan la mayora de las plazas de nuestros pueblos. El que ahora vemos es resultado de un programa de investigacin para la conservacin y mejora gentica de esta especie.

La PinocheraA nuestra derecha, segn miramos hacia Valsan, divisamos una zona de pinos muy densa. Todos de la misma altura, plantados en hileras no es demasiado homognea para ser un bosque natural? Efectivamente, se trata de un bosque de pinos repoblado, que ocupa un espacio que antao fue de los robles.

Nuestra senda termina aqu, pero esperamos que no acabe con ella lo que pretendamos conseguir, que se conozcan mejor nuestros bosques para aprender a respetarlos y quererlos y colaborar as en su conservacin. Una senda es un camino y podemos hacer tantos como queramos, en un parque, un pueblo, un valle, una ciudad... nimo y a seguir observando y caminando!

32

Juego

1

Juego

2

Una oreja educadaEl sonido aporta casi siempre informacin muy valiosa sobre el paisaje, aunque a menudo no nos detengamos a escuchar. Durante la senda os invitamos a unos momentos de relajacin y proponemos una parada sonora en el lugar elegido del paseo. Se trata de intentar captar, con los ojos cerrados y lo ms cmodamente posible, hasta diez sonidos diferentes. Segn la estacin del ao, el momento del da o el lugar donde nos situemos, escucharemos un concierto distinto.

Dibuja con las orejasAunque parezca incmodo, no es tan difcil. Intentar dibujar un paisaje slo con la informacin que recibimos a travs del odo es un buen reto. Podemos ayudarnos con los dems sentidos, excluyendo la vista.

34

35

Juego

3Informacin

Lista de encargos sEsta lista de encargos no ser muy difcil de cumplir si agudizamos nuestro ingenio. BUSCA ALGO . . . hermoso extrao sinuoso horroroso suave divertido rojo comestible que no debe estar aqu36

Direcciones de IntersPatronato Provincial de Turismo de Segovia Plaza del Azoguejo, 1 40001 Segovia Tfnos: 921 462 906 / 462 914 Centro de Iniciativas Tursticas Ayuntamiento de San Ildefonso (Segovia) Plaza de los Dolores, s/n 40100 San Ildefonso (Segovia) Tfnos: 921 470 018 y 921 471 621 Patrimonio Nacional Palacios de La Granja y Riofro Plaza de Espaa, s/n 40100 San Ildefonso (Segovia) Tfnos: 921 470 019 y 921 470 020 Fundacin Centro Nacional del Vidrio Paseo del Pocillo, s/n 40100 San Ildefonso (Segovia) Tfnos: 921 471 712 y 921 471 736 Centro de Interpretacin Valle de la Fuenfra Albergue Pealara-Fuenfra 28470 Cercedilla (Madrid) Tfno: 91 852 01 75 Centro de Interpretacin Parque Natural Hoces del Ro Duratn Iglesia de Santiago C/ Conde Seplveda, 30 40300 Seplveda (Segovia) Tfno: 921 540 586 Puerto de Navacerrada (Deporte y Montaa) Tfno: 91 852 10 86 Centro de Montes de Valsan C/ Primera, s/n 40109 Valsan-San Ildefonso(Segovia) Tfno: 921 470 037 / 470 181 Fbrica de Maderas Valsan C/ Primera, 11 40109 Valsan-San Ildefonso (Segovia) Tfno: 921 472 275 Centro de Interpretacin Boca del Asno Ctra. Pto. Navacerrada PK 128 La entrada al Centro es gratuita y la visita autoguiada. Los grupos debern concertar la visita previamente.

Centro Nacional de Educacin Ambiental Paseo Jos Mara Ruiz-Dana, s/n 40109 Valsan-San Ildefonso (Segovia) Tfonos: 921 471 711 y 921 471 744 Fax: 921 471 746 http://www.mma.es/ceneam e-mail: [email protected]

38

39