Zapata Barrero, Ricard

Click here to load reader

  • date post

    17-Jan-2016
  • Category

    Documents

  • view

    18
  • download

    0

Embed Size (px)

description

Los contextos históricos de la nociónde ciudadanía: inclusión y exclusiónen perspectiva

Transcript of Zapata Barrero, Ricard

  • Los contextos histricos de la nocin

    de ciudadana: inclusin y exclusinen perspectiva*

    RICARD ZAPATA-BARRERO

    \ objetivo de este captulo es familiarizar al lector con la semntica del trminociudadana. Para ello, identificar los elementos distintivos ms relevantes que la hanacompaado a lo largo de la historia susceptibles de sernos tiles para entender elalcance de los argumentos que aparecern en este nmero monogrfico.

    Se admite generalmente que la conceptuacin moderna de la ciudadana es elproducto de una combinacin de tres tradiciones histricas. Por un lado, la tradicinclsica griega, que enfatiza la nocin como participacin en asuntos polticos; por otrolado, la tradicin romano-cristiana, que desarrolla su carcter reivindicativo y de des-confianza de la autoridad; y, por ltimo, la tradicin hebraica, que pondera su actitudleal y la aceptacin del autosacrificio para un bien comunitario. Mientras que la prime-ra y la tercera vinculan al ciudadano con su comunidad, bajo criterios o bien racionalis-tas (tradicin griega) o bien sentimentales (tradicin hebraica), la tradicin romano-cristiana la separa otorgando ms importancia a la individualidad. En este breve reco-rrido histrico destacar cmo se generan estas tres dimensiones.

    A lo largo de este recorrido har dos usos de ciudadana; uno cerrado e institucio-nal y un uso abierto e instrumental. Es decir, puede ser tanto objeto de actuacinpoltica para integrar y/o excluir la realidad plural, como sujeto para designar un tipo deidentidad y de actividad polticas. Este doble uso precisa un hilo conductor: el binomioinclusin/exclusin. Mi argumento es que ciudadana ha sido histricamente una no-cin excluyente. Su semntica ha connotado constantemente un privilegio y un lmitesocial, tico, poltico y econmico frente a las dems personas no incluidas dentro de sualcance semntico. Finalmente, dos ltimas precisiones. Por un lado, la historia de lanocin es la de una identidad cuya expresin ha sido polticamente autorizada por lasautoridades de cada poca. Por otro lado, contrariamente a algunos estudios que lo de-jan por sentado, ciudadana no implica democracia. Por expresarlo aristotlica-mente, la ciudadana es una identidad necesaria para que una autoridad pueda relacio-narse con una pluralidad de personas, pero independiente del tipo de organizacin pol-tica. En este sentido, la considerar como una nocin funcional que ha servido para le-gitimar una gran variedad de organizaciones polticas. La ciudadana considerada comoun enfoque permite conocer cmo en cada perodo histrico estaba estructurada la so-ciedad, y cules eran sus estrategias de legitimacin de la autoridad.

    * Este captulo es una versin resumida de la introduccin de mi obra Ciudadana, democracia y pluralismocultural: hacia un nuevo contrato social (Barcelona, Anthropos Editorial, 2001). He omitido las referencias bibliogrfi-cas y las notas a pie de pgina, que el lector podr encontrar en el libro citado.

    PERCEPCIN INTELECTUAL 23

    anthropos 191

    e

  • Perodo premoderno

    En los siguientes apartados se presenta el contenido semntico distintivo de cada perodopremoderno: el perodo clsico griego, la poca romana, la larga era cristiana y medieval,y el perodo transitorio renacentista y monrquico.

    Perodo clsico griego: la experiencia democrtica liderada por Ferelesy la primera teora normativa de la ciudadana en Aristteles

    Al discutir sobre el origen de ciudadano inevitablemente nos adentramos en losinicios de una poca que es autoconsciente de su poder de modificar estructuralmentela sociedad a travs de sus decisiones gubernamentales. Si bien generalmente se admi-te que este proceso comienza en el perodo denominado posthomrico, concretamenteen el siglo vi a.C., con Soln (640-558 a.C.), cuyas actividades legislativas son conside-radas como el momento ms relevante del inicio de la historia de la ciudadana griega,y con Clstenes, quien en la segunda mitad del siglo VI a.C. emprende la construccinde una nueva estructuracin poltica, ser a comienzos del siglo V a.C. cuando elestratega Fereles (495-429 a.C.), quien hereda todo el movimiento histrico reforma-dor desde Soln, quien modifica sustancialmente la institucin de la ciudadana. Unade sus primeras medidas es variar su percepcin jurdica estableciendo decretos querestrinjan su adquisicin a aquellos que tengan un origen ateniense por parte de am-bos padres. Esta medida proporciona una significacin instrumental de control. Sesuele tomar la famosa oracin fnebre transmitida por Tucdides en su Historia de laGuerra del Peloponeso como referencia (II parte, prrafos 35-46). Textualmente dichaoracin expresa ms una dimensin moral (la ciudadana como un ethos), que legal.Su visin positiva de un ciudadano consciente, dedicado activamente al bienestar de sucomunidad, moralmente protector de la tradicin, no debe no obstante obnubilarnuestra percepcin histrica real. Fereles es un hombre poltico, que como tal utilizala oratoria poltica para influenciar las mentes de sus seguidores. El contexto donde elestratega pronuncia su oracin es una poca de crisis social y poltica, de crisis en lahistoria de la ciudadana, debido a la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.). Los ciuda-danos, tras la guerra, estn cansados y derrotados. Si bien la oracin puede ser conce-bida histricamente como una inyeccin de moral, defendiendo la superioridad mo-ral ateniense frente a la de Esparta, las medidas prcticas anteriormente citadas co-rresponden de hecho a indicios de crisis de la ciudadana. Tras la guerra, los casamien-tos mixtos se prohibieron. Las leyes no tenan como objetivo ampliar la ciudadana porrazones militares, sino limitarla.

    En este contexto aparecen los textos polticos de Aristteles (384-322), el cual debeser interpretado como emprendiendo una restauracin poltica y tica frente a la reali-dad fracturada. A travs de sus escritos se tienen testimonios de cmo se reflejaba eldeseo de preservar las mejores cualidades de la persona para formar parte como ciuda-dana de la comunidad. Su obra ejemplifica que en esta poca ya no es ni el origen ni laresidencia lo que convierte a una persona en ciudadana, sino su actividad cvica ypoltica. Con l tenemos la primera teora normativa de la ciudadana. Su Poltica (LibroIII) constituye uno de los primeros escritos donde se establece un relacin entre tipo deciudadano, y tipo de rgimen y gobierno polticos.

    Existen dos tipos de regmenes: los rectos y los desviados. Mientras los prime-ros privilegian el bien y el inters general frente al particular, el rgimen desviado

    24 INVESTIGACIN Y ANLISIS

  • aventaja el beneficio particular frente al comn. A cada uno le corresponde un tipo degobierno. Usando el clsico argumento griego del nmero para efectuar su clasificacino bien gobierna una persona, o bien pocas personas, o, por ltimo, muchas perso-nas se distinguen tres tipos de gobiernos para cada forma de rgimen poltico. Dentrode los rectos, la monarqua, la aristocracia y la repblica (politeia), respectivamente; ydentro de los desviados, la tirana, la oligarqua y la democracia, respectivamente.

    Aristteles es uno de los que establece por primera vez una idea relativa del concep-to de ciudadano, enfatizando la importancia que posee el marco poltico. Cuando hablade tipo de gobierno est considerando la forma de actuacin de la ciudadana: o bien laciudadana orienta su accin hacia el inters propio o bien hacia el inters comn. Dela misma forma, cuando se refiere a la variable del nmero, expresa el modo en que es-tas dos orientaciones se llevan a cabo: o bien de forma limitada, o bien de modo colecti-vo pero limitado, o bien de forma plenamente colectiva, respectivamente. Segn estalectura, cada tipo de gobierno que surge de la combinacin de estas dos variables des-cribira un tipo de prctica ciudadana.

    La literatura histrica destaca generalmente una segunda definicin, la ms cono-cida: ser ciudadano implica tener la capacidad de mandar y ser mandado, de gober-nar y ser gobernado. Esto es, la capacidad de participar en el poder de gobierno, comoya se ha subrayado, pero en un doble sentido: como autoridad en el diseo de lasdeliberaciones polticas, y como obediente de las ya efectuadas por otros. Esta bidirec-cionalidad es, de hecho, el ncleo de la definicin aristotlica que la tradicin cvico-hu-manista ha retenido literalmente hasta nuestros das: el ciudadano obedece a las restric-ciones que el gobierno le impone puesto que es l mismo quien ha participado activa-mente en su elaboracin.

    Si se separa analticamente esta doble capacidad podra denominarse a la primerauna definicin fuerte de ciudadano frente a la segunda que podra llamarse definicindbil. De este modo, el ciudadano es, segn una definicin fuerte, legislador y ejecutor, ysegn una definicin dbil, subdito. La originalidad de la nocin de ciudadana de Arist-teles reside en la no diferenciacin analtica de estos dos elementos. Esta separacin seproducir con el advenimiento de la Repblica y el Imperio romanos, y seguir siendoelemento diferenciador en su largo recorrido histrico hasta nuestros das. Podra suge-rirse una comparacin con nuestra poca afirmando que la nocin de ciudadano griego,tal como es presentado en Poltica, es semejante a la figura actual del poltico. Hoy enda slo los polticos podran optar a tal privilegio: son los que participan activamente enla elaboracin de polticas concretas y, al mismo tiempo, las obedecen.

    A modo de conclusin, existe en el discurso aristotlico un implcito importanteque acompaar la semntica de la nocin hasta nuestros das: el carcter limitado deciudadana. Su adquisicin est limitada por un criterio econmico, la posesin de unoikos (residencia, propiedad, fortuna), que se relaciona con el criterio tico y social deser libre y poder llevar una vida autosuficiente, y, con el criterio poltico, el timoi, o laposibilidad de poder participar en la elaboracin (concepcin fuerte) y de obedecer(concepcin dbil