Estosdías 153

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Greg está en la cárcel por delincuente y por alimentar la delincuencia. Y para cuidase, los cancunenses tienen que encerrarse tras las rejas. Las evidencias indican que los sicarios bien pueden andar con el uniforme de policía.

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  • El semanario de Quintana Roostos dase

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    Mejor encerrarse; all afuerarondan con entera libertad

    los ladrones, los policas y los sicarios, y no hay Manera de diferenciarlos.

    La cosa pblica Jos Hugo Trejo

  • Partidos.............................................................4El vicio electoral de las impugnaciones opositorasPor Hctor SosaObservatorio.....................................................9Signos.............................................................11La cosa pblica................................................15Por Jos Hugo TrejoLa loca semana...............................................16Por Nicols Durn de la SierraOpinan...........................................................17Campaas......................................................18Seguridad pblica, la moda en los tiempos de campaaPor Rafael Martnez Cristo

    Crisis...............................................................20Cancn no para de caerPor Hctor SosaDe portada......................................................24Cancn: la ley de la selvaPor Javier UgaldeLa semana.......................................................31Por Jess HernndezTerritorios........................................................34Deportes.........................................................44Orbital............................................................46Espectculos....................................................48

    Secciones

    eNuestra s mana

    3estosdas14/06/10

    La Nota

    Asedios

    Greg est en la crcel por delincuente y por alimentar la delincuencia. Y para cuidarse, los cancunenses tienen que encerrarse tras las rejas. Las evidencias indican que los sicarios bien pueden andar con el uniforme de polica.

  • Partidos

    EL VICIO ELECTORAL DE LAS IMPUGNACIONES OPOSITORAS

    Los partidos de la alianza opositora decidieron mantener a Gregorio Snchez Martnez como su candidato tras las rejas, pese a la cauda de evidencias criminales en su contra. Piden a gritos que los magistrados del Tribunal Electoral federal le devuelvan los derechos polticos de los que, dicen, lo han despojado. Sin embargo, el recuento de los juicios de inconformidad y para la proteccin de los derechos polticos de los ciudadanos resueltos por el Tribunal Electoral local, muestra que el PRD y el PAN acumulan la mayor cantidad de quejas, y que en todas ellas, militantes, exdiputados, dirigentes municipales y miembros de ayuntamientos se han quejado en contra de sus propios liderazgos partidistas estatales o nacionales por un despojo similar como el que hoy alegan esos liderazgos se ha perpetrado contra Greg. Al menos siete juicios han sido promovidos por perredistas y panistas porque las decisiones de sus cpulas violentaron sus derechos polticos.4 estosdas14/06/10

  • 5estosdas14/06/10

    Partidos

    Por Hctor Sosa

    Los partidos opositores aL pri emprendieron la sistemtica estrategia de acudir a los tri-bunales electorales a quejarse

    hasta del calor. Lo hacen, incluso, en contra de sus compaeros de partido para defender sus propios derechos polticos, o para defender las garantas de equidad de gnero de sus riva-les! Donde pueda haber un buen pleito ah estarn los profesionales del pu-gilismo electorero opositor, que algo, piensan, han de ganar, aunque sea slo joder a la autoridad y la paciencia de la opinin pblica, y gastar recur-sos pblicos y tiempo en disparates.

    Son 36 juicios de inconformidad los que han sido interpuestos ante el Tribunal Electoral de Quintana Roo. Ese nmero de quejas de los partidos ante el Teqroo en la actual contienda ya super al de los comicios para go-bernador que gan Flix Gonzlez en

    DICE EL DICHO QUE CUANDO LA PERRA ES BRAVA HASTA A LOS DE CASA MUERDE, Y EN LA OPOSICIN SE DENUNCIAN A S MISMOS Y SE METEN HASTA EN LOS EXCUSADOS DE OTROS A OLER LO QUE NI LES HACE DAO A ELLOS. HOY UNOS DEFIENDEN A GREG DE UN PRESUNTO SABOTAJE CONTRA SUS DERECHOS POLTICOS, CON LA MISMA ENERGA CON LA QUE ANTES SABOTEARON LOS DERECHOS DE SUS CORRELIGIONARIOS Y FUERON ACUSADOS DEL MISMO MODO POR ELLOS.

    EL VICIO ELECTORAL DE LAS IMPUGNACIONES OPOSITORAS

  • 6 estosdas14/06/10

    Partidos

    2005, cuando el tribunal resolvi 22 -una eleccin, como se ve, muy dispu-tada, por la popularidad del exalcalde de Cancn, Juan Ignacio Garca Zalvi-dea, quien competa bajo el logo con-junto del PRD, el PT y Convergencia.

    De principios de marzo a la fecha, el Tribunal Electoral de Quintana Roo ha resuelto 17 juicios de inconformi-dad y seis para la proteccin de los derechos polticos de ciudadanos quin-tanarroenses. Uno fue promovido por el PRI, 13 por el PRD y sus satlites (PT y Convergencia), dos por perredis-tas enojados contra las planillas regis-tradas por su partido ante el Instituto Electoral porque en ellas no los toma-ron en cuenta, y siete estn relacio-nados con Accin Nacional cinco de los cuales fueron promovidas por pa-nistas en contra de su partido porque sus lderes estatales violaron derechos polticos de alguno de sus militantes.

    De todas las resoluciones emi-tidas por el Teqroo slo una ha sido revocada por el Tribunal Federal, y eso con alegatos subjetivos bastante cues-tionables y de sobra combatidos en el seno mismo de la Sala Superior del Tribunal: la referente al acceso de los representantes de los partidos a los centros de cmputo y captura de da-tos para la elaboracin del Programa de Resultados Preliminares (PREP).

    La sentencia del Teqroo, segn el magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federacin (TEPJF), Flavio Galvn, no debi ser revocada por la mayora de sus colegas porque garantizar el acceso de los partidos a las reas tcnicas de conteo del PREP

    es limitar la posibilidad de que el Ins-tituto Electoral brinde certeza y segu-ridad en los resultados de las eleccio-nes que proporciona a los ciudadanos. Segn su anlisis constitucional de la cuestin, la transparencia y el derecho de los partidos a vigilar el proceso no se encuentra por encima del papel que tiene el organismo administrativo para otorgar seguridad y certeza. Por lo de-ms, aleg en defensa de su proyec-to, esa supervisin excesiva en lugar de claridad y de confianza ciudadana puede ser capitalizada como un foco de conflicto ms all de las instancias electorales. Su postura no tuvo eco y la mayora de los magistrados del Tri-fe decidi lo contrario.

    PRD, en la harina de otro costal

    Preocupados los perredistas porque se respeten los principios de equidad de gnero en la poltica y en las correspondientes planillas de la competencia, interpusieron un juicio de inconformidad en contra del acuer-do del pasado 22 de mayo del Conse-jo General del Instituto Electoral del estado. El acuerdo resolvi la solicitud de registro de las frmulas presenta-das por el PRI para la contienda de diputados por el principio de repre-sentacin proporcional.

    El 8 de junio de 2010, el Tribunal Electoral local resolvi el juicio de in-conformidad JIN/017/2010 , confirm el acuerdo del Ieqroo, y desech la queja del PRD promovida por su re-

    presentante, Alejandra Simental Fran-co, ante el instituto.

    Los perredistas pretendan que se revocara el acuerdo impugnado. Argumentaban que el PRI no observ sus disposiciones normativas internas. Pretendan hacer creer que con eso se violentaban algunas normas de carc-ter general aplicables al procedimien-to de registro de candidatos, segn la Ley Electoral de Quintana Roo.

    Por si fuera poco, los actores pretenden cuestionar las decisiones tomadas por el Partido Revolucionario Institucional en la postulacin de sus candidatos; decisiones que indubita-blemente slo ataen a sus militantes y a los rganos del propio partido. Por esa razn se consideran inoperantes sus alegaciones, debido a la falta de inters jurdico de los promoventes.

    Para que un partido poltico im-pugne el registro de un candidato pos-tulado por otro partido para contender en una eleccin, es necesario que el partido poltico que se sienta afectado tenga un inters jurdico para impug-narlo y buscar la reinstauracin del or-den constitucional y legal violado, se dijo en la sesin del Teqroo del 8 de junio de 2010.

    Pero el Tribunal local desech la queja del PRD porque ningn organis-mo poltico puede quejarse del regis-tro de un candidato de otro partido, aduciendo que no se cumplieron los lineamientos internos del partido del que se quej. En este caso, adems, el PRI cumple con la cuota de gnero (50 y 50) de los hombres y mujeres que estn inscritos en las listas para dipu-

    Y en el PRD son constantes las rfagas del fuego amigo. El 10 de junio ltimo el Tribunal Electoral local resolvi, por ejemplo, los autos del expediente JIN/016/2010 y su acumulado JDC/011/2010, promovido por Andrs Blanco Cruz, en su carcter de presidente del Comit Ejecutivo Municipal del PRD. Ese mismo da el Tribunal resolvi el Juicio para la Proteccin de los Derechos Poltico-Electorales de Juan Ortiz Vallejo, Jos Carmen Jimnez Daz, Fernando Vadillo Martnez, Ermilo Feliciano Yah Pia, William Reyes Her-bert y Otoniel Segovia Martnez, en contra del acuerdo del Consejo General del Ieqroo mediante el cual se resolvi la solicitud de registro de las frmulas de di-putados por el principio de Mayora Relativa en los distritos I, II y III.

  • 7estosdas14/06/10

    Partidos

    Pero el Tribunal local desech la queja del PRD porque ningn organismo poltico puede quejarse del registro de un candidato de otro partido, aduciendo que no se cumplieron los lineamientos internos del partido del que se quej. En este caso, adems, el PRI cumple con la cuota de gnero (50 y 50) de los hombres y mujeres que estn inscritos en las listas para diputados de representacin proporcional.

  • 8 estosdas14/06/10

    Partidos

    tados de representacin proporcional.En el proyecto, realizado por el

    magistrado presidente Francisco Gar-ca Rosado, se resume que un partido poltico carece de inters legtimo para impugnar el registro de un candidato de otro partido, cuando su alegacin se refiera al hecho de que la designacin no cumple con determinado requisito estatutario del partido que lo postulo.

    PAN y PRD: cmo se violan los derechos en ellos

    De los seis juicios para la protec-cin de los derechos polticos resueltos por el Teqroo, cinco fueron interpues-tos por panistas y el otro por perre-distas. Los panistas Jos Hernndez Ocotzi, ngel Hernndez Marn y Ma-rio Rivero Leal (ste ltimo preso en Chiapas por el delito de fraude), pro-movieron juicios para la proteccin de sus derechos.

    Hernndez Ocotzi se quej en contra de la decisin del Comit Direc-tivo Estatal del PAN porque sustituy al Comit Directivo Municipal, lo de-grad a simple delegacin a finales del 2009 y destituy a sus integrantes en Othn P. Blanco.

    A la embestida siguieron las que-jas de los militantes panistas afecta-dos. Desaparecer ese comit era im-portante para los lderes estatales, ya que al hacerlo la dirigencia municipal, convertida en delegacin, ya no esta-ba facultada para proponer los nom-bres de las personas que integraran la planilla para el ayuntamiento.

    Segn la queja, con ese acto se violent de manera flagrante, siste-

    mtica y reiterada su derecho poltico electoral de votar en la eleccin del pre-sidente del Comit Directivo Municipal.

    El segundo juicio en contra del Co-mit Directivo Estatal del PAN fue pro-movido por ngel Hernndez Marn. En el expediente JDC/002/2010 se seala que el panista se quej porque la di-rigencia estatal de Accin Nacional lo destituy del cargo de presidente del comit municipal el 12 de diciembre de 2009, durante la 17 Sesin Ordinaria del Comit Directivo Estatal del PAN. Fue la misma sesin en la que se de-termin sustituir al comit municipal en Othn P. Blanco por una delegacin.

    El caso se solucion hasta abril de 2010 mediante el juicio para la protec-cin de los derechos polticos de Her-nndez Marn radicado en el expedien-te JDC/005/2010. En la sentencia el Teqroo seal que la dirigencia estatal del PAN viol sus propias normas esta-tutarias, toda vez que nunca inform a los integrantes del comit municipal los hechos que se les imputaban y que acreditaban el funcionamiento irregu-lar de ese comit convertido entonces en delegacin. Es evidente que no se dio cumplimiento a las disposiciones estatuarias, en detrimento del dere-cho poltico-electoral [de ngel Her-nndez], en su vertiente de ejercer los cargos hacia el interior de los rganos directivos del partido poltico, con todas las facultades, atribuciones, deberes y obligaciones que stos conllevan.

    En otro caso, al exdiputado y regi-dor de Accin Nacional preso en Chia-pas, Mario Rivero Leal, la Comisin de Orden del Consejo Estatal de ese par-tido en Quintana Roo le suspendi sus derechos partidistas por un periodo de un ao, el 2 de enero de 2010.

    Rivero Leal se inconform, y el 5 de marzo de 2010 el Teqroo resolvi que se revocara la resolucin emitida por la Comisin de Orden del Consejo Estatal del PAN, y dej a salvo los de-rechos polticos del exdiputado. El se-gundo punto de la sentencia radicada en el expediente JDC/003/2010 indi-ca: Se le restituye en el uso y goce de sus derechos polticos electorales al ciudadano Mario Flix Rivero Leal.

    Y en el PRD son constantes las r-fagas del fuego amigo. El 10 de junio ltimo el Tribunal Electoral local resol-vi, por ejemplo, los autos del expe-diente JIN/016/2010 y su acumulado JDC/011/2010, promovido por Andrs Blanco Cruz, en su carcter de presi-dente del Comit Ejecutivo Municipal del PRD. Ese mismo da el Tribunal re-solvi el Juicio para la Proteccin de los Derechos Poltico-Electorales de Juan Ortiz Vallejo, Jos Carmen Jimnez Daz, Fernando Vadillo Martnez, Er-milo Feliciano Yah Pia, William Reyes Herbert y Otoniel Segovia Martnez, en contra del acuerdo del Consejo General del Ieqroo mediante el cual se resolvi la solicitud de registro de las frmulas de diputados por el principio de Mayo-ra Relativa en los distritos I, II y III.

    El tribunal revoc el acuerdo IE-QROO/CG/A-085-10 con fecha 18 de mayo. Pese a que fueron en contra de las disposiciones generales de su par-tido, Juan Ortiz Vallejo quedar como candidato a diputado por el Distrito I, Fernando Vadillo por el II y William Reyes por el III. Promovieron el juicio porque no fueron contemplados en la lista registrada ante el Ieqroo por el sol azteca para candidatos a diputa-dos. Le ganaron a su propio partido en el Tribunal Electoral local.

    En la sentencia el Teqroo seal que la dirigencia estatal del PAN viol sus pro-pias normas estatutarias, toda vez que nunca inform a los integrantes del co-mit municipal los hechos que se les imputaban y que acreditaban el funciona-miento irregular de ese comit convertido entonces en delegacin. Es evidente que no se dio cumplimiento a las disposiciones estatuarias, en detrimento del derecho poltico-electoral [de ngel Hernndez], en su vertiente de ejercer los cargos hacia el in-terior de los rganos directivos del partido poltico, con todas las facultades, atribucio-nes, deberes y obligaciones que stos conllevan.

    de

  • Observatorio

    9estosdas14/06/10

    AutoridAdes federAles en At-lanta, Georgia, presentaron el viernes 11 de junio una nueva acusacin contra Edgar Val-dez Villarreal La Barbie, el nico estado-unidense sospechoso de encabezar un crtel del narcotrfico en Mxico.

    Valdez Villarreal fue acusado el viernes por la Oficina del Procurador Federal del Distrito Norte de Georgia de distribuir junto con otras cinco per-sonas toneladas de cocana al este de Estados Unidos entre 2004 y 2006.

    La acusacin seala que Valdez Vi-llarreal, de 36 aos; Carlos Montemayor, de 37, Juan Montemayor, de 45, Rubn Hernndez, de 38, y Roberto Lpez, de 31, son responsables de conspirar para distribuir cocana, as como de intento de lavado de dinero.

    Jess Ramos, el sexto hombre se-alado en la acusacin, ya fue detenido y est siendo procesado en Atlanta.

    Evidencias reveladas en un juicio en 2008 en Atlanta sealan que Valdez Villarreal jug un importante papel en el envo durante la mayor parte de 2005 de cargamentos semanales de 100 kilo-gramos de cocana a travs de la fronte-ra en Laredo, Texas.

    Luego, la droga era enviada a At-lanta en camiones de carga, que a su re-greso transportaban tambin millones de dlares en efectivo que eran cruza-dos a Mxico.

    La acusacin muestra que no estamos contentos con simplemente arrestar y procesar en nuestro distrito a aquellos que trabajaron para los cr-teles mexicanos de la droga para traer cocana a Estados Unidos, dijo la pro-

    curadora federal Sally Quillian Yates.Estamos comprometidos a ras-

    trear las drogas hasta los mismos lderes de los crteles y buscamos tener la opor-tunidad de procesar las fuentes de esta cocana en la corte federal, precis.

    La acusacin se suma a otros car-gos presentados contra La Barbie en 1998 en el distrito sureste de Texas y en 2002 en el distrito este de Louisiana.

    El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece una recompen-sa de dos millones de dlares a quien proporcione informacin que conduz-ca a su captura.

    De acuerdo con agentes antinarc-ticos de Estados Unidos, Edgar Valdez Villarreal naci en Laredo, Texas, el 11 de agosto de 1973, lo que lo convierte en el nico ciudadano estadunidense en la lista de narcos de crteles mexicanos por los que el Departamento de Estado ofrece recompensa.

    Nacido y educado en Texas, Val-dez Villarreal era el hermano siams de Arturo Beltrn Leyva, jefe del crtel de los hermanos Beltrn Leyva, muer-to en diciembre pasado, dijo Wendell Campbell, vocero de la oficina de la DEA en Houston.

    EU ofrece dos millones de dlares por La Barbie

    de

  • Observatorio

    10 estosdas14/06/10

    Directorio

    Director generalJos Hugo Trejo

    Subdirector generalSalvador Montenegro

    Jefe de informacinHctor Sosa

    EdicinUlises Arroyo

    DiseoGualberto Pech

    Asistente de edicin Emmanuel Martnez

    Coordinador CancnJavier Ugalde

    Produccin Agustn Snchez

    CirculacinMirian Peraza

    WebmasterMauricio Moncivaez

    PublicidadJeanine Palacio Sosa

    stosdasEl semanario de Quintana Roo

    Av. Maxuxac, No. 471,

    entre Nizuc y Sacxn,

    Manzana 377, Lote 06,

    Fraccionamiento Proterritorio,

    Chetumal, Quintana Roo, Mxico.

    C.P. 77086

    (983) 118-4114, 118-4115

    Cancn: (998) 887-5413

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    E-mail: [email protected]

    Estosdas es una publicacin semanal con Reserva para uso exclusivo otorgada por la Direccin de Reservas del Instituto Nacional del Derecho Autor en favor de Grupo Editorial Estosdas, S.A. C.V. bajo el Nmero 04-2010-041313580100-102. Certificado de licitud y contenido en trmite.

    el gobierno de ArAbiA sAuditA permitira la utilizacin de su espacio areo para que avio-nes israeles sobrevuelen su territorio para dirigirse a Irn, en un probable ataque a instalaciones nuclea-res iranes, report un diario britnico.

    Las autoridades sauditas han asig-nado un estrecho corredor en el norte de ese pas que permitira reducir el tiempo de vuelo de Israel a Irn, report el sbado 12 de junio el diario The Lon-don Times.

    Los sauditas han dado su permi-so a los israeles para pasar sobre su espacio areo y hacerse de la vista gorda. Ellos ya han hecho pruebas para asegurarse de que sus aviones reco-nozcan el cdigo de las naves israeles para evitar ser derribadas, todo esto se hizo con un acuerdo con el Depar-tamento de Estado, indic una fuente del Departamento de Defensa de Esta-dos Unidos al Times.

    Cada vez que los israeles pasen, las defensas areas sauditas retornarn a su mxima alerta, seal el diario.

    Nosotros sabemos de todo esto. Los dejaremos pasar y no ver nada, dijo una fuente del gobierno saudita al Times.

    A pesar de la hostilidad entre ellos, Israel y Arabia Saudita compar-ten una mutua hostilidad hacia el rgi-men de Tehern, acusado de producir

    Abrira Arabia Saudita su espacio areo para que Israel ataque a Irn

    armas atmicas dentro de su progra-ma nuclear.

    De acuerdo con el reporte, los cuatro principales objetivos de un pro-bable ataque israel con Irn seran dos instalaciones donde se produce el enriquecimiento de uranio en Natanz y Qom, un fbrica de almacenamiento de gas en Isfahan y un reactor de agua pe-sada en Arak.

    El Consejo de Seguridad de Na-ciones Unidas aprob nuevas sanciones econmicas y comerciales contra Tehe-rn ante la sospecha de que su progra-ma nuclear tenga un fin militar, a pesar que Irn sostiene que no tiene intencio-nes blicas.

    Con las nuevas sanciones, el Con-sejo impide a Irn invertir en activida-des nucleares en el extranjero, impone ms restricciones a sus importaciones de armas convencionales y le prohbe cualquier actividad comercial relacio-nada con misiles balsticos que puedan llevar una cabeza nuclear. de

  • 11estosdas14/06/10

    Signos

    La hazaa beisbolera y la pifia arbitral dieron la vuelta al mundo desde el mismo mircoles 2 de junio. La noticia ya se hizo vieja, pero algo tiene que ver con el caso de Sonora. El juego perfecto fue arruinado cuando el out n-

    mero 27 en fila no fue cantado por el umpire de la primera base que marc safe (Ampyer se nombra en espaol mexicano del norte a esos jueces, y los fanticos de la pelota a menudo les gritan incluso: Ampayita!, cuando se dirigen con cario a alguno de ellos, o pinche ciego idiota, por decir lo menos, cuando su cuestionada decisin les es adversa). Ha-ba sido una rola de trmite de Jason Donald, de los Indios de Clevealand, a Miguel Cabrera, primera base de los Tigres de Detroit, quien pas la bola a su com-patriota, el ptcher venezolano Armando Galarraga, justo cuando ste llegaba a tiempo a la almohadilla para consumar el juego perfecto nmero 21 de la his-toria del bisbol de las Grandes Ligas, y el tercero, de manera inslita, en un mismo ao, y dentro de un lapso apenas de semanas. Pero no, Donald no fue el ltimo de los 27 bateadores retirados en orden en el Comerica Park de la tierra de Henry Ford, porque Jim Joyce, que despus de los tres protagonistas era el sujeto ms prximo a la jugada (y a quien el autor de Ulises, un Jimmy irlands que habla con Dios, no hubiese llamado ampayita, sino un seor muy cie-go con unas orejas enormes), no vio a dos pasos de l lo que medio mundo pudo ver porque fue lo nico que ocurri ah: que Donald pis el cojn de la primera base mucho despus de que lo hiciera el ptcher ya con la pelota asegurada en el guante; decret el safe, cuando todos los que esperaban absortos la corona-cin de la joya de pitcheo, supieron a ciencia cierta que fue un rotundo, simplsimo e inequvoco out. l mismo se dio cuenta al instante de que haba metido la pata de una manera horrenda y de dimensiones histricas; que el venezolano quedara en los libros como la vctima de una gran estafa; y que l, Joyce, nada menos que con ese nombre divino, sera en lo adelante una de los mayores referencias de que los seres mejor calificados pueden ser el ejemplo ms grande y ms ntido de la estupidez humana. Merced a esa desgracia el pelotero, sin embargo, quedara en los anales del espectculo deportivo como el gran per-sonaje mundano que es. Nadie es perfecto, dijo. En

    El juego perfecto, el juicio del incendio, el furor por la verde y el grito del sicario: S se puede; viva Mxico, cabrones!

    cambio, apaleado por las mil repeticiones del video y las mentadas de madre del respetable que lo seguirn a todos los juegos que haya de arbitrar en su vida y a todos los lugares donde sea reconocido, el ampyer fue a disculparse con el mrtir de su desmesurado atropello hasta los vestidores mismos del indignado equipo. Todos nos equivocamos, le dijo con suavi-dad el ptcher despojado de su hazaa. Me siento mal por no haber logrado el juego perfecto, pero creo que Jim Joyce se siente peor, comentara ms tarde a los medios. Su espritu victorioso pudo elevarse por encima de la imperfeccin humana que le rob su lu-gar de privilegio entre los inmortales del deporte por excelencia de la imperial nacin americana. El propio Departamento de Estado de los Estados Unidos elogi su actitud ante la vida. Pero el comisionado de las Ligas Mayores de Bisbol, Bud Selig, se neg, contra todas las evidencias del equvoco y las protestas y las presiones de los inconformes, a cambiar la decisin del juez Jim Joyce. Revisara, dijo, el sistema de ar-bitraje y el uso limitado de la repeticin instantnea, pero no movera un pice el resultado del partido ni, por lo tanto, el de los rcords de picheo, pese al error

  • 12 estosdas14/06/10

    Signosinaudito que recorri de inmediato el mundo beisbole-ro, y que sigue despertando controversias y censuras en se y en otros mbitos. El presidente Barack Oba-ma declar, por ejemplo, que en nombre de la justicia deportiva se haca necesario el uso del video para des-pejar dudas en jugadas de difcil apreciacin. Pero en va de mientras, bajo las normas de las Grandes Ligas, las decisiones tomadas por los jueces en el terreno no estaban sujetas a apelaciones, y las enmiendas posi-bles a partir de la repeticin observada en el video de las jugadas dudosas, se limitaban a la aplicacin de las reglas de terreno en el caso de los cuadrangulares. Es decir, la ley es la ley, frente a una jugada cualquiera y ante la mayor de las hazaas de todos los tiempos realizada aqu y ahora. El juez est ah con toda la autoridad rectora delegada por el poder que rige el sistema para tomar decisiones humanas; relativas y falibles, tanto como inevitables. Cuando el sistema modifique sus procedimientos cambiar la toma de decisiones; pero tambin entonces las decisiones hu-manas, asumidas en nombre y en representacin del sistema, sern inobjetables. Pero slo hasta entonces. Porque si hoy se cambia la decisin del juez, slo porque se trata de la situacin extraordinaria de una conquista histrica, quin va a negar la razn de un demandante, y de todos los demandantes, que pue-dan ser vctimas de los errores arbitrales que pueden cometerse, y que de hecho se cometen, en algunos de los tantos lances comunes y corrientes de las con-tiendas de todos los das, como el del juego perfecto que fue destruido el mircoles aciago, en Detroit, en perjuicio del venezolano Armando Galarraga?

    La ley no puede reparar en la magnitud de los eventos que rige ni en el valor de sus invo-lucrados en trminos de privilegios; la equidad de los derechos y de los deberes hace la cali-dad y la viabilidad de una democracia. Por eso deben, sus hacedores, conocer muy bien el rbol donde cor-tan la vara con que los jueces miden las responsabi-lidades de los gobernantes y de los gobernados en caso de anomalas, acciones indebidas y delitos pre-sumibles contra el derecho de cada individuo, que es el mismo derecho de la sociedad en la que vive. En el caso de los ministros, errores de ptica como el del ampyer Jim Joyce, en el caso de situaciones tan evi-dentes como el de los nios muertos en la guardera de Sonora, si no son resueltos con la determinacin elemental del comisionado Bud Selig pueden ser ca-tastrficos para el pas.

    En los trminos convencionales del modo de ser y de vivir de los mexicanos, el incendio de la guardera y la muerte de los nios son slo un trgico acciden-te; un colosal y pavoroso desastre, pero un accidente al fin. Entender la justicia de otro modo es verla a travs de los muy diversos cristales del prejuicio.

    Hubiera intervenido la Corte -con su tan polmi-ca y cuestionada facultad constitucional de convertir-se en una especie deforme de Ministerio Pblico para

    investigar por su cuenta responsabilidades civiles de los funcionarios pblicos en presuntos delitos en los que interviene la autoridad jurisdiccional-, si en un incendio como el aludido, en vez de decenas de nios muertos y heridos la vctima hubiese sido slo una?

    Porque conatos de siniestros en que han podido perecer personas ocurren de manera ordinaria en el pas a cada rato; pueden ser atentados criminales punibles desde el ms alto nivel del Poder Judicial de la Federacin? De ser as, casi todas las autoridades pueden estar involucradas en un sinnmero de delitos de la mayor envergadura, puesto que si algo es regu-lar en Mxico es la irregularidad con que se vive y se sobrevive en l: las millones de tomas domiciliarias de corriente con diablitos, los miles de talleres elc-tricos y mecnicos tolerados y sin medidas de segu-ridad, la construccin autorizada de cientos de miles de viviendas en zonas peligrosas, la urbanizacin per-mitida de incontables asentamientos precaristas de invasores masivos en reas de alta fragilidad ambien-tal, la contaminacin desbordada que atenta contra la salud humana y la del medio, la licitacin indiscrimi-nada de gasolineras sin mayores restricciones para la proteccin civil, la proliferacin de bodegas peligrosas junto a escuelas vulnerables, la proliferacin de teja-banes improvisados como escuelas, la falta de accio-nes punitivas contra los pirmanos inmobiliarios que queman la selva para fincar sus desmesurados pro-yectos constructivos, las miserias en las que operan cientos de cuerpos de bomberos municipales, la aso-ciacin de los policas y los sicarios en montones de masacres donde se presume el miedo o la cooptacin de los jefes polticos de todos los niveles de gobier-no; las muertes prematuras por ambulancias descom-puestas o sin gasolina, por falta de ambulancias, por mdicos negligentes contratados sin rigor, por clnicas inservibles, por falta de clnicas y de medicamentos, por medicamentos caducos, por la incompetencia y la inhumanidad del personal de salud; la corrupcin sera entonces una causa propiciatoria del hambre y la desnutricin de miles de nios, como los de Sonora, que si bien no mueren atrapados por el fuego mueren de todos modos en la intemperie, en el anonimato y en la marginalidad de las estadsticas fatales que pudieran imputarse al presidente de la Repblica, a los gobernadores, a los alcaldes y a todas las auto-ridades que tienen que ver con las instituciones que deben ocuparse de que nadie se muera de hambre, en cumplimiento de las garantas individuales consagra-das como la primera responsabilidad del Estado en la Constitucin General de la Repblica.

    Dnde poner entonces la frontera entre los accidentes y las responsabilidades civiles de las autoridades que violan los derechos huma-nos en sucesos lamentables que dejan vctimas inocentes que algunos funcionarios inculpados

    ni siquiera tienen la ms remota idea de que les pue-den concernir?

  • Signos

    13estosdas14/06/10

    En un pas con la tercera parte de su poblacin instalada en el analfabetismo total o funcional-, con sus polticas educativas en manos de una mafia pro-ditoria de sindicalistas tambin analfabetos, donde la ley es un viejo cuento que se cuenta entre las lites de intelectuales, juristas y demagogos de toda laya, como la piedra filosofal cuyo toque mgico -sin el bre-te de tener que ir a la escuela ni de hacer que los maestros vayan si no quieren- debe obrar el milagro del porvenir de la democracia, la competitividad, la justicia, el bienestar y todas esas vainas de ensueo en las que nadie con dos dedos de frente puede creer, quin, en ese pas de apasionados de verdad que se le juegan en las buenas y en las malas con la ver-de, ha de pagar por el incendio originado en un taller perdido en cualquiera de las mltiples periferias urba-nas hacinadas de indigentes de todas partes, a cuyo dueo, calcinado ahora, nadie otorg nunca ningn permiso para trabajar con soldadura, ni nadie report a la oficina de Proteccin Civil correspondiente las p-simas condiciones de ese clandestinaje industrial del que no tena ms remedio que vivir el pobre padre de una pobrsima y numerosa prole de hurfanos ahora sin padre, sin patrimonio y sin destino -y sin vecinos ya, porque el fuego de la irresponsabilidad de la mise-ria arras tambin con un par de casuchas de cartn y de guano donde fueron achicharradas en sus hamacas un tro de ancianas que estaban solas, reumticas y no tuvieron ninguna posibilidad de escapar a la vora-cidad de la lumbre que consumi en un dos por tres el combustible que eran sus pocas pertenencias y sus humildsimos hogares?-; a quin habra que fincarle responsabilidades civiles?: al alcalde?, al de Protec-cin Civil?, al recaudador de rentas?, a los funciona-rios ambientales y de desarrollo urbano?, a los de la polica?, a los de gobierno que toleran el crecimiento sin rumbo de la demografa y de las ciudades?, a los regidores que hacen negocios con el uso del suelo? A quin hay qu enjuiciar, en trminos de responsa-bilidades civiles y de atentados contra los derechos fundamentales de las vctimas, por la multiplicacin de los cruentos homicidios de los adolescentes, por el pandillerismo, por la expansin de la venta de dro-gas con menores y para menores?: a los diputados que legislaron al vapor la ley de justicia para adoles-centes?, a los que no la derogaron?, a quienes, a sabiendas de que los menores delincuentes sin hogar sern carne de can de las mafias y asesinos cada vez ms feroces, han permitido la posibilidad de que anden libres y sin culpas que purgar tras haber des-trozado la vida de otros seres? Cmo determinar la responsabilidad civil en estos y otros cuantos millones de posibles casos?

    Era menester destapar la Caja de Pandora de la facultad de investigacin de la Suprema Corte slo porque los nios muertos en el in-cendio de la guardera de Hermosillo eran mu-chos y el escndalo poltico y de opinin pblica

    se haba vuelto una presin de los mil diablos?El ministro en retiro, Mariano Azuela Gitrn, y

    el ministro en funciones, Sergio Salvador Aguirre An-guiano, han sido dos de los ms fervientes opositores a la dichosa facultad investigadora que le confiere la Constitucin al Tribunal Pleno. Esa facultad se contiene slo en 17 palabras, sustent Azuela durante muchos debates, y jams fue reglamentada; por lo que bien hara el constituyente federal, sugiri, en derogar esa premisa que distrae los quehaceres superiores de la tumultuosa agenda de los ministros las controversias constitucionales, las acciones de inconstitucionalidad y las demandas de amparo, por ejemplo- en aras de largusimos y complejos procesos de averiguacin que no van a arrojar mejores ni ms objetivos resultados que los de la autoridad jurisdiccional competente, y que tampoco, por tanto, van a satisfacer a nadie, por-que sus fallos no pueden pasar de las observaciones y las recomendaciones colegiadas, en tanto que care-cen, justamente, del carcter ministerial para hacerlo.

    Ser El parto de los montes, vaticin Aguirre Anguiano cuando sus colegas de la mayora le repro-baron el proyecto que le toc presentar al Pleno al respecto de la demanda de investigacin transmitida a la Corte por el Congreso federal, sobre presuntas violaciones a los derechos humanos en el caso del in-cendio de la Guardera ABC de Hermosillo, Sonora.

    Los ministros estn haciendo poltica y estn queriendo quedar bien ante los amplios sectores in-dignados con los procesos judiciales que tienen lugar y que no arrojan ni autores intelectuales ni culpables directos ni indirectos de la tragedia, dijeron algunas voces en la opinin pblica, pero el caso es que no los hay, dijeron, porque la irresponsabilidad, institu-cional y social, est detrs de miles de tragedias, ms o menos silenciosas, mayores o menores, y culpar a las autoridades, mayores o menores, de una sola de ellas, no es hacer justicia, sealaron, es algo peor: es hacer como que se hace justicia.

    Lo ocurrido en Sonora, dijimos aqu, forma parte de la idiosincrasia sin ley de todos los mexicanos, y parte de esa irresponsabilidad social, ontolgica, es querer culpar a unos de algo que est latente y puede matar o ha matado o seguir matando a otros seres humanos, menores o adultos, en cualquier otra par-te. Una irregularidad generalizada se quiere remediar con otra, por consigna, para responder con algo a los padres afectados por la inmensa prdida de sus pequeos hijos, y cuya duelo se incrementa con el clamor masivo de justicia que se reproduce en todos los medios del pas, que venden de manera atrona-dora las imgenes de la impotencia y del inservible sistema de justicia que golpea a todos los mexicanos.

    Algunas voces, a las que juntamos la nuestra, sealaron que con la convocatoria al uso de la facultad investigadora de la Corte, el Congreso se sumaba a la indignacin general, como en otras ocasiones, mien-tras sacaba provecho meditico de la cuestin y se lavaba las manos.

    Todava el ministro Azuela no pasaba a retiro y votaba en favor del proyecto de la minora, que fue el de Aguirre, luego de protestar una y otra vez

  • 14 estosdas14/06/10

    Signosporque los sectores polticos interesados, deca, es-taban exponiendo al Pleno en tareas impropias de su investidura y en debates estriles con altos costos de imagen en la credibilidad pblica, al involucrarlo para dirimir asuntos de la esfera de los partidos, en-vueltos en el alegato de los derechos fundamentales, mediante la artificiosa facultad constitucional de in-vestigacin que se contena en la Carta Magna en no ms de 17 palabras.

    Se opt por el nombramiento de una comisin in-vestigadora dirigida por dos magistrados que se ocu-paran del caso durante seis meses, de manera para-lela a la investigacin del Ministerio Pblico. Fue El parto de los montes, en efecto. Las investigaciones constitucionales, como las jurisdiccionales, no encon-traron culpables directos, pero las primeras s sugi-rieron la probable responsabilidad de las ms altas autoridades del orden institucional y poltico, y deri-varon en un nuevo dictamen, ahora condenatorio, de uno de los dos nuevos ministros: Arturo Zaldvar Lelo de Larrea, el sucesor del retirado Genaro Gngora Pi-mentel, clebre defensor de grandes tesis constitucio-nales desde el ala ms progresista de la Corte. Don Genaro, por cierto, rival de la ortodoxia jurdica de su ilustre colega conservador Mariano Azuela, s era par-tidario de la facultad investigadora del Tribunal Pleno.

    El juicio sobre los presuntos culpables empezara este lunes, cuando los ministros discutiran los pormenores de la causa del ministro ponente. Y por el bien del pas, tan traqueteado por fallos de psima factura de acuerdo con los ministros mismos que se opusieron a ellos y lo documentaron-, como el que benefici a Gregorio Snchez, hoy preso por narco, para ser candidato a gobernador de Quintana Roo, se esperara que los seores ministros no se pusieran de nuevo a hacer poltica durante el debate constitucional para forzar la justicia en favor de los padres de los nios muertos en el incendio de la Guardera ABC, quienes espe-ran culpables con nombres y apellidos a toda costa, y en favor de los partidarios de la venganza contra quienes identifican ellos como los verdaderos ase-sinos de los infantes en las ms altas y siniestras cpulas del poder.

    No slo por la magnitud de la tragedia de Sonora debera asumirse una sentencia que pudiera significar millones de posibles invocaciones a las 17 palabras de la facultad constitucional de investigacin de la Supre-ma Corte, relativas a la imputacin de responsabilida-des civiles contra autoridades de todos los niveles, por la presunta violacin de derechos humanos, en tantos accidentes posibles como irregularidades propias de la idiosincrasia nacional pueden poner a diario en peligro la vida de la gente.

    Despus de cientos y miles de nios muertos por irresponsabilidades compartidas entre gobiernos y ciudadanos durante una largusima y ancha historia, ahora se quiere tapar el pozo con una sola resolucin

    judicial sobre las responsabilidades civiles de unos cuantos funcionarios y en slo uno de los muchsimos flancos en los que se producen las muertes de esos tantos y tantos inocentes.

    El ejemplo de Bud Selig en las Grandes Ligas, pese a la injusticia del juego perfecto robado a Ga-larraga, es un buen ejemplo de lo que entraa la ge-neralidad de la ley como condicin de la justicia. El ejercicio indiscriminado de la norma en el orden de los privilegios puso en su sitio, all, a cada cual: di-mension al culpable y al virtuoso, e hizo ganar al sis-tema, porque el responsable del mismo en las Gran-des Ligas, el comisionado, no cedi al espontanesmo masivo de quienes queran la excepcionalidad de las reglas del terreno slo ante lo extraordinario de la cir-cunstancia del juego de pelota.

    u pena da, por cierto, la euforia chi-charronera; una vez ms, carente de todo elemento de virtud, se envuelve en una ca-miseta tricolor que no es ms que el gran negocio de los poderosos monopolios me-diticos -esa estaca en el corazn de la ca-

    lidad crtica del mexicano y de la democracia nacional.Que ese Mxico futbolero gane un partido, es

    peor: la entequilada y borrascosa turba lo har cam-pen del mundo en sus delirios de idolatra y de me-diocridad. Mxico as, Mxico todo, seguir perdiendo de manera irrevocable. Y el gran mercado futbolero mexicano, uno de los ms ricos y -en lo deportivo- ms enanos del orbe, seguir ganando merced al analfabetismo apuntalado por la mafia magisterial.

    El sector educativo se inmoviliz el pasado vier-nes. Los maestros optaron por el fervor patrio. Son uno de los factores esenciales de la debacle mexicana pero haba que hacer el compromiso de no dar clases para ver jugar a la Seleccin.

    En la vspera, el Tori, un lder de los Zetas, fue detenido en Monterrey, y tropas bien entrenadas de si-carios bloquearon el trfico a mano armada, ante las cmaras de las principales televisoras, en vivo y en di-recto, en la segunda ciudad ms importante del pas, donde inmovilizaron y abrieron fuego contra la fuerza pblica. No pudieron rescatar al jefe narco capturado por el Ejrcito pero mostraron su fuerza, la vulnera-bilidad del Estado, y el verdadero valor de una nacin postrada. Mientras, el pueblo se estremece, con los maestros y el presidente de la Repblica al frente, al grito de guerra de Viva Mxico, cabrones, porque de que se puede, S-se-puede; un grito al que se suma el entusiasmo de los sicarios que nos hacen, ellos s, los campeones indiscutibles del mundo en su bizarro ofi-cio. Ellos s trabajaron el mediocre da del empate de la Seleccin. Y ah estn sus nmeros. Sus muertos. Sus rcords mundialistas. El horror de sus victorias.

    [email protected]

    Q

    de

  • La cosa pblica

    Por Jos Hugo Trejo

    15estosdas14/06/10

    El viErnEs pasado, El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federacin, mejor conocido como Trife, cerr cualquier po-

    sibilidad de que el recluido ex presiden-te municipal de Benito Jurez, Gregorio Snchez Martnez, contine como candi-dato de la coalicin Alianza todos con Quintana Roo de los partidos de la Re-volucin Democrtica, PRD; del Trabajo, PT; y, Convergencia. Sin embargo, dos das antes dejo sembrada la incertidum-bre de que su actuacin en el proceso electoral de Quintana Roo podra seguir marcando historia, al generar expectati-vas sobre una potencial afectacin a la candidatura a gobernador de la coalicin Alianza Quintana Roo Avanza que en-cabeza Roberto Borge Angulo.

    Y es que con la aprehensin por parte de la Procuradura General de la Repblica, PGR, del candidato perredista Greg Snchez Martnez y su ratificada inhabilitacin poltica por parte del Trife, el gobierno federal panista ha construi-do en Quintana Roo un escenario poltico preelectoral que en primera instancia pa-rece beneficiar al priismo, pero que ob-servndolo con aguda sospecha pudiera otro muy distinto el objetivo: trastocar ms de lo que ya est el panorama pol-tico quintanarroense con la intransigen-cia perredista de postular a un candidato a gobernador indiciado, con una posible cancelacin de la candidatura a goberna-dor de Borge Angulo, como deja ver el Trife en la resolucin del mircoles pa-sado mediante la que conmina al Con-sejo General del Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo, a resolver en 24 horas las quejas por actos anticipados de campaa que se interpusieron contra del candidato aludido.

    En las circunstancias por las que atraviesa el proceso electoral en Quinta-na Roo todo puede pasar. Hasta lo ines-perado. Y el registro de Greg Snchez Martnez como candidato a gobernador del PRD por la dirigencia encabezada por Jess Ortega Martnez, aliado coyuntural y estratgico del gobierno panista de Fe-

    lipe Caldern Hinojosa, a sabiendas de que el ex presidente municipal de Beni-to Jurez estaba indiciado, da mucho de qu hablar; como lo da el empecinamien-to de la dirigencia perredista en seguir apoyando pblicamente a su encarcelado candidato, condenando por una parte la actuacin del gobierno panista, mientras que por la otra exhibe su alianza con el dirigente nacional del PAN, Csar Nava, que es cercansimo operador poltico de la oficina presidencial.

    De ah pues que uno sospeche que un golpe del Trife a la candidatura gana-dora del priismo quintanarroense pue-de ser posible y que sus maquinadores hayan calculado que luego del escena-rio montado con el encarcelamiento de Greg Snchez Martnez hasta despus de su registro como candidato a goberna-dor, ste si bien causara ruido y escnda-lo, se justificara con el argumento de la aplicacin de la ley sin raseros para nadie.

    Es por eso que Quintana Roo pasa por un escenario poltico muy delicado y peligroso, al que le estarn apostan-do los enemigos del candidato priista a la gubernatura, Borge Angulo, los cuales aparentemente se han retirado de la ba-talla y se mantienen en un sospechoso silencio, que pareciera ser causado por la debacle de su proyecto perredista pero que en realidad puede ser su participa-cin en un plan tan maquiavlico como inconcebible, visto de manera superficial y sin malicia; pero muy factible por el estado que guardan las cosas en este momento por el caso Greg y la reticen-cia pblica de los dirigentes perredistas a aceptar que se equivocarn.

    Acaso esto no lleva a pensar que la equivocacin de los aliados perredis-tas del gobierno federal panista, al pos-tular a un indiciado como candidato a gobernador de Quintana Roo, haya sido deliberada?Y que el recluido Greg Snchez Martnez, que no quera ser can-didato a gobernador, pues estaba apo-yando para eso al diputado federal priista Carlos Joaqun Gonzlez, como fue noto-rio, sea un instrumento idneo para una

    maquinacin como la ya expuesta, pues l ya era un cartucho quemado por sus implicaciones con el crimen organizado que se evidenciaron desde hace un ao?

    Las cartas estn sobre la mesa, ha-br que ver cul es la jugada que mande el Trife cuando le toque resolver lo de las quejas contra el candidato de la Alianza Quintana Roo avanza en unos das ms.

    -A El Chacho lo persigue su destino, que es el mismo de Greg

    Juan Ignacio Garca Zalvidea, El Chacho, tiene motivos bien sobrados para haberse convertido en activo mili-tante del Partido Revolucionario Institu-cional, PRI, luego de haber representado al Partido Accin Nacional, PAN, como diputado federal y al Verde Ecologista de Mxico, PVEM, como candidato triunfa-dor a la presidencia municipal de Benito Jurez, la cual entreg posteriormente al Partido de la Revolucin Democrtica, PRD, que a cambio lo hizo candidato a gobernador en 2005.

    Ahora El Chacho Garca Zalvidea es un militante priista muy asiduo a los actos de campaa de los candidatos del tricolor junto con su fiel escudero en el municipio Othn P. Blanco, Gamero. La causa oculta de su singular conversin poltica es el juicio que todava se le so-brelleva por el desfalco de ms de 150 millones de pesos que se le descubri en la administracin municipal de Benito Jurez cuando fungi como presidente del ayuntamiento entre 2002 y 2004.

    De esa manera, El Chacho Garca Zalvidea ms que brindar apoyo y pro-porcionar votos a los candidatos priistas, anda buscando cobijo y proteccin para ver si puede sortear otro inminente en-carcelamiento si no tiene los recursos para reintegrar a la comuna benitojuarense los recursos por los que an se le est juzgan-do. Y quienes estn al tanto del referido proceso, dicen que en cualquier momento se dicta la sentencia definitiva.

    El uso de Greg Snchez por los aliados perredistas del gobierno federal panista

    -Sospecha de gran maquinacin contra candidatura priista..-A El Chacho Garca Zalvidea lo persigue el destino de los alcaldes benitojuarenses encarcelados

    de

  • Por Nicols Durn de la Sierra

    La loca semana

    16 estosdas14/06/10

    pEsE a quE Todava pocos sE han dado cuEnTa, la vErdadera tragedia para Cancn no est en las desventuras delictivas de Gregorio Snchez Martnez ni en los sospechosos desvaros elec-

    torales de la cpula del PRD, sino en la virtual quiebra en que se encuentra el Municipio de Benito Jurez tras los dos aos del saqueo encabezado por el ahora preso en Nayarit.

    Con el servicio de recoleccin de basura en Cancn casi paralizado, ms de dos terceras partes de las patrullas de polica fuera de circulacin por falta de mantenimiento, y la amenaza de estallido de una huelga de trabajadores de la comuna, hasta el humor involunta-rio de Latifa Musa Simn, la encargada del despacho, se torna amargo.

    As, la parrafada cantinflesca de sta respecto del apuro de Hacienda para que el municipio abone su deuda federal: Mira, que yo te diga que hay el recurso y toma te voy a pagar los 65 millones, pues nada que los hay, pero podemos estar hablando entonces de convenios y dems cosas; as, en tal situacin, ni sus ocurrencias son graciosas.

    Vamos, no resulta risible ni el ex-horto que recin hiciera Juan Carlos Glvez, el encargado de la Contralora, al fugado tesorero Carlos Trigos Per-domo para que sea tan amable y ca-balleroso -que conste que se le pide de buen modo- de hacer bien el movimiento de entrega-recepcin de la Tesorera, pues se le pue-den fincar responsabilidades que lo inhabiliten para ocupar cargos pblicos en el futuro.

    El problema financiero no es menor. Antonio Jimnez Garca, el nuevo tesorero, quien siempre se ha distinguido por su optimismo, dice q u e hasta ahora la deuda inmediata es de 150 millones de pesos; mas, segn la regidora Berenice Polanco Cr-dova, el adeudo es mucho mayor y ello sin tener en cuenta el desvo de recursos detectado que es superior a los 430 millones de pesos.

    Conforme avancen los das, las carencias de la ciu-dad se harn ms visibles, al igual que la ristra de hur-tos mayores y menores cometidos por este gobierno. Como es previsible, el derrumbe de los servicios pblicos alcanzar a las campaas del PRD en Cancn. Tan mal anda todo que dicen, incluso, que Latifa ya no ofrece

    dinero por quedarse en la alcalda

    Por cierto, la oferta que sta le hiciera hace unos das a Niurka Sliva para que regrese perdn, retor-ne- como titular del DIF Municipal, no slo fue desafor-tunada sino hasta lind en la burla. Es en esta institucin en donde se posa la mirada de la polica federal y de donde, acaso, pudieran encontrarse las pruebas que la

    vinculen con el trfico de cubanos.Al DIF municipal, por aadidura, se le ha se-

    alado como uno de los monederos de Gregorio, sobre todo luego de que en marzo pasado la ins-tancia recibiera donativos millonarios de Isaac Hamui y Carlos Constandse en pago a los cam-bios de uso de suelo que les otorgara el alcalde y su cabildo skay (pago por evento), a la sazn liderado por la hoy encargada del despacho

    El drama entre poltico y mafioso que se vive en Cancn bien podra servir como base argumental para una novela de la serie de El Padrino, pero escrita por el Cholo Hctor He-

    rrera y con Tina Tuyub en el papel protagnico, que al fin y al cabo Progreso est frente a Cuba.

    El permiso oficial para que en horario es-colar se permita a maestros y alumnos ver por televisin los partidos en que participe el equipo nacional de ftbol, hace evidente que eso de la educacin pblica no es algo que en realidad, as bien a bien, se le d a Eduardo

    Patrn Azueta, secretario del ramo, que poco o nada se ha acercado a los salones de clase en toda su carrera magisterial.

    A su vez, Guadalupe Contreras Casti-llo, subsecretaria de Educacin, como haba que poner un tono de seriedad al asunto de

    los calendarios escolares, en aval de su jefe explic que debido a que los programas ya estn por concluirse, esta situacin no afectar al resto de las ac-tividades escolares ya que nicamente se dar esto con los partidos de la Seleccin. Ah, bueno, siendo as...

    La banalizacin de la educacin bsica en el estado que se hace patente con esta irreflexiva decisin, va ms all de la mera ancdota -estamos fomentando la convi-vencia entre los alumnos-, pues da idea de en manos de quin se puso la instruccin elemental. Lo bueno es que si slo se vern los partidos en que participe la Seleccin Nacional, en tres fechas se regresa a la normalidad.

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  • Opinan

    17estosdas14/06/10

    En la primavEra dE 1492, los rEyEs caTlicos, Fernando e Isabel, firmaron el Decreto que ordenaba a los judos abandonar Espaa. De este Decreto se conocen tres versiones:

    -Una, redactada por el siniestro Torquemada, inquisidor general, diez das antes de que se diera a conocer el texto oficial de los Reyes.

    -La segunda, firmada por los Reyes y vlida para el Reino de Castilla.

    -Y la tercera, firmada slo por Fernando que tendra efectos para la Corona de Aragn.

    El texto de Torquemada que sirvi de base para las otras dos, muestra la importancia que la Inqui-sicin tuvo en este asunto. De estas tres versiones, la ms virulenta es la aragonesa; acusa la perfidia judaica, las abominables circuncisiones, la lepra que es el judasmo y recuerda que los judos por su pro-pia culpa estn sometidos a perpetua servidumbre, a ser siervos y cautivos.

    Las principales disposiciones de estos Decre-tos son:

    1.- La expulsin es definitiva: acordamos de mandar salir todos los judos y judas de nuestros reinos y que jams tornen ni vuelvan a ellos ni a alguno de ellos.

    2.- No sufre ninguna excepcin: se aplica a to-dos los judos de cualquier edad que vivan en los reinos y seoros de los Reyes, as a los naturales, nacidos en Espaa, como a los extranjeros que por cualquier motivo hayan venido a instalarse a ella.

    3.- La expulsin se har efectiva el 10 de agos-to de 1492; los que no salgan dentro de ese plazo y los que vuelvan despus incurren en pena de muerte y confiscacin de bienes.

    4.- Los judos podrn vender sus bienes mue-bles y races.

    5.- Se prohbe sacar o exportar oro, plata o mo-nedas acuadas, podrn llevarse mercaderas que no sean vedadas como armas o caballos.

    Las referencias histricas dan pena. Malbarata-ron casas, tierras y haciendas, trabajadas y hereda-

    das haca cientos de aos por sus ancestros y que fueron intercambiadas por asnos, paos o lienzos, cualquier cosa que pudieran llevar con ellos.

    Los expulsados sufrieron maltratos, vejaciones, robo, violaciones y muerte por los soldados que los acompaaron hasta los barcos, por los marineros que los trasladaron a otros puertos mediterrneos y por los residentes que los recibieron.

    Un siglo despus, Felipe II y su sucesor Feli-pe III echaron de Espaa a mahometanos, moros y moriscos, corriendo la misma suerte que los judos.

    Esta actitud de la Corona Espaola se debi a una imperante necesidad de cohesin nacional, aprovechando los miedos y prejuicios de aquel pue-blo medieval que fue llevado de la mano de la iglesia catlica, en aras de una aplastante unidad religiosa.

    No sera ocioso regresar a las dos primeras dis-posiciones de los Decretos, arriba sealadas, pero haciendo pequeos cambios de tiempo y geografas:

    1.- La expulsin es definitiva: acordamos de mandar salir todos los latinos y latinas de nuestros reinos y que jams tornen ni vuelvan a ellos.

    2.- No hay excepcin: se aplica a todos los la-tinos de cualquier edad que vivan en los Estados libres y soberanos de esta Gran Democracia, tanto a los de Arizona como a los de Texas y a los de todas las entidades federativas, as a los naturales, naci-dos en Estados Unidos, como a los extranjeros que por cualquier motivo, etc., etc.

    Hoy, el Congreso norteamericano quiere prohibir la ciudadana por nacimiento. Este proyecto de ley ya tiene el respaldo de 91 legisladores y est dirigida a los hijos de ilegales a quienes se les podra quitar el derecho de tierra que lleva 250 aos y que ha forja-do el imperio que hoy es Estados Unidos.

    Recordamos a Ricote, el moro perseguido que, con lgrimas en los ojos, deca a Sancho Panza: Do quiera que estamos lloramos por Espaa.

    Enrique Velasco Garibay [email protected]

    Aragn, Castilla, Arizona

    de

  • 18 estosdas14/06/10

    Hoy Cancn est a la deriva, a expensas del narco y de la delincuencia comn que se despliega en la anarqua. Desplazado el alcalde, Gregorio Snchez, y los criminales que se ocupaban de la seguridad municipal, el escenario del hampa se sacude a tiros y se tie de sangre con espectaculares actos de barbarie. Algunos perseguidos salen de sus madrigueras para perseguir, quiz, a quienes se amparaban en la proteccin oficial para perseguirlos a ellos. Hasta la esposa cubana del ahora exmuncipe y excandidato a gobernador, la ya clebre pero mucho ms silenciosa y menos estridente Niurka Sliva, ha sido implicada por la PGR en los negocios de su marido, entre ellos el trfico de inmigrantes ilegales -empresa que ha dejado muchas vctimas, entre extorsionados, mutilados y ejecutados, y ha incluido las vastas redes de corrupcin en todos los niveles de gobierno coludidos, segn la autoridad ministerial, con la peligrossima banda del narco a la que pertenecera el matrimonio Snchez-. Han apretado los ajustes de cuentas y la embestida de las fuerzas estatales y federales contra los reductos de la mafia. Sus xitos se apuntarn a los partidos que gobiernan en el estado y en la Federacin, porque el electorado hoy da, inmerso en la zozobra y el miedo, est hambriento de ese tipo de victorias, sean del color que sean. Con Greg en la crcel y un importante sector del hampa sin asideros en el despacho municipal ms importante del estado, el tema prioritario de todos se instala en el camino de las elecciones. Porque cuando la delincuencia organizada gobierna, todas las formas de la delincuencia comn se disparan con ella. El resultado es el Cancn de nuestros das, donde concurren los ingredientes ms peligrosos para que estalle en similares dimensiones a las de Ciudad Jurez.

    Campaas

    Por Rafael Martnez Cristo

    los ElEvados ndicEs dE insEgu-ridad registrados en Quintana Roo, especialmente en Can-cn, no slo golpean a la gen-

    te y encienden los focos rojos en una sociedad descompuesta, sino que esto mismo es aprovechado por los candi-datos a los diferentes cargos de elec-cin y de las diversas fuerzas polticas como principal propuesta de campaa.

    Hoy pareciera que los polticos tienen la varita mgica para solucionar el grave problema de la delincuencia, de los delitos del orden federal y del fuero comn. Y mientras recorren las calles prometiendo que slo ellos pue-den cambiar las cosas, las denuncias llueven en los ministerios pblicos y las noticias hacen alarde, lo mismo de ejecutados que de robos y levantones.

    Por si fuera poco, hoy el nom-bre de un candidato pas de la plana poltica a la nota roja, trasladando su escenario del proselitismo, de la pro-puesta y de la promesa de campaa, a la oscuridad de la crcel, al ser acu-sado por presuntos vnculos con la delincuencia organizada, el lavado de dinero, y el fomento al narcotrfico.

    Sin embargo, cabe decir que en los once compromisos formales he-chos por el excandidato de la alianza Todos con Quintana Roo, Gregorio Snchez Martnez recluido en el penal de Nayarit- no se inclua el de la dismi-nucin de la inseguridad; su promesa ms cercana a eso se refera slo a la atencin a vctimas de la delincuencia.

    Y a pesar de que la Procuradura General de Justicia del Estado recono-ci en todo momento el incremento en los ndices delictivos, el entonces mu-ncipe de Benito Jurez insisti una y otra vez en que, en la localidad, los ilcitos se haban reducido de manera considerable.

    Quiz por ello Snchez Martnez se preocup por otras propuestas, como eliminar el pago de la tenencia vehicular, regularizar la tenencia de la tierra, convertir a Bacalar en el dcimo municipio, otorgar pensiones mensua-les a madres solteras de escasos recur-sos, dotar de tiles escolares a nios de nivel bsico muy pobres, y otras igual de eventuales y electoreras, como las pensiones mensuales a los viejos, las guarderas para hijos de madres traba-jadoras cerca de sus empleos, nuevos empleos, ms turismo, desarrollo del

  • 19estosdas14/06/10

    Campaas

    SEGURIDAD PBLICA

    campo y la pesca, un programa, como se ha dicho, de atencin personalizada a vctimas de la delincuencia y una red de unidades deportivas.

    En las entrevistas con la pren-sa Gregorio Snchez reaccionaba alterado cuando se le pregunta-ba precisamente sobre los ndices delictivos. A menudo, altanero y triunfalista aseguraba tener los da-tos ms precisos de la disminucin de la violencia y el crimen durante su gobierno. El tema era espinoso, no le gustaba tocarlo; para no afec-tar a sus protegidos, observaban algunos, tendiendo una cortina de humo sobre la inocultable realidad de los verdaderos intereses a los que beneficiaba su gestin y a los que pretenda favorecer, de conse-guirla, la gubernatura.

    Todos contra los malos

    En contraparte, el candidato de la coalicin Quintana Roo Avanza Con-tigo, Roberto Borge Angulo, anunci a principios del mes de mayo que si es electo gobernador, lanzar un amplio programa de seguridad pblica en el que participarn vecinos, organizaciones so-ciales, cmaras de comercio e industria y representantes de la sociedad civil.

    La postura del prista, segn sostiene, es la de empezar por ata-car a la delincuencia con acciones de prevencin contra el vandalismo y el pandillerismo, reduciendo el consumo de alcohol y de drogas en la poblacin infantil, y con el apoyo de escuelas y profesores para emprender una bata-lla por la tranquilidad, que ser ejem-plo nacional.

    El candidato dice tener claro que ste es el mayor reclamo de la ciudada-na hacia sus gobiernos, por lo que expli-c que al elaborar su programa estable-ci el tema de la seguridad pblica como una de sus prioridades ms urgentes.

    Realizamos profundos estudios sociol-gicos y urbanos para trazar una estra-tegia adecuada, y todos los parmetros establecidos sealaron que acciones conjuntas de autoridades y sociedad son capaces de abatir la violencia.

    Toda la ciudad se unir en Cancn contra la delincuencia; juntos acabaremos con el vanda-lismo y las pandillas; con quienes siembran vicios entre nuestros j-venes y finalmente los reducen a carne de prisin. Vamos a resca-tar a Cancn del crimen, herencia de autoridades que no supieron gobernar el centro turstico ms importante de Mxico. Por eso ne-cesito que todos nos apoyen; slo la accin conjunta de padres de familia, trabajadores, profesores, mdicos, jvenes puede ayudar-nos a conjurar esa amenaza.

    Estas palabras son msica para los odos de los empresarios. Y es que ante la creciente ola de violencia, co-merciantes, hoteleros y profesionales expusieron frente a los candidatos a la Presidencia Municipal de Benito Jurez y al Gobierno del Estado, Lupita Nove-lo y Roberto Borge, respectivamente, las principales estrategias de seguridad tomadas en otros destinos para poder rescatar la imagen de un lugar turstico.

    El pasado 10 de junio, el da de la visita del excandidato del PRI a la Presidencia de la Repblica, Roberto Madrazo, los miembros de la iniciativa privada dijeron que los empresarios deben dejar de ser meros observado-res y vctimas. Desde hace tiempo re-conocimos que la violencia es una pro-blemtica que afecta todos los mbitos de la vida social y que se ha agudizado en aos recientes impactando distin-tos aspectos de la economa, asegur el presidente de la Asociacin de Pro-pietarios e Inversionistas de la Riviera Maya (APIQR), Antonio Cervera Len.

    Reconocieron como una realidad

    que todo esto ha tenido consecuencias devastadoras en los ingresos de todos los estratos sociales, pues desde los empresarios hasta las familias de los trabajadores hoy sufren de todo lo que acarrea una imagen de inseguridad.

    Y ah, en la reunin, tanto Nove-lo como Borge apuntaron que brindar proteccin y establecer estrategias para abatir la inseguridad es la mayor de las urgencias de su plataforma de gobierno, como el primer reclamo que es de la sociedad.

    Ambos escucharon el programa que pretenden desarrollar los empre-sarios, el cual permitir que los aspi-rantes a cargos pblicos conozcan las propuestas de diferentes sectores.

    Presentes en el acto estuvieron tambin la presidenta del Consejo Coordinador Empresarial, Cristina Al-cayaga, y el rector de la Unicaribe, Ar-turo Escaip Manzur, entre otros.

    La candidata del PAN, por su par-te, Alicia Ricalde contempla entre sus principales propuestas la de unidos estamos ms seguros, con que se compromete a crear un sitio de denun-cia annima por Internet, unificar el mando de los cuerpos de seguridad en el estado, un programa permanente de pruebas de confianza a todos los man-dos y todos los cuerpos de seguridad, y capacitacin y mejor equipamiento del personal de las corporaciones.

    Su hermano Julin, aspirante pe-rredista a suceder a su exjefe Greg Snchez en el ayuntamiento cancu-nense, dijo que se requiere la coordi-nacin de los tres niveles de gobierno para hacer frente a la delincuencia y profesionalizar a los policas con tc-nicas de adiestramiento y jerarquiza-cin castrense, pero consider que no deben militarizarse los mandos de los cuerpos policiacos porque en el caso del municipio que pretende gobernar, el de Benito Jurez, eso ha sido un ro-tundo fracaso.

    LA MODA EN LOS TIEMPOS DE CAMPAA

    de

  • 20 estosdas14/06/10

    Hace un ao, en plena crisis econmica, el Ayuntamiento de Benito Jurez recibi una calificacin negativa de calificadoras financieras. Hoy se repite la historia y no se ve nada esperanzador el panorama para las prximas autoridades municipales, quienes debern enfrentar el reto de disminuir el gasto de operacin y el endeudamiento, y aumentar el ahorro y la captacin de impuestos, para financiar con recursos propios la cantidad de obra pblica demandada por el dinamismo econmico y poblacional. Algo que la lgica simple no descubre es por qu si el crecimiento desaforado es el gran enemigo del desarrollo y de la paz social, no hay proyecto poltico alguno que tienda a frenar ese desastre? El hacinamiento, la indigencia, la inmigracin peligrosa, la basura, la atrofia vial, las mafias transportistas, la degradacin humana, el deterioro ambiental, la violencia y la zozobra, son algunas de las patologas estructurales asociadas a las desmesuras demogrficas, a la explosividad de la demanda y a la reduccin consecuente y sostenida del financiamiento necesario para servicios, escuelas, hospitales, parques, infraestructura sanitaria y dems condiciones propias para la convivencia ms o menos civilizada. El desbordamiento de las necesidades contrasta cada vez ms con la sequa del erario, y se multiplican entonces los rezagos y los riesgos de la viabilidad. Por qu los proyectos polticos, entonces, estimulan la explosividad urbana en lugar de atajarla de una vez por todas? Para la lgica que adhiere una explicacin tica de la cuestin las cosas son claras como el agua: el crecimiento es el negocio de los jefes municipales: las licencias, los usos de suelo, la transa inmobiliaria, las cuotas, las mafias, la recaudacin por fuera del erario que es siempre mucho mayor que la legal. El crecimiento enfermizo y terminal es lo de menos. Ellos se van de candidatos a otra cosa o a disfrutar de los saldos del saqueo o a la crcel, y hete ah el tiradero y la pestilencia de la basura y la criminalidad. Cancn no puede ms. Est al garete y en bancarrota. Y no se ve por dnde pueda salir a la superficie a respirar. Tan formidable paraso que fue.

    Por Hctor Sosa

    al municipio dE bEniTo JurEz le crecen los problemas eco-nmicos, segn los datos de las calificadoras financieras.

    La credibilidad inversora del ayunta-miento se ha desplomado y su liquidez est en riesgo de colapsarse, segn la calificadora Fitch Raitings.

    En la ltima evaluacin Fitch se-ala que el municipio se encuentra agobiado por el alto nivel de gasto operacional y de endeudamiento, por limitados niveles de ahorro e inver-sin con recursos propios, y por re-querimientos importantes de gasto, debido a su elevado dinamismo eco-

    CANCN NO PARA DE CAER

  • 21estosdas14/06/10

    Crisis

    nmico y poblacional.La nueva calificacin de riesgo

    tambin se fundamenta en el desem-peo fiscal insatisfactorio que ha mos-trado el municipio en los ltimos aos, as como en las fuertes presiones pre-supuestarias observadas en 2009 a raz de la crisis econmica y otros fac-tores adversos.

    El municipio todava presenta un nivel elevado de gasto operacional que ha consumido histricamente al menos el 90 por ciento de los ingre-sos disponibles. Fitch Raitings obser-va que el ayuntamiento ha reducido en 270 el nmero de sus trabajado-res, de 6 mil 131 en 2008 a 5 mil 861 empleados. No obstante, dice

    el anlisis, pese a que ha realizado mayores gastos en seguridad, existe presin en se y otros renglones que demandan mayores recursos, man-tenimiento, equipamiento y provisin de servicios pblicos.

    En base al presupuesto de egre-sos 2010, registrara un gasto opera-cional de poco ms de 1 mil 600 mi-

    Ahora su calidad inversora es desacreditada por las calificadoras financieras. No tiene ni para pagar el servicio de basura y la peste de la corrupcin y la violencia crece. As andar su imagen en el exterior. La imagen del destino. La de Greg.

    CANCN NO PARA DE CAER

  • 22 estosdas14/06/10

    Crisis

    llones de pesos, lo que equivale a una reduccin de 7.7 por ciento.

    Dice asimismo que la generacin de ahorro interno de Cancn sigue siendo limitada y muy voltil histrica-mente; representa en promedio entre 8 y 10 por ciento de los Ingresos Fis-cales Ordinarios (IFO). Por su parte, la inversin realizada con recursos muni-cipales excluye recursos etiquetados totaliza en promedio 102 millones de pesos; en trminos per cpita es equi-valente a 144 pesos, indicador inferior al del grupo de municipios calificados por Fitch, que ronda los 384.

    Alarmante deuda pblica, ni para

    pagar la recoleccin de basura

    La deuda directa de Cancn tam-bin es un problema. La comuna dis-puso de un crdito de 229 millones de pesos destinado a infraestructura vial. El indicador de endeudamiento se ubi-cara 0.30 veces de los ingresos fisca-les ordinarios. Contemplando el ser-vicio de la deuda (intereses y capital), de los crditos actuales y este ltimo financiamiento adicional, el servicio de la deuda representara 6.1% y 64.6%, de los Ingresos Fiscales Ordinarios y del ahorro interno promedio de los l-timos tres aos, respectivamente.

    Otro de los aspectos vulnerables de las finanzas municipales es que el pago de pensiones y jubilaciones de los trabajadores se cubre con gasto co-rriente; a la fecha se destinan 10 mi-llones y medio de pesos. El municipio cuenta actualmente con 188 pensiona-dos, y al no tener un sistema formal de pensiones la situacin podra represen-

    Las dificultades financieras del Ayuntamiento de Benito Jurez lo han llevado a no cumplir con los pagos que le debe hacer a la empresa Domos por el servicio de recoleccin de basura. En enero de 2010 se enfrentaron porque la concesionaria argumentaba un adeudo de 24 millones de pesos y el municipio aseguraba que la deuda no era mayor a 5.

    tarle una contingencia para el futuro. Fitch dice que el municipio tiene,

    sin embargo, una perspectiva econ-mica favorable por la actividad tursti-ca, aunque el entorno en el corto plazo ha sido negativo.

    Hace un ao, a principios de ju-nio, Gregorio Snchez Martnez, el alcalde tras las rejas, pretenda con-seguir los recursos econmicos sufi-cientes para invertir en obra pblica. Solicit ante el Congreso del Estado un emprstito por 324 millones de pesos. Pese a que los legisladores locales no vean con buenos ojos el

    En la ltima evaluacin Fitch seala que el municipio se encuentra agobiado por el alto nivel de gasto operacional y de endeudamiento, por limitados niveles de ahorro e inversin con recursos propios, y por requerimientos importantes de gasto, debido a su elevado dinamismo econmico y poblacional.

    prstamo se lo aprobaron, porque en 2005 a Francisco Alor Quesada hoy procurador y exalcalde de Cancn le haban aprobado uno. Pero la diferen-cia entre la solicitud de crdito de Alor y la de Snchez eran las condiciones econmicas. Fitch fue una de las cali-ficadoras que advertan sobre los pro-blemas financieros de la comuna.

    En la actualidad la deuda del ayuntamiento asciende a mil 900 millones de pesos, segn Fitch. De acuerdo con datos conocidos hay unos 560 millones de pesos de pagos atrasados a proveedores, as como un total de 670 millones de pesos de la actual deuda pblica. Y hay que con-tar los 230 millones de pesos que se invirtieron para la recuperacin de playas y de los cuales se comprometi el 100 por ciento de las participacio-nes federales.

    Las dificultades financieras del Ayuntamiento de Benito Jurez lo han llevado a no cumplir con los pagos que le debe hacer a la empresa Domos por el servicio de recoleccin de basura. En enero de 2010 se enfrentaron por-que la concesionaria argumentaba un adeudo de 24 millones de pesos y el municipio aseguraba que la deuda no era mayor a 5.

    Incluso el representante de Do-mos, Erfan Elbahra Alsabah, viaj de Monterrey a Cancn para aclarar las cuentas. Asegur que el monto que se le deba a Domos Tierra oscilaba en los 24 millones de pesos, y que debido a la falta de liquidez la empresa no poda hacerse cargo de la basura. El asunto entre Domos y el ayuntamiento se ha extendido a lo largo del presente ao; todava la semana pasada existan 2 mil toneladas de basura en las calles porque los camiones de Domos esta-ban descompuestos. de

  • 23estosdas14/06/10

    Por Hctor Sosa

    En Quintana Roo ya es posi-ble aplicar la pena vitalicia en contra de secuestradores, pues el Pleno del Congreso del

    Estado aprob el jueves 10 de junio las reformas al Cdigo Penal del Esta-do que consideran esa figura jurdica y que surge como respuesta al sen-tido reclamo de la ciudadana ante la creciente ola de secuestros que se han registrado en la entidad.

    Como legisladores estamos dan-do respuesta a una de las demandas ms sentidas de la ciudadana en lo que nos corresponde, y ahora compe-te a otras instancias aplicar las nuevas herramientas jurdicas para combatir de manera efectiva ese ilcito, mani-fest en su oportunidad el presidente de la Gran Comisin del Congreso del Estado, Luis Gonzlez Flores, al hacer uso de la tribuna y anunciar adems que otros dos delitos, el de homicidio y el de violacin a menores podran al-canzar tambin la pena vitalicia.

    Y es que, dijo que al igual que propuso el endurecimiento de las pe-nas y la figura de pena vitalicia en el Cdigo Penal del Estado en contra de

    secuestradores, tambin present este mismo da una nueva iniciativa para que los delitos de homicidio y violacin a menores puedan alcanzar una pena similar, es decir, el de cadena perpetua.

    Por lo pronto, con la aprobacin de las reformas penales, Quintana Roo se suma a los pocos Estados de la Repblica que consideran la cadena perpetua para castigar el delito de se-cuestro, como es el caso de Veracruz.

    En su oportunidad, los diputados Francisco Amaro Betancourt y Geova-ni Gamboa Vela, integrantes del grupo parlamentario del PRI y PVEM, res-pectivamente, manifestaron que con el establecimiento de la figura jurdica de pena vitalicia en el ordenamiento sancionador de la entidad se deja claro que en Quintana Roo no se va a tolerar ms la accin de los secuestradores.

    Se trata de las reformas a los art-culos 22, 26, 117, 188 y 119 del Cdigo Penal, y del artculo 100, del Cdigo de Procedimientos Penales, que de mane-ra conjunta establecen penas ms se-veras en contra de quienes realizan ese ilcito, pues la pena mnima establecida antes de las modificaciones era de tan slo cinco aos de prisin, siendo aho-ra aplicable de 25 a 50 aos de crcel

    o pena vitalicia, esto ltimo de acuer-do a las agravantes que ocurran en la comisin del delito como es la accin violenta, la participacin de dos o ms personas o que se cometa en contra de personas menores de 18 o mayores de setenta aos.

    Adems de la pena corporal, las modificaciones tambin establecieron un fuerte incremento en la pena pe-cuniaria, pues se podr imponer a los secuestradores adems hasta tres mil das de salario mnimo como multa, es decir, casi 200 mil pesos.

    Con las nuevas reformas, y en particular con la incorporacin de to-das las modalidades de secuestro simple o con agravantes- en el artcu-lo 100 del Cdigo de Procedimientos Penales de la entidad, ningn secues-trador podr alcanzar su libertad bajo caucin, pues a partir de ahora se con-sidera como un delito grave.

    Cabe sealar que tambin se in-corpora en el Cdigo Penal del Esta-do la figura de secuestro express, la cual no exista antes de la reforma aprobada por el pleno este da, y me-diante la cual se pretende combatir el ilcito que tambin ha surgido como una moda en la entidad.

    El Congreso del Estado aprob la pena vitalicia en contra de secuestradores

    de

  • 24 estosdas14/06/10

    De portada

    LA LEY DE LA SELVACANCN

  • Cancn

    25estosdas14/06/10

    LA LEY DE LA SELVACANCN

    Ante la inseguridad, crece la organizacin comunitaria, pero tambin se incuba el huevo de la serpiente de la justicia colectiva y por propia mano, en cuyo extremo espanta la nocin de los linchamientos.

  • 26 estosdas14/06/10

    De portada

    Por Javier Ugalde

    eL de herrero es un oficio con una creciente demanda. Ha logrado ampliar su mercado ms all de las casas y los ne-

    gocios, para servir a grupos de vecinos que se han dado a la tarea de colocar rejas, barricadas y alambradas en las calles. Los asaltos, las pandillas y la delincuencia que ha tomado de rehe-nes a los ciudadanos, los ha llevado a buscar frmulas que les ofrezcan un poco ms de seguridad. Los policas no slo no son confiables, sino que for-man parte del problema: suelen ser delincuentes uniformados.

    As, cada vez se necesitan ms verjas, valladares o barreras de todo tipo para estar menos inseguro dentro de la casa, y tambin para cerrar ca-lles y colonias enteras. La va pblica cada vez es ms un territorio gober-nado por los vndalos, el narco y la delincuencia comn.

    La impunidad, la indefensin y las miles de malas experiencias frente al cri-men conducen a la gente a organizarse de cualquier manera, dentro o fuera de la ley, para defenderse por su cuenta.

    En varias colonias de Cancn, por ejemplo, han empezado a brotar rejas que taponan sin piedad, de forma ar-bitraria e ilegal, calles y espacios de la va pblica que no pueden ser expro-piados, y donde la necesidad de unos por aislarse y resguardarse afecta el derecho de otros a circular con toda libertad por esos sitios.

    Benjamn Castro, presidente de la Asociacin Civil Adis a las Armas, un ciudadano interesado en participar con propuestas en favor de la seguridad de Cancn, advierte que estos hechos po-dran significar el germen primario de acciones colectivas extremas.

    Explica que si el Estado es inca-paz de cumplir con las razones pri-marias de su representatividad social, como la seguridad y la defensa del Estado de derecho, entonces se desle-gitima y se deroga; y en la anarqua, la poblacin puede tomar la ley en sus manos y enfrentar la violencia con la violencia, en actos que pueden llegar a ser tan irracionales y primitivos como los mismos linchamientos.

    Calles expropiadas

    En Cancn cada vez son ms los fraccionamientos que nacen amuralla-

    colonias irregulares de lujo, como la Doctores y la Alamos, dentro del Ejido Alfredo V. Bonfil.

    En algunas de esas zonas habi-tacionales los vecinos han contratado vigilancia especial y patrullas, para no convertirse en vctimas de las bandas que cometen asaltos de alto impacto con botines cuantiosos.

    Y si en los fraccionamientos amu-rallados y con las medidas de seguri-dad ms sofisticadas y costosas, se asestan golpeas a mano armada, en el resto de la ciudad esos casos son ms cotidianos, y la incertidumbre y la zozobra son el pan de cada da. Ante eso los vecinos se organizan y asumen medidas cada vez ms arbitrarias para

    dos, y algunos de ellos cuentan ya con vallas electrificadas.

    Pero tales medidas son a menudo insuficientes para evitar el ataque de las hordas de delincuentes, como ha ocurrido en zonas residenciales donde los atracos millonarios se han multipli-cado en los ltimos dos aos, ya en la Zona Hotelera o en las supermanzanas de los pudientes, en el centro, o en las

    sentirse menos vulnerables al ultraje que merodea. Y entonces colocan rejas o puertas en la entrada de las calles de acceso, con los que se limita o se impi-de el paso a quienes no viven ah.

    Este tipo de casos no es nada nuevo; hay cuando menos uno que tiene como 10 aos, en la cntrica Spermanzana 2-A, donde los veci-nos, hartos de ser asaltados y ase-

    diados por el hampa, colocaron ma-seteros en las entradas para intentar, por lo menos, dificultar la faena de los criminales.

    De esa forma, algunas calles de esa spermanzana, como la Calle Lima, se convirtieron en calles cerra-das, y privadas, sin que autoridad al-guna revoque dicho proceder colectivo tan irregular; proceder que ahora se han multiplicado, como en el caso de las rejas y las puertas de malla cicl-nica que han sido colocadas en ciertas vas de la Regin 513, en su colindan-cia con la Regin 516; o de Residencial Montecarlo, en la Spermanzana 51, donde la autoridad retir el pasado 12 de mayo una puerta de hierro que co-

  • 27estosdas14/06/10

    Cancn

    Las cada vez ms frecuentes y horrendas ejecuciones, las balaceras, el des-cubrimiento de cuerpos destrozados por la tortura en las llamadas narco-fosas y los constantes asaltos a viviendas y comercios, sin una respuesta mnima de las autoridades, reproduce la incertidumbre social, promueve el sentimiento de impotencia y de indefensin, y en la bsqueda de alternativas cunde la idea de que si quienes deben respetar y juran hacer cumplir la ley y de-fender el derecho y la integridad de los ciudadanos, no lo hacen, entonces cual-quiera puede dejar de hacerlo. se es el sndrome del Estado fallido, del fracaso de la democracia y de la incapacidad institucional de un pueblo para gobernar-se; es el sndrome de la anomia, de la ingobernabilidad y la anarqua.

    locaron sus habitantes a la entrada del fraccionamiento.

    La polica, la duda y el temor

    Los argumentos de los vecinos de esas colonias son los mismos: insegu-ridad creciente que carece de una res-

    puesta oportuna de los representantes de la ley, que en muchos casos son ms parte del problema que de la solucin, pues suele ocurrir que detrs de los asal-tantes o de los agresores se encuentran elementos policiacos en activo.

    Emmy Martnez Vargas, vecina del Fraccionamiento Montecarlo, co-ment que han sido afectados por una ola de robos, secuestros y amenazas

    de gente armada. Por desgracia dijo- los elementos de Seguridad Pblica no nos cumplen, estamos indefensos; sa es la razn por la que juntamos, pa-gamos y mandamos a poner una reja para protegernos.

    La mujer, que acudi junto con otros seis vecinos a la polica, se quej del retiro de la reja y de la forma como se hizo, pues al director de Seguridad

  • 28 estosdas14/06/10

    De portada

    Pblica municipal, el general Urbano Prez Bauelos, se le ocurri quitarla con el respaldo de tres patrullas y un mundo de gente. Yo me pregunto: no tendrn una cosa ms importante por hacer, como cuidar a los ciudadanos, en lugar de fregar a quienes buscamos defendernos de la violencia y la inse-guridad? No es posible; queremos que nos solucionen el problema; no vamos a pagar para poner la reja, si nos la quitaron que nos la pongan otra vez.

    Esa medida de la autoridad mu-nicipal fue realizada al amanecer del mircoles 12 de mayo pasado, y aun-que cont con el respaldo de elemen-tos policiacos fue ordenada por la Di-reccin de Desarrollo Urbano, instan-cia que debe evitar que una calle de trnsito general se convierta en una cerrada o en el rea exclusiva de un grupo de residentes.

    Ese ejemplo contrasta con el de la Regin 513, en la desembocadura de la Calle Cascada hacia la vecina Regin 516. Ah, desde hace cerca de un ao se encuentra una reja que no han po-dido retirar las autoridades, como s lo hicieron, en cambio, en calles vecinas de la misma colonia del sur de Cancn.

    Los vecinos han sido muy firmes y se le han plantado a los enviados del municipio para impedir que les quiten la reja; slo de esa forma, dicen, han logrado contener un poco el acoso de los brbaros, que vienen de las regiones vecinas, como la 516 y la 96, donde se multiplican las pandillas ante el desen-fado o la complicidad de la polica.

    El germen de algo peor

    En el Reglamento Municipal de Construcciones se indica que en aque-llos desarrollos habitacionales no con-templados bajo el rgimen de condo-minios, est prohibido el cierre total o parcial de sus vialidades, como en los casos citados.

    La razn por la que los vecinos imponen el bloqueo de una vialidad, as sea a causa de la falta de garan-tas que debieran defender para ellos los poderes pblicos-, no importa a la autoridad de Desarrollo Urbano del municipio, que ha intervenido durante la presente administracin en un to-tal de siete casos, donde los vecinos de diversas colonias de la ciudad han decidido de manera unilateral colocar rejas o alambradas para defenderse.

    Expertos en seguridad empresarial

    son cada vez ms cuidadosos y minu-ciosos al momento de dar recomenda-ciones sobre las medidas que se deben asumir para contar con mayores opcio-nes de seguridad, pues la delincuencia suma todos los das ms elementos a sus filas, e instrumentos y tecnologa para operar, lo que se complementa con la degradacin consistente de las ins-tituciones, las deficiencias estratgicas y operativas de los cuerpos policacos, y el creciente grado de colusin entre los elementos de las corporaciones y las bandas del crimen organizado.

    Hasta ahora los vecinos que han asumido acciones en defensa propia como las referidas, no han contado con una respuesta supletoria de las mismas de parte de las autoridades municipales; la polica, si acaso lo ha intentado, no ha logrado frenar los ac-tos ilcitos violentos que afectan a la mayor parte de la poblacin, lo que se refleja en el miedo creciente con que tiene que lidiar, aparte de los malos tiempos para ganarse la vida, la gente de bien que se aferra a Cancn.

    De acuerdo con un estudio reali-zado a finales de 2008, ya desde en-tonces los cancunenses vivan con un alto grado de tensin por la violencia y la inseguridad; ya entonces, sin que la vida cotidiana estuviera salpicada de tantas ejecuciones, balaceras y robos como hay ahora, los habitantes de la urbe consideraban en un 57 por ciento a la seguridad pblica como el princi-pal problema del destino turstico.

    El estudio, elaborado por la Cor-poracin Mexicana de Estrategias Econmicas y Ciencias Polticas, fue encargado por la administracin de

    Francisco Alor Quezada. Precisa que el 77 por ciento de los cancunenses crea entonces que era muy o algo probable que sufriera un crimen durante los si-guientes 12 meses; 65 por ciento sen-ta que caminar de noche en su colonia era algo muy peligroso; y 44 por ciento de la poblacin puso en marcha algn mecanismo para incrementar la seguri-dad de su entorno, donde ya se dieron los casos de organizacin comunitaria que han derivado en la colocacin de barreras privadas en las calles.

    Para Benjamn Castro, este tipo de acciones slo son un reflejo del ex-travo de la principal razn de ser del Estado, que es garantizar la seguridad y la justicia, mismas que empiezan poco a poco a ser asumidas por la po-blacin, de propia cuenta.

    Tal condicin, agreg, representa un germen que ya ha empezado a en-raizar en la localidad, como es visible con mayor claridad en otras partes del pas, donde la impunidad y la violencia son el paisaje cotidiano, como ocurre en el norte de la Repblica, donde las mafias han tomado las calles.

    Un botn de muestra quiz sean al-gunos casos de linchamientos y de ven-ganzas escalofriantes que pudieran ha-berse cometido contra presuntos zetas.

    Las cada vez ms frecuentes y horrendas ejecuciones, las balaceras, el descubrimiento de cuerpos destro-zados por la tortura en las llamadas narcofosas y los constantes asaltos a viviendas y comercios, sin una res-puesta mnima de las autoridades, re-produce la incertidumbre social, pro-mueve el sentimiento de impotencia y de indefensi